3era y ultima parte...

si lo se fue largo!

y como estuve viendo muchas series para inspirarme porque tambien, fue otra que me quiso abandonar... me demore en poder colocar lo que queria... pero espero os guste!


Capítulo 14. Festival Parte III.

Una vez arriba abrió la puerta y salió. Estaba todo un poco oscuro, pero la Luna que empezaba su aparición dejo un pequeño halo iluminando tenuemente, para saber dónde poder caminar. Avanzo un poco más hasta llegar al barandal, de donde podía apreciar la cancha, los estudiantes, y los troncos que servirían para encender la fogata después de los fuegos artificiales. Levanto la vista y aprecio la Luna tan bella, tan inmaculada, tan pura.

-Luces exactamente como te recuerdo en Hueco Mundo.-susurro hacia ella, siendo escuchada nada más por el viento.

Solo una pequeña diferencia había esta vez, que ahora era acompañada por una estela de estrellas, preciosas y brillantes.

-Tardaste mucho.-una voz la saco de sus pensamientos.

-Huh?!.-

-Tú me citaste aquí, y aun así llegas tarde.-

-¿U-Ulquiorra?!.-

-Esperabas a alguien más.-

-No! No es eso….-trato de calmarse lo más que pudo, si antes estaba nerviosa, ahora parecía papel, estaba incluso temblándole las piernas y sus manos, parecían congelarse.

-….-Ulquiorra la observo un momento.-¿te sucede algo?.-

-N-no, no es nada….p-pensé que no vendrías…-dijo ocultando un poco su rostro por la vergüenza.

-Creo, que todavía no llego al punto en dejar plantada a una Mujer que me pide acompañarla.-dijo secamente.

-Q-quieres decir…q-que si alguien más te hubiese invitado….t-tú hubieses aceptado?.-pregunto aun cuando sabía que si la respuesta era la que conocía, su corazón dolería.

-Podria ser.-

-...-

-Pero también, podría rechazarlo desde uninicio para evitar llegar a eso.-

-C-claro….-ante esa respuesta, se relajó un poco, aunque no era exactamente lo que quería escuchar, pero no creía que pudiese conseguir más.-¿N-no te parece preciosa la noche?.-dijo mientras le daba la espalda y veía al firmamento.

Ulquiorra quien estuvo esperando desde hace más de un rato sentado a un costado de la puerta de salida a la azotea, se había levantado al ver a la mujer llegar sin que esta notara su presencia, camino hasta donde estaba la chica pelinaranja, no dijo nada, solo la observo y luego miro al igual que ella el cielo nocturno y estrellado, acompañado de una Luna menguante.

-Ulquiorra…¿P-porque no llegaste al salón?, te estuvimos esperando con tu madre durante un largo rato.-dijo en voz suave, mientras tenía sus manos hacia atrás, y contemplaba el cielo estrellado.

-Tuve algo que hacer.-respondió sin ahondar más en el tema.

-¿e-en serio?!, porque no me lo dijiste, pude haberte ayudado.-

-No era necesario, mujer.-le corto.-además, no era indispensable que estuviera con ellos, tú los atendiste así que eso era suficiente.-

-Ya veo, y-y dime…..¿desde cuándo tocas?...en verdad me sorprendiste ahora con tu concierto.-

Ulquiorra le miro, ¿en realidad de que iba todo eso?, no creía que fuera necesario, si por el fuera, no hubiera puesto un pie en ese escenario, el solo recordarle ese instrumento lo tanto que lo detestaba, ¿es que era posible que no podría dejarlo en paz su pasado?¿era su paga por haber querido algo diferente a lo que su progenitor le pedía seguir?

-Aprendí cuando aún era pequeño.-

-De veras? ¿Y-y por qué no me lo habías dicho?¿porque no me dijiste que tocarías hoy?.-le pregunto mientras apretaba un poco sus manos, y le veía de reojo.

-No era algo que fuese necesario que supieras.-dijo sin tapujos.-tampoco quería hacerlo, fue solo que el profesor de música encontró que fui músico en Alemania y me obligo a tocar.-siguió mientras tenía sus manos dentro de sus bolsillos.

-no era necesario decirme.-dijo casi en un susurro, sintió una punzada en su corazón, era doloroso cuando Ulquiorra le decía las cosas de una forma en la que entendiera que ella no era importante para él.-¿te obligo el Sensei Takenaga?.-le pregunto un poco extrañada.

-Recuerda que tenemos materias complementarias, y necesitaba completar unos puntos, por los meses que perdí de inicio de curso y mi transferencia.-siguió comentando como si nada.-así que no tuve otra opción.-

-Aun así, eso fue sorprendente….hmmm….Ulquiorra ¿p-porque dejaste de tocar?.-pregunto un poco dubitativa aquella duda.-

Ulquiorra la observo detenidamente, imágenes cruzaron nuevamente su mente- ambulancias, sangre, hospital, suero, funeral- llevo una mano a su cabeza de manera inconsciente, aun no entendía que fue lo que paso, pero si de algo estaba seguro, es que por su maldito orgullo ese día que debía convertirse en algo dichoso, solo se tiño de la mas roja sangre, y le recordó de una vez por todas, que la oscuridad era su única aliada, la única cuna de la cual no debía salir nunca.

Ulquiorra agacho un poco la mirada y sus cabellos cubrieron sus ojos, Orihime al percatarse quiso acercase pero el contesto antes que ella pudiese seguir.-la música, puede traer tanto dicha como desgracias, se que puedo tocar bien, pero para mi, lo único que hace es recordarme que no debo acercarme a ella nunca mas. Así como los sentimientos de los que tu hablas son efímero, de igual forma lo es la música.

-P-pero Ulquiorra….n-no c-crees.-

-Déjalo ya Mujer, ha si lo he decidido, y ni tu ni nadie me hará cambiar mi decisión.-le espeto duramente.

