- ¡PAS!- Alfred voló por el salón, Arthur salió de su shock y todos los de salón vieron la escena asombrados por la fuerza de María.- ¡¿Quién te crees que eres para besarme?!-
- La besó.- comentó uno sorprendido.-Y es muy fuerte y eso la hace ver linda.-
- María…-comenzó Alfred a hablar todo adolorido.- ¿Por qué me pegaste?-
- Uno: porque te dije que ni te me acercaras hoy por lo de ayer y dos: porque me besaste.-
- No me pegabas cuando estábamos juntos…- La mexicana está furiosa, lo tomó de los cabellos, lo miró de una manera amenazante y con una voz espantosa le dijo:
- Ni se te ocurra hablar de eso en presencia de personas "normales" y mucho menos frente a las naciones, eso quedó en el pasado y haz de cuenta que nunca pasó.- eso se lo dijo en voz baja. Alfred logró soltarse de ella y se levantó rápido, con la nuca en la mano:
- No te preocupes… no diré nada de eso… pero… ¿puedo seguir hablándote el día de hoy?- Tan nervioso estaba que no vio que María ya se había ido de ahí, ahora estaba con Arthur platicando.- ¡María! ¡María!- la mexicana lo ignoró.
Mientras tanto Francis y Katy… ambos estaban aún en el comedor, el resto del bad friend trio +1 lo estaba esperando en la recepción.
- ¿Y bien… como le haremos hoy? Yo tengo que ir a clases y tu estarás ocupada aquí en los dormitorios.-
- Mmmmm… vamos a pensar pensar, si hay algún problema a pensar…-
- No cantes esa canción Winnie Pooh ya ni lo pasan.-
- Tienes razón pero volviendo al tema… tiene que ser alguien que pase inadvertido, que sea… como invisible… pero… ¿Quién?-
- ¡Oh! Ya se quien…- Francis tomó la cámara y se retiró del lugar rápido.
- Ayer si que te controlaste.-comentó Arthur.
- Si te refieres a que no los maté cuando entraron y salieron de tu cuarto, es porque pensé que ya habían pasado muchas cosas malas ayer y decidí finalizar tranquila.-
- ¿Te gustaría comer con nosotros a la hora de receso?-
- No me gusta rechazar las ofertas, pero cuando son amorosas sin pensar digo que no…-a Arthur el corazón se le hizo bolita al escuchar eso.-Pero ya quedé con Emil que comeré con ellos a esa hora y con Iván saliendo de la escuela.-
- Ya veo… estas muy pedida…-
- No es eso, además me alegra estar con los demás, allá en México no podía y la persona que se hizo mi amiga se tuvo que ir, de ahí en fuera me la pasaba sola y el que me hacía compañía era Alfred, quien llegaba casi todos los días.-
- ¿No te aburría tenerlo ahí?-
- Para nada, siempre nos la pasábamos jugando videojuegos, íbamos a convenciones de estas, al igual que a Six flags, la feria de Chapultepec, visitábamos lugares turísticos y se podría decir que era como el único amigo que tenía. Matthew iba de vez en cuando a verme pero como él vive un poco más lejos no podía ir seguido.-
- ¿No salías con Francisco o algo?-
- Ese desde que se vino a estudiar para acá se olvidó de que tenía una hermana.-
- Y así te quiere proteger ahora.-
- Quiere compensar los días en que se olvidó de mí y que estuve con Alfred.-
- ¡Por favor! ¡Di que sí!-
- Ya dije que no-maple.-
- Eres de los pocos que viven sin saber los demás de tu existencia, te lo ruego.-
- No le haré algo así a María, es mi amiga… aunque ella no me vea.-
- ¿Quién eres tú?-
- Soy Matthew, Kujimaro.-
- Te vuelvo a preguntar, ¿los grabarías?-
- Ya dije que no, no quiero que me odie, no es lindo ser odiado, vez y busca a otra persona porque yo no.-
Francis se retiró triste, le había suplicado a Matthew que los grabara, pero este simplemente se rehusaba. Le prometió el 30% de las ganancias, fama y muchas cosas más pero él seguía diciendo que no. Las clases comenzaron, Alfred le aventaba papelitos a María para que volteara y le hiciera caso, ella lo seguía ignorando. Al principio los papelitos eran pequeños pero cada vez los hacia más grande, pronto María estaba rodeada de un mar de papeles. Llegó un momento en que María se hartó, perdió el control, volteó a ver a Alfred amenazadoramente, el como si nada la saludo, los demás estaban atentos a lo que podría suceder. María se levantó de su escritorio, un aura negra inundó el salón, se acercó lentamente al estadounidense, este ya estaba temblando, tal vez había sido mala idea molestarla. María sonreía psicopatamente, estaba a punto de matarlo cuando Arthur llegó por detrás, tocó a María de los hombros y eso basto para que regresara a su estado original.
