Domo:
Todos: "Llegó la hora de decir adiós" xD
Cami-chan: ¡NO SE ADELANTEN! A-Aún queda un capítulo
Mido-chan: Sufriré depresión...
Cami-chan: No me digas eso, Mido-chan...
Bien, lectores. Aquí les dejo el último capítulo de esta temporada, probablemente el más dramático y raro que hayan leído anteriormente o.o
Disfruten el capítulo, ¡pero no se preocupen! Recuerden que habrá segunda temporada ;D
Capítulo 13: Hogar, dulce hogar.
Mio, Fubuki y Luna se hallaban ya en el festival, estos dos primeros tomados de la mano. Los ojos de Luna se llenaron de ilusión al ver la gran cantidad de juegos que había, a lo que Mio y Fubuki sonrieron.
-¿A qué atracción te quieres subir primero, Luna-chan?- preguntó el peli plata. Luna miró lado a lado, hasta finalmente apuntar hacia la montaña rusa.
-¡Esa!- exclamó. Ambos sonrieron.
-¡Vale!- exclamaron al mismo tiempo. Los tres se dirigieron a la enorme montaña rusa, de la cual salían algunos muy agitados. Fubuki y Mio se sentaron juntos, a la vez que Luna se sentaba tras ellos.
Los tres salieron muy emocionados de allí, haciendo que más de una persona les mirara con cara de "esos chicos están locos". Luna fue corriendo hasta otra atracción: la noria. Fubuki sonrió.
-¿Quieres ir allí?- preguntó el peli plata. Luna asintió con la cabeza sonriendo.
-Bien, vamos.- dijo Mio. Los tres subieron rápidamente a la noria. La atracción los llevó bastante alto, permitiéndoles ver todo el parque desde arriba. Luna miraba a todos lados muy emocionada, a lo cual Mio se ponía un poco nerviosa, pero Fubuki le calmaba. Cuando menos se lo espero, el peli plata se acercó hasta ella para darle un profundo beso, cuidando que Luna no viese nada. Justo cuando la chica se iba a voltear, ambos se separaron. Fubuki se acercó al oído de Mio y le susurró algo.
-Me lo debías…- le dijo provocando un estremecimiento en la chica, que además se había sonrojado. Luna no pareció entender, pero le restó importancia y fue junto a su hermana mayor.
-Onee-chan, ¿qué mas hay en un festival?- preguntó la pelirrubia. Mio sonrió.
-Pues, hay muchas cosas… Este… Está la noria, la montaña rusa…
-La casa de los sustos…- prosiguió Fubuki. Mio se sobresaltó, al ver los ojos ilusionados de Luna.
-¿La casa de los sustos?- preguntó la pequeña procediendo a ver a su hermana.- ¡Onee-chan! ¿Podemos ir?
-Este… N-No.- respondió la peli negro cerrando los ojos y cruzándose de brazos.
-Oh… ¿y por qué no?- preguntó la pequeña haciendo un puchero.
-¡A-Ah! Pues… P-Porque está en mal estado.- se excusó rápidamente. Fubuki rió.
-Mio, ¿le tienes miedo a la casa de los sustos?- preguntó el peli plata. Luna sonrió.
-¡E-Eso no es cierto, Fubu-chan!- exclamó la peli negro desviándola mirada avergonzada. Luna rió.
-¡Onee-chan, las personas son actores!- exclamó la pequeña. A Mio la rodeó un aura oscura. "Kuzoo… Estoy frita…"
-Está bien.- dijo Fubuki tomándole de las manos.- Yo te cuido.
-Fubu-chan…- dijo Mio sonrojada. Luna sonrió.
-Nee, ¿y quién me protege a mí? ¡Onee-chan saldrá corriendo asustada!- exclamó Luna chan. Mio infló las mejillas a la vez que Fubuki reía sin parar.