-Ulquiorra….-susurro por lo bajo.

-Esta es mi carga, así que no tienes por qué poner esa cara.-

-Huh?!.-Orihime en ese momento sintió, que era posible que a él no le gustase verle triste, de alguna manera tenía esa sensación que le estaba protegiendo, pero ¿de qué?.

Al minuto siguiente, volvió a surgir un silencio, que al principio aunque fue incomodo, fue remplazado por una de paz, Orihime sabía que si quería serle de ayuda, debía lograr que él le tuviera la suficiente confianza para que algún día le contase lo que pasaba por su mente y sobre todo en su corazón. Giro su vista nuevamente a ese firmamento tan mágico y brillante. Ulquiorra por su parte que la veía, de igual forma decidió ver esas estrellas, era un extenso universo, pero así como los planetas que brillaban con su luz para iluminar ese cielo oscuro, con el tiempo se extinguían, y eran remplazados por otros, de igual manera sus sueños fueron remplazados unos por otros. "Nadie más sufrirá por mis decisiones, si alguien debe pagar por ellas, ese seré solo yo".

En ese momento que contemplaban las estrellas empezaron a explotar miles de centellas de colores, los fuegos artificiales, se daban por iniciado.

Miles de colores empezaban a cubrir el cielo, colores como rojo, rosa, violeta, azul, dorado, verde, una infinidad de matices, una infinidad de combinaciones, era tan bello, tan mágico y tan cuando inició el espectáculo, decidió ayudar de algún modo al pelinegro, esperando que dejara atrás por lo menos por un momento sus pensamientos tristes.

-Ulquiorra mira! No es lindo!.-Orihime que estaba en ese momento a su lado se emocionó tanto que empezó a brincar de alegría.-mira, parece como cometas que se estrellan y dejan estelas de colores.-

-Tienes una imaginación única, ¿lo sabias?.-

-Eh?! Y-yo….-Orihime al escucharlo se avergonzó, creyó que era penoso que para una chica de su edad,ese no debería ser el comportamiento adecuado.-l-lo s-sie…-

-Para, no lo he dicho para que empieces a disculparte.-le dijo mientras la observaba intensamente.

-U-Ulquiorra…-Orihime cuando vio como la miraba Ulquiorra empezó a sonrojarse, su corazón latía con fuerza, los ojos del chico podían atraerla tan como si fuesen un par de gemas con el poder de llevarla al más profundo bosque y perderla de sobremanera que no quisiese nunca salir de ahí "tengo que decírselo ahora, si no jamás seré capaz de hacerlo"

-...-

-Y-yo….y-yo quiero….-empezó a acercarse a él mientras más destellos y explosiones iluminaban sus cabezas. Un enorme sonrojo se posó en sus mejillas, y sus ojos se empezaron a iluminar tan cálidamente, opacando de alguna manera las luces que brillaban a su alrededor.

-¿Pasa algo?¿te sientes bien, tienes la cara roja?.-Ulquiorra se acercó peligrosamente, bajo un poco a la altura de Orihime puesto que era más alto que ella, toco su frente con su mano, para medir la temperatura y al igual que su rostro estaba demasiado próxima al de ella.

Orihime muy nerviosa ante tal acercamiento improvisto, dio un paso hacia atrás, pero al no fijarse, que estaba cerca de unos cables que sostenían las pancartas del festival colocadas en el edificio, tropezó cayendo hacia atrás.

-Kyaaaa!.-

Orihime espero el golpe pero al no sentirlo, empezó poco a poco a abrirsus ojos, sintió algo blando debajo de ella, cuando por fin pudo darse cuenta, ambos muchachos estaban en una posición un poco comprometida… Orihime estaba sentada sobre Ulquiorra, quien al momento de que ella tropezara, la alcanzo inmediatamente, pero no pudo evitar ser arrastrado también por ella, él logro girar en último momento pero no pudo evitar el golpe generado por la caída.

Ulquiorra abrió sus ojos, un poco desorientado observo que tenía a la mujer sobre él, y que sus rostros estaban a escasos centímetros de distancia, podía sentir como se mezclaban sus alientos, el dulce aroma de melocotón que salía de labios de ella, sentía que era atraído, como cual droga se tratase para atraparlo, era tan adictivo ese olor, esos ojos que le veían con ternura y con un brillo que no creyó que alguien pudiese tener jamás.

Orihime podía sentir una corriente eléctrica por todo su cuerpo, podía sentir el pecho duro y trabajado que el joven poseía, podía sentir como aquellos fuertes brazos, la estrechaban y la cercaban más hacia él, podía sentir un agradable olor a menta que emanaba el chico, podía sentir como su alma era desnudada con la penetrante mirada que Ulquiorra le otorgaba, Orihime no dudo, ni siquiera por instante paso algo por su mente, nada que la pudiese detener, lentamente empezó a aproximarsemása él.

Ulquiorra solo le observaba, veía sus ojos, sus labios, carnosos y sonrosados, como un dulce fruto prohibido, esperando a ser devorado. Sentía como si era apresado por alguna especie de hechizo uno del cual no podía ni quería evitar a ningún costo.

Sin pensarlo un segundo más, mientrasuna explosión de colores como fondo, una gama de increíbles destellos, iluminaban a ambos jóvenes, La Luna y las estrellas, fueron los únicos testigos, de tal encuentro inesperado que se había creado.

Las sombras de los jóvenes generadas por la iluminación de las estelas de colores creadas, podía observarse como ambos rostros se encontraban completamente juntas.

Orihime había tomado delicadamente el cuello de la camisa de Ulquiorra, y él aun la tenía presa bajo sus brazos, alrededor de la cintura de Orihime aprisionándola aúnmás, ambos se estaban fundiendo ante el más dulce, cálido, embriagador, apasionado y desesperado beso, los cabellos de Orihime caían como cortina cubriendo una parte de sus rostros, era como un muro que impedía ser vistos fuera del mundo que ellos acababan de crear.

