Summary: Encontrar una niñera no está siendo una tarea fácil para Edward Cullen hasta que una hermosa y joven camarera se muestra dispuesta a ayudarlo. Todos Humanos.

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Capitulo 14: Busqueda.

Fue una búsqueda tan coordinada como una guerra. Un equipo de detectives privados rastreó toda la zona. El propio Edward acompañó al detective que sacó al último jefe de Bella y a sus compañeras de trabajo de la cama para interrogarlos para juntar toda la información posible. Al mismo tiempo, se pusieron en funcionamiento los ordenadores y para las doce del día un grupo de detectives se dirigía hacia Phoenix para averiguar de quién estaba huyendo Bella.

***

Bella tenía la almohada empapada en lágrimas y había perdido por completo la esperanza. ¿Pero qué más daba? Sin Edward y sin la niña, la vida no tenía sentido. Ya no tenía fuerzas para seguir huyendo. Si las hubiera tenido, no habría cometido el error de tomar un solo taxi para dirigirse hasta el hotel. Y se habría inventado otro nombre, y no el de Bella Cullen. Se habría dirigido en un avión a Tahití, o a Nueva York, o a Miami.

Se levantó de la cama, se sentó frente a la mesa del escritorio y se dispuso a escribir toda la información que tenía sobre James. Terminó el informe con un mensaje de amor para Edward y su hija. Su hija. De alguna manera, tenía la sensación de que podía considerarla también suya. Ninguna madre podría quererla más. Dobló las hojas, las metió en un sobre y escribió el nombre del oficial Jacob Black. Se puso el abrigo y salió de la habitación.

Compró un sello, lo pegó en el sobre y cruzó la calle. Marcó el teléfono de información de Forks y esperó. La operadora no le dio la dirección, pero sí el número de teléfono de la comisaría. Llamó a la comisaría y pidió la dirección de Jacob Black; le dieron la dirección y después le pidieron que se identificara. Bella colgó el teléfono sin contestar, escribió la dirección en el sobre y caminó nerviosa hasta un buzón. Cuando la carta desapareció en la ranura, suspiró aliviada y regresó de nuevo a su habitación.

Después de aquello, por fin podría dormir. La habitación olía a humo. Las paredes estaban sucias y tampoco parecían muy limpias las sábanas. Pero se tumbó sin quitarse siquiera el abrigo, cerró los ojos y se durmió.

Se despertó horas después. Y se encontró frente al rostro sonriente de James.

***

- El hombre se llama James. La policía de Phoenix dice que encaja en el perfil de traficante de drogas, pero no tienen pruebas suficientes contra él. Al parecer, todas las personas que han estado vinculadas con James de una u otra forma han ido apareciendo muertas en los lugares más extraños.

Edward apretó los puños mientras el detective continuaba su relato.

- Estuvieron saliendo juntos hace unos meses, y ella se fue a vivir con él. Sus amigos dicen que Bella esperaba que se casara con ella, pero al parecer ellos tenían sus dudas. Nadie le dijo nada. Al parecer, Bella no tenía mucha experiencia. James fue su primera relación seria. Lo que nadie entiende es por qué desapareció sin decir una palabra. El propio James denunció su desaparición. Los amigos de Bella sospechan que James la engañaba. La policía de Phoenix dice que una mujer que encajaba en su descripción fue vista hace tiempo en un autobús. Parecía nerviosa, pero iba sola.

Sola. Edward se frotó la cara.

- ¿Cuándo fue eso?

- Hace más de diez meses. James los llamaba de vez en cuando para saber si tenían alguna información sobre ella. No la tenían, pero introdujeron los datos de su carné de conducir, por si la policía se lo pedía en alguna parte.

Cuando el detective se marchó, Edward se recostó en su asiento y cerró los ojos. Después, con los codos sobre el escritorio, miró la copia de la fotografía del carné de conducir de Bella que tenía encima del escritorio. En ella aparecía sonriente. Diablos, estaba sonriendo, a pesar de estar sola. Sin familia, sin nadie que la protegiera, sin nadie que la guiara.

Edward cerró los ojos.

- Dios mío, Bella, ¿dónde estás?

Justo en aquel momento, se abrió bruscamente la puerta y entró Emmett a grandes zancadas en el despacho.

- Ya la tenemos! He pedido un coche y papá ha enviado hacia allá a un detective y a un abogado.

Edward se levantó de un salto. Todavía era demasiado pronto para sentir alivio, pero sintió que renacían sus fuerzas.

***

- Llegas demasiado tarde - dijo Bella, incorporándose sobre los codos.

James sacudió la cabeza. Sus ojos azules tenían un brillo casi demoníaco. Esbozó una sonrisa. Bella lo miraba preguntándose cómo era posible que alguien tan atractivo pudiera ser tan malvado.

