Hola hola ^^
Tengo varias cosillas que aclararos que he leído en ciertos comentarios y os tengo que explicar:
-A las personas que me decís que los capítulos pueden ser cortos, os comento, no estructuro la historia por páginas, la estructuro por sucesos, lo cuadro de ese modo porque así me es más sencillo contar la historia. Es decir, habrá capítulos más largos y otros más cortos en función de lo que toque contar en cada capítulo. Pero a partir del capítulo 17, la cosa se extenderá un poco más ^^
-Si por lo que sea me retraso en las actualizaciones, tened paciencia y esperad un día más, estoy de exámenes finales, y probablemente actualice hasta el día 6 de enero/7 de enero. Ya que mis fechas de exámenes son el día 9 y el día 11, os ruego paciencia!
-Por todo lo demás como siempre, reviews al final del capítulo, y que disfrutéis la actualización :)
Su tarde había sido relajada, bastante divertida gracias a Naruto, aunque se había molestado varias veces con él durante su torneo de videojuegos, agradecía mucho su amistad.
Claro está que no se lo iba a demostrar abiertamente… así de especial y característica era su relación.
Durante su tranquila vuelta a casa, paseaba a ritmo calmo, disfrutando del frescor nocturno y de las estrellas que podían divisarse en el cielo. Pensaba en Hinata, no había sabido de ella desde el día anterior y aunque le escociera reconocerlo, la echaba de menos.
Quería charlar, reírse… tener esos ratos especiales a su lado, como lo hacían durante ese mes.
Era increíble cómo había cambiado todo tantísimo, pareciera que el cambio que inició la joven en su deseo de vengarse del mundo, hubiese arrastrado a todos, produciendo varios cambios también.
Le daba igual cómo se hubiera originado, le gustaba el punto en el que estaba, se sentía preparado para abrirse un poco a los demás y por qué no decirlo, a una posible relación.
Una persona conocida le hizo fruncir el ceño… Sakura estaba esperando apoyada en el muro externo de su vivienda.
Cuando la joven vislumbró al Uchiha, su mirada se iluminó.
-Sasuke, escúchame… -se acercó hasta él presurosa.
-No me hables, no me toques… ni siquiera me mires –espetó tajante el moreno, apartándola del camino para meterse en casa.
-¡No! Por favor, tienes que escucharme, yo no… -insistió con los ojos vidriosos.
-¿Que tú qué? ¿Eh, Sakura? ¿Qué mierda me quieres decir? –el Uchiha liberó su enfado con ella haciendo acopio en su mente de toda la información aportada por Hinata-. ¿Que tú no querías esto? ¿Que fue un accidente? ¿O que no sabías que el cabrón de Gaara te mentiría por conveniencia?
Un silencio crudo se adueño de la joven, palabra por palabra, él tenía razón en todo lo que estaba diciendo… no iba a ser una conversación fácil.
-Yo sólo quería… que tú me hicieses un poco de caso… Pero Hinata no para de acapararte y… -le costaba hablar presa del nerviosismo y la vergüenza que le estaba engullendo-. Él me dijo que era novio de Hinata y que tú te habías metido en medio…
-¿¡Y lo creíste a él!? –bramó Sasuke sin una sola gota de paciencia-. ¿Preferiste creer a un desconocido antes que a un amigo tuyo de toda la vida? ¡Porque eso es lo que soy para ti, Sakura, antes que nada yo soy tu amigo!
De nuevo silencio, la joven pelirrosa arrancó a llorar, tremendamente arrepentida, profundamente dolida, externamente muy expuesta… Se veía incapaz de defender su postura por cualquier medio, porque en su fuero interno sabía que no tenía nada que defender.
-Ahora no dices nada, claro. Cómo no. Pues yo sí tengo cosas que decirte Sakura, ya que tienes tantas ganas de tener "mi atención" –enunció con tono sarcástico-. Has hecho esto por celos, por creerte que yo soy tuyo y que no tengo poder de decisión, si no he querido una relación contigo, tú debes aceptarlo y pensar que lo más importante es preservar mi amistad. Pero no, sólo eres una estúpida egoísta, que ha actuado como una cría… ¿Y sabes qué? ¡Muy cara ha salido tu gracia! He acabado en el hospital por una paliza brutal de un hijo de puta que me tiene en su punto de mira… ¡Y en parte gracias a ti! Siéntete orgullosa de ello, porque has hecho lo peor que podías hacer para acercarte a mí.