- No vale la pena matarlo.- comentó el inglés.
- Tienes razón, disculpen la interrupción.- Isabel se sentó en su lugar de nuevo, al igual que Arthur, Alfred toda la clase se la pasó blanco, no decía nada y no hacía nada. Creía que María no iba a cumplir la amenaza pero se equivocó, Arthur lo salvó de morir. Llegó el receso, los nórdicos estaban esperando a María fuera de su salón, quien ya se iba con ellos pero vio que Arthur se iba a quedar solo.
- ¿Quieres venir Arthur?- este miró a Alfred que estaba depresivo y solo.
- No… me quedaré con el tipo cerebro de hamburguesa.- María se acercó a él y le empezó a agarrar los cachetes.
- Qué lindo… sabía que lo que querías en el fondo, solo espero que no vayas a amarlo como no se debe.-
- No llegaré a ese tipo de amor.-
- ¿Te gusta alguien?-
- Aaaa…- no sabía que contestar, se sonrojó un poco y se puso nervioso lo cual lo delató.
- ¿Quién es la afortunada? Si quieres te puedo ayudar con ella.-
-No es necesario… gracias… ahora vez con ellos, no los hagas esperar.- Isabel se fue corriendo y se integró al grupo de los nórdicos. Mathias no paraba de hablar pero estaba muy cerca de María, invadía su espacio vital.
- Anko, aléjate de María Isabel, ¿no vez que la pones incómoda?-
- ¡Quiero escucharlo de ella!-
- Apoyo a Lukas, estas muy pegado.-
Luego de comer, fueron a dejar a María a su salón.
- Hey, ¿te gustaría ir a comer un helado mañana?- preguntó el frailecillo.
- Sería un placer pero no puedo mañana, estaré ocupada. Ya será otro día Puff.- María acarició al frailecillo.
- ¿Lo podrías acariciar a él también? Ojala y se le quite un poco lo amargado.-
- Cállate Mr. Puffin. No estoy amargado.-
- Eso es porque no has tenido novia aun.-
- Mejor nos vamos, hasta luego Isabel.-
- Hasta luego.- esos dos se reintegraron al resto de los nórdicos. Isabel entró a su salón, ahí vio a Arthur con Alfred quien estaba muy mal solo porque su ex-esposa lo estaba ignorando.
- ¿Se pelearon los novios?- preguntó Aracely, una chica normal, hija del director.- Porque si es asi, te recomiendo que lo consueles antes de que otra lo haga, Alfred es lindo y tiene muchas seguidoras, aunque él no lo sabe, así que te recomiendo que si no quieres que te lo quiten, lo consueles.-
- Él no es mi novio, y tengo mis razones para ignorarlo.-
- Me gustaría escucharlas.-
- No te las puedo decir, mejor metete en tu vida y deja de joder la de otros.-
- Claro, como te llevas con los populares de esta escuela ya te crees.-
- No me creo, es solo que no me gusta que se metan en mi vida, así como no me gusta entrar en la de los demás sin permiso.- Aracely se retiró junto con su grupito y María avanzó hacia donde estaban los hermanos.
- Ya deja de estar así y se el estúpido que siempre sueles ser.-
- Si María no me habla entonces seré este que soy ahora.-
- Tú tienes la culpa por sobreprotegerla, así que discúlpate con ella y veras que no te volverá a ignorar.-
- ¿Sera?-
- Yo digo que si.-
- Hola Arthur.- Alfred esperó que lo saludara pero nunca llegó el saludo, por lo que se volvió a poner depresivo.
