- Hola, tío.
- Ichigo ¿Cómo estás sobrino? Espero que no estés divirtiéndote mucho por Venecia, después de todo tienes una misión que cumplir.
- Lo sé tío, ¿Qué quieres?
- ¿Qué quiero? Qué arrogancia Ichigo, solo he llamado para decir hola ¿es que acaso no puedo llamar para saber cómo está mi sobrino?
- No estoy para juegos tío. De todas maneras es bueno que hayas llamado porque tengo algo importante que preguntarte.
- ¿Y qué es?
- Es… es algo que me ha estado dando vueltas en la cabeza desde que me fui de Jiyunrinan y… bueno… yo quería…
- Habla de una vez, no tengo mucho tiempo y estoy por empezar una reunión importante en…
- ¿A qué demonios te referías con que si te traicionaba personas a las que amo la pagarían sin conocer razón? – un silencio cargado de suspenso atormentó unos segundos a Ichigo a través del teléfono.
- Yo no recuerdo haberme referido a una traición, más bien a una decepción.
- ¡Es igual! ¡Explícate! – exigió Ichigo.
- ¿Y por qué te oyes tan preocupado por eso? Relájate por favor sobrino, eso era solo una broma.
- A mí no me lo pareció.
- Pues lo siento si no lo has interpretado como deberías, pero ciertamente me hago cargo de lo que digo y no de lo que tú interpretas.
- Pues hazte cargo de tu forma de expresar hacia los demás. – se escuchó una sutil risa del otro lado. - ¿De qué te ríes?
- De nada, de nada. Parece que no he llamado en un buen momento a juzgar por tu mal genio. Como sea, creo que es justo que me disculpe por alarmarte tanto así que lo siento Ichigo ¿Mejor?
- Eres un… - tal parecía que su tío se divertía con la situación a juzgar por las carcajadas que escuchaba. Ichigo suspiró cansado de su actitud. – Tío ¿Hay… noticias sobre Inoue? – las risas acallaron súbitamente.
- Ella se encuentra bien, ya te lo había dicho antes ¿no? No hay de qué preocuparse, además volverá pronto.
- ¿Dónde está?
- ¿Por qué quieres saberlo?
- ¿Por qué no? Es mi amiga. – Ichigo frunció el cejo ya molesto.
- Ichigo en estos momentos preocúpate por ti y por los tuyos, están ahí no por diversión ni vacaciones, tienen una misión que cumplir y no puedes desviarte de tema, concéntrate en tu deber y luego vuelve a casa…
- Pero yo… tío…
-… Debo irme ahora, en breve comenzara la reunión y no quisiera hacerlos esperar más de lo debido. Nos veremos pronto querido sobrino, hasta entonces… no me decepciones.
Luego de eso Aizen cortó la llamada y nuevamente Ichigo no obtuvo ninguna información sobre el paradero de Inoue, solo más sospechas de que su tío tramaba algo realmente malo.
- ¿Y qué ocurrió? – Ichigo se sorprendió, pues había olvidado que Kaien aún estaba con él cuando su tío llamó. – Oye, no soy un fantasma, por supuesto que seguía aquí. – Le espetó Kaien con los brazos cruzados.
- S-sí lo sé, lo siento.
- ¿Entonces?
- Nada. Otra vez ha evitado hablar sobre ella y se ha excusado con una supuesta reunión.
- ¿Reunión? – preguntó curioso y confundido.
- No lo sé, fue lo que menos me importó. – le respondió restándole importancia al asunto. – Como sea, ni siquiera sé si realmente sigue en y sin un número con el cual contactarla yo…
De repente su celular comenzó a sonar indicando la entrada de una llamada, Ichigo se percató de que era un número desconocido y ni siquiera aparecían los dígitos en la pantalla.
- ¿Qué pasa, qué es? – preguntó acercándose Kaien. – Responde, podría ser algo importante. – le aconsejó al ver la cara confundida del chico.
- Pero no está registrado…
- Con más razón deberías hacerlo.
