Los personajes principales le pertenecen a Stephanie Meyer la historia es mía queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de la historia sin mi autorización.


Capitulo 14

Si

-Bella, se que apenas vas llegando de tu viaje de Londres pero en realidad necesito que vengas a verme- Bella suspiró y asintió como si Leah le estuviese viendo, luego murmuro:

-No tienes de que preocuparte Leah yo voy a verte mañana. ¿Pasa algo malo?-

-Nada de lo que debas preocuparte ¿Recuerdas del festival de talentos del cuál te hable? - preguntó Leah desde el otro lado del auricular. Bella sonrió abiertamente y respondió animada:

-Claro. ¿Por qué lo preguntas?-

-Bueno porque hable con el consejo de padres y quieren adelantar las fechas unos días, hablemos de esto mañana esta ¿bien? No quiero agobiarte todavía-

Bella se rio por la broma de Leah, quién le agradeció y colgó. Hacía apenas cinco horas que había llegado de Londres y ya había perdido la cuenta de cuantas veces había sonado su teléfono. Desde su padrino hasta sus amigas.

-Pareces estar más solicitada que nunca- Dijo Ángela sonriendo mientras salía de la cocina con dos tasas de café en sus manos.

-Si. Eso parece-

Ángela le ofreció café y Bella lo tomó gustosa. Cuando Ángela iba a hablar el teléfono volvió a sonar, haciendo que Bella rodara los ojos y que Ángela soltara una risita tonta.

-BAJA BELLA- Le grito Alice al oído, haciéndola separar el teléfono de su oreja.

-Pero que…-

Más cuando Bella habló, su teléfono solo hacia el bip, bip, bip molesto de cuando alguien te deja colgado. Bella miró su teléfono como si quisiera desintegrarlo con su mirada y suspiro antes de levantarse para bajar de su piso, dejando a Ángela en su departamento.

Alice hablaba animadamente con el portero, quién la miraba embobado por sus gestos divertidos. Anthony, quiñen escuchaba a su animada tía, no había notado a Bella hasta que ella tiro de su mano y lo abrazó, haciéndolo reaccionar.

-¿Cómo estas mi niño?- Anthony se sonrojó y soltó a Bella, rascándose la nuca, pareciendo nervioso.

-Am… ¿Bien?- respondió, moviéndose de un lado a otro Bella frunció el ceño y en el momento en el que iba a hablar, Alice la interrumpió diciendo de manera efusiva:

-Vamos por un helado- Tiró de la mano de Bella sin esperar una respuesta a su pregunta no formulada.

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-Anda Bella di que sí- dijo Anthony haciendo un puchero que en otro momento le habría parecido adorable pero no en ese momento no.

-Cariño la cena de Acción de Gracias es algo familiar y yo no soy parte de tu familia-

Alice abrió la boca para replicar pero una voz a espaldas de Bella la detuvo.

-Cariño ¿No estarás negándole algo a mi adorado nieto, verdad?-

Bella levanto la mirada encontrándose con Esmerald Cullen, quién solo le sonrió antes de sentarse a su lado, intentando por todos los medios parecer seria.

-Señora Cullen con todo respeto… - Comenzó a decir Bella pero Esme levantó la mano y la interrumpió:

-Primero, si vuelves a llamarme señora desde hoy me dirijo a ti como señorita Swan y no como Bella, niña, y en segundo, voy a preguntarte algo, así que escúchame con atención, porque solo lo hare una vez.- Bella asintió nerviosa, mientras Anthony y Alice observaban la escena divertidos por la actitud de Esme.

