La lluvia echo a perder los planes de las chicas, la castaña se deprimió al ver por la ventana mientras estaba en su práctica ¿por qué tenía que pasar eso hoy? Suspiro, ya sería otro día el que irían al parque, aunque estaba realmente ansiosa porque los viernes casi no iba nadie, y tendrían la rueda, el tobogán y los columpios para balancearse como niños y tomarse fotos hasta el cansancio. A ella misma le encantaba la fotografía, podía retratar a la perfección cualquier expresión que ella quisiera, amaba tener una cámara entre sus dedos. Esa mañana su rubio "amigo" le había platicado sobre su ultimo sueño en el que ella pintaba un cuadro de él, eso la hizo sonreír, tal vez esa era la razón por la cual ella amaba la fotografía, tal vez era un forma más simple de practicar una vieja pasión de su vida anterior.
Suspiro en su interior, olvido traer una sombrilla ese día, no importa, le pediría una a su hermano, a ver si veía a su querido Taichi compartiendo la sombrilla con su nuevo compañero de estudio, esa bizarra y divertida imagen mental hizo que la castaña olvidara sus preocupaciones y empecerá a reír, seguro eso sería súper divertido, pero al salir de su práctica (vestida con un jean y un suéter cuello de tortuga ceñida al cuerpo) vio que el cielo le había mandado un ángel, uno preparado para todo. Allí estaba su angelito, sosteniendo una sombrilla, otra vez en esos jeans que le sentían tan bien, y un suéter parecido al de ella con el talle para hombre, pero en el mismo color del de ella (azul) solo que un tono más oscuro:
- Pareciese como si nos hubiésemos puesto de acuerdo –el chico sonrió y extendió la sombrilla para cubrirse ambos
- Si, es muy gracioso –ella se pego al costado de él para no mojarse… y bueno para sentir un poco más del calor que el emanaba
- Mas que gracioso, es hasta adorable –el paso su brazo por el hombro de ella y esta se sonrojo, pero la verdad no quería que la soltara
- Bien ¿Qué harás este viernes lluvioso para enamorarme? –esa pregunta tomo al rubio desprevenido, se sonrojo de sobre manera pero trato de controlar su voz
- Pues… llueve mucho –el chico miro al cielo con inocencia y ella se rio -¿te parece mal si vamos a mi casa, vemos una película y te devuelvo a la tuya antes de que Yagami-sempai me cuelgue del techo?
- Emm, escuche que mi hermano iba a ir a tu casa –el rubio bajo la mirada y susurro algo incomprensible para la chica -… eso quiere decir que la mía esta libre, mis papas llegan tarde ves
- Entonces conoceré tu casa, Hikari –otra vez hablándole asi, ella pensó que enloquecería si seguía asi, pero no podía pedirle que dejara de hablarle asi ¡le encantaba!
Tomaron el subterráneo y asi llegaron a casa de Hikari, era un pequeño departamento situado en unos edificios, el cuarto de ella daba con un pequeño balcón, a pesar de ser una casa pequeña estaba bien amueblada y tenía un ambiente acogedor.
La chica encendió una olla y esparció mantequilla en ella, para luego colocarle una gran bolsa de maíz, el chico no pudo evitarlo y se fue con ella, atraído por el olor y por la linda chica que hacia las palomitas de maíz
- ¡Huelen divino!
- Pues hay que esperarse a que estallen todas –la chica sostenía la tapa de la olla y estas explotaban dentro, empezó a reír por la poca fuerza que tenía cuando se le escapo una –Dios hay que ver que esta es la razón por la que mi hermano tiene miedo de que cocine
- Bah seguro saben deliciosas –el chico también rio de la torpeza de la chica, la hacía ver totalmente adorable –yo hare algo de tomar ¿hay alguna fruta?
- Limón en la cesta… no sé dónde está el resto –la chica termino de sonrojarse más por la ignorancia en esos asuntos, el simplemente sonrió mas
- Entonces limonada será
El chico exprimió la fruta con facilidad y la metió en la licuadora con hielo, azúcar, agua y miel para hacer un granizado, la chica quedo sorprendida de las habilidades de él ¿Qué no podía hacer? Era inteligente, era buen deportista ¿además sabia cocinar? Wow, la dejo sin palabras, hasta se sintió un poquito eclipsada.