Ichigo aceptó la llamada y lo puso en conferencia de modo que Kaien también pudiera escuchar, sin embargo no habló esperó a que la voz del otro lado lo hiciera primero. Pasaron los segundos y se podía oír la respiración de alguien agitado, ambos chicos se alarmaron pero insistieron en dejar que la persona que llamó diera la iniciativa.
- ¿I-Ichigo? ¿Eres tú? ¿Puedes… puedes oirme? – Esa era la voz de… Orihime, se escuchaba temerosa y casi en susurros, como si estuviera escondiéndose de algo… o de alguien.
- ¡Inoue! ¿Dónde estás? ¿Cómo estás? – Preguntó exasperado tomando con más fuerza el aparato.
- Cálmate Ichigo, no hables fuerte, por favor, no pueden descubrirme… - Se escuchó incluso el momento en que tragó saliva, de seguro tendría el celular pegado a su rostro.
- ¿Descubrirte? ¿Quién? ¿Dónde estás Inoue?
- No lo sé exactamente, lo que sí sé es que me tienen prisionera en el clan Las Noches – Kaien abrió desmesuradamente los ojos e Ichigo palideció al instante. – me han dicho que soy necesaria para una investigación importante y Aizen me lo ha confirmado antes de irse a Jiyunrinan pero me ha prometido que solo sería un mes y no ha vuelto por mí desde entonces. Tengo miedo, a pesar de que insisten en que es importante que me quede por un tiempo más, me han prohibido salir al exterior y me tienen encerrada en un cuarto lleno de libros y apuntes que me exigieron revisar. No puedo hablar con nadie, no puedo contactar a nadie, solo abren la puerta para traerme las comidas del día y no tengo opción de elegir si comer o no porque un hombre se queda vigilándome hasta que lo acabe amenazándome con que él mismo me lo hará tragar si me rehúso. – Orihime comenzó a sollozar en voz baja, a Ichigo se le erizaron los pelos de la nuca y temblaba de la bronca y la frustración, ese maldito de su tío… ¿Por qué demonios la había dejado ahí? Sabiendo lo peligroso que sería luego de la desaparición de Starrk y Yammi. Escuchó un gemido de susto por parte de Inoue en el teléfono y antes de poder preguntarle algo escuchó la conversación que sostenía con otro tipo.
- ¿Qué haces aquí? ¿No has entendido acaso que debes estar en tu habitación hasta nuevo aviso? Si alguien más te ve caminando sola por los pasillos no me haré responsable de lo que pueda llegar a sucederte. Recuerda que tu deber está allí dentro mujer, concéntrate en ello y nada más, verte y escucharte llorar a menudo es patético.
- Sí, lo siento, volveré ahora mismo a mi habitación. Buenas noches.
- No intentes tomarnos por idiotas, o podría costarte la vida.
- ¿E-eh?
- Lo que escuchaste.
- S-sí, no lo haré. Me retiro.
- Como que intestes nuevamente pasar por alto mis órdenes, te mataré.
- ¿Q-qué?
- Devuélveme ahora mismo ese teléfono. – Ichigo se quedó tan petrificado como Kaien y de seguro Inoue. – Ahora vete.
- S-sí. – Ichigo creyó que era el final de la conversación pero Kaien lo obligó a seguir escuchando, después de todo aun aquel sujeto no cortaba la llamada y dudaba que no hubiera reparado en que aún seguía estando en contacto.
- Espero que hayas escuchado bien cada palabra de la conversación, porque todo es cierto. Una cosa más, como que intenten hacerse los héroes y traten de buscarnos para salvarla, no solo ustedes morirán… Baraggan se enterará de la verdad y el fin del clan Bleach será inevitable. Buenas noches.
Aquel sujeto que le había hablado no le dio tiempo a contestar, simplemente cortó la llamada dejando a Ichigo estupefacto. "¿Baraggan se enterará de la verdad? ¿A qué se refería con eso?" comenzó a caminar a paso rápido rumbo al hotel donde se alojaban pero sintió como alguien lo tomaba del brazo con fuerza.
