Buenas pues aquí estoy otra vez. Lo bueno es que ya tengo Internet y he podido escribir el capítulo aquí directamente.
Ya sé que en el anterior capítulo lo dejé justo en el momento más interesante pero no os preocupeis que ahora vais a saber que ocurre después.
CAPÍTULO 14: LA VERDAD 1º PARTE
Después de ver como Blaine y Kurt iban a besarse James empezó a gritar "¡Qué demonios!". Entonces tanto Blaine como Kurt se asustaron. Ambos sabían que James les había pillado y por lo tanto iba a deducir que son gays. Luego James siguió gritando.
- ¡Vete de aquí Kurt y no vuelvas a tocar a mi hijo!
- Señor Anderson yo …..
- Ni yo ni nada. Eres un pervertido. Te has aprovechado de que mi hijo está así para hacer …. ¡Dios que asco! ¡Quiero que te vayas de aquí! ¡Estás despedido!
- ¡Papa! No lo hagas.
- Mira hijo, sé que este pervertido te ha comido la cabeza y lo entiendo porque en tu situación a mi también podría pasarme pero es lo mejor que puedes hacer.
- No lo entiendes papá. Soy gay y ahora mismo lo creas o no sólo nos estábamos abrazando.
- Claro, es evidente. Sólo os estabais abrazando porque yo lo he interrumpido. Si no hubiera hecho nada …
- Te juro que no hubiera pasado nada. Anda Kurt, dile que estás casado con Sebastian.
- Lo estoy señor Anderson. Y su hijo tiene razón.
- Me da igual. Kurt, fuera de mi casa.
- E… está bien.
Entonces Kurt se fue de casa de Blaine. Lo peor de todo es que sabía que si se lo decía a Sebastian lo ocurrido le iba a decir que tenía razón y que tendría que haberle dicho a James que era gay desde el principio. Aunque ese tema le importaba lo que más le importaba era el hecho de lo que casi pasa con Blaine. Por suerte para él las sesiones de terapia sexual habían acabado por lo que no tendría que volver a preocuparse por si vuelve a ocurrir.
Mientras tanto Blaine y James siguieron hablando sobre lo que acababa de pasar.
- Mira papá, ya estás tardando en llamar a Kurt para decirle que vuelva mañana.
- ¿Estás loco? No pienso permitir que ese pervertido pise mi casa.
- Entonces …. Entonces yo también me voy de casa porque también soy un "pervertido".
- Hijo ….
- De hijo nada. Yo soy el paciente y soy quien decido quien quiero que sea mi cuidador y quiero que lo sea Kurt y si no te gusta pues me voy de esta casa y ya está.
- Está bien. Luego le diré que vuelva pero no quiero que vuelva a tocarte de esa forma.
- Papá. Ya te he dicho que está casado.
- Eso no te ha impedido que os fuerais a besar si no llego a interrumpiros.
- Bueno … eso da igual porque no va a volver a pasar. Hay una cosa que debes saber. Hasta hace un momento Kurt además de mi cuidador también era mi terapeuta sexual.
- ¿Tu qué?
- Mi terapeuta sexual. El me estaba sirviendo como mi guía sexual por así decirlo pero ya se han acabado las sesiones de terapia sexual así que el único contacto que voy a tener con él es para ayudarme a hacer los ejercicios de rehabilitación.
- Lo que tengo que llegar a oir. ¿Me estás diciendo que tú y él …?
- Sí.
- ¡Esto … esto es inaudito!
- Papá, todo está legalizado por lo que no te pongas así.
- ¿Cómo quieres que me ponga? Mira hijo, si estás en una fase de experimentación lo puedo entender aunque no lo comprenda pero por favor no me cuentes detalles hasta que todo vuelva a la normalidad.
- Todo es normal, papá. Sé que soy gay desde los quince años. Si no te dije nada fue porque sé cómo eres y no quería disgustarte. Explícame entonces por qué nunca te he presentado a ninguna chica o por qué me gustan tanto los musicales. No es ninguna fase.
- Sí que lo es y como vuelva a ver Kurt tocándote algo más de lo debido lo pienso denunciar.
- Tranquilo que no volverá a pasar.
