Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi.
"Los sentimientos cambian"
Capitulo 14
La ayuda para vivir
Ya llevaba una semana en ese hospital, tres días inconsciente y otros cuatro siendo tratada, aun le quedaba una semana y ya estaba arto de estar ahí, sabía que no era que necesario, pero su hermano les había insistido a los médicos en dejarlo más tiempo ahí y hacerle pruebas de si todo estaba bien porque según él estaba preocupado, Inuyasha sabía bien que solo lo hizo para fastidiarlo y según el aprenda y no lo vuelva a hacer. No lo había ido a ver, Rin fue quien le dijo que Sesshomaru le había insistido a los médicos, ella era quien lo cuidaba y estaba al pendiente de él, no lo quería dejar mucho tiempo solo y si se debía ir dejaba alguna enfermera a su cargo.
Rin se había ido a casa para ir en busca de lo que necesitaba Inuyasha, dejo avisado a la enfermera que acostumbraba a cuidarlo que ella se iba. Inuyasha ya estaba arto de estar en la habitación y ya que la enfermera aun no llegaba decidió salir y caminar un poco.
Al comenzar a caminar por el pasillo escucho un grito de una enfermera, la enfermara había gritado 'pervertido', luego de eso escucho paso de personas corriendo dirigiéndose para donde él estaba, de pronto y sin aviso alguien se encendido detrás de él y no puedo ver quien ya que una fuerte cachetada fue a parar a su mejilla dejándolo en shock sin entender lo que sucedía.
-Discúlpeme usted joven-decía apenada la enfermera a Inuyasha-y tu pervertido, no te escondas y ven-con tono más firme se dirigía al muchacho que estaba escondido tras Inuyasha quien miraba sin entender a la enfermera, el muchacho poso sus manos en los hombros e Inuyasha y afinando su voz dijo.
-Amor dile a la enfermera que yo no pude haber sido quien la toco-Inuyasha al escucharlo lo miro de costado y aun mas desconcertado '¿Quién es este?' se preguntaba Inuyasha-dile amor que a mí no me interesan los atributos de una dama-dijo abrazando a inuyasha quien rápidamente se alejo asuntado.
-¡¿Qué?!-pregunto Inuyasha asustado y en un grito.
-¿Ve señorita?-pregunto el joven fingiendo indignación-ya ha hecho que mi novio se disguste conmigo, amor no es cierto yo no la toque-decía mirando a Inuyasha como diciendo 'sigue me el juego por favor'.
-¿Eso es cierto?-pregunto la enfermera mirando a Inuyasha.
-Dile…dile que es la verdad-pedía el joven y Inuyasha lo miraba desconcertado-ya señorita ¿nos puede dejar solos?-pidió-yo he venido a visitar a mi novio quien está hospitalizado y usted me mete en estos lio… ¿Cómo cree que él se puede sentir? Ahora además de estar enfermo cree que no lo quiero…gracias-dijo con ironía, a lo que la enfermera mirando a Inuyasha aun sorprendido y sin decir nada, se sintió apenada y se marcho. El joven suspiro aliviado.
-¿Qué fue eso?-pregunto Inuyasha saliendo del asombro.
-Te lo agradezco amigo-dijo el joven poniendo una mano en el hombro de Inuyasha quien se alejo inmediatamente.
-Yo no soy tu amigo-dijo seco.
-Oye, tranquilo-pidió el joven-todo eso solo era para que la enfermera no me pegue-explico.
-¿Y por qué te quería pegar?-preguntó Inuyasha.
-Porque…si la había tocado-confeso.
-Entonces… ¿la cachetada que me dio era para ti?-´pregunto Inuyasha.
-Pues…si-dijo con normalidad a lo que recibió un fuerte golpe de parte de Inuyasha.
-Auch-se quejo-era mejor que la enfermera me golpe-dijo sobándose la cabeza-oye ¿a dónde vas?-pregunto viendo que Inuyasha se alejaba.
-No me sigas-dijo al ver que lo seguía.
-Solo quiero saber dónde vas… ¿a tu habitación?-pregunto.
-Eso no te importa-dijo Inuyasha, pero él lo seguía siguiendo-¿Por qué rayos me sigue?-dijo cansado y dándose la vuelta.
-Bueno, es que ya me ayudaste una vez…recién-comenzó explicando-me podrías volver a ayudar ¿cierto?-pregunto.
-¿Qué?-dijo desconcertado Inuyasha, ese muchacho era realmente raro.