Palabra por palabra, la joven sentía como si recibiera una puñalada por cada una, una verdad tras otra, que golpeaban en su pecho sin piedad, sin ninguna mira.
Estaba pagando el precio de su venganza, recibiendo el resultado de la peor manera posible.
Era incapaz de mirar los ojos tan vacíos y crueles que podía exponer el Uchiha, en esos momentos era imposible hacer nada contra él.
Ante su silencio, Sasuke bufó, hastiado de la presencia de la joven.
-Mira Sakura, no tengo ganas de seguir perdiendo el tiempo. Si quieres un consejo, puedes considerar a partir de ahora que para ti, yo estoy muerto, y viceversa. No quiero nada de ti, ni siquiera una amistad tan falsa como la tuya… ni siquiera te mereces que sienta asco de ti. Y ahora lárgate, no me molestes más.
La orden fue efectuada con rapidez, la joven caminó despacio hasta alejarse por otra calle, desecha en lágrimas silenciosas, dolida hasta un punto que sólo ella podía experimentar.
El moreno se planteó seriamente si se habría propasado, pero recordó el tiempo que llevaba tratando mal a Hinata, el tiempo que llevaba acosándolo, y para colmo, su unión con Gaara para que este descargara toda su rabia contra él.
Sí, definitivamente, había hecho lo mejor.
Se introdujo en casa dispuesto a hablar con la Hyuuga un rato, pero una turbia escena se lo impidió.
Su cocina estaba manchada de sangre, había varias salpicaduras por todos lados, Itachi se encontraba allí, solo, con la cara más enfadada que Sasuke pudiera haber visto en su vida.
Se asustó de lo que vio ¿qué había pasado allí?
-¿Hermano? –preguntó sin saber muy bien qué decir.
-Sasuke… -se giró el mayor hacia él con la mirada vacía- ¿por qué no me dijiste que Deidara había participado en la paliza?
El menor de los Uchiha se había guardado muy mucho de revelar esa información, todo estaba muy reciente y aún no había decidido qué iba a hacer con todos los detalles del violento acontecimiento…
-No sabía cómo hacerlo, hermano. Sé que es muy amigo tuyo y…
-¿Y? ¡Me da igual! ¿Qué clase de amigo hace eso? Ese cretino no es nada…
-… ¿Esta sangre es suya?
-Sí, lo es –repuso quitándole importancia al asunto-. Y te aseguro que no se va a vengar, ni va a participar en nada que tenga que ver con dañarte a ti…
Sasuke se sentía algo tenso de ver el estado de enfado de Itachi, nunca había visto a su hermano así. Tampoco quería involucrarle en todo lo que estaba viviendo, con Hinata y él como objetivos de Gaara, era ya suficiente.
Respiró hondo unos segundos pensando cómo tomar el control de la situación, claro estaba que su hermano mayor no iba a dejar correr el asunto sin más…
-Cuéntame todo, hasta el último detalle. Me lo debes Sasuke, necesito saber cómo te has metido en algo así –rogó preocupado.
-No, no tengo que contarte nada –el menor hizo ademán de moverse para irse a su habitación, pero el mayor se lo impidió agarrando su brazo.
-Sí, si tienes. Si estás en peligro debo saberlo, si necesitas ayuda puedes pedírmela, soy tu hermano y te quiero… ¿Lo entiendes?
Sasuke no sabía qué decidir, quizás fuese mala idea contárselo, no tenía claro qué debía hacer. Miró a los ojos a su hermano, el cual suplicaba con gritos silenciosos por saber toda la historia.
No sabía si se arrepentiría o no, pero se lo debía.
-Verás… siéntate, esto va para largo…
La cita con Toneri no podría haber ido mejor, era un joven con una gran vida interior, y un punto de vista sobre el mundo que simplemente la cautivó. Hinata nunca había charlado con alguien como él.
El tiempo había pasado volando, como si se conocieran de toda la vida. Toneri le acompañó hasta su casa, con toda la caballerosidad posible.
-Bueno, creo que ya no puedo quitarte más tiempo –sonrió tiernamente- ya es bastante tarde.
-No te preocupes Toneri, mañana no hay clase –argumentó Hinata para hacerle sentir mejor.
-Cierto, aún así imagino que estarás muy cansada… Está siendo una época difícil.
-Es posible, aún así, he disfrutado mucho la tarde contigo Toneri, muchas gracias. Eres muy buena persona –halagó sonrojándose ligeramente.
