CAPITULO XII:
ENTRENAMIENTO DORADO (PARTE 3)
Fue en ese momento solo en su oficina que por primera vez Minato se cuestionó en sus pensamientos de sus actos – "¿Y si cometimos un error?" –
Esa pregunta había desatado un gran cuestionamiento en la mente de Minato ¿qué haría si todos estos años había estado en un error? o ¿qué pasaría si el zorro jamás se apodero de su hijo? Agitando su cabeza trato de alejar esos pensamientos de él.
Minato se comenzaba a repetir así mismo que era un buen padre, así como un buen Hokage que todo lo que había hecho era por el bien tanto de su familia y su aldea. Después de esos momentos comenzó a retomar su trabajo. Los minutos comenzaban a pasar, así como el día, pero algo extraño estaba pasando, no había logrado avanzar nada en su trabajo su mente seguía repasando las palabras de su maestro.
- Aaah ya no puedo más, mañana hablare con Inoichi siendo el mejor ninja para analizar las mentes me podrá sacar de mis dudas para de una vez por todas verificar que estaba en lo correcto. – Así Minato había tomado una decisión seguiría las palabras de su maestro para de una vez quitarse esa duda que este le habría sembrado. Poniéndose de pie y volviendo su mirada hacia la aldea observo como el sol comenzaba a ocultarse - Además se está haciendo tarde y es mejor que vaya con mi familia. –
Una vez en su hogar el Yondaime fue recibido por Kushina la cual al momento de su llegada se encontraba en la cocina preparando la cena, salió a recibirlo y darle un cálido beso y un abrazo de bienvenida los cuales fueron correspondidos por su esposo.
Una vez que se quitó su gabardina y la deja en su lugar pregunto por sus hijos a lo cual Kushina respondió. – Menma se encuentra descansando en su habitación y Naruko dijo que tomaría un baño para después bajar a cenar – y como si se tratara de una mala jugada de su conciencia Minato pregunto - ¿Y Narut…? – Minato no termino la pregunta ya que se dio cuenta de lo que preguntaba por fortuna para el Kushina parecía no haberse dado cuenta de esto ya que pregunto a Minato si había dicho algo – No nada amor no te preocupes no es nada importante – Minato respondió rápidamente junto a una pequeña risa nerviosa con tal respuesta Kushina prosiguió con la cena restándole importancia a lo sucedido.
Después de un rato Kushina le pidió a Minato que le hablara a sus hijos para comenzar con la cena a lo cual esto accedió a hacer lo solicitado por su esposa. Al subir las escaleras Minato toco la puerta de su hija la cual era la primera habitación de la planta alta – Naruko la cena esta lista baja por favor- dijo de esta manera el Namikaze mayor para avisarle a su hija la cual respondió con un simple pero alegre y claro Hai Tosan. Enseguida siguió su camino pasando la puerta del baño y de la alcoba de su esposa y el llego al cuarto de Menma donde repitió el mismo proceso que el de con su hija, pero al no recibir una respuesta inmediata entro encontrando a su hijo dormido. Dando unos pequeños movimientos al cuerpo de su hijo logro despertarlo – Hijo despierta, es hora de cenar – fue el llamado que hiso Minato a su hijo, pero al solo recibir como respuesta un ronquido este decidió usar un segundo método – Menma tu madre está molesta por que no bajas a cenar – y como si se tratara de arte de magia el pelirrojo salto de su cama para dirigirse rápidamente a la cocina.
Ante su pequeña broma Minato rio para sí mismo y dirigiéndose a la salida se topó con la puerta que daba de frente a la de Menma la cual era la de Naruto, por un momento se quedó viendo esa puerta tentado a tocar la puerta, pero fue sacado de ese pensamiento al escuchar la voz de su esposa que lo llamaba. Con esto alejo su mano de la puerta y se dirigió al comedor con su familia.
