Quince

13

Consecuencias

-¿Qué demonios quieres?

-Negociar contigo- dijo la voz de Hermione a través del aparato.

-Hermione, no pienso cederte…

-Entonces no me das opción- le interrumpió Hermione.

-¿Ah si?, no me digas- dijo con sorna Ron- ¿Vas a enviarme a súper Calvin para que me enseñe una lección?

-No- dijo Hermione de manera tranquila- no hace falta, por que hasta tú que no tienes cerebro sabes que por meter dinero ilegal a Gringotts te dan unas largas vacaciones en Azkaban de ida sin regreso y por si te sientes sólo, el beso del dementor está incluido en el paquete; así que piénsalo, me firmas el papel de divorcio con todas las peticiones, o te refundes en Azkaban por tráfico ilegal de dragones extranjeros.

-C-como t-te…- balbuceó Ron asustado- ¿Estás intentando extorsionarme?-exclamó enojado cuando comprendió lo que sucedía- no creo que seas capaz, además ni siquiera tienes la llave de ésa cámara.

-No me subestimes cariño, solo tienes una opción ¿La tomas o la dejas?- se escuchó un breve crack al otro lado del teléfono y la comunicación se cortó.

-Hermione ¡HERMIONE!- comenzó a gritar Ron como histérico, pero un repentino ruido de claxon le impidió continuar y al instante una cegadora luz inundó su vista…

Después todo fue oscuridad.

Ron abrió los ojos sobresaltado y se sentó de golpe sobre la cama.

-¿Ron estas bien?- preguntó una voz conocida y al dirigir la mirada hacia la fuente se topó con la imagen de George.

Ron frunció el ceño extrañado y se sentó en la orilla de la cama.

-Agh- gruño tomándose la cabeza con ambas manos mientras una serie de veloces imágenes iban cruzando delante de sus ojos. Los cerró con fuerza. Se sentía mareado.

-Ella es su esposa señor Weasley

-¿Hermione?- preguntó con un hilo de voz.

-Pero no te preocupes, nos estamos divorciando, así que no va a ser tan malo.

-¿Te sientes mejor?- preguntó la suave voz de Hermione.

Sin pensar en lo que hacía, Ron se abrazó fuertemente a Hermione sintiéndose completamente desvalido.

-Lamento tanto que hayas tenido que enterarte de esta forma- le susurró Hermione rozando su mejilla contra la suya mientras le rodeaba el cuello con los brazos para corresponder el abrazo.

-Lo arruiné

-Ron…-susurró Hermione luciendo levemente incómoda

-¿Entonces te estas dando por vencido? ¿Piensas dejar que se case con él?- preguntó Kat molesta.

-Él es Calvin, mi novio- informó Hermione

-No entiendo como no pudo darse cuenta antes- le dijo Tina con cierta nostalgia.

-Por que soy un idiota-dijo Ron aceptando la muestra de afecto por parte de Tina.

-Quiero estar contigo- le repitió acercando su rostro un poco más al de ella y suavemente le acarició el cuello con las yemas de los dedos -Yo no le diré a nadie si tú no lo haces- susurró Ron mientras con cautela tomaba la delgada cadena de oro que Hermione tenía en el cuello.

La luz de las velas se reflejaba levemente en sus ojos.

-Hola- le dijo bajito.

Ella le devolvió la sonrisa.

- me basta con saber que me amas para mantener mis esperanzas.

-Lo que pasó anoche- repitió Hermione- nunca debió ocurrir.

-Nadie sabe lo que paso, simplemente un día tú y ella discutieron y lo siguiente que el mundo mágico supo es que tú y una mujer desconocida se besuqueaban en un elevador del ministerio.

-¿Tenías que venir con ella?

-¿Por que me atormentas de esta manera?-le preguntó dolido.

-Yo no soy la que lo decidió- respondió en un susurro.

-Eh pasado la última semana muriendo por dentro al no poder tenerte, ardiendo en celos ante el hecho de que estés con alguien más, a quien posiblemente amas más que a mí…

Instintivamente Hermione posó sus dedos sobre los labios de Ron para callarlo.

-No- le susurró atormentada- nunca digas eso.

Ron apretó los ojos con fuerza encorvándose sobre sus rodillas.

-Ron…- dijo George haciendo un ademán para tomarle el hombro.

-¿Qué sucedió… con Zonko y los dragones?- preguntó Ron de golpe intentando acallar los recuerdos que se agolpaban en su cabeza.

George abrió exageradamente los ojos en señal de sorpresa.