-¡Y-Ya basta! ¡Verás que tu hermana mayor sale firme y decidida de la casa de los sustos!- exclamó la peli negro bajando de la noria al igual que los otros dos. Fubuki pareció susurrarle algo a Luna, lo cual hizo a la pequeña reír durante un largo rato, sin embargo Mio lo dejó pasar.
El grupo iba de forma precavida, mientras que Midorikawa veía por todos lados buscando a Kido. Si él se perdía, entonces lo más probable era que Aki le enterrase diez metros bajo tierra y vivo. Hiroto se percató del nerviosismo de su amigo.
-¿Estás bien?- las palabras de Hiroto hicieron que Midorikawa se sobresaltara.
-¿Quién? ¿Yo? ¡E-Estoy p-perfectamente!- respondió el peli verde aún con escalofríos por todo el cuerpo. Tsunami fue el siguiente en hablar.
-¡Miren, allí están Tachimukai y Haruna!- exclamó el peli rosa escondiéndose junto el resto del grupo.
-¡Esto está mal!- exclamó Toko.- ¡No deberíamos estar espiándole, Kido! ¿K-Kido…?
-Hay dios…- pronunció Midorikawa poniéndose pálido. Toko miró como el chico de las googles estaba justo tras la pareja, por lo que la peli salmón acudió a correr rápidamente hacia él y botarle al suelo, haciendo una voltereta y desapareciendo de la vista de ambos. Tachimukai y Haruna se voltearon rápidamente.
-¿Qué fue eso?- preguntó la peli azul algo asustada. Tachimukai le abrazó por la cintura.
-Uno de los fantasmas, supongo.- dijo el chico sonriendo. Haruna se aferró más a él, lo cual hizo que Kido se soltase rápidamente de la peli azul e intentase gritar algo.
-¡Tú maldito basmfmfmmmamam…!- el grupo le tapó la boca y lo arrastró hacia una de las cortinas.
-¡Silencio, Kido!- susurró Tsunami en voz baja.- ¡Miren eso!- el peli rosa asomo un ojo hacia afuera, donde entraban Mio, Fubuki y una chica completamente desconocida para él.
-¡Es Mio!- exclamó Midorikawa.
-¡Y Fubuki!- exclamaron Toko y Hiroto. Kido sonrió intentando irse, pero igualmente fue detenido por Toko.- TU TE QUEDAS.
Ahora su deber era inspeccionar a más de dos parejas. Sin embargo, una pareja más había entrado, sin que ellos lo supiesen.
(Con Kazemaru y Tomoyo)
Los dos chicos avanzaban por la casa de los sustos. Tomoyo iba aferrada al brazo de Kazemaru, mientras que el peli azul iba sonrojado por todo el camino.
-Esto de la casa de los sustos…- dijo Tomoyo algo nerviosa.
-¿Te da miedo?- preguntó su amigo. La peli plata asintió con la cabeza.
-Algo…- respondió la chica. Kazemaru la atrajo más hacia él.- L-Los fantasmas son... horribles...
-No te preocupes, yo estoy contigo.- le dijo el peli azul protectoramente. Tomoyo se sonrojó y sonrió agradecida.
(Con Fubuki, Mio y Luna)
Luna y Fubuki avanzaban como si nada, mientras que Mio parecía cada vez más nerviosa dentro del lugar. Fubuki y Luna tan sólo soltaban unas risas de vez en cuando.
-¿Tienes miedo?- preguntó Fubuki sonriendo. Mio le miro molesta.
-¿Y-YO? ¡Q-Que va! Tan solo es u-una actuación… al fin y al cabo, nada es cierto… ¿¡verdad!- dijo esto último preocupada. Fubuki rió.
-Vale, entonces te puedes soltar de mi brazo e ir sola.- dijo Fubuki sonriendo. Mio se sobresaltó y se aferró más al peli plata.
-¿¡Qué! ¡No, Fubu-chan!- exclamó la peli negro asustada. Fubuki le abrazó rápidamente y le dio un pequeño beso en la cabeza.