Ya todos sentados en la mesa en sus lugares correspondientes comenzaron con la cena.
mesa
Ya en la mesa los niños platicaban lo sucedido durante el entrenamiento final con su padrino el Ero Senin a la cual Kushina estaba atenta y fascinada por los avances de sus hijos, pero al parecer cierto rubio se encontraba sumamente distraído. Minato se encontraba dirigiendo la mirada al lugar vacío en la mesa junto a Menma, Kushina se dio cuenta que algo pasaba a su esposo por lo cual con un tierno agarre de mano llamo su atención – ¿Minato te encuentras bien? pareces algo distraído – ante la pregunta de su esposa Minato respondió que todo estaba bien que solo era cansancio del trabajo.
A partir de ese momento la cena prosiguió con normalidad al terminarla los chicos subieron a sus habitaciones no sin antes desearles buenas noches a sus padres, una vez que quedaron Kushina había servido una taza de café para cada uno Minato agradeció el hecho para después guardar silencio y ver directamente a la taza. Al momento de sentarse a lado de su esposo volvió a preguntar – Minato sé que algo te sucede por favor dime que te pasa – no había duda que la persona que mejor podía leerlo era su esposa quien había notado el comportamiento raro de él. Viéndose descubierto por su esposa Minato se dispuso a contarle lo sucedido ese día comenzando con la parte de la pelea con su Sensei.
- De acuerdo Kushina tu ganas, veras lo que sucedió fue que Jiraiya Sensei vino a verme a la oficina para informarme de la terminación del entrenamiento de nuestros hijos enseguida de eso comenzamos a hablar sobre otras cosas y de pronto la plática llego a un punto en el cual comenzamos a discutir, me porte muy mal con el fui grosero y no tenía el derecho – esto sorprendió a Kushina de gran manera dado que en toda su vida había escuchado a Minato decir que había peleado con su maestro y menos el ser grosero con este.
- Pero Minato ¿qué fue lo que paso para que llegaras a discutir con él? – Kushina estaba intrigada por saber lo que había sucedido.
Minato mantenía su mirada puesta en aquella taza de café como si buscara algo en ella por lo cual volvía a guardar silencio por unos segundos para después revelar el motivo de la pelea - Estábamos hablando sobre Naruto –
- Ah entiendo, lo más seguro es que ese, hizo algo que molesto a Jiraiya y de …- Kushina fue interrumpida por Minato – Te equivocas Kushina – Kushina quedo extrañada por el desplante de su marido – Bueno entonces dime ¿qué paso? Minato –
Minato le relato a su esposa lo sucedido, al momento de repetir las palabras de su maestro con respecto a verificar si era verdad que el Kyuby había tomado el control de su hijo Kushina comenzó a hacerse las mismas preguntas que su esposo se hizo, pero de igual manera se negaba repitiéndose a sí misma que lo que habían hecho era lo correcto. – Pero Minato, ambos vimos los cambios que sufrió Naruto a diferencia de Menma y Naruko, esa debía ser la señal de que el Kyuby se apodero de él – Minato al igual que su esposa quería creer en esas palabras ya que de lo contrario eso significaría que por casi 10 años habían abandonado a su suerte a su hijo.
- Lo se Kushina pero por alguna razón no he podido sacarme esas ideas de mi cabeza, por eso decidí que mañana hablare con Inoichi para saber su punto de vista y en dado caso ingresar en la mente de Naruto y confirmar que tenemos la razón – estas palabras eran el intento del Yondaime de consolar tanto a su esposa como a él, pero su esposa haría una solicitud que en parte sorprendería a Minato pero la cual comprendería perfectamente – Minato yo también deseo estar presente mañana cuando lo cites para escuchar su punto de vista – a esto accedería el Namikaze, una vez acordado esto decidieron que era mejor ir a dormir, por lo cual ambos se dirigieron a su alcoba pero una vez que subieron a la planta alta y a punto de entrar a su alcoba ninguno pudo evitar observar la puerta del cuarto del rubio primogénito.
Al dia siguiente la aldea comenzaba normalmente sus actividades como todos los días sin ninguna novedad para los habitantes de la misma, mientras en la casa Namikaze-Uzumaki un rubio se preparaba para parir no sin antes despedirse de su familia y antes de salir de su hogar su esposa lo alcanzo para recordar el asunto que habían comentado la noche anterior.
- Mina-kun recuerda que hoy hablaremos con Inoichi – comento Kushina remarcando un poco el hecho de que ambos hablarían con el líder del clan Yamanaka.