- Hola María.- Arthur vio como seguía su ex-hermanito por lo que jaló a María a un lado lejos de Alfred.
- Ya háblale, está muy triste solo porque tú lo estas ignorando.-
- Él tiene la culpa, para que anda siempre tras de mí, ya no puedo hacer algo porque ahí anda junto con el grupo de mi hermano "cuidándome".-
- ¿Pero lo perdonarías?-
- Si el me pide perdón entonces sí, sino no.- Ambos regresaron a donde estaba Alfred, Arthur estaba hablando con Alfred para que le pidiera perdón, este accedió, se acercó a María, le tomó una mano y comenzó a hablar.
- Perdóname, sé que no debí ser sobreprotector, es solo que me importas mucho y no quiero que nada te pase, aunque no seamos más que amigos, te prometo que no volverá a suceder.-
- ¿enserio? ¿Lo prometes?-
- Lo prometo, ¿por una hamburguesa?-
- Por una hamburguesa.- Ambos se tomaron de las manos y sonrieron, cuando ella vio algo anormal.- ¡EL OSO VUELA!- Ella se escondió tras de Alfred, a quien rápido se le subieron los ánimos.
- ¡Tranquila! ¡El héroe te protegerá!-
- ¿Qué acabamos de hablar?-
- Jejejeje… pues… está bien… pero si la situación empeora yo estaré aquí para protegerte.-
- No hace falta, estamos en una escuela.- se acercó al oso, lo vio fijamente y luego dijo.- ¿Kumajiro?-
- ¿Quién eres tu?- preguntó el osito.
- Yo soy María Isabel.-
- Disculpa…-dijo la misteriosa voz.-No te decía a ti, me decía a mi.-
- ¿Matthew?- preguntó Isabel algo confundida.
- Sí, ese mismo soy.- y como si fuera un fantasma comenzó a aparecer poco a poco el canadiense.-¡Matty!- gritó Isabel y lo abrazó al punto de que no lo dejaba respirar. Alfred lo miró serio y Arthur solo fue y la separó de él porque el otro corría peligro de morir.
- ¿Quién es ese?-preguntó Alfred entre los dientes.
- Él es Matthew, Canadá.- contestó Isabel alegre.
- ¿Y por qué te pones tan alegre de verlo?-preguntó Alfred serio.
- Porque es mi mejor amigo, ¿acaso estas celoso?-
- Para nada, mira la maestra ya entró, hay que sentarnos que las clases van a empezar.-
- ¿Ok?- contestó María sin entender la actitud de Alfred, los tres se sentaron en sus asientos y las clases comenzaron. A la hora de la salida María se levantó como rayo, corrió hacia el asiento de Matthew, lo tomó de la mano y se lo llevó muy rápido. Arthur y Alfred ni siquiera pudieron dirigirle la palabra.
- ¿Iras tras ella?-
- Por supuesto que sí, ¿y tú?-
- No se… tal vez…-
- Anda, vamos Iggy, hay que ver a donde van.- Ambos corrieron hasta donde estaba María, vieron que ambos estaban en la tienda de la escuela, compartiendo un bote de helado.- ¿Qué hace con mi chica? ¿Y quién es esa tal Canadá?-
- Estuve investigando un poco y al parecer es un país que colinda contigo al norte, lo crio Francis un tiempo y acabo de descubrir que yo también, ambos son hermanos.-
- ¡¿Hermanos?! ¡¿Tengo un hermano?!-
- Así es, sin contar a Hawaii y Alaska, esos siempre estarán bajo tu cuidado, nunca los dejaras ir.-
- Eso no me importa, lo que me interesa es que ese tal Canadá, de nombre Matty o como se llame, no intente hacerle nada a María.-
- ¿Tienes miedo de que ellos dos sean novios?-
- Ammm… ¡mira está abrazando a Kumajiro!-
- ¡No me cambies el tema! ¡Baka! ¡Amerika baka!-
- Al parecer no le bastó con que lo ignorara, esta vez ya pasó la línea, no puedo andar con alguien sin que me ande cuidando, ahora mismo iré a ajustar cuentas.- Isabel tomó a Matthew de una de sus manos y se dirigió hasta Alfred con un aire intimidante. Ya iba llegando cuando un grupito se le puso en frente.
