Hola a todo el mundo! Estuve desaparecida por casi medio año pero estoy de vuelta nwn se que pasó mucho pero la inspiración y esas cosas no me acompañaron para nada, ademas me absorbió el fandom de steven universe, ladybug y star vs the forces of evil... pero bueno sin más que decir aquí esta el capitulo.

Disclaimer: No me pertenecen los personajes de KHR y algunos oc


~Capitulo 12: Un nuevo integrante en la familia~

Chrome estaba nerviosa, sentía que en cualquier momento iba a salir el bebe, pero no quería que sus hijos y marido se preocuparan por ella, por lo que cuando fue al baño con Chiara iba a decirle que la llevara al hospital de no ser por unas voces demasiado conocidas para la pelivioleta.

-¡Oye, Byon! ¿Segura que Mukuro-sama está aquí?- preguntó un chico rubio claro a una pelirroja.

-¡Claro que sí! ¿Acaso crees que esos autos costosos son de alguna persona normal? ¡Claramente los malditos de los Vongola están aquí!- se quejaba la pelirroja.

-La última vez hicimos lo mismo por ver un auto así, y nos terminaron echando de un restaurante- dijo un chico acomodándose los lentes.

-¡Cállate Kakipi! Estoy seguro que Mukuro-sama se encuentra aquí- agregó con convicción el otro chico.

-¿Ken? ¿Chikusa?- preguntó inocentemente la embarazada al ver a esos tres adultos gritándose entre sí.

-Mira ¡Si esta tonta está entonces Mukuro también esta!- dijo señalándola M.M

- No le vengas a hablar así a mi amiga- le reclamó Chiara dispuesta a cachetearla.

-Chiara, está bien- la detuvo la aludida-Mukuro esta con sus hijos así que me gustaría que no lo molestaran-agregó seria.

-¡¿Ah?! ¿Quieres decir que tuviste un hijo?- dijo aterrada la peliroja.

-Sí- respondió incrédula la pelimorada por el desinterés hacia la vida de los demás.

-Hasta nosotros sabíamos de eso byon- agregó Ken.

-Y yo soy padrino de uno- comentó Chikusa.

-¡¿Hay más de uno?!

-Son tres- respondió Chikusa.

-Y uno en camino- agregó Chiara señalando la panza de Chrome.

M.M. tardo unos momento en procesar la información quedando en un completo estado de shock, cuando volvió a sus sentidos gritó tan fuerte que causo que toda la escuela se extrañara- ¡Pobre de Mukuro! No puedo creer que tenga tres engendros con esta- dijo indingnada señalando a Chrome- ¡Por dios! ¿Por qué no me elegiste a mí? ¡Es todo tu culpa!- finalizó su monologo.

-¿Ah?- dijo Chrome atónita.

-¡Te dije que te mantuvieras alejada de él! Y como lo prometí en el futuro, ¡Te voy a matar! ¡A ti y a todos tus hijos!- gritó mientras corría dispuesta a golpear a la pelivioleta con su clarinete.

Chrome estaba anormalmente tranquila ante la situación, cosa que alarmó a Chiara y al resto de los de Kokuyo, iba a interferir hasta que la ojivioleta hizo aparecer su tridente logrando detener el ataque e incluso golpearla de vuelta, haciendo que M.M cayera al suelo.

-Desde que te conozco que me has maltratado, insultado… pero realmente nunca me importó… Ya sé que lo hace porque nunca vas a poder sentir lo que yo siento ahora, porque eres una perra egoísta e interesada, lo único que le importa es el dinero… Puedes amenazarme a mi todo lo que quieras… ¡Hazlo! Y espero que nunca puedas sentir la felicidad que yo siento porque eres una mala persona… - dijo Chrome con un tono que haría helar al mismísimo Hibari- Y a mis hijos nadie me los toca- agregó mirándola con odio.

Luego de aquella declaración todos los presentes quedaron anonadados, después de todo era Chrome, la tímida y calmada Chrome, pero claro todos tenemos un momento de ira. El silencio sepulcral fue interrumpido por los sollozos de la pelirroja.

-Creo que te pasaste, byon- comentó Ken en un murmullo.

Al escuchar eso y ver el estado de M.M Chrome reaccionó de su estado de ira y miró a Ken, pero justo cuando iba a decir algo sintió un fuerte dolor en el abdomen y su ropa mojada, ella miró con pánico hacia Chiara.

-Creo que el bebé va a nacer- anunció la ojivioleta, logrando que todos quedaran impactados.

Mientras tanto en Sora junto con Kagura y Akemi caminaban hacia donde suponían que estaban sus padres, antes de que llegaran se escucharon unas risas por todo el pasillo.