- Si lo se Kushina-chan no tengas pendiente, una vez que llegues lo mandare solicitar a la oficina ¿te parece? - ante la pregunta la pelirroja mayor asentía con la cabeza, seguidamente se despidieron con un pequeño beso.
Ya cerca de medio día en la residencia Uchiha uno de los clanes más reconocidos de Konoha se encontraban reunidos el peliblanco sabio de los sapos acompañado de la princesa de las babosas además de estar presente el líder de los Yamanaka y el matrimonio de Fugaku y Mikoto Uchiha.
Estos se encontraban hablado sobre la situación de falta de información del rubio en tanto tiempo un tema bastante preocupante para todos, mientras todos seguían hablando sobre esto un Anbu apareció dirigiéndose directamente al rubio de los Yamanaka informando que era solicitada la presencia de este en la oficina Hokage para después de esto desaparecer de la misma manera en que apareció.
- Vaya parece que tendré alguna misión lo mejor será que me dirija hasta ahí – decía Inoichi mientras se ponía de pie, pero Jiraiya interrumpió en el momento.
- Dudo que sea una misión como tú crees Inoichi – comentó de esta manera Jiraiya llamando la atención de todos los presentes.
- ¿A qué te refieres Jiraiya? – pregunto Tsunade intrigada por las palabras de su compañero.
- Veras estoy 90% seguro que han llamado a Inoichi para analizar la mente de Naruto – estas palabras sorprendieron a todos los presentes
- ¿Pero que dice Jiraiya-Sama? ¿Para que quisieran hacer eso? – pregunto sorprendido el Yamanaka.
Para contestar esa pregunta Jiraiya procedió a contar lo sucedido el día anterior, pero solo la parte de la discusión entre el peliblanco y su ex alumno al terminar de relatar ahora todos comprendían las palabras de Jiraiya.
- ¿Entonces creen que era mejor revelarles la verdad de lo que descubrí hace algunos años? – preguntaba Inoichi buscando así el consejo de los demás presentes. Todos se miraron por unos minutos para después asentir con la cabeza. Una vez decidido esto Inoichi tomo rumbo hacia la torre del Hokage donde al llegar se dirigió directamente hacia la oficina del Yondaime Hokage. Una vez frente a la puerta de este toco la misma esperando la respuesta para poder ingresar.
Al escuchar la voz que permitía su entrada ingreso a está observando al actual Hokage sentado en su escritorio acompañado por su esposa.
- Disculpe la demora Hokage Sama – dijo el Yamanaka mostrando el respeto hacia el líder de su aldea.
- No tienes por qué preocuparte Inoichi San me alegra que hayas podido venir dado que tenemos un asunto extremadamente delicado e importante, así como personal que tratar contigo – Respondía así Minato para dar a entender al Yamanaka una parte de la requisición de su presencia.
- ¿Dígame Hokage Sama en que puedo servirle a usted y su esposa? – preguntaba de esta manera Inoichi para conocer el resto del motivo de la solicitud de su presencia, aunque este tenía una idea por la plática con Jiraiya.
- Necesitamos que ingreses en la mente de una persona para confirmar algunas sospechas que tenemos mi esposa y yo, y al ser el líder uno de los mejores clanes de espionaje es por tal motivo que solo puedo confiar esta misión a ti – esta era la explicación del Yondaime ante el Yamanaka.
- Claro que lo hare Hokage Sama, pero dígame de quien se trata la persona – pregunto Inoichi esperando escuchar la respuesta que creía conocer.
- Necesito que ingreses a la mente de Naruto – de esta manera Minato revelaba la identidad del objetivo de dicha misión.
Al escuchar el nombre Inoichi dibujo una pequeña sonrisa en su rostro para sorprender con sus palabras al matrimonio Namikaze-Uzumaki.
- Eso no es necesario Hokage Sama – esas simples palabras sorprendieron de gran manera tanto al rubio Namikaze como a la pelirroja Uzumaki.
- ¿Qué quiere decir con eso Inoichi San, porque no es necesario? – cuestiono la pelirroja
- Dígame Inoichi San, ¿sabe algo que nosotros no? – termino por cuestionar el Hokage.
