Nuevo capítulo! Espero que os guste… tiene alguna sorpresita…

DECLAIMER: Fairy Tail no me pertenece, es obra de Hiro mashima.

Capítulo 14: Unamos nuestra magia

La noche dejó paso al día, y aunque el sol no se dejara ver del todo se podían intuir sus rayos. En lo alto de la montaña un joven mago seguía dormido abrazándose a sí mismo. En cuanto notó algo de luz sobre su rostro entreabrió todavía somnoliento sus ojos grisáceos. El pelinegro se dio cuenta que había pasado toda la noche ahí arriba, sentía su cuerpo mojado por la lluvia que había estado cayendo durante toda la noche y aun así notaba el calor que desprendía. Agarró con fuerza el brazo de Deliora y decidió que ya era la hora de marchar hasta Magnolia, pero antes debía hacer un par de cosas que eran importantes para él.

El trayecto de bajada fue bastante sencillo para Gray pues había descansado toda la noche y las heridas ya estaban casi curadas. Cuando estuvo abajo tomó un camino distinto al que lleva al pueblo y se introdujo en el bosque. Estuvo caminando un buen rato hasta que encontró la entrada de una cueva. Sin duda esa era la cueva del matrimonio de ancianos que los habían ayudado y les habían hablado del demonio. Poco a poco se fue adentrando en la oscuridad de la cueva. No podía ver nada hasta que sus ojos no se acostumbraran a esa oscuridad que lo envolvía todo. Quiso dar otro pequeño paso pero algo en el suelo se lo impidió. Bajó la mirada para ver con horror que era eso que le impedía el paso y distinguió la figura de una mujer tirada en el suelo. Se agachó y comprobó la gran herida que había sufrido la pobre anciana y se acordó de lo que Ikagura le había dicho en el momento que se encontró con ella.

"Maldita perra,… Esos dos hicieron cosas horribles, no solo con Juvia…"

Gray con cuidado cogió el cuerpo sin vida de la abuela y lo dejó a un lado de la cueva para seguir buscando el cuerpo de su marido. Y lo encontró con otra gran herida en su pecho, similar a la de la anciana y prácticamente idéntica a la que se había llevado a Juvia. Decidió salir al bosque y cavar un par de tumbas para dejar descansar en paz a ese matrimonio que sin duda habían preferido morir a descubrirlos ante Aria e Ikagura.

Después de cavar durante casi una hora y de dejar sus cuerpos bajo tierra tomó rumbo a Dunte donde se encontraría con Hugo.

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En Magnolia la noticia de la muerte de Juvia había trastocado el corazón y la mente de Mirajane y del maestro Makarov. Erza y los demás habían decidido no decírselo a nadie más hasta que llegara Gray, además Polyushcka quería hablar de algo importante con el maestro y Wendy.

Natsu en cuanto vio que Erza entraba por la puerta del gremio corrió hacia ella retándola a pelear como siempre.

-¡ERZA! Peleemos, ¡hoy será el día que te gane! –Natsu levantaba los puños mientras se acercaba a la pelirroja, pero paro su carrera en seco al ver la cara de la maga. –Oe Erza, ¿Pasa algo?

-Hmm no pasa nada, me voy a dar una ducha, luego hablamos.

-¡Erza! ¿Habéis encontrado a los chicos? ¿No tardaran en venir verdad? –Lucy que como siempre estaba pendiente de todo lo que Natsu hacía se había percatado de la presencia de Titania, así que pensó que Gray y Juvia también estarían en el Gremio.

-Lucy… etto… bueno… mejor luego hablamos, estoy muy cansada.

-¿Uh? Bueno está bien –La rubia pudo sentir el cambio de actitud de la pelirroja, algo no andaba bien y estaba intentando evitar el tema por todos los medios.

-Natsu, ¿No te parece que Erza está un poco extraña?

-Si,… será mejor que le preguntemos a Wendy. ¡Vamos Happy, Lucy!

-¡Aye Sir!

Los tres salieron del gremio en busca de la pequeña Dragon Slayer sin darse cuenta de que alguien había estado escuchando toda la conversación.

En el despacho del maestro se encontraban hablando Mirajane, Polyushcka, Wendy, Laxus y Makarov. Mira no podía reprimir el llanto, ella había dejado marchar a los dos magos y ahora uno de ellos volvía en un ataúd… eso era algo difícil de soportar.

-Cálmate un segundo Mirajane, estuve hablando con el Dr. Metzu de la muerte de Juvia y quiero compartir algunas ideas con vosotros. Tienes que estar calmada para dar una buena opinión, ¿Entiendes? –Polyushcka decidió que era el momento de hablar con todos ellos, pues lo había estado discutiendo con Wendy y creía que quizás sería una buena idea.

De repente la puerta del despacho se abrió de par en par, dejando ver a un mago realmente furioso.

-¿Qué es lo que está pasando eh? ¿Qué les ha pasado a Juvia y a Gray?