-¿Qué sucede?- preguntó Sora.

-Acabamos de llegar ¿Cómo quieres que lo sepamos?- respondió sarcásticamente Kagura.

Antes de que se pusieran a discutir Akemi los detuvo- En vez de discutir deberían ver esto- intentó decir sin reírse.

Ambos se dieron vuelta y no tardaron ni cinco segundos en llorar de la risa al espectáculo que estaba en frente de ellos: Daisuke cumpliendo la apuesta, o sea, vestido de maid con falda y diadema.

-Miren quién llego- dijo Kagura con aire de superioridad acercándose a Daisuke- Te dije que quería mi desayuno en la cama ¿Tendré que castigarte por tu desobediencia?- lo incriminó.

-Maldi…- intentó decir con recelo pero fue interrumpido.

-Nada de insultos, recuerda quien manda aquí- lo retó mientras que Sora, Akemi y Yuusuke intentaban no morir asfixiados de la risa por tal escena.

-Sí- contestó resignado.

-Sí ¿qué?

- Sí mi ama.

-Así me gusta, ahora tráeme una bebida que me dio sed.

-¿Y el dinero?- preguntó molesto pero Kagura lo miro esperando que dijera otra cosa- … mi ama.

-Lo pagaras tú- respondió- oigan ¿Quieren algo? Daisuke paga- agregó.

Todos levantaron la mano, al no poder decir ninguna palabra por la risa hasta que lentamente fueron parando por la llegada de ciertos adultos con sus hijos en el pasillo.

-¿Qué está pasando aquí?- preguntó Tsunayoshi pero al ver como estaba vestido Daisuke tuvo que aguantar la risa.

-No pensé que iba a cumplir la apuesta- comentó Nishioka juntó con Ryuji quien le sacaba fotos al chico Gesso.

-¿Y te trajo desayuno a la cama?- preguntó muerto de la risa Daichi.

-No, por eso lo tengo que castigar- respondió Kagura.

-¿Y cómo lo harás?- dijo con un tono de voz sugerente.

-De ahí lo veo- le respondió siguiéndole el juego.

-Parece que le hizo bien reconciliarse con su padre, es la primera vez que veo esto- comentó Tomoya.

-¿A qué te refieres?- preguntó Felicia.

-Aún no golpea a mi estúpido hermano por lo que le preguntó.

-Wow- dijo sorprendida- Esto es un hecho histórico.

-¿En qué momento llegaron?- interrumpió su conversación Akemi.

-Bueno, al parecer ellos- dijo Felicia señalando a sus padres- tienen algo que contarnos por lo que nos juntaron a todos en esa sala.

-¿Y dónde andaban ustedes?- le preguntó a Ryuji, quien estaba escuchado su conversación.

-Bueno, decidimos seguir a Yamamoto a las canchas de Baseball, aunque solo fue por la comida, Yuhiko desanimó a su padre negándose a comer sushi, luego jugamos y Nishioka casi le vuelan un ojo a Gokudera, Yamamoto casi mata a Mukuro y finalmente nos echaron por destruir la mitad de la cancha con explosivos, pelotas, bates de baseball e ilusiones- contó el peliazul suspirando.

-Ah…- respondió sin decir más la chica con una gota de sudor en la frente al igual que los otros dos presentes.

Mientras tanto Tsunayoshi, sus guardianes y el resto miraban con extrañeza y nostalgia la escena de sus hijos.

-Oye- interrumpió el momento Hibari acercándose a su hijo mayor.

-¿¡Qu-qué pasa?!- preguntó exaltado el chico ya que hace mucho que no hablaba con su padre.

-Si eres el prefecto de Namimori ya deberías haberlos detenido- le respondió- Ya que ni a mi hijo le perdono disturbios en mi escuela- agregó con un tono mortal.

-Tranquilo…- dijo Yato con un tono más calmado- No creo que sea necesario darles ninguna advertencia, no le harán nada a la escuela… Si saben lo que es bueno- agregó con un tono igual de mortal que su padre.

Hibari le sonrió a su hijo mientras sus colegas miraban con temor y asombro como la sangre de Kyoya era tan poderosa que logró que su hijo sienta la misma pasión por el orden de su escuela que él.

-Juudaime… ¿Cree que fue una buena idea dejarlo tener descendencia?- preguntó con una gota en la sien.

-Cl-claro Gokudera… mientras estén de nuestro lado…- respondió con una cara similar a su mano derecha.

-Por otro lado… ¿Qué hace el hijo de Byakuran vestido así?- llamó la atención Yamamoto.

-¡Cumpliendo un castigo!- respondió enérgica su hija menor.

-¡Es un castigo muy extremo!- gritó Ryohei.

