Capitulo 14.- Despedida

Dio varias vueltas en la cama, y de ninguna forma lograba acomodarse, tenía frió y el cuerpo que desde hacía una semana le protegía con su abrazó brillaba por su ausencia, sin embargo no quería ni abrir los ojos, seguramente seguían en el baño. Tendió la mano para buscar el cobertor pero sus hijas ya estaban envueltas en el, bufó inconforme, sabiendo que tendría que pararse para conseguir otro, aunque estuviera en el closet a solo escasos 5 pasos de la cama, con lo cansada y adormilada que se sentía se le hacía un camino eternamente largo.

Por fin el frío pudo más, se levanto y pesadamente comenzó a caminar, tomo el cobertor del closet y volvió sus pasos a la cama, se acostó y se enrollo en el cobertor dispuesta a dormir de nuevo. Ni bien había cerrado los ojos y los abrió de nueva cuenta, Sakura estaba en la cama… entonces, ¿donde diablos estaba Kaede?, por costumbre se giró pensando encontrarlo meditando en la ventana, pero no estaba ahí "talvez fue al baño o bajo a tomar algo", no tenía porque preocuparse, Ayako tenía razón, no iba a salir huyendo.

Sin embargo no pudo dormir, tenía sueño pero por alguna razón no se sentía tranquila. Se levanto dispuesta a buscarlo y llevarlo a la cama aunque fuese a rastras, quería descansar bien antes de partir y si solo lo conseguía con Kaede en la cama pues iría por él.

Salió de la habitación y dirigió su vista al baño, pero no había luces, camino hacía las escaleras; conforme se iba acercando comenzó a escuchar murmullos que provenían del salón, cosa que le extraño, eran las dos de la mañana, ¿quien podría estar abajo con Kaede a esas horas de la madrugada?, acelero su paso, pero al llegar a las escaleras las bajo con cuidado de no hacer ruido, mientras que los ruidos se hacían un poco más audibles. Reconoció de inmediato la voz de Kaede pero no lograba reconocer la voz de su acompañante, además había dejado de hablar, se oían como si fueran sollozos… asomo la cabeza nada más y asombrada vio a Kaede abrazando protectoramente a Sakuragi, este pareció decirle algo que lo sorprendió pero pareció no notarlo porque siguió hablando…

Lo que vino después le pareció que paso demasiado rápido, Kaede acercarse a un lloroso Sakuragi y besarlo… después el tiempo pareció detenerse, haciendo que el beso durara una eternidad… nunca en su vida se había sentido tan vacía como en ese instante, el pecho comenzó a dolerle y sintió un enorme hueco en el estomago, acompañado del nudo en su garganta y el ardor en su nariz, un horroroso vértigo se apodero de ella sintiéndose impotente para seguir manteniéndose en pie, se recargo sobre la pared mientras que aquel apasionado beso continuaba…

Por fin el beso termino; vio a Sakuragi inclinarse en señal de disculpa y salir de ahí torpemente, apurado, asustado… cerró los ojos tratando de calmarse, quizá este era solo una terrible pesadilla y en cuanto abriera los ojos despertaría en la cama junto a su familia… pero al abrirlos solo vio a Kaede girándose con su carita adornada de un sonrisa que jamás, JAMÁS había visto en su rostro, sonreía como lo hacen los adolescentes enamorados cuando reciben su primer beso, enamorado, satisfecho, ilusionado…

Claro que su cara cambió cuando se dio cuenta de su presencia, y al notar Denisse el cambio en su rostro al verla, se dio cuenta que todo era verdad.

- Denisse – le vio mover los labios, al parecer dijo su nombre, pero no logro escucharlo, se sentía tan desconectada del mundo, con todo el dolor de su corazón trago duro y respiro profundo

- Vamos a dormir – nunca un par de palabras le habían costado tanto, se dio la vuelta y volvió a su cuarto.


Se echo todo el maldito camino de vuelta a su casa corriendo, no es que estuviera muy lejos, pero tampoco lo estaba cerca, cuando llego cerro la puerta tras de él y se recargo sobre ella tratando de recuperar el aliento. Aun no podía creer lo que acababa de pasar, "jamás en mi vida vuelvo a tomar", era lo que se repetía una y otra vez, no es que lo hiciera seguido, y no se emborrachaba hasta el punto de hacer estupideces, aunque, bueno, en primer lugar ir a casa de Ayako fue una y muy grande.