- No lo creo. No estarías aquí si eso fuera así.

- He escrito una carta y se la he enviado a un amigo.

De pronto, James se abalanzó hacia la cama. Bella levantó las manos para defenderse, pero él la agarró del pelo y la hizo volverse hacia él.

- ¿Qué amigo? Dímelo si no quieres que te rompa el cuello!

Bella estuvo a punto de echarse a reír. Como si no pensara rompérselo de todas formas. Como si hubiera estado huyendo durante todo ese tiempo porque pretendía sentarse a hablar tranquilamente con ella.

- Dime quién es, Bella - insistió James con voz sedosa - Dime a quién enviaste esa carta. Después te llevaré a Phoenix y allí retomaremos las cosas donde las dejamos, ¿de acuerdo? ¿Recuerdas lo felices que éramos, Bella? - deslizó la mano hasta su pecho, la posó sobre uno de sus senos y se lo apretó con fuerza.

Bella sintió que la bilis le subía a la garganta.

James inclinó la cabeza para besarla, pero ella apartó la cara. James tensó la mano sobre su seno con una fuerza inhumana.

- Dime quién es - le ronroneó al oído - o te haré tanto daño que terminarás suplicándome que te mate.

Bella intentó tomar aire. Tenía la cabeza inclinada en un ángulo imposible y el dolor de su seno se extendía por todo su cuerpo. Aun así, consiguió esbozar una sonrisa.

- Le he escrito al oficial Jacob Black, del departamento de policía de Forks

Enfurecido, James apartó la mano de su pecho y le dio una bofetada con el dorso de la mano. Bella luchó entonces contra él. Le golpeó el rostro y los hombros, obligándolo a soltarle el pelo para defenderse. Sintió un júbilo repentino, pero entonces James colocó la pierna encima de ella y, con una sola mano, le sujetó ambas muñecas. Bella volvió la cabeza para morderlo. James gritó, le soltó la mano y la abofeteó.

- Debería acabar ahora mismo contigo – siseó - pero te mereces algo peor que una muerte rápida. Confiaba en ti, Bella. Eras mi novia, pero me traicionaste.

En el borde del pánico, Bella intentó erguirse, pero James pesaba demasiado y el movimiento de Bella solo sirvió para desatar su ira.

- Ahora sí que lo has conseguido - dijo James con voz ronca - ahora sí que me has excitado. No hay nada más sexy que una mujer indefensa.

Bella se retorcía desesperada debajo de él, pero James, que continuaba sentado sobre sus piernas, sacó un objeto plateado y alargado. Bella comprendió inmediatamente que era una navaja.

***

Edward sintió un escalofrío. No podía quitarse de encima la sensación de que Bella lo necesitaba en ese preciso instante. Sabía que estaba aterrada. No podía dejar de preguntarse por qué lo sabía, simplemente aceptaba que era así. "Aguanta, pequeña", le decía mentalmente, "aguanta".

Tenía prisa, mucha prisa.

Se inclinó hacia delante y posó la mano en el hombro del conductor. Con un movimiento de cabeza, el chófer señaló el coche de policía que iba delante de ellos.

- Adelántalo - le dijo.

El conductor miró hacia Jacob Black, que estaba sentado a su lado. Black vaciló durante una décima de segundo, pero, casi inmediatamente, asintió.

***

James posó la navaja en su cuello y rió suavemente al ver brotar la sangre. Deslizó después la afilada punta de la navaja a lo largo de su blusa de nylon. Bella tembló al sentir el aire frío rozando su piel. James volvió a sonreír y se inclinó hacia delante, acercando su rostro al de Bella y colocando el cuchillo contra su vientre.

- Quiero que me complazcas, Bella – susurró - Si lo haces te mataré más rápido. No te haré sufrir como te mereces.

Bella rió quedamente. Como si complacerlo no fuera un destino peor que ningún otro que pudiera ofrecerle.

James deslizó el cuchillo por la cintura de sus mallas y, de pronto, Bella sintió una nueva resolución. James había dicho que le gustaban las mujeres indefensas, ¿no? Pues peor para él. Llena de una repentina paz, intentó reunir fuerzas mientras relajaba los músculos. James se echó a reír, pensando que había ganado, pero, justo entonces, Bella le escupió y se irguió con todas sus fuerzas. Arqueó la espalda y cerró las piernas. Casi al instante, oyó el aullido de rabia y dolor de James. Sintió algo caliente y espeso empapando su piel y supo que lo había cortado. Esperaba haberlo hecho donde más le doliera. Todavía estaba sonriendo cuando volvió a ver el reflejo metálico de la navaja. Y en ese instante comprendió que James pretendía clavársela. Pensó en Edward, en el amor que sentía hacia él, y se ensanchó su sonrisa.

