Disclaimer: Katekyo Hitman Reborn! No me pertenece ni sus personajes, es propiedad de Akira Amano.
Advertencias: Tsuna 13, Mukuro 16.
Aclaraciones:
_Hablan los personajes.
-Pensamientos de los personajes-.
-aclaraciones mías-.
.
Recuerdos
.
Summary: Con sólo ocho años, Mukuro se encuentra recluido en una prisión, en la cual es comprado y se lleva una sorpresa al enterarse que ahora es pertenencia del hermano menor del hombre que le compro.
Yunmoon Projects
Presenta:
Artes oscuras
Parte 2: Oscuridad parcial
Capítulo 14 – Nada es para siempre.
.
::
Ciertamente, Japón era bonito. El lugar es verde (artificial, pero verde), la ciudad es impresionante y la gente parece correr desesperadamente queriendo ocupar su tiempo de manera eficiente. Sin duda, es un lugar bonito. Sus ojos se desvían hacia la pequeña que mira todo deslumbrada, probablemente es su primera vez en Tokio, en esa parte de Tokio, porque, hasta donde sabía, ella ya había estado en Japón antes.
_Uni-chan, vamos, vamos, no te quedes atrás.
_Sí.
Uni se unió a él y ambos se dirigieron al vehículo que les esperaba. Byakuran le sujeto la mano mientras ella subía al vehículo, é subió detrás de ella y una vez la puerta estuvo cerrada el auto comenzó su viaje. Uni mantenía la mirada en la calle al igual que Byakuran, entonces ella enfocó su mirar en él y supuso que ella querría saber algo sobre la reunión de ese día.
_¿Podré ver a mamá?
Eso, sin duda, no lo esperaba.
_Por supuesto.
_Bien… también… ¿conoceré al amigo que dijiste me darías?
En esa parte sonríe.
_Sí, podrás ver quien será tu nuevo amigo. Bueno, si es que una vez terminada la ceremonia aún quieres seguir a mi lado, Uni-chan.
Por un momento Uni no dice nada y realmente Byakuran no espera que ella le conteste, es obvio que la chica haría mejores cosas estando con su familia que con él, él la suprime y ella lo sabe, pero no se queja. Su trato es claro, Uni permanecerá hasta el día en que la ceremonia del trinisette haya terminado. No espera menos que ella marchándose una vez todo sea concluido.
_Sería bueno volver a casa.
Acepta, finalmente, la chica.
_Pero… también espero poder encontrar algo que te haga feliz.
Puede que esos comentarios sutiles con esa sonrisa fresca sea lo que Byakuran buscó todos los años de su vida, pero Uni no es precisamente lo que necesita, sí, es una luz que le hace sentirse mejor y más lleno, pero aún falta. Byakuran quiere rebosar de amor, que todo estalle dentro de él y que puede entregar todo lo que tiene, pero nadie ha aparecido que le haga desear darlo todo. Es triste que aún no encentre ese objeto que desee tanto que sienta que debe morir por él, tal vez, por ello, está un poco loco.
_Tú me haces feliz, Uni-chan.
_Lo sé, mientras yo sea la único que tienes… supongo que mi familia podrá esperar por mí.
Sostiene su mano pequeña y le besa el dorso, realmente la estima mucho, Uni le sacó de su agujero negro y lo elevó a ver un mundo mejor, pero él es de naturaleza retorcida y ni Uni y su amabilidad lograron quitar eso de él. ¿Habría alguien ahí dispuesto a estar con él? No hablaba de cariño, hablaba de algo más fuerte y más profundo. Alguien que aceptara que una persona fuera retorcida y pese a ello le amara. ¿Existiría alguien así en la Tierra?
_Espero que sí.
Susurra mientras suelta la mano de Uni.
Realmente, espera que exista alguien así.
.
.
Tal vez… se adelantó un poco en todo. Quiero decir, ahora que despertaba y tenía a Tsuna entre sus brazos, Mukuro piensa que, probablemente, se ha adelantado un poco. Pero bueno, no es como si Tsuna le hubiera dado muchas opciones, era hacerlo o… o hacerlo. Y realmente no quiere perderlo, suelta un suspiro mientras gira por la cama, ve la hora. Es bastante tarde, son las 10…
_¡Tsuna!
