Capítulo 14: Supervivencia del más fuerte
A toda velocidad se alejó de la zona rocosa, dirigiéndose hacia una región desértica, árida y deprimida. Alcanzó una superficie plana, rodeada de cordilleras de origen volcánico y desprovisto de vegetación. Sus ojos denotaban un tono rojizo, que parecían las mismas llamas del infierno, debido a su furia, pero estaba temeroso y dudoso al mismo tiempo. Debía darse prisa o de lo contrario su existencia en este mundo llegaría a su fin.
- Kagura… si pensaste que te librarías de mí, ¡estás muy equivocada!... te mataré antes que logres hacer algo… – se dijo a sí mismo Naraku –… y ya sé cómo acabar contigo…-
._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.
- Cometiste un grave error Sesshomaru- le dijo el monstruo con cabeza de víbora, exprimiéndolo aún más con su poderosa cola.
- ¡Ja! No me hagas reír…- respondió fríamente, buscando algún tipo de escapatoria – ¡Ni creas que me has vencido!-
Y entonces supo exactamente qué hacer, como si hubiera encontrado la solución a sus problemas, el demonio de ojos dorados contrajo su rostro repentinamente, reuniendo toda su energía, todo su poder, dispuesto a expulsarlo en cualquier momento. Su mirada comenzó a cambiar rápidamente, tornándose completamente roja. Sus facciones delicadas comenzaron a mutarse drásticamente, volviéndose más rudas y escalofriantes. Sus garras fueron creciendo, sus colmillos acrecentaron sus medidas, todo su cuerpo estaba sufriendo una transformación, aumentando en tamaño hasta lograr su máximo poder.
Shihai ya no pudo contenerlo, y se vio forzado a soltar su agarre abruptamente, ya que el tamaño de su presa, se había incrementado considerablemente. Retrocedió unos cuantos pasos al verse en frente de una enorme bestia blanca con aspecto de can, con feroces colmillos y garras, y aunque le faltara una de sus extremidades, se veía temeroso.
- ¿Así que esta es tu verdadera apariencia Sesshomaru?- le preguntó, sin mostrar miedo – esto será muy interesante… pero te advierto que sólo el más fuerte sobrevivirá… ¡y ese seré yo!-
La gigantesca bestia sólo gruñía enfurecida y se preparó para atacar, alcanzando a Shihai con sus garras. Pero éste no se dejó intimidar ante este movimiento, de modo que sujetó la pata delantera de Sesshomaru y lo levantó, arrojándolo con una gran potencia directo contra la pared de la cueva, atravesándola como si hubiera estado hecha de papel. Una gran nube de polvo se levantó, impidiendo ver a ambos contrincantes.
Sorpresivamente y a una gran velocidad, el demonio blanco se incorporó y saltó hacia su enemigo, embistiéndolo sin que éste pudiera reaccionar a tiempo para defenderse. Shihai salió disparado por los aires, impactándose contra un enorme peñasco. La batalla entre ambos monstruos era atemorizante, ninguno de los dos se daba por vencido, luchando cada uno con su máximo poder, destruyendo todo a su paso. El interior de la cueva ya no era suficiente, y terminó desplomándose, a lo que ambos decidieron continuar con mayor libertad en las afueras.
A su vez, la espada Tokijin de Sesshomaru, seguía muy de cerca los pasos de su amo, esperando ser utilizada, y se movilizaba como si tuviera vida propia, desplazándose suavemente sin ser percatada por ninguno de los contrincantes.
._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.
Había llegado a una especie de manantial, que extrañamente se ubicaba en medio del desértico territorio volcánico. La mujer de ojos marrones y labios carmesí, finalmente encontró lo que andaba buscando y sonrió maliciosamente.