-Dime Tsuki-chan ¿Qué clase de castigo es?- preguntó su padre.

-Bueno Daisuke retó a Kagura en un concurso para ver quién podía tomar más vo…- no pudo terminar la frase debido a que su hermana le tapó la boca.

-Fue solo una apuesta estúpida, no creo que deba importarles- dijo tajante la pelicastaña mayor intentando que el resto se diera cuenta hacia donde iba el rumbo de la conversación.

Akemi fue la primera en darse cuenta de lo que sucedía y empujo con el codo a Felicia para que esta interviniera. Dándose cuenta de las intenciones de la albina fue directo con el jefe de los Vongola y con una de las miradas que heredó de su madre fue a impedir que sigan sacando información de las hermanas Yamamoto.

-Tsunayoshi-sama, creo que como estamos todos deberíamos entrar y saber qué es lo que nos quieres contar- dijo Felicia haciendo que el décimo Vongola y sus guardianes se olvidaran de lo que pasaba.

-Cierto Felicia-chan- comentó el castaño- ¡Entremos todos ahora!- les dijo al resto mientras entraba.

Yuhiko con su hermana suspiraron de alivio y Felicia con Akemi chocaron las manos en señal de éxito en su "misión", por otra parte los que no se dieron cuenta de la conversación y solo seguían molestando a Daisuke, entraron con sus padres. Cuando las cuatro chicas iban a entrar un comentario las detuvo.

-Tuvieron suerte esta vez, no me imagino que les hubieran dicho si tenían que contarles la verdad- dijo Reborn apareciendo junto con los otros Arcobalenos a excepción de Uni.

-¡Reborn!- gritaron al unísono las cuatro.

-¿Qué hacen aquí?- preguntó Felicia al ver a su padre.

-Nosotros también somos Vongola, kora- se justificó Colonnello subiendo los hombros.

-No deberías darle explicaciones a tu hija- se burló de él Verde.

-Es igual a su madre- comento junto con el científico Fong.

-Dejen de burlase y entremos, kora- dijo el rubio y entró con un sonrojo en la cara.

Los demás le siguieron el ejemplo y entraron a la sala, se ubicaron en los asientos vacíos y esperaron que su jefe hablara, quien estaba al frente junto con Reborn y su guardián de la nube.

-Bueno, decidí que era buen momento para contarles sobre los últimos incidentes que han estado ocurriendo en Italia, junto con la misión de Hibari en los últimos 20 años- dijo el pelicastaño en modo jefe mirando fijamente a los dos Hibari menores. Todos los más jóvenes se sorprendieron ya que no habían sido notificados de estos incidentes, pero algunos intuían quien puede haber sido los responsables.

-Te apuesto a que fueron los mismos rusos que nos atacaron- le decía Daichi a su gemelo que estaba sentado a su lado.

-No seas estúpido, es obvio que fueron ellos- lo retaba Ryuji, que quería prestar atención a lo que Tsunayoshi decía.

-¿Ustedes dos tienen algo que decirnos?- preguntó Reborn al darse cuenta de la práctica de los gemelos.

-¡N-No!- respondieron al unísono con la cara roja.

-Entonces dejen conversar- añadió e hizo un gesto para que Tsunayoshi continuara.

-Bueno…- soltó un suspiro-Solo Reborn, Rinka y yo sabíamos sobre la misión de Kyoya, luego de explicarles sobre lo sucedido en Italia y sin la presencia de nuestros hijos, les contaré de que trataba - iba seguir hablando pero su guardián de la tormenta intervino.

-¿Por qué mandaste al maníaco de las peleas a la misión?- le preguntó ofendido.

-¡¿Por qué a nosotros no se nos informó de esto?! ¡Kora!- gritó Colonnello quien estaba junto a su esposa que solo asintió a sus palabras.

-¿Por qué no podemos saber de qué trata?- dijo Kagura molesta.

El lugar se llenó de conversaciones, gritos y quejas, Tsunayoshi se estaba poniendo nervioso al no poder controlar la situación y evitar que empiecen a destrozar algo como en la mansión, en el momento en que casi sucede lo peor Reborn logró detenerlo.

-No le contó a nadie porque mientras más gente supiera más probabilidades habían de fallar, además es su jefe, él toma las decisiones que quiera- alzó la voz para que todos escucharan, luego de lo que dijo todos volvieron a sus lugares, el hitman volvió a su lugar también, pasando a golpear a Tsuna en la cabeza de por medio- Todavía te falta hacerte respetar entre tus subordinados, creo que necesitas entrenar junto a tu hijo- agregó.