Ambos sentían como sus corazones latían a mil por hora, irónico, para alguien, pues para él no era nada más, era solo un órgano vital, incapaz de sentir algo, pero en ese mismo instante, no pudo haber pensado lo cuan equivocado que estaba. Aun con las explosiones escuchándose a lo lejos, para ellos, no podían negar la inevitable necesidad de sentirse aúnmás cerca, el beso se hizo más profundo e intenso, él había llevado su mano hasta la mejilla de ella para acariciarla, era tan tersa y suave la piel de ella, luego llevo la misma hasta hundir sus dedos en los cabellos de fuego de la joven.

Ulquiorra mordisqueo y lamio el labio inferior de Orihime, pidiéndole de esta forma que ella le diera acceso a su boca, como si fuese una orden, ella accedió, y empezó una danza entre ambas lenguas, el beso más apasionado que jamás Orihime creyó poder sentir, o en su caso poder soñar con cierto chico de cabellos naranjas, estaba teniendo lugar, pero con alguien más, con alguien a quien a ella había despertado tantas emociones, con alguien a quien le debía las fuerzas que una vez el logro que sacara, alguien de quien podía decir que empezaba a sentirse profundamente enamorada, las palabras que no podía decir, las dejaba a demostrar con ese beso, fiero, apasionado, desesperado, y por ultimo termino siendo lo más delicado posible. Ambos labios se separaron, por la falta de aire, pero no sin hacerlo de una forma lenta y dulce.

Tanto Ulquiorra como Orihime, estaban tratando de recuperar el aliento, las mejillas de la chica estaban dulcemente teñidas de escarlata, parecían, dos cerezos, dulces y brillantes, mientras que los de Ulquiorra era imperceptible el sonrojo que estaba sufriendo precisamente en ese momento.

Antes de que pudiera darse cuenta, Orihime reparó en lo que había pasado, inmediatamente se apartó del Ojiesmeralda y trato de decir algo, pero sus palabras no podían salir por más que lo deseara, por su parte Ulquiorra se levantó, sacudió su ropa y le tendió la mano a la chica, para que también se levantara.

Orihime muy apenada tomo la mano del chico.-U-Ulquiorra...y-yo…l-lo s-siento…-

-¿Porque lo lamentas?¿acaso no queríastú también esto?.-

Orihime al escucharlo decir "también" rápidamente busco sus ojos.-¿q-que dijiste?-

-Hay muchas cosas que aun no comprendo, y la forma en cómo funciona el corazón es una de ellas.-le dijo mientras la veía fijamente.-pero lo que si tengo claro, es que cuando estoy a tu lado, algo es diferente,y no entiendo el porqué, en ocasiones siento que puedo tener emociones que no creí que alguna vez tendría, es tan confuso, por ello quiero saber que más es lo que puedo llegar a sentir estando contigo.-

-U-Ulquiorra….y-yo…-

-No digas nada Mujer.-le detuvo antes de que ella siguiera con lo que quisiese decirle.-sé que tú sientes algo por ese tal Kurosaki, y aun así, puedo decir que de alguna manera me molesta cuando estas con él.-Orihime abrió sus ojos como platos al escuchar eso.

-N-No!.-

-No trates de ocultarlo, puedo ver cómo le miras, así es como he visto que lucen y actúan aquellos que dicen amar a alguien.-

-P-pero eso….-

-Deberías ser más sincera con lo que sientes.-le dijo.-no deberías negar lo evidente.-siguió mientras el chico se giraba para regresar por la puerta. Era verdad que ese beso le causo muchos estragos en sus adentros, pero tampoco quería lidiar con una chica que estuviera confundida con sus llamados sentimientos.

-N-no es lo que crees…-susurro en voz baja al ver como quería retirarse Ulquiorra, en el mismo acto ella le alcanzo, tomo el brazo de él, y le detuvo, mientras le veía, podía verse el cristalino que sus ojos plateados estaban teniendo lugar, podía verse esas lagrimas que amenazaban con aparecer en cualquier punto de la conversación.

-No es necesario que me expliques nada Mujer, lo entiendo.-dijo al momento de verla, ver cómo podría derramar lágrimas a causa de sus palabras no era algo digno de alagar, odiaba muy en el fondo ser siempre el causante de hacer sufrir a los demás, ¿es que jamás podría dejar de lastimar a alguien?-supongo que no- se dijo en sus adentros, la miro y tomo la mano de ella para empezar a soltar el agarre que ella le había hecho.-será mejor que me vaya.-

-No!.-

-¿Qué pasa? si tienes algo que decir dilo.-

-T-te equivocas!.-le grito al momento que un par de lágrimas empezaron su recorrido por sus mejillas.

-¿Me equivoco dices? Y puedo saber que parte de lo que he dicho es en lo que he herrado, según tú.-le pregunto un poco confuso.

-T-te equivocas, con respecto a lo que s-siento….-dijo en voz baja, mientras más lagrimas salían de sus plateados ojos.-Y-Yo no siento nada por él!.-le espetó, no podía dejar que mal interpretara las cosas.-p-por favor, no pienses que m-me gusta a-alguien más…-Ulquiorra sorprendido le miró.

-¿Y con eso quieres decir?.-el chico trato de que la ojiplata terminara de decir lo que suponía.

-U-Ulquiorra….y-yo…y-yo…..-nerviosa, con sus manos como puños, tomando su falda y cerrando sus ojos dijo.- Yo Te quiero!.-un halo de luz centellante de colores purpuras, dorados, verdes y rosas, pudieron observarse ante tal declaración, era como si el cielo mismo, les hubiese creado el ambiente perfecto para tal confesión.

El pelinegro bifurco levemente sus labios, siendo imperceptible el gesto ante la mujer, lentamente se acercó a la chica, levanto su mano y acaricio el rostro de la joven secando en el mismo acto las lágrimas, que ella había estado derramando por él, luego acerco su rostro.-Eso, ya lo sabía.-le susurro a su oído.