Que se supone que andaba buscando con ir ahí, sabía que era una tontería, sin embargo estar tomado no le ayudo a razonar mucho, solo pensaba en sentirse mejor, en ser reconfortado y consentido, y en brazos del moreno se sintió así, protegido del dolor, poder desahogarse a gusto; ese era justo el sentimiento que Rukawa le provoco cuando murió el profesor y unas horas antes cuando estaba entre sus brazos.

No sabía como había llegado hasta el punto del beso, y la verdad es que no quería saberlo, se sentía tan apenado, que estaría pensando Rukawa de él en ese momento, talvez que fue desde un principio a buscarlo para eso. No, seguramente que no, él estaba algo ebrio y Rukawa entendería que fue solo producto del mareo por el alcohol.

Camino hasta el sofá y se dejo caer, no quería subir a la habitación, no sabía si Maiko se había percatado de su salida, pero rogaba que no, si no la mañana sería un martirio también. Suspiro cerrando los ojos, aun sentía los labios hinchados por el beso, había sido tan apasionado, si al menos Maiko le regalara uno así, tan entregado, tan delicioso… "NO", se levanto sobresaltado, "no es eso, es solo que no había recibido un beso como ese, eso es todo" volvió a acostarse sintiéndose más tranquilo de haberse aclarado las cosas.


Fue la noche más larga de toda su vida, sabía que Kaede no dormía, ¿Cómo podría?, pero tampoco se animaba a hablarle, sentía que en el momento que lo hiciera todo entre ellos acabaría…

"TODO"

Y que se supone que era ese todo, vivían juntos, durante casi 4 años estuvieron compartiendo su vida, sin embargo ella nunca formo parte de él, no como le hubiera gustado. Vivían como juntos siendo lo que siempre fueron, amigos, solamente amigos, y claro, de vez en cuando amantes. Estaba conciente de que había alguien más, siempre lo supo, pero estar de frente a la verdad era otra cosa, más aun cuando esa persona, ese alguien era una hombre… "hombre". Se sintió la mujer más estúpida del mundo, es que como imaginar algo así, era simplemente risible, era tonto… y sin embargo, desde que estaban en Japón pasaban tanto tiempo juntos, Kaede no lo mencionaba más que para insultarlo, para decir que era un tonto, torpe, escandaloso, pero aun así se mantenía junto a él, no evitaba su compañía y hasta era visible que se la pasaban bien. Pero bueno, al fin y al cabo eran amigos, porque iba ella a pensar algo diferente, a excepción de la ocasión en que en sus ojos reflejo el deseo por el pelirrojo "después de todo no estaba alucinando", pensó con amargura.

Abrió los ojos, ya no quería tenerlos cerrados por más tiempo, pues lo único que tenía en la mente la escena de hacia unos minutos. Se levanto molesta de nueva cuenta, no podía estar más tiempo acostada, camino al baño y se encerró en el, escucho los pasos de Kaede que la seguían, lo sintió del otro lado de la puerta y después de un momento, volver a la habitación. Dio gracias por eso, no se sentía en condiciones de enfrentarlo ahora, no quería tener que afrontar la realidad ahora que estaba tan alterada.

Camino hacía el lavabo y se refresco la cara, al sentir la helada agua en su rostro sintió una gran alivio, pues su cabeza estaba por estallar de tanto pensar; levanto la vista y se quedo viendo al espejo, por primera vez en muchos tiempo se fijo en todos su rostro, en sus facciones, su cabello, sus ojos, sus labios, su piel, lentamente se tomo el cabello y se lo amarro de modo que pareciera que lo tenía corto y se quedo ahí, viendo su reflejo durante largo rato.

Las imágenes de toda su vida desde que había conocido al jugador de ojos azules desfilaron por su cabeza, comprendiendo ahora el ensimismamiento que sufría Kaede cada vez que la observaba, lo veía a él, ella lo único que hacía, para lo único que le interesaba era para recordárselo. Esa noche de año nuevo no le hizo el amor a ella, sino a él, estaba tan embriagado de dolor que sus sentidos debieron haberlo engañado. Se sintió tan dolida, como había sido capaz Kaede de usarla de esa forma.

