Cuando encuentras ese alguien que te complementa, sabes sin lugar a dudas que vivir alejados seria doloroso. Sin embargo, nunca te preparas para que un evento desafortunado te aleje de tu otra mitad. Pero encontrarlo por tercera vez no estaba en mi mente, no la primera vez que la aleje y ciertamente no cuando creí que era feliz con alguien más, ahora que sé que puedo tener la familia que siempre quise a su lado, no dejare pasar esta oportunidad, es por eso que justo ahora me encuentro de pie ante su puerta con veinte minutos de antelación, lo único que ella no sabe es que no solo vine a ver a nuestro hijo.
Tres golpes en la puerta y unos segundos después la misma es abierta revelando a una desaliñada y hermosa Bella, con Thomas es su pecho.
― Hola.
― Te ves hermosa ―. Se sonrojo de un adorable rosa que mancho sus mejillas y volteo la vista evitando mi mirada.
― Les traje esto ―. Dije mostrando las rosas y el peluche que tenía en una mano. Sus ojos se agrandaron de sorpresa y una perfecta O se formó en sus labios.
