Médium

Capitulo 14: La verdad tras la muerte de mi padre

Después de haber pasado un rato en compañía de su amiga Sayuri, ella tenia que retirarse a su hogar, Sayuri se despidió de Yami y Ayani.

-Ya debo irme me alegra que ya estés mejor- decía con una sonrisa.

-Gracias a ti que me devolviste la esperanza y la alegría que perdí por las palabras de mi madre, mi temor se hizo realidad pero ahora no me queda más que seguir adelante.

-Lo entendiste mi niño, mientras tengas apoyo de personas que te quieren tal como eres la opinión de los demás no importa.- decía Ayani con una sonrisa.

-Así es, por ahora me quedare con mi abuela, Sayuri hazme un gran favor, no le digas a nadie en donde estoy, no quiero ver a mi familia, aun sigo herido y no quiero verlos ya que podría hacer algo de lo que después me puedo arrepentir, por ahora tampoco asistiré a la escuela.

-De acuerdo yo te apoyo Yami.- le da un abrazo.- yo no hablare ni diré nada, yo no sé en donde estas, te vendré a visitar después de la escuela y seré cuidadosa para que nadie me siga.

-Gracias, yo hablare con ellos en el momento en que lo crea mas adecuado por ahora no quiero verles la cara.

-Esta bien.- se soltó del abrazo en que tenia a Yami.- cuídate mucho Yami, hasta luego señora Ayani.

-Hasta luego, cuídate mi niña.- le dio un abrazo a Sayuri, después ella se fue.- querido ¿Crees que esta bien ocultarle tu ubicación a toda tu familia? Deben estar preocupados por ti.

-No lo creo, ellos no me aceptan de la manera que soy, no quiero verlos ya que como dije aun sigo herido y así podría decir y hacer cosas que no debería, quiero esperar a que todo esto se calme un poco.

-Todos te juzgaron ¿Solomon también te juzgo?

-Mi abuelo no, el más bien trataba de calmar la discusión.

-Tomaste a todos como malos pero yo conozco a Solomon y sé que él no juzgaría a nadie en especial a alguien de su familia, el acepto a mi Alexander y a todos nosotros después de enterarse de nuestras habilidades como mediadores y mensajeros de los muertos, decía que no importaban sus habilidades que eso lo hacia especial, habla con el y comprobaras que el te quiere como eres.

Yami se quedo pensando un momento en lo que su abuela le dijo, recordó un momento en que los dos estuvieron en el hospital, Solomon le había dicho que no lo iba a juzgar al contrario iba a comprenderlo, así que solo tomo su teléfono y lo prendió pero no se atrevía a marcar.

-No puedo ¿Qué tal si es mi madre la que contesta?

-No lo sabrás hasta que lo intentes, no tengas miedo estoy aquí para apoyarte.

Después de pensarlo decidió marcar al que antes considero su hogar, el teléfono comenzó a sonar y para buena suerte de Yami fue Solomon el que contesto.

-Residencia Moto ¿Qué se le ofrece?- Yami se congelo por un momento pero después hablo.

-Hola abuelo.

-Yami que bueno que llamaste me tenias muy preocupado ¿Dónde estas?- dijo con alegría al escuchar la voz de su nieto.

-No lo diré pero no te preocupes estoy bien solo llame para que no te preocuparas por mi.

-Aun sigo preocupado por ti y en verdad lamento todo lo que tu madre te dijo, quiero que sepas que yo te acepto tal y como eres mi muchacho, debí ver lo especial que eres.- Yami se conmovió por esas palabras.

-Gracias abuelo, me disculpo contigo por creer que tu también me discriminabas por quien soy en realidad.- le salió una lagrima que rodo por sus mejillas.- gracias por entenderme.- eso era algo que necesitaba escuchar.

-Nunca dudes de mi cariño Yami, yo te quiero y te acepto ¿Dónde te encuentras?- volvió a preguntar.

-Yo no puedo decirlo pero si te diré que estoy en buena compañía, estoy con mi abuela Ayani.- Solomon se sorprendió, Ayani le pidió el teléfono a Yami para hablar con Solomon.

-Hola Solomon ya tenía mucho tiempo que no sabia de ti.

