CAPITULO XIV

La intensidad de la luz del sol la deslumbro con tal fuerza que tuvo que recargarse contra la pared y cerrar los ojos por un segundo, quizá por eso se sorprendió tanto cuando al volver a abrir los ojos y tratar de enfocar correctamente, se encontró con el rostro de un hombre que la miraba fijamente, con una mezcla de curiosidad y desconcierto. Se las ingenio para no gritar, pero su expresión reflejo de tal manera su sorpresa que él retrocedió unos cuantos pasos y le sonrió con amabilidad.

-Disculpa, no era mi intención asustarte, solo que, bueno cuando te vi, parecía que ibas a desmayarte por eso me acerqué –le extendió la mano para dar paso a una presentación mas formal- Mi nombre es Kouga.

-Kagome –respondió ella al tiempo que extendía la mano para tomar la que él le ofrecía –Lo que ocurre es que adentro esta muy oscuro y bueno el sol...

-¡Oh eso! Bueno seguido nos pasa pero con el tiempo te acostumbras –le explico sin perder en ningún momento su expresión amable- ¿Trabajas aquí? Nunca te habia visto y créeme, con una cara tan linda me seria imposible no recordarte.

-Yo... –se quedo en blanco y no era porque nadie nunca le hubiese hecho un halago sino por el hecho de que fuera alguien a quien llevaba cinco minutos de conocer y mas aun porque se lo dijera de aquella forma tan abierta.

-¿Tú?... –Inquirió mientras dejaba que la mano de ella se resbalara suavemente de entre al suya- Anda no seas tímida y termina con lo que ibas a decir.

-No –"¿Acaso tenia doce? Ni siquiera podía hilar una frase coherente, seguro él estaba a un paso de reírse de ella"

-¿Por qué no me acompañas adentro? Tengo que ir abajo, quizá el aire frío de la cava te ayude a reponerte –sugirió mientras se volvía para levantar una caja cuya existencia Kagome recién habia notado- Vamos –la insto llevando la caja sobre el hombro izquierdo y tomando con la mano que le quedaba libre una de las de ella.

No hizo mas preguntas, aunque Kagome entendía que, quizá para él era mas fácil asi, pues si se permitía depender de ella para tener una conversación, terminaría aburriéndose, asi que prefirió hablar sobre si mismo, asi supo que llevaba tres meses trabajando ahí, que al igual que muchos de los trabajadores se quedaba en el área destinada para ellos en lugar de hacer el viaje hasta el pueblo –además de que, al no ser él de ahí no tendría donde quedarse- que tenia veintiuno y que tras varios intentos por ingresar a la universidad se habia dado por vencido. Y a pesar de que hicieron todo el camino hasta las cavas sin mas sonidos que la voz de él, ella se sintió a gusto con eso, porque su voz tenia un tono profundo, envolvente, era casi como si la sedara con cada palabra que decía y eso era mucho mejor que las pasadas horas en compañía de Sesshomaru, tal vez porque Kouga era mas joven, o mas expresivo, pero no le costo nada sentirse cómoda y también arrepentida por su falta de interacción con el muchacho, asi que una vez en las cavas y mientras él hablaba con otro de los trabajadores respecto a la caja que habia llevado, se decidió a dejarse de niñerías y conversar también.

-Listo, ahora tengo que volver al viñedo, ahora solo estamos supervisando las viñas para asegurarnos de que todo este correcto con su crecimiento y maduración, asi que si quieres puedes venir conmigo –le explico - ¿Qué dices? Te aseguro que no muerdo, ademas habra mas gente ahí.

-Pero, no me gustaría estorbar en tu trabajo –sonrió cuando noto que por primera vez ella respondía, eso era un avance- es decir bueno, sino te molesta con gusto acepto acompañarte.

-No creo que haya mucho problema y además solo será un rato, la hora de la comida se acerca.

-Entonces vamos.

El camino de regreso fue similar, solo que esta vez, quien permaneció en silencio fue Kouga y quien hablo kagome, claro que se aseguro de omitir detalles de su actual situación, pero aun con eso, era agradable tener alguien que la escuchara, y mas aun que le sonriera tal y como le sonreía él, después de eso y mientras él realizaba su trabajo en el viñedo y ella se limitaba a seguirlo procurando no dañar ninguna planta, comenzaron a intercambiar palabras, mas halla de las recopilaciones de sus vidas, lo cual dio paso a las bromas y las risas, –Kagome sentía que llevaba siglos sin reír a si- él ambiente era tan agradable que, cuando él dijo que era hora de comer y la invito a acompañarlo ella ni siquiera lo pensó, dijo acepto con gusto y se encaminaron hacia él área donde las camionetas comenzaban a salir con dirección al pueblo. El restaurante del pueblo estaba casi lleno, todas las mesas ocupadas por los que venían desde el viñedo, pero por ser todos compañeros de trabajo el ambiente era relajado y aunque en un principio se sintió extraña rodeada de tantos hombres Kouga pronto la presento con los que compartían mesa y antes que se diera cuenta no solo sabia los nombres de cada uno, sino que era capaz de reír con sus bromas y hacer las propias.

