Harry Potter y el comienzo de una guerra.
XIV.Ataque en Bristol y el guardián de los elementos.
Un batir de alas hacia eco en el silencioso bosque. Mikael sobrevolaba el frondoso bosque, rozando las copas de los fornidos pinos con sus alas. Debes en cuando miraba sobre su hombro y alentaba a un moreno que volaba con dificultad a sus espaldas.
-Esto es difícil, pensé que resultaría mas sencillo-reclama Harry, retirando el sudor de su frente.
-Esto no es como volar en escoba-reñía el guardián al moreno-Ahora tu eres la escoba, debes sentir el aire, complementarte con el-
El moreno se tallaba los ojos con cansancio, el sol abrazaba dolorosamente su piel, pequeñas punzadas atacaban su cabeza, que muy pronto se convertiría en jaqueca.
Semanas atrás sentía emoción sobre el tema de volar, pero conforme pasaban los días, su emoción se convertía en desilusión. Lograba mantenerse en el aire a trompicones, los cambios repentinos de aire, le causaban serios problemas al moreno. Y el que Mikael le mandara en discreto "pequeñas" ráfagas de aire no le ayudaba en absoluto.
Su cuerpo brillaba a causa del sudor y su cara refleja una seria fatiga, sus ojos comenzaron a cerrarse sin pedir permiso al moreno, sus alas dejaron de batirse y cayeron inmóviles a los costados del moreno. Su cuerpo comenzó a perder altura y cayo precipitadamente al vacio.
Mikael giro su cabeza extrañado por no escuchar el batir de alas del moreno, y para su horror observo como el moreno caía a gran velocidad.
-¡¡¡HARRY!!!-dio rápidamente la vuelta y se lanzo hacia el moreno.
Los ojos de Harry se abrieron con dificultad a causa del grito de Mikael, el piso se encontraba a unos cuantos metros del moreno, alzo sus alas aminorando un poco la velocidad, pero su cuerpo se estrello con fuerza en la húmeda tierra.
Mikael aterrizo con un golpe seco y corrió hacia el inconsciente Harry, un pequeño hilo de sangre corría por la frente del moreno, perdiéndose en su oscura cabellera.
Una salada brisa le golpeaba la cara con insistencia, desesperados gritos entraban por sus oídos taladrándolos dolorosamente. Con pesades abrió sus ojos que se abrieron de sorpresa al ver una tempestad ante el.
La costa lucia inquieta y agresiva. Un pequeño temblor hizo tambalear al moreno, haciéndolo trasbillar hacia atrás, un pequeño rotulo detuvo al moreno en su próxima caída. El puerto de Bristol era atacado violentamente por pequeños pero mortíferos temblores.
La gente trataba de correr, buscando un lugar seguro o para algunos desafortunados algo para poder agarrarse con fuerza. Un ruido alerto al moreno, dirigiendo de nuevo su mirada hacia la costa. Algunos barcos aparcados junto al muelle se agitaban violentamente, arrasados por las olas salvajes que se estrellaban con fuerza. Un nuevo temblor de mayor magnitud volvió a sacudir el muelle. Pequeñas grietas comenzaron a correr a lo largo del asfalto creando un piso irregular.
El silencio volvió a reinar, solo el gorgojeo de las aves resonaban por el lugar, obligando al moreno a mirar el gran desastre que se alzaba ante sus ojos.
Las olas eran arrastradas mar adentro dejando la amarillenta arena desnuda, el agua comenzó a deslizarse rápidamente hacia el puerto nuevamente, creando una sola oleada de varios metros, que se deslizaba con gran rapidez, la gente miraba estática como la ola se dirigía con rapidez hacia ellos, el pánico se reflejaba en sus ojos, viendo de frente a la muerte. La gente comenzó a movilizarse hacia el centro de Bristol, tratando de alejarse lo más lejos posible del puerto.
Harry alzo sus manos hacia la costa, preparado para detener cualquier cosa. Un gran campo de fuerza salió de las manos del moreno, haciendo estrellar el agua frente a el. Pero una gran parte del la ola paso con furia hacia los lados del campo, estrellándose estrepitosamente en los edificios coloniales que se edificaron a orillas del puerto.
La corriente había tomado desprevenida a la gente que se había quedado rezagada por algún motivo, haciéndolos estrellarse violentamente en impenetrables muros de piedra.
Un sonido ensordecedor viajo por todo el lugar, Harry miro hacia las altas torres del campanario de la iglesia, una enorme campana de oro caía desde lo alto, Harry miro con horror que dos niños miraban petrificados a su alrededor buscando con desesperación a su madre. Harry acelero el paso y se hinco junto a los niños y los cubrió con sus imponentes alas, una cúpula se formo alrededor de ellos haciendo rebotar la campana que cayo con un sonido sordo a unos metros de ellos.
