-¿Qué quieres que te diga? Estoy agradecido contigo por lo que hiciste, pero Sora es otra historia. Ya echaste a perder dos buenas oportunidades con ella, no me vengas ahora con que la tercera es la vencida.

-Ciertamente no estoy en posición de volver a intentar algo con ella, solo busco dejar de hacerle daño.

-No te creo. Te conozco lo suficiente como para saber que la quieres de vuelta.

-¿Me ayudaras o no?

-Tengo una deuda contigo y la saldare.

-Bien, ese es mi amigo!!!

-No, no, no. No te hagas ideas equivocadas, yo solo saldare mi deuda sacando a Ayumi del camino.

-Entonces solo me concentrare en recuperar a Sora.

-Esta vez no intervendré, pero una cosa…. Una lagrima, solo una lagrima de Sora y todo esto se irá al carajo, y me encargare de que ella no vuelva a hablarte en la puta vida, no es necesario que te diga que yo hare lo mismo ¿verdad?

-Me queda claro, y dime una cosa ¿Cómo harás para sacarme a Ayumi del camino?

-Supongo que no has olvidado lo que solía hacer con las chicas en las duchas. – Taichi le guiño el ojo a Yamato.

-No…. Taichi, no lo hagas, comprendo que quieras ayudarme pero esa no es la manera ¿Qué pasaría si Meiko se entera?

-No se va a enterar, tranquilo. Solo tengo que esperar a las vacaciones de invierno para comenzar con mi plan

-O sea ¿La próxima semana?

-Si. Ya verás cómo se olvida de ti.

-Eso espero.

Las vacaciones de invierno estaban en su máximo apogeo, la nieve caía casi todos los días y todos buscaban donde resguardarse del frio.

Antes del principio de las vacaciones, Yamato termino de la peor manera con Ayumi. Queriendo que ella se sintiera totalmente dolida y despechada, al nivel de querer meterse con cualquiera para sacarse el despecho, y justamente ese cualquiera era Taichi.

Mientras Yamato se acercaba cada vez más a Sora, Taichi hacia lo mismo con Ayumi.

-Ya te lo dije antes, Ishida es un imbécil que no sabe tratar a las chicas, solo las usa y cuando se aburre de ellas se busca otra.

-Lo sé, me di cuenta de ello de la peor de las formas. Pero ya basta, estoy harta de hablar de él, mejor hablemos de nosotros. Cuando nos conocimos me pareciste guapo y simpático, pero me fije mas en ese amigo tuyo.

-Terrible error, pero permíteme decirte que aun estas a tiempo para corregirlo.

-Y dime una cosa ¿Como podría corregir ese error? – Ayumi empezó a coquetear descaradamente con Taichi.

-Primero, podríamos buscar una forma de deshacernos de este maldito frio.

-Eso es! Pero ahora que lo recuerdo… ¿Cuándo íbamos en el tren tu dijiste que ibas a ver a una chica, verdad?

-Si. – Taichi frunció el entrecejo para hacer su historia mas creíble.

-¿Qué pasó. con ella?

-Cuando llegue me dijo que ya estaba con alguien.

-Que mal ¿Y no te dijo el motivo?

-La distancia, según ella la distancia entre nosotros era un gran impedimento para estar juntos.

-Que pena. Es una lástima que te haya hecho algo así. Pero no te preocupes, aquí estoy yo para consolarte. – Ayumi le guiño el ojo.

-Si te soy sincero, me vendrían muy bien tus atenciones.

Mientras Taichi y Ayumi coqueteaban, Yamato despotricaba contra el frio cuando sonó el timbre.

-Perfecto, solo faltaba que tuviera que ir a abrir la maldita puerta para que entre más maldito frio. – Yamato se dirigió de mala gana a abrir la puerta y lo que vio lo dejo mas congelado que la misma nieve que caía.

-Buenos días, Yamato-kun. Tiempo sin vernos

-Meiko…