***

Siempre te amaré.

Aquellas palabras se repetían en su mente con toda la desesperación de la fatalidad. Edward permanecía sentado en el borde de su asiento. El coche giró y se detuvo sobre la grava de un aparcamiento. En ese momento apareció un hombre en la ventanilla y señaló hacia un motel. Les dijo el número de una habitación, pero Edward no esperó a oírlo y salió corriendo del coche.

- Él está allí, con ella! - le gritó alguien.

Edward localizó la puerta. No sabía cómo, pero era la puerta correcta. Y no se molestó en girar el picaporte, se limitó a darle un empujón.

La puerta cedió ligeramente ante aquel impacto, pero continuó en su lugar. Edward retrocedió y volvió a empujar otra vez. De pronto, Emmett estaba a su lado, uniendo sus fuerzas a las suyas, y la puerta se abrió.

Edward se quedó horrorizado ante la imagen que tenía frente a él. Bella estaba en la cama, tumbada boca arriba. James estaba encima de ella, con un cuchillo en la mano. A Edward se le cayó el corazón a los pies y su mirada voló directamente hacia Bella.

***

Bella vio el horror en su rostro y el amor que desbordaba sus ojos, y pensó que ya era demasiado tarde. Supo entonces, con absoluta certeza, que debería haber confiado en él. Vio que una pistola apuntaba a James y, de pronto, todo terminó. Ella estaba libre y James caía hacia atrás levantando las dos manos. Libre.

Oyó a Edward gritar mientras la levantaba en brazos. Oyó a Black diciéndole a James que estaba detenido, pero todo lo oía como si estuviera a una gran distancia, mientras los sollozos se acumulaban en su pecho.

- ¿Estás bien? ¿Te ha herido?

Bella negó con la cabeza, pero también asintió, confundiéndolo.

- Pero estás sangrando!

- No - levantó lentamente la mano hasta la herida que tenía en el cuello - Es solo un arañazo. Esta sangre es suya, se ha cortado.

Jacob se inclinó sobre el hombro de Edward.

- Sí, es cierto, ha sufrido un corte…

- Unos segundos más - comenzó a decir Edward con la voz rota, abrazando a Bella con fuerza - y te habría perdido.

- Lo siento, Edward - susurró Bella - Debería habértelo dicho. Los he puesto a todos en peligro. Esta mañana le he enviado una carta al oficial Black. Debería haberlo hecho hace mucho tiempo, pero tenía miedo.

- Y con razón - contestó Edward, mientras le acariciaba la espalda - Estabas intentando protegerte, pero en ningún momento nos has puesto en peligro. De hecho, en cuanto ha llegado el momento, has sacrificado tu propia seguridad por la nuestra. Lo comprendo y lo admiro, pero deberías haber confiado en mí.

- Quería hacerlo - dijo Bella, pestañeando para contener las lágrimas - pero eso también te habría convertido a ti en un objetivo.

- Y por eso he estado a punto de perderte.

- Pero has venido a buscarme - señaló Bella conmovida - debería haber sabido que lo harías.

- Claro que deberías haberlo sabido - dijo una voz profunda tras ellos. Bella alzó la cabeza y, por encima del hombro de Edward, vio a Emmett apoyado contra la pared - Esta va a ser una buena lección para ti, hermanita. Los Cullen… cuidamos de los nuestros.

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Hooola!!

Tal ves se sorprendan... pero este fue el ULTIMO CAPITULO!!!! si, han leido bien, el último capitulo :( pero no se preocupen, aun queda el epilogo como es habitual =) Sé que el capitulo quedó un poco corto, pero no quería que se volviera una lata añadiendo cosas innecesarias. A veces menos es mas :D

Agradezco de todo corazon a todas las que ocuparon un poco de su tiempo leyendo el fanfic. Muchas gracias por seguir la historia, por dejar sus reviews y sus palabras de aliento que me motivaban a seguir con ella =)

Ahora, como lo prometí, estoy trabajando en la secuela de pretendiendo :D peeeeero, estoy subiendo una nueva historia para las que son mas impacientes. Sin embargo, no es dedicada a Edward y Bella. Lo siento chicas, pero está enfocada en Jasper y Alice, mi segunda pareja favorita de la saga. Sé que muchas prefieren a Edward y Bella para los fanfics, pero... no sean malitas y denle una oportunidad a esta nueva historia ok? =) ya subí el primer capitulo!

Un abrazo de Oso a todas y NO OLVIDEN DEJAR SUS REVIEWS!

Nos vemos en el epilogo!

PollyCox99