Vida Social
Peeta estaba empezando a preocuparme. Llevaba dos días con una escalofriante sonrisa de felicidad pura en su rostro. ¿No se cansaba de sonreir? Parece que no. Llegue y me estacioné frente a su casa, listo para verlo con esa sonrisita desquiciada, esperaba que se le quitara pronto, Finnick y su nueva "algo así pero no novia" se nos iban a unir para pasar el rato, y solo Dios podía imaginar la cantidad de bromas que Finnick iba a decir respecto a la expresión de Peeta.
Apenas bajé del auto, Finnick salió a recibirme con un fuerte abrazo levantándome del suelo.
- Llegaste temprano - Le dije.
- No podía esperar a verte.
- Sí, seguro ¿Donde esta la chica por la que me cambiaste?- pregunté forcejeando para que me dejara sobre mis pies.
- No te pongas celosa, cariño - Dice mientras entramos a la casa - Por cierto, ¿que tan buenas son tus mamada?
- ¿Que?
- Yo también quiero tener esa estúpida sonrisa que tiene Peeta todo el tiempo
- Oh, Dios.
- En serio, podriam-
- Dejala tranquila, Finn - Dice Peeta apareciendo por la sala. Se acerca a mí, y me besa castamente, solo un topón, pero el necesario para que todo mí cuerpo reaccione con su cercanía. Puedo sentir como mí piel se calienta y le digo a mis hormonas que se calme, porque la Algo así pero No Novia de Finnick, viene a presentarse diciendo con su perfecta sonrisa;
- Soy Cashmere. Un gusto conocerte, Kat.
Odio cuando la gente me llama Kat, sobre todo cuando no les he dado la confianza para hacerlo. ¡Acabamos de conocernos, chica! Era obvio por qué Finnick estaba con ella, era perfecta; su cabello perfectamente peinado, su maquillaje, su ropa e incluso usaba tacones. ¿La gente hace eso, usa tacones fuera del trabajo? Yo parecía un gato mojado al lado de ese tigre blanco.
Ella me tomó del brazo y me guió dentro de la casa de Peeta, podía ver a los dos idiotas riendose de mí por atrás. Uno de ellos, no iba a tener sexo en un tiempo.
-...Seremos grandes amigas, ¿no estas emocionada? - Antes que pudiera decirle que no, dijo - Yo lo estoy, Podriamos esquiar juntas en el invierno ¿no te parece?, Conozco un lugar…
Ahí me desconecte, era como sí un unicornio estuviera vomitando un arcoiris, demasiado para mí, gracias. Además, ¿invierno?¿en serio? ella creía que Iba a estar con Finnick más de dos meses. Que ilusa. Solo me dedique a seguirle él juego hasta que a Finnick se le ocurrió ver una película, mientras Peeta pedía pizza, me senté lo más lejos de ella que pude, era un sillon individual, pero a Peeta eso no le importo para levantarme y sentarse sobre él. Me acomodé en su regazo, y él me susurro:
- No te muevas tanto sí no quieres despertar a Romeo.
- ¿Que Romeo? - pregunté confundida. Él bajó la vista a su regazo - Peeta, Dios mio. Estamos con más personas aquí.
- No es mí culpa, Romeo extraña a Julieta.
- Peeta, no le pongas nombre a ami vagina
- Demasiado tarde.
- ¡Ustedes son tan tiernos!- Exclama Cashmere. Que no nos hayan escuchado. Que no nos hayan escuchado. - Recuerdo una vez que mí ex novio…
Me concentré mucho en la película, para así intentar ignorar él constante parloteo de Cashmere, Finnick se masajeaba las sienes como sí la cabeza le iba a explotar, y Peeta… solo estaba demasiado distraído metiendo la mano bajo mí camiseta. Cuando llegaron las pizzas, ella dijo que no comería, tenía demasiada grasa, hubo un minuto de silencio en el que todos posamos los ojos en ella. Esto era el límite.