Orihime abrió sus ojos al escucharle decir eso.-Q-Que?!.-

-Sabía que sentías algo por mí, aunque no estaba del todo seguro, pero después de esto, me lo has dejado claro.-dijo mientras se alejaba un poco pero tomaba un mechón de cabello de la pelinaranja, era tan colorido y tan vivo el color de estos, deposito un efímero beso en ellos.-No dejare que te separes de mi lado, y aun cuando tú quieras irte, no te lo permitiré.-

-Y…yo no quiero que lo hagas….-susurro Orihime, aun cuando fue escuchado claramente por Ulquiorra.

-Pero.-hizo una pausa el pelinegro mientras le veía.-tampoco puedo darte falsas esperanzas.-siguió mientras unos mechones de los cabellos de ella empezaron a cubrir sus ojos y bajaba su mirada evitando el contacto visual con él, sentía su corazón doler.-yo, todavía no tengo claro que es lo que siento por ti, sigo sin entender cómo funciona aquello de lo que todos llaman corazón o los sentimientos, nunca he tenido algún sentimiento por nadie, lo que puedo llegar a pensar de mi familia es otro asunto, pero por alguien más, como un igual o con alguna mujer, eso es diferente, lo único que puedo decirte es que…-ella espero lo peor.-no quiero compartirte con nadie.-

Orihime levanto inmediatamente su vista y le miro, en el acto se sonrojo ante tal declaración, mientras el lucia tan impávido, tan frio distante, pero aun así, sabía que no era mentira, de alguna forma logro comprender lo sorprendentemente verdaderas que eran esas palabras.

-U-Ulquiorra…..Y-yo…-tartamudeo, no estaba seguro de que iba a resultar al final de todo esto, pero ya no quería seguir un minutos más lejos de aquel hombre que lograba hacerle sentir una infinidad de sensaciones, no estaba dispuesta a perderlo, tan fácilmente, no esta vez.-estaré esperando paciente a que tu descubras tus sentimientos, esperare a que sepas donde se encuentra tu corazón, y si es posible, esperare a ser yo quien sea la que este dentro de ese corazón.-

Orihime acerco a él, se puso de puntitas, y logro con ello sorprender al joven, dándole un fugaz beso, sellando así el amor que ella le había estado guardando todo ese tiempo, ese amor que ahora le profesaba, aun cuando ella sabía que él no recordaba absolutamente nada, de lo que ambos habían vivido sabía que habían muchas más cosas que los unían, y no solo un par horas de clases o un proyecto que estaba llegando a su fin. No le importaba que nunca supiese lo que ambos habían pasado en Hueco Mundo, no le importaba que no tuviera memorias de todo lo que le enseño, para ella ahora era más importante el presente, era más importante tratar de que Ulquiorra encontrara nuevamente donde se encontraba su corazón, era más importante protegerle y saberse que podría ser la dueña de tan perfecto hombre, y claro ser posible que el terminara amándola como ella lo estaba amando en ese momento.

Extrañamente para el pelinegro en esos momentos sentía que estar junto a ella era desmedidamente lo que había buscado desde hace mucho, sentía como si ella de alguna forma siempre debió haberle pertenecido, aunque debía admitir que no estaba del todo seguro del porqué, pero estando a su lado tenía la imperiosa necesidad, el enormedeseo de protegerla siempre.

"Eres una mujer extraña, al aceptar esperar a alguien que no sabes si podrá corresponder a tus sentimientos, que no sabes si algún día podrá amarte de igual forma, lo ideal sería que lo dejaras, que te rindieras, que no tuvieras esperanza alguna...""¿Amor?". Ulquiorra se cuestionó tantas cosas en su interior, que en ese instante estaba llegando a él tantas preguntas, que no le hallaba ni lógica ni respuesta. "que patético de mi parte el pensar en esas tonterías"… "pero aun así, no puedo dejar de sentirme extraño a su lado…¿Qué es lo que has hecho conmigo Inoue Orihime? ¿Por qué este deseo de tenerte solo para mí? ¿Por qué pienso que eres mía y de nadie más? ¿Por qué siento que debo saberlo? ¿Podre saber porque te pareces tanto a ella? ¿A la mujer que aparece en mis sueños, a la mujer que se supone que cuido en esas pesadillas disfrazadas de sueños en ese árido y gélido mundo? ¿Por qué eres igual a ella?"

Orihime mientras tanto sus pensamientos viajaban en otra dirección contraria a la del pelinegro, ella no pudo evitar sentirse muy feliz por haberse confesado, y aunque le dolía un poco saber que él no tenía claro sus sentimientos, para ella, era solo cuestión de tiempo, ya había esperado bastante que más daba esperar un poco más. "Ese fue mi primer beso….con la persona que ahora sécuántole amo…." Se dijo para sí.

Ambos jóvenes siguieron viendo la estela de colores que pintaban los fuegos artificiales en el firmamento, sin saber lo que el destinoles aguardaba más adelante, habían muchas cosas que aún debían enfrentar, pero por ahora lo único que querían, que necesitaban, era disfrutar de la compañía uno del otro.


No muy lejos de donde se encontraban ambos jóvenes, había algunos ojos puestos en ellos, unas sombras podían divisarse en el cielo estrellado, justo arriba de la azotea, siendo imperceptibles de detectar por algún Shinigami o en su defecto por algún Quincy, o incluso hasta para un Ryouka, habían bajado considerablemente su energía, con el punto de ocultar su presencia.