Para su desgracia amaneció demasiado pronto, todo estaba listo ya, así que no había más que hacer, solo esperar a que diera la hora, y después estar en casa y… ¿Y qué?, que se supone que iba hacer, cerro los ojos tratando de no pensar, por una vez en su vida quería dejar de hacerlo. Al menos tendría todo el viaje de regreso para pensar y razonar bien las cosas, no quería actuar bajo el dominio del coraje que sentía en ese momento, quería tener la cabeza bien fría para pensar bien que era lo mejor para ella, para sus hijas y… para él.

Tanto el desayuno, como el camino al aeropuerto fue una pesadilla, nunca le había gustado fingir, pero aprendió del mejor, durante años lo hizo tratando de que Kaede no notara la desilusión que le causaba que no la amara, ahora, sonriendo frente a sus anfitriones para que no notaran su corazón destrozado. Al llegar al aeropuerto acelero el paso, quería subirse al avión, quería dejar todo atrás, olvidar lo que había visto, estaba tan arrepentida de haber hecho ese viaje, tan arrepentida de querer saber quien habitaba en el corazón de Kaede, de haber bajado a buscarlo, de no haberlo molido a cachetadas, no solo a él, a Sakuragi también, porque ella vio como el aceptaba y respondía el beso gustoso. El beso, ese maldito beso que no salía de su cabeza, si pudiera se la arrancaría para no tener que revivir las imágenes otra vez, no tener que ver como Kaede besaba apasionadamente a…

- Hanamichi – no podía creerlo, el pelirrojo estaba frente a ellos esperándolos; ni cortas ni perezosas sus hijas salieron a su encuentro y este recibiéndolas con un enorme abrazo; sintió la mirada de Kaede sobre ella, esperando su reacción seguramente; de ser otra, habría hecho el escándalo del siglo… de ser otra… Lo escucho decirles palabras de amor a sus hijas y que les telefonearía seguido, ellas comenzaron a llorar pidiéndole que se fuera con ellas, definitivamente le habían tomado mucho cariño. Ahora fue su turno de observar a Kaede, tenía la cabeza gacha, y el cabello le tapaba los ojos, pero sabía que lo estaba mirando. Hana se levanto y se dirigió hacía ella, vio a Kaede reaccionar y percibió en su cara temor, ¿Temor de que?, de que le reclamara por lo de la noche, si ganas no le faltaban, pero no pensaba hacerlo.

- Fue un verdadero gusto conocerte Denisse - Hanamichi la abrazo efusivamente, Denisse no pudo evitar tensarse al gesto, pero Hana que estaba muy emocionado, no lo noto, a diferencia de Kaede

- El gusto fue mío Sakuragi – Denisse sonrió amablemente

- Ojala puedan regresar en otra ocasión – La miro a los ojos sonriendo y Denisse tuvo la sensación de que era sincero y por extraño que pareciera, se le hizo imposible guardarle rencor, o culparlo de algo, Sakuragi era una persona que era muy fácil de leer, a diferencia de Kaede, y todo él expelía un aura de nobleza y sinceridad, aun así, Denisse sintió alivio de pensar que no volvería a verlo.

- Si, Quizá – contestó tratando de ocultar por todos los medios su tristeza.

Por el altavoz se escucho la llamada para abordar, ella notó de inmediato que Kaede no se movió, así que tomo las manos de sus hijas y comenzó a caminar. Kaede se dio cuenta y comenzó a seguirla

- Porque no te despides de tu amigo – ni siquiera volteo a verlo, pero sintió que él dejaba de caminar.


- Doctor Kogure

- Si? – Kimi volteo para encontrarse con una de sus compañeras, la Doctora Matsuo, una joven doctora que había entrado a trabajar al hospital hacía solo unas semanas.

- Tiene guardia el día de hoy, verdad – pregunto la mujer visiblemente apenada

- Si, porque preguntas, se te ofrecía algo

- Bueno, en realidad si, lo que pasa es que mi novio consiguió boletos para el concierto de mañana y… bueno, el problema es que mañana me toca la guardia a mi, y me preguntaba si usted aceptaría que las intercambiáramos – la chica lo miraba angustiada rogando internamente porque aceptara

- Claro – acepto gustoso, dejando desconcertada a la doctora pues pensó que le costaría más convencerlo – acabo de regresar de Kanagawa y el descanso me sentara bien.