El joven de pelo claro encajó bien el cumplido, con una media sonrisa. Se acercó un poco más a la temblorosa joven.
-Si no tienes inconveniente… me gustaría volver a verte –solicitó dudoso.
-¡Claro que sí! Cuando quieras –afirmó contenta- ha sido genial estar contigo.
-Muy bien… hablaremos pronto entonces… -Toneri se inclinó sobre Hinata, besando suavemente su frente tras apartar su flequillo con delicadeza- buenas noches, Hinata.
-Buenas noches, Toneri –sonrió encantada- ten cuidado volviendo a casa.
Cerró la puerta tras ella, totalmente satisfecha por cómo había salido su día. Pensaba escribir una reflexión bonita e inspiradora sobre la esperanza, pero algo no estaba bien… No, había algo raro en su casa.
Giró la vista hacia la cocina, cuya puerta estaba abierta. Pensó que eso no era posible… ella siempre cerraba esa puerta al salir por mera costumbre. Siempre.
Se puso ligeramente nerviosa, ese simple detalle no le gustaba nada…
Caminó con cautela adentrándose en la casa, deseando estar equivocada y que todo fuera mera paranoia suya… pero falló estrepitosamente.
Allí, sentado con una sonrisa macabra en su sillón, estaba Gaara.
No se atrevía ni a respirar, se temía lo peor, no podía evitar sentir pánico, su simple presencia era sinónimo de peligro.
Ya que ella no articulaba palabra, él decidió tomar la iniciativa.
-¿Te has divertido esta tarde? Llevas todo el día fuera…
-T-tú… q-qué haces aquí… -inquirió con un hilo de voz.
-Oh, pues verás, un amigo me ha ayudado a abrir la cerradura de tu casa, no te preocupes, no está forzada ni nada. No tienes que preocuparte por eso –sonrió cruzándose de brazos.
-… ¿Qué amigo?
-Tengo muchos amigos, tesoro. Sería difícil hablar de todos –respondió burlón.
Aquello no podía estar pasando, Gaara estaba adquiriendo poder sobre ella y no sabía ni cómo estaba sucediendo, todo estaba saliéndose de control…
Procuró no exteriorizar demasiado su miedo, y retomar el cauce de la situación, al menos en apariencia.
-Vete de aquí, o llamo a la policía… -intentó sonar amenazante.
-Venga, Hinata, no me hagas reír, los dos sabemos que estás demasiado asustada para hacer nada… En parte no te culpo, a nadie le gusta que rompan la frontera de la seguridad que da estar en tu propia casa, ¿no? Pero ya que estás tan escurridiza conmigo, ya sabes lo que dicen "Si la montaña no va a Mahoma…"
-No creo que hayas venido a recitarme el refranero popular… Dime qué quieres y márchate, por favor. No hagas que te denuncie…
El pelirrojo se incorporó en el sillón, adoptando una postura más amenazante, apoyando ambos brazos sobre sus rodillas. La miraba directamente a los ojos de manera intimidante, dando la sensación de poseer el total control.
-Y qué –espetó burlón- ¿te crees que alguien de mi nivel no tiene amigos allí también? Pierdes el tiempo, querida…
-¡Dime qué quieres de una maldita vez! –chilló la joven notando cómo lágrimas de miedo empañaban sus ojos.
-De acuerdo, ya que insistes, seré breve –cogió aire como preparándose para un discurso importante- creo que me he pasado contigo últimamente, y eso no es justo. Me gustas demasiado como para tratarte mal, a la gente que uno quiere, se la debe tratar bien, ¿no crees?
-Sí –respondió secamente para incitarlo a continuar.
-Creo sinceramente que estás en deuda conmigo, ya sabes: los regalos, las salidas nocturnas, los restaurantes caros… Te he cubierto de riqueza este último mes, sin esperar nada más que tu compromiso a cambio, pero te has decantado por… ese Uchiha.
Así que considero que lo más justo es que me regales una última noche contigo.
Su petición sonaba horrible, muy horrible. La sola idea de pensar en estar a solas con él, en su total poder, después de haber visto lo que era capaz de hacer… no, no era nada apetecible. Daba miedo.
-No, no puedo hacer eso, después de la noche de mi cumpleaños creo que precisamente el que tiene una deuda conmigo eres tú. –masculló molesta por la actitud del pelirrojo.
-Yo creo que no –el joven se levantó caminando hacia ella, sin perder el contacto visual-. Eres muy poco lista, Hinata, sería mucho más fácil tenerme contento, porque… si me enfado… ya sabes qué puedo hacer, por dónde puedo salir, y no creo que te guste… porque claro, parece que lo único que te hace razonar es el malnacido de Sasuke ¿cierto?