-¿Qué pasa?- preguntó Ron de nuevo desesperándose al no recibir respuesta ya que las imágenes seguían bombardeándolo sin piedad.

-Todo se manejó como habíamos quedado- dijo George sin saber bien que había ocurrido.

-Bien- dijo Ron enderezándose- ¿Cuánto tiempo ha pasado desde el accidente?

George se quedó casi sin aliento de la impresión. Al arecer Ron lo recordaba todo.

-Ha pasado casi mes y medio- informó George.

-Vaya- susurró Ron con la mirada en el vacío.

-Quieres que…

-No- interrumpió Ron- es mejor que tú y Kat esperen afuera a que llegue Hermione- apretó un poco la mandíbula ante la opresión en el pecho que le provocó el mencionar su nombre y tragó saliva para mermar el nudo en la garganta- Quiero estar solo.

-De acuerdo- accedió George- te veo luego- le extendió la mano antes de retirarse y le entregó una cajita negra.

Ron dirigió la mirada hacia el objeto y soltó un suspiro de resignación cuando escuchó el ruido de la puerta al cerrar. Era el celular.

-Vamos - susurraba impaciente mientras esperaba a que contestaran al otro lado de la línea.

-No puede ser- murmuró furioso mientras colgaba y volvía a marcar; aunque sabía de sobra que si ella aún se encontraba dentro del ministerio sería inútil. Marcó nuevamente y de nuevo fue el buzón quien le respondió. Bufó furioso y aventó el celular al asiento del copiloto.

Era imposible que a Hermione se le ocurriera tener una junta de última hora el único día que tenían para estar juntos.

-Es mejor que tengas una buena explicación Granger- pensó apretando el volante. Estaba muy preocupado.

Accesó por la entrada de visitantes hacia el ministerio, una vez que estuvo dentro cruzó la sala de chimeneas a paso veloz y tomó un ascensor para ir a la oficina de Hermione.

Caminó a través de varios cubículos que estaban delante la entrada a la oficina de Hermione y unos metros antes de llegar pudo ver que los cristales estaban polarizados (era un sistema para juntas privadas), por lo cual Ron supuso que estaba atendiendo un asunto de última hora y suspiró aliviado. Ella aun seguía ahí.

Repentinamente se escuchó la puerta al abrirse y la silueta de Hermione salió de la oficina seguida de un hombre de traje azul marino y cabello castaño quien le tomó la mano reteniéndola. Hermione se giró hacia él y el hombre le tomó el rostro.

-No te preocupes, nadie sabrá de esto- dijo con un tono cálido y le depositó un beso en la frente.

-Gracias Calvin- dijo Hermione sonando un poco aliviada.

Ron se apoyó en la pared del cubículo que lo ocultaba de la vista con un inmenso hueco en el pecho impidiéndole respirar.

Se dio la media vuelta sin ser notado y salió del lugar para abordar nuevamente el elevador. Al llegar a la planta baja cruzó el vestíbulo del ministerio y minutos después caminaba completamente aturdido de regreso al Londres muggle. Recogió el automóvil unas calles delante de donde se encontraba la cabina telefónica que fungía de la entrada para visitantes al ministerio de magia, y condujo sin dejar de pensar en lo que había visto mientras una furia devastadora se iba instalando en todo su cuerpo.

Cuando entró a la casa cerró la puerta con el cuerpo tembloroso y apoyó la espalda contra la puerta dejándose caer hasta el suelo mientras se restregaba violentamente los ojos con las manos. No podía evitar que las lágrimas le empañaran los ojos mientras sus manos temblorosas continuaban restregándolos de manera brusca.

¿Cómo había sido tan estúpido para no darse cuenta?. Ahora entendía las llamadas misteriosas y las repentinas juntas en el ministerio.

Mentiras.

Bajo las manos mientras respiraba con rabia. Ella había sido su amiga, su confidente, su apoyo todos estos años. Era imposible que él se hubiera dado cuenta, estaba cegado por la manera tan absoluta en la que la amaba, por la seguridad que le brindaba el saber que ella era su esposa, el hecho de creer que ella era suya no importaba lo que pasara. Había sido un idiota.

El ruido de las llaves le indicó que Hermione había llegado. Apretó la mandíbula y tragó saliva intentando contener su rabia.

-Ron- soltó Hermione con sorpresa cuando él abrió la puerta antes de que ella introdujera las llaves en la cerradura del zaguán- yo… lo lamento… n-no…- dijo intentando explicarse ante la mirada penetrante de Ron.

-Está bien- dijo Ron de manera fría.