-¡Es broma, tranquila!- exclamó el peli plata. Mio se sonrojo ante lo que había hecho mientras que Luna reía.
-Onee-chan, no te preocupes. Fubuki es muy valiente y puede ante todo, así que si algo malo pasa, el nos cuidará.- dijo la pequeña sonriendo. Fubuki le correspondió de la misma forma. Mio tan solo se aferraba cada vez más a Fubuki, y no era que al chico le molestase. Un fantasma apareció frente a los tres. Mio no se inmutó, lo cual sorprendido a Luna y Fubuki.
-Mio, lo estás haciendo bien.- dijo Fubuki sonriendo. La peli negro no respondió.- ¿Mio?
-¡Onee-chan!- exclamó Luna preocupada. Mio se apareció justo delante de ellos, lo cual hizo gritar a ambos.- ¡Onee-chan!
-¡Jajaja!- rió la peli negro. Fubuki se molesto y fue donde ella para abrazarla, junto a Luna.
-¡Mio, no hagas nunca más eso!- exclamó Fubuki preocupado. La peli negro frunció el ceño sonriendo.
-¿Por qué?- preguntó la peli negro riendo. Fubuki se aproximó hasta su rostro, haciendo que la peli negro se sonrojara. Luna estaba viendo a otro lado, y aprovechó para besarla nuevamente, siendo correspondido de igual forma que la joven.
(Con la pareja desconocida)
-¿Por qué vinimos a la casa de los sustos?- preguntó una voz masculina. Otra voz femenina le respondió.
-¡Porque juraría haber visto a Mio y a Fubuki aquí entrar junto con Luna-chan!- exclamó la segunda voz. La primera voz emitió un suspiro de resignación.
-Vale.- dijo finalmente.
-¡Mira eso!- exclamó la voz femenina. Había rostros que podía reconocer a la perfección, o al menos eso ella creía. Se aproximó unos pasos hacia adelante muy molesta.- Goenji, ¡ellos son los chicos del equipo!
-Tienes razón, pero, ¿qué estarán haciendo en la casa de los sustos?- preguntó el peli parado.- ¿Cherryl….?
-¡Solo hay una forma de saberlo!- exclamó la rubia adelantándose rápidamente, ignorando las inútiles actuaciones de los que protagonizaban a fantasmas. Goenji miró con una gota en la cabeza y avanzó resignado.- ¡Hay que seguirlos! Porque si es como yo lo veo… ¡entonces están espiando!
(Con el grupo de Kido)
Todos caminaban en fila hacia adelante, teniendo a Tsunami en la cabeza del grupo, seguido por Toko, y finalmente Midorikawa y Hiroto que mantenían al margen a Kido. Tsunami se detuvo, al igual que el resto.
-¡Miren!- exclamó Tsunami.
-¿Qué cosa?
-Yo no veo nada.
-Sí, es un gran punto.
-Oye… ¿por qué de repente está todo negro?- preguntó la voz de Midorikawa.
-Probablemente sea efecto de la casa…- dijo Hiroto.
-No, se cortó la luz.
-¿¡Qué!- preguntaron todos.
-Bien, entonces hay que caminar hacia donde haya luz y salir lo más pronto de aquí.- dijo la voz de Kido.
-¡Vale!- exclamaron todos.
(Con Kazemaru y Tomoyo)
-¿Eh?-preguntó Tomoyo.- ¡No hay luz!
-Cielos, espero que sea un efecto de la atracción… y no lo que yo creo.- dijo la voz de Kazemaru. El chico, al no ver nada, caminó hacia adelante, sin embargo, había olvidado la posición de Tomoyo, cayendo así, finalmente, sobre ella y provocando un accidente no menor. Los finos labios de la chica estaban siendo presionados con los suyos. Siguieron así un buen rato, hasta que la chica se aferró más a él, para profundizar el beso. Él no evito aquello y le siguió el juego a su amiga, haciendo un beso completamente apasionado entre ambos.