Tsuna solo suspiró ante el comentario y empezó a contar lo que paso en la misión- Hace unos años descubrimos que una mafia desconocida para nosotros estaba atacando a familias menores neutras pero que igualmente cooperaban a veces con Vongola, al principio solo sabíamos de los ataques, pero cuando lo investigamos más a fondo, la única similitud entre las familias era que habían cooperado al menos una vez con la nuestra, así que mandé a Hibari a investigar, no sé si quieres contarles tú o...- el castaño miró a su guardián, quien no mostraba ningún interés en hablar- Bueno lo haré yo, descubrimos eran los Moguilévich, una mafia rusa muy conocida en el oriente de Europa y Asia, por ser crueles y despiadados en el asesinato, el tráfico de personas y la prostitución. Intentamos mandar a muchos sub-alternos de bajo grado pero ninguno volvió completo- al escuchar esto Juliana trago con fuerza y miró al resto algunos se les notaba la concentración, otros se sentían nerviosos al escuchar cómo era la mafia a la que se habían enfrentado hace poco y otros solo miraban sin ninguna expresión en su rostro, la rubia volvió a poner atención a lo que el castaño decía- por lo que empezamos a buscar entre algunas mafias cercanas a está para obtener información, sin embargo la influencia de esta mafia sobre los alrededores hacia que muchos se negaran a cooperar y la escasa información que encontramos era que todos los "soplones" eran descubierto y nadie sabía lo que les sucedía, además era muy complicado entrar, ya que solo los Vory manejaban información importante. Por lo que la única manera de entrar esta mafia era que alguien con suficiente fuerza y poder, así que Reborn y yo decidimos infiltrar dentro de los Moguilévich a uno de mis guardianes y salió Hibari debido a...- Tsuna estaba indeciso por decir el por qué lo eligieron por lo que Reborn salió a su rescate, de nuevo.

-Debido a que pensamos que tenía lo necesario para entrar en la Bratvá por ser uno de los guardianes más fuertes, porque siempre consigue las cosas por uno u otro modo y por su brutalidad en el momento pelear con alguien- dijo sin remordimientos y al parecer todos entendieron su punto, solo Hibari lo miró molesto por la descripción- Y al parecer teníamos razón ya que lo aceptaron enseguida.

- Con lo que iba diciendo- interrumpió Tsunayoshi- Hibari estuvo con esta Bratvá hasta hace unos días, cuando descubrió sus planes, por eso mismo estaba en Japón pocos días y nunca fue a vernos en Italia ya que podía poner en riesgo la misión y a su familia- finalizó.

Kagura y Yato, que estaban sentados juntos se miraron el uno al otro sorprendidos, no se esperaban esta revelación y mucho menos que su padre estaba infiltrado en una mafia enemiga, la pelinegra se sentía mal, tonta e infantil, estuvo peleada con él por su irresponsabilidad como padre pero al parecer no por no querer estar en la crianza de sus hijos, sino por una misión. Kagura estaba sumida en sus pensamientos hasta que alguien le tocó el hombro, cuando alzó vista vio a Sora.

-No te culpes por odiarlo, no tenías idea de lo que estaba haciendo, ni tu ni Yato- dijo con un tono tranquilizador- Aparte se reconciliaron ¿no? esto ya quedó en el pasado...

-Y la culpa es de tu padre por no decirme- comentó Kagura riéndose.

-Sí, es su culpa, él es el mal padre... jeje...

-¿No se habían reconciliado?

-Si pero es un idiota al no darse cuenta él mismo.

-No seas duro con él...

-Mira quien habla.

-Bueno, por algo lo llamaban Dame-Tsuna.

-Tienes razón- ambos se reían despacio para no incomodar a nadie. Sora había quedado más tranquilo, cuando vio a su amiga agachar la cabeza supo que lo que había dicho le había afectado y que en este momento debía estar culpándose, en estos casos amaba su hyper-intuición ya que siempre acertaba, como ahora.

-Además hace una hora aproximadamente hubo un ataque de esta misma familia hacia Hibari por lo que ya se dieron cuenta que él estaba infiltrado- continuaba hablando el décimo- Así que junto con Reborn decidimos que al entrenamiento de nuestros hijos se les añadirán sus propias cajas Vongola- al escuchar esto fue casi imposible aguantar la risa ante la ingenuidad de su padre y ser tan crédulo hacia lo que Reborn le decía.

Hubo un momento de silencio, ninguno de los aludidos estaba sorprendido, cosa que estaba poniendo inquieto a Tsuna, él pensaba que al darles sus cajas de armas su euforia no sería controlable. Kagura al ver la cara del padre de su amigo recordó que los Arcobalenos les habían dado las cajas sin que sus padres supieran, por lo que golpeo el brazo de Sora para que le prestara atención y dijo en voz alta.