-Ayani, lo mismo digo, creí lo mismo que mis nietos, pensé que estabas muerta, me entere que Nicholas falleció.

-Hace un año y la muerte aun no me alcanza, no te preocupes por Yami está conmigo y yo lo cuidare.

-Me alegra saber que mi nieto está en buenas manos.

-Por ahora dale tiempo a Yami para que sus sentimientos dejen de estar turbulentos, aún está herido por las cosas que le dijo tu hija, ella se pasó de la raya al decir lo que dijo, una vez que se calmen los ánimos lo volverás a ver.

-De acuerdo y aunque no me digas en donde está mi nieto me quedo tranquilo al saber que está sano y salvo, pásamelo.- Ayani le devolvió su teléfono a Yami.- Yami estaré esperando para que este asunto se resuelva, necesitas hablar con tu madre.

-Está bien abuelo pero por ahora no puedo ni quiero verla, no puedo perdonarle lo que me dijo, tampoco quiero ver a Yugi ya que me siento muy traicionado y herido, cuando lo crea conveniente hablare con ellos.

-Está bien Yami no quiero que descuides la escuela, te quiero Yami.

-Y yo a ti abuelo nos veremos después.- colgó el teléfono.- tenías razón mi abuelo no me juzgaría al contrario me apoya.

-Solomon es una persona de buen corazón y tolerante, vamos mi niño acompáñame vamos de compras.- Yami sonrió y asintió, los dos salieron de la habitación.

Mientras tanto Solomon estaba feliz ya que supo de Yami y al comprobar que estaba bien acompañado le daba tranquilidad, se escuchó la puerta de la entrada abrir y cerrar, era Zora que había llegado de hacer sus compras.

-Zora te tengo buenas noticias.

-Dime papá ¿De qué se trata?- pregunto.

-Yami se comunicó, él está bien.- decía Solomon alegre.

-Que bien.- dijo indiferente, Solomon esperaba más de su parte.

-¿Eso es todo? Qué bien.- dijo mientras la observaba ir a la cocina.

-Sí, solo eso ¿Querías que dijera algo más?- decía mientras sacaba sus compras.

-De hecho si, esperaba que preguntaras más sobre tu hijo.

-Dejemos esto en claro, me alegra que se encuentre bien, donde esta lo más probable no lo dijo, si él prefiere sus tontas habilidades que a su familia es su problema no mío.- Solomon estaba sorprendido por eso.

-No puedo creer lo que acabo de escuchar, ayer te mostrabas tan arrepentida y ahora parece que ya no te importa, a pesar de todo Yami es tu hijo, me sorprendes con esa actitud tan egoísta tuya, y solo por si te llega a interesar Yami se encuentra con Ayani.

-Con esa bruja, bien así terminara por echarse a perder.- Solomon estaba atónito.- jamás aceptare que Yami posea esa maldición heredada por Alexander, si quiere regresar que lo haga pero lo meteré a un instituto psiquiátrico para quitarle esa basura de la cabeza y si no pues que olvide que tiene familia.- Yugi había entrado a casa solo que no había cerrado la puerta, se quedó sorprendido al escuchar a su madre.

- Mamá ¿Por qué dices eso? Que Yami se olvide de nosotros, no puedo creer que lo digas, yo no podría olvidar a mi hermano.- se acercó a su madre para que le explicara porque había dicho eso.

-Yugi querido.- lo tomo de sus hombros.- tu hermano prefiere sus habilidades que a nosotros para él es como si nosotros no existiéramos es por eso que siempre se reservaba sin confiar en nadie.- Yugi negaba con su cabeza, salió corriendo a su habitación no quería escuchar esas palabras.

-Si Yami se reservaba era por esta actitud tan negativa de tu parte, el no prefiere sus habilidades que a nosotros, si sigues así perderás a tu hijo para siempre y no te alcanzara la vida para arrepentirte por ser tan orgullosa y egoísta.- Solomon dio un suspiro.- te escucho hablar así y me pregunto que hice mal.

-¿De qué hablas? Nada de esto es tu culpa papá.

-Si lo es ya que crie a una hija sin corazón.- eso le dolió mucho a Zora.- debió haberte pasado algo muy malo con Alexander como para hacerte actuar así.

-Alexander es la causa de todo, ojala nunca lo hubiera conocido.