-Oh! Mira quién lo diría, nuestros muchachos al fin y al cabo si sentían algo el uno por el otro.-

-Cállate, ¿no tienes algo mejor que hacer?.-

-Déjame ver…Hmmm…No!.-

-Pues deberías, no creo haberte invitado para que me acompañaras.-

-No seas cruel, tú ya te divertiste, y no tuviste una pizca de gentileza en traerme por lo menos un panecillo de los que prepararon esos humanos!.-

-Entonces ¿porque no fuiste tú, personalmente a traerlos?.-

-Sabes que Nuestro Señor, no me dejaría venir a menos que fuese algo importante.-

-¿Y esto es importante?.-

-Ahg! Ya basta Karma!.-le dijo cabreado.-si no quieres….-

-Si no quieres que?!.-le miró fijamente con una mirada tan fría y sombría, comparada con la misma muerte.-

-Nada!.-dijo cabreado y mirando hacia otra parte.

-Esto se pondrá muy interesante…-

-¿y desde cuando vigilar a unos chiquillos humanos es interesante?.-le dijo mientras miraba molesto a los chicos que aún se encontraban en la azotea, observando el espectáculo de luces.

-Sabes, creo que deberías empezar a practicar un poco la paciencia.-le dijo mientras le miraba de reojo.-y no estaría mal empezar desde ahora, no Mickaelis.-

-la única paciencia que he practicado, ha sido la de esperar a ese humano arrancar o lo que sea!.-le espeto con dureza.-sigo insistiendo porque no solo vamos y lo llevamos con nosotros! está claro que aún faltan mucho para que recuerde todo!.-

-En eso último tienes mucha razón, aunque debo recordarte que debemos ser cautelosos, por ahora es imposible acercarse, solo mira, con todos estos Ryouka y esos Shinigamis alrededor de él.-

-Entonces ¿qué sugieres?, puedo ver que por la mirada que haces, que tienes algo en mente.-

-Ohh….-dijo mientras curvaba ligeramente su boca como una mueca asemejando una sonrisa, claramente maléfica.-claro que sí, y por lo que veo, es posible que podamos acelerar las cosas.-dijo mientras veía a los jóvenes de forma sombría.-es un poco aburrido estar esperando a que despiertes Cuarta…-

-¿Y se puede saber que planeas hacer para lograrlo?.-

-Pues, usar a cierta Jovencita, para ello.-

-¿No me digas que harás lo mismo que hizo el idiota de Aizen?.-dijo rodando sus ojos color celeste zafiro y hablando irónicamente.-

-¿Es que me crees un idiota? ¿Porque piensas entonces que nuestro Señor me envío a la tierra para observarlos de cerca? Solo estoy esperando el momento oportuno, para usarla, y podría ser mucho antes de lo esperado.-

-¿Y entonces….?-

-¿es que aún no comprendes? Como es posible que tengas a tu disposición una parte de las fuerzas del inframundo y aun así no uses al cien tu entumecido cerebro.-

-Oye una palabra más y te despellejo vivo!.-dijo mientras sus ojos se convertían en un color ámbar intenso y una sombra roja envolvía todo el ojo.

-¿Quieres intentar a ver quién terminaría muerto?.-dijo al mismo tiempo que sus ojos se volvieron de igual color.

-Oigan ustedes!, dejen de pelear, saben muy bien que están prohibidas las riñas entre nosotros!.-

-Vamos no seas tan pesado con ellos, están igual o peor de aburridos que nosotros…- seductoramente hablo.

-Vienen uno tras otro…- dijo con cierto desagrado, en sus palabras.

-Que dices karma? Quieres repetirlo!…- alzo la voz

-No soy tonto Ikkyu, para enfrentarme a ti.-le dijo Karma estrechando y afilando su mirada.

-Pero que tenemos aquí…-dijo una voz femenina y seductora, viendo a los adolescentes en la azotea.-en persona se ve mucho más apuesto, hasta siento envidia de tiKarma, puedesverlo cuando tú quieras.-le dijo mientras llegaba donde él y le abrazaba por la espalda, flotando un poco más arriba, pues era más pequeña que el mencionado, susurrando a su oídosiguió.-quieres que cambiemos…-

-Puedes quitarte de encima Avrora!.-le dijo molesto Karma.-comprendo que Ikkyu esté aquí, pero y ¿tú?, ¿no tenías la misión de encontrar a la Quinta?-

-Oh…eso, no te preocupes, ya lo encontré.-dijo mientras le soltaba y se paraba a su lado, siendo seguido por la mirada del chico, sus ojos color Turquesa se encontraron con los de la mujer que eran color rojizos sangre.

-Vaya, veo que actúas rápido Avrora!.-dijo en tono de burla Mickaelis, quien escucho lo que la mujer decía a Karma.

-Mickaelis, ¿Qué haces aquí? No recuerdo que te dieran a ti la misión de la tierra.-le pregunto interrumpiendo los comentarios de ambos Ikkyu.

-Ohhh….vamos…sabes que estoy aburrido, desde que decidimos alejarnos hasta que los Shinigamis dejen de pulular alrededor, me he sentido demasiado olvidado!.Además le hago compañía a Karma, para ver a nuestra presa.-

-Hmmm.-en ese momento observo hasta donde se encontraban Ulquiorra y Orihime.-

-Vámonos, tengo que hablar con nuestro Señor de un asunto importante.-dijo Karma a todos los que estaban ahi.

-¿Oh es en relación de usar a la Humana?.-

-¿A qué te refieres?.-pregunto curioso Ikkyu, quien los observo en ese momento al igual que Avrora.

-Ohh es cierto Ikkyu y Avrora no saben nada aun.-les dijo viendo a los mencionados.-tal parece que a Karma, se le ha ocurrido algo, y quiere usar a la Mujer humana, así como lo hizo Aizen.-

-¿Es eso cierto? No lo crees muy inapropiado, sabes que ellos estarán encima de ella protegiéndola por lo que paso la última vez con ese Shinigami.-

-Sin mencionar que a no me agrada que este cerca de nuestro objetivo, la Cuarta es mía y de nadie más.-dijo con un deje de veneno en sus palabras la mujer que los acompañaba.

