Ying Yang
Emma POV
Después de que Regina subiera a arreglarse, terminé rápidamente de lavar la moto y me fui directo a mi cuarto a tomar un baño. Aproveché ese momento para pensar. Quizás le contara en la cena mi decisión de dejar a Zelena, y quién sabe si no pediría su mano allí mismo.
O quizás todavía era muy pronto, probablemente, pero sabía una cosa, aprovecharía la noche a su lado, sin preocuparme por el tiempo y dejaría que las cosas siguiesen su ritmo. No apremiaría las cosas con ella, quería que todo ocurriese a su debido tiempo, ya que ella era especial.
Me arreglé más rápido de lo que esperaba y fue a su cuarto, no podía negar que estaba muy ansiosa. Estaba nerviosa, a pesar de que Regina y yo ya habíamos paseado mucho y nos habíamos acostado varias veces, ese sería oficialmente nuestra primera cita.
«Regina, ¡vamos!»
«Entra Emma»
«¿Estás segura de que solo vamos a una cena?»
«¿Por qué?»
«Estás hermosa y vestida así pareces una verdadera reina»
Ella hizo un gesto dándome las gracias mientras sonreía. ¡Dios mío, qué hermosa era y cuando sonreía parecía un ángel!
«Gracias, Miss Swan, pero tú no te quedas atrás. Pareces una bella princesa»
«La Reina y su princesa»
«Unos minutos más y estaré lista para irnos»
«Te espero»
Ya estábamos listas y ella decidió que iríamos en su coche, en realidad no fue una elección, sino una obligación. Y yo no pude decir que no.
«Por favor, ¿qué te cuesta decírmelo?»
«No, Emma, es una sorpresa»
«Por favor»
«No, por favor no arruines la sorpresa, solo faltan unos minutos y pronto estaremos cenando»
«Entonces, ¿qué te ha parecido?»
«Es perfecto»
Regina POV
Estaba un poco nerviosa. Sí, yo, Regina Mills, que siempre ha tenido el control de todo a su alrededor, estaba nerviosa y la culpa de todo la tenía Emma Swan.
Era más que una cena, significaba mucho más para mí y quería que para ella también lo fuese, y al verla sonriendo y diciendo que todo estaba perfecto mi corazón se tranquilizó un poco.
«¿Sabes Emma? He estado pensando en nosotras últimamente…»
«Yo también he estado pensando mucho»
«Y creo que ya va siendo horas de que seamos honestas la una con la otra y tengamos una seria conversación»
«Siempre he sido honesta contigo, Regina. Puedo estar traicionando a Zelena y haberle mentido muchas veces, pero sería incapaz de hacerte lo mismo a ti»
«Tengo miedo de que un día despiertes y te des cuenta de que estar conmigo es un error, o peor, que salgas herida por mi culpa»
«No digas eso, Regina. Estar contigo me hace bien, me haces feliz. Tú y yo nunca seremos un error»
«¿Por qué no?»
«¡Porque te amo!»
"Le había dicho por primera vez que la amaba, y sonaba tan bien, podría pasar el resto de mis días diciéndoselo"
«Yo también te amo Emma, y es de eso de lo que tengo miedo, puedes pensar que me conoces, pero no es así…»
«Regina, deja que yo me preocupe de eso. Estoy aquí y no pretendo marcharme nunca. Amo la mitad que conozco y con toda certeza amaré conocer tu otra mitad, y aunque haya cosas en tu personalidad que no me gusten del todo, no me importa, ¿y sabes por qué? Porque para cada defecto que encuentre en ti, habrá mil cualidades. Nada es perfecto, nadie lo es y yo mucho menos. Puedes pensar que soy una buena persona ahora, pero si me hubieses conocido hace algunos años pensarías lo contrario. ¿Has escuchado la historia del ying y del yang?»
«No»
«Es un creencia filosófica china y sus primeras huellas se encuentran en el I Ching (El libro de las mutaciones)…»
«Deja de darle vueltas, Emma y cuenta la historia»
«Ok, Madame»
«Ying y Yang son dos energías opuestas. Ying significa oscuridad, y se le representado por el color negro, y yang, claridad. La luz, que es una energía luminosa y se presenta de manera muy intensa, es el yang, y la luz más débil es el ying. Según los chinos, el mundo está compuesto por fuerzas opuestas y encontrar el equilibrio entre ellas es esencial. Algunos autores lo describen como la luna y el sol, el hombre y la mujer, pero son definiciones equivocadas. La filosofía china se basa en la energía, negativa y positiva. Las dos esferas dentro del símbolo simbolizan la idea de que, cuando cada una de las fuerzas alcanza su punto máximo, se manifiesta dentro de ella un sentimiento opuesto. Siendo opuestos, el Ying y el Yang son interdependientes, no pueden existir aisladamente el uno del otro»
«¿Y el punto de todo esto es…?»
«Tú y yo somos como el ying y el yang. No somos solo el bien o el mal, somos los dos, y por más que intentes apartarme con tus tontas preocupaciones, yo no iré a ningún sitio»
«¿Ya te he dicho cuánto te amo Emma Swan?»
«Decirlo una vez más no haría daño»
(risas)
«Pero hablando en serio ahora…»
«Nada de cosas serias, estamos aquí para aprovechar la noche»
«Pero…»
«Sin peros, lo que tienes que decirme pude esperar a mañana. Ahora vamos a aprovechar este momento, después de todo es nuestra primera cita y a lo mejor, quién sabe, pasemos la noche fuera»
«Está empezando a gustarme esa idea»
«Antes de que me olvide, gracias por todo esto, la cena y todo lo demás»
«No tienes que agradecer nada, si hay alguien en esta mesa que tiene que hacerlo, soy yo»
«De nada mi amor»
«Solo una pregunta más, Emma»
«Si dijera que no, ¿dejarías de preguntarme?»
«No, probablemente no»
«Entonces, pregunta, pero no me mires con esa sonrisa de victoria»
«¿La amas?»
«No…Y aunque durante mucho tiempo lo he intentado, entre ella y yo nada irá bien, ella puede decir que me ama, pero no me ama, me tiene como una propiedad y odio eso. Nunca la amaré y ahora menos, que estoy enamorada de ti, mi amor»
«Y yo cada día estoy más enamorada de ti, Emma Swan, eres mi ángel y me asquea la manera en la que Zelena te trata, no mereces eso. No eres un trofeo para colocar en su estantería»
«No te preocupes, Regina, algo me dice que eso no durará mucho, solo dame un poco de tiempo y lo verás»