-Es que veras…esa no es la única enfermera a la que toque-dijo algo avergonzado-ahí otras y…me están buscando-al escuchar aquello Inuyasha abrió los ojos, se giro y comenzó a caminar lejos de aquel loco joven-oye…no, espera…solo quiero que me dejes quedar unos minutos en tu habitación…hasta que sin que me vean me pueda ir…por favor-pedía asustado, eran demasiadas las enfermeras a las que había tocado.
-No-dijo Inuyasha seco y volviendo a caminar, quería estar bien lejos de él para no recibir otra cachetada, pero de pronto paro, vio muchas enfermeras caminando hacia donde él estaba, se veían enojadas, furiosas-oye ¿todas esas son las que tu tocaste?-pregunto al joven mientras miraba a las enfermeras.
-Sí, contesto el joven-¿me ayudaras?-pregunto.
-¿Qué? No lo sueñes….-dijo dándose la vuelta y corriendo a su habitación, bien lejos del muchacho-tu las tocaste tú te lo aguantas-dijo Inuyasha aun corriendo, pero siendo seguido a toda prisa por el joven-no me sigas o también me golpearan-dijo empujándolo.
-Ten piedad de mí-suplico el joven.
-¿Para que las tocaste? Ahora sufre las consecuencias-dijo Inuyasha.
-No me pude resistir… ¿has visto sus cuerpos? –pregunto y Inuyasha aun corriendo lo miro como diciendo 'idiota'-vamos… ¿acaso no te atraen?-Inuyasha solo le pego y se metió a su habitación, pero antes de poder cerrar la puerta el joven que lo seguía consiguió entrar-sino dices nada no nos encontraran…pero si dices algo diré algo para que tu también recibas unos cuantos golpes-amenazo, Inuyasha iba a decir algo pero la enfermera que estaba encargada de cuidarlo hablo.
-¿Dónde se había metido usted joven?-pregunto la enfermera de unos cuarenta años o más.
-Ella también es enfermera… ¿no la quieres tocar?-pregunto Inuyasha burlón al joven.
-Eh…no molestes-dijo.
-Pero…estos niños-dijo ofendida la enfermera-¿y dónde estaba usted?-volvió a preguntar a Inuyasha.
-Solo Salí a caminar-contesto seco Inuyasha subiéndose a su cama.
-Sabe muy bien que usted no puede estar solo…su hermano…-decía la enfermara regañándolo.
-Sí, si…ya lo sé, 'mi hermano está preocupado' ya lo sé-dijo Inuyasha fastidiado.
-¿Y el joven quién es?-pregunto la enfermera mirando al muchacho que los miraba sin decir ni entender nada.
-Ah…el…no lo sé, solo me siguió-dijo como si nada, se resigno a que el joven haría lo que quería aunque él se lo negara.
-¿Solo te siguió?-pregunto la enfermera y Inuyasha asintió-¿acaso es un perro de la calle?-pregunto mirándolo al joven-¿lo debemos alimentar también?-pregunto molesta.
-Si quiere-dijo sin interés Inuyasha.
-pero…este muchacho…nunca habla y cuando lo hace solo se burla-protestaba la enfermera indignada.
-Discúlpeme-decía el joven llamando a la enfermera.
-¿Qué la has tocado que te disculpa?-dijo en tono burlón Inuyasha y el joven como la enfermera lo miraron mal.
-No-dijo-solo me estaba por presentar-explico-me llamo Miroku y no soy un perro, pero si quiere si me puede alimentar…no he comido en todo el día-dijo con cara de perro que da pena.
-¿Y crees que yo lo hare?-pregunto la enfermera a lo que el asintió, ella lo miro de mala manera y Inuyasha rio-¿Qué haces aquí?-pregunto.
-Pues…-decía Miroku pensando, aun no podía salir, y aunque su abuelo lo estaría buscando, si salía volvería a entrar ara volver a ser curado.
-Espera-dijo la enfermera-tu ¿no eres?-pregunto señalándolo-si…yo te atendí ayer-dijo recordando-tu eres quien ingreso inconsciente y con los cachetes hinchados-Inuuyasha al escuchar todo aquello no sabía porque, pero no pudo evitar reír al ver la expresión de susto del joven y la enojada de la enfermera-¿pero qué haces aquí? Ya tendrías que haber sido dado de alta, no puedes pasearte como si nada por el hospital-dijo enojada-vamos…de seguro el señor que te trajo ayer te debe andar buscando-dijo queriéndolo sacar de la habitación, el se negaba y inuyasha seguía riendo.
