Konichiwa !!
grax x sus reviews !! TwT
esta semana la tengo algo complicada, asiq no c si podre actualizar x estos dias... pero intentaré XD
Feliz cumple Lucy !! ^^
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14. Un día en el parque
El sonido del metal chocando contra metal hacía eco en medio de la oscuridad de la noche.
La guadaña comenzaba a ganarle a la lanza, aunque eso no significaba que tenía la victoria asegurada.
Su oponente, a pesar de no estar al nivel de ella, era bastante fuerte.
Era un muchacho de cabello oscuro, atado en una cola de caballo corta, que se levantaba en algunos picos. Sus ojos estaban cubiertos por unos extraños lentes que tenían una línea roja atravesándolos horizontalmente y su piel era ligeramente morena.
Ella blandía su guadaña constantemente contra él, sin darle tregua, mientras que el otro demonio solo podía retroceder, defendiéndose con su lanza.
Finalmente, el chico tropezó con una roca, cosa que la rubia aprovechó para darle el golpe final y terminar con aquella pelea de una vez.
Fue un corte limpio, justo por la mitad.
El muchacho desapareció en una intensa luz, mientras que su sangre impregnaba todo el lugar.
Maka cayó de rodillas extremadamente agotada, jadeando en busca de aire, justo al instante que llegó su contratista.
_¡Maka!_ la llamó al llegar y verla en aquella condición.
Ella alzó su mirada para verlo. Al parecer, no era la única que respiraba agitadamente.
_Ven_ dijo tendiéndole una mano, que la rubia tomó al instante para ponerse de pie _¿estás bien?_
_Descuida, no me pasó nada_ le respondió para tranquilizarlo.
Observó sus ropas detenidamente. Tenía algunas manchas de lodo y algunos raspones. Por un momento se sintió culpable por dejarlo solo en el bosque, pero tenía que apartarse de él para pelear con todo su poder. Esbozó una pequeña sonrisa tierna y cálida antes de alzar una de sus manos y limpiarle una mancha de lodo que tenía en una mejilla.
_Te caíste…_ no fue una pregunta, sino una afirmación.
La voz con la que pronunció aquellas palabras era casi la de una madre hablando con su hijo.
El albino se sonrojo levemente ante las acciones de la chica. ¿Qué le sucedía? No era nada normal en ella comportarse de esa manera. No tardó en apartarle las manos de su cara, claro, sin ser demasiado brusco.
_Claro que me caí, corrí por lo menos unos diez kilómetros por el bosque para alcanzarte_ le reclamó.
_No exageres… este bosque solo abarca tres kilómetros_ le respondió ahora empleando su típico tono burlón.
Hubo un pequeño momento de silencio, en el que comenzaron a caer algunas gotas de lluvia, para luego caer en más cantidad y más fuerte, limpiando la sangre derramada en el suelo.
El demonio suspiró con cansancio.
_Estoy agotada… ya es el quinto esta semana…_ se quejó levemente.
_Volvamos, ya es tarde y necesitas descansar_ sugirió el peliblanco.
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_No eres la única, nosotros también hemos tenido mucho trabajo últimamente_ le comentó Liz a Maka, luego de oír su cacería de la noche anterior.
_Debemos detener a Medusa antes de que la situación empeore_ concluyó Maka con seriedad… seriedad que se esfumó al instante que vio a Tsubaki llegar con los helados.
Tanto a Maka como a Patty se les iluminaron los ojos como a niñas pequeñas, mientras que sus mejillas adquirían un adorable tono rosado, para luego recibir gustosas su helado.
Liz suspiró cansadamente antes de hablar.
_Vaya… realmente no termino de entenderte… en cuanto a planes y estrategias eres tan o más brillante que Kid, pero si se trata de golosinas te vuelves una segunda Patty…_ recibió el helado que le entregó la pelinegra y le agradeció silenciosamente con una sonrisa.
Maka volvió a tomar asiento en la banquita del parque para disfrutar su preciado helado… y esta vez se aseguraría de protegerlo de las garras de Black Star, que afortunadamente no se encontraba allí.
_En fin, por ahora solo podemos seguir rastreando a Medusa… antes de que ella nos encuentre a nosotros_ murmuró la rubia, mostrándole la realidad a las demás, que guardaron silencio un tanto preocupadas.
_ ¡Oh! Cierto…_ murmuró Tsubaki después de un rato de silencio.
_¿Que sucede?_ preguntó Liz, mientras veía como la pelinegra buscaba algo en su pequeño bolso celeste.
_Olvidé darle esto a Black Star…_ respondió con un tono levemente desanimado, dejando mostrar una pequeña cajita verde.
_¿Que es?_ preguntó Patty con sumo interés, colocando su dedo índice en su labio inferior, como una niña pequeña.
La chica se sonrojó levemente antes de responderle.
_E-es… es un regalo…_ se limitó a responder… aunque tuvo que soltar toda la verdad en cuanto sintió la insistente mirada de sus curiosas amigas _es un chocolate que le preparé, es todo_ no pudo evitar sonrojarse más ante lo que acababa de decir.