- ¿Qué haces?
- ¿Qué más? Averiguaré dónde se encuentra Orihime e iré a salvarla. – dijo seriamente.
- ¿No has escuchado lo que ese tipo dijo? Si intentas salvarla ambos morirán y quien sabe qué ocurriría con todos los demás.
- No me interesa, sacaré a Inoue de este lío cueste lo que cueste.
- ¡No trates de hacerte el héroe! Si Inoue ha sobrevivido allí durante casi dos meses entonces significa que no la tratan tan mal, y pese a la manera que la hacen comer al menos demuestran que la necesitan sana y salva.
- ¿A qué quieres llegar con todo esto?
- Primero acabemos con esta misión, debemos demostrarle a tu tío que aún puede confiar en ti. Cuando eso suceda tendrás una vía libre por la cual indagar más sobre la situación de Orihime.
- Pero el problema es que comienzo a dudar que esto sea realmente una misión ¿Y si mi tío solo me quisiera temporalmente lejos de Jiyunrinan? ¿Y si esto es solo parte de su juego para vengarse de mí?
- ¿Por qué razón lo haría?
- ¡Porque tal vez ya sabe lo de Rukia! ¡Tal vez siempre lo supo y ahora deshacerse de mí para que no me revele ante él! – Kaien lo miró sorprendido, tal vez pudiera tener razón, y si ese fuera el caso entonces no podría atisbar la más mínima pista que lo ayudara a adivinar el plan trazado por su jefe.
- Pues entonces deberíamos tomar la oportunidad para conocer a ese tal Floro Ósteh. – Ichigo lo miró más que confundido. – Dudo que por nada haya elegido a ese hombre para matar a su familia y amenazarlo solo porque no quiere negociar una cantidad de esmeralda, y si tan solo fuera una distracción para alejarte de Jiyunrinan entonces es aún más sospechoso ¿no lo crees? – Kaien lo miró convencido de sus palabras por lo que el otro lo pensó seriamente, tenía razón, no podía dejar pasar por alto esa oportunidad que le daba su tío.
- Bien, mañana por la mañana es el día acordado para ir hablar con Ósteh Floro, aprovecharé la ocasión para analizarlo en detalle. Hablaré con Ishida y tú también asistirás con nosotros a la reunión. – Kaien asintió con una sonrisa ladeada. – Encárgate de comunicarle a Hinamori sobre los cambios, ella se encargará de observar al resto del clan de Ósteh e indagar acerca de la relación que Aizen pudiera tener en realidad con ellos.
- Bien, iré a buscar a Momo entonces.
- Te lo encargo.
- Seguro, nos veremos luego. – Se despidió de Ichigo y salió corriendo rumbo al hotel.
- ¿Eh? Pero… yo también tenía que irme hacia el hotel. – Pensó en voz alta rascándose la nuca. Suspiró y salió corriendo tras él. - ¡IDIOTA, ESPËRAME!
ooOoo
- Bien, me he encargado de arreglar tu descuido Rangiku. – Decía Momo con una sonrisa mientras se acercaba en donde ella y Rukia estaban almorzando. - ¡Oigan! No me han esperado para comer. – les reprochó fingiendo molestia.
- ¿Eh? Es que creíamos que comerías con Hitsugaya, como te vimos tan sonriente hace un rato con él pensamos que te habrías olvidado de nosotras ¿Verdad Rukia?
- No creo que fuera tanto así pero… yo también he notado que tu relación Toshiro avanza cada vez más, y cuando te vimos hace un rato riendo alegremente con él creímos que sería mejor dejarlos a solas y comer juntas en otra ocasión.
- ¿Y perderme de la conversación que tenemos pendiente? Ni hablar. Además no estaba sonriente con él hace un rato, el muy idiota se asustó con una abeja y cayó sentado en el césped, por supuesto que iba a reírme de algo tan gracioso como eso. – les respondió a la defensiva, cruzándose de brazos y desviando su rostro para que no vieran lo sonrojado que estaba.