- Tienes que conseguirte otra- Le susurré en el oído a Finnick cuando me despedía, Cashmere ya se había subido al auto así que tuvimos un poco de espacio para hablar, ya que ella no nos dejó hacerlo en toda la tarde.
- Presentame a una de tus amigas - Negué con la cabeza. Claro que no - ¿Tiene amigas solteras, Peeta?
- Tiene una - respondió él.
- ¿Es esa que estuvo en tu cumpleaños?- me preguntó - Porque se veía bastante caliente.
- Finnick…
- ¿Como se llama? - Interrogó a Peeta. Le lancé una mirada para que no le dijera nada, pero él solo se rió.
- Annie.
Lo golpee en el estómago
- ¡Gracias, amigo! Nos vemos - Dijo mientras se alejaba - Usen condon. No acepten dulces de desconocidos.
Cuando el auto arrancó, nos saludaron con la mano, pero estaba tan agotada mentalmente que no tuve fuerzas para responder, sin embargo me giré hacia Peeta y le dije - Estás en serios problemas, Romeo se secará y se caerá, porque no verá a Julieta en un tiempo.
- No juegues con eso, Katniss - Dijo totalmente serio.
- Tu te lo buscaste.
- Amor…
- ¿Quedará un poco de pizza?
- Katniss, vamos..
Caminé hasta la cocina con Peeta siguiendome, sus manos en mis caderas para acercarme a él, era más que nada divertido, no es como sí de verdad lo iba a dejar sin sexo.
-¡Mira esto!- exclame cuando vi él último trozo en la caja, me lo llevé a la boca y me giré para quedar frente a Peeta - ¿Quieres?
Él niega con la cabeza, y la baja hasta llegar a la curva de mí cuello para acariciarlo con su nariz. Mí pulso se acelera, no puedo evitarlo - ¿A que hora hay que estar en la casa de tu mamá mañana? - Susurra desde su ubicación.
Oh. Mierda. Mañana es domingo.
- A la hora que sea está bien - Dije bajando la mirada.
- Pero como a que hora.
- Al mediodía.
- ¿Debería llevar algo?- Preguntó.
- ¿Algo como que?
- No lo sé- Respondió encogiéndose de hombros- ¿Que se lleva cuando conoces a los padres de tu novia?
- No es la gran cosa - Dije negando con la cabeza, se nota que Peeta nunca tenido una novia "real".
- Para mí lo es, y no se cómo hacerlo - Me miró fijamente, como enserio esperando una respuesta
- No se que decir.
- ¿Como tengo que decirle a tu mama, porque no es Sra Everdeen o sí?
- No lo sé, Peeta. No te preocupas por tonterías
- Pero katniss - Quiso continuar. Rodé los ojos. Tenía que cambia de tema ahora, estaba hartandome.
- ¿Quieres tener sexo?
- Que romántica - Dijo aún un poco sorprendido, pero pude ver como sus ojos brillaban.
- ¿Quienes o no?- Levante y las cejas y espere medio segundo antes de que él me empujara sobre la encimera y me quitara la ropa.
El domingo como a las 11:30 de la mañana me empecé a poner nerviosa, qué tal sí mí mama se comporta como lo hace siempre y nos ignora, o puede que Prim salga con uno de sus simpáticos comentarios, o peor, quizás Mark se coló y va a estar ahí haciendo sus usuales bromas inapropiadas. Rodé los ojos, estaba comportando como una tonta, sin embargo, lo que más me preocupaba era sí las cosas salían bien; qué pasa sí todos se caen bien, entonces estarán preguntando por Peeta siempre y querrán invitarlo cada vez que algo pase. Bueno, eso no sería tan malo. ¿Y sí Peeta y yo terminamos?¿Como le diría a mis padres? Con mis ex novios, nunca me preocupe tanto porque sabía que no duraríamos mucho tiempo y toda mí familia también lo sabía, pero ahora, con Peeta, todo parece más serio. Como una relación de verdad entre adultos.