-Me pregunto qué animal saldrá de mi caja.

-Claro que sabes, si es un hu…- intentó decir el castaño pero recibió otro golpe más doloroso.

Akemi también logró recordar al escucharlos por lo que también soltó un comentario al aire- Me gustaría que el mío fuera un colibrí.

-Uno no puede ele…- Felicia iba a decirles para seguirles la corriente pero Touji la interrumpió con un grito.

-¡Yo quiero un oso!

Y todos empezaron a gritar cosas sobre lo que querían para sus cajas o las armas que podrían salir de ellos, lo que se esperaba Tsunayoshi, así que para que dejaran de gritar y que traspasaran su estado de euforia a otra parte, los echó diciendo que iba a hablar del resto con sus padres.

-Bueno, al menos no sospecharon nada- suspiró Sora.

-¿Qué? ¿No se dieron cuenta que Reborn nos dio las cajas? O ¿No se dieron cuenta de que salimos sin su permiso a una fiesta?- comentó irritada Felicia.

-¿De qué hablas?- preguntó Yuusuke.

-Bueno mientras todos ustedes se reían de tu hermano nosotras logramos tapar la metida de pata de Tsuki- agregó.

Todos los que no sabían de lo sucedido antes de la reunión miraron a la chica de pelo lila, esta al no saber qué hacer se escondió detrás de su hermana- L-Lo siento- decía la chica tartamudeando.

-No la miren así- la defendía su hermana- Ya pasó, logramos que nadie se diera cuenta, así que mejor preocupémonos de esta familia rusa- evadía el tema.

-Tienes razón, es obvio que ellos fueron los que nos atacaron, pero no podemos decirles esta información a mi padre sin que nosotros salgamos perjudicados- analizaba Ryoko.

-Mis padres estaban hablando de ello- dijo Felicia.

-¿Hablando?- preguntó divertido Daichi.

-Gritándose en la cena- rodó los ojos la peliazul- Dijeron que Reborn había estado trabajando junto con Verde para conseguir algo más que lo que tenía Tsunayoshi…

-¿Y?- preguntó intrigado Sora.

-No dijeron nada más, se dieron cuenta que estábamos en la mesa y se callaron- respondió Ryuji.

-Akemi- Felicia llamó la chica- ¿Sabes algo?

La peliblanca se quedó pensativa unos minutos intentando recordar algo- Fui a varias misiones con él a Rusia, pero en ese momento no entendía de que trataba y siempre ha sido muy reservado en sus asuntos…- analizaba- Lo único importantes que recuerdo es una lista de algunos rusos buscados por los barrios bajos- agregó.

-¿Recuerdas algún nombre?- le preguntó Yato.

Akemi se quedó mirando fijamente a la albina y luego pasó su mirada a Kagura- N-No… No lo recuerdo, estaba en ruso y eran nombres complicados- se excusó.

-Pero no lo entiendo- dijo Touya.

-Tu nunca entiendes nada- se burló Daisuke.

-Anda a servirle el té a Kagura- se defendió el aludido logrando que el otro se sonrojara- Lo que no entiendo es ¿Por qué nos atacan? ¿Qué motivos tienen?

Todos quedaron en silencio, por lo que les habían dicho, solo les explicaron los incidentes, ningún motivo del porque atacaban y al parecer la Vongola no se metía con ellos, estuvieron sumidos en sus pensamientos hasta que un grito poco varonil los saco de ese estado.

-¡¿QUÉ CHROME QUE?!- se escuchó después junto a un portazo mostrando a una cabeza de piña corriendo como alma que se la lleva el diablo.

Luego de ver a ese alborotado Mukuro y dejar a todos los que estaban afuera con una gota en la sien, en especial a sus hijos, salió Tsuna junto a Reborn.

-¿Qué pasó?- preguntó intrigado Ryuji.

-Tú madre, está en trabajo de parto- respondió Reborn.

-¿¡Donde está!?- gritaron los tres hijos al unísono.

-No lo sabemos, en el momento que habló del bebé Mukuro arrancó-comentó Tsuna- ¿Qué esperan?-agregó y los aludidos miraron extrañados- Sigan a su padre-dijo casi como una orden que los tres acataron.

-¿Por qué les dijiste eso?- le preguntó Reborn después de que los Mukuro desaparecieran de su vista.

-Tengo el presentimiento que evitarán que Mukuro haga una locura- le respondió sorprendiendo al Hitman.

-¿Tú hyper-intuición ahora previene el peligro de tus subordinados?- se burló el hitman.

-Previene el papeleo- respondió suspirando lo que le dio más risa a su tutor.

