Capitulo 14: Misterio
Hermione al escuchar la pregunta de Severus lo mira s los ojos y le sonríe - Entiendo por todo lo que pasado desde su niñez, los maltratos de su padre y las burlas de Sirius y el padre de Harry, ya sé que debo hacer - pensó la castaña mientras se acercaba a Severus y lo besaba tiernamente y abrazándolo por los hombros.
El beso se tornaba cada vez más pasional, ambos estaban tan absortos en lo que estaban haciendo, que no les importo nada de lo que pasaba a su alrededor, a cada segundo que pasaba la distancia entre ambos se acortaba, comenzando así a acariciarse entre sí, Snape decidió dar un paso más, comenzando así a tocar con suavidad los pechos de la castaña por sobre la blusa de la ojimiel que gimió dentro del beso, el pelinegro empezó a desabrochar la blusa de la leona sin prisa alguna, sin embargo, se detuvo de pronto al sentir como se cerraba la puerta de su habitación, se separo levemente de la prefecta, que tenía una mirada confusa y le pregunto - Que sucede?
- Alguien ha entrado a mi habitación - dijo Severus sacando su varita del bolsillo de su levita.
- Q-Que? - pregunto con preocupación mientras se cerraba la blusa y al verlo colocarse delante de ella.
- Tranquila, vamos a ver de quien se trata - le dijo Snape a la ojimiel que asintió.
Severus salió a través de las puertas que se crearon en la pared, a la vez que miraba a su alrededor en busca de encontrarse con alguna persona, al no localizar a nadie, miro nuevamente por toda la habitación encontró una nota sobre la cama, la cual la tomo y la leyó segundos después.
Severus, ven a mi oficina junto a la Señorita Granger cuando acaben lo que estaban haciendo… Tengo algo importante que anunciarles
Albus
Una vez que Severus leyera la nota, se sonrojo levemente - Maldito anciano, has visto eso no es así? - pensó antes de voltearse hacia la entrada del pensadero y decir - Puedes salir, Hermione, solo era Albus dejando una nota - dijo recuperando su postura normal.
Al escuchar las palabras de la serpiente, la castaña salió con nerviosismo hacia la habitación principal - D-Del profesor Dumbledore? - pregunto con preocupación.
- Si, quiere que vayamos hacia su oficina - dijo el pelinegro con simpleza intentando relajar a la castaña.
- A su oficina?... porque? - pregunto con una mezcla de confusión y nerviosismo.
- No tengo ni la mas mínima idea, Hermione - contesto Snape intentando no pensar en lo peor.
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A las afueras del castillo, sentados bajo la sombra de un árbol, se encontraban Draco y Pansy, esperando a que los demás llegasen a su encuentro, los minutos pasaban y el rubio observaba con atención a la pelinegra que estaba levemente sonrojada - Pans?
- Eh? Que ocurre Draco? - pregunto la serpiente ante el llamado de su amigo.
- Bueno, esa pregunta te la iba a hacer yo a ti - dijo el príncipe de Slytherin con una pequeña sonrisa.
- Uh? a mi no me ocurre nada - contesto inmediatamente la prefecta de la casa de las serpientes.
- Oh, Pansy! vamos, te conozco perfectamente y se que algo pasa por tu mente - dijo el rubio logrando ruborizar aun mas a la pelinegra.
- Agh! me molesta lo mucho que me conoces, Malfoy! - respondió algo molesta mientras se cruzaba de brazos.
Draco sonrió divertido ante la respuesta de su compañera de casa antes de decirle - y bien, que es?
- Es… es sobre, Theo - dijo en un susurro
- Theo? - pregunto el rubio recibiendo un leve asentamiento de parte de Pansy - Que pasa con él?
- Es… bueno, tu sabes… eso - dijo con nerviosismo la pelinegra.
- Eso? - pregunto confundido el rubio.