- Así es Hokage Sama, Kushina Sama, como dije no es necesario que entre en la mente de Naruto porque hace tiempo lo hice – Inoichi no tenía idea lo que esas últimas palabras estarían por desatar en el matrimonio frente a él, aunque algo en su interior sabía perfectamente lo que llegaría a pasar.
- Porque no me dijiste sobre esto Inoichi ha sido muy irresponsable de tu parte – al momento de pronunciar dicho reclamo Minato dejo de lado las formalidades por lo cual el Yamanaka hiso lo mismo.
- Disculpa Minato, pero no veo por qué debía decirte algo siendo que esto no fue una misión o algo relacionado ni al concejo de la aldea, ni a ustedes, el haber entrado en la mente de Naruto fue en mi papel tanto como padre como ser humano – las razones que dio el rubio Yamanaka no tenían ningún sentido para el matrimonio Namikaze-Uzumaki por lo cual le cuestionaron sobre que quería decir.
- Como es posible que no lo sepan – al pronunciar esto una punzada golpeo ligeramente tanto a Kushina como a Minato – Naruto mantiene una relación de amistad con mi hija Ino y el haber ingresado en la mente de él solo fue debido a un suceso relacionado entre ellos – nuevamente la explicación de Inoichi era algo vaga en detalles lo cual únicamente provocaba más dudas en el matrimonio frente a él.
Ante las respuestas vagas del Yamanaka Minato decidió tomar la postura de Hokage para obtener la información que deseaban – Inoichi te exijo que nos cuentes a detalle que es exactamente lo que te llevo a ver en la mente de Naruto y sobre todo deseo saber lo que viste ahí – ante la exigencia del Yondaime el Yamanaka tan solo sonrió para decirles tanto al rubio y la pelirroja – ¿No preferirían verlos personalmente? – Inoichi explico que podía mostrarles sus recuerdos para que vieran personalmente lo que había sucedido, todo esto gracias a una técnica propia del Clan Yamanaka, ante la sugerencia el matrimonio aceptaba
Ante la respuesta de ambos Inoichi comenzó a realizar los símbolos necesarios para la técnica y diciendo Densō omoide no Jutsu (Técnica de Transmisión de Recuerdos) y colocando una mano en la cabeza de cada uno, para así traspasar directamente sus recuerdos.
Al realizar el enlace tanto Minato y Kushina podían comenzar a ver en los recuerdos del Yamanaka, aunque sin saberlo estaban por ver lo que sin duda llegaría a cambiar para siempre su vida.
Con Naruto
Nos encontramos ahora en la isla Andrómeda donde el día donde se cumplía el año de la estadía de Naruto en ese lugar lo cual significaba que estaba a punto de viajar hacia su siguiente sede de entrenamiento y de esta manera toparse con su nuevo maestro Hyoga por lo único que sabía Naruto el nuevo lugar de entrenamiento sería un lugar llamado Siberia por alguna extraña razón a Naruto le sonaba mucho el nombre de algún lado, pero por alguna extraña razón no lograba recordarlo.
Dejando esa sensación de lado Naruto emprendió el viaje hacia las nuevas tierras no sin antes despedirse y agradecer por sus cuidados tanto a su Sensei Shun como a la amazona June. Durante su viaje el rubio esperaba con ansias el llegar a su nuevo destino para seguir aprendiendo sobre el cosmos, así como cada lección o consejo que sus maestros podrían darle.
Una vez que llego a Siberia Naruto sintió el más grande frio de pudiera haber sentido en su corta vida ni siquiera con su abrigo lograba sentir algo de calor, grande fue el impacto que se llevó al ver a Hyoga de una vestimenta ligera como si se tratara de un clima tranquilo y agradable.
- Hyohyohyogagaga Sesesesenseseseii ¿cooccooommoo pupupueeededede lleelleellee…lleevavava…ar…sososo…lo eeee…sosososo…dedede…rororo…ropapapa? – debido al gran frio que sentía Naruto comenzó a tartamudear mientras temblaba sin parar.