Mientras tanto Chrome junto con Ken, Chikusa y Chiara viajaban en un auto a toda velocidad en busca de un hospital, la pelimorada seguía en trabajo de parto en el asiento trasero junto al rubio, conducia Chiara y el de gorro iba de copiloto.

-¿¡No puedes apurarte?! Byon- se quejaba en rubio.

-¡Puedes callarte! ¡Hace menos de cinco minutos me dijiste lo mismo! ¡Y lamentablemente no puedo pasar encima de los otros autos!- estalló la castaña.

-Esto es raro, nunca hay tráfico en Namimori- comentaba Chikusa.

-¡Genial! Justo cuando estamos apurados se arma un embotellamiento en esta ciudad…- siguió quejándose en italiano la conductora hasta que Chrome soltó un gemido.

-Podemos ir a donde nos estamos hospedando… todavía podemos devolvernos….- decía con dificultad.

-¡Pero Byon! La idea es ir al hospital- decía nervioso Ken sosteniéndole la mano a Chrome.

Chiara lo ignoró y dobló para ir directo a la mansión, antes de que cualquiera diga algún tipo de comentario esta soltó- Lo siento pero prefiero que mi amiga tenga a su bebé en una casa que en mi auto atrapada en un embotellamiento- nadie se quejó en todo el camino a excepción de la embarazada con sus contracciones.

Por otro lado el padre del niño corría a kilómetros por hora intentando llegar al hospital de Namimori, empujando a medio mundo, tanto era su esmero por encontrarla que no se dio cuenta que al cruzar una calle que estaba en roja y que un camión no alcanzó a frenar al verlo. Sus hijos llegaron justo en el momento del impacto.

-¿¡Qué vamos a hacer!?- preguntó inqueto Daichi.

-¿Cómo que vamos a hacer? ¡Llamar a una ambulancia estúpido!- lo retó su gemelo.

-¿Y le avisamos a Mamá?

-¡Claro que no! No podemos molestarla, puede afectar al bebé…- dijo golpeando su cara con la palma de su mano- Si no nos pareciéramos dudaría que somos hermanos- agregó.

-Tsk… Como sea- se quejó Daichi mientras llamaba a la ambulancia.

Mukuro se sentía extraño, no recordaba que pasaba a su alrededor, ni siquiera como llegó ahí, estaba todo blanco y solo divisaba la distancia hasta su mano, parecía bastante profundo pero solo divagaba, cuando sintió que se iba a quedar dormido sintió unos pasos.

-¿Quién eres?- preguntó desconcertado.

-Soy yo.

-Nagi, mi amor ¿Qué hago aquí?

-Vamos a ser padres.

-Pero si ya lo somos.

-De nuevo- dijo irritada la voz que le hablaba.

-¿Dónde estás?

-Aquí.

-¿De qué hablas?

-Ambos siempre estaremos juntos, es un vínculo irrompible, donde tu vallas yo iré contigo.

En la cama del hospital había un hombre con cabello de piña conectado a muchas maquinas convulsionando en la camilla mientras que sus hijos se paseaban alrededor del hospital, los enfermeros tampoco estaban por lo que nadie se dio cuenta que esta piña parlante se levantó tirando todas las máquinas de su cuerpo e intentando articular un "Nagi" decente debido a la morfina.

Recorrió toda el ala de cuidados intensivos sin ser interceptado por nadie hasta que llegó a su destino.

-Nagi- dijo encontrando a la pelivioleta en una camilla.

-¡Mu-Mukuro-sama!- exclamó sonrojada.

-Ya te dije que no me llamaras así- se acercó más a la camilla.

-¿Cómo me encontraste?

-Tú me lo dijiste, siempre estaremos juntos- y la beso.

Los gemelos Mukuro, al ver que su padre no despertaba y solo murmuraba incoherencias así que decidieron dar una vuelta por el hospital, por cosas del destino llegaron a la sala de maternidad justo cuando iba a empezar un curso para padres primerizos.

-¿Realmente quieres entrar ahí?- preguntó aburrido Daichi.

-Bueno, estamos aquí por él… creo que es una señal- respondió el otro con su mano en la barbilla- por lo que hay que entrar, quiero ser un buen hermano mayor, no como el idiota de Tomoya- agregó.

-Entremos- dijo el peliazul con puntas rojas, se había convencido con los argumentos de su gemelo.

Al entrar, ignorando las miradas de los verdaderos padres primerizos, lo primero que les hicieron hacer fue cargar al bebé, o a un muñeco, sin embargo Daichi lo daba vueltas en el aire y Ryuji lo tomaba de los pies. Lo siguiente fue identificar productos dañinos para el bebé.