- ¡María!-gritó Berenice y le dio un fuerte abrazo.- ¿Cómo estás? ¿Cómo te ha ido?-
- Muy bien, ¿y tú? No me ha ido muy bien, ayer fue un día irritante, problema tras problema.-
- Me dijeron… todo pasó porque el estúpido de Alfred llegó…-Berenice no pudo terminar de hablar porque Julio ya estaba interrumpiendo.-
- Ya pedí las cosas para hagas atole, llegaran la próxima semana.- Miranda llegó, tomó del cuello de la camisa a Julio y lo jaló hacia atrás.
- ¿Vos no puedes esperad a que terminen de hablar? Vos sos un necio.-
- Ya cálmate Miranda, yo solo quiero atole.- quitó las manos de la chica de su camisa.-Luego hablamos con calma, ya que alguien me vino prácticamente a quitar.-
- ¡¿POR QUE ESTAS CON NUESTRA PRIMA?! ¡MUERE!- las chicas voltearon a ver que sucedía y cuando vieron Mateo, Martin y José estaban atacando al pobre de Matt.
- ¡TE METISTE CON LA FAMILIA EQUIVOCADA! ¡ESTUPIDO GRINGO!-
- ¡Yo… yo… maple...!- el canadiense intentaba hablar pero no lo dejaban, lo estaban masacrando.
- ¡Déjenlo!-gritó María muy espantada.
- ¡¿Enserio prefieres defender a este gringo?!- preguntó Rodrigo.
- Él no es ningún gringo, a ese tipo nunca lo defendería, él es Matthew.- al oír quien era en realidad al que estaban acabando, lo dejaron de golpear inmediatamente. Miranda se acercó a el junto con Berenice y María, lo ayudaron a levantarse y lo sentaron en una banca cerca del lugar, los demás estaban muy apenados por lo que había sucedido, bajaron la mirada, no tenían palabras para disculparse con él. Finalmente después de unos segundos Martin se acercó a él y con la mano en la nuca se disculpó.
- Perdona por lo que te hice, no debí haberte atacado sin haber confirmado que eras ese tipo. ¿Me perdonas?-
- Por supuesto, ya tenía tiempo que no me golpeabas-maple.-
- ¡te vez realmente lindo cuando dices maple!- los latinos voltearon a ver a María, quien estaba en un trance como Fuko cuando esta con algo lindo.
- ¡Jajajaja!- ¡Confundieron al tal Canadá conmigo!- María salió de su trance y todos voltearon a ver a Alfred, Isabel se acercó a él con un aura negra acompañándola.- Creo que no me ira bien.- comentó Alfred para sí mismo.
- ¿Cuál es tu problema?- comenzó a hablar María de una manera intimidante.- ¿Por qué me sigues? ¿Qué te traes que siempre estas tras de mí?- los latinos se despidieron de Matty y salieron huyendo, excepto Berenice, Claudia (la que siempre esta drogada) y Berenice.
- Es obvio…- apareció Aracely (Nota: ella es una humana ordinaria.)- Como es tu novio te anda cuidando pero más que nada te vigila para saber cuándo lo estas engañando.-
- Que no somos novios.- comentó en voz baja Isabel pero nadie lo alcanzó a oír.
- Ella dice somos novios, ¿no crees que deberíamos intentarlo?-
- ¡CALLATE!- gritó Isabel enfadada.
- Tranquila morenita.- Aracely se acercó a ella y le comenzó a hablar en el oído.- No te enfades, será mejor que no te enojes mucho o te arrugaras rápido y tu novio te puede dejar por otra, a menos que le cumplas todo lo que te pide… espera… eso haz de hacer, por eso es que lo tienes comiendo de la palma de tu mano, porque cuando te pide que le des algo se lo das, de otra forma no andaría tras de ti.-
- Piensa lo que quieras pero a mí me consta que no ando con él, somos amigos y nada más.- Isabel hizo a un lado a Aracely y se dirigió a donde estaban sus primas, Berenice miró directamente a la rubia (Aracely).