En eso Rin entra apurada a la habitación y lo primero que ve es a un Inuyasha sonriendo y mirando entretenido a la enfermera y un joven desconocido discutir, no entendía nada, pero era la primera vez que veía a Inuyasha sonreír.
-¿Señora?-pregunto la enfermera y Miroku la miro con ojos de 'que belleza' -¿Qué hace aquí?-pregunto.
-Me olvide mi bolso-dijo entrándolo y tomándolo del respaldo de la cama de Inuyasha-¿Quién es el joven?-pregunto.
-Oh…me presento-dijo Miroku soltándose de la enfermera-soy Miroku…-decía acercándosele, pero fue parado por la voz de Inuyasha.
-Es mi cuñada-advirtió y Miroku l miro entendiendo y se alejo.
-No se preocupe señora..ya lo saco de aquí-decía la enfermera.
-No-pidió ella-espere, Inuyasha el ¿es tu amigo?-le pregunto.
-¿He?-pregunto Inuyasha-pues, más bien es, es…alguien que encontré-dijo confundido.
-Sí, si…soy su amigo-dijo Miroku y Inuyasha quiso protestar, si usted me lo permite me quisiera quedar un rato aquí con el-pidió Miroku.
-Eso no se puede muchacho-dijo la enfermera.
-Yo…yo hablare con el médico y le pediré si se puede quedar…sé que no me lo negara así que joven Miroku ¿cierto?-pregunto y el asintió-puedes quedarte-dijo para luego mirar a Inuyasha que estaba con una expresión algo divertida, algo que nunca vio en él y si ese muchacho lograba eso, haría lo que fuera por dejar que se quede.
Rin se retiro cerrando la puerta, la enfermera los miro a ambos muchachos y agotada se sentó en uno de los sillones, Inuyasha se acomodo a mirar la tv sin darle mucha importancia al joven y este entusiasmado se sentó en la cama frente a Inuyasha.
-Ya que tu cuñada cree que somos amigos…-decía Miroku animado pero recibió una mirada fría de parte de Inuyasha.
-Yo no tengo amigos-dijo seco, a Miroku le pareció extraño desde un comienzo cada actitud de ese joven, de momento parecía alegre y en otras frio y sin emociones, pero sabía que en el fondo las había.
-Bueno, ahora puedes tener uno-dijo aun animado-me llamo Miroku y tu Inuyasha ¿cierto?-pregunto extendiendo su mano.
-No tengo, ni quiero amigos-dijo seco, la enfermera miraba atenta todo lo sucedido.
-Vamos, no seas así, se mi amigo-pidió Miroku.
-¿Acaso tienes siete años?-pregunto Inuyasha fastidiado.
-No-contesto Inuyasha-pero tú y yo seremos amigos-afirmo a l que Inuyasha lo miro pensando 'este en verdad está loco' –ya lo veras, vendré todos los días, estoy viviendo cerca de aquí y vendré seguido, enfermera-llamo mirando hacia atrás-¿Cuánto tiempo se quedara aquí él?-pregunto.
-oh, una semana, le queda una semana-dijo la enfermera ya más calmada.
-Bien, entonces vendré todos los días de la semana y luego hablare con tu cuñada para ir a visitarte-decía Miroku.
-¿Acaso no te tienes que ir ya?-pregunto fastidiado Inuyasha.
-No-contesto el-y dime ¿Por qué estas hospitalizado?-pregunto todavía animado, pero noto que con esa pregunta Inuyasha se tenso.
-No te importa-contesto-ya vete…y no vuelvas-dijo enojado.
-Vamos, dime-pidió, pero él no decía nada-bien, entonces yo lo descubriré-dijo mirándolo fijamente-tal vez sea una operación-dijo mirando haber si notaba algo, entonces vio como lenta y cuidadosamente sin querer ser visto Inuyasha bajaba mas la manga de su camiseta ocultando su brazo por completo, le pareció extraño, y una sospecha se formo en el '¿sufrirá depresión y se cortara?' se pregunto en su cabeza, y era muy posible, el mismo dijo que no tenía amigos, no lo podían dejar solo, era solo una sospecha por el momento.
-Chico-llamo la enfermera, y Miroku giro su cabeza para mirarla-¿no crees que ya deberías irte?-pregunto.
-Sí, las enfermeras ya habrán dejado de buscarte-dijo Inuyasha en tono frio y sin importancia.