-Oye mira, me acuerdo que las sirvientas dejaban esto a la vista cuando éramos pequeños- comentaba Ryuji mientras tomaba unas botellas de referencia.

-Sí, tienes razón, estos también- agregó Daichi tomando otros químicos- Señora enfermera- llamó a la chica del curso.

-Dígame- se dio la vuelta para acercarse a los extraños gemelos.

-¿La pólvora también es mala para el bebé?- preguntó normalmente.

-¿Por qué estaría cerca de pólvora?- respondió extrañada.

-Curiosidad- contestó nervioso y Ryuji lo golpeo en la cabeza.

-No se preocupe, se pone así al ver a una chica guapa como usted- interrumpió la conversación y la enfermera se alejó sonrojada.

-Idiota no preguntes estupideces- lo reprendió- mejor vámonos.

Después del curso de cómo cuidar a su hermanito escucharon unos gritos provenientes de la parte de cuidados intensivos, así que fueron a ver, por alguna extraña razón no estaban tan sorprendidos por lo que veía; su padre estaba besando a una anciana mientras que esta intentaba zafarse de él, junto el equipo médico que también intentaba sacarlo de encima sin mucho éxito. Por lo que decidieron alejarse lentamente e ir de vuelta al curso de maternidad.

Al mismo tiempo, en la mansión donde se hospedaban, estaba Chrome en la primera habitación que encontraron junto con el resto de los que estaban en el auto, la pelivioleta sentía que iba a explotar mientras que los otros solo peleaban al no saber qué hacer con la embarazada.

-¿Qué vamos a hacer?- decía desesperada Chiara.

-Ni idea, yo no sé nada de un parto- se defendía Chikusa- Tu deberías saberlo… tuviste dos hijos- agregó con su expresividad inexistente.

-Claro pero a mi ¡Un doctor me los sacó del vientre!- gritó la pelicastaña- y adivina ¡Uno no puede ver lo que hacen ahí!- agregó completamente molesta-¿Y tú?- agregó señalando a Ken quien estaba anormalmente tranquilo.

-Bueno… Lo que pasa es que…- decía nervioso.

-Si sabes- lo señalo Chiara.

-Sí, pero tengo un problema- se justificaba.

-¿Qué?- dijeron unísono Chiara y Chikusa.

-Lo que pasa es que tengo la teoría pero nunca lo he hecho de verdad- comentó el rubio- Y ¡Nunca podría verle "eso" a Chrome! Es como traición a Mukuro-sama- agregó.

-Estas de broma ¿Verdad?- dijo Chiara con una gota de sudor en la frente.

-No.

Pero antes que la ojiverde golpeara a Ken, Chrome dio un grito de dolor y les dijo a todos- ¡Paren de discutir! La que de verdad está mal soy yo, así que dejen de discutir y saquen a mi querida Nagi de mi útero- gritó.

-Pero ¿Quién sacará al bebé?-preguntó Chikusa y alguien entró por la puerta.

-Sabía que estarías aquí- comento Tomoya exhausto, parecía que había corrido mucho.

-¡Él lo sacara!- dijo Chrome.

-Ah? ¿Sacar qué?- preguntó extrañado el chico.

-Acércate- le dijo Ken y este asintió.

-¿Qué tengo que hacer?

-Bueno, sacar al bebé

-… ¿Qué?

-Sacar al bebé

-¡¿Cómo quieres que haga eso?!

-Bueno, yo sé cómo…

-¿Y por qué no lo haces tú?

-Tengo problemas… pero lo importante es que tu madre está en trabajo de parto y tú sacaras a tu hermanita- sentenció Joshima.

Tomoya dudó un poco pero luego miro a su madre, al ver a su madre con esa cara de súplica y dolor decidió ayudar- ¿Que tengo que hacer?

Todos los presente sonrieron y fueron a buscar toallas, agua caliente y otras cosas que les pedía Ken, en el momento que estaba todo listo le explicó paso a paso todo lo que tenía que hacer el pelimorado con el parto.

-Entonces ¿Qué tan dilatado tiene que estar?- preguntaba un poco asqueado intentando no mirar entre las piernas de su madre.

-Como esto- decía Ken mientras hacía figuras con sus manos- Oye mira al frente o nunca sabrás que tan dilatado está- lo retaba.

-Lo intento, pero es asqueroso- comentaba el chico.

-Tú saliste de ahí.

-¡Cállate!- gritó pero Chrome empezó a inquietarse- Mamá, relájate… veo… ¡veo la cabeza!

-Vamos Chrome inhala y exhala- le decía Chiara quien le sostenía la mano- Eso, inhala, exhala, lo has hecho antes- agregaba tranquilizándola.

