Dinastía
Trece
Una punzada al corazón
Lucius marchó con paso majestuoso desde la sala común de Gryffindor hacia el lago, en busca de su prometido.
Aprovechando una visita oficial del Consejo de Gobernadores del Colegio había acompañado a su padre, con la intención de darle una sorpresa a Sirius. James se les uniría un rato más tarde.
Sigilosamente se acercó al banco donde Sirius estaba sentado, acompañado de otro mago; no se dejó ver, había algo que no le gustaba del cuadro -y la sorpresa se la llevó él cuando el otro mago tomó la mano de Sirius-.
-Si tú me aceptaras, te juro que ni consideraría todas esas tonterías del Partido. Sé lo que piensas de él y-
Sirius no retiró la mano, pero lo interrumpió. -Rabby, no puedo aceptarte como tú quieres-.
-¡Pero, Sirius, yo debería estar primero, somos familia después de todo!- Exclamó el mago, llevándose la mano de Sirius a los labios.
-Estoy comprometido, Rabby...- Dijo Sirius, casi inaudiblemente para Lucius, que no toleró más la escena y se acercó, diciendo en voz alta y con dureza.
-¿Estás comprometido, Black?
-¡Lucius!- El corazón de Sirius se detuvo un momento, y se soltó de la mano que sostenía la suya. Sus ojos buscaron los de su prometido, pero éste le evitó la mirada, y la fijó en el otro mago, evaluándolo: alto, moreno, ojos azules, musculoso y fuerte, y Slytherin. -Mi primo, Rabastan Lestrange-. Sirius señaló al otro mago, presentándolo. Lucius extendió la mano, y se saludaron. Sirius concluyó. -Lucius Malfoy, mi prometido.
Allí sí, Lucius lo miró, sin pestañar, y sin el más mínimo cambio de expresión. -Aproveché una visita de mi padre para venir a saludarte. Fue agradable verte. Lestrange-. Inclinó la cabeza, saludándolos a ambos y giró.
-¡Lucius!- Llamó Sirius, pero su prometido no se detuvo. El Gryffindor lo siguió y se le puso a la par. -¡Lucius, no sé que crees que viste, pero-
-Si te parece, puedes proponer una fecha para la boda...Ese era el motivo...de esta visita.
-Lucius...- Susurró Sirius, siguiéndolo. Estaban cerca de las portones de los terrenos de Hogwarts.
-Eso si quieres continuar con el compromiso-. El rubio giró y lo enfrentó, con la mirada herida. -Primo o no primo, merezco tu respeto, pues yo no te he dado otra cosa-. Resopló el heredero Malfoy. -Piénsalo-. Cruzó los portones y desapareció.
Sirius apenas pudo murmurar. -Lucius, yo...te amo.
Xxxxxxxxxxxxx Dulzura Letal, 9 de enero de 2011 xxxxxxxxxxxxxxxxx
Esta historia comenzó con una idea pequeñita y se está convirtiendo en un monstruo de diez cabezas que sigue creciendo, o peor, en una especie interminable de río de palabras que no puedo contener...Por favor, no crean que este ritmo loquísimo será similar en las otras historias...¡Imposible!
Lo bueno es que estos capitulos son breves, ¡justamente por eso se reproducen como conejos!
D.L.