Al llegar a casa vio las luces encendidas, así que seguramente Mitsui ya estaba ahí, esperaba que por lo menos hubiera calentado la cena, aunque no tenía muchas esperanzas, Mitsui no era amante de los quehaceres hogareños, no era capaz ni de recoger su propia ropa sucia. Pero todavía era temprano, y a el tampoco se le antojaba cocinar, talvez lo mejor era pedir algo.

Se extraño de que no había un solo ruidito en casa, cosa que le extraño, pues Hisashi tenía la mala costumbre de que cuando estaba solo ponía su ruidosa música a todo volumen, para enojo de la mayoría de sus vecinos, lo malo es que solo que quejaban con él.

Al entrar al salón vio que tenían visitas, el abrigo y la bolsa de mano así lo revelaban, que recordará Mitsui no tenía amigas, al menos no que los frecuentasen. Escucho voces que venían de las habitaciones…¿qué tenía que estar haciendo Mitsui con una mujer en una de las habitaciones de la casa?, camino lo más rápido que pudo temiendo lo que podía encontrar, ¿Qué haría Mitsui con una mujer en una recamara?, que pregunta más estúpida, el muy maldito creyendo que no llegaría hasta la mañana por su guardia había llevado a una mujer a su casa; llego al pasillo y estaba por entrar a su cuarto, pero se detuvo, las voces provenían de la habitación de visitas "por lo menos no la metió en nuestra cama, pero ni eso te va a salvar…", estaba tan enojado, no podía creer que le hubiera hecho eso; se paro frente a la puerta y aspiro tratando de prepararse mentalmente para la escena que estaba a punto de encontrar, abrió la puerta despacio y los encontró a ambos saliendo del baño

- Si, esta habitación es perfecta y muy acogedora – la mujer de cabello rubio se acerco provocativamente rodeándole la cintura con una mano mientras que con la otra le acariciaba el pechoi – aunque si te decidieras todo esto no sería necesario.

- Saya, ya hablamos de esto…- iba a continuar con su explicación pero se detuvo al ver la figura parada frente a ellos con cara de pocos amigos

- Mitsui – lo miraba enojado, la chica aun no se desprendía de su novio.

- Ki…mi..nobu – dijo nervioso, mientras que la dama a su lado alzaba la mirada para ver al castaño.

- Así que usted es el doctor Kiminobu Kogure – vio que Kogure volvió su vista hacía ella quien lo miraba intrigado – soy Saya Sumeragi es un gusto por fin conocerlo

- …. –no contesto, estaba siendo tan frió y esa mirada daba miedo, no sabía que era lo que le estaba pasando por la cabeza, pero seguro que no era nada bueno.

- Bueno, nosotros estábamos hablando de… - la chica se acerco a Kogure con bastante confianza ignorando por completo la mirada asesina que este le estaba dedicando.

- De lo que estén hablando no es algo que me interese, solo venía a avisarte que pienso cenar fuera y que cuando termines de ocuparte de tu amiga hablamos – la corto con la firme intención de irse del lugar, no estaba dispuesto a ver a Mitsui y su amante más tiempo, ya después hablaría con él.

- Kimi? –Hisashi estaba confundido, jamás lo había visto ser tan descortés con nadie, antes que Kogure se alejara el lo tomo del brazo para evitar que su novio se fuera.

- Así que no le haz dicho nada – dijo molesta la mujer, ahora la de la mirada asesina era ella dedicándosela al moreno – me lo suponía, toda esa tontera de que ya lo habías hablado con él y que estaba de acuerdo eran solo mentiras… realmente eres un inconsciente Mitsui.

- Pensaba decírselo después – dijo con cara de niño a quien recién habían descubierto en medio de una travesura.

-¿Después? – dijo todavía más molesta levantado la voz - ¿Crees que esto es un juego?

- No, yo….

- Y así pretendes ser un padre responsable – se levanto de su asiento – creí que con él tiempo habías madurado, pero es más que obvio que no; hasta que no hables con él y hagas las cosas correctamente no vuelvas a buscarme – giro dándoles la espalda y camino fuera del lugar dejando a los amantes solos.