- Creo que Rukia no es la única que anda con ojitos enamorados. – Las molestó Rangiku a amabas.
- ¡Cállate! – gritaron las otras dos al unísono. Se miraron y comenzaron a reír. – Es bueno saber que puedo levantarles el ánimo en cualquier momento del día. – dijo ofendida Rangiku. – Como sea, ya basta de mí, tenemos una conversación pendiente con Rukia ¿Verdad Momo?
- Es cierto, ya puedes comenzar a hablar Rukia.
- ¿Eh? Pero… y les he dicho que no hay nada que contar, cuando me vieron con él caminando en el parque tan solo nos habíamos encontrado de casualidad y decidimos caminar juntos un par de cuadras, no hay nada de especial en eso.
- Claro que no, solo si el chico no te regala un peluche durante el tiempo que "solo caminan juntos" ¿No lo crees?
- ¡¿Qué?! ¿Kaien le ha regalado un peluche? – Momo la miró sorprendida.
- Así es. Era una pequeña ranita de ojos violetas que sostenía una flor del mismo color.
- ¿Q-qué? ¿Có-cómo lo sabes? – inconscientemente comenzó a temblar y a sudar.
- ¿Entonces es cierto? – Momo estaba emocionada, tanto que quería gritar.
- Yo no dije eso.
- Pero tampoco lo negaste.
- Es porque es cierto. Yo lo vi todo, además te invitó un helado y ambos se sentaron cerca de las orillas de la Laguna de Venecia.
- Sí, yo también vi eso.
- ¿Cómo saben todo eso? ¿Acaso nos han seguido? – preguntó enojada Rukia.
- Los vi de casualidad y su actitud me pareció bastante sospechosa así que me tomé la libertad de observarlos un poco más de cerca y luego me topé con Momo y decidimos que por tu bien era necesario asegurarnos de que nada malo te pasara.
- ¿Por mi bien? ¿De qué hablan?
- Ay, ay, ay… Rukia ¿Sabías que por más caballeroso que resulte un hombre, éste sigue siendo un hombre? – Rangiku la miraba con el ceño fruncido.
- Sí, nunca se sabe cuándo un hombre podría llegar querer propasarse con una dama. Estar a solas con un chico mayor requiere de mucha precaución y Kaien es un mujeriego.
- ¿Quién lo dice? – preguntó a la defensiva Rukia.
- ¡Yo!
- Y yo también. – sentenció Hinamori con los brazos cruzados y los ojos cerrados.
- Es una acusación bastante seria la que hacen de él.
- Se les ha insinuado a todas las chicas del clan. Desde la última vez que vio a Miyako – Rukia Abrió los ojos de la sorpresa por unos segundos. – hace ya cinco años él…
- Rangiku. – le reprochó Momo.
- Sí, lo siento, creo que hablé de más. Como sea, Rukia si piensas estar en una relación con él recomiendo que te cuides, y si alguna vez intenta…
- Lo tendré en cuenta, gracias. De todos modos nada va a pasar, lo prometo. – Tanto Momo como Rangiku comenzaron a reír a carcajadas, verla a Rukia sonrojada por la vergüenza no tenía precio, era como estar hablando con una preadolescente sobre el origen de los bebés.
- A propósito Rukia… ¿Sabes de dónde vienen los bebés? – Preguntó Momo con una sonrisa pícara en el rostro. Rukia la miró alarmada y al comprender la broma se sonrojó aún más y le lanzó con furia una servilleta a la cara mientras las otras dos volvían a reír con más ganas.
- ¡Momo! Aquí estás. – Las tres se giraron para ver al dueño de la voz y al final dos de ellas se volvieron a ver la reacción de la otra que estaba tan roja como un tomate.
- Vaya, ya decía yo que el rey de Roma debía aparecer como frutilla del postre. – Insinuó Rangiku riendo por lo bajo.