-Oh…es cierto, mi abuelo también debe de estar buscándome-dijo pensando-me debo ir ya-dijo poniéndose de pie-nos vemos-dijo extendiéndole la mano a Inuyasha, este lo ignoro-bien, hasta luego enfermera-dijo saludando a la enfermera y machándose.
-No vuelvas-dijo Inuyasha antes de que el joven desaparezca de su vista.
-¿Estás seguro de que no quieres que vuelva?-pregunto la enfermera.
-Solo me fastidio la tarde-dijo dándose la vuelta para dormir.
-Pero te hizo reír ¿cierto?-pregunto, pero ya no hubo contestación y no la busco, sabía que él no harbaría, le sorprendió escucharlo hablar en un principio y ya no le sorprendía que lo dejara de hacer.
Al día siguiente Inuyasha fue despertado por Rin quien una hora después aviso que se debía ir a arreglar unos asuntos con Sesshomaru y lo dejo solo a espera de la enfermera. Este ya estaba arto de la enfermera, agradecía a Rin, pero también ya estaba arto de verla cansada y sufriendo por su estado teniendo que soportar discusiones y quejas de su marido por cuidar de él, sabía que la enfermera no llegaba hasta dentro de una media hora, entonces aquella era su oportunidad, en ese momento debía terminar o que comenzó. Levanto la manga izquierda de su camiseta y vio allí el vendaje, de apoco se lo saco y pudo ver allí las heridas que estaban cicatrizando de hace una semana. Entonces comenzó a buscar por la habitación algo para terminar lo empezado.
Pero no alcanzo encontrarlo porque alguien con una enorme sonrisa interrumpió entusiasta habitación con una alegre y entusiasta 'buen día'.
-¡¿Qué?!-pregunto Inuyasha-¿tú de nuevo aquí?-pregunto fastidiado.
-Hola mi nuevo amigo Inuyasha-dijo alegre acercándose, este se alejo-había dicho que te vendría a visitar ¿cierto? ¿lo recuerdas?-pregunto.
-No pensé que fuera cierto, ni menos tan temprano-dijo enojado, pero Miroku no presto atención a sus palabras sino a sus heridas, allí estaba la confirmación, vio las vendas en la cama y alguna cosa desordenada y entonces nota su nerviosismo.
-No lo hagas-dijo serio.
-¿Qué?-pregunto Inuyasha y entonces se dio cuenta de que él vio las heridas-no es tu asunto-dijo seco-vete-pidió.
-No es una solución-dijo con normalidad-no sé porque lo haces, tu motivo, que te sucede, no sé nada de ti aun-decía Miroku sentándose en la cama-pero sé que no es la solución-inuyasha lo miraba enojado y fastidiado.
-¿Acaso no tienes nada mejor que hacer?-pregunto.
-No-contesto-veras, estoy de vacaciones y cuando es así mi abuelo me obliga a viajar con el por muchos lugares diferentes y durante las épocas de clases nos mudamos seguido, no tenemos un lugar fijo, he ido a muchas escuelas y eh tenido muchos amigos-le comentaba Miroku a Inuyasha.
-Bien por ti…ahora ¿te puedes ir?-pregunto impaciente Inuyasha.
-Mi madre tiempo después de que nací enfermo y como mi padre no tenia para comprar los medicamentos termino muriendo, y mi padre fue acecinado en el lugar en donde trabajaba, desde entonces, desde mis ocho años, vivo con mi abuelo paterno y él se la pasa viajando y yo junto a él-contaba Miroku sentado en la cama tranquilamente como si nada.
-Lo siento por ti pero… ¿Por qué rayos me cuentas esto a mi si ni me conoces?-pregunto Inuyasha sin entender.
-Porque sé que pronto me volveré a mudar y tal vez, viendo cómo eres, no te volveré a ver, así que lo que te diga o no me afectara en lo mas mínimo y si estoy aquí visitándote es porque es cierto, no tengo nada mejor que hacer, llevo un mes aquí y las mujeres me ven y corren por lo que al menos veré enfermeras aquí-dijo tranquilo.
-Realmente eres raro-dijo Inuyasha sentándose en el sillón.
-Como te decía-continuo Miroku-he vivido con mi abuelo y aunque me duele lo de mis padre ya lo he superado y no me cuesta contarlo, mi abuelo logro que el hablar de eso para mí sea algo normal y no tan doloroso con el tiempo, creo que si no hubiera sido por el…pues hubiera terminado haciendo lo que tu, ya que me afecto mucho la muerte de mi padre-dijo algo serio-no sé cómo será tu historia y por l visto no tuviste la suerte que yo al tener a mi abuelo, pero de todas maneras esa no es la solución-dijo Miroku.