A la menor de las Thompson se le iluminaron los ojos, mientras que Liz y Maka se limitaban a mirarla de manera picara.
_Vaya, pero que ternura…_ murmuró Liz con una sonrisa de oreja a oreja.
_E-es solo una manera de agradecerle el esfuerzo que está haciendo_ se excusó, pero su argumento hubiera sido más creíble de no haber estado tan roja. Suspiró ligeramente desanimada antes de volver a hablar _no puedo creer que se me haya olvidado… espero que todavía siga en casa_ murmuró poniéndose de pie.
_Descuida, Tsubaki-chan, yo se lo entregaré_ se ofreció Maka con una sonrisa, para luego terminar su helado.
_¿Enserio? ¡Gracias, Maka-chan!_ le respondió sumamente feliz.
La pelinegra le entregó la cajita e inmediatamente, el demonio comenzó a ir en busca de su amigo, guiándose por el olfato. Su olor era inconfundible.
Caminó durante un tiempo, a paso de humano, por lo que aún continuaba en el parque. Solo tenía que llegar a la casa de su amiga para verlo.
Soul le había mencionado con anterioridad que se quedaría con Black Star allí por un tiempo para aprender a pelear. A pesar de que ella le advirtió miles de veces que no podría enfrentarse a un demonio jamás, por ser humano, él no la escuchó, quería ayudarla todo lo que fuera posible. No le gustaba verla pelear, mientras que él se quedaba allí, sin poder hacer nada.
Suspiró pesadamente al recordar las palabras de su amo. Ahora le costaría bastante convencerlo de desistir de su idea.
Sus pensamientos fueron interrumpidos por unos llantos a unos metros delante de ella. Se apresuró a llegar solo para encontrarse con una pequeña niña de cabello corto y castaño llorando en el suelo.
Se agachó para quedar a su altura y verla más detenidamente. La niña tenía sus pequeñas manitas cubriéndole la cara e intentando secarse las lagrimas.
_Hola, pequeña_ saludó la rubia con un tono suave de voz para no alterarla.
La niñita quitó sus manos de su rostro y alzó su cabeza para verla. Aún tenía lagrimas en sus ojos, que amenazaban con salir, y sus mejillas estaban ligeramente coloreadas por un tono carmín.
_Hola, snif*_ le devolvió el saludo un poco tímida.
_¿Como te llamas?_ le preguntó empleando nuevamente ese dulce y amable tono de voz.
_Rachel…_ murmuró.
_Que lindo nombre. Rachel, ¿puedo saber por qué lloras?_ preguntó algo curiosa.
_Es que… me perdí… y no encuentro a mi mamá_ le respondió antes de volver a romper en llanto.
_Descuida, Rachel, yo te ayudaré a encontrarla, ¿sí?_ le aseguró con una cálida sonrisa.
La niñita se secó nuevamente las lágrimas, para devolverle una tímida sonrisita. El rostro de aquella chica le inspiraba confianza.
Maka la tomó de la mano y comenzaron a caminar.
_¿Donde fue la última vez que viste a tu madre?_
_Mmm… no lo recuerdo… creo que fue por allá_ murmuró apuntando al área de juegos.
Buscaron allí por mucho tempo. Revisaron todos los juegos y nada.
_Rachel, ¿Cómo es tu mamá?_ preguntó en busca de alguna descripción física que les facilite la búsqueda.
_Mmm_ murmuró colocando su dedo índice en su labio inferior en forma pensativa _tiene el cabello castaño y le llega a la cintura, tiene ojos negros y hoy vino vestida con una blusa blanca y falda verde_
_Bien… ahora… ¿Dónde podrá estar?_ murmuró la rubia más para sí misma, buscando con la mirada a alguna mujer que coincidiera con esa descripción. Aunque su búsqueda visual se vio interrumpida por el pequeño estómago de la niña, que rugió exigiendo comida. Rió un poco antes de acariciarle la cabeza con una mano _¿tienes hambre?_ le preguntó con una dulce sonrisa.
La castaña asintió algo apenada.
_Ven, te conseguiré algo de comer_
La tomó de la mano nuevamente y la llevó hacia un carrito de perros calientes. Soul la había llevado allí una vez, y observó atentamente cómo funcionaba el negocio. Rápidamente aprendió que se manejaba como todos los demás, solo tenía que pagar con esos papeles verdes y le entregaban el alimento. Esa sería toda una novedad en el inframundo.
Una vez terminó de comprar el producto se lo entregó a la niña, que lo aceptó gustosa.
Se sentaron en una banquita hasta que Rachel terminara de comer.
Maka la veía fascinada, era la cosita más linda que vio en toda su larga vida.
En cuanto la pequeña terminó de comer, el demonio procedió a limpiarle la boca con una servilleta, para luego ponerse de pie y tomarla de la mano nuevamente.
Rachel rió levemente mientras caminaba con ella.
_¿Que sucede?_ preguntó curiosa ante la reacción de la niña.