Hermione arrugó la frente con un gesto de preocupación y le tomó el rostro. Ron cerró los ojos y respiró profundo. De nuevo estaba envuelto en su aroma y nada más parecía existir, nada más parecía importar.

-No volverá a ocurrir, te lo prometo- le susurró Hermione a milímetros de sus labios y Ron comenzó a besarla con necesidad. Su cuerpo temblaba de ira con solo imaginar que alguien más había recorrido su cuerpo. Necesitaba poseerla hasta convencerse de que era suya, necesitaba exorcizarse los celos, el odio, la rabia, el dolor.

Ron regresó a la realidad con el dolor punzándole en el pecho como si buscara hacerlo explotar, sin embargo aún miraba fijamente el celular mientras pequeñas lágrimas le empañaban la vista.

-Tú volverás a ser lo que eras en cuanto recuperes la memoria y yo tendré que quedarme llorando con los pedazos de mi corazón roto…- dijo la voz de Hermione resonando en su cabeza.

Ron apretó los ojos dejando escapar una lágrima que se secó de manera brusca y aventó el celular contra la pared.

-Estúpido- se reprimió con rabia mientras hundía la cabeza entre sus manos.

Ya no lo soportaba, estaba muriendo por dentro cada vez que ella lo tocaba. No podía sacar de su cabeza las imágenes de Hermione con aquel hombre. Calvin. Y lo peor del caso es que ella seguía como si nada, ya que no había hecho si quiera mención del asunto.

-Entonces la expansión al mercado muggle le dará a los productos Weasley & Weasley la supremacía comercial y sus ventas se dispararán hasta las nubes- Calvin se detuvo en su exposición y mirando hacia la puerta que estaba a espaldas de Ron sonrió cortésmente.

-¿Ron, puedo hablar contigo?- dijo la voz de Hermione haciendo que la sangre de sus venas comenzara a arder al comprender que era lo que Calvin miraba.

-Fuera Walters- ordenó Ron.

-Con permiso- dijo Calvin antes de retirarse- hasta luego- dijo en voz baja cuando llegó a la puerta evidentemente despidiéndose de Hermione.

Ron se puso de pie de un salto.

-Desde cuando tú y Calvin son tan amigos- soltó de manera brusca y Hermione lo miró extrañada.

-Desde nunca, solamente fue cortés al despedirse de mí

-Mentira- estalló Ron.

-¿Qué sucede contigo?- replicó Hermione bastante contrariada.

-Ese tipo te mira de otra manera- sentenció furioso.

-¡Por supuesto que no!- dijo Hermione escandalizada.

-¿Es que te gusta verdad?-espetó Ron de manera brusca.

-Ron no digas estupideces

-Si, estupideces- replicó Ron caminando hacia la puerta.

-¿A donde vas?

-A hacer estupideces, como el gran estúpido que soy- le dijo de manera irónica antes de cerrar la puerta de un aporreón.

Ron salió de la tienda y caminó por el callejón diagon hasta el Caldero Chorreante donde compró una botella de Whisky de fuego. Sin saber realmente a donde ir se sentó en la barra del lugar y comenzó a beber.

Le dolía, no lo podía evitar. Sentía que se le desgarraba la piel cada vez que sus manos lo acariciaban, no podía más. El pensar que cada vez que ella lo besaba posiblemente estuviese pensando en alguien más lo estaba asesinando lentamente.

Ron pidió otra botella, pero Tom el tabernero se negó a servirle y le aconsejó que se fuera a casa. Ron se levantó furioso y salió del lugar hacia el Londres muggle.

Después de vagar durante varias horas por las calles del centro de Londresentró a un bar y pidió una bebida al cantinero.

-Ronald Weasley- dijo la voz de una mujer a su lado-¿Que te trae por aquí?

Ron dirigió la mirada hacia la dueña de la voz y se topó con el rostro de Sonia Lewis, una actriz del mundo mágico que era muy famosa por sus escándalos.

-Estaba sediento- respondió con una sonrisa provocativa.

La mujer lo miró de manera significativa y se acercó al asiento que estaba junto a Ron.

-Interesante- le dijo Sonia con una sonrisa-¿Y se puede saber de qué?

Ron suspiró en un gesto pensativo y recorrió el cuerpo de la rubia con la mirada. Ella lo miraba fascinada, esperando su reacción, a lo que él sonrió con malicia. No podía controlar lo que hacía, pero la rabia lo impulsaba, no era capaz de pensar.

