LOS PERSONAJES SON DE Y LA HISTORIA ES ORIGINAL MIA ESPERO QUE OS GUSTE.

CAPITULO 13 JUNTOS DE NUEVO

EPOV

No podíamos perder tiempo el veneno de ese demonio actuaba muy deprisa y yo no iba a consentir que el amor de mi vida muriera en mis brazos.

Cuando llegamos la hechicera me señalo una habitación con una cama donde la podría tumbar, la solté con la mayor delicadeza que pude, y la sostuve la mano hasta que la hechicera trajo una especie de botecito donde contenía un liquido de color rojo.

-Esto es un antídoto contra ese tipo de veneno que uso el demonio, espero no haber llegado tarde y pueda hacerle efecto – me dijo- dáselo deprisa se lo tiene que tragar todo.

-Bella amor mio abre los ojos – la llame incorporándola de la cama- Princesa hay algo que tienes que beber- la dije acercándole el bote a la boca.

-Edward -me dijo con un hilo de voz

-Si cariño bebe esto por mi te vas a curar y estaremos juntos y esta promesa ni pienses en romperla – la dije

Ella abrió la boca y se trago todo el contenido, después cerro sus ojos nuevamente y entro en un tipo de inconsciencia, yo me puse nervioso al ver lo blanca y lo quieta que se había quedado de repente.

-Bruja que le has hecho?- la grite mientras sentía que la temperatura de Bella empezaba a bajar demasiado deprisa.

-Tranquilo es normal, lo único que hay que hacer es mantenerla caliente para que su temperatura no baje demasiado, si funciona el remedio en un par de días estará bien.- me dijo tranquilizándome y dándome unas mantas.

Se las coloque encima, pero para darle más calor me tumbe con ella a su lado. Estando tumbado, las palabras de ese demonio no dejaban de dar vueltas en mi cabeza una y otra vez, ¿sería verdad lo que dijo?, si fuera así, el destino de las almas una vez marcadas, no podían cambiarse ni siquiera con un trato con el demonio, ellos al igual que nosotros tenían sus normas, y si alguna se rompiera se podría desatar la peor de las guerras.

En el tratado de paz que se firmo hace milenios por ambas partes consistía en que cuando una persona moría su alma se la juzga en el momento de su muerte, si al ser juzgada correspondía al cielo se le asignaba a un ángel para ir a buscarla cuando dejaba su cuerpo humano, el problema era que si tardan demasiado en reclamarla, los buitres que trabajan para los demonios daban el aviso de un alma perdida y ellos mismos iban a buscarla, pero eso casi nunca pasaba.

Daba igual si algún demonio se encaprichara de esa alma, si su ángel llegaba a tiempo, el no podía nunca reclamarla.

Yo tenía entonces razón desde un principio, Bella tendría que haber estado conmigo como correspondía, pero entonces ¿quien fue el que falto a su trabajo dejando el alma de Bella en manos de los demonios?, juro que lo iba averiguar, y cuando lo hiciera sabría quien es Edward Anthony Cullen.

Bella desde siempre tuvo mi alma como yo tuve la suya desde el día en que nos conocimos, siempre tuvimos que estar juntos, pero por la falta grave de alguien estuvimos separados durante más de trescientos años.

-Edward, Jasper quiere hablar contigo- me dijo Alice asomándose por la puerta y sacándome de mis pensamientos.

-Te puedes quedar con ella?- La pregunte.

-Si tranquilo me quedare con ella el tiempo que sea necesario- me contesto con una sonrisa amable.

-Gracias por todo Alice- la dije dándole otra sonrisa.

Cuando salí Jasper estaba apoyado en un árbol fuera de la cabaña, se le veía muy pensativo, y creo saber por donde iban también sus pensamientos.

-Jasper, Alice me ha dicho que querías verme – le dije.

-Si, llevo un rato dándole vueltas a algo- me dijo mirándome a los ojos- y por lo que veo en tu expresión a ti te ha pasado lo mismo.

-A lo que dijo esa zorra, se por donde van tus pensamientos, también llevo dándole vueltas yo al mismo asunto.- le conteste

-Si es verdad lo que dijo, puede que tengamos una posibilidad de que podamos estar con la chicas- me dijo reflexionando – lo que pasa es que primero hay que encontrar al ángel que metió para pata y así hacerle confesar su descuido para ver si el gran jefe puede reclamar sus almas.- me dijo con una sonrisa.

-Ya el problema es ¿como averiguamos quien fue el que metió la pata?- le dije yo frunciendo el ceño.

-Muy fácil – dijo mirándome mientras se le formaba una sonrisa.

-Rosali -dijimos los dos a la vez.

-No te preocupes Romeo yo me ocupo de hablar con mi hermana y averiguar la información, tu solo dedicate a proteger a las chicas, y cuida de Bella.- me dijo.

-Eso no hace falta que me lo pidas las protegeré con mi vida- le dije dándole la mano.

Le vi alejándose de donde habíamos estado hablando y supe que no me fallaría, traería con él esa información y después decidiríamos como afrontarla. Estuve un rato pensando en lo que haríamos si este plan no funcionaba, quizá podíamos fingir nuestras muertes como plan b, pero el problema es hasta cuando podríamos escondernos sin ser descubiertos.

Lo que realmente sabia es que no me iban a separar de Bella, así tuviera que luchar con todo el ejercito de demonios o de ángeles no conseguirían que me fuera de su lado. Note que alguien se acercaba a mi y al girarme me encontré con Charlotte mirándome.

-Gracias por todo lo que has hecho por nosotros.- la dije con una sonrisa.