Se levanta rápidamente de la cama y se coloca la ropa que haya, que es suya, y comienza a buscar el resto.
_¡Tsuna!
Grita de nuevo, se suponía que la reunión sería a las once… ¿Por qué nadie ha ido a despertarlos entonces? Encuentra los pantalones entre el mar de sabanas y mueve al castaño. Había olvidado que era de sueño pesado.
_¡Vamos, levanta! ¡Tsuna!
_Uhm…
Encuentra por fin su chaqueta y se la coloca, entonces mueve un poco más al castaño, realmente no quiere despertarlo, pero esa reunión es realmente importante.
_¡Tsuna!
_¿Qué?
Ve los ojitos abiertos con dificultad, suelta un suspiro mientras comienza a sacar ropa del armario.
_Tienes la reunión a las once… falta menos de una hora. Levántate, aún tenemos que ir a la base de los arcobaleno y…
_La reunión fue pasada para las doce… mi hermano vino, nos vio y dijo que los Millefiore llegaban tarde.
Bueno, eso le ha tranquilizado un montón, se sienta en la cama y luego reacciona.
_¿Tu hermano… nos vio?
_Bueno… estábamos durmiendo… además estábamos vestidos. Él no sospechó nada.
Soltó el castaño mientras giraba y quedaba recostado de panza.
_¿Te duele?
_No… la verdad, pensé que dolería más… gracias por contenerte para mí. La próxima vez intentaré ser más resistente.
Mukuro no necesitaba promesas vanas, no necesitaba que dijera próxima vez, porque ambos sabían que tal vez no habría una próxima vez. El futuro es algo tan ambiguo que difícilmente podría ser predicho. Pero cuando las cosas se tratan de Tsuna, Mukuro siente que puede creerle un poco, tal vez si habrá una próxima vez, e incluso puede que le digan a Giotto.
_Bien.
El tiempo pasa, relativamente, despacio, compartiendo con Tsuna el tiempo siempre intenta que sea lento, para poder estar con él mucho más. Pero nunca basta, nunca puede sentirse completamente saciado cuando se trata del castaño. Si pudiera detener el tiempo, si pudiera sólo escapar y llevárselo. Realmente… si solo pudiera tenerlo para sí mismo sin que nadie interfiriera. Ese, sin duda, sería un buen sueño.
El tiempo se agota y cuando menos se da cuenta ya están en un auto, con Giotto en la orilla derecha, Tsuna en el centro y él en la orilla izquierda, todo el lugar está sumergido en silencio. Esta reunión es para definir el día, la hora, las personas y el lugar en el que será la ceremonia. Lo probable que es Millefiore ataque e incluso otras familias lo hagan, la junta es totalmente confidencial. Tanto así que todos se han distribuido por la ciudad, con el fin de que nadie interfiera.
_Tsuna, quiero que no mires a nadie a los ojos. Si alguien intenta hablarte directamente, entonces lo miras, pero enseguida vuelves a mirar cualquier otra cosa. Sobre todo, no permitas que nada te altere… esta reunión es oficial. Nosotros vamos como Vongola y ellos van como Millefiore.
_¿Y si Uni-chan está ahí?
_En esta reunión no hay Uni-chan, ni Aria… ni Mukuro. Sólo estamos representando el nombre Vongola, a miles de personas que están esperando por nosotros.
Mukuro observa de reojo a Giotto, es cierto, Tsuna no debe de pensar sólo en él y en su familia más cercana. Vongola era extenso, mucha gente trabaja ahí, ya fuera con buenos o malos propósitos, pero era obvio que el cielo siempre tendría en cuenta todo lo que rodea. Con mucho gusto Mukuro lo ignoraría, pero bueno, estamos hablando del lindo cielo, sin duda… ellos no ignoran.
_Entiendo.
