Historia De SM y la historia Mía.

Estoy desarrollando de forma paralela la historia de Alice y Jasper, pensé hacerlo en otro fic, pero si no actualizo pronto uno más difícil dos. Así que en Túnel verán la historia de Rose y Emmett pero también la de Alice y Jasper. Espero que les guste

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Habían pasado dos meses hermosos que no podía describir con otra palabra que no fuera perfección, el pensar que podría tratarse de un sueño la atormentaba, después de todo ella era la principal testigo de que cosas como aquellas podían suceder, después de todo había pasado 28 años de su vida en circunstancias totalmente diferentes y en un solo día todo se había transformado drásticamente, llevándola a vivir la fantasía de tener una familia, un esposo maravilloso, inteligente, atractivo, travieso, divertido… en general era el hombre que jamás soñó tener pero que ahora la idea de vivir sin él era simplemente absurda; además estaba su pequeñín, su hijo, un osito hermoso que iluminaba sus días, no sabía que fuese posible sentir tanto amor, pero ver aquel niño de cabello oscuro y ojos azules como el mar era una maravilla, ya que podía empezar a distinguir los pequeños rasgos que había heredado de Emmett y aquellos que le pertenecían a ella.

Físicamente aquel cabello rizado y oscuro era evidentemente herencia del padre junto con la forma y las facciones de la cara, el color y forma de los ojos era igual al de Rose, además del pequeño lunar cerca a los labios; en la personalidad era curioso, travieso, ingenioso y astuto como su padre, pero de ella había sacado el carácter fuerte y la perseverancia para hacer las cosas; además de ser el niño más inteligente del mundo cosa que Rose atribuía a una herencia por partida doble.

Esa mañana al despertar y estirar su brazo para buscar a Emmett encontró el espacio vacío y frio, sintió pánico, se sento de golpe y confundida miro en todas direcciones.

- Emmett – lo llamo, pero no obtuvo respuesta. Se levanto tan rápido que tuvo que volver a sentarse porque toda la habitación se movió frente a sus ojos de forma vertiginosa, respiro profundo – Emmett – volvió a llamar mientras recorría nuevamente la habitación con la mirada, definitivamente era la habitación en la que la noche anterior se había acurrucado con su esposo después de compartir un apasionado encuentro, en ese aspecto se sentía tranquila, ya que el miedo de volver de repente a su otro mundo acechaba como un animal cada vez más hambriento ansioso por atacar. De repente capto algo que no había visto antes, una pequeña nota sobre la almohada.

Ángel, tuve que salir de forma urgente por un imprevisto en la empresa, si te levantas antes de las 9:00 am (apague tu despertador) llámame y te invito a desayunar. No te preocupes Esme enviará a Ethan al Jardin.

Te amo mi osita.

Miro la hora y eran las 9:30 por lo cual se había perdido la oportunidad de desayunar con un osito, respiro pesadamente, molesta por no haberse despertado antes, pero recordó que esa misma mañana a las 10:30 había acordado reunirse con Richard quien al parecer tenia alguna información interesante, al ver que no contaba con mucho tiempo saco rápidamente un pantalón blanco un saco de cuello bandeja color azul cielo y unos zapatos del mismo color con un ligero tacón; seguidamente entro al baño para ducharse rápidamente antes de salir.

Richard la aguardaba impaciente, esperaba poder hablar con Rose, pero había otro asunto que lo tenia inquieto, desde la ultima ocasión la conversación o más bien la broma que le hicieron a Alice y la reacción de esta lo tenia consternado ¿acaso no era feliz? ¿Le habían causado daño con sus comentarios? ¿Acaso el marido de Alice era retrasado para hacerla sufrir así?, Alice era una mujer maravillosa, era hermosa como la reina e las hadas con su hermoso cabello negro, ojos como el humo su cuerpo pequeño pero bien proporcionado… era una belleza y su personalidad no se quedaba atrás, ante sus ojos, no… ante los ojos de cualquiera era obvia la dulzura, ternura, vitalidad, sinceridad, honestidad, además Alice siempre ponía primero los intereses de los demás sobre los de ella, era una mujer extremadamente bondadosa, tal vez por eso el pelmazo de su esposo se aprovechaba y no la trataba como se merecía… Si fuera él, si Alice fuera su…

- Por Dios, estoy enamorado de Alice – dijo Richard en voz alta

- Ahora tienes ojos en la espalda, y yo que quería sorprenderte – Dijo ella tomando la confesión de él como uno de sus habituales juegos; el trago saliva aliviado y contrariado al mismo tiempo, pero continúo con su saludo rutinario.