-¿Tienes algún compromiso el día de Acción de Gracias?-

Bella suspiró y dejó caer sus hombros mientras susurraba

-No-

Esme asintió satisfecha y le puso una mano en el hombro, llamándole la atención mientras decía:

-Quiero invitarte a la cena de Acción de Gracias que voy a hacer en mi casa cariño, ¿Vienes? Sería un honor tenerte en mi casa, luego de que, claro, Emmett te admira tanto y mi nieto solo sonríe cuando estas a su alrededor-

Bella miro a Anthony, que estaba sonrojado mirando hacia otro lado, mientras Alice le sonreía de manera maliciosa

-¿Isabella?- Le insistió Esme. Bella suspiró derrotada y dijo:

-Si. Pero tengo una condición.- Esme asintió con comprensión y pregunto:

-¿Cuál?-

Bella vio a Anthony y dijo:

-Voy solo si Anthony toca en el festival de talentos frente a toda la Academia-

Anthony, el cual tenía la vista fija en su helado, levantó el rostro y la miró con los ojos muy abiertos

-¿Anthony?- Preguntó Esme a su nieto, quién sonrió, ya que Bella no iba a salir de esta tan fácilmente. Levantó la mirada y respondió seguro de sí, aunque luego iba a arrepentirse

-SI. Lo hare-

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-No puedo creer que esté haciendo esto- Murmuró Bella mientras una hermosa mansión se abría paso ante ella. Un jardín de flores y árboles con forma de dinosaurio, un camino hacia una hermosa puerta de mármol café y hermosas ventanas con enredaderas de flores haciéndolas ver como un cuento de hadas. Aquel lugar era mucho más bonito que la casa de Edward. Edward, Bella ni siquiera sabía si él estaría en aquella cena, pero estaba segura de querer evitarlo en todo momento como le fuese posible. Aún sentía vergüenza por haberlo besado estando borracha y aún, por más que le diera vueltas al asunto, no sabía porque lo había hecho. Las manos empezaron a sudarle cuando Anthony abrió la puerta antes de que Bella siquiera hubiera estacionado su auto junto a los otros autos, mucho más lujosos que su Audi azul marino.

-¡Bella!- Exclamó Anthony antes de abrazarla emocionado. Bella sonrió y le revolvió los cabellos, mientras una muy entusiasmada Alice la abrazaba también.

-Ha estado en la puerta esperándote desde que llegaron-

Sin si quiera preguntar, Alice le había respondido que Edward estaba allí. Bella suspiró pesadamente antes de adentrarse en aquella mansión, que en ese momento le pareció aún más hermosa por dentro que por fuera. Había un pasillo lleno de fotografías de todos los chicos que pertenecían a esa familia, iluminados por una luz suave que hacía la casa más acogedora. Una chimenea con unos cuantos estantes, llenos de muchas más fotografías, y la familia Cullen estaba en la sala conversando amenamente mientras se reían de las payasadas de Emmett, el cual estaba jugando en la nintendo Wii un juego de fútbol junto con Jasper. Edward platicaba con Carlisle en una esquina y Rosalie, la rubia pesada, miraba las fotografías en los estantes sin prestarle atención a nada. Todos, menos Rosalie, saludaron a Bella de manera cordial mientras que Emmett la alzó en sus brazos, feliz de verla.

Bella se acercó a la estantería de las fotografías para observarlas con curiosidad. En ellas habían fotos de Anthony pequeño y sin un diente sonriendo alegremente a la cámara, fotos de sus tíos y padrinos mucho mas jóvenes y menos maduros.

-¿Qué puede tener alguien como tú para llamar la atención tanto?- dijo Rosalie a su lado, sin dejar de ver una fotografía. En aquel estante Bella suspiró y respondió

-Nada-

-Exacto- la secundo Rosalie volteándose para ver a la magnifica señorita Swan de la que hasta su esposo hablaba maravillas.

Bella retrocedió cuando vio la foto tras Rosalie. Andrea Cullen estaba allí, sonriendo con un vestido casi igual al que lucia la rubia despampanante que estaba ahora frente a ella y aunque sus ojos y su cabello eran distintos había algo que las hacia casi iguales.