-Nunca dije que la usaríamos directamente, solo es algo que puede funcionar como también no podría hacerlo.- les dijo mientras los volvía a ver a todos.

-Y tú Avrora, ni te le acerques a ella, o sabes que esto se podría estropear.-

-Ja! Como si quisiera estar cerca de esa.-dijo arrastrando sus palabras en eso último.

-Entonces….-rompió el silencio Ikkyu

-Vamos, si tanto quieren saber de qué se trata….-dicho eso se abrió un portal en forma de espejo y empezaron a entrar por ella uno a uno quienes veían a los jóvenes en la azotea.

-Esto será muy entretenido…-dijo mientras Karma se quedaba por ultimo para entrar al portal y regresando su vista hasta los jóvenes humanos.-que hará cuando de usted dependa salvar a esa chica, Ulquiorra-san.-una pequeña y sínica sonrisa cruzo los labios del sujeto, para luego desaparecer ante el portal.


Después de que los tres hombres cruzaran el portal, y luego se cerrara tras ellos...

Ulquiorra sintió algo muy extraño a su alrededor, era como sentir una incomodidad a su alrededor, volvió su vista hacia atrás y miro al cielo como buscando algo, mas no encontró nada, no podía entender que era ese extraña sensación de estar siendo observado.

-Huh? Pasa algo Ulquiorra.-pregunto Orihime al notar el raro comportamiento del pelinegro.

Ulquiorra le volvió a mirar cuando esta comenzó a hablarle.-No es nada.-le dijo aun cuando sabía que no era del todo cierto "¿Qué fue eso? ¿No comprendo porque tuve la noción de que estábamos siendo observados?" se preguntó para sus adentros.

-¿Estás seguro?.-le pregunto no muy convencida, ella llevo su mirada hacia el punto donde Ulquiorra había estado observando hace tan solo unos segundos atrás. "Eh? Esto es muy raro….¿siento un leve reiatsu hacia ese lugar?¿pero porque?" Orihime regreso su vista al moreno y le miro brevemente "¿será posible que haya percibido algo? ¿No, no estoy segura?"

-Te he dicho que estoy bien, deja de ser tan testaruda preguntando lo mismo una y otra vez.-le respondió regresando su mirada hacia ella.- ven vamos, tal parece que ya termino el espectáculo. Te llevare a tu casa.-

-Huh?!.-nerviosa le miro Orihime.-c-claro.-

Ambos jóvenes se encaminaron hacia la puerta, pero la pelinaranja no estaba muy de acuerdo con lo que Ulquiorra le había dicho, para evitar preocuparla, porque para ella, él solo dijo eso para no tenerla nerviosa y preocupada por él. Un dolor en su pecho, le advirtió, que no debía estar muy confiada, tenía que estar alerta, era un presentimiento de que algo malo podría pasar. Siguió caminando y se colocó al lado del pelinegro.

Volvió a recordar lo que hace tan solo unos minutos acababa de suceder, sus mejillas se tiñeron de un tierno color rosa a un color manzana acaramelado, estaba muy nerviosa y no se le ocurría de qué forma podría actuar ahora frente a Ulquiorra después de todo lo sucedido.

Caminaron en silencio, pero aun así, para ella fue un poco incómodo, pues sentía que su corazón estaba a punto de salirse por los nervios, y ahora ¿Qué pasaría? ¿Cómo sería la relación de Ulquiorra y ella ahora? un momento…¿es que hubo alguna especie de relación desde un inicio, de la cual podría decir que ahora fuera diferente?. Ahora si estaba segura que ya no sabía que decir o hacer, no en esta situación, ¿no que estaría preparada para esto desde un inicio?. A quien engañaba, ni ella misma se imaginó que en algún momento esto podría suceder, primero pensar que Ulquiorra estaría vivo. Luego que estuviese a su lado y por último, que respondiera a sus sentimientos….

Oh. Era cierto, había olvidado que él no había correspondido a sus sentimientos completamente, si le dijo que sabía lo que ella sentía hacia él, si era verdad que ella le confundía, pero lo que no sabía, era si algún día podría llegar a colarse en sus sentimientos, para ser precisos, en su frio corazón.

Orihime suspiro, y de forma audible, siendo llamativo al chico de cabellos negros y ojos color esmeralda. Este la miro de reojo, viendo la actitud y el rostro perfilado de la joven, ¿Por qué no había podido ser sincero? ¿Por qué tuvo que decirle que no estaba seguro? ¿Por qué en primer lugar, quiso darle una falsa ilusión a ella? sabiendo bien, que no podría hacerla feliz. Si era solo cuestión de tiempo para que su libertad terminara, era solo cuestión de un año, para que al final, dijera lo que dijera, debiera cumplir una promesa.

"Una promesa de la cual jamás estuve de acuerdo."

Era imposible, él no podía, ni siquiera debería conocer la libertad, y saberse que estaba atado a su destino, mucho antes de que sus malditas pesadillas aparecieran, incluso mucho antes de que su Padre falleciera.

Porque entonces hacerle eso a tan inocente Ángel, porque mentirle de esa forma, que podría hacerse con los sentimientos de su corazón? ¿En primer lugar, es que acaso el en verdad tendría uno?

Y si así fuere, y si ella lograba colarse dentro de él, si llegara a amarla como a nadie, ¿qué más valía?. De todas formas, él no podría estar con ella, él no podría hacerla feliz, él no podría dejar de cumplir esa promesa, esa estúpida y maldita promesa a la que estaría encadenado toda su vida. Un demonio jamás podría estar cerca de un ángel, y para un demonio, solo la oscuridad, el infierno, el inframundo, y los mismos demonios, eran los únicos quienes podrían aceptarlo.

Inoue Orihime, era una mujer única, fuerte, amable, hermosa, cariñosa y valiente. Pero a pesar de todas sus grandes cualidades, Ulquiorra Cifer, no podía estar con ella, por más que lo desease, él no podría estar a su lado siempre.