- Como no voy a sentir la presencia de la reina de mi corazón, ¿por fin te fugaras conmigo? – antes de que Alice diera la ingeniosa respuesta que tenia preparada el la interrumpió – antes de contestar piénsalo muy bien, te ofrezco todo lo que desees, pongo el mundo a tus pies y seré tu esclavo, cada deseo tuyo se convertirá en el mio y no pararé hasta hacer realidad todos tus sueños, entonces ¿cuál es tu respuesta?

- Galante caballero, mis deseos, mi voluntad y mi corazón ya los he entregado, ha llegado tarde con su propuesta, aunque no niego que sea bastante tentadora – Alice tuvo improvisar porque lo que había planeado desde que venia en el auto ya no le servía frente al ataque poético de su amigo.

Richard en ese momento estaba confundido, el juego para él se estaba confundiendo con la realidad, y sus palabras más que fantasías y bromas, empezaban a reflejar su sentir.

- Otra vez empezaron con eso – Dijo Rose que para Richard fue un ángel que llego en su rescate.

- Oh Diosa, nos has honrado con tu presencia. – dijo él tratando de sonar tan teatral como siempre pero temiendo que su voz fuera ahogada por la confusión de su mente. Para Alice paso desapercibido pero a Rose no se le escapaba nada, tampoco le fue indiferente la mirada que Richard le dirigió a Alice, aunque no supo descifrar su significado; quizás se encontraba todavía afectado por lo sucedido en la ocasión anterior, pero decidió zanjar el asunto cambiando de tema para que el ambiente no se volviera tenso, además su visita no era precisamente social.

- Bueno, antes de que me hagas un altar, ¿por qué no nos cuentas aquello tan interesante por lo cual nos has llamado?

- El altar ya lo tengo en un rincón secreto de mi casa, por eso podemos continuar con el orden del día – Alice y Rose no pudieron evitar reír y negar con la cabeza por las ocurrencias de su amigo.

- Bueno Rich, antes de tu sesión de oraciones matinales en el altar de Rose, podrías ponernos al día con tu investigación

- ¿Celosa? – Bromeo Richard sabiendo que no tenía tanta suerte.

- Niños basta de juegos – Rose los detuvo segura de que así podrían quedarse todo el día, y estuvo más segura aun cuando Alice hizo un mohín lo que anunciaba que ya estaba preparando su contrataque. Pero se produjo otro suceso interesante el rostro de su amigo se ilumino al mirar los gestos de Alice, al parecer el asunto iba por terreno peligroso.

- Bueno Rose – Inicio Richard en tono profesional invitándolas a tomar asiento – unas investigaciones que retomamos hace unos días, nos arrojaron algunos datos relevantes, ¿recuerdas que te había dicho que no era posible estadísticamente que sucediera dos veces un evento tan fuera de lo común?

- Sí lo recuerdo – Rose sintió que una sensación de frio y malestar se apoderaba de ella.

- Pues resulta que encontramos que las partículas que presentan comportamientos poco comunes, parecido a lo que les explique la vez pasada, tienen la tendencia de repetirlos, es como si estuvieran facultadas para hacerlo y al experimentarlo suele repetirse el fenómeno en condiciones similares.

- ¿Podría irme de nuevo? ¿Pero dijiste que ustedes no podían estudiar ese tipo de suceso?

- A la primera pregunta la respuesta es que es una de las posibilidades, necesito recabar más datos pero es una labor complicad; y a la segunda pregunta la respuesta es que hemos creado un sistema… es muy complejo para explicarlo y no quiero saturarlas de información, el caso es que generalmente las partículas al ser observadas retoman patrones de comportamiento tradicionales, normales, aquellos que logramos explicar matemáticamente; es casi imposible ver lo contrario, pero con este sistema hemos logrado captar dicha actividad aunque sigue conllevando un alto nivel de dificultad.

- ¿Podría irme de nuevo? – Repitió Rose que al parecer se había desconectado, Alice quien también estaba consternada le sujeto la mano en señal de apoyo.