Otra vez había usado su nombre como arma arrojadiza, la primera vez ignoró su advertencia y acabó todo muy negro, esta vez debía ser diferente.
-No te atrevas a hacerle nada otra vez, ni se te ocurra…
-Ya nos vamos entendiendo pues –rio Gaara irónicamente-. Su integridad depende meramente de ti, cariño. Sólo de ti. Si obedeces con esta última noche, te dejaré en paz, y por supuesto, tu querido Sasuke estará a salvo. Pero ante una negativa, quien sabe, la última vez estaba vivo… a lo mejor a la siguiente me apetece que encuentren su cadáver en un contenedor.
No le gustaba para nada lo que estaba escuchando, una oleada de vértigo recorrió su cuerpo, de pies a cabeza, distorsionando la realidad, volviéndola densa y espesa, incapaz de entrar en su cerebro.
Si no obedecía, Sasuke correría un gran peligro, y Gaara tenía el poder suficiente para llevar su amenaza a cabo, daba igual que no fuera ejecutada por él, tenía tanta gente a su cargo, que cualquiera serviría para emplear sus sucias órdenes.
Era inútil acudir a la policía, decírselo a Sasuke también debía descartarse como opción, le conocía lo suficiente como para saber qué iba a hacer con Gaara, y probablemente saldría perdiendo.
Estaba en un callejón sin salida, ese maldito sádico tenía la partida totalmente bajo control, disponiendo los movimientos de todas las piezas en esa negra partida.
-No me fio de ti, me das miedo Gaara…
-Oh, por eso no temas. Yo te quiero, y no te voy a tratar mal… es el típico polvo de despedida, ¿entiendes? Una noche a solas y quizás recuerdes porqué te gustaba estar conmigo… si eso no pasa, cada uno por su lado y tan amigos, ¿qué me dices?
-Qué voy a decir… si tampoco me dejas opción –lamentó la peliazul.
-¡Correcto! Ahora bien… -el joven de ojos aqua sacó una tarjeta con una dirección escrita en ella y se la tendió-. Tienes tres días para decidirte, lo haríamos en este hotel, sólo tienes que llamarme para que confirme la reserva.
Con la mano temblorosa, Hinata agarró la tarjeta dolida por no tener poder de decisión en ese asunto. No podía hacer otra cosa que obedecer.
Se rompió por dentro aún más cuando se reprochó interiormente que aquello era su culpa, enteramente su responsabilidad. Si no se hubiese cruzado con Gaara aquella noche, si se hubiese tragado el orgullo, todo ahora estaría bien. Pero no, tuvo que jugar con la persona menos indicada de todas…
Ahora no podía hacer nada, salvo seguir hacia delante, buscando una salida por todos los medios.
Eran tres días de plazo antes del desastre, no quería entregar su cuerpo a alguien que le aterrorizaba, que le daba tantísimo miedo.
Necesitaba un milagro ahora mismo.
-De acuerdo… te llamaré cuando encuentre el mejor hueco… -musitó apretando la tarjeta entre sus dedos.
-Muy bien, ¿ves? Todo fácil, cordial y sin problemas. No soy tan malo como te crees, Hinata, sólo debes dejarme demostrarlo.
El pelirrojo se dispuso a salir, pero justo antes de cerrar la puerta volvió a hablar.
-Ah, y ni se te ocurra decírselo a nadie, porque lo sabré, te lo aseguro. Y por supuesto, si se lo cuentas a cualquier persona, el trato queda anulado e iré directamente a por Sasuke… ¿Te ha quedado claro?
-Sí, cristalino –aseguró ella, más pálida que de costumbre.
-Bien, esperaré ansioso tu llamada…
Y sin más, abandonó el apartamento de Hinata, con una sonrisa triunfal, teniéndola exactamente donde quería y como quería.
La joven tuvo que hacer esfuerzos por no desplomarse allí mismo, era como estar pisando una carretera recién asfaltada, con el alquitrán caliente y pegajoso. Cuanto más caminaba, más difícil tendría el salir de aquello.
-No puedo creer que me esté ocurriendo todo esto…
Gaara caminaba hasta su coche fumando un cigarro, recibió una llamada telefónica que no le iba a gustar nada…
-¿Diga?
-Gaara, soy yo. Creo que la cosa se complica… -advirtió Kyo, intranquilo.