-Lo mio no creo que se compare con lo tuyo-dijo Inuyasha-así que no digas que se arreglara o no, no sabes lo que me paso-ese muchacho ¿Quién se creía para venir a decirle aquello? Pensaba Inuyasha.
-¿Me quieres contar?-pregunto Miroku-así sabré-explico
-¿Qué te hace pensar que le contare todo lo que a nadie he contado a una persona que acabo de conocer?-pregunto yendo a su cama y acostándose.
La enfermera justo había llegado y antes de entrar escucho voces, la de Miroku y Inuyasha, nuevamente estaba hablando, por lo que prefirió no entras, tal vez solo la compañía de ese muchacho lo ayude.
-No me volveros a ver en dos semanas-dijo Miroku-dime, no cambiara nada en tu vida, no te juzgare, solo te escuchare, eso a veces ayuda y además…quiero saber-dijo Miroku.
Inuyasha lo pensó, tal vez sea buena idea, no lo volvería a ver, no le diría nada, no lo juzgaría, ni tampoco lo despreciaría como los niñitos ricos de su escuela, era buena idea desahogarse, hace años que no podía hablar con nadie, su madre ya no estaba y con ella era con la única con quien hablaba, pero ahora tenía la posibilidad de hablar y sacar todo el dolor.
-Si no quieres está bien…solo pienso que te serviría-le dijo Miroku tratando de no presionarlo al verlo pensativo.
-Te contare-dijo finalmente Inuyasha-pero si sigues viniendo luego debes tener en cuenta que no debes decir nada de nada…pase lo que pase y decida hacer lo que decida-advirtió Inuyasha, Miroku trago duro, sabía lo que significaba, el seguiría intentándolo y el sabiéndolo todo no podría presionarlo ni regañarlo, ni siquiera opinar. Pero tal vez el desahogarse le sirva para pensar en otras posibilidades, por lo que acepto la condición. Así Inuyasha comenzó a contarle todo lo que sucedió, desde que conoció a su padre y lo que su madre le conto de él, sobre Sesshomaru y Rin, sobe la muerte de su madre y el odio de su padre al desaparecer, finalizando por la decisión que tomo hace una semana y porque termino en el hospital ¿si se libero al contarle? Algo, llorar no lo hizo mucho, no quedaba mucho que llorar, dos años lo estuvo haciendo.
-Se y entiendo que todo lo que pasaste es duro y en verdad no creo que tu padre te odie-decía Miroku-pero, luego de todo lo que pasaste ¿en verdad quieres rendirte?-pregunto Miroku.
-¿Cómo?-pregunto Inuyasha-¿rendirme?-no comprendía.
-Pasaste por muchas cosas estos dos años más que nada…no creo que pases cosas peores y si lo has soportado de alguna manera, porque no seguir, pero de otra manera que sea más sana para ti y no dañina al solo encerrarte y hacer eso cuando sientas tocar fondo-dijo señalando la herida-si logras concretar eso solo lograras el objetivo de tu hermano, que mueras y el quedarse con todo, provocaras que tu cuñada se sienta culpable al no haber podido ayudarte y si algún día tu padre regresa ¿Cómo crees que se sentirá al descubrir que también su hijo al igual que la mujer que amo, ambos murieron?-finalizo Miroku dejando muy pensativo a Inuyasha.
-Se que no es la mejor solución, pero no entiendes lo que es sentirse así…nada, que no vales nada y no tienes a nadie-dijo Inuyasha aun pensando.
-Muchas personas Inuyasha te harán cosas malas y eso tú lo sabes ¿cierto?-inuyasha asintió-pero uno debe resistir y seguir sin importar que, si caes puedes volver a comenzar de cero-Inuyasha lo miro interesado, era la primera vez desde que su madre murió que escuchaba a alguien con tanto interés-este es ese momento para ti, en este momento puedes volver a comenzar, tienes que recuperarte pronto y dejar ese habito dañino, al salir de acá continuar el colegio donde lo dejaste, salir y no encerrarte tanto, no toda la sociedad es rica y discriminadora…-le decía y Inuyasha escuchaba tranquila y atentamente-yo estaré junto a ti todo este año, veras muchas lindas chicas-finalizo con una sonrisa para cambiar el ambiente y animarlo.