- Al fin pude dar con él…- musitó para sí misma – Naraku, ¡prepárate!-
Abrió su abanico y lo elevó, invocando a los vientos con una sola agitada, provocando un remolino dentro de la poza de agua. Del fondo, comenzó a emergerse una especie de enredadera y en medio de ésta se encontraba ¡el corazón de Naraku! Pero ¿qué era esto? Al parecer Naraku, había sido muy cauteloso, al menos lo suficiente para proteger su fuente de vida de cualquier amenaza. La mortal trampa de Shihai, ahora era un escudo, más bien una coraza, y no sería tan fácil de destruir.
- ¡Ahora sí, no habrá nada ni nadie que me pueda detener!- expuso Kagura satisfecha – ¡Al fin seré libre!-
Justo en el momento en que se dispuso a lanzar su técnica "danza de cuchillas" en contra de esa coraza protectora, una voz ronca y lúgubre a sus espaldas la aturdió, provocándole escalofríos y temor.
- ¡No tan rápido Kagura!-
Se volteó lentamente y ante sus ojos se encontraba su mayor pesadilla, el ser al que tanto odiaba y que le hacía la vida imposible en cada oportunidad. ¡No podía ser cierto!… ¡¿cómo se dio cuenta de sus planes tan rápido? Con un ágil movimiento, logró apartarse de él, lo suficiente como para que no la tomara desprevenida.
- ¡Naraku!- masculló agitaba, por el nerviosismo.
- Veo que encontraste mi fuente de vida y por ende mi punto débil…- le respondió, dirigiendo su mirada hacia la enredadera - ¿de verdad pensaste, que podrías acabar conmigo? Recuerda que yo tengo tu corazón en mi poder…-
Kagura no supo dar respuesta, ¿cómo iba a defenderse?, el miedo y el terror se apoderaron de su mente y de su cuerpo, ya que quedó completamente estática ante su creador.
- Ves esto…- dijo repentinamente Naraku, sosteniendo algo en sus manos – si lo oprimo… tú sufrirás… y si lo destruyo, ¡morirás!-
La mujer se encorvó ante el intenso dolor en su pecho, cayendo de rodillas al suelo… ese maldito estaba jugando con ella, provocándole una lenta agonía. Mientras él tuviera su corazón en sus manos, ella no tendría salvación… pero ya no le suplicaría por su vida… estaba cansada de obedecerlo, de ser manipulada a su antojo y aún así se negaba a morir en sus manos…
- Naraku… yo- musitó con la voz entrecortada.
- Hmmm… está bien…- sonrió repentinamente, debilitando el agarre al órgano vital de Kagura - te concederé tu libertad…-
¡¿Qué fue lo que dijo? ¿Le otorgaría su libertad? Pero ¿por qué? ¿Por qué ahora? Aún no lograba asimilar sus palabras, cuando de pronto, sintió su corazón nuevamente palpitar dentro de ella. Se llevó la mano derecha hacia su pecho, sintiéndolo latir nuevamente dentro de ella. Unas pequeñas lágrimas emergieron de sus ojos marrones, eran tantas las emociones que sentía en ese momento, tanta su alegría, que no supo contenerse.
Sin embargo, al reponerse de su conmoción y asombro, el temor volvió a invadirla. ¡¿Qué es lo que planeaba Naraku? Después de su traición, de seguro la mataría y esta vez sería definitivo. Levantó su rostro hacia él, y lo vio parado en frente de ella, con los ojos rojos y con una sonrisa maquiavélica. Tragó fuerte, al sentir su garganta completamente seca, respirando cada vez más agitada…
- Pobre Kagura… dime ¿acaso no estás conforme con mi regalo?- preguntó cínicamente – Lástima que no tendrás el suficiente tiempo para disfrutarlo…-
Como un relámpago, la golpeó fuertemente en el estómago, haciendo que ella se estrellara contra un tronco seco junto a la poza de agua. Quería matarla lentamente, disfrutando cada gesto de dolor y temor de la mujer. Se aproximó nuevamente hacia ella, pero cuando se dispuso a golpearla otra vez, una flecha le obstruyó el camino. Elevó la mirada y al ver de quién se trataba, frunció el ceño.