-Ten cuidado con lo que haces niña porque puede que todos te acepten como parte de esta familia pero conmigo no será tan fácil- le susurró Rosalie de manera amenazante, mientras pasaba a su lado, dejándola pegada al suelo mirando la fotografía fijamente.

- La cena esta lista- dijo Esme tomando la mano de Bella mientras la dirigía a un hermoso y lujoso comedor lleno de todo tipo de comida apetitosa. Todos se sentaron a la mesa y Bella observó de nuevo a Rosalie, quién le devolvió la mirada gélida a través de sus ojos celestes hielo. Antes de que todos comenzaran a comer, hicieron una pequeña oración.

Después de una cena llena de bromas por parte de Emmett y Anthony, quién los impresionó a todos riéndose y comiendo hasta que parecía iba a explotar, Carlisle se levantó golpeando su copa llamando la atención de todos.

-Quiero hacer un brindis por mis hijos- dijo mientras miraba en dirección a sus chicos demostrándoles cariño luego continuo.

-Por los nuevos amigos- Bella se sonrojó cuando levantó la copa en su dirección y eso hizo que todos en la mesa soltaran risitas tontas.

-Por el amor de mi vida- dirigió una mirada profunda a Esme, quién se sonrojó, mientras todos hacían ¡iug! en la mesa y Bella observaba en ellos lo que habrían sido sus padres si estuvieran vivos y eso hizo que sus ojos se llenaran de lágrimas

-Pero sobre todo por ver a mi nieto sonreír de nuevo- Anthony se puso colorado cuando su abuelo dijo eso. Mientras que Carlisle alzaba su copa y decía:

-Salud-

Todos brindaron y Emmett se levantó con una sonrisa de niño travieso. Rosalie rodo sus ojos y Jasper palideció.

-Quiero hacer un brindis- Comenzó.

-Por mi Barbie, quién esta locamente enamorada de su Hulk en versión blanca-

Todos se rieron y Rosalie pateo a su esposo bajo la mesa, haciéndolo jadear de la sorpresa.

-Porque la duende me regalará la última Play Station para navidad-

-Era una sorpresa- Chillo Alice, haciéndolos reírse a todos en la mesa pero Emmett la ignoró y continuó

-Porque voy a ganarle al muñeco Kent de nuevo en ajedrez-

-Damas chinas- Corrigió Jasper rodando los ojos.

-Porque mi mamá Esme besó a Papi Carlisle cuando lo conoció por una apuesta, no porque le gustara- Carlisle gruño y Esme se sonrojó haciendo a Emmett sonreír

-Porque el osito Eddie beso a Asterias antes que yo y eso no es justo- Bella quiso en ese momento que la tierra se abriera y se la tragase pero eso no paso y Emmett siguió hablando

-Porque Nikki Jones me pateo mis…-

-Emmett McCarthy- Gritó Esme desde su asiento. Emmett rascó su nuca y bufó para luego continuar.

-Pero sobretodo, tengo una razón muy grande por la que brindar. Porque mi ahijado tiene ese brillo en sus ojos, ese que tenía el angelito de Anddie cuando veía a Eddie, porque mi ahijado sonríe como un niño de verdad, como pinocho con su Gepeto Y porque tengo una hermosa familia a la que ahora pertenece Bella, quién trajo a mi ahijado a la vida de nuevo- Eso fue todo lo que Rosalie soportó. Se levantó, haciendo caer la silla tras ella, mientras salía disparada. Todos guardaron silencio y Alice se levantó, pero Bella también lo hizo diciendo:

-Déjame a mi yo lo arreglo. Fue un brindis muy bonito Emmett.

Todos dejaron que Bella siguiera a Rosalie y Bella corrió tras ella hasta que la alcanzo diciéndole:

-Rosalie espera-

-No sé que es lo que quieres de mí, pero es mejor que te regreses por donde viniste- dijo Rosalie antes de girarse para subir las escaleras. Bella no lo soportó más y lo soltó diciéndole:

-Eres hermana de Andrea- La espalda de Rosalie se tensó y apretó el pasamanos fuertemente, deteniendo su paso sin mirar a Bella.