- Y tras decirle eso James se fue para su habitación cerrando su puerta. No podía creer que su hijo le dijera que es gay y aún encima estaba cabreado porque Kurt le había estado mintiendo en todo este tiempo sobre su orientación sexual.
Mientras tanto Kurt no se sentía con ganas para volver a casa así que llamó a Rachel. Cuando lo hizo quedaron para tomar algo. Cuando llegaron a la cafetería Kurt le contó lo sucedido en casa de Blaine.
- ¿Qué ocurre Kurt?
- Lo que me dijisteis Sebastian y tú ha ocurrido. James ha descubierto que soy gay y me ha despedido.
- ¿Qué? ¿Cómo ha pasado?
- Pues acababa de tener la última sesión con Blaine y entonces he abrazado a Blaine y James nos ha pillado.
- ¿Qué? ¿Por qué le has abrazado?
- Pues porque ya no voy a tener más sesiones de terapia sexual con él y me había pedido que le abrazara y no he podido decirle que no.
- Qué fuerte.
- Y al vernos pues me ha despedido.
- Bueno …. el no puede despedirte Kurt. Te recuerdo que no es tu jefe.
- Ya, pero piensa en la situación. Yo … si fuera a su casa mañana él no estaría a gusto.
- Pero Kurt aunque odie tener que decir esto te tiene que dar igual la opinión del padre de Blaine. Lo importante es que Blaine se encuentre cómodo y contigo lo está.
Entonces Kurt recibió un mensaje de Blaine diciéndole que volviera al día siguiente a lo que Kurt le dijo que no quería tener ningún problema con su padre. Entonces Blaine le dijo que no habría ningún problema con él.
- ¿Qué ocurre Kurt?
- Blaine me ha dicho que vuelva mañana a su casa. Que a su padre le parece bien aunque no sé por qué pero no termino de creérmelo.
- ¡Eso es maravilloso Kurt!
- De todas formas aunque vaya a ir mañana a su casa si veo que su padre me mira raro me voy.
- Ok. Como quieras.
Realmente a Kurt le hubiera gustado decirle lo de que casi se besa con Blaine otra vez pero como sabía que esa situación no iba a volver a ocurrir decidió no hacerlo.
Mientras tanto Blaine estaba triste en su habitación. Lo estaba porque su padre no se había tomado demasiado bien el hecho de ser gay y aún encima también estaba triste porque Kurt había decidido que no iba a ser su terapeuta sexual por lo que había decidido seguir con su marido después de todo. Lo único que podía hacer para animarse un poco es hablar con Sam así que cogió el teléfono y llamo a su mejor amigo.
- ¿Qué pasa Blaine? ¿Estás bien?
- No, Sam. Todo ha salido mal.
- Ya será para tanto exagerado.
- No, no te estoy exagerando.
- ¿Qué ... qué ha pasado?
- Mi padre ya sabe que soy gay y no termina de aceptarlo y Kurt ha decidido cortar las sesiones porque aunque no me lo haya dicho ha decidido seguir con su marido.
- Lo ... siento tío. ¿Puedo hacer algo por tí?
- Gracias pero no puedes hacer nada. Lo peor de todo es que no sé cómo voy a poder actuar normal ante Kurt porque aunque ya no sea mi terapeuta sexual seguirá siendo mi cuidador.
- Pues ... si sientes que no vas a poder hacerlo podrías despedirlo. Por lo que me has dicho supongo que a tu padre ya no le agrada Kurt así que ya tienes excusa.
- Podría hacerlo pero no. Kurt es un excelente cuidador y no sé si voy a ser capaz de encontrar a otro cuidador tan bueno como él.
- Como quieras aunque era sólo una idea. ¿Qué vas a hacer con Alan?
- Pues ... hasta a lo mejor le doy una oportunidad.
- ¿Hablas en serio? ¿Vas a empezar a salir con él cuando estás enamorado de Kurt?
- No sé. Es sólo una idea.
- Mira Blaine. No puedes empezar a salir con él porque sigues enamorado de Kurt y tienes que tener otra cosa más en cuenta: y es que hasta ahora que sepamos Alan sólo ha fingido tener sentimientos por ti.