-Iré a dar una vuelta ya que discutir contigo solo hace que me sienta mal.- Solomon salió de ahí, no podía creer que su hija tuviera el corazón tan duro y sin que Solomon lo supiera Zora se quedó estática, su cabello le cubría sus ojos y de estos salían lágrimas.

Recorría la cuidad pensando en la actitud de su hija, estaba convencido que si seguía así iba a perder a Yami ya que el optaría por alejarse de todos y él no quería perder a su nieto ya que le dolería demasiado, en su caminata visualizo algo que lo hizo sonreír, vio a Yami acompañado de una persona.

-No puedo creerlo ¡Yami!- al escuchar su nombre se detuvo y vio a su abuelo acercarse.

-¿Abuelo?- sonrió, Solomon llego a su lado.

-Qué bueno verte mi muchacho, Ayani cuanto tiempo sin verte.

-Lo mismo digo Solomon, siempre es un placer verte, vamos a donde nos estamos quedando y ahí me contaras que es lo que te tiene tan angustiado.

-¿Angustiado? ¿Te paso algo abuelo?- Yami no había notado la tristeza de Solomon hasta que Ayani lo menciono.

Los 3 caminaron hasta llegar al hotel, Yami se sentó en el sillón, Ayani y Solomon se sentaron en la cama.

-Algo te atormenta Solomon es muy fácil darse cuenta, todo tu ser emana una gran tristeza.

-¿Qué es lo que te ocurre abuelo?- Yami estaba preocupado por su abuelo.

-No sé si decirlo ya que esto podría traerte mucha tristeza Yami, es sobre tu madre.

-Dilo quiero saberlo.

-No lo sé ¿Estás seguro?- Yami asintió.- de acuerdo, tu madre opto por poner su orgullo por delante, ahora cree que prefieres tus habilidades que a tu familia.

-Eso no es cierto, yo jamás preferiría mis habilidades que a ustedes.

-Yo lo se hijo ya que te conozco, dijo que si quieres regresar te metería a un instituto psiquiátrico y si no que olvides que tienes familia.- esas palabras le dolieron a Yami quien bajo la mirada.- Ayani decide intervenir al ver a Yami entristecer.

-No digas nada más Solomon, no creo que Yami deba saber el resto.- se levantó y fue hacia Yami.- ¿Te encuentras bien mi niño?- Yami negó y se levantó para mirar a la ventana.

-¿Tanto odia que tenga habilidades que haría esas cosas? Esto lo confirma y si me quiere fuera de su vida le daré ese gusto no me volverá a ver.- dijo derramando unas lágrimas.- abuela cuando regreses a Tokio ¿Puedo ir contigo?

-No hagas eso Yami, yo no quiero que te apartes, tu madre no sabe lo que dice.- decía Solomon no quería que Yami se fuera.

-Yo creo que si lo sabe, ella jamás va a aceptarme como soy, nunca lo hará.

-Tranquilo mi niño, Solomon hablemos afuera.- volteando a ver a Yami.- quédate aquí mi niño.- Yami asintió, Ayani y Solomon salieron.- espero que hagas entrar en razón a esa hija que tienes, si sigue así sin duda va a perder a su hijo.- decía muy seria.

-Yo se eso Ayani, quiero hacerla recapacitar y que deje de lado su ridículo orgullo.

-Espero que lo logres ya que yo no dudare en llevarme a Yami a Tokio para alejarlo de ella.

-¿Realmente serias capaz de llevártelo de Domino?

-Claro que sí, Solomon yo veo lo que es mejor para mi nieto y sé que él no estará bien a lado de una madre que lo discriminara por quien es en realidad pero al final la decisión es de Yami.

Mientras afuera Solomon y Ayani hablaban Yami se encontraba adentro, sentado en el sillón ahora más que nuca le dolía las palabras de su madre, no entendía porque tenía esa actitud.

-Jamás va a aceptarme.- cerro los ojos derramando lágrimas, en esos momentos sonó su teléfono, abrió los ojos y al ver quien lo llamaba decidió contestar.- hola Anika.

-Hola Yami ¿Qué te ocurre?- pregunto al escuchar su tono desanimado y triste.