Para Hyoga el clima de la región no lo molestaba en lo más mínimo – Pues el motivo es simple Naruto yo ya estoy acostumbrado a este clima – de una manera algo tranquila pero orgulloso explicaba el motivo a su nuevo aprendiz.
- Dededebebebe estartartar brobromeananandododo – fue la respuesta de Naruto.
- Por lo que veo la primera parte de tu entrenamiento será hacer que te acostumbres al clima de aquí para que dejes de tartamudear –
- ¿Yyyy cococomomomo pienpienpiensasasa quequeque areareare eeeeesosososo? –
- Déjame ver supongo que deberá de pasar la mayoría del tiempo sin tu abrigo, bañarte en el agua fría – Hyoga seguía diciendo unos métodos que ayudarían a Naruto a soportar las bajas temperaturas, por su parte Naruto tenía una cara completamente en shock ante las sugerencias de su nuevo maestro, mientras pensaba para si mismo – "no sé si Hyoga Sensei quiere entrenarme o matarme de pulmonía" -
Siberia es una zona formada por distintas regiones que se pueden dividir en tres principales, la baja llanura occidental siberiana, la altiplanicie central siberiana y Siberia oriental, formada por un complicado sistema orográfico e imponentes barreras montañosas. La zona helada e inhóspita en la cual Hyoga recibió el adiestramiento del caballero y donde ahora comenzaría el entrenamiento de Naruto esta región es sólo una pequeña parte externa de la recóndita Siberia oriental, y se encuentra situada cercana al mar (océano glacial ártico), donde el suelo esta profunda y perpetuamente helado, sólo se deshiela superficialmente en verano formando pantanos.
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Unas semanas después del arribo de Naruto a las tierras heladas y al tiempo que este se acostumbró al clima tan fresco de la región el verdadero entrenamiento comenzaba para él, este consistió básicamente en ejercerse a romper paredes de hielo produciendo una fuerza mayor gracias a su cosmoenergía.
Un día mientras Naruto se encontraba tratando de romper una de los tantos glaciares de la región Hyoga quien lo observaba lo llamo, Naruto ahora llevaba una vestimenta sumamente ligera en comparación al atuendo que usaba cuando llego a Siberia, además de su ropa el rubio seguía presentando cambios en su apariencia claro que era normal debido al orden natural de las cosas. Ahora se podía observar como su aspecto era el de un muchacho de 13 años cuando su edad era de 11, una altura de 1.47m, una cabellera que llegaba ahora hasta su media espalda y un cuerpo trabajado, pero sin verse de una manera exagerada.
- Hyoga Sensei ¿me llamo? –pregunto el rubio más pequeño dirigiéndose al caballero de los hielos.
- Naruto hay algo que deseo enseñarte –
- ¿De que se trata Hyoga Sensei, acaso es una de sus técnicas, o acaso su armadura anterior dl cisne o podrá ser..? – algo que no había cambiado en el rubio era su actitud infantil en ciertas ocasiones la cual en sus momentos podía desesperar a cualquiera.
- GUARDA SILENCIO NARUTO – grito algo molesto el caballero de acuario.
- Lo siento –
- Naruto quiero enseñarte una lección muy importante que debes tener siempre presente al momento del combate – decía más sereno Hyoga a su discípulo prosiguiendo con su explicación – Dime Naruto ¿Tu deseo es proteger a tus seres queridos no es así? – ante la pregunta de su maestro Naruto solo respondió con un HAI con esto Hyoga prosiguió – Y dime ¿cómo te sentirías si en un campo de batalla uno de tus seres queridos o compañeros muriera? – ante esta nueva pregunta Naruto no tenía una idea clara de que responder debido a que nunca había llegado a completar esa situación, era verdad que él estaba listo para morir por sus seres queridos – Lo más probable es que una gran ira invadiría tu corazón y lo cual te llevaría a actuar imprudentemente buscando venganza, lo cual podría llevar únicamente a tu muerte -
Con las simples preguntas de su maestro y el análisis que había hecho de el en ese simple momento era más que obvio el estado sorprendió de Naruto.