-Gajeel… no quería que te enteraras así…

-Que me enterara así ¿de qué? –el moreno no dejaba terminar de habar a Makarov, pues las reacciones de Erza y la conversación que había escuchado de Natsu y Lucy habían hecho que el DS de Hierro se preocupara cada vez más por su amiga.

-Gajeel-san… Juvia-san… murió protegiendo a Gray-san durante un combate. –Wendy se atrevió a contarle la verdad a Gajeel, aun sabiendo cada vez que recordaba la imagen del cuerpo de Juvia las lágrimas volvían a surgir.

-Eso… ¿Eso es verdad? ¿¡Quien coño dejó ir a Juvia a esa misión!? ¿Fuiste tu maestro?

Mira quiso levantarse para defender a Makarov, pero Laxus se adelantó.

-Fui yo, yo vi como ese idiota cogía la misión y no dije nada a nadie, pero te aconsejo que no hagas nada, primero deja terminar de hablar a Polyushcka. –Laxus dirigió una mirada cómplice a Mira, y ésta se lo agradeció también con la mirada. Ya le daría las gracias luego.

-Verán, sí que es cierto que las heridas de Juvia eran muy profundas y se infectaron al poco tiempo, pero creemos que no fue tan grave la infección. Sabemos que Gray logró vendar a Juvia sus heridas y eso frenó la infección. Como doctora y contraparte de Grandine, creo que con vuestra ayuda quizás se pueda hacer algo.

-¿Qué estás diciendo, que hay una mínima posibilidad de volver a Juvia a la vida? –Mira no se podía creer lo que estaba escuchando, miraba a Laxus para luego encontrar la mirada del maestro. –Maestro, por favor, debemos creer en lo que dice, no perdemos nada en probar, ¿verdad maestro?

-Si hay una mínima posibilidad deberíamos hacerlo, no voy a dejar que esto quede así. Estoy aquí gracias a ella, así que Maestro, no deje las cosas de esta manera. –Gajeel recordó como Makarov lo había encontrado entre las ruinas de Phantom y le había sugerido unirse a Fairy Tail. Todo por la insistencia de Juvia, con quien siempre había tenido una gran amistad y nunca dejaría de lado. Y menos en el momento de su muerte.

El Maestro Makarov no estaba tan seguro de no perder nada, por la mirada de su antigua amiga podía descifrar que había algo que no estaba contando.

-Chicos, dejadme un momento con Polyushcka por favor.

Laxus se levantó para ayudar a levantarse a Mira, todo esto la estaba dejando aturdida, mientras que Wendy salía para ir en busca de Charlie, pues esa vez no la había acompañado.

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Gray había logrado llegar al pueblo y encontrarse con Hugo en su casa. Caminaba con paso decidido, no quería tardar mucho más tiempo, pues quería llegar cuanto antes a Magnolia y entregarle el brazo de Deliora a Makarov.

-Gray… siéntate por favor. Tus amigos estuvieron aquí ayer por la tarde y me contaron todo lo sucedido. Siento mucho de verdad lo que le pasó a tu amiga…

-Ya, bueno está bien. Creo que he descubierto lo que le pasaba a Dunte. Este brazo es una parte del demonio Deliora del libro de Zeref, y aunque el demonio en sí murió parte de su alma sigue viviendo dentro de él. Cuando me lleve el brazo lejos de aquí Dunte volverá a ser como antes. –Gray no quería hablar de la muerte de Juvia con ese hombre. No lo conocía de nada así que no dejaría que ese extraño viera sus verdaderos sentimientos.

-Vaya… muchísimas gracias por todo. Gray te recomiendo que hoy te quedes aquí, puedes dormir en una de mis habitaciones. El tren está averiado y hasta mañana no podrá salir de la estación.

-Joder… ¡que mierda! –Gray no estaba cabreado por la avería del tren, lo que peor llevaba era que no podría estar esa misma noche en Magnolia, despidiéndose de Juvia para siempre. –Por cierto, al matrimonio de las cuevas los asesinaron. Fueron los mismos que mataron a Juvia así que no debe preocuparse porque ya nos encargamos de ellos. Si le interesa sus cuerpos descansan en el bosque.

-Gray… gracias por decírmelo, estoy seguro de que ellos querrían ser enterrados allí. Por cierto, puedo ver lo mucho que estás sufriendo aunque intentes disimularlo… entiendo lo mal que lo debes estar pasando pero… no te hagas esto a ti mismo, no te engañes.

-¡USTED NO ENTIENDE NADA! ¡No fue culpa tuya que Juvia muriera por intentar salvarte! Así que no me digas que me entiendes… no sabes nada… -Los ojos de Gray mostraban ira y odio hacia el alcalde de Dunte.