-Bueno yo… yo.- dejo escapar un sollozo, eso preocupo a Anika.

-¿Qué te paso? Escucho que estas llorando.- Anika se preocupaba más por Yami al escucharlo llorar.

-Lo siento Anika no quería preocuparte, yo cometí un error al decirle a mi hermano mi secreto y el me delato con mi madre, discutimos y ahora ella me rechazo y me maldijo, yo me escape, me encontré con mi abuelo y me dijo lo que mi madre piensa: que si quiero volver me meterá a un instituto psiquiátrico y si no que olvide que tengo familia, tus predicciones se cumplieron ya que me siento traicionado, desesperado y muy dolido entre otras cosas.

-Ya entiendo, por eso te llamaba ya que sentía que algo no andaba bien contigo y ahora lo confirmo, no pensé que revelar tu secreto terminaría de esta manera desastrosa pero debí preverlo, lo siento.- sentía culpa al no ver que eso podría pasar.

-Nada de esto es tu culpa Anika y aunque lo hubieras sabido no se habría podido evitar, me siento mal al saber que mi madre jamás va a quererme como soy ya que ella es muy orgullosa, estaré bien por ahora necesito desahogarme.- decía Yami con tristeza.

-¿En dónde te encuentras en estos momentos?

-Estoy con mi abuela, no me estoy quedando en la calle por si lo pensaste.

-Me alegro, sé que piensas que no hay esperanza pero si la hay ya que no te encuentras solo, tienes a tus abuelos, a tu amiga Sayuri y a mi yo no voy a abandonarte y estaré al pendiente de ti, le predigo esto a tu madre: si sigue con esa actitud va a perderte y terminara llorando lágrimas de sangre al ver su error, aún está a tiempo de corregirlo.

-Cuando lo dices sé que se hará realidad, gracias por tu apoyo Anika, sabes con tu llamada me has alegrado, sé que contigo puedo contar, ahora confirmo lo que Sayuri me hizo sentir hace rato cuando estuvo conmigo: no estoy solo.

-Te llamare después Yami, cuídate, me estaré muy al pendiente de ti.- Anika colgó, en esos momentos entraron Solomon y Ayani.

-Me retiro hijo me alegra haberte visto ¿Cómo te encuentras?- pregunto Solomon.

-Ya estoy mejor abuelo no te preocupes, me quedare aquí con mi abuela.

-Intentare hacer entrar en razón a tu madre, espero que recapacite.

-Yo también espero que lo logres abuelo.

-Cuídate Yami, Ayani cuida de él.

-Así será Solomon.- Solomon se retiró dejando a Ayani y Yami solos.- ¿Realmente te encuentras bien mi niño?

-Si abuela estoy bien.- sonrió.

Solomon llego a casa e intentaba hacer entrar en razón a Zora pero ella no accedía ya que ponía su orgullo por delante. Yami por su lado se había pasado el día tranquilo con Ayani, aun pensaba en las palabras de su madre, esas palabras que aún le dolían mucho pero trataba de que no le afectara. Llego la noche en Domino y Yami se encontraba parado viendo la ventana, le gustaba mucho contemplar el paisaje nocturno que se mostraba en la ciudad, Ayani se acercó a él.

-Mi niño ¿Qué tanto miras por la ventana?- poniéndose a un lado de él.

-Las estrellas ¿No te parece que son hermosas?- dijo sin despegar su vista de la ventana.- observarlas me trae tanta paz.

-Muchos dicen que las estrellas guían a los viajeros en sus travesías, tienes razón son muy hermosas, veo que te hipnotizan por completo.

-Desde niño me ha gustado observarlas, cuando me siento triste verlas me da una sensación de tranquilidad.- dijo con una sonrisa.

-¿En estos momentos estas triste?- Yami negó.- eso me alegra mi niño.- Yami estiro los brazos y bostezo un poco.- creo que ya tienes sueño.

-Sí, ya comenzó a darme sueño.- Yami fue al sillón y se acomodó, la cobija estaba ahí así que solo se cubrió.- buenas noches abuela, descansa.

-Buenas noches mi niño tú también descansa.- Ayani le dio un beso en la frente, apago la luz y también se acostó, a los pocos minutos Yami se durmió y comenzó a soñar solo que esta vez su sueño era diferente.