Era obvio que entendería. Giotto le había dicho que no importara que tan mal sonara lo que dijeran, que lo dejara estar y eso era justo lo que Tsuna iba a hacer. Algo de eso provoco que Mukuro frunciera el ceño, estaba seguro que iba odiar esa reunión pero… pero en esa reunión no iba como Mukuro Rokudo, iba como guardián de la niebla y como guardián de Tsunayoshi.
Estaban tan cerca… que tuvo que apretar la quijada. Una reunión de la mafia no era algo que él deseara.
.
.
Tal vez la reunión sería mucho más entretenida de lo que pensó, Byakuran miró a su alrededor. Siete arcobaleno, ocho Vongola, cuatro Giglio Nero y siete Millefiore. La reunión era como para soltar carcajadas, pero se contuvo, Uni sonreía como siempre, al igual que su madre y su tía, parecían cubrir todo con tanta paz que la tensión parecía manejarse con tranquilidad. Lo que le estaba intrigando más era el líder de Vongola, no podía creer que fuera ese niño menudo con cara de ángel, él había escuchado sobre Giotto y ese niño no podía ser Giotto, lo conocía, sabía quién era y por ello estaba un poco confundido.
_Bien, creo que dejaremos los formalismos e iremos directo a lo importante.
Anuncio la que dirigiría esa reunión, Luce sonrió radiante y con ello no hubieron replicas. De repente el ambiente se sintió un poco oprimente, ansias, todos estaban ansiosos por lo que iba a ocurrir ahora.
_Este año… la ubicación donde se encuentra la mayor concentración del Trinisette será proporcionada pronto. El día… se acordó que será de aquí en cinco días.
Luce sonríe.
_La hora: será al medio día.
Byakuran suelta una risita que trata de sofocar.
_Seremos nueve personas las que sabremos la ubicación exacta, pero solo seis estaremos en la ceremonia.
Reborn bajó un poco la fedora.
_Por parte de los arcobaleno… iremos Reborn y yo; Luce.
Reborn alzó un poco la fedora y sonrió con suficiencia.
_Por parte de Millefiore, iremos Uni-chan y yo; Byakuran Gesso.
Entonces la mirada se enfoca en la parte de Vongola.
_Por parte de Vongola… iremos Mukuro Rokudo y yo… Vongola Tsunayoshi.
Tal vez, si todos no hubieran estado tan sorprendido por ver a ese pequeño niño, hubieran notado la mirada brillante de Byakuran, tal vez. De todas formas, era sorprendente ver que el líder de Vongola era ese niño, pequeño, flacucho… un niño. Niño que se había dicho estaba muerto, pero estaba ahí, frente a todos, con el rostro ligeramente ensombrecido y la mirada brillante. Sin duda, era como ver a un joven Giotto.
_Bien, tenemos en cuenta que la ceremonia del trinisette dejara en desventaja a nuestras familias, por ello, los Giglio Nero, como familia neutral, tendrá el permiso de mantener escuadrones en toda el área de la ceremonia y, además, dentro de las bases de las familias, queriendo evitar algún ataque enemigo. ¿Todos están de acuerdo?
Los Vongola y Millefiore asintieron ante eso. Entonces Luce sonrió una vez más.
_Bien, queda mencionar que cualquier irrupción durante la ceremonia no podría ser sancionada como nos gustaría, después de todo, esta ceremonia solo entra para las familia Vongola y Millefiore. Los arcobaleno, como cuidadores del poder del trinisette, no podemos hacer nada para prohibir, solo defender.
La mirada de todos pareció viajar en distintos planes perversos, incluso Mukuro parecía estar centrado en ello. Pero otra parte de sí mismo no dejaba de pensar que alguien ahí pensaba en herir a Tsuna, simplemente era un poco obvio al ver la mirada brillante de Byakuran. Sospechaba de él, no por nada había tomado a Uni como si fuera parte de su familia, aunque realmente nunca entendió como habían llegado a ser aliados.
_Bien, entonces pasemos a los detalles menores.
Anunció Aria, sonriendo brillantemente como lo hacía Luce.