-¿Cómo?-pregunto el-¿todo el año?-volvió a preguntar y Miroku asintió-¿no que te mudabas seguido?-pregunto confundido.
-Si-afirmo-una vez por año o cada dos años, depende si a mi abuelo los vecinos le agradan-dijo riendo y alejándose de Inuyasha al ver que este le quería pegar.
-Me engañaste y me hiciste contarte todo-dijo queriéndolo atrapar.
-He…tranquilo…te dije que seriamos amigos y ahora lo somos-decía escapando de él saliendo al pasillo-yo no diré nada tranquilízate, además te sirvió y ahora sabes que yo si estaré contigo acompañándote y ayudándote-al terminar de decir eso vio como Inuyasha paró en seco y vio una sonrisa en el.
-Dices algo y estás muerto…me pegan por ti y cobras el doble… ¿entendido?-pregunto y Miroku sonriendo asintió.
Así Inuyasha consiguió a su amigo quien siempre estaba escuchándolo animándolo y quien le ayudo a entender que no era la solución, que debía continuar, cada vez que Inuyasha sentía las ganas, la necesidad de cortarse, pensaba en las palabras de Miroku y seguía aguantando. Las cosas habían cambiado un tanto, ya que desde la llagada de Miroku Inuyasha no pasaba tanto tiempo encerrado, Miroku se encargaba de ello y lo hacia reír y hacer ejercicio al tener que escapar de chicas o esposos furiosos, el abuelo de Miroku también le agrado a Inuyasha, era muy amable.
A los dos años Miroku se tuvo que mudar, pero le dejo entendido a Inuyasha que volvería cada verano, que siguiera en contacto y que no se encierre, que no deje el colegio de nuevo por encerrarse y Inuyasha le dejo entendido que lo haría, que yo no era el niño confundido y débil de unos años, siempre le agradeció mucho por todo y mas por si insistencia, no olvidaría a ese amigo y no se alejaría mucho, mantendría el contacto.
Desde entonces cada llamada que Inuyasha tenía de Miroku, siempre escuchaba dos nombre 'la bella Sango' y 'la hermosa Kagome', lo que no entendía es como esas dos chicas no lo mandaron ya bien lejos.
Tiempo después de que Miroku se marcho Inuyasha conoció a alguien, el seguía yendo al colegio y una que otras veces con algunos compañeros salía, en una de las salidas un amigo le presento a aquella joven, muy hermosa, pero que él no tenía tanto interés, aun así la joven lo citó varias veces y el no se negó. La joven se llamaba Kikyo y termino agradándole bastante, era alegre, educada, muy bella e inteligente, calmada a diferencia de otras chicas que andaban siempre gritando y corriendo como niñas, ella a pesar de su edad parecía bastante tranquila y madura, pero alegre. A pesar de ello el no estaba enamorado y aun así quería y deseaba sentir aquello, el amor, jamás olvido lo que su madre le dijo y ahora caía la posibilidad de que lo sienta, ¿podría sentirlo por Kikyo? No perdía nada intentándolo, sobra decir que era joven y como todos tenía sus necesidades. Así es como le propuso ser novios y ella con una sonrisa acepto. El noviazgo iba excelente se podría decir, podían conversar de lo que sea, no tenían discusiones, se comprendía,, pero eso no era amor según Inuyasha, el no sentía nada por ella, solo era una gran amiga para él, una amiga con la que salía diariamente y la pasaba bien, gracias a ella al igual que a Miroku en su momento, no pasaba casi nada de tiempo dentro de su casa y eso alegraba a Rin, de alguna manera era una señal de que estaba mejorando. Pero eso no estaba bien para Inuyasha, no podía seguir mintiéndole, el no sentía ni un poco de amor y ella decía amarlo, debía terminar con aquello.
Cuando se decidió a hacerlo Kikyo lloro, y el no la podía calmar, en parte le dolía verla así, le había tomado afecto, no el que ella deseaba, pero afecto al fin. Cada vez que Kikyo se lo encontraba trataba de seducirlo nuevamente, pero nada funcionaba, Inuyasha a pesar de ser un adolecente y tener esas necesidades que Kikyo se brindaba a saciar el la rechazaba.