- Kikyo…-
Esa fastidiosa sacerdotisa, de nuevo se estaba entrometiendo en lo que no le concernía. Pero esta vez, no dudaría en matarla, ahora que ya tenía todo el poder en sus manos y que prácticamente era inmortal.
- Naraku ¡maldito! ¿Creíste que podrías escapar?- lo desafió la mujer que templaba el arco en sus manos.
- No me hagas reír Kikyo…- y con un ademán lanzó sus feroces tentáculos contra ella, sin darle tiempo a reaccionar – ¡Al fin me desharé de ti!-
No supo como la había atrapado tan rápido, su velocidad era impresionante, inclusive parecía desaparecer al movilizarse. Su respiración comenzaba a dificultársele y sentía como todo su cuerpo estaba siendo quebrado, como una rama seca.
- ¡KIKYO!- se escuchó un grito provenir de la parte posterior.
Naraku al voltearse, nuevamente sintió la furia recorrer todo su ser, provocándole malestar en lo más profundo de su ser. Ese maldito híbrido no había muerto en manos de Shihai, y al parecer Kouga también se había librado de su control, ya que yacía inconsciente sobre la espalda de la mascota de la exterminadora. Tendría que acabar con todos ellos, ¡él mismo!
._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.
Ambos oponentes se mostraban agotados, pero ninguno daba su brazo a torcer, a pesar de su notorio cansancio. La respiración de los dos demonios era cortante y sus heridas eran graves. El pelaje de la bestia con aspecto de can, que en un principio era blanco, había tomado un color grisáceo y escarlata en algunas partes de su cuerpo, sobre todo en su pecho. El monstruo con cabeza de víbora, por su lado, había perdido uno de sus brazos, por lo que comenzaba a desangrarse.
- Veo que eres un oponente digno de mi- dijo Shihai, sonriendo confiadamente – ¡pero no me podrás derrotar!-
Ante el asombro de Sesshomaru, el demonio se paró firme contra el suelo y después de un fuerte rugido, le volvió a nacer un nuevo brazo. ¿Acaso sería imposible derrotarlo? Tendría que acabar con esta pelea lo antes posible, o de lo contrario, esa víbora terminaría por vencerlo.
Esa reconstrucción le había costado mucha energía, pero hubiera sido demasiado difícil pelear sin una extremidad, sobre todo para utilizar su último recurso. Decidió que lo mejor sería terminar todo con un solo golpe. Shihai elevó su cola sobre su cabeza y la apuntó directamente hacia Sesshomaru, para expulsar todo su poder. La punta de su aguijón comenzó a ensancharse a manera de un cañón.
La enorme bestia blanca vio sus intensiones, y comprendió que este sería el último ataque. Sería demasiado intenso como para poder esquivarlo, así que retrocedió un poco, se paró firme y abrió su hocico. Dentro de éste comenzó a acumularse una gran cantidad de energía que sería expulsada al mismo tiempo que la del monstruo con cabeza de víbora.
Después de un corto lapso, ambos habían reunido lo necesario para destruirse entre ellos y desaparecer por completo los alrededores. Sus rugidos unísonos dieron paso al ataque, surgiendo una gran explosión con el chocar de sus poderes, destrozando por completo las montañas rocosas que los rodeaban. Un gran destello cubrió toda la zona, seguida por una nube gris, impidiendo ver el resultado final de la masacre.