_Nada… es solo que… siento como si fueras mi segunda mamá… ¿puedo llamarte mamá?_ le preguntó con una gran sonrisa y toda la inocencia del mundo.
Maka se quedó estática por unos momentos. En otro momento se hubiera puesto a llorar hasta quedar seca, pero contrario a lo que creía, fue invadida por una inmensa felicidad. Era algo que nunca antes había sentido, pero se sentía inmensamente feliz. La alzó para abrazarla tiernamente, mientras que en sus ojos se acumulaban pequeñas lágrimas de alegria.
_Eso es lo más lindo que me han dicho_ le respondió sumamente feliz _claro que puedes llamarme mamá_
La castaña le devolvió contenta al abrazo.
Ninguna se percató de la presencia de dos chicos, que se acercaban desde atrás.
Los dos muchachos se detuvieron en cuanto las vieron.
El peliazul no pudo evitar quedarse paralizado al ver la imagen que le mostraban sus ojos, temeroso del estado emocional de su amiga.
_Pensé que estarías con las demás_ habló el peliblanco.
Ella se volteó, aún sosteniendo a Rachel en sus brazos.
_No los vi llegar, ¿Cómo les fue en el entrenamiento?_
_No me fue tan mal como esperaba, Black Star no me rompió ningún hueso_ le comentó un tanto divertido, observando al demonio, pero éste continuaba sin moverse, con su vista fija en Maka. Extrañado de la actitud de su amigo, volteó a verla nuevamente _¿y quién es esa niña, tu hija adoptiva?_ bromeó guardando sus manos en los bolsillos.
Pudo sentir como el peliazul le dio un codazo –bastante fuerte- en las costillas, apenas terminó de decir eso.
_Auch…_ se quejó por lo bajo, mirándolo con duda y algo de enojo.
El ninja le envió un muy claro "cierra la boca" con la mirada.
_Si, lo es_ respondió Maka sumamente feliz.
Cosa que sorprendió a los otros dos, en especial a Black Star.
Repentinamente, una voz femenina rompió el silencio.
_ ¡Rachel!_
Todos voltearon a ver a la dueña de esa voz, que se encontraba unos cuantos metros más adelante. La mujer coincidía con la descripción que le había dado la niña.
_ ¡Mamá!_ gritó contenta.
La rubia se agachó nuevamente para bajar a la pequeña y ésta le dio un tierno beso en la mejilla.
_Adiós mamá, prométeme que volveremos a jugar otro día_ le pidió la castaña.
_Claro_ le respondió con una pequeña sonrisa.
Rachel corrió hasta los brazos de su verdadera madre, que la recibió con un gran abrazo, aliviada por encontrarla sana y salva.
Maka continuaba observando la escena con cierta tristeza en sus ojos, que solo su mejor amigo fue capaz de notar.
El peliazul le ofreció su mano, que inmediatamente ella tomó, para luego entrelazar sus dedos. La mano de la chica no dejaba de temblar, mientras estrujaba fuertemente la mano de su amigo, dándole a entender que de verdad lo necesitaba.
Al albino repentinamente lo invadieron los celos. No entendía el comportamiento de los demonios, pero presentía que no debía abrir la boca en ese momento. Luego se lo preguntaría a Black Star.
_Oh, por cierto…_ mencionó ella, intentando distraer su mente. Sacó la pequeña caja verde de su bolsillo y se la entregó a su amigo.
_¿Ah?_ murmuró él sin entender las acciones de la rubia.
_Es un regalo, te lo preparó Tsubaki con mucho cariño, asique dale las gracias_ le respondió.
El peliazul abrió la cajita solo para encontrar dentro un chocolate en forma de estrella.
_¡Vaya! ¡no lo puedo creer, finalmente alguien reconoce la grandeza de un ser tan superior como yo!_ gritó con una enorme sonrisa antes de comenzar a reír como un maníaco.
_Mira que no cualquier chica le prepara un chocolate así a su demonio_ le dijo Soul con un tono pícaro mientras le golpeaba levemente con el codo.
_Para empezar, no cualquier chica tiene un demonio_ se defendió él con un muy ligero y casi imperceptible color rojizo en sus mejillas.
_Sabes a lo que me refiero_ continuó molestándolo.
Los chicos comenzaron a discutir nuevamente como un par de niños de cinco años, pero la rubia no les prestó ni la más mínima atención. Se encontraba muy ocupada observando cómo Rachel se alejaba, sujetando la mano de su madre.
Sintió una aguda punzada en el corazón. Su burbuja de felicidad había estallado en cuanto la niña se separó de ella, sumergiéndola nuevamente en la cruel realidad, y haciéndola recordar cosas que quería olvidar.
CONTINUARA…
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Se q muchos pensaran q este tambien s un cap d relleno, pero no lo es XD
este cap s importante y, como habran notado, tiene mucha relacion con el pasado d Maka
sin mas x el momento, los dejo.
si llegamos a los 190 reviews haré todo lo q pueda para traerles el cap el jueves !! XD