- Naruto observa – de esta manera Hyoga llamaba la atención de su alumno y señalaba con un dedo hacia la vista de los glaciales de la zona – Esas montañas de hielo son parte de un glaciar que atesora una resistencia surgida de miles de años de frio. Un caballero debe ser tan fuerte y poderoso como esa montaña. Inmune a los intensos rayos del sol. Impasible ante sus enemigos. Esa Naruto es una lección que solo puedes aprender en los glaciares…Ellos te mostraran su poder. - Dirigiéndose una vez más hacia Naruto – ¿Dime entendiste? -
Naruto observaba a su maestro directamente para enseguida sonreír de la manera clásica del rubio menor- Si Hyoga Sensei lo comprendo perfectamente, dattebayo – Naruto había comprendido de las palabras de su maestro, entendió que al igual que los glaciales él debía mantenerse ante cualquier situación sin perder la cama dado que esto para un caballero podría llevarlo a su muerte.
De igual forma que Shiryu, Hyoga estipulo a Naruto que antes de que se cumpliera su año de estancia debía completar la misma prueba que este había hecho para convertirse en caballero proeza que Naruto alcanzo a dos meses de su partida, por lo cual dedico su tiempo para entrenar en solitario.
Una vez llegada nuevamente la fecha de partida Naruto se despidió agradeciendo todo a su maestro Hyoga. Ahora Naruto estaba dirigiéndose hacia su último punto de entrenamiento donde pasaría el año entrenando junto a Ikki su nuevo maestro, este lugar era la Isla de la Rina Muerte, el simple nombre desanimaba un poco pero el rubio estaba decidido a enfrentar su último punto de entrenamiento.
La isla era sin duda un verdadero infierno sobre la Tierra, la actividad volcánica hacia que todo el suelo esté siempre caliente, la tierra arde como el Sol y quema los pies, todo el año una lluvia de fuego que corroe la piel se abate sobre la isla, la vegetación es prácticamente inexistente y los animales no viven mucho tiempo, sin árboles, el Sol golpea con toda su fuerza el suelo, tanto en el día como en la noche el calor es insoportable, con lo que las condiciones de vida son terribles, incluso peores que en la Isla de Andrómeda.
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Durante su estancia en la isla Ikki entreno de una manera más recia que cualquiera de los otros caballeros dorados, de igual forma Ikki le mostro a Naruto el poder que podía ofrecer el odio así como la forma de no dejarse llevar por este.
Ikki explicaba a Naruto que el odio podía darle la fuerza para defender lo que el más amara y la compasión por los demás que le había enseñado Shun era cierta hasta cierto punto ya que existirían enemigos a los cuales no podía dejar vivir explicándole que en ciertas ocasiones la muerte de alguien podría evitar una tragedia mayor.
Para que Naruto comprendiera esto Ikki realizo su técnica del puño fantasma del fénix con el cual le mostro algo que dejaría grabada tal lección en el rubio.
Naruto observo a su alrededor y se dio cuenta que ya no se encontraba en la isla de la reina muerte, él se encontraba en ese momento en Konoha para ser exactos se encontraba en los campos de entrenamiento, comenzando a explorar el lugar escucho unos gritos de una voz muy familiar, al dirigirse al lugar pudo ver a Ino de 6 años gritando desesperada hacia un dos figuras que peleaban intensamente al ver a las siluetas que combatían pudo ver que una era el a los 6 años, pero l segunda silueta no la podía distinguir.
Observaba como en un momento de dicha pelea su yo más pequeño comenzaba a tomar la ventaja del combate acertando varios de sus golpes dejando así a la segunda silueta con una rodilla al piso, su yo menor lanzo un golpe más directo a su enemigo, pero se detuvo a escasos centímetros de la silueta la cual al ver tal acto lanzo un ataque muy familiar para el rubio mayor. Su yo menor alcanzo a evitarlo por casi nada, pero escucho un grito de dolor detrás de él, Naruto actual veía con sus ojos como ese ataque que su yo menor había esquivado daba directamente en el pecho de Ino.
Al ver tal imagen Naruto actual comenzó a correr hacia el cuerpo de su amiga tratando de despertarla lo cual era inútil ya que por tal ataque había muerto. En ese momento todo alrededor de Naruto se convirtió en oscuridad, el rubio no podía ver nada más aparte de sí mismo y el cuerpo de su amiga n brazos. Naruto comenzó a sentir un terrible dolor dentro de él, un dolor y una ira como jamás había sentido.