Estaba en un lugar oscuro, no se veía absolutamente nada, a donde quiera que miraba solo veía oscuridad.

-¿En dónde estoy? Este lugar está muy oscuro.

De repente una luz apareció detrás de él, volteo pero la luz era tan brillante que tuvo que cubrirse los ojos, después de esa luz apareció la figura de un hombre de cabello negro, mechones rubios y mirada seria parecida a la de Yami, su vestimenta era de color blanco, cuando la luz desapareció Yami descubrió sus ojos viendo a la persona frente a él sorprendiéndose.

-No puedo creerlo ¿Tu eres…?

-Así es Yami yo soy Alexander, tu padre.- Yami abrió sus ojos en impresión, no podía creer que tenía a su padre justo frente a él.

-Papá me da mucho gusto verte.- la emoción lo invadía.

-A mí también me da mucho gusto verte hijo mío, has crecido mucho, hay muchas dudas que te invaden sobre lo que te ha ocurrido con respecto a tu madre.

-Si.- bajo la mirada.- ella no acepta que yo tenga este tipo de habilidades, me ha hecho sentir muy mal y yo no entiendo porque esto tuvo que ser así ¿Por qué no me acepta como soy? ¿Por qué tuvo que despreciarme de la manera en que lo hizo? Hiriéndome en lo más profundo de mí ser.- decía Yami con desesperación.

-He estado observando y el hecho de que no te acepte con tus habilidades es mi culpa.- Yami se sorprendió.- he visto cómo has llorado y he visto la intolerancia de tu madre.

-No entiendo ¿Cómo puede ser tu culpa?

-Comprende a tu madre, es verdad que te hirió pero es por algo muy profundo que ella tiene en su interior desde hace mucho tiempo.

-No puedo entenderlo, si tiene algo en su interior no tiene por qué desquitarse conmigo, sé que ella me odia además sigo sin entender ¿Cómo puede ser tu culpa?

-Tu madre no te odia, ella tiene mucho miedo tanto que no sabe cómo actuar y eso hace que este muy a la defensiva.

-Entonces ¿No me odia pero si me tiene miedo?

-No, ella teme que por tus habilidades termines muerto.- Yami se sorprendió.- yo morí en el incendio del cual leíste, las causas son inexplicables para un humano común pero no para un médium.- Yami no entendió eso.- tu madre presencio mi muerte te lo mostrare pero solo si crees estar listo.

-Estoy listo, he querido saber la verdad sobre tu muerte desde hace mucho tiempo.- dijo serio.

Alexander tomo de una mano a Yami y ambos fueron cubiertos por una luz muy brillante, aparecieron en lo que parecía ser el interior de un departamento.

-¿En dónde estamos papá?- pregunto Yami.

-Estamos en el apartamento donde solíamos vivir, quiero que veas la última noche que estuve con tu madre y con ustedes, aquí no nos pueden ver lo único que nosotros podemos hacer es ver, observa.- dijo señalando una escena en los sillones donde estaban sentados un hombre y una mujer, ella tenía un bebe en brazos dormido mientras el tenia a otro bebe solo que estaba muy despierto riéndose en brazos de quien parecía ser su padre.

-Vamos Yami se un buen niño e intenta dormir, los niños buenos se duermen temprano.- pero el niño se reía más, tomo un mechón de cabello de su padre y lo jalo.- suelta, duele, duele.- pero Yami no soltaba solo se reía.

-Jajajaja no se va a dormir en un buen rato, está demasiado despierto.

-Siempre es un problema hacer que se duerma, es mucho más fácil dormir a Yugi que a Yami.- decía al ver a su otro pequeño profundamente dormido.- ya suelta el cabello de papá.

En otra parte de la casa Yami y Alexander observaban la escena que se mostraba ante sus ojos.

-Sí que era un problema hacer que te durmieras cuando eras un bebe y también siempre jalabas mi cabello, parecía que tu energía era ilimitada.- decía Alexander con una sonrisa.

-Jajajaja no puedo creer que fuera así de problemático.- ver aquello le divertía mucho.

En el apartamento sonó el teléfono, Alexander contesto.

-Diga…- la otra persona al otro lado de la línea le comunico algo que hizo que se pusiera serio.- bien iré para allá.