-Vamos, creí que para ser una actriz tan famosa se necesitaba ser un poquito mas astuta- dijo de manera irónica y se acercó hacia ella hasta poder sentir su respiración sobre el rostro.

La mujer sonrió satisfecha con la respuesta y se puso de pie.

-Entonces habrá que hacer algo para calmarla- dijo tomando la mano de Ron y ambos se dirigieron a la salida.

Hermione compartiría su dolor a como diera lugar.

El recuerdo se desvaneció mientras Ron miraba la ventana fijamente. El sonido de la puerta al abrirse lo saco de sus pensamientos. Ella había llegado.

La puerta se cerró. Ninguno de los dos rompió el silencio.

Se giró hacia ella y notó que lo miraba con preocupación.

-¿Como te encuentras?- Preguntó Hermione.

Ron apretó la mandíbula y apartó la mirada de ella sin moverse un centímetro de su posición.

-¿Satisfecha?- preguntó con amargura sin tomar en cuenta la pregunta.

Hermione lo miró sin comprender.

-Te vengaste, estas satisfecha ¿no?- repitió Ron con furia.

-No entiendo a que te refieres- replicó un poco asustada.

-No lo niegues, ¿por que otra razón me recibirías en este estado?- soltó Ron de manera agresiva.

Hermione lo miró contrariada.

-Ron…

-¡No me mientas!- estalló- o me vas a negar que disfrutaste cada minuto de tu venganza. Me hiciste caer como un idiota. ¿Qué creíste? ¿Que jamás recuperaría la memoria? ¿Qué con volver a enamorarme ibas a borrar toda la porquería que traes por dentro?- Ron la miró de manera despectiva- efectivamente sigo enamorado de ti pero tú aún sigues sin valer la pena.

Hermione cerró los ojos dejando escapar unas lágrimas mientras asentía.

-Tienes razón- dijo con amargura- que tontería.

Se dio la media vuelta pero Ron aseguró la puerta con un movimiento de varita. Hermione se giró nuevamente hacia él para encararlo.

-¿Que quieres?- le gritó con lágrimas en los ojos.

-Tú me sigues amando- dijo Ron dirigiendo la mirada hacia la cadena que Hermione aún llevaba en el cuello.

-Y tú sigues siendo un idiota- le dijo Hermione con rabia mientras rompía el hechizo y salía por la puerta.


-¿Esa no es Hermione?- comentó Kat cuando vio pasar la silueta de Hermione de largo hacia la salida muggle de San Mungo.

-Oh oh- dijo George mirando aun hacia el lugar por donde Hermione había salido.

-Algo no anda bien- dijo Kat sonando preocupada.

-Nah, ¿Tú crees?- dijo George con sarcasmo.

-No puede ser que Ron vaya a desechar así como así todo el trabajo que le costó recuperarla.

-No conoces a Ron- dijo George con un suspiro de resignación.

-Pero aun podemos hacerlo entrar en razón- insistió Kat.

-No lo creo, ese hombre que está ahí dentro no escucha razones. Está cegado.

-¿Cegado? ¿A qué te refieres?- preguntó Kat repentinamente cautelosa.

-A que hay algo que lo está martirizando, pero se niega a dejarlo salir. Lo conozco Kat, es mi hermano.


-Estúpida- se reprimió Hermione mentalmente cuando se subió al auto que estaba estacionado a unas calles de la tienda muggle que fungía de entrada al hospital San Mungo.

Dio un fuerte sollozo y dejó caer la cabeza entre sus brazos que estaban cruzados sobre el volante.

-¿Por qué?- le preguntó esa misma tarde después de enterarse junto con todo el mundo mágico de que le era infiel.

Él no respondió, se limitó a mirarla.

-¡¿Por que demonios no me contestas?!

-Porque no vale la pena- dijo Ron con voz fría- ¿debo mentir y fingir que no lo hice?

Hermione respiró profundo intentando mermar el aplastante dolor y las ganas de llorar que tenía. No le iba a demostrar a ese idiota lo mucho que la hería.

-¿Debo fingir que estoy arrepentido?-volvió a preguntar con la misma voz fría.

-No- le respondió Hermione controlando su voz para mantener un tono normal- pero quiero el divorcio.

-Que hipócrita eres- le dijo con una sonrisa amarga y cínica, sin embargo Hermione se mantenía impasible- pues no pienso darte el divorcio.

-¡¿Y que demonios quieres Ron?!- estalló Hermione- ¡Ya dejaste muy en claro que yo no soy lo suficiente para ti!

-Tú no comprendes- replicó Ron con repentino dolor reflejándose en su voz y en su mirada.