-No se de lo que hablas- Dijo negándolo.

-Eres tía de Anthony no su madrina- Esta vez Rosalie si se giró y la miró con sus ojos celeste, taladrándola de manera furiosa, tanto que Bella estaba segura en ese momento que si las miradas mataran ella ya estaría muerta.

-¿Anthony lo sabe?- Preguntó tentando su suerte pues Rosalie no dejaba de observarla

-Ni si quiera Anddie lo sabía- Susurró ella dejando a Bella sin palabras, mientras que un jadeo se escuchó tras Bella, haciendo a Rosalie levantar la mirada encontrándose con los ojos verdes de Anthony, quién la miraba con sorpresa.

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Edward se quedó mirando la puerta por donde Bella había salido.

Cuando la vio llegar a la casa, el recuerdo de sus labios lo inundó. Ella vestía un traje formal negro, diferente a los que llevaba en la academia y diferente al traje de aquel día que la besó. Intentó por todos los medios olvidar aquel beso, pero su conciencia no lo permitió, no cuando la había besado estando ella ebria. Y ahora Emmett lo sabía ¿cómo es que él no lo había visto?

Anthony se levantó de su asiento y siguió a Bella, eso lo hizo pensar en cómo su hijo había cambiado tanto ante la llegada de esa mujer, esa hermosa y triste mujer. Suspiró y Emmett sonrió, diciéndole mientras le palmeaba el hombro

-Te tiene colgado.

Edward frunció el ceño en su dirección y Alice suspiró llamándole la atención

-Son tan lindos- dijo en un susurro a Jasper, quién, como siempre y en la mayoría de las cosas, le daba la razón a la duende de su hermana

-Alice- murmuró Edward con los ojos entrecerrados en su dirección, pero ella solo se encogió de hombros y lo ignoró.

Anthony regresó a la mesa más pálido de lo normal y Bella se sentó con la mirada fija en él. Rosalie no volvió

-¿Pasa algo?- preguntó Edward. Ambos saltaron en sus asientos. Mientras que Bella se sonrojaba, Anthony negaba de manera frenética

- Solo... solo quiero irme- dijo Anthony, haciendo que Bella lo mirara aun más. Y que Anthony no la mirara le preocupo. Aunque moría por saber que estaba pasando, se levantó y dijo

-Bien es hora de irnos.


Estos capítulos están dedicados a una persona muy especial quien se ha convertido en un gran apoyo. JPV22 guapa gracias por todo.

También quiero dar las gracias a todas aquellas personas que siguen la historia, tanto si dejan reviews, como si leen sin opinar.

Para las que dejan reviews, los que leo con absoluta devoción, quiero nombraros, ya que me animáis muchísimo: Naye15, AleCullenn, .san, Nadiia16, Vero Grey Cullen, Srita. Horan, freedom2604, hildiux, kimjim, Tecupi, Lyzz Cullen, Yusale, yisicullen25 , marieisahale, Tata XOXO, cavendano13, Robmy, alejandra1987, Annie Pattinson, inunoe, roohh-guzman, kata0012, pili, LOQUIBELL, angie cullen mellark, BellsAMCullen, Paola Lightwood, Aru 1313, wen liss, cary, maria. .545, galadrielcullen, karen McCarthy

Paola Lightwood: Todas tus preguntas tienen contestación, pero si te lo digo ya, pierde algo de gracia la historia. De todas maneras si tienes más preguntas, hazlas y las que pueda las contestaré. ¡Saludos!

karen McCarthy: La historia se actualiza todos los viernes. Besos y gracias por leer la historia.

Si no he nombrado a alguien, por favor, decidlo porque se me habrá pasado sin querer.

Espero que os haya gustado el capítulo. Nos leemos el próximo viernes.

Ann Arston Aara