(Con Mio, Fubuki y Luna)
-¡Cielos!- exclamó Luna al no poder ver nada. Fubuki se separó de los labios de Mio, sin embargo, la peli negro se adelanto unos centímetros siendo ella esa vez la que tomara la iniciativa.- ¿Onee-chan, donde estás?
No hubo más remedio, tuvieron que separarse. Una pequeña sonrisa se formó en los labios de Fubuki.
-Aquí, justo a tu lado.- dijo la peli negro. El peli plata abrazó a Mio por la cintura, y la atrajo hacia a él para no perderla de vista. Mio tenía a Luna tomada de la mano. Luna se aferró a las piernas de Mio. La pequeña temblaba.- Luna, ¿estás bien?
-S-Sí…- respondió la chica con dificultad. Mio la abrazó protectoramente, y el peli plata hizo lo mismo con ella.
(Y volviendo con el grupo de Kido)
Los chicos se movían en fila, buscando la luz. Sin decir nada, Tsunami se detuvo de improviso, haciendo que toda la fila se cayera al igual que una pila de dominós. El peli rosa sintió como alguien cayó sobre él. Al percatarse de quien era, sonrió traviesamente y le tomó de la cintura.
-¡Quién está debajo de mí!- exclamó la voz enojada de Toko. Tsunami se acercó al oído de la chica.
-Shhh… Soy Tsunami…- le susurró el peli rosa. La muchacha guardó silencio, y aunque nadie pudiese verlo, estaba muy sonrojada, aunque una débil sonrisa se formara en sus labios.
-Midorikawa…
-¿Hiroto?
-¿Podrías salir de encima?
-¿¡Tú estabas abajo!- preguntó el peli verde sobresaltado y parándose.- ¡Con razón! El piso era demasiado cómodo como para poder ser cierto…
-¿Me crees tú almohada…? ¬¬
-Eh… ¿Sí? ^^ U
-Si no les molesta, ¿podrían dejar de hablar y buscar la luz?- preguntó la voz de Kido.
-Sí…- respondieron ambos.
-Kido.
-¿Qué?
-¿Cómo se supone que busque algo con esta oscuridad?
-(Idiota…)- pensaron todos con ojos en raya y punto. Hiroto se acercó hasta Kido.
-No debes decirle eso, debes potenciarlo con algo que le guste… Mira esto.- le susurró.- ¡Midorikawa! Oí que en el festival tienen chocolate suizo.
-¿¡En serio!
-¡Sí!- exclamó la voz de Toko.- ¡Pero tan sólo podremos comerlo si es que encontramos la luz!
-¡Vale!- exclamó el chico. Todos suspiraron aliviados.
(Volviendo con Kazemaru y Tomoyo)
Los dos seguían en la misma posición. Ya se habían separado hace unos segundos atrás, y aunque no se pudiesen ver, estaban con un adorable sonrojo en las mejillas. La respiración agitada de ambos de mezclo en el aire, haciendo del momento una atmósfera cálida.
-Kaze-chan…- habló finalmente Tomoyo. Kazemaru sonrió y la volvió a besar como si su vida dependiera de ello. Tomoyo respondió al poco rato, reaccionando de la misma forma. Habían pasado así los últimos quince minutos (N/A: en serio, hay gente que conozco que en verdad dura tanto xD). Dos voces se escucharon tras ellos.
-¿Estás segura de que es por aquí?- preguntó una voz muy familiar para Kazemaru, haciendo que se separaran y se levantaran al instante.
-¡Goenji!- exclamó la voz del peli azul.
-¿Kazemaru?
-¿Quién es Kazemaru?- preguntó otra voz femenina.
-¿C-Cherryl?- preguntó la dulce voz de Tomoyo. Cherryl rió divertida.
-¡A-Ah! Vale, son Kazemaru y Tomoyo.- dijo la voz de la rubia. Luego, sintieron más pasos tras ellos.- Si son los de la casa, juro que los mato por tenernos a oscuras aquí.
