Tentempié.
Reto: de
Sabriny7
Pareja: Personaje original mío y Ginny Weasley.
No se podía quejar de su vida, no era como Hermione que le gustaba estudiar. No, a ella le gustaba jugar Quidditch y cuando se enteró que las Arpías de Holyhead la querían como buscadora en su equipo, no dudo ni un segundo. Y bueno, no dudo porque cierto tímido chico Potter no dio señales de abalanzarse a sus pies a decirle que se quede.
Él se lo perdía.
¿Y qué podía decir? Estaban cerca de la final, era toda una celebridad y nadie podía detener su fama. Además, junto a la cazadora, Sarah Dux, eran el dúo ganador en ese equipo.
Tal vez el egocentrismo en Quidditch era de familia.
Ginny esperaba su turno para la regadera, ahí adentro, había una hermosa mujer, que maldecía a cada cosa que mirase ¿Cómo explicarlo en sencillas palabras?
Sarah era atractiva, su piel de porcelana, sus ojos negros con unas pupilas grises únicas en el mundo, cabello negro hasta la cintura estrecha, unas piernas largas y resistentes y por sobre todo, unas curvas de muerte. En conclusión, tenía más pretendientes que copos de nieve un árbol en invierno, pero ella estaba comprometida con un vampiro y tenían una relación de atracción sexual y odio que todo el mundo conocía. Por ejemplo, el mal humor de ese momento era porque el idiota de Silvio Sly (su prometido), le pareció "divertido detalle" lanzar fuegos pirotécnicos con el nombre de la Sarah y abajo un "Propiedad del vampiro más sexy".
La puerta se abrió y el cuerpo desnudo y brillante de su amiga se encaró con el suyo.
'Solo dime ¿Por qué no puedo matarlo, Ginny?' le escuchó decir, mientras le quitaba la toalla que cubría el cuerpo a la pelirroja y se cubría ella con esta.
'Simple: es inmortal' le recordó divertida, mientras se abría paso para abrir un poco más el agua fría, su compañera de equipo tenía la manía de usar solo el agua caliente a temperatura: cocinar.
'¿Sabes Ginny? Tú si que eres preciosa' la menor de los Weasley se sobresaltó y se sonrojó al ver la mirada pícara de Sarah 'Mira nada más, una carita de niña inocente que da ganas de pervertir, tu cabello pelirrojo, lacio, precioso, sobre los hombros y tu cuerpo delgado, lleno de pecas, esos ojitos de chocolate y caramelo. Sí eres como una muñeca, un cuerpo de niña inocente que da ganas de corromper' se lanzó sobre esta y la abrazó por la cintura, mientras apretaba sus pechos desarrollados, ocultos por la toalla, contra la espalda de esta '¡Hay Ginny! Allá afuera hay lobos pervertidos, te van a comer, mi pequeña pelirroja natural' le dijo lo último con picardía, mirando hacia la zona sur de la pobre y colorada muchacha.
'¡Ya Sarah!' se logró soltar y ambas rieron, pero Ginny seguía sonrojada a muerte 'Nadie me va a pervertir, tú ya lo haces' se metió en la regadera y cerró la puerta en la cara de su amiga.
'¿No quieres que te enjabone la espalda?' le escuchó bromear a la pelinegra.
'No gracias, mejor ve saliendo y yo te alcanzo para la fiesta' le dijo bajo el agua, cerrando los ojos.
Su compañera estaba realmente loca.
'¡Vale!' esperó unos minutos hasta escuchar la puerta cerrarse.
Por fin, sola…
El agua caliente calmaba su cuerpo adolorida, en especial sus brazos, que soportaban toda la presión, comenzó a enjabonarse, mientras intentaba olvidarse de las locuras de su amiga. Aún podía recordar el escándalo que se armó por un fotógrafo loco que les había tomado una foto a las dos en uno de los abrazos descarados de Sarah. Por un mes se corrió el chisme que ambas eran amantes en secreto, pero a falta de pruebas y poco interés puesto en ambas, se negó aquella mentira.