Hana entro a casa después de un largo, muy largo día de trabajo. Además no había tenido muchas ganas de regresar, Maiko aun estaba molesta con él, así que había pasado a comprarle flores y una gran tarjeta de disculpa, ese tipo de cosas le encantaban a su mujer, la invito a cenar y regresaron como si nada. Así era ella, no importaba que tan molesta pudiera estar, con darle algún detalle volvía a su estado habitual; pero estaba seguro que aunque no dijera nada, la relación con sus hermanas ahora sería nula y eso le dolía mucho, después de todo su esposa y su familia era todo lo que tenia y no era agradable que no pudiera tenerlas a todas juntas.

Regresaron bastante tarde, hicieron el amor y regresaron a su vida normal, sabiendo que Maiko estaba feliz de que Sakura y Shizuko ya no estarían para quitarle la atención de su marido.

Cerró los ojos recordando la despedida en el aeropuerto, una vez que las niñas y Denisse no estaban, era hora de hablar con Rukawa, cosa que no se le hizo para nada fácil…

Recuerdo…

- Sólo quería pedirte disculpas por lo de anoche… - Hanamichi no se animo a hablar hasta que Denisse se había alejado bastante.

- No fue tu cul… - intento evitar que pidiera disculpas.

- Oye no me interrumpas que este me esta costando mucho, mira que el Tensai no pide disculpas muy seguido, aunque claro eso es porque yo nunca me equivoco, bueno sólo a veces y cuando eso pasa…

- Pensabas decirme algo – volvió a interrumpirlo al ver que se estaba yendo por la tangente y no contaba con mucho tiempo, un avión le esperaba.

- Ehh, bueno si… Disculpa, mira yo estaba algo borracho…

- … - no dijo nada pero la mueca era un claro "no que no" nada agradable para Hana

- Mhhhh, bueno, la cosa es que no sabía muy bien lo que hacía y no quiero que pienses que soy gay o algo así, ya sabes, yo estoy casado, adoro a mi esposa y… -

- No te preocupes – las ultimas palabras del pelirrojo le cayeron como agua helada a Kaede

- La verdad es que en estos días me haz sorprendido mucho, y te he tomado cariño a ti y a tu familia, y no quiero que por un malentendido vayas a alejarte de mi.

- Sakur… - le hubiera gustado explicarle que hubiera dado su vida por no alejarse de él, pero eso no era posible, Hanamichi tenía una vida junto a una mujer a la que amaba profundamente como, acababa de recordarle.

- Por favor – suplico antes de que Kaede dijera cualquier cosa, le hacía ilusión pensar que se mantendría en contacto con las enanas y tal vez algún día hasta podría visitarlas.

- No creo que regrese a Japón en mucho tiempo – le advirtió, "de hecho intento no regresar nunca"

- No importa, para eso inventaron los teléfonos – soluciono sonriendo.

- Las niñas estarán contentas de escucharte – sonrió al igual que el pelirrojo, se escucho la ultima llamada para abordar, vio que Hana cambiaba su hermosa sonrisa por una mueca de melancolía.

- Las voy a extrañar mucho – le dijo viéndolo a los ojos para que supiera que estaba siendo sincero.

- Y a mi? – no pudo evitar la pregunta y le encanto el sonrojo de su rostro.

- No juegues conmigo Zorro estúpido, ya te pedí disculpas – le reclamo creyendo que lo había dicho solo para molestarlo por lo de la noche - Pórtate bien zorrito – dijo una vez que le había pasado la vergüenza – y una cosa más…Gracias

- Por…

- Porque aunque no lo creas me ayudaste mucho con lo de Anzai, no se como es que tu puedes mantener todos tus sentimientos a raya sin explotar, aunque talvez si lo haces junto a una persona especial para ti, pero yo jamás lo he visto, pero bueno, en fin, no sé porque, pero fuiste un gran apoyo en ese momento, siento haberte considerado un maldito bastardo engreído, malagradecido, egoísta, exhibicionista – al ver la ceja levantada de Kaede quien comenzaba a molestarse por su tan detallada explicación decidió cortarla ahí – ahora veo que no eres así, y talvez no sea de mucha ayuda pero si alguna vez necesitas un amigo, quiero que sepas que contaras conmigo… en especial si decides regresar a vivir a Japón – termino con una gran, gran sonrisa.

- ¿Me consideras una persona especial? – preguntó Rukawa, o al menos eso había entendido de toda la palabrería de Hana, "aunque talvez si lo haces junto a una persona especial para ti".