-¡Chocolate!
-¡Espera, Midorikawa!- exclamaron muchas voces al unísono. Goenji y Kazemaru tenían una gota en la cabeza, pues ya sabían de quién se trataba.
-¿Midorikawa?- preguntó Tomoyo, provocando que alguien se detuviese.
-¿Tomo-chan?- preguntó el peli verde.- ¿Kazemaru también está allí?
-¡Hey! ¿No está Haruna?- preguntó la voz de Kido.
-¿Y Mio?- preguntó la voz de Tsunami. Al poco rato, las luces volvieron. Haruna y Tachimukai aparecieron justo en la salida de la casa de los sustos, haciendo que todos cayeran de espaldas. Haruna iba abrazada a Tachimukai y se encontraba muy feliz, al igual que el castaño. Luego, un grupo de tres personas aparecieron tras ellos.
-¿Chicos? ¿Qué están haciendo aquí?- preguntó cierta peli negro cruzándose de brazos.
-¡Kuzoo! Es Mio…- dijeron Midorikawa y Toko escondiéndose detrás de Hiroto.
-Hey…- dijo el pelirrojo molesto.
-¿Se podría saber QUÉ están haciendo?- preguntó una voz muy familiar para ellos. Para su desgracia, todos se temieron lo peor, lo cierto, y lo más peligroso que podría haber en todo el mundo.
-Hay no…
-Cielos…
-Esa voz…
-ES AKI.- dijeron todos al unísono. Endo venía tras ella comiéndose un chocolate en forma de balón de fútbol. La peli verde lucía muy molesta y tenía ambas manos en las caderas.
-¡Pero qué les dije!- exclamó Aki molesta. Goenji le ofreció a Cherryl ir a la noria, mientras que Kazemaru y Tomoyo intentaban irse, pero fueron detenidos por Mio y Fubuki.
-Eh… ¿A dónde van?- preguntó Midorikawa molesto. Mio miró a Kazemaru fijamente, para luego llevarlo hasta afuera, donde Aki regañaba a todos. Los dos se miraron fijamente, pues tenían una conversación pendiente desde hace mucho. La peli negro fue la primera en iniciar.
-Kazemaru… Yo tenía que hablar contigo.- dijo Mio decidida. Kazemaru sonrió apenado.
-Ya lo sé. Eres la novia de Fubuki.- dijo el joven. La chica sintió como se sonrojaba ligeramente.
-¿Cómo…?
-Los vi en el hospital, no necesitas decirme nada.- explicó el peli azul. Mio sonrió y abrazó a su amigo. Al poco rato, él le correspondió el abrazo.
-Gracias, Kazemaru.- dijo la chica feliz. Sin duda, eso era lo que quería, que a pesar de estar con él o con cualquier otra persona, ella estuviese feliz. Porque eso era ser un mejor amigo. El sonrió de igual forma.
-Que va, si tu eres feliz con Fubuki, entonces yo también soy feliz.- dijo el peli azul. Mio sonrió y le extendió la mano.
-¡Entonces somos mejores amigos!- exclamó la peli negro. Kazemaru rió divertido y correspondió el saludo.
-Sí, somos mejores amigos.- respondió el peli azul sonriendo.- Ah, y no olvides que si te llega a hacer algo…
-¡Kazemaru!- exclamó Mio molesta. El peli azul rió.
-Es broma. Fubuki es bueno, además de muy afortunado.- dijo Kazemaru sonriendo.- Bueno, si necesitas cualquier cosa, no dudes en llamarme. Puedes contar conmigo para cualquier cosa.
-¡Claro! Gracias, Kazemaru.- exclamó la chica feliz. Luego de un rato en silencio, la peli negro rió divertida.- Pues, de todas formas, creo que Tomoyo es muy afortunada al tener a un chico como tú.
-¿Q-Qué estás diciendo?- preguntó el peli azul algo sonrojado y sobresaltado. Mio rió.