Regresaron junto con él primer grupo y como aun les quedaba tiempo Kouga la convenció de mostrarle el área donde la mayoría vivía, era una construcción grande, por fuera parecía una casa común, pero cuando entrabas, no habia mas que filas de puertas en cada uno de los pisos, cada puerta correspondiente a la habitación de un trabajador, a él le habia asignado una en el segundo piso, era un lugar pequeño, que con la presencia de ambos perdía aun mas espacio y aun cuando sus recientes experiencias la ponían un poco reticente respecto a estar sola en una habitación con un hombre se las ingenio para no verse nerviosa, además de que su nuevo amigo no intento absolutamente nada que le diera motivos para desconfiar.

El trabajo que él tenia que realizar por la tarde era dentro de la cava, pero conciente de lo bajo de la temperatura le recomendó que regresara a la casa, no sin antes preguntarle si podrían volver a verse al día siguiente y aunque dudo un poco, pues no creía que Inuyasha volviese salir, lo cual significaba día de estudio accedió a verlo a la hora de la comida, después de eso y aprovechando los pocos minutos libres que le quedaban a él la acompaño hasta la puerta de la casa y antes de marcharse se despidió dándole un beso en la mejilla que la dejo en estado de shock y con las mejillas rojas.

-Vaya y el otro temiendo que le saltes al cuello –la voz de Rin a sus espaldas la hizo poner los pies nuevamente en tierra.

-¿Qué dices¿Quién teme que le salte al cuello? –le pregunto una vez que se volvió hacia ella comenzó a entrar en la casa.

-No, nada, yo sola me entiendo –entonces una sonrisa traviesa se instalo en su cara y se aferro al brazo de Kagome-¿Quién es ese chico tan guapo?

-¿Un amigo? -respondió reticente, pues no le agradaba mucho el tono que Rin le estaba dando a las cosas- Lo conocí hoy trabaja para Sesshomaru.

-Y le gustas –agrego la chica, Kagome la miro con desconcierto –No me pongas esa cara Kagome, si se le nota desde lejos, anda no me vas a decir que no te fijaste en ese detalle.

-El pasar todo el día aquí te hace ver cosas –esta vez fue la menor quien cambio su semblante mientras ambas caminaban en dirección a las escaleras- No le gusto, solo es amable.

-Pues ya quisiera yo que alguien fuera si de "amable" conmigo –agrego recuperando su sonrisa- te lo digo en serio se nota que esta interesado.

-Pues a mi me parece que estas muy chica para siquiera saber de que estas hablando –dijo ella esperando no haber sonado demasiado grosera- Solo porque sea un chico no significa que quiera algo conmigo.

-Tal vez dices eso porque hay alguien mas que te gusta –retruco Rin conciente de la petición que le hiciera Sesshomaru por la mañana, asi como un poco sentida por la declaración de Kagome respecto a su falta de experiencia- ¿Quizás Inuyasha? No tiene un buen carácter pero es lindo.

-Tiene novia –soltó Kagome sorprendida por la insistencia de Rin- ahora mismo esta con ella.

-Pero tu mejor que nadie sabes que ni la menciona y si lo hace, no dice novia dice "amiga" asi que no va en serio.

-Es su vida y lo que haga con ella no me importa, asi como a ti no debería importarte lo que haga con la mía, Rin en serio, no tengo ganas de hablar de estas cosas asi que dejémoslo hasta aquí ¿si? –la chica asintió con una tenue sonrisa en los labios, ella sabia cuando insistir y cuando retirarse- voy a recostarme un rato, estoy un poco cansada.

-Como quieras, nos vemos en la cena.

Pero lo cierto es que no hubo cena para Kagome, pues no bien su cabeza hizo contacto con la almohada, cayo presa de un profundo sueño que no la libero sino hasta la mañana siguiente, cuando despertó mucho mas temprano de lo normal, aun con la ropa del día anterior puesta y sin anda que la cubriera. Se apresuro a darse un baño y a vestirse para bajar a desayunar.