Harry deshizo el "abrazo" asegurándose que los niños estuviesen a salvo, uno de los niños abrió sus ojos y giro su cabeza para ver a su salvador, pronto su boca se abrió ligeramente y dio un disimilado codazo a su hermano, el mayor de los hermano miraba con incredulidad a la gigantesca campaña que yacía a su lado, y molesto por el "ligero" codazo de su hermano entorno sus ojos hacia el punto que miraba con asombro su hermano, un pelota resbalo por sus pequeñas manos que reboto a los pies del niño.
Harry miraba a con nerviosismo a los pequeños, su incomodidad aumento cuando ambos niños los miraban con la boca abierta.
-Señor ¿Es nuestro ángel guardián?-pregunto el mas pequeño de los hermanos, sus ojos brillaban con ilusión e inocencia.
Harry se sonrió al pequeño, abrió ligeramente su boca para contestar la pregunta, cuando una voz desesperada lo interrumpió.
-¡¡¡Alec, Ryan¿Dónde están?-una mujer rubia avanzaba a trompicones entre el mar de gente que se formaba y le cortaba el paso.
Harry sintió como su cuerpo comenzaba a desaparecer y se hundía en un oscuro abismo.
Los niños corrieron hacia los brazos de su madre, abrigándose en ellos.
-Mami, vimos un ángel- respondió Alec, mientras miraba sonriente hacia el punto donde había estado Harry.
Una molesta luz se colaba entre sus ojos entreabiertos, una suave tela se deslizaba en su frente. Rochel limpiaba cuidadosamente la herida hecha hace unas horas.
-Vaya veo que has despertado¿Cómo te sientes? Tuviste una fea caída-exclamo con un toque de humor la guardiana.
-Si, ahora se la razón de que porque siento que se me parte la cabeza en dos-dijo el moreno mientras se tocaba con delicadeza la herida sangrante.
-¿Cómo fue que te desmayaste?-inquirió la guardiana, mientras observaba al moreno con sus hermosos ojos flameantes.
Harry detuvo su mano frente a sus ojos, y recordó el puerto de Bristol devastado bajo las furiosas olas del mar.
-Hubo un ataque en el puerto de Bristol…yo…no se como llegue ahí en cuestión de segundos, sentí que abandonaba mi cuerpo, como toda se desvanecía ante mis ojos, sentí como caía al suelo y el grito de Mikael que me hizo volver a la realidad por unos segundos, después solo fue oscuridad…cuando volví en si, me encontraba frente a las costas de Bristol, las olas comenzaron a tornarse agresivas golpeaban con furia el muelle, no creo que haya sido casualidad….alguien planeo el ataque…alguien como….-
-Damon-Mikael entro velozmente al lugar, sus ojos destellaban con un toque de furia. –el provoco esto…no se como lo hizo, es imposible, no estaba en el lugar…es inexplicable-su mirada se perdió en el ocaso que se admiraba desde la ventana empedrada.
-¿Cómo sabes que fue el?-pregunto el moreno mientras se sentaba en la cama, causando una mueca de dolor a causa del esfuerzo.
-Damon es capaz de controlar los cuatro elementos a la perfección, solo hay dos personas en todo el mundo que tienen ese poder…Damon y tu-Mikael se giro con brusquedad y miro al moreno que lo miraba con los ojos abiertos de la impresión.
-¿Mi madre también podía hacerlo?-
-No-exclamo con rapidez la guardiana-Lily solo tenía la sabiduría y control de un solo elemento, el del fuego, yo misma le enseñe y la ayude a perfeccionarlo-
-Cada vez que un guardián de los elementos muere, uno nuevo nace, como un ave fénix, renaciendo de las cenizas.-
-Pero si Damon fue el ultimo guardián de los elementos, y no ha muerto, como es posible…?-
-Damon renuncio a eso, un guardián debe proteger por el bien y no utilizar sus poderes para causar el mal, un angel es de corazón puro y noble, pero Damon solo hundió su corazón en las sombra del miedo, y la avaricia, el esta muerto de corazón- Mikael volvió a mirar por la ventana observando el gran manto celeste que se oscurecía poco a poco.
-Pero como fue que estuve en un lugar a kilómetros de distancia en cuestión de segundos y sin mi cuerpo-
Mikael se rascaba la barbilla con actitud pensante.
-La transportación es un poder que no todos pueden dominarla a la perfeccion. Existen dos maneras de transportación, la corpórea, que es la que normalmente conocemos, y la espiritual que es la que tu lograste dominar, es muy peligrosa si no la logras comprender tu espíritu podría quedar atrapado fuera de tu cuerpo, debemos trabajar en ello para que la perfecciones. –los ojos del angel brillaron con preocupación-Pero por ahora debemos averiguar como Damon logra controlar los elementos sin su presencia….