Sufrir había sufrido, Kikyo se había enamorado y sol quería estar con él, ese amor la llevo a rebajarse y al estar tan dolida que en el último encuentro dijo odiarlo y desde allí no lo vio mas, el solo escucho rumores de ella, que salía demasiado de noche, que sus padre no sabían cómo su hija tan perfecta y señorita llego a ser aquello, el la había buscado para hablarlo, se sentía culpable, pero en el proceso de buscarla descubrió una verdad…Kikyo nunca fue tan señorita como el creería, nunca fue tan perfecta y calmada. Si lo había sido cuando él la conoció y cuando comenzaron a salir, pero tiempo después ella comenzó a salir de noche y cuando terminaron eso aumento y ella, luego de decirle que lo odiaba, comenzó a salir con chicos, por un corto periodo, había descubierto también que él había sido su primer novio pero o su primer chico, había estado con varios, lo que lo llevo a pensar que en verdad ella se había enamorado, no sabía como sentirse si culpable por haber jugado con sus sentimientos o mal porque ella le hizo creer que era alguien completamente diferente. Pero prefirió ya olvidar el tema luego de que se entero que se mudo porque había realizado una fiesta en su casa sin el permiso de sus padre, al regresar ellos ya sin saber qué hacer con su hija decidieron mudarse a otro lugar donde ella pudiera tal vez comenzar de nuevo y cambiar.
Luego de eso Inuyasha siguió saliendo, no tan seguido, pero lo hacía, para mantener la promesa a su amigo, aunque las discusiones entre él y su hermano volvieron a comenzar nuevamente, Rin siempre le decía que esperada, que pronto regresaría su padre, el ya había perdido las esperanzas en ello, ya se había resignado a que lo odiaba y creía que el arrojo a su madre del balcón por problemas mentales, ya no le importaba mucho, resistir, solo eso estuvo haciendo desde que encontró la ayuda de Miroku, desde que encontró aquel amigo quien lo comprendió y ayudo, pero ya estaba arto de resistir en ese momento Miroku no estaba, ni Kikyo tampoco. Luego de una de las tantas discusiones con Sesshomaru lo decidió, luego de que él le pegara nuevamente, lo decidió, se iría, lo hablo con su amigo, lo planeo todo y se largo de ese infierno, era consciente de todas las consecuencias, de que lo encontrarían, de que todo sería peor, pero no le importaba, quería marcharse lejos, al menos por un corto periodo, una o dos semanas, solo para estar lejos, sabía que no iba a tardar mucho que lo encuentren y que mucho en el y su vida no iba a cambiar.
Pero no fue así, todo cambio, totalmente, desde el momento en que conoció a 'la hermosa Kagome' toda su vida cambio, su forma de ver las cosas, encontró aquello que deseaba sentir, aclaro tantas cosas en su mente, su vida había cambiado, de solo resistir en la vida, paso sin saber a vivir y teniendo una razón, un motivo…Kagome, su princesa, esa niña a la que quería proteger y quería ayudar, ella le dio las fuerzas para soportar todo lo que podría venir cuando su hermano lo encuentre, sin importar que no se rendiría por ella, para volver junto a ella. Kagome le dio alegría y le estaba enseñando mucho, pero el eso aun no lo sabía, ni ella tampoco.
De ser alguien quien resistía y vivía pegado a la realidad, sin soñar n esperar nada, ahora Inuyasha tenía un sueños, cosas porque luchar y ganas, muchas ganas de vivir.
Él lo sabía muy bien, sabía perfectamente que tenía muchas razones y ganas de vivir. Frente a la tumba de su madre, ese sábado, se dio cuenta que todo había cambiado y que ahora tenía razones porque vivir y ganas de hacerlo también, estaba agradecido con Miroku así como también con Kikyo. Miroku porque apareció en un momento crucial en su vida, en un momento en el que necesitaba ayuda, pero no se animaba a pedirla, aun así el lo supo y le brindo su ayuda a pesar de no conocerlo y de su rechazo, a pesar de todo el estuvo y Inuyasha paso de estar cerca de la muerte a volver a comenzar, levantarse y seguir y a Kikyo le agradecía porque gracias a ella soporto, ella lo consoló en muchas ocasiones.
Ahora se encontraba allí, frente a la tumba de su madre, sonriendo, una sonrisa cálida, algunas lagrimas cayeron, pero no tantas como acostumbraba, no sentía ya que el dolor fuera tan inmenso, era más una sensación de melancolía, el no lo sabía, pero sus heridas estaban sanando.
Sabía que le quedaba un largo y difícil camino por delante, pero lo enfrentaría, el lo soportaría y a pesar de todo lo malo sonreiría siempre…porque había encontrado a aquella persona.