El resto de la reunión no fueron, realmente, detalles menores. Todo de lo que se habló proporciono información que Mukuro desconocía acerca de Vongola, la alianza y un poco sobre Giglio Nero y Millefiore. De los arcobaleno se habló poco, por no decir nada.
El terminó fue bastante suelto, ya que muchos detalles no fueron dichos y la mayoría fueron eventos que él desconocía, no era que nunca hubiera tenido información, simplemente nunca se había interesado en ella. Tal vez todo el tiempo tuvo un error y ese fue ignorar su posición, si había sido entrenado todo el tiempo fue porque estaba en la mafia.
Bien, aceptaba su error porque… porque había sido su culpa, obviamente. Posiblemente debió de tomar más atención durante la reunión, pero bueno, estaba junto a Tsuna, cuando el menor estaba presente a él se le complicaba demasiado prestar atención a cualquier cosa que no fuera el castaño. Tenía un severo problema, debía dejar de ser tan absurdo y concentrarse en los eventos próximos.
En el camino Giotto menciono un par de cosas sobre la ceremonia, Tsuna parecía tan serio que Mukuro no pensó en interrumpir en ningún momento, aunque se sentía un tanto aturdido no hizo ademan de intervenir.
Es probable que el resto del día continuara así.
.
.
_Duerme, yo iré luego.
_Bien, buenas noches, Mukuro.
Tsuna se quedó dormido casi al instante, en ese momento Mukuro salió de la habitación del menor y se dirigió hacia la de Nagi, la chica se mantenía despierta y le esperaba, ella se levantó de la cama cuando lo vi entrar.
_Yo…
_Quiero que vayas a Italia Nagi… hay cosas que necesito que hagas haya.
_Y… ¿Qué harás mientras tanto?
_Esto es urgente, no quiero que pienses en mí, ¿lo entiendes?
Nagi bajó la cabeza, él podía entenderla, llevaban años separados y ahora que por fin se reencontraban iban a volver a separarse, no era simple sentimentalismo, las cosas para él nunca tenían que ver con los sentimientos (solo cuando se trataba de Tsuna), era algo fuerte, la sangre que corría por las venas de Nagi era la misma sangre que corría por sus venas, era algo mucho más perfecto y más profundo que con muchas otras personas.
_Lo entiendo… ¿Qué debo hacer?
Le explicó todo lo que debía de hacer y cómo hacerlo, ella asintió en todo momento y una vez terminó de explicar Nagi le dio un ligero apretón en el brazo, era tímida y sabía que nada le quitaría esa ternura. La chica era linda por el solo hecho de ser ella.
_Confió en ti para hacer esto Nagi…
_Gracias por la confianza… lo haré lo mejor que pueda.
Después de esa despedida, salió de la habitación de Nagi, la vería… algún día probablemente.
Cinco días era muy poco tiempo… cinco días no era nada, no tenía el tiempo suficiente para arreglarlo todo antes de ir a esa ceremonia.
El trato con Giotto había quedado de la siguiente forma. Giotto sería uno de los que se enteraría sobre el lugar de la ceremonia del trinisette, engañarían a Tsuna para que se fuera a otro lugar y luego se irían al verdadero lugar y Mukuro haría hasta lo imposible por morir. Bueno, lo último había sido decidido por sí mismo. Ya que iba a ignorar el mandato de Tsuna entonces lo haría bien, no iba a matar a su hermano, aunque podría dejarlo morir nunca se lo perdonaría. No por Giotto, no por Tsuna, sino por la poca moral que le quedaba.
Quería guardar un poco de sí mismo antes de morir.
Se instaló en la sala después de vagar sin rumbo fijo, no quería estar con Tsuna ahora, podría quedarse dormido, prefería pensar hasta que todas sus inquietudes se acabaran, aunque fuera un poco. Por ello mismo se sorprendió cuando, a la luz de la noche (si, la noche tenía luz propia para él) se encontró con Hibari Kyouya. Pudieron haberse ignorado, pero al parecer hoy estaban en tregua.
_¿Inquietudes?