-¡Es broma!- exclamó. Ambos rieron, hasta que Luna se acercó hasta su hermana mayor.- Luna, él es Kazemaru, mi mejor amigo.
-Hola.- saludó la pequeña sonriendo. Kazemaru le saludo de la misma forma.
-Hola, Luna.- saludó Kazemaru. Mio sonrió y se despidió del peli azul, para luego alejarse junto a Luna y luego irse a casa.
Fubuki les había acompañado durante todo el trayecto. Los tres se llevaban más que bien. Los tres, antes que nada, decidieron pasar a una última parte. Mio y Luna lo habían pensado todo el día, e incluso en más de alguna ocasión lo habían conversado. La decisión de ambas estaba clara y confusa a la vez. Las tres doblaron la calle, aproximándose hasta el conocido restaurante al cual iban algunas tardes a comer, luego de un arduo entrenamiento con el equipo. Mio abrió la puerta y pasó, junto a Luna y Fubuki. Un hombre que se hallaba cocinando allí, les miró unos segundos.
-Con permiso, señor Hibiki.- dijeron ambas hermanas. Hibiki las miró de reojo.
-Buenas tardes, ¿han decidido ya?- preguntó el hombre. Ambas chicas se miraron, asintieron con la cabeza, y luego Mio se aproximó hasta el señor Hibiki.
-Sí, ya hemos tomado nuestra decisión.- dijo la peli negro. Fubuki sonrió.- Señor Hibiki, quiero quedarme a vivir como su hija. Se lo agradezco.
Tobitaka, que salió de una de las habitaciones, miró a los tres y les saludó. Fubuki lucía contento, mientras que Luna tenía la mirada baja. Las lágrimas empezaron a brotar de sus ojos, y no pudo evitar salir corriendo del lugar.
-¡Disculpen!- exclamó la chica antes de correr e irse. Mio miró fijamente la salida.
-¡Luna!- exclamaron Fubuki y Mio al mismo tiempo. Hibiki les interrumpió justo antes de que salieran corriendo.
-¡Déjenla!- exclamó el hombre. Mio le miró de reojo confundida.- Déjenla. Ella tiene que estar sola.
-Luna…- musitó la peli negro. Fubuki le puso una mano en el hombro. El señor Hibiki invitó a ambos a sentarse. Mio miraba fijamente el suelo, mientras que Fubuki le miraba a ella con preocupación. Tobitaka les vio a ambos con algo de pena, sin embargo, no la hacía notoria.
-Mio, ¿lo conversaste con Luna?- preguntó el señor Hibiki. La muchacha se limitó a asentir con la cabeza.
-Sí. Ella me dijo que estaba bien que yo viniera con usted.- dijo Mio. Hibiki la miró fijamente.
-A veces, las personas que nos rodean buscan lo mejor para nosotros, sin importar lo que les pase, o cuanto deban sacrificar por ello. Eso… es porque siempre nos quieren ver felices, a costa de lo que sea, porque esos, aquellas personas que nos cuidan y buscan la felicidad para sus seres queridos, esos son nuestros mejores amigos.- dijo el señor Hibiki. Unas cuantas lágrimas se desbordaron de los ojos de Mio. Fubuki le abrazó comprensivamente por la espalda. Tobitaka miró a Mio unos segundos.
-Pero… ¡Ese es el punto! La gente que me rodea, siempre intenta hacerme feliz… y yo, ¡yo no hago nada para poder hacerlas felices a ellas! ¡Me siento inútil y egoísta!- exclamó Mio mientras que abrazaba a Fubuki y hundía su cabeza cada vez más en su pecho. Un gran grupo de personas miraba a la peli negro en la entrada. Sus mejores amigos estaban allí, viéndola llorar, y tampoco podían hacer nada. El señor Hibiki jamás les indicó que se fuesen, ni tampoco que vinieran.- ¡Yo no merezco tener amigos!