-Madre, hoy estoy seguro que es ella…el amor que me da las fuerzas necesarias, quien me ayudara a cerrar cada herida que hay dentro de mí, o mejor dicho…quien ya lo está haciendo…
CONTINUARA…
Hola…bueno creo que no me he tardado tanto ¿cierto? Pero algo me dice que si porque ya tenía la necesidad de escribir, o ¿será porque ya tenía bien en claro de que trataría el capitulo? No lo sé, pero ya que no fui a l cole aproveche el día y me puse a escribir y no me creerán pero es el primer capítulo de muchos que lo escribo solo en una tarde, espero que les haya gustado y no decepcionarlas, en el siguiente la historia seguirá desde la actualidad y no del pasado.
Tengo que pensar que hare con Taisho ¿lo encontrara o no? y ¿Sesshomaru ira por el o no?
Debo pensarlo, tratare de no tardarme.
Les debo confesar que al recibir sus RW y leer que lo que escribo les causa emociones me genera mucha alegría, y si lo que escribo, cada capítulo, les deja aunque sea una pequeña enseñanza, es aun mas felicidad para mi, ya que lo que yo aprendo al bajar de mi nube lo voy poniendo de alguna manera aquí al escribir e ir aprendiendo todas juntas es lindo ¿no? Aunque de la nube no he bajado, estoy consciente de muchas cosas, cosas que antes no veía y ahora sí, pero aun así se que no baje y eso me da tristeza y miedo.
Para muchos una mujer siempre es la que causa los problemas…aquí fue Taisho quien lo hizo y trajo mucha infelicidad, no quería ponerlo como alguien malo, pero al escribir haci salió.
cami-chan : ¡Feliz cumple! Atrasadísimo ¿cierto? Entonces mejor…que en este nuevo año en tu vida seas muy, muy feliz y cumplas todo lo que te propongas…siempre siendo positiva se logra todo o los resultados se los ve de una mejor manera…siempre con una sonrisa verdadera y no fingida…si debes llorar, gritar o lo que sea hazlo, pero trata de centrarte en lo que te da felicidad para tener esa sonrisa…como SHINee, ellos te darán felicidad. No me habías dicho que éramos vecinas de países…creo que más que una lectora tu eres para mí una unnie. Tienes suerte de tener cosas de ellos, aquí yo aun no consigo nada de mis verdosos, ojala almenos tuviera un pic, lo cuidaría como tu…por cierto ¿de qué país eres? Bueno no tengo más que decirte más que…gracias por siempre leer y comentar con RW tan largos que me encantan.
Fatima Taisho, elvi, Ako Nomura : gracias por leer chicas, gracias por tomarse el tiempo de escribirme lo que piensas del capítulo…es hermoso saber que no las decepciono con cada uno.
Espero los RW de cada una, si las decepcioné o no…y perdónenme las faltas de ortografía, he notado que lo que había mejorado al parecer ahora empeoro…lo siento, aunque uso el corrector, algunas quedan ya que las toma como una palabra y no era…lo siento.
Bueno lo hubiese publicado hace una hora, pero tuve que pensar el poema…creo que el paso de una persona en la vida de otra puede cambiar todo ya sea para bien o mal, ya lo he dicho de una manera diferente en otra historia, pero quiero que las que leen esta también sepan eso, una persona no siempre llega por nada a la vida de otra, aunque sea tarde y tu hubieras preferido conócela antes, no hubiese podido ser, si llego en ese momento es por algo. Y cruce de dos perronas puede cambiar todo, ya sea para bien o mal.
"El momento"
'No pido ayuda',
'no la necesito',
'soy consciente de las consecuencias',
'no encuentro otra solución'.
Son las palabras que solía utilizar,
era mi creencia antes de tu llegada,
era mi forma de ver la vida y no quería otras.
Pero llegaste,
en el momento justo,
en el momento indicado,
en el momento en el que necesitaba,
no antes no después.
Si hubieses llegado antes o después,
nada hubiese cambiado,
pero llegaste en el momento,
el momento en el que nadie vio
pero yo necesitaba ayuda,
y no supe como pedirla,
no creí necesitarla.
Si pienso en todo lo que ha cambiado,
si pienso en todo lo que has cambiado,
te auguro que me diste una nueva vida,
me enseñaste una nueva vida.
Gracias por llegar en ese momento,
gracias por darme tu apoyo,
por entender lo que me sucedía
gracias por estar cuando solo estaba
y a nadie tenía.
Florcita 75.