Preguntó, Hibari le miro vagamente y luego asintió.
_¿Lo mismo contigo?
_Claro, mi querido Tsunayoshi-kun está en la cuerda floja, no podría estar diferente.
_Podrías llorar en algún rincón… yo no diré nada.
_¿No me digas que tú estás así por…? ¿Cómo conociste a Reborn?
Hibari lo miró con molestia, él lo ignoró, obviamente.
_No me interesa si Reborn muere. Él fue el encargado de asesinar a mi familia.
La verdad fue tan sorprendente que Mukuro tuvo que forzarse a no expresar nada, esto sí que era muy… revelador. El pelinegro miró por la ventana, ciertamente era bonito, tal vez era la pareja de Reborn, por lo que sabía llevaban juntos mucho tiempo o tal vez simplemente no debería de importarle si tenía o no pareja.
_No lo sabía.
_No es como si lo dijera todo el tiempo. Yo odiaba a mi familia, así que le pedí que me entrenara y aceptó.
_Eres bastante retorcido.
_¿Y tú como conociste a Sawada?
_Su hermano me compró de una prisión.
_Y… ¿Yo soy el retorcido? Eres bastante idiota… ¿Sawada lo sabe?
_¿Saber qué?
_Que tú asesinaste al jefe de los Estraneo y aniquilaste a la mitad de ellos.
_¿Se supone que debe de saberlo?
_Eso sería conveniente.
Ciertamente, Mukuro nunca pensó en rebelar algo como eso, no es que odiara la idea, simplemente no le parecía importante contar que era un asesino, ¿qué se supone que ganaría con eso? Tsuna podría tenerle miedo y lo quería demasiado como para vivir con ello. Tal vez podría recurrir a otra cosa, como lanzar indirectas y…
_Si él muere… ¿realmente no quieres que sepa todo de ti?
_¿Acaso eres algún tipo de romántico y yo no lo note?
_Simplemente… soy un poco más realista que tú, si nunca se entera… ¿eso estará bien?
_Muy bien, ciertamente.
_Entonces no lo digas, así como él nunca lo ha notado, pese a que ibas a asesinarme años atrás por pensar que le había hecho daño.
_Esa era la excusa.
_…
_¿Qué pasara si Reborn muere?
_Nada, yo seguiré con mi entrenamiento.
_Realmente no están muy unidos.
_Lo respeto por su fuerza, sólo eso.
_Ya veo… será mejor que me vaya. Nos veremos otra noche.
_Eso es lo que pensamos ahora.
Mukuro lo miró, en la oscuridad de esa noche le pareció que Hibari brillaba un poco, si moría y no podía cuidar más a Tsuna sabía que él estaría al pendiente, la nube de Vongola, eso habían dicho cuando le dieron el anillo a Hibari. Lo cierto era que Mukuro no lo cambiaria, porque aunque lo odiara sabía que no existía alguien mejor para tomar ese lugar.
_Buenas noches.
Giró sobre sí mismo y se detuvo cuando sintió una mano sobre su hombro.
_Quiero que sepas que puedes cumplir con lo que quieras… yo haré el resto.
Las palabras tranquilizadoras y frías de Hibari le hicieron notar que el pelinegro estaba al tanto de todo lo que sucedía dentro de la mansión Vongola, pese a ello Mukuro asintió y salió de ahí. Aunque las palabras de Hibari eran tranquilizadoras él no pudo evitar ponerse un poco enfermo, de sí mismo. ¿Realmente podría irse y abandonar a Tsuna? ¿Dejar su relación?
Lo había esperado por tanto tiempo, esperado que alguien en el mundo fuera tan especial que consiguiera toda su atención, ¿realmente podría perder a ese alguien? Lo amaba, amaba a Tsuna, su forma de ser, su sonrisa, su honestidad, su belleza, su todo. Perderlo iba a ser tan difícil, más que temerle a la muerte le temía a no ver nunca más a Tsuna. El medio era tan atroz que podía pensar en huir y llevárselo. La idea era tan buena como estúpida.
Perderlo… iba a ser muy difícil.