-¿Quién era Alexander?- pregunto Zora.

-Un compañero del trabajo, desde hace días me dijo que en su casa han estado ocurriendo sucesos extraños, quiere que purifique su casa, tengo que ir ya que al parecer la situación se pone peor.

-Muy bien vamos recuerda que las purificaciones las hemos hecho juntos como un equipo.- en el otro lado de la habitación Yami se sorprendió al escuchar eso.

-Un momento ¿Mamá siempre te ayudaba a hacer purificaciones?

-Ella era mi compañera en esto, esta sería mi última purificación.- Alexander volvió a tomar de la mano a Yami y se transportaron a otro lugar, era el exterior de una casa grande, Yami volteo y vio a sus padre llegar a esa casa.- Yami quiero que observes esta parte con mucha atención.- Yami asintió y comenzó a observar lo que estaba ocurriendo.

-Alex que bueno que viniste.- se escuchaban como si adentro estuvieran azotando cosas.- escucha eso no ha dejado de ser así en toda la noche, por favor ayúdanos ya no soportamos vivir así.- decía un compañero de Alexander desesperado por la situación de su hogar, los ruidos se hacían cada vez más fuertes.- vamos te mostrare, querida quédate aquí con el niño.- Alexander fue conducido al interior de la casa, al entrar Alexander hizo un gesto de malestar.

-Querido ¿Estas bien?- pregunto Zora.

-Sí, la presencia espiritual es muy fuerte en este punto sin duda puedo decir que hay más de un espíritu.- una energía azulada comenzó a rodear a Alexander.- no son cualquier espíritu maligno son demonios lo que hay aquí, Mike regresa con tu esposa e hijo.- Mike hizo lo dicho y salió de la casa.- Zora.

-Si.- saco un frasco en su interior había un poco de agua con una piedra transparente dentro.

Alexander saco la piedra del frasco y busco donde la energía negativa se sintiera más fuerte, al encontrarlo se sentó cruzando las piernas, sosteniendo fuertemente la piedra transparente estiro sus brazos y la energía azulada que salía de Alexander comenzó a extenderse por toda la casa, Zora ponía sus manos juntas recitando una oración. A lo lejos Yami observaba con detenimiento aquel proceso.

-¿Con que así es como se hacen las purificaciones?- pregunto Yami a su padre.

-Este es solo un método de tantos, a partir de este momento quiero que escuches y observes con mucha atención.- Yami asintió y siguió observando lo que pasaba.

Al parecer todo iba bien la piedra transparente iba oscureciéndose hasta que Alexander recibió un golpe que lo hizo estrellarse contra la pared y por consiguiente soltar el cuarzo que traía en las manos, Zora se asustó con eso.

-¡Alexander! ¿Estás bien?

-Si no te preocupes querida.- decía mientras intentaba ponerse de pie, el golpe que había recibido había sido muy duro.

Se puso de pie y a su vista veía 5 sombras negras volando en círculos, aquellas sombras se abalanzaron contra el pero él puso sus manos en forma de oración y comenzó a recitar unas palabras, al recitarlas su energía se iba haciendo más fuerte.

-Ab infinito caelestibus portis, et locum hunc mundum auxilium clamo ad corpus vivum radice hic ubi perturbationes non amplius ego vivo, et redire…- los espíritus parecían retroceder con esas palabras pero antes de que pudiera terminar de recitar uno se abalanzó contra Zora haciéndola caer al piso, eso termino con la concentración de Alexander, al verla convulsionarse violentamente en el piso ya no termino de recitar su cantico.- Zora.- se acercó a ella.

-Vas a morir engendro, ni tu ni nadie nos podrá expulsar de esta casa sin importar que tan fuerte seas.- la voz de Zora era diferente, era demoniaca.

Yami observaba aquello quería intervenir e iba a hacerlo pero fue detenido.

-Sé que te sientes impotente pero nada puedes hacer, solo observar y nada mas.- Yami se sintió impotente pero no dijo nada solo seguía observando aquella escena.