-¡Está saliendo!- exclamaba Chikusa, con mayor emoción.

-Está casi afuera… Y ¡listo!- dijo Ken- Kakippi ve a buscar unas tijeras- agregó.

-Que linda- decía Chiara que se acercó a donde estaba él bebé- se parece a ti- agregó mirando a la madre que solo sonreía con cansancio.

-Tómala- dijo Tomoya cuando le cortaron el cordón umbilical y cubriendo a su hermana con una toalla.

-Está bien- y tomo a la bebé Chiara- Ya puedes ir a vomitar- dijo al ver la cara del pobre chico.

Este corrió lo más rápido que pudo al baño y se topó en el pasillo con sus hermanos cargando a su padre, iba a preguntarles pero las náuseas lo superaron.

-¿Qué le pasa a este?- preguntó Ryuji.

-Ni idea, pareciera que él tuvo que sacar al bebé- se reía Daichi.

-Ja, como si eso fuera a pasar- lo siguió su gemelo.

Cuando por fin llegaron a la habitación de su madre ambos chicos soltaron a su padre para abrazar a Chrome quien tenía al bebé en sus brazos.

-¡Mamá!- gritaron los dos al unísono y la abrazaron.

-¿Cómo pasó?- le preguntó uno.

-¿Estas bien? ¿Quién te ayudo?- le preguntó el otro y por unos segundos le siguieron bombardeando con preguntas.

-Estoy bien, estoy bien… por suerte ellos me ayudaron- dijo la pelimorada señalando a Ken y los demás- Y también tu hermano.

-¡¿Tomoya te ayudo?!- le preguntó Daichi.

-Sí, jeje… el sacó al bebé- comentó riéndose con la cara de sorprendido de sus otros hijos- Lo más probable es que se toparon cuando el corrió a vomitar- agregó riéndose y los gemelos entendieron todo.

-Mi querida Nagi…- decía Mukuro intentando avanzar a rastras- ¿C-Cómo está él bebé?

-¡Mu-Mukuro! ¿Qué te pasó?- dijo sorprendida Chrome intentando pararse pero sus hijos no la dejaron.

-Bueno… Cuando supo que ibas a tener él bebé salió corriendo y lo atropellaron…- contaba Ryuji.

-Y en cuidados intensivos ¡Besó a una anciana pensando que eras tú!- lo interrumpió su gemelo.

-… ¿Eh? Extrañamente no me sorprende- dijo la ojivioleta mirando a Mukuro quien finalmente logró llegar a los pies de la cama.

-N-Nagi…

-Ven aquí- la mujer lo abrazó- estoy feliz que estés aquí.

-Pero no vi su nacimiento…

-Eso no importa… ya estás aquí, estamos todos aquí… vengan todos a un abrazo grupal- y Chrome hizo que sus dos hijos, su marido y Tomoya, que logro llegar al momento familiar se abrazaron mutuamente como toda una familia común y corriente.

-Me encantan los finales felices- decía Chiara con una lagrima en sus ojos.

-Si… es hermoso- la siguió Ken.

-¿Y cómo se llamara él bebé?- interrumpió el momento Chikusa.

-No es obvio- le respondió Mukuro- Se llamará…

En la escuela, llegó la noticia de que él bebé de Chrome habia nacidó en la mansión y estaba todo bien, así que la mayoría decidió irse junto a sus hijos para comprar regalos para la recién nacida. A excepción de Akemi, quien estaba con Sora esperando a Reborn y los hermanos Hibari quienes se encontraban en la sala del comité disciplinario junto con sus padres.

-¿Por qué nos llamaron aquí?- preguntó extrañado Yato.

-No creo que sea para un reencuentro familiar- comentó sarcásticamente Kagura.

-Bueno, Tsunayoshi les contó de que trataba mi misión, y esta empezó mucho antes de que ustedes dos nacieran- dijo Hibari.

-¿Entonces? No entiendo a qué quieren llegar- se quejó Kagura.

-La idea es contar la historia de cómo nos conocimos- interrumpió Rinka.

-¿Y?

-Cuando nos conocimos estábamos en bandos contrarios…

-O sea que tu…

-Sí, yo era parte de los Moguilévich- sentenció Rinka.


Como estuvo el capitulo ¿Les gustó? espero que si~ y de nuevo perdón por la espera

Bueno quiero decir que este capitulo me base en un capitulo de Malcom in the middle. Muy buena serie.

Comentarios, tomatazos y criticas constructivas son bienvenidas~

Y algo mas... hoy es mi cumpleaños! por lo que un review seria un buen regalo o un fic para mi :v si quieren no mas xD

Nos leemos Shirogami-sama~