- Richard, Rose ha estado recordando sucesos aislados, hace poco recordó su boda – Rose le había contado a Alice la escena revivida de su memoria, aunque saltándose algunos detalles de información que no le correspondía revelar. – No nos habías comentado antes que podía ser que… - Alice aclaro sus ideas antes de continuar – que dos dimensiones se hubieran interceptado… o algo así, pero que las Rose de ambas dimensiones ahora serían una… ¿No nos habías comentado eso?

- Sigue siendo una posibilidad, solo estoy planteándoles otra de las posibilidades, me pidieron que las mantuviera al tanto de lo que encontrará y así lo hago, pero estoy confundido ¿Rose no querías regresar a tu anterior vida? – Alice lo fulmino con la mirada para que no siguiera por ese camino.

- Yo… lo siento Richard, necesito un poco de aire – contesto Rosalie que estaba blanca como papel

- Yo te acompaño Rose, Richard sal de esta oficina, te hace falta practicar habilidades sociales, ven con nosotras a tomar algo mañana, a las 4 en mi casa – dijo Alice como despedida sin esperar respuesta, porque más que una invitación había sido una orden.

- Si señora – contesto él ya solo.

Alice tomo del brazo a Rose y la acompaño hasta un parque cercano a la Universidad, estaba ansiosa porque su amiga no había modulado palabra, la hizo sentar en una silla y se arrodillo frente a ella.

- Rose todo saldrá bien, no te preocupes.

- Alice… es solo que me hice a la idea de quedarme aquí, fue fácil porque realmente es lo que quiero, yo… si me voy seria como si muriera, sin ustedes, sin Ethan sin Emmett – a Rose se le quebraba la voz a medida que hablaba y sus ojos se llenaron de lagrimas – Alice no podría vivir así después de conocer esta vida, no podría…

- Mi pequeña Rose no llores – las dos amigas se abrazaron ambas con lagrimas en los ojos.

En ese momento sonó el celular de Alice, no lo hubiera contestado de no ser porque la melodía que sonó era la dedicada única y exclusivamente para esa persona que lograba que su corazón cambiara su ritmo en unas ocasiones lo detenía y en otras lo llevaba a acelerarse sin remedio. Sin dejar de abrazar a su amiga contesto.

- Hola Jazz

- Alice ¿estas bien? ¿por qué estas llorando?

- ¿Podrías venir por Rose y por mi?

- ¿están bien? ¿le paso algo a Rose? ¿Dónde están?

- Estamos en el parque cercano a la universidad de Seattle, físicamente estamos bien no te preocupes pero ven pronto por favor. – Jasper comprendió enseguida que las cosas andaban mal, que si bien físicamente se encontraban bien, emocionalmente no, eso era lo que Alice le quería decir, pero ¿qué había sucedido?, Alice no se lo diría por teléfono, si quería saberlo debía estar pronto con ellas, con las dos mujeres que significaban todo en su vida, su hermana y la mujer que amaba, el hecho de que a alguna de las dos pudiera sucederle algo le partía en dos el pecho.

- Alice, vayan a la cafetería donde solíamos reunirnos, les queda cerca, espérenme ahí. ¿de acuerdo?

- Sí Jazz, no tardes…

- Ya estoy saliendo para allá, no tardare, Allie, dile a Rose que la quiero y… - Jasper ansiaba decirle que también la quería que la amaba, pero no podía, no podía ser tan egoísta – ya voy para allá.

- Jasper somos amigos ¿verdad? Yo también te quiero, ¿te cuesta tanto decirlo? O es que no lo sientes así… - Alice no estaba enojada, estaba triste y sus palabras fueron dichas de forma dulce casi en un susurro seguidas por un suspiro tan profundo que hasta dolió - olvídalo, ven pronto, tu hermana te necesita. – dijo antes de dar por terminada la llamada.

Estaba allí pensando que no permitiría que nada hiciera daño a Rose u a Alice, pero resultaba que él era un experto en hacer sentir mal a Alice y se odiaba por ello. La había herido, lo había notado en su voz y lo que más lo llenaba de frustración es que ella no lo odiaba por eso, pero él sí se odiaba, maldijo para si mismo mientras corría hacia el estacionamiento.