Ginny salió de su ensoñación al escuchar la puerta abrirse, de seguro era una de sus compañeras que había olvidado algo, le quitó importancia dándole las espaldas a la puerta, como si así se separase de esa realidad y podía concentrarse en su imaginación, en donde recibía un masaje de cinco estrellas.
La puerta de la regadera se abrió silenciosamente, el vapor no dejaba ver bien quien estaba afuera o quien estaba dentro y con todo, la pelirroja no escuchó, pero si pudo sentir el cuerpo desnudo que se abrazó a ella. Y era un cuerpo masculino en "acción", podía sentirlo entre sus muslos. Abrió los ojos e intentó gritar, pero unos labios ávidos comenzaron a besar su cuello y a lamerlo. Cerró los ojos y suspiró. Las manos en su cintura subieron a sus pechos.
'Así que esta era la forma de tenerte tranquila, Sarah' le escuchó murmurarle al oído, Ginny se logró soltar del agarre y girarse.
'¡Silvio!'
'¿Ginny?'
Frente a los ojos de la pelirroja, se encontraba el prometido de su amiga. Un vampiro completamente apuesto, piel pálida, delgado, más alto que ella, con sus cabellos negros sueltos, mechones cortos sobre su rostro y el resto ligeramente ondulados por la humedad en su cuello, usualmente llevaba una coleta pequeña, pero podía asegurar que se veía mejor así; de ojos escarlata, mirada aguda y gestos casi felinos, avaros, crueles y seductores, un cuerpo esculpido suavemente en músculos y completamente masculino y mucho más bajo el agua.
Ginny parpadeó un par de veces, ese vampiro era más bueno que el pan y no se salía de la ducha, solo la miraba… corrección, la devoraba con la mirada.
'No sabía que te gustaba, Ginevra' le escuchó decir mientras se acercaba a esta.
'¿Qué?' comenzó a dar pasos hacia atrás, pero terminó rápidamente contra la pared fría, soltó un gemido al sentir la fría loza que cubría la pared contra su piel cálida.
'Puedo escuchar el palpitar de tu cuerpo, como tu corazón y otras partes laten con fuerza y tus ojos… tus ojos pequeña mía, no dejan de mirarme' terminó de acercarse a ella, puso sus manos a cada costado del rostro de Ginny.
'Silvio, por favor, sal de aquí' le pidió agitada, la distancia entre ambos se acortaba y podía sentir, otra vez, ese rose entre sus muslos.
'No creo que eso sea lo que quieres' apretó su cuerpo contra ella y lamió su cuello.
'Silvio, por favor' suplicó.
'Suplica lo que quieras, deberías saber que con un cuerpo así, tientas más a los depredadores'
'Pero Sarah…' intentó hacerlo entrar en razón, ya que era obvio que su cuerpo no lo estaba haciendo, sino que buscaba continuar en contacto con él.
'Voy a corromper cada parte de tu ser, Ginevra'
Aquellas fueron las últimas palabras que se escucharon bajo el agua, lo siguiente fue golpeteos contra la pared, sonidos inteligibles y gritos ahogados, ocultos. La pequeña presa pelirroja perdió el control, aquel encuentro sería, realmente, uno para recordar para toda su vida, pero el encuentro más secreto. Cuando todo terminó, solo pudo calmar una cosa su conciencia: Sarah aún no amaba a Silvio, no había echo nada realmente malo. Y si era sincera consigo misma, había sido seducida por todo él. Un encuentro deleitante y perverso.
El primero y el último.
Y con respecto al vampiro, siempre recordaría que las pelirrojas naturales son un buen tentempié.
N/A: No me maten, no me maten, no me maten. Tienen que ver el lado positivo de esto y es que actualicé rápido. Y si quieren quejarse, vayan donde Sabry y le dicen que no me ponga retos así.
¡Quien no sepa quien es Silvio es un inculto! Mentira, bromeo, algunos puede que lo recuerden, es un personaje muy adorado de años atrás en mi fic "Intrusos en el Corazón".
¿Retos? Por favor, será un honor escribirlos.
¡Nos leemos!
C.V.