- Pero aunque no salgamos en plan pareja me podría ayudar a superar lo de Kurt.
- No sé, Blaine. Piénsatelo bien antes de tomar una decisión sobre Alan.
- Tranquilo que lo haré.
- Bueno Blaine, me tengo que ir que he quedado. ¿Nos vemos mañana?
- Vale.
- Hasta luego.
- Hasta luego.
Entonces Sam le colgó. Lo cierto es que Blaine se quedó algo decepcionado porque Sam no le había ayudado mucho. Luego Blaine oyó como una puerta se abría y de ella salía su padre. Éste se dirigió a hacerle la cena a su hijo. Luego se la dio y se fue a su habitación y Blaine no tenía demasiada hambre así que decidió no comer nada y acostarse directamente.
Mientras tanto Kurt volvió a su casa después de haber estado hablando con Rachel. Como finalmente no había perdido el trabajo decidió no contarle a Sebastian que casi lo despiden de no ser por Blaine. Los dos cenaron tranquilamente. Después de cenar se fueron a dormir. Allí Sebastian empezó a besar el cuello de Kurt y éste enseguida le dijo que parara. Entonces Sebastian se enfadó demasiado y empezó a gritarle.
- ¿Otra vez, Kurt? ¿Otra vez con lo mismo?
- No tengo ganas de hacerlo Sebastian.
- ¡Nunca tienes ganas de hacerlo!
- ¡Eso no es cierto!
- ¿En serio Kurt? Dime cuando fue la última vez que lo hicimos.
- ... no me acuerdo pero da igual cariño. Hoy no me apetece.
- No da igual Kurt. Fíjate que ni si quiera te acuerdas de la última vez. Pues yo sí. Fue hace 4 meses cariño. ¡4 meses! ¿No crees que es demasiado tiempo?
- No te digo que no pero te recuerdo que ha habido veces que yo he querido hacerlo y tú no querías hacerlo.
- ¿Sabes lo que más me jode de todo esto Kurt? Que parece que desde que eres el terapeuta sexual de Blaine ya no quieres follar conmigo.
- ¿Qué?
- Lo que oyes cariño. Siento mucho decírtelo pero es lo que pienso. Parece que prefieres follar con él a conmigo.
- ¡Retira lo que acabas de decir Sebastian!
- No pienso hacerlo porque es así.
- ¿Cómo te atreves a decirme esa barbaridad cuando sabes que sólo me acuesto con Blaine cuando tenemos programada una sesión?
- Pues porque es la verdad, Kurt. Te noto distinto ... dime una cosa Kurt y corrígeme si me equivoco. ¿Has follado con él hoy, verdad?
- ¡Eso no es asunto tuyo!
- Ya veo ... claro yo tampoco querría tener sexo contigo si veo que otro chico me satisface.
- Eso ... eso no tiene nada que ver porque ... porque aunque me haya acostado con él podría querer acostarme contigo.
- Ya, lo que tu digas. Lo que no llego a entender es cómo te puede satisfacer una persona que esta en silla de ruedas y lo peor es que lo prefieras a él antes que a mí.
Cuando le dijo eso Kurt ya no pudo más. Era como si de repente no conociera a su marido. Ante esas palabras que le dijo tuvo claro lo que le iba a decir aunque eso sí, no pudo evitar empezar a llorar.
- Mira Sebastian quiero que te vayas de casa.
- ¿Qué?
- No te hagas el imbécil Sebastian. Quiero que te vayas de aquí. No quiero estar con alguien que piensa esas cosas que estás diciendo. Una persona con discapacidad puede satisfacer a otra. Si te oyera tu padre te mandaría a la mierda por lo que estás diciendo.
- ¿Sabes qué, Kurt? Con esto me estás demostrando que tengo razón. Te encanta follar con él porque te has enamorado de él ¿no? Pues no te preocupes que me voy ahora mismo. Voy a hacer la maleta con lo necesario para esta noche y en los próximos días iré a por el resto de cosas.
Aunque Kurt sabía que Sebastian tenía algo de razón le dolía lo que le estaba pasando porque a pesar de todo él había preferido continuar con su marido pero por desgracia para él todo le había salido mal ya que había perdido a su marido.
CONTINUARÁ