- ¿Eh? – Kaien la miró con la mejor cara de desentendido total, pero recordó el por qué estaba allí y sacudió la cabeza tratando de concentrarse en su objetivo. – Momo necesito hablar contigo, ahora. – Momo lo miró seria y se levantó del césped.
- A juzgar por tu expresión debe ser algo muy importante.
- De hecho lo es.
- Entonces habla.
- Debe ser en privado si no les molesta chicas. – Dijo dirigiéndose a Matsumoto y a Rukia.
- Oh, por mí no hay problema – decía mientras se levantaba ella también del césped. - pero creo que Rukia se pondría muy cel… – Rukia le estampó la mano contra la boca a la par que se aferraba a su espalda.
- Camina de una vez Matsumoto, creo que ellos dos necesitan hablar solos. – decía mientras reía nerviosamente. – Nos vemos luego chicos ¡Adiós!
Kaien las vio irse atónito "¿Q-qué fue todo eso?" se preguntó para sus adentros pero al final lo dejó pasar, de todas maneras no era eso de lo que debía preocuparse ahora.
- Momo Ichigo necesita de nuestra ayuda.
- ¿Por qué, qué ocurre Kaien?
- Es por Orihime. – Hinamori abrió los ojos y dejó caer sus brazos a ambos lados de su cuerpo.
- ¿Ha… habido noticias de ella?
- Y no muy buenas en verdad. Está secuestrada por el clan Las Noches.
- ¿Qué?
- Sí. Ichigo teme que sea un plan de su tío en contra de él.
- ¿Qué? Pero… eso no tiene sentido ¿o sí?
- No lo sé, él cree que Aizen podría saber todo acerca de lo de Rukia y Nozomi, si así fuera… esta misión en contra de los Ósteh podría ser solo una distracción para mantenerlo a él lejos de Jiyunrinan por un tiempo.
- ¿Y tú crees que el Señor llegaría tan lejos solo para distraer a Ichigo? – le espetó Momo enojada por tal suposición. – ¿Matar a una familia solo para crear distracción?
- Creo lo mismo Momo, es por eso que hablar con Ósteh y analizar un poco más su situación con Aizen podría ser beneficioso, podría darnos pistas.
- ¿Pistas? ¿De qué? ¿No deberían encargarse de salvar a Inoue?
- No es tan sencillo como crees. Es probable que algunos en el clan Las Noches sepan la verdad sobre la desaparición de Coyote y Llargo, no podemos ir por Inoue así como así, además tenemos razones de sobra para creer que no está siendo tan maltratada allí. Primero debemos averiguar si es cierto que Aizen está tramando algo en contra de Ichigo y la única pista que tenemos por el momento es Floro Ósteh.
- ¡Ichigo es su sobrino! No pueden creer que él solo quiera vengarse de su propio sobrino. Además, piensen ¿Cómo podría haberse dado cuenta de que él lo traicionó? Ichigo no ha dejado ningún rastro, ningún indicio que lo hiciera sospechar ¡No sean tan paranoicos!
- Por favor Hinamori, solo escúchame desde el principio ¿Quieres? Luego decidirás si seguir creyendo en tu querido Señor o ayudar a Ichigo por esta vez.
- Bien, te escucho. – sentenció sentándose en el césped con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Kaien sonrió y la imitó.
ooOoo
-¡Ryuken! – contestó atropelladamente al leer el nombre de su padre en la pantalla. - ¿Qué pasó? ¿Hay noticias de ellas?
- ¿Solo para eso crees que te llamo? No me sorprende lo desconsiderado que eres, hijo. Si no hubieras sido tan consentido…
- Para de una vez y dime para qué has llamado, ambos sabemos que no es para hablar de padre a hijo. – Uryu no lo vio, pero su padre sonreía satisfactoriamente del otro lado del teléfono.