- ¿Sabes por qué murió? – pregunto una voz de la nada, por su parte el rubio tan solo mantenía el silencio – fue por tu indecisión - decía esa voz – si hubieras asesinada a esa silueta, esta no hubiera tenido la oportunidad de lanzar el ataque que acabo con su vida – Naruto comenzaba a apretar el cuerpo de su amiga contra el cuándo una silueta aparecía frente a el – Debes de entender que en una batalla no puedes dudar, porque por esos momentos de indecisión podemos provocar la muerte de inocentes – al escuchar esto Naruto observo como el cuerpo de su amiga cambiaba dejándolo ver a cada uno de sus seres queridos en sus brazos para al final terminar sosteniendo a una chica rubia algo mayor que su amiga con un vestido rosa y estampados de flores.
En ese momento Naruto regreso a la realidad encontrándose nuevamente en la isla de la reina muerte frente a su maestro, Naruto caía al suelo de rodillas seguido de sus manos mientras sudaba de una manera exagerada y tratando de respirar por su boca
- ¿Que…que fue…eso? –
- Eso fue una ilusión solamente Naruto, debes de entender lo que es el odio – explicaba Ikki quien se ponía frente al rubio que aún mantenía su postura anterior.
- ¿Ikki Sensei…la ilusión que vi…eso fue lo que…le sucedió a usted? – pregunto el rubio que aun intentaba reponerse de los efectos de la técnica de Ikki.
- Así es Naruto, todo lo que viste me sucedió a mi cuando intentaba convertirme en caballero, la chica que viste al final se llamaba esmeralda y la conocí en esta isla, aun atesoro el recuerdo de ella, así como la culpa de mi debilidad –de esta manera revelaba Ikki su pasado al rubio.
- ¿Entonces debo entregarme al odio? – preguntaba Naruto.
- No jamás debe dejarte llevar por el odio ya que este puede llegar a consumirte sumergiéndote en una oscuridad de la cual podría nunca salir, debes abrazar el odio de tal manera que tú lo controles para así utilizarlo a tu favor jamás de forma contraria – estas fueron las palabras que ocupaba el rubio para así comprender perfectamente la lección de Ikki.
Después de ese día Naruto seguiría su entrenamiento recio con su maestro Ikki hasta el día en el cual ambos regresarían al santuario dando así por terminado el entrenamiento con los 5 caballeros dorados de esta era.
Una vez que ambos regresaron al Santuario fueron directamente a los aposentos de la Diosa Atena donde los esperaban Seiya, Shiryu, Shun y Hyoga, los anteriores maestros de Naruto además del Patriarca Shaka y la Diosa Atena quienes observaban los cambios en el rubio el cual era un poco más alto de lo que recordaban, así como su cabellera la cual para la mayoría había crecido demasiado la cual llegaba a su media espalda. Además de su vestimenta la cual era un pantalón negro con una playera anaranjada sin mangas la cual se pegaba a su torso dejando ver un cuerpo bastante trabajado, así como sus brazos que mostraban la musculatura resultado del lapso de entrenamiento de 5 años por ultimo Naruto llevaba un calzado deportivo de color blanco.
Después de que Naruto había saludado a cada uno de sus maestros y el patriarca, el rubio se acercó a la Diosa Atena y mostrando sus respetos hiso una pequeña reverencia.
- Un gusto volver a verla Señorita Saori – que Naruto saludara a la Diosa con su nombre de mortal no había extrañado a nadie, pero lo que diría la Diosa seria lo que sin duda los diaria sin habla.
- NARUTO ESA NO ES FORMA DE SALUDAR A TU MADRE – al escuchar esas palabras todos los presentes habían quedado petrificados, con ojos en blanco y con la boca abierta.
- ¿QUE ACABA DE DECIR? – fue el grito de todos los presentes al no entender nada de lo que estaba sucediendo. Por su lado Atena mantenía una sonrisa algo divertida observando la reacción de todos mientras que Naruto se rascaba con una mano su nuca y mostrando un leve sonrojo por la situación.
Continuara…