-¿A qué te refieres con eso?
-Verás… algo muy malo le ha ocurrido a Deidara.
Gaara se enfureció al máximo al oír los detalles de la conversación. Kyo no traía para nada buenas noticias.
Cuando le contó todos los detalles, el pelirrojo tuvo que hacer esfuerzos por no estampar el móvil contra la pared.
Eso no había sido obra de Sasuke, ni de Hinata, ni de nadie con quien hubiera frecuentado últimamente.
Estaba claro que en esa partida, se había unido un nuevo jugador, uno con el que Gaara no contaba, y sin duda podría ser peligroso.
Gaara ha puesto en claro lo que quiere, y ha lanzado una amenaza muy severa contra Sasuke... ¿Se quedará aquí la cosa, o tiene intenciones ocultas?
Hinata se ve peor que en toda su vida junta, de ella depende la integridad de Sasuke, pero claro, si pide ayuda, Gaara cumplirá su amenaza... pero si Hinata accede, ¿Gaara cumplirá con su palabra?¿Qué pensáis?
Itachi se va a enterar de todo ahora... veremos como actúa, ya que no va a permitir que nadie dañe a su hermano y salga impune ò.ó
Y aquí tenéis el resultado del castigo de Sakura... en mi modo de ver es el peor que le pudiera ocurrir, va a estar lamentando ese error de por vida...
REVIEWS:Clau: me alegro que te pongas contenta con las actualizaciones, eso siempre me motiva! En cuanto a Hinata y Sasuke no te preocupes, que Toneri es un buen apoyo para Hinata, pero ella tiene claro sus sentimientos por Sasuke, no lo va a cambiar así como así ò.ó, espero que hayas disfrutado el capítulo y comentes! Un abrazo!
Lizeth de Uchiha: a mi también me gustaría tener un amigo como Toneri :( sería bien bonito ¿Verdad? Me gusta que Hinata después de esa etapa oscura, se haya encontrado a sí misma y ahora sea una nueva y mejorada versión :) Siento que en este capítulo haya poco acercamiento entre Sasuke y Hinata, pero eso queda pendiente y llegará, lo prometo! . y Gaara...bueno, ya has visto como ha reaccionado... espero que te haya gustado la actu! Un beso grande!
nashita hime: es normal que Toneri te da mala espina, todas las personas tienen fallos y si él los oculta será por algo ¿no? Eso se irá descubriendo ò.ó Espero que tus metas de año nuevo también se cumplan y que sigas disfrutando la historia :) un abrazo!
Claudia: muchas gracias por comentar, muchas de las cosas que escribe Hinata las reflejo en esta historia en base a cosas que veo en el mundo real, así que aunque sea un fanfic, quiero que la gente se sienta identificada para que descubra a lo largo de esta historia que hay solución, y que siempre se puede salir adelante, la clave es no rendirse, pase lo que pase. Me ha sorprendido mucho que lloraras D: pero espero que eso no te haya puesto triste T_T en cuanto a Hinata sí, verá lo mucho que ha acarreado con ciertas decisiones... tendrá que ver como escapa de todo esto. Espero que tu vida esté mejorando y que no tengas a ninguna persona mala a tu alrededor, sobre todo tan mala como Gaara.. cuanto mas lejos mejor! Aunque te de flojera dejar reviews, te animo a comentar algo, aunque sea en capítulos salteados, ya que vuestros comentarios son importantísimos, y personalmente para mí son una alegría como escritora, porque me encanta interactuar con vosotros :) Espero que tu año empiece estupendo y que sigas disfrutando de la historia! Un abrazo ^^
Dolunay: yo tambien tengo esa relación de amor-odio con Gaara, es genialmente malvado, como se suele decir. En cuanto a Sasuke sí, el pobre se ha llevado lo peor :( Sakura a mi no me cae bien en general xD pero bueno, está desesperada por amor. Muchas gracias por comentar! Espero que lo sigas haciendo y que disfrutes de la historia! ^^
Angeel O: sé que tardarás en leer la respuesta a mi comentario, pero no te preocupes^^ tu lee cuando puedas! Cualquiera hubiese caído con un chico tan atractivo como Gaara xD no hay mas que verlo. Tranquila que verás cambios entre Hinata y Sasuke, al igual que en la personalidad de Hinata, paciencia ò.ó que todo llega!
Y por hoy nada más, espero que os haya gustado el capítulo y que comentéis. Nos vemos en la siguiente actu! :)