- El collar que trae Aracely ¿no es el tuyo?- Isabel volteó a verla y pudo ver que su collar estaba en manos de la maniquí.
- Francisco…- se mordió el labio.-Me las pagaras.- Aracely se retiró junto con su grupito, sin antes coquetear con Alfred y Arthur para poner celosa a María.
- ¿Qué harás para recuperarlo?-
- Hablaré con ella a ver qué es lo que quiere.-
- Pero ¿Qué hará tu hermano? Él fue el que se lo dio.-
- Lo conseguiré por mis propios medios pero hare que el también sufra intentando conseguirlo.-
- Eres mala.-
- En realidad no, pero quiero que sufra por lo que hizo.-
- bien… vosotras tenemos que ir con el resto de vuestros primos, ojalá y logres recuperar tu collar, si vos llegas a necesitad ayuda con mucho gusto vosotras te ayudaremos.-
- Exacto, si llegas a necesitar ayudar tú dinos, estaremos ahí para lo que se te ofrezca.-
- Adiós… y suerte.- dijo Claudia con total calma, mientras iba tras de Miranda y Berenice.
Isabel miró a Alfred con odio, tomó de la mano a Matthew, quien ya se había recuperado milagrosamente y juntos se dirigieron a los comedores.
- No se tú, pero yo voy con ella.-
- Espera Iggy, ¿puedo ir?-
- De que puedes ir puedes ir pero Isabel está muy molesta contigo, y si vas la vas a enfurecer mas.- Arthur no quería que Alfred fuera con ellos a comer, quería alejarlo lo más que se pudiese.
- Iré y hablare con ella.- ahí Arthur se puso alterado, ¿Qué quería hablar con ella? Ojala y no fuese lo que estaba pensando.
- ¿De qué quieres hablarle?-
- Pues no se… de ella y yo…-
-Aun no es tiempo, deja que pase un poco más, y pues ahí le dices.-
-Tienes razón Iggy y así me dará más tiempo de conocerla.-
-Pero viviste con ella, ¿no deberías de conocerla mejor que todos nosotros?-
-Las personas cambian con el tiempo, tú lo sabes muy bien, de vándalo a caballero es un gran paso pero de nada te sirve estar de caballeroso cuando ni novia tienes.-
- Solo guarda silencio y vamos a alcanzarla.-
Ambos (María y Matthew) llegaron al comedor, la primera buscaba con la vista a Iván cuando por detrás le tocaron los hombros.
- Buenas tardes María-san, da.-
- Buenas tardes Iván.- Ella vio a un par detrás de este.- ¿Quiénes son ellos? ¿Vienen contigo?-
- Por supuesto da. Él es Yao o sea China-kun y el otro es Zhuo quien es Hong Kong-kun.-
- Es un placer conocerte-aru.-
- Para mí también es un placer conocerte o algo así.-
- Zhuo no seas maleducado.-
- Prometo no ser así… o algo así.-
Los cuatro se sentaron a comer y en eso llegaron Arthur y Alfred.
- ¿Puedo comer contigo?-
- Por supuesto Alfred…- los cuatro miraron raro a María.
- María… dijiste Alfred…-comentó Arthur algo triste.
- ¡Eso quiere decir que si te importo! ¡Me quieres!- este corrió a abrazar a María quien se lo quitó de encima.
- Fu…fu…fue un simple error, nada grave…-
- Nada yo sé que tú me quieres, no te hagas.-
- No te quiero, solo eres mi amigo.-
- Pero eso no fui hace años.-
- Te dije que no me recordaras esa historia, el presente es el presente y no hay vuelta atrás.-
- Entonces viendo el presente si te importo, lo sé, aunque no niegues.-
- Yo pienso lo mismo.- Que chismosa es Aracely.-Es solo que no quiere aceptarlo.-