-¿Qué es lo que no comprendo Ron?- le interrogó sin poder contener la ira que comenzaba a dominarla.

Ron apretó la mandíbula controlando su expresión y volviendo a su postura firme.

-No te voy a dar el divorcio- dijo de manera fría y le dio la espalda para subir las escaleras.

Los recuerdos fueron haciendo que el dolor se volviera asfixiante obligando a Hermione a aferrarse con fuerza contra el volante. Era imposible dar marcha atrás, Ron la había dejado vulnerable, había roto sus grandes barreras y la había hecho completamente débil. Sin fuerzas para contenerse más sollozó de manera lastimera, dejando que las lágrimas comenzaran a fluir cayendo hacia el suelo del auto.


-¿Se puede?- preguntó George cuando abrió la puerta del cuarto donde estaba Ron, a quien se encontró sentado en el borde de la cama cuando asomó la cabeza. Ron dirigió la mirada hacia él y asintió indicándole que pasara.

-Parece que ya estas mejor- comentó George tomando la silla que estaba junto a la puerta para acercarla hacia la cama y después se sentó en ella.

-¿Ya se fue Hermione?- preguntó Ron ignorando el comentario de George.

Por un momento George lo miró detenidamente, ya que había captado una nota de angustia en la voz de Ron. Sabía que su respuesta tendría más significado del que él quisiera admitir.

-Si, se fue hace un rato- respondió con cautela.

Ron bajó la mirada y simplemente asintió.

-¿Sabes cuando puedo irme?- preguntó serio.

-Aun no nos han dicho nada- contestó George.

-Espero que no se tarden demasiado. Odio los hospitales.

-¿Estás seguro de que todo está bien?- preguntó George preocupado después de un momento de silencio.

-¿Por que no debería estarlo?- preguntó a manera de respuesta.

-Hermione se veía bastante mal cuando salió del hospital.

-No merece la pena hablar de eso.

-No puedes vivir evitando el tema.

-No lo estoy evitando, es simplemente que para mí nada que tenga que ver con ella merece la pena.

George negó con la cabeza. El antiguo Ron había regresado, y al parecer su negación también.


-¿Hermione?- dijo la voz de Ginny desde el vestíbulo apenas ella cruzó la puerta de la casa.

Incapaz de contenerse Hermione rompió en llanto, por lo que Ginny se precipitó hacia ella y la abrazó.

-George nos envió una lechuza para avisar- le dijo mientras intentaba calmarla- me imagino como te sientes.

Hermione sollozó con fuerza y se abrazó más fuertemente a Ginny.

-Ya no puedo más- dijo Hermione con la voz ahogada.

-Tu eres una mujer fuerte- dijo Ginny intentando darle ánimo.

-Pero ya no puedo con esto- confesó Hermione y sollozó nuevamente- necesito salir de aquí y acabar con todo esto, necesito que él esté fuera de mi vida lo antes posible.

-¿Y que piensas hacer?

-Me voy a ir de la casa y le voy a dejar todo, no me interesa.

Ginny le acarició la espalda sin saber que decir. No le alegraba en absoluto que el matrimonio de su hermano terminara y mucho menos de esa manera cuando ella sabía que ambos se amaban. Siempre lo habían hecho. Pero en esta ocasión el amor no parecía ser suficiente.


Sorprendidos??

OOOkk señores disculpen que venga así tan de prisa adejar este capi, pero la verdad es que hoy no creo pisar mi casa y no me gustaría olvidarme de publicar, por que a estas alturas del partido, cada capitulo se ha convertido en una delgada linea que nos va ir hilando hacia el final... así que creo que si no publico a tiempo me van a descuartizar jajajajajajajajaja así que mejor me pongo guapa (aunque una no tiene esa necesidad... - es broma- xP).

Bueno, bueno, espero que lo hayan disfrutado y que sigan la historia en sus ultimos capitulos... ¡Y que dejen revieeeewss!!! para que no termine en depresión, salga por las calles caminando semizombie y me pase algun desafortunado accidente (ok ok eso es ser extremista... de verdad que lo que hace uno por obtener reviews, que ya parezco candidato de partido político ...)

bueno entonces les mando muchísimos saludos, y pues aqui nos leemos el próximo viernes con el penúltimo capitulo... espero lo disfruten y que no me asesinen antes de tiempo, recuerden que si eso sucediera no van a conocer el final.... ....

nos vemos, CIAO

PD. Mañana entraré a responder reviews, que hoy de verdad ando bien apretada de tiempo.... CIAO!!!.