Estaría bien, ¿si solo por un corto tiempo pudiesen estar juntos? ¿Podría….por tan solo un instante poder tocar el paraíso con la punta de sus dedos? Aunque después terminase por sumirse y ahogarse a su oscuro e infernal destino, a su maldito y despiadado destino.

Hoy por hoy, ¿Cómo solían llamarlo todos aquellos que eran felices, y que sus días siempre eran iluminadas? Ah! Si! Es cierto, hoy por hoy, solo podía disfrutar todo lo que pudiese estando a su lado, disfrutando sus caricias, sus besos, su calor, su amor…. "aun cuando dije que no dejaría que te separes, creo que eso será algo que al final no podre cumplir mujer."

Siguieron avanzando ambos de forma silenciosa, cada quien sumidos en sus pensamientos, aun cuando dentro de sus cabezas era un terrible mundo de incógnitas, aun eran muy jóvenes, pero muchas veces, eso también es perjudicial, porque por ello, actúan sin pensar, no miden consecuencias, solo se dejan llevar por sus impulsos y sus sentimientos, y eso es algo que al final termina costando mucho más de lo que se pensaba.


-Oi! Tatsuki! ¿Dónde está Inoue?!.-pregunto o más bien grito sin notarlo Ichigo.

-Huh?! Oye Ichigo no tienes por qué gritar, que no estoy sorda sabes?!.-le respondió molesta la capitana de Karate.

-No te estoy gritando! Solo hice una pregunta, ¿Dónde está? Pensé que vendría contigo!.-le dijo fastidiado.

-Bien! Pues me dijo que había olvidado algo, y que no la esperara, que me fuera con ustedes y que era una lástima que se perdiera el último espectáculo del festival.-

Los demás se le quedaron viendo de forma curiosa a la chica, quien estaba hablando muy de malhumor gracias al pelinaranjo.

-Y que era lo que olvido?! ¿No pudo decirnos para que le ayudáramos?!.-

-Mira Ichigo, no entiendo que te pasa! Pero lo que se, es que Orihime es muy responsable, y si ella dijo que debía hacer algo, es porque ese algo era importante, y si no dijo nada, era porque como deberías saberlo ella se preocupa mucho por los demás, hasta el punto que prefiere hacer las cosas sola, sin necesidad de molestar a nadie! Satisfecho!.-le dijo con una visible vena palpitante en sus sien.

-Pero que mosco te pico Tatsuki?!, solo quería saber dónde estaba y si vendría! Es demasiado pedir un poco de amabilidad!.-

-Tú pidiendo amabilidad! Primero deberías empezar contigo mismo! Si lo que sale de tu boca es solo gritos y berrinches.-

-Agh! Ya basta!.-les paro Ishida, al ver que no cedían ni uno ni otro.-Arisawa-san, gracias por avisarnos, solo esperábamos disfrutar del último festival todos juntos, pero si no es posible, no hay problema, solo no hagamos de esto algo más grande.- le dijo muy sereno Uryuu.

-Está bien Ishida, solo díselo al cabezota de Ichigo, que parece no entender.-le dijo de forma sarcástica al peli azul, el mencionado solo rodo los ojos.

-Serás!...-empezó el pelinaranjo.

-Ichigo! Ya fue suficiente!.-grito la pelinegra.-Ya podemos de una vez disfrutar de este espectáculo, y si Inoue no pudo venir, sus razones tendrá! Deja de comportarte como un niño pequeño!-le grito ya visiblemente cabreada Rukia.

-Pero Rukia!-quiso seguir el chico.

-Oh dios! Ya estoy harta!.-le grito la chica.-ven acá!.-dicho eso le jaloneo, siendo seguidos con la mirada por todo el grupo.

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-Ya Rukia, estamos algo alejado de todos!.-le dijo serio.-que es lo que quieres?.-

-Ichigo, puedo pedirte un favor.-le dijo la pequeña chica, sin volver a ver al pelinaranja, y un poco cabizbaja, aún seguía dándole la espalda.

-¿Qué sucede? Es un poco raro que tú estés pidiendo algún favor.-

Rukia apuño sus manos, se giró rápido y siguió.-Podrías de una vez dejar de preocuparte de esa manera de Inoue.-

-Que dices?! ¿No comprendo a que te refieres?!-

-A eso…!-le señalo a él mismo.-comprendo que estés muy preocupado por ella, pero debes entender que ya está grande para cuidarse sola, además no hay nada para que pruebes que Cifer le quiera hacer algo!.-

-Cómo?! Menuda estupidez! Yo no estoy preocupado!.-empezó subiéndole la voz.-es solo que no podemos dejar a Inoue sola, le prometí que la protegería!.-

-Seguimos con eso.-dijo en voz baja Rukia.

-Que dices?!.-

-Digo que ya fue suficiente!, Tú, yo y todos los demás ya la salvamos, ella está a salvo!, tú la salvaste en Hueco Mundo!, ¿qué es lo que quieres probar ahora?!-

-¿Qué que quiero probar? Por dios! Rukia sabes que no fui yo quien la salvo!, fue ese maldito Hollow en mi interior!, creí que por lo menos, tú lo habías comprendido cuando me viste, cuando regrese para ayudar a acabar con el Espada Yammy! No ganaron mis fuerzas, fueron las de él! Las de ese maldito mounstro en el que me convertí! Y por eso Inoue sufrió mucho! Tu no fuiste quien vio la expresión de ella cuando Ulquiorra desapareció!...cuando creímos que murió!.-

-Entonces es solo por eso?!.-

-Como que si es solamente eso?! Rukia! La expresión y la mirada de Inoue decía otra cosa, pelee contra todos nuestros enemigos, con Noitra, con Grimmjow y no vi una mirada más triste que la que causo Ulquiorra cuando se supone que estaba muriendo! Estuve a punto de matarlos a ella y a Ishida! Si no hubiese sido por ese maldito de Ulquiorra! ¿Es que no puedes comprender mi frustración cada vez que lo veo? No pude protegerla como lo prometí!.-exasperado continuo Ichigo.