Como ya no podía retrasarlo más tiempo, salí de mí casa rumbo a la de Peeta para pasar a buscarlo, tuve que aguantarme las ganas de reír cuando lo vi caminar hacia mí con un ramo de flores.
- ¿Que?- Dijo cuando noto que lo quedé mirando - Soy un caballero inglés.
Mí casa está igual que siempre, entré (nadie salió a recibirme). No se sí sentirme aliviada. Apreté la mano de Peeta y pasé a la cocina. Mí mamá estaba ahí cortando algo sobre la encimera, no notó que llegamos hasta que me aclaré la garganta.
- Hola, mamá - Ella pasó de mí y se fijó en Peeta que estaba junto a mí, entonces una sonrisa algo incómoda se le formó en él rostro, recién me vengo a dar cuenta, pero no la he visto sonreír en algún tiempo.
- Buenas tardes, señora - Saludó Peeta.
- Hola, pasa, adelante- Lo alentó mí mamá, y ¡atención aquí! ella le dio un abrazo, sip. Por más de 5 segundos.
Fueron los 10 minutos más lejanos de mí vida, yo estaba ahí, pero nadie más que Peeta lo notaba. Así que fui a sentar sobre la mesa. Él le dio las flores a mí mamá, ella dijo: No deberías haberte molestado. Aunque se que le encantaron. Le pidió que la llamara Elizabeth, después llegó Haymitch, que hizo una aburrida broma sobre quitarle a su esposa, Prim lo saludo tímida por primera vez en su vida y luego salió corriendo por las escaleras, eso fue un poco gracioso. Tengo que admitirlo. Para cuando Gale entró ya estaban en una conversación amena. Así que no fue tan malo después de todo.
Un momento tenso sucedió cuando, como siempre, Prim tuvo que meterse en la conversación. Se veía tan linda callada, pero luego abrió su venenosa boca.
-¿Y por que tienes escondida a Katniss? - Le preguntó a Peeta, la mire y la mire, esperando el momento en que dijera que era una broma, pero no paso. Ella estaba hablando enserio. No puedo creerlo - ¿Tanto te avergüenza?- siguió con malicia. Mamá levantó su voz sorprendiéndome:
- No hables así de tu hermana, ella es una gran mujer. Nadie necesita esconderla - Mi cara se calentó y sentí que estaba apunto de dejar escapar algunas lagrimas, pero me las aguanté. Entonces, Peeta se aclaró la garganta y sanjó el tema.
- Tienes que estar en nuestra posición para entender algunas cosas, Prim. Hay una carga que viene con el trabajo. No la escondo, es un honor para mi que ella me acepte. Ella es asombrosa, y estoy muy enamorado de ella.
Luego de unos segundos de silencio, Gale siguió con la conversación como si nada había pasado. Peeta me acaricio el muslo por debajo de la mesa, y le sonreí agradecida por todo lo que dijo. Y por amarme.
Así fue básicamente el resto del día, para cuando ya nos íbamos en la tarde, muchas horas después de lo que yo acostumbraba irme, todo el mundo hizo un emocionante intercambio de números telefónicos y se despidieron, Haymitch, como era de suponer, invito a Peeta para la semana siguiente, y "todas las veces que quisiera venir". ¿Que demonios tiene Peeta que encanta a toda la gente?
Hola, aquí dejo otro. Ha pasado tiempo, pero como ya saben estoy en la U, ademas como que me deprimí un poco porque, se que para ustedes puede no ser importante, pero recibir REVIEWS, pero es la única forma de saber como estoy haciendo las cosas y la otra vez, no recibí muchos. Sin embargo, quiero agradecer a los que si me mandaron mensajes; missy, X y Sunjoshifer aqui esta! mas vale tarde que nunca.