.
.
Tsuna la vio escondida detrás de los pilares que proporcionaba la construcción de la mansión. Pudo haber esperado a que ella se acercará, pero no lo hizo, así que decidió dejar su entrenamiento como estaba e ir, quería hacer muchas cosas antes de que ese día llegara.
Cuando Kyoko lo vio cerca le sonrió con timidez y se alejó un poco, Tsuna la siguió hasta que llegaron a un rincón de la estructura externa, estaba un poco confundido, pero la cara de Kyoko decía que hablarían de algo importante.
_Escuche que dentro de cinco días pasará algo.
_Haremos un viaje Mukuro y yo.
Kyoko desvió la mirada, parecía angustiada y Tsuna comenzó a angustiarse un poco.
_¿Sucede algo malo?
_Escuche hablar a Mukuro-san… sobre lo que pasará pronto… Yo no quiero que vayas.
Ver a la linda Kyoko así fue un golpe ligeramente fuerte, pensó en una respuesta adecuado, finalmente se mordió el labio inferior y luego soltó un suspiro.
_¿Qué fue lo que escuchaste?
Kyoko moví las manos inquietamente Tsuna entrecerró los ojos.
_Te lo diré… Mukuro-san dijo que irías a una ceremonia que te mataría y que tomaría tu lugar junto con Giotto-kun y que… les pidió a sus amigos que te llevaran lejos y muchas más cosas…
Para ese momento Kyoko parecía estar a punto de perder los nervios, pero Tsuna ya lo sabía, confirmarlo era un poco diferente. Le sonrió a la chica y le acarició la cabeza con delicadeza.
_No te preocupes, yo no diré nada de lo que me has dicho ahora.
Parecía que esa era la menor preocupación de la chica, ya que Kyoko se removió de nuevo y sujetó su mano.
_¿Es cierto que puedes morir? ¿Si Mukuro-san te reemplaza morirá él?
Ver a Kyoko así le pareció tierno y supuso que Mukuro pensaba algo similar de él, le sonrió con gentileza, ahora entendía un poco los sentimientos que Mukuro tenía. Soltó un suspiro más y esta vez sonrió lo más tranquilizador que pudo, era lo único que podía hacer por Kyoko ahora.
_No va a pasarnos nada, esto es puro formalismo, ¿sí? Mukuro y yo estaremos bien.
Kyoko pareció aceptar a medias el comunicado, pero finalmente se fue y Tsuna soltó un suspiro.
Lo de Mukuro era algo que sabía desde hace tiempo, sabía lo que planeaba y también sabía cómo volverle la jugada, no iba a permitir que Mukuro tomara su lugar, porque lo amaba. El problema es que tenía miedo. El miedo que tenía de morir era algo… escalofriante. Si moría entonces dejaría de ver a todos, dejaría a sus guardianes, a sus amigos, a su hermano y a Mukuro. Ya no podría compartir más tiempo de diversión, ni sonrisas, ni besos ni abrazos. No podría dormir en la noche con su querido ilusionista, ni tampoco pasar tiempo con Giotto.
Todo eso le daba miedo.
No quería morir, no quería que las cosas terminaran así, su temor era tan alto que deseaba dejar todo e irse, pero si lo hacía mucha gente iba a morir, su hermano iba a morir.
No iba a permitir eso si podía evitarlo.
Simplemente preferiría vivir como alguien normal, con una familia normal, en un mundo donde no hubiera mafia y no hubiera nadie que le causara daño a nadie que amara.
Un mundo donde pudiera vivir con sus seres queridos sin temer que fuera a morir el día siguiente.
Pero eso no iba a pasar, él era un jefe de la mafia y eso no iba a cambiar porque así estaba marcado su camino. Escapar no era posible, huir era cobarde e ir hacia su muerte era lo más viable para que todos vivieran bien.
¿Cómo sabía que iba a morir? No era algo que se hubiera decidido por una orden divina, ni algo que le hubieran dicho, lo presentía, presentía que ese día quien iba a morir era él. Podría creer que todo era una mentira, pero no, su intuición nunca había fallado.