-No me lo tienes que agradecer, Bella es mi amiga y se por lo que esta pasando, yo también tuve un amor muy puro como el tuyo y el de ella hace muchos años.- me dijo.

-Que paso con él?- la pregunte.

-murió por la vejez, no quiso que yo le diera la vida eterna, él solo consintió que estuviera hasta el día de su muerte, pero se que Peter me esta esperando en alguno de los mundos.

-Seguro que esta protegiéndote de alguna manera- La dije yo.

-De eso estoy segura- me dijo dándome una sonrisa amable – siempre fue demasiado protector conmigo, Edward vuestro amor, se pondrá a prueba muchas veces, pero necesito que sigas teniendo fe en él de la misma manera que la tuviste durante todos estos años. El supo reconocer de inmediato su otra mitad cuando la viste por primera vez, por eso os volvisteis a juntar. El destino de vosotros ya estaba escrito, pero tienes que mentalizarte que solo estas empezando la lucha para encontrar esa felicidad que tanto anheláis en vuestro corazón.

-Gracias Charlotte.- la dije dándola un abrazo por su consejo.

Después de esa conversación con Charlotte decidí volver a la cabaña. Cuando estaba apunto de ingresar en la habitación oí como Alice estaba hablando con ella de una manera como si Bella pudiera responder a su conversación, yo me quede detrás de la puerta, pero sin querer escuchaba todo lo que la decía.

-Bella tienes que despertarte, no puedes dejar a Edward solo- le dijo- se lo que me dirías pero tienes que luchar por él, se que tú por librarte de la boda con Jacob arias lo que fuera, pero ahora tienes al amor de tu vida junto a ti, habéis estado mucho tiempo solos y ahora es el momento de volveros a reunir para que viváis vuestro amor de nuevo.- hubo unos momentos en silencio.

-Tienes que abrir los ojos, y ver como tu predicción se a realizado, al final me he enamorado, y es un buen chico, algo que tu y yo nunca imaginamos, se que él luchara junto a tu hombre para hacernos libres, pero tienes que darles algo de esperanza, no me puedes dejar sola -en esos momentos escuche los sollozos de Alice, conocía su dolor, ella perdería a su única amiga igual que yo perdería a mi gran amor.

Decidí entrar y puse mi mano en su espalda para darle mi apoyo.

-Hola -me dijo con una sonrisa triste, mientras se limpiaba las lagrimas.

-Alice despertara te lo aseguro- le dije agachándome junto a ella y agarrando una de sus manos - lo siento aquí- le dije señalándome el corazón- y se que con lo cabezota que es no se dejará vencer por esto tiene una promesa que cumplir. Luchará por sobrevivir, y después arreglaremos todo esto te lo prometo.

Alice se arrojo a mi y me abrazo sollozando. Jamas en la historia nunca se visto un ángel y un demonio creando una amistad como la nuestra, ahora mismo podría dar mi vida por proteger a esta pequeña.

Pasaron los días y no tenia noticias de Jasper y Bella tampoco se despertaba. Yo la hablaba todos los días sobre como íbamos a construir nuestro futuro, de la familia que probablemente íbamos a tener, y de lo felices que íbamos a ser.

Pero al tercer día por la noche la esperanza que tenia en mi corazón poco a poco se iba quebrando y me eche a llorar encima de su pecho, llevaba ya un rato sin consuelo cuando una cálida mano acariciando mi pelo.

Pensé que podría ser Alice que me había escuchado llorar, pero al levantar la cabeza, vi a unos ojos chocolate mirándome con mucha tristeza. Me levante de un salto y fue cuando me di cuenta que estaba despierta, mi niña se había despertado y no era una visión.

-Bella, oh dios míos estas despierta- me tire casi encima de ella besándola por todos lados- estas despierta, Alice- llame a su amiga, mientras mi cara se volvía a llenar de lagrimas pero estas ahora eran de felicidad.

-Edward- me sonreía mientras me acariciaba la cara.

-Amor mio estas conmigo- la dije abrazándola como si no me lo creyera, como si creyera que fuera un sueño, y al despertarme se desvaneciera. En eso la puerta se abrió y apareció una Alice con una sonrisa de oreja a oreja.

-Bella despertaste- Grito tirándose encima de ella para abrazarla.

-Hola Alice.- le dijo riéndose

-Te lo dije, te dije que se iba a despertar, es demasiado cabezota para romper su promesa- le dije orgullosamente.

-Tenias razón, y te agradezco que no te equivocaras- me dijo mientras le daba un nuevo abrazo a Bella.

Yo salí de la cabaña corriendo buscando a Charlotte para darle la buena noticia, Y justo donde habíamos estado hablando hace unos días me la encontré. Ella estaba mirando al cielo, con una gran sonrisa.

-Charlotte- la grite, y ella se volvió- a despertado- la dije mientras la abrazaba-gracias no sabes cuanto te lo agradezco, si alguna vez necesitas algo...

-Solo que vivas lo que yo tuve en tan poco tiempo- me dijo con una sonrisa.

-Lo dices de una manera como si te estuvieras despidiendo- la dije poniéndome serio.

-Y me voy, pero cuando me volváis a necesitar solo llamadme, Bella sabe como hacerlo- me dio un beso en la mejilla, y como el humo se evaporo.

-Adiós Charlotte- le dije a la nada.

Me volví hacia la cabaña, donde solo se escuchaban risas, de parte de Bella y Alice. Cuando entre y les dije que Charlotte se había ido, ellas no le dieron importancia, ya que según me explicaron, siempre que se la necesitaba, ella aparecía de nuevo.