Todo había quedado reducido a cenizas y polvo, y lo que en un principio había sido una región montañosa y rocosa, terminó siendo una planicie desértica y sin vida. En medio del campo de batalla, se había creado un gran cráter, denotándose a dos cuerpos tirados en los extremos. Uno de ellos comenzó a moverse, gimiendo de dolor provocado por las heridas. Logró ponerse de pie con extrema dificultad y dirigió su mirada hacia su contrincante. Caminó lenta y pausadamente hacia él y vio que aún se encontraba con vida…
- Eres… más fuerte… de lo que imaginaba…- musitó Shihai derrotado desde el suelo, riendo con arrogancia después – pero no durarás mucho… y también morirás…-
- ¡Supervivencia del más fuerte!- fue lo único que le respondió, con gran frialdad en su mirar, recogiendo su arma que se encontraba a unos cuantos pasos de él.
Habiendo recuperado su espada Tokijin, lo culminó de una vez por todas, para que se callara, desapareciendo el cuerpo de la extensión de Naraku al instante, convirtiéndose en polvo. ¡Era cierto! Ya no le quedaba mucho tiempo de vida… no después de haber recibido el ataque de las garras venenosas Shihai en la batalla. Pero aún así, había resultado ser el ganador y no se dejaría vencer… no hasta acabar con Naraku también.
- ¡Infeliz!- dijo Sesshomaru con su último aliento, antes de caer inconsciente.
._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.*-*._.
- ¡Suéltala maldito!- exigió el híbrido exasperado.
- Ja ja ja… no me digas que has venido a salvarla Inuyasha…- se bufó Naraku al ver la expresión de éste.
El híbrido estudió el lugar en el que se encontraba, y se detuvo en el cuerpo de Kagura que yacía inconsciente junto a un tronco seco. Al parecer ella lo había traicionado y ahora quería matarla… pero no parecía ser la única razón. ¿Por qué huyó de la cueva tan repentinamente? Seguramente ocultaba algo más…
- Inuyasha… ¡el corazón de Naraku!- exclamó Kagome al divisarlo sobre el agua, en medio de una enredadera de veneno, creada por Shihai.
- ¡¿Qué dices?- dijo incrédulo – Así que por eso huiste… Kagura encontró tu fuente de vida, y tenías que protegerlo… veo que no todo está perdido…-
La ira se apoderó de él, su corazón estaba completamente expuesto, pero encontró una salida a sus problemas… ¡ese maldito de Inuyasha no se atrevería a atacarlo! ¡No lo haría con Kagome en su poder! Esa mujer era su debilidad. ¡Le demostraría quién mandaba y quién era el más fuerte!
Continuará…
N/A: Bueno, finalmente Shihai ha muerto después de dar tremenda batalla y dejar medio muerto al poderoso Sesshomaru. ¿Logrará llegar al manantial para derrotar a Naraku con sus propias manos? Sé que muchas de ustedes me querrán pegar por eso, pero créanme, la acción aún no termina xDD.
El misterio del punto débil de Naraku, por fin ha sido revelado y mejor aún, ya fue descubierto! Sin embargo, éste no se dará por vencido e intentará ganar a toda costa, destruyendo todo a su paso!
Hola mis queridos amigos! Nuevamente trayéndoles un nuevo capi…
Quiero dejar unos saludos y agradecimientos express a aquellas personitas lindas que me leen y dejan sus valiosos reviews: AllySan, setsuna17, Kagome-chan1985, Lolichan36 y Annie. Me alegra tanto que sigan con mi fic y sobre todo que les esté gustando ^_^
Me despido una vez más, esperando que el capi haya sido de su completo agrado! Agradeciendo por supuesto a todas aquellas personas que sólo leen también. Muchas gracias!
Besitos y hasta la próxima!
P.D: Hace poco publiqué un nuevo fic, más bien dicho un One-Shot. Una loca idea que surgió por año nuevo, principalmente para darles mis mejores deseos! Muy sencillo, pero aún así con mucho cariño. Tal vez les agrade y se animen a leerlo (lo cual me encantaría ^/^). Se llama "Un nuevo año… un nuevo comienzo". Por cierto, quiero agradecer especialmente a AllySan por leerlo… Muchas gracias bonita por tu review n_n!