El mago de hielo salió de la habitación dando un portazo al cerrar la puerta del despacho de Hugo. El mayordomo de la casa lo guió hasta un pequeño cuarto pero elegante donde pasaría la noche. La cama en medio de la habitación parecía muy cómoda, era grande y las sabanas de seda. Pero Gray ni siquiera se tumbó, solo quiso acercarse a la ventana para mirar el paisaje de Dunte. Desde la ventana podía ver el pico de la montaña donde había pasado más de 10 años el brazo de Deliora. Miraba el cielo, todavía oscuro y las gotas que caían a causa de la lluvia, y volvió a recordar el rostro de la maga de agua. Sus ojos estaban cada vez más empañados a causa de las lágrimas, su corazón palpitaba tan rápido que podía notar como casi se le salía del pecho. Estaba teniendo un ataque de ansiedad por todo lo que había ocurrido en dos meses. Decidió cerrar los portones de la ventana y así no ver el paisaje. Se estiró en la cama sin deshacer las sábanas y durmió, pues al día siguiente por la mañana tenía que coger el primer tren dirección Magnolia.

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A primera hora de la mañana, Polyushcka se dirigía hacia el gremio para encontrarse con Wendy y Makarov. La tarde pasada habían hablado y Polyushcka le había contado los riesgos que conllevaba intentar lo que había descubierto con Wendy.

Los tres magos se reunieron en el despacho del maestro. Cada uno tomó asiento y decidieron hablar sobre lo que podrían hacer con Juvia. Tenían que hacerlo rápido, ya no les quedaba mucho tiempo para que el cuerpo de la maga de agua estuviera en condiciones.

-Makarov estoy completamente segura que Wendy será capaz de hacerlo, solo necesitará la ayuda de algunos de nosotros.

Está bien, pero Polyushcka ¿estás segura? –Makarov estaba preocupado por su amiga, y no era menos, pues ésta le había dicho que la técnica que quería usar sería bastante peligrosa para la peli rosa.

-Sí, claro que lo estoy. No puedo creer que alguien tan joven pierda la vida de esta manera. Así que Makarov es mejor empezar cuanto antes. –Polyushcka se giró hacia la pequeña Wendy que parecía algo nerviosa. –Wendy no te preocupes, lo harás perfecto así que solo tienes que concentrarte.

-Polyushcka-san intentaré hacerlo muy bien. Quiero que Juvia… bueno… que… -Wendy no podía acabar la frase.

-Lo sé pequeña, lo sé. Vamos a llamar a los demás tu quédate aquí.

Makarov y Polyushcka salieron a buscar a los demás, cuando entraron Wendy pudo ver como uno por uno iban entrando.

Polyushcka colocó el cuerpo de Juvia a un lado del despacho y los demás fueron cogiendo asiento.

Mirajane se sentó junto la silla del maestro, a su derecha Laxus tomó asiento. Al lado de éste Gajeel se sentó y empezó a golpear flojito la mesa pero con insistencia, estaba demasiado nervioso. Erza se sentó en medio de Gajeel y Wendy. Polyushcka también se sentó entre Wendy y Makarov, así quedaron todos repartidos.

-Vamos, es la hora de que empecemos con esto. Unamos las manos y drenemos nuestra magia. Wendy, yo recogeré la mayor parte y la moldearé, cuando esté lista te la pasaré y tu intentarás dársela a Juvia. Tenemos que estar todos concentrados, vosotros sois los más fuertes del gremio así que debería funcionar.

Los siete magos empezaron a concentrarse y a desprender magia de sus cuerpos. La peli rosa empezó a recoger toda esa magia y usando todo su poder pudo moldearla y hacerla visible a todos los demás. Poco a poco esa forma ovalada de magia se fue acercando al cuerpo de Wendy y ésta dejando libre sus manos empezó a hacer unos símbolos. La esfera la fue rodeando y la envolvió de magia. Wendy empezó a temblar por todo el poder dentro de ella, como pudo se acercó a Juvia y bajó sus brazos enfocándolos hacia la maga de agua. La esfera fue deshaciéndose y entrando en el cuerpo de la joven, poco a poco iba desapareciendo la esfera hasta que se hizo invisible para todos los presentes.

Wendy cayó al suelo inconsciente por todo el poder usado y Polyushcka no parecía en mejor estado. Mira se levantó y se llevó el cuerpo de la pequeña a la enfermería que había en el gremio.

Gajeel se acercó a Juvia y vio con sus ojos como su piel empezaba a tener algo de color.

-Chicos… creo que está teniendo efecto, parece que Juvia está recuperando color. Maestro, la llevaré a la enfermería para que nadie la vea y no puedan molestarla.

-Bien,… Laxus tu encárgate de llevar a Polyushcka también a enfermería, Erza tu distrae a Natsu y los demás e intenta contactar con Jellal, se que os ha estado ayudando.

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Tachaaan! Aquí está este laaargo capítulo pero es que no lo podía dejar a medias… se que nadie quería la muerte de Juvia, yo misma no la quería, pero debía hacer que ella salvara a Gray para que así el tonto de Gray se diera cuenta de lo que sentía por ella. Además que siempre es el quien la salva… y Juvia es muy fuerte por eso quería que esta vez fuese ella quien demostrara su fuerza ^^

Muchas gracias a todos los reviews!

Hasta la próxima actualización… que no creo que tarde mucho jeje