-Y solo por eso, le debes proteger toda tu vida!.-empezó alzando la voz Rukia, y mirando muy molesta a Ichigo.-Si lo sé!, sé que no te sentías bien….y me atrevería a decir que fui la primera en reconocerlo!, y no, no pude ver la expresión de ella, porqué al igual que tu estuve peleando tratando de rescatarla!.-

-Entonces porque te molestas así?!.-

-Me molesto, porque estas demasiado preocupado por ella que has dejado de lado tus obligaciones, has dejado de entrenar como se debe, y porque le has prestado tanta atención que ya confundes si lo estás haciendo por su bienestar o solo porque no quieres que este al lado de alguien más!.-

-A que te refieres?! No estoy confundiendo nada!.-le dijo igual de molesto o peor.-Maldita sea Rukia! Porque estas así?! Inoue es tu amiga!.-

-Si lo es!, y es por eso que estoy aquí!.-de un momento a otro, no supo controlar lo que decía, los sentimientos y celos del momento le nublaron la poca cordura que guardaba gracias al chico, tanto que no se percató de lo que al final terminaría por decir.- Sabes que ella ha estado enamorada de ti?!.-

-Q-Que?! ¿Cómo?! Porque diablos dices esas tonterías?!.-le recrimino entre sorprendido y molesto.

-No digo tonterías!, te estoy diciendo la verdad!, ella ha estado mucho tiempo enamorada de ti, y ahora que ha estado con Cifer, se ve diferente, incluso podría creer que ya no esta tan segura de sus sentimientos por ti!.-

-A que te refieres?!, Que ella podría estar sintiendo algo por ese maldito imbécil!.-

-Ichigo, por una vez en tu vida! Podrías usar tu estúpida cabeza.-le dijo muy cabreada.-No lo sé! Contento! No sé qué es lo que sucede con ella, pero tú estando a su lado, tratando de cuidarla de nada, no le ayudas!.-

-Pero yo no la veo de eso modo?!.-

-Estas seguro?!, deberías pensarlo un poco mas no crees.-dijo con un deje de tristeza, mientras poco a poco bajaba la ira que llevaba acumulada durante todo ese rato. "podrías tomar también en consideración los sentimientos de alguien más" pensó para sí misma.

-Y-yo….no sé qué decir…-con un enorme confusión empezó Ichigo.-no s-sé que debería hacer?.-

-Creo que deberías conocer tus propios sentimientos….- dijo en voz inaudible para el chico.

-Dijiste algo?.-pregunto, pues creyó haber oído decir algo a la pelinegra.

-Lo único que digo, es que confíes en ella, y que la dejes, si tanto te preocupa, no la ahogues con tu imprudencia.-dicho eso empezó a caminar hacia donde podían encontrarse los demás, dejando atrás a Ichigo.-busca que es lo que en verdad quieres proteger Ichigo.-susurro para sí.

-Y-yo lo siento Rukia….-dijo en voz baja.-y-yo no estoy seguro de lo que siento o pienso.-siguió mientras veía hacia el cielo, observando la estela de colores de los fuegos artificiales que desde hace un rato había empezado el espectáculo.-perdóname Rukia….-hablo al viento, sintiendo una fuerte opresión en su pecho, no sabía que era lo que significaba, pero de lo que si estaba seguro, es que no le gustaba era que la Ojivioleta tuviera un rostro triste por su culpa.

No entendía porque cuando estaba al lado de ella, se sentía bien, se sentía vivo, y sentía que todo lo que se propusiese podría lograrlo. Pero ahora, que estaba sobreprotegiendo demasiado a su amiga, a quien la veía como una hermana o eso pensaba, no estaba muy a gusto de como se había vuelto su amistad con la pelinegra desde hace unas semanas atrás, cuando descubrió que había estado llegando a la pastelería en la que trabajaba Orihime y tampoco se le hizo muy en gracia el regalo del pelinaranjo a la ojigris, o eso fue lo que más o menos percibió y le comento Kon.

-No es mi intención ponerte en esta situación Rukia….si tan solo estuviera seguro de lo que estoy sintiendo….-dijo mientras veía sus manos y luego las metía a los bolsillos de su pantalón, regresando a donde estaban los demás.

Por ahora, lo dejaría todo así, pero si una cosa tenía razón la pelinegra era que si debía dejar respirar un poco a su amiga, y podría ser que tuviera razón en lo de Ulquiorra, de querer hacerle algo, no estaría esperando tanto tiempo.

Bueno por el momento dejaría de lado todo ese mar de pensamientos, ya después encontraría la manera de reconocer o de entender su corazón, por ahora era mejor disfrutar de lo último que les quedaba a todos como compañeros de instituto, pues luego de la graduación sería un poco difícil reunirse y estar como amigos como ha sido hasta ahora.

-Pero qué?!.-Ichigo miro rápidamente al cielo, un poco más arriba de la azotea.-¿Qué fue eso? Creí sentir un leve reiatsu justo ahí.-estrecho su mirada pero al no percibir nada y ver absolutamente nada después de un rato siguió con su camino, sin dejar de sentir una extraña sensación de peligro.-Cálmate Ichigo, este ha sido un día largo, será mejor que después tomes un baño y descanses, creo que lo necesitas.-

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Continuara...


Bueno y que les parecio...si lo se, lo se... y para esto espere tanto! jejeje lo siento... pero espero que guste... ademas que ya me siento mejor... pues empezando trabajo... espero mejorar en muchas cosas...

Gracias a quienes me dejan Review... se los agradezo

Feliz año y que sus deseos se cumplan siempre.

Un beso y un abrazo enorme!

Para GalateaDreams y Hanasaki95!

Y para mis demas lectores!

Las quiero y un abrazo!