- Si… eso… te mencione una vez que Theo me atraía no?, bueno, quizás se lo podría decir - dijo Pansy mirando hacia el lado contrario de donde se encontraba el príncipe de Slytherin.
- Creí haber escuchado que te gustaba Theo, no que te atraía - dijo Draco pensando en las palabras de su amiga.
- Gustar?... quien dijo que me gustaba, Theo?, a mi no me gusta, Theo, Draco - dijo con una mezcla de nerviosismo y molestia.
- Wow, Pansy, tranquilízate, quieres? - le dijo Malfoy tratando de calmar a la pelinegra antes de proseguir - Pans, no tiene nada de malo que te guste, Theo… porque reaccionas así? - pregunto con curiosidad.
- No quiero escuchar un no como respuesta - dijo con claridad la prefecta de la casa de las serpientes.
- Ah, ya entiendo - pensó el rubio antes de decirle - Pues no lo sabrás hasta que no lo intentes - dijo con una sonrisa.
- De que estas… - dijo la pelinegra antes de ser interrumpida por una voz conocida.
- Draco, Pansy, aquí estaban - dijo el elegido con un tono de intranquilidad en su voz.
- Que sucede, Harry? - pregunto el rubio acercándose junto a Pansy.
- Dumbledore nos necesita en su oficina, los demás ya están en camino - dijo el chico de la cicatriz.
- Dumbledore? - preguntaron ambas serpientes a la vez ganándose un leve asentamiento de parte de Harry.
- Para que nos habrá llamado? - pregunto la pelinegra obteniendo un "no se" del elegido antes de comenzar a andar.
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Hermione caminaba de forma pensativa mientras observaba el rostro preocupado de Severus - Aun se me es extraño verlo de esa forma - pensó la castaña sin apartar la vista.
Severus al sentir la mirada de la leona, esta volteo sumamente sonrojada - Que sucede? - pregunto el profesor.
- Ah, no es nada - respondió la castaña sonriendo con nerviosismo.
- Ah, si?... entonces porque estas tan nerviosa? - pregunto Snape con una sonrisa perspicaz.
- Es solo… me preguntaba para que nos querrá el profesor Dumbledore - dijo la leona cambiando el tema.
- Eso también me lo estaba preguntando, ese anciano a veces suele ser muy misterioso - dijo con seriedad el maestro de DCAO.
- Eso me preocupa un poco - dijo la castaña con un ativismo de preocupación en su voz.
- Tranquila - dijo solamente el pelinegro tomándole la mano a la castaña que le sonrió con alegría.
Al llegar a la gárgola, Severus se adelanto un paso delante de la castaña y pronuncio hacia la gárgola - Gangreas de Chocolate - dijo Snape, esperando unos segundos antes de que el paso quedara libre.
Hermione al escuchar la contraseña se percato de todos los intentos fallidos que pronuncio días antes.
El pelinegro se volteo hacia la leona y le indico que pasara primero, durante largos segundos subieron por aquella escalera en forma de caracol, donde al fin llegaron a la puerta del despacho del director.
Severus presintió algo extraño tras aquella puerta, por inercia saco su varita indicándole a la castaña que hiciera lo mismo, el jefe de la casa de Slytherin, abrió la puerta con la varita en la mano, la bajo al instante de ver a Minerva junto a Albus que estaban hablando cerca del cuadro del ex directo Black, giro su cabeza hacia Hermione al sentir como le tomo el brazo con algo de temor, al ver de lo que la prefecta de Gryffindor se había aferrado a él, abrió los ojos con suma sorpresa, jamas espero ver aquella persona sentada entre Lucius y Narcissa, con un semblante de total palidez y unas ojeras muy pronunciadas por el cansancio - Rodolphus - dijo mientras se acercaba al mortifago que levanto la mirada hacia Snape intentándole sonreír sin éxito alguno.
La castaña se acerco a sus amigos que estaban al otro lado de la habitación con unos rostro teñidos de sorpresa por la presencia de aquel hombre.