Al haber acabado con los aperitivos se sentaron frente a la pantalla plana de la sala y encendieron el dvd para ver cualquier cosa que a la chica se le ocurriera colocar, fue una película de terror tan improvisada que ni siquiera vieron el nombre, estaba en la pila de dvd's de Tai, pero como llovía y tenía un buen acompañante… le apetecía ver cualquier cosa asi. Pero la película termino siendo más larga de lo que imaginaron, a eso de las nueve, ella se quedo profundamente dormida encerrada en los brazos de él, que también se quedo dormido, no sabían si era por lo mala de la película o por lo que la lluvia en serio daba sueño, ya habían aprendido a controlar el impulso eléctrico que sentían al tocarse, pero los sueños mientras estaban asi abrazados eran más vividos y nítidos que ningún otro que hayan tenido:
Ambos estaban allí, con el cuerpo y el corazón abiertos a lo que fuera, el sostenía una gran espada con toda la fuerza que era capaz, mientras ella iba detrás sentada en el mismo caballo de cabello dorado en el que iba él, armada con un arco y una flecha, galopando a toda velocidad a través de los centenares de personas que luchaban entre sí por el mismo fin… es que si ella tan solo no se hubiese enamorado de ese chico todo habría sido diferente, pero no podía evitarlo, aunque fuese egoísta ella lo amaba, y lucharía hasta el día en el que ambos pudiesen ser felices.
Él la soltó en medio del estrepito y le susurro con clemencia
- ¡Si me necesitas grita Hikari está claro!
- Por supuesto –ella tomaba las flechas con velocidad y las disparaba a sus enemigos, a pesar de su tamaño y complexión aquella era una chica ruda y fuerte capaz de todo
Por su parte el chico iba soltando espadazos a diestra y siniestra, tratando de degollar a cuanto enemigo fuese posible, vio que su hermano y su… podría decirse cuñado estaban en las mismas, espadas de arriba abajo, se ayudaban mutuamente ¡quién diría que solo una guerra mortal los uniría al punto de ayudarse mutuamente! Takeru podría haber sonreído… si su vida y la de su amada no estuvieran en riesgo.
En medio de la lucha una chica de largos rizos dorados con un cortísimo vestido se apareció al lado del chico, con dos cuchillas iba defendiéndose de todos, y con gran velocidad se posiciono al lado del rubio menor
- ¡Catherine has enloquecido!
- Te estoy ayudando idiota –la chica era increíblemente veloz y le ayudaba en todo su rango derecho -¿Qué harías sin mi?
- Muchas cosas de hecho –no era capaz de sonreír por la situación en la que se encontraba, pero si ella quería luchar a su lado él no era nadie para detenerla –ahora a la izquierda
- Entendido
Ambos hacían un buen equipo, pero él no quería ver a su pequeña prima tan involucrada en aquella egoísta guerra, pero no podía hacer nada, también a lo lejos veía a su amada castaña atacar con flechas a sus enemigos, era como poesía hecha luchadora, tan fuete… tal vez era su amor que quemaba tan fuerte por dentro que la hacía querer acabar con todos esos desgraciados que querían eliminar lo que la hacía tan feliz
Pero en ese momento el chico rubio lo vio todo, un tipo de cabello largo venia en su caballo a toda velocidad, se acercaba de una manera realmente peligrosa hacia la chica, Takeru no pudo soportarlo, se abalanzo contra todos para poder llegar hasta su amada antes de que aquel tipo llegara, lo peor es que ella ni siquiera se había percatado del peligro
- ¡HIKARIIIII CORRE! –el chico gritaba a todo pulmón pero ella simplemente no podía oírle, estaba demasiado concentrada con los enemigos al frente de ella
El no permitiría que la tocara, no dejaría que ella muriese antes que el bajo ninguna circunstancia, su corazón no lo soportaría, el hombre estaba mas y mas cerca de la chica, ya le faltaba poco menos de medio metro cuando alzo su espada y la castaña alcanzo a reaccionar volteando en su dirección, cerró los ojos esperando que al menos, todo pasara rápido. Pero vaya que paso rápido, el rubio se interpuso entre el hombre y su espada empujando a la chica hacia atrás, ella se salvo, pero él termino con aquella arma encerrada en su pecho, la chica no entendía lo que pasaba, tardo unos segundos en asimilarlo… el chico, aquel chico al que ella amaba como a nadie en el mundo, había muerto allí… por ella
- ¡TAKERU NO!
Ambos se despertaron al mismo tiempo hiperventilando, se vieron a los ojos y se dieron cuenta sin decirse nada de que habían soñado lo mismo, y que ahora sabían cómo había terminado su antigua historia… asi que asi termino, peor que una película de barbaros. Ella no pudo soportarlo y se lanzo contra él abrazándolo por la cintura y escondiendo la cara en su pecho, sus ojos no podían contenerse, ella lloraba, lloraba como nunca lo había hecho en su vida:
- ¡Takeru todo fue mi culpa! ¡perdóname! ¡perdóname!
:O se esperaban un capitulo asi? Díganme que no y sere feliz XD es que necesitaba el elemento tragedia para que quedara épico *-* asi que lo siento si los hice llorar o algo… aunque ustedes si me han hecho llorar! 2 comentarios? Q malos son! T.T en serio se pasan! Dejen hoy siiii? *-* please es q con eso me inspiro mas n.n
Y gracias a shaoran, juro que me muero de risa con lo que me dices jiji gracias en serio (k)
Hay los dejo hasta mmm el jueves o viernes n.n es q estoy en exámenes x.x bye!
En el otro capitulo les compensare lo corto de este, promesa u.u