El día que conoció a Mukuro su intuición fue dura, le dijo que conocería a alguien importante y por ello trato diferente al peliazul. Hasta ahora entendía porque su intuición nunca había fallado, porque Mukuro realmente si se había vuelto alguien importante en su vida. Era su amor, el alma que había nacido para estar junto a la suya. Lo amaba tanto que el miedo de morir era mayor.
Tragó saliva y recobró fuerzas.
No podía ponerse a llorar ahora, de hecho, no quería llorar ahora, ahora quería entrar a casa, encontrar a Mukuro y besarlo hasta el cansancio.
Sí, eso era justo lo que iba a hacer.
.
.
Justo en ese momento Mukuro sintió algo sobre sí mismo, alzó el rostro y se encontró directo con otros labios, tardo un poco en reaccionar y recibió los labios con gusto mientras abrazaba al castaño sobre sus piernas. Lo que necesitaba, a Tsuna sobre sí mismo y sus suaves labios apretados contra su boca, lo amaba tanto que temía perderlo. Pero ignoró ese pensamiento y continuo besándolo duramente, después de todo así le estaba besando el castaño.
Sujeto a Tsuna por la cintura y lo elevó hasta que pudo cambiar la posición y lo recostó en el sofá, se apretó contra el cuerpo del menor y disfruto como el chico se apretaba más, lo amaba tanto que el placer era mayor.
Entonces las palabras de Hibari golpearon su memoria y se separó del chico. Lo vio ahí, expuesto y entregado, Tsuna quería hacerlo de nuevo y él podría hacerlo, pero cinco días era muy poco tiempo y aunque podrían utilizar ese tiempo para amarse mucho decidió que ocuparían este momento para hablar de las cosas que él mismo había decidido obviar.
_Hay algo que necesito decirte.
_¿No puede esperar?
Los ojitos cubiertos de lágrimas de placer y los labios rojos e hinchados como cerezas le invitaron a continuar con el acto, pero su poco raciocinio le indicó que se contuviera por lo menos ocho minutos, en ocho minutos podría soltarlo casi todo y luego besarlo para que él se conformara con lo que pensaba decirle.
_No puede esperar.
_B-bueno…
Tsuna se levantó del sofá lenta y temblorosamente, se acomodó la ropa y luego lo miró con decepción en la mirada, le sonrió y le acarició la mejilla.
_Ocho minutos, luego continuamos, ¿sí?
_…
Tsuna asintió, pero parecía aún decepcionado.
_Cuando era niño… vivía con mi madre. Ella me odiaba, porque mi padre se fue el día que mostré por primera vez mi poder, no sé si está vivo o muerto, ella decía que había muerto, pero yo no lo sé.
Tsuna elevó rápidamente la mirada al entender de qué iba la charla.
_Ella decayó demasiado después de ser abandonada, se volvió una mujer pútrida, no le importaba nadie más que sí misma, no nos alimentaba a Nagi y mí, y muchas veces nos utilizaba para conseguir dinero. Estaba loca y enferma, pero cuidaba a Nagi más que a mí y con eso me conformaba.
Los ojos de Tsuna nunca se separaron de su cuerpo, pero Mukuro agradeció que no hubiera pena en ellos.
_Cuando cumplí cuatro intentó matarme, Nagi me dijo que huyéramos y lo hicimos. Vagamos por las calles durante días, hasta que encontramos un lugar donde pudiéramos dormir. Lo tomamos como nuestro nuevo hogar. Pero no teníamos dinero y Nagi había comenzado a enfermarse. Tuve que robar a otros para comprar medicamentos y comida.
Recordar el pasado le daba tanto enojó que decidió cerrar los ojos para no comenzar a creer ilusiones involuntariamente.
_Entonces el líder de una familia me encontró, la familia Estraneo… se dio cuenta que tenía poder y dijo que fuera con él. Yo lo seguí porque prometió cuidar de Nagi, yo necesitaba que alguien nos cuidara… yo no podía hacerlo solo.