- Ahora lo eres Kaede – ambos se miraron a los ojos contemplándose mutuamente, era extraño, pero por un momento realmente deseo que las cosas se quedaran así por siempre, que el tiempo se detuviera y tener esos hermosos ojos viendole por siempre.

- Señor, tiene que abordar – interrumpió una de las empleadas del lugar, quien se acerco a Rukawa para recordarle que debía irse, rompiendo así el magico momento y devolviendole a Hanaimichi su lucidez, quien avergonzado se sonrojo por andar pensando tonterias.

Kaede le dedico un ultima mirada a su pelirrojo temiendo que sería la ultima vez que lo viera, sintió una enormes ganas de volver a besarlo tan o más apasionadamente que la vez anterior, pero eso era imposible, debía atesorar el único beso que le robo como su más preciado recuerdo, por que era algo que no podía repetirse; se giro para entrar a la oruga y volver a casa, con su familia, debía iniciar una nueva etapa en su vida en la que el amor que sentía por Hanamichi Sakuragi debía ser enterrado para siempre.

...Fin del Recuerdo

Al verlo entrar a la oruga, se dio la vuelta y comenzó su camino de regreso a su vida junto a su esposa.

Continuara....


He disfrutado enormemente de este capitulo, tal vez por eso lo escribi tan rápido, ya me comen las manos por escribir el siguiente del cual ya tengo adelantado un buen tramo, pero no creo poder subirlo pronot, porque todavía tengo un cerro de trabajo el cual debería estar haciendo en este momento, en vez de esto, pero bueno, algún día madurare lo suficiente como para aprender a organizar mis prioridades.


Kula: Bueno, pues no armo dramón, ni nada, aunque tampoco le hecho porras para que se fuera con Hana, que aunque Maiko no es muy de su agrado, están casados y eso para ella es algo que debe respetarse, además de que como no ha pedido explicaciones pues tampoco sabe a ciencia cierta que es lo que en verdad pasa. Ahorita avance un poco más con el problema de Mitsui y Kogure, trate de ser sutíl pero creo que esta bastante claro que es lo que pasa entre esos dos (o tres). Gracias por las porras y espero disfrutes este capitulo.

Tenshi: Para nada que me fastidias, si me encantan los comentarios, aun pienso en la reaccion de Denisse, pues quiero que esta vaya de acuerdo a su personalidad, aunque tampoco espero que sea algo demasiado predecible, ya lo veran en el siguiente capitulo.

Shadir: Hay y muchas y yo conozco un parcito por ahí, y si, las ganas de darles una patada no faltan...

Kaede Sakuragi: Bueno, esta es la despedida, después de un gran y apasionado beso no queda más que decir adios, y eso es lo que se dijeron estos dos. Despues de meternos en la cabeza de Denisse un rato para ver que onda quedamos en que no quedamos en nada y nos tendremos que esperar hasta el proximo capitulo para pasar a los hechos, y para ver porfin que hace esta señorita.

Vanne: Para que veas que no soy mala actualice más rápido que las veces anteriores, me alegra que te este gustando tanto el capitulo y espero el mismo resultado para este aunque aqui no se anden besuqueando sino todo lo contrario.

Sakura: Aqui esta, y sin mucha demora. Ya hacía rato tenía ganas de poner una peleita con Maiko y nadie mejor que Izumi que es la clasica chava que no se puede quedar calladita, (igualita que su hermano), las cosas entre ellas no creo que tengan remedio, y por lo de Hana y Kae, pues ya no esperen mucho lemón porque como veran va a estar dificil con un oceano de por medio (a menos que sea otra de las fantasias de Kaede). Disfruta este capitulo.

Bbneko: Jejejej, creo que tendras que seguir esperando porque la reacción se vera hasta el proximo, espero que para cuando eso pase no se te hayan quitado las ganas...

Nian: Gracias, Gracias, Gracias, espero que piensen lo mismo de este.

Sakare: Bueno, a ti que te digo si ya te dije todo....

Mari: Gracias, haz dicho algo muy importante, Pobre Kaede, aunque no lo creas, al pobre le va a llover, pero no como te imaginas, en fin ya veraz el siguiente capitulo que espero no tarde mucho.

Oruha: Llamo al servico de emergencias?, bueno, espero que no tardes mucho en leer este y espero tus comentarios.

Bueno, eso es todo, disfruten el capitulo y nos vemos en el siguiente....