-Saldrás del cuerpo de mi esposa.- puso una mano en la cabeza de Zora y otra en el estómago e iba introduciendo su propia energía en ella, los otros espíritus iban a atacarlo pero el recito algo rápidamente.- ¡depelle tenebrae in vobis!- de inmediato aquellos espíritus se apaciguaron y dejaron de atacar, rodeaban la casa estando como perdidos así dio tiempo a Alexander para terminar de sacar a aquel espíritu maligno de Zora, este salió sin muchos problemas puesto que el cantico había funcionado en el también, Zora reacciono.

-Alexander.- estaba asustada.

-Tranquila querida ahora hay que salir de aquí esto ya se puso peligroso y ya casi no tengo energías.

En esos momentos Alexander sintió un golpe muy duro que lo derribo al piso, el efecto de su cantico ya había terminado, intento recitarlo nuevamente pero fue tapado de la boca por uno de los espíritus, fue sujetado por aquellos 5 espíritus y elevado en el aire y azotado fuertemente contra el techo, logró zafar su boca para decirle unas palabras a su esposa.

-Zora corre, huye de aquí rápido.- Zora negó con su cabeza no quería abandonar a su esposo.- por tu bien debes irte de aquí.

Alexander luchaba con todas sus fuerzas pero de pronto fue encendido en llamas.

-¡AHHHHH!- grito Zora al presenciar aquel espectáculo de horror donde su esposo estaba siendo quemado vivo, el logro decir unas últimas palabras.

-Zora te amo, cuida a los niños.- fueron sus últimas palabras.

El fuego rápidamente comenzó a propagarse por toda la casa, como pudo Zora salió del lugar, al estar afuera solo observaba como el fuego no solo consumía la casa sino también a Alexander, en desesperación e impotencia grito el nombre de su esposo.

-¡ALEXANDER!- gritaba con todo el dolor de su corazón, finalmente cayo de rodillas llorando.

Yami había observado todo eso con mucho horror, se había impactado mucho al presenciar la muerte de su padre y como su madre lloraba por ello, tanto fue el impacto que no podía hablar, después todo se volvió oscuro como al inicio.

-Ahora entiendes el porqué de la actitud de tu madre, no es que ella te discrimine o te desprecie sino que tiene un miedo de muerte hacia todo esto ya que fue poseída por un espíritu maligno y me vio morir de esta manera tan trágica, al enterarse que tu posees estas habilidades teme que te pase lo mismo y aunque no lo parece con esa actitud indiferente que ha optado pero así es.

Yami no sabía que decir ya que ver aquello en verdad lo había impactado ya que jamás se imaginó que ese había sido el destino final de su padre, ahora podía decir que entendía la actitud de su madre y el porqué de su intolerancia hacia ese mundo.

-Estas muy impresionado hijo pero esta es la verdad y ya era tiempo que la supieras.- una luz comenzó a rodear a Alexander.

-Papá espera no te vayas.- decía estirando su mano ya que Alexander se iba alejando.

-Ya es tiempo de que me vaya Yami pero nos volveremos a ver, cuídate mucho hijo ya que estas a punto de enfrentar algo peligroso, cuídate mucho y se fuerte.- la luz termino por rodear a Alexander para después desaparecer.

En esos momentos Yami despertó, se sentó y observo a su alrededor viendo a su abuela dormir tranquilamente, se llevó una mano al pecho, sentía una gran tristeza.

-Papá tu muerte fue tan horrible, vi la inmensa tristeza y terror en los ojos de mi mamá y ahora puedo decir que entiendo su actitud y que me hirió sin pensar en lo que decía.

Se levantó y se dirigió a la ventana donde se puso a observar las estrellas, ahora sabia lo que su madre sintió al ver morir de esa manera a su padre y porque mintio sobre su muerte, aún estaba dolido por las palabras que ella había pronunciado pero ahora que sabía los motivos tras su intolerancia estaba más que dispuesto a perdonar.

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Hola a todos mis queridos lectores he aquí un capitulo más de esta loca historia, ya se supo la razón de la intolerancia de Zora hacia el mundo de los médiums, espero que este capítulo sea de su total agrado, agradezco de todo corazón a Divine Hathor, Sayori Sakura, Chiyo Asakura, Laura Andara y a todos los que siguen esta historia, aún falta más por venir, sin más que decir me despido nos veremos en el próximo capítulo con más suspenso. Sayonara.

DarkYami Motou.