- Señor Whitlock, tiene una cita en quince minutos – le recordó su secretaria.

- Cancélala… cancela todo lo que tengo el resto del día.

- Si señor – Ángela dudo un segundo, pero se decidió a preguntar – ¿Esta todo bien?

- Eso espero – dijo Jasper saliendo rápidamente.

La velocidad era algo más de Alice pero él también podía acelerar cuando era necesario y así lo hizo.

Hace unos meses durante su bienvenida Carlisle le había dicho que tenían que hablar y que el asunto estaba relacionado con Alice, cuando se reunieron tuvieron una reunión que hizo que Jasper aplazara algunos viajes de negocios y delegará otros para poder permanecer más tiempo en casa.

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- Jasper habla con ella, es difícil ver cuando las cosas le afectan porque siempre la vemos muy activa y sonriente, tu la conoces y sabes por lo que esta pasando con su padre y lo de Rose también ha sido difícil para ella, son muchas cosas y ella las asume todas sin pedir ayuda a nadie. Me pregunto a que horas esta durmiendo – dijo el medico más para él que para Jasper.

- ¿Por qué piensas que no esta durmiendo bien? – pregunto Jasper exasperado por el hecho de que le tuvieran que decir cosas que él debía saber.

- En la mañana se dedica a trabajar en el lanzamiento de su nueva colección y todo lo referente a su empresa, las tardes las dedica al cuidado de su padre, y en la noche continua trabajando porque la mañana no le alcanza, y no sé como siempre saca tiempo para pasarlo con Rose, con Ethan y hasta se pasa unas horas a la semana donde Esme. Mi esposa esta preocupada porque un día estaban charlando y de repente Alice se sintió mareada y se tuvo que recostar, pero no quiso ir al medico con el argumento de que era normal que sucediera porque apenas había dormido una hora la noche anterior.

- ¿Cuándo fue eso?

- Hace unas semanas

- ¿Por qué no me lo dijiste de inmediato?

- Se supone que no debo saberlo porque se supone que Esme no me lo conto.

- Alice no me ha comentado nada de esto… yo me haré cargo de que se cuide mejor, estaré más pendiente de todo.

- Jasper ¿va todo bien con ustedes? No quiero ser entrometido pero sabes que los quiero como a los hijos que Esme y yo no pudimos tener, para nosotros ustedes son nuestra familia y nos preocupan.

- Lo sé, y me hace feliz tener en ustedes una familia, mi hermana y yo estamos muy agradecidos por ello.

- Ya veo que no deseas responder la pregunta que te hice – precisó Carlisle al ver la forma en que Jasper evadía el tema – solo quiero que sepas que si necesitas hablar u otro punto de vista, cuentas conmigo.

- Gracias. – respondió Jasper abrazando al hombre que había sido su ejemplo y modelo a seguir desde la adolescencia, si bien la relación con Hale había sido cercana, nunca había visto en él la figura de un padre. por ello nunca quiso cambiar su apellido, su familia era Rose y después al acercarse a la Nana que cuidaba de ella le fue imposible no encariñarse. Esme era muy joven en ese entonces pero ya estaba comprometida con Carlisle y fue así que este se volvió una presencia constante.

Encontró a Alice tomando té, con la mirada perdida en la nada mientras acariciaba distraídamente el cabello de Rose que se había quedado dormida en su regazo, Jasper pudo ver como en el rostro de su hermana todavía quedaba la evidencia del camino trazado por las lagrimas.

- Alice. – ella lo miro aliviada y antes de que el pudiera preguntar cualquier cosa lo interrumpió.

- Llevémosla a casa – él se limito a asentir y tomo a Rose en brazos.

- Pensé que iba a despertarse cuando la moviera.

- Esta agotada.

- ¿tu como estas?

- Me duele mucho ver a Rose en este estado – una pequeña lagrima se deslizo por su mejilla, ella se la limpio rápidamente pretendiendo inútilmente que Jasper no la viera, y se adelanto para abrir la puerta trasera del automóvil de Jasper para acomodar a Rose.

- ¿Emmett le ha hecho algo? ¿por eso esta así?

- No, por supuesto que no, es otra cosa, y Emmett no tiene ni idea. Rose me dio permiso de contarte, vamos a casa te contaré por el camino.

Continuará...