Estoy súper emocionada, a esta historia le llovieron muestras de apoyo y amor! Kidaraka, Katherine Svensson,UkyouBlue mil gracias por los follow/favs! Katherine Svensson, VanSoFan-Naome ,Arien Agarwaen,NatLB y UkyouBlue saludos y abrazos por haberse tomado el tiempo de escribirme, yo sé que se les complica a veces poner reviews y yo valoro mucho ese esfuerzo, de todo corazón gracias! Por eso no les fallo con las actualizaciones diarias XD alimento su vicio!

Advertencias: hoy no XD

Capítulo 14

Con la luz del día vino la calma. Lupin despertó desnudo, acurrucado sobre un abrigo de piel muy suave. De pronto se alarmó al notar que no estaba dentro de la jaula… ¡y no era un abrigo sino un perro! Grande, peludo, negro y fuera de todo contexto ya que Black no tenía mascotas. Trataba de quitárselo de encima pero era bastante pesado, hasta que despertó.

El perro se estiró y bostezó bastante contento. De la nada el perro se trasformó en humano, sí, el perro era Sirius Black.

‒Que jodido susto me diste anoche, mierda. Creo que a partir de anoche ya soy diabético. Pero descuida el cachorro Lunático y yo ya somos amigos.

‒ ¿L-Lunático…? Sirius pero no entiendo ¡¿No te lastimé?!

‒ ¡Que va!, me transformé en mi forma animaga. Y al no encontrar más humanos decidiste ser mi amigo y jugar toda la noche. Le puse de nombre Peludo, pero era estúpido y muy obvio, luego Quijadas, pero me gustó más Lunático. Tal vez Moony…creo que te queda mejor. Conseguiré un collar que diga Moony.

‒ ¡Basta Sirius! los hombres lobo no somos mascotas, no puedes pretender que no soy peligroso solo porque no te hice daño gracias a Merlín que eras animago. Incluso siéndolo pude haberte atacado antes de que cambiaras de forma y serías como yo.

‒Lo sé…no quería hacerte sentir mal después de que fui yo quien fue tan estúpido como para abrir la puerta. No sé por qué lo hice, honestamente.

‒Por favor no vuelvas a ponerte en peligro, no soy yo. No puedo controlarme.

‒Pero sí es tu cuerpo y eres tú el que queda con las quemaduras de plata. No es justo. Al menos esta vez no te ves herido.

‒Gracias a ti, evitaste que el lobo se hiciera daño.

‒Descuida, ya era hora de adelantarme un poco a las lecciones de animago.

‒ ¡¿No tienes las licencias?! Podrías ir a Azkaban.

‒ Las tendré, muy pronto. Y ahora más rápido ya que pude transformarme, seré el mejor de mi clase.

‒ ¿F-fue la primera vez?

‒ Así es Remus Lupin, tú fuiste mi primera vez…errr…lo siento estoy entrenado para decir piropos baratos.

Remus rio al fin. Se notaba más relajado y desnudo... Black se dio la vuelta sonrojándose. Ahora que lo pensaba había dormido sobre el chico que le gustaba estando desnudo, cubierto de pelo y garras, pero desnudo.

‒A-a…bien, pasando a otras cosas si te sientes bien vístete vamos a salir. Ya es seguro ahora que nadie quiere matarte.

‒ ¡¿Alguien me quería matar?! ‒.

Oh…Es verdad, Black recordó que nunca le había dicho al chico por qué no quería que saliera de la casa. Se había guardado ese pequeño detalle en secreto para no asustarlo.

‒ ¿Eh? No, no. Era una broma. Nadie te quiere muerto, ya parece. Solo procura estar listo en 20 minutos, comeremos afuera.

‒ Que alivio…ya sería muy mala suerte para mí. Ya me alisto‒.

Qué bueno que ya habían atrapado al asesino pensó Sirius mientras Remus tomaba su ropa alegremente.


Sirius llevó a Remus a un restaurante, no muy elegante para que no se sintiera tan incómodo. Le compró el helado de chocolate más grande. Adoraba verlo comer. Después visitaron la tienda de materiales para artistas.

‒Elije lo que gustes.

‒No tengo…

‒Yo pagaré por todo, elije. Sabes, estuve viendo algunos de tus dibujos mientras cambiaba tus cosas a la nueva habitación y son buenos‒ Mencionó Sirius y Remus ardió de vergüenza.

‒Esos eran…secretos.

‒No veo por qué, eres muy talentoso. Y lo digo como comprador de arte. De verdad sabes cómo dar expresión a la mirada de tus retratos.

‒…sí tú lo dices.

‒ ¿No me crees verdad? Te digo la verdad. Si crees que no eres suficientemente bueno y que puedes hacerlo mejor tienes que practicar mucho, ¿no? Elije los materiales que quieras y demuéstrame lo que puedes hacer.

Qué forma de manipular tan sutil tenía Black, aunque esa vez era para bien. Remus no se sentía merecedor de nada y debía empujarlo para aceptar las cosas. Incluyendo algo tan básico como la ropa, el chico le había rogado que ya no le comprara más cosas y a regañadientes entraron a la boutique.

‒ ¡Señor Black, tenemos muchos-!

‒ Alto, Alto Estela, estoy aquí por él‒Dijo señalando a su joven acompañante.

‒Oh, veamos. ¿Cómo te llamas dulzura?

‒Remus, señora.

‒Qué estilo te gustaría.

Remus estaba confundido y avergonzado de ser el centro de atención. Nunca fue esa la intención de Sirius así que intervino para indicar qué prendas le quedarían bien.

‒Muy buen gusto Señor Black, ¿y la talla?

‒Nunca he tenido nada nuevo, no sé qué medida. ‒Respondió en voz baja.

‒Descuida cariño, te tomaré aquí mismo las medidas, pasa conmigo al probador.

Se lo llevó a los probadores, Sirius eligió esa boutique porque la dueña era verdaderamente gentil y sabía que el lobito estaría en buenas manos. Al salir para obtener la aprobación de su amo Remus se veía hermoso. Tenía una camisa a cuadros violeta, un suave suéter blanco y jeans azul oscuro. Por fin mostraba su elegante figura, todo le quedaba perfecto. Sirius insistió que se llevara el conjunto puesto. Compraron muchas más prendas para su día a día.

Al caer a noche Remus estaba más callado que de costumbre, estaban sentados en una de las fuentes decorativas mirando las estrellas.

‒ ¿Qué sucede, estás cansado?

‒Un poco.

‒ ¿Hay algo que olvidé comprarte? Estamos a tiempo, las tiendas siguen abiertas.

‒Por favor no, solo no más.

‒Me puedes decir lo que sea.

‒ ¿Por qué haces esto por mí? Todo esto, comida, habitación, ropa, médicos.

‒No te entiendo.

‒No hay forma en que pueda pagarte por todo esto y me los sigues dando. No dudo que seas gentil, pero ¿por qué yo? ¿Me vas a dejar quedarme como tu sirviente un cuando el señor Potter ya no me necesite?

‒De ninguna manera, no serás mi sirviente. Te he dicho que quiero que seamos amigos y tal vez con el tiempo…Lo siento. Se está poniendo muy frio aquí afuera. Vamos a casa.

Black se había detenido antes de declararse, era muy pronto. Tenía que conservar la calma si no quería alejar a Remus.


O_o nos leemos mañana!