Cuando llego al comedor Rin apenas estaba comenzando a poner la mesa y aunque se ofreció a ayudarla ella rechazo su ayuda, lo cual le hizo pensar que la habia ofendido mas de lo que hubiese deseado la tarde anterior, asi que prefirió sentarse en su lugar y permanecer en silencio mientras la otra chica iba y venia. Asi la encontró Sesshomaru cuando llego a desayunar, generalmente el era el primero, debido a las múltiples actividades de su día estaba acostumbrado a levantarse mas temprano que su hermano o su huésped, pero se limito a arquear una ceja cuando la noto ahí, para después tomar asiento mientras Rin le servia café.

-Lamento lo de ayer, creo que no soy una muy buena compañía –la voz de Sesshomaru la hizo saltar en su asiento, algo que comenzaba a ser una costumbre en ella- Después de que te marchaste no te volví a ver, espero que no haya sido porque te escondías de mi.

-No, dada de eso –contesto con calma pensando si a él le molestaría enterarse de que pasó varias horas en compañía de Kouga- Conocí a uno de los trabajadores del viñedo y bueno, estuvimos platicando casi toda la mañana y parte de la tarde, aunque claro el no se distrajo de sus labores –no quería que lo regañara por perder el tiempo con una chica en horas de trabajo- cuando volví aquí estaba cansada que me quede dormida.

-Comprendo –fue todo lo que dijo y ella no pudo descifrar absolutamente nada de aquella escueta palabra.

Pronto Inuyasha se les unió y el desayuno transcurrió con normalidad, ella no pudo evitar notar que su amigo no estaba de muy buen humor y que parecía bastante desvelado, pero se trago sus preguntas hasta que se hallaron a solas en el comedor.

-¿Y como te fue ayer? –pregunto inocentemente- Te vez cansado.

Lo estoy –su respuesta le hizo recordar el "comprendo" que le diera su hermano y esto aun paso de reírse por las similitudes, pero logro mantenerse serena.

-Luces como si las cosas no hubiesen ido como esperabas –él levanto la vista de su plato y la fijo en ella, pero a diferencia de la de Sesshomaru, la mirada de Inuyasha no lograba intimidarla ni un poquito, pero prefirió ahorrarse los gritos del chico asi que agrego- Si quieres podemos dejar las clase de hoy para mañana, asi puedes descansar hoy.

Esa sugerencia lo hizo dibujar un amago de sonrisa y asintió con cierto alivio en el rostro. Kagome le devolvió el gesto con la mejor de sus sonrisas antes de retirar su plato y ponerse en pie.

-Asi puedo poner un poquito mas de tiempo en arreglarme para salir –él también se levanto y la miro como si le hubiese hablado en otro idioma, lo cual la hizo sonreír aun mas- Tengo una cita.

-¿Una cita? Estas loca, salir con Sango no puede considerarse cita –le solto él como si fuese lo las obvio del mundo.

-¿Y quien te dijo que voy a salir con Sango?

-¿Entonces con quien? No te conozco mas amigos –el mal carácter de él comenzaba salir a flote pero a kagome solo le causaba mas gracia verlo asi- Deja de sonreír y responde.

-Trabaja en el viñedo, se llama Kouga y me invito a comer.

-¿Y des de cuando lo conoces? –"¿Era su imaginación o estaba celoso?"

-Lo conocí ayer y por favor deja de interrogarme como si fuera tu hija, es mas si quieres podemos ir los tres juntos, seguro un poco de aire fresco te haría bien.

-No gracias –Kagome se encogió de hombros y salio del comedor mientras Inuyasha se dejaba caer nuevamente en la silla.

-Yo que tu cambiaba de opinión –le recomendó Rin mientras recogía los platos de la mesa- Creo que a él le gusta Kagome y no creo que quieras que te la ganen.

-¿Y a ti quien diablos te pregunto? –No grito pero su tono irradiaba un claro disgusto- ¿Además de donde sacas esa idea de que ella me interesa?

-¿Por qué todo mundo insiste en creer que porque tengo quince estoy ciega? –soltó ella con sarcasmo mientras enfilaba hacia la cocina- Si te lo digo es porque se te nota, como se le nota al otro que también le gusta y como se le nota a ella que le gusta tu hermano. ¡Dios que nadie tiene ojos aquí!

Inuyasha quedo en shock ante lo dicho por ella, asi que incapaz de decir nada observo a la jovencita perderse tras la puerta que daba a la cocina, pensando en si seria cierto todo lo que Rin aseguraba haber "visto".

XOXOXOXOXOXOXOXOXOX

PERDON POR LA ESPERA, RECIEN LA MUSA SE HA DECIDIDO A DEJAR DE VACACIONAR, GRACIAS POR LOS REVIEWS Y POR EL APOYO.