- Ha despertado. – la sorpresa en el chico fue tanta que se levantó de la cama donde estaba recostado como un impulso. Iba a contestarle pero no sabía qué, sin embargo su padre pareció haberle leído los pensamientos y se adelantó a responder. – Tranquilo, la chica está bien, me he encargado personalmente de realizarle todos los estudios y no ha quedado nada grave por lo que preocuparse.
- Ya veo – Uryu suspiró aliviado. – es un alivio escuchar…
- Eso no es todo. – sentenció con voz frívola. – te he dicho que no hay nada por lo que preocuparse; de hecho está bien pero presenta un cuadro de amnesia temporal…
- ¿Qué?
- … y no sabemos con exactitud el período de duración. Es algo síquico por lo cual no puedo hacer más que derivarla a un psicólogo para que le den tratamiento pero te recomendaría que vinieras a por ella, no tiene idea ni de quién es y no puedo dejarla marchar para que divague por las peligrosas calles de Jiyunrinan.
- Entiendo, trataré de terminar por aquí lo más pronto posible y…
- No es necesario, he hablado con Aizen y hemos acordado que tú regreses antes que los demás para que me ayudes con la clínica y algunos otros asuntos. Apresúrate y toma el vuelo que saldrá en dos horas Ichinose te estará esperando en el aeropuerto cuando llegues.
- No necesito chofer para llegar a la clínica, puedo ir por mis propios medios. – respondió en tono molesto y cortante.
- Has lo que quieras pero apresúrate.
Uryu volvió a recostarse en la cama y suspiró largo y cansado. Había sido un día aburrido hasta que esa llamada lo cambió todo. Pensó en llamar a Ichigo para hablar con él antes de partir pero recordando el mal entendido de esa mañana prefirió evitarlo hasta último momento, ya después le explicaría.
Comenzó a acomodar sus cosas en la maleta, tomó una ducha para despejarse y luego se sentó a leer un rato para distenderse, cuando por fin llegó la hora de irse optó por dejarle una carta a Ichigo explicándole que debía atender asuntos importantes en la clínica junto a su padre y que no podían esperar, al menos así lograría escapar un poco y tomarse algo más de tiempo para inventar una mejor excusa, pues desde lo de la supuesta muerte de Nozomi él se había encargado de ocultarle la verdad a su amigo y a Rukia y por el momento aún no tenía intenciones de descubrírelos.
Salió de la habitación y comenzó a caminar parsimoniosamente hacia el hall del hotel, cuando llegó se encontró con Matsumoto y Kaien, ambos estaban algo pasado de copas pero se notaban que seguían lo suficientemente cuerdos.
- Kaien, Matsumoto ¿Tan temprano y andan bebiendo? – les reprochó con tono burlesco.
- No m-moles-stes, hip. – le contestó la rubia. – Además son las siete, una hora, hip, más… una hora menos… qué más-s da, hip.
- Seguro. Sí lo ven a Ichigo díganle que…
- ¿Ichigo? Ja, ese idiota ha estado peleando con la pobre Rukia desde que llegó hace unas horas, hip… ¿Te digo un secreto? – le susurró acercándose a su oído y sonriendo picaronamente. – Y-yo creo que le ha pegado el ojo. – le guiñó un ojo y comenzó a reír como loca. Ishida la miró sorprendido primero, pero luego sonrió imaginando la escena. Como pudo se despidió de ambos borrachos, pues Matsumoto no dejaba de hablar de cualquier cosa que se le viniera en mente y Kaien caminaba como si fuera la primera vez; salió del hotel y tomó un taxi para que lo llevaran al aeropuerto, debía confirmar lo que su padre le decía, si ahora Nozomi hubiera perdido la memoria ¿cómo repercutiría aquello a todo el asunto con Aizen y Rukia?
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Ok, ok... sé que es corto pero no nieguen que deja intriga O.- Gracias por leer, gracias por comentar, tenerme paciencia y por su buena onda. Sinceramente por ahora no tengo tiempo de responder los comentarios pero sepan que los leo a todos y me animo muchísimo con ellos ¡Realmente, muchas gracias! Nos leemos Pronto! Bye! O.-/