La impotencia que se siente tener esa edad y tener a alguien que confía en ti es pesada, sinceramente fue débil, ahora lo aceptaba y no le importaba tanto ya.
_La familia Estraneo intentó sacar lo mejor de mi poder, me sometieron a muchas pruebas… pero yo no supe que hacían lo mismo con Nagi, Nagi tiene poder, pero es diferente del mío, el de ella proviene de su interior, el mío de mi ojo.
Y lo que esperó nunca se enterara Tsuna salió de su boca.
_Mate a su líder junto con más de la mitad de su familia. Que la familia Estraneo haya desaparecido fue mi culpa.
No se sentía culpable por haberlos matado, sino por ser visto como un asesino por el chico que amaba. La familia Estraneo merecía la aniquilación desde que experimentaban con niños, Nagi fue una parte, él era otra parte, todos los niños que estuvieron ahí sufrieron. Se lo merecían.
_Hiciste lo que pensaste correcto… yo… hubiera hecho lo mismo… No deberías de sentirte culpable, porque no es culpa tuya…
_Soy un asesino, antes de llegar a ti maté a muchos chicos de la prisión en la que estaba.
Tsuna enmudece y supone que todo terminara, de repente el chico se junta, no lo abrazaba pero su cercanía le da paz y la seguridad que hoy no se separaran y tal vez nunca.
_No me importa si eres un asesino o el hada de los dientes… Mukuro te amo.
Tsuna era un idiota, tan idiota que no podía entenderlo, salía de sus entendimientos que existiera alguien así, alguien que lo quisiera pese a que conoce su pasado. Sujeta la mano del chico y la aprieta, un latido pasa por su mano y no sabe si es suyo o de Tsuna, de cualquier forma es armonioso y lo deja un poco con la guardia baja.
_Te amo.
Suelta, la mano de Tsuna tiembla y se calienta un poco más, pero finalmente siente como los dedos se entrelazan contra los suyos. Las palabras sobran y las acciones no bastarían, el lazo que comparten es tan fuerte que todo se sabe con el simple hecho de estar uno al lado de otros.
Claro, ambos saben que cederán a lo carnal y volverán a besarse, se tocaran y tal vez terminen todo el acto.
Pero por el momento, esto es suficiente.
Entonces Tsuna lo suelta, se levanta y se sienta a horcajadas sobre él, le acaricia el rostro con suavidad, hizo un recorrido con las yemas de sus dedos, tocó cada línea y curva, luego comenzó a besar. Tsuna era tierno cuando hacía eso, besaba su frente, su nariz, sus mejillas, su coronilla, su barbilla y luego lamia sus labios, en ese momento Mukuro abría la boca y aceptaba que el menor mandara en ese beso.
Sonrió contra el chico, luego lo cargó y lo elevó, lo miró a los ojos. Si existiera algo sagrado y Mukuro pudiera comprobar que era real, aceptaba que no lo idolatraría tanto como lo hacía con Tsuna, Tsuna era precioso por el simple hecho de ser quien era.
Estaba tan enamorado y cautivado que sus ojos solo podían enfocarse en Tsuna, en lo mucho que lo amaba, en lo mucho que lo adoraba…
En lo mucho que sufriría su partida.
.
.
Ver a la chica no le causo reacción alguna, hasta que ella se acercó y le dio algo, Hibari bajó la mirada y luego volvió a enfocarla en la hermana de Rokudo.
_Mukuro-sama me dijo que te diera esto antes de que me fuera.
_¿A dónde vas?
_Italia, hay cosas que Mukuro-sama necesita decirle a alguien.
_¿Desde cuándo comenzaste a utilizas ese sufijo?
_No importa… por favor, ayuda a Mukuro-sama, Hibari-san.
Entonces ella hizo una reverencia y se fue, miro una vez más la nota y luego la apretó en el puño.
Mukuro Rokudo era un completo idiota.
.
Y ya casi llegamos al punto culminante de este fic, la tan esperada ceremonia de Trinisette, realmente… eso será todo un lio xD
Espero que las haya gustado el capítulo!
Shao~ shao~