-¡Te equivocas!- exclamó Endo de repente. En la ciudad había empezado a llover fuertemente. Mio dirigió la mirada hacia todos sus amigos, que estaban allí en la puerta.- ¡Tu eres una gran amiga, Mio!
-¡Así es!- exclamó Toko. Tachimukai dio un paso adelante.
-¡Mio-chan, tu eres una de las personas más increíbles que he visto!- exclamó el castaño algo ruborizado ante el comentario que había hecho.
-¡Sí, Mio es una gran amiga!- exclamó Haruna.- ¡Si no fuese por ella, entonces jamás habría podido confesarme… a Tachimukai!
"Así que ella fue ¬¬" pensó instintivamente Kido, para luego hablar.- Sí, eres una gran compañera, y una muy buena amiga también.
-Sí, no digas que no mereces amigos.- dijo Goenji sonriendo.
-Exacto.- dijo Kazemaru, teniendo al lado a Midorikawa y Hiroto.
-Si no fuese por ti…- dijo Hiroto.
-¡Entonces jamás habríamos podido realizar ningún buen entrenamiento!- exclamó Midorikawa levantando el pulgar y guiñando un ojo. Mio les miró a todos muy sorprendida.
-¡Eres la mejor, Mio senpai!- exclamaron Toramaru, Kabeyama y Kurimatsu al mismo tiempo.
-Chicos…- dijo la peli negro atónita. La chica sonrió feliz y se limpió las lágrimas.
-Si no te tuviésemos, entonces no seríamos el equipo que somos.- dijo Fubuki sonriéndole.
-Gracias, chicos.- dijo la chica sonriendo. Hibiki la vio fijamente.
-¡Bien, pues ya tienes todo!- exclamó el hombre.- Ve.
-¿Uh?- Mio le miró confundida.
-¡Ve a buscarla!- exclamó el hombre. Mio cayó en cuenta de ello y salió corriendo rápidamente hacia afuera a buscar a aquella persona que era tan preciada para ella: su hermanita pequeña.
En el poco tiempo que estaban juntas, habían vivido grandes cosas. La chica iba camino a la torre, corriendo a toda velocidad y con desesperación. Sus cabellos negros, ahora mojados por la lluvia, se movían constantemente en el aire.
(*/Flashback/*)
-¿Dónde están…?- preguntó. Mio no pudo evitar soltar unas cuantas lágrimas.
-Ellos ya cumplieron su etapa aquí… Quizás no lo entiendas, Luna.- dijo Mio tras sentarse junto la joven y tocar su pecho.- Pero recuerda… que aunque ellos ya no estén en este mundo… Siempre podrás encontrarlos aquí.
-¿A…quí?- articuló la pequeña soltando unas lágrimas, al igual que Mio. La peli negro sonrió.
-Así es… En tu corazón. Porque…
-Las personas que amas siempre estarán en tu corazón…
(*/Fin del Flashback/*)
La peli negro no podía encontrar a su hermana menor en la torre. ¡Debía ir a casa, seguramente estaba allí!
(N/A: de ahora en adelante, lo que está en cursiva es flashback)
Estaba cerca de su casa, tan sólo debía doblar la calle. Una vez que estuvo frente al lugar, entró lo más rápido que pudo y se limitó a gritar el nombre de su hermana menor con desesperación. La chica estaba preocupada. Luna estaba sola.
-No… No te vayas… onee-chan.- dijo la chica en un débil susurro que fue tan solo perceptible para los oídos de Mio, que se volteó de inmediato a ver a la pequeña.
-Luna…
-¡N-No me dejes… sola!- exclamó la chica parándose de su cama y abrazando con fuerza a Mio. Fubuki y la peli negro se miraron sorprendidos. Mio sonrió y le acarició la cabeza con dulzura.
-Está bien. No te dejaré sola… nunca.- dijo finalmente.
-¡Kuzoo! ¡Luna!- gritó la peli negro lo más fuerte que pudo. Al no obtener respuesta, soltó unas cuantas lágrimas. La chica salió de la casa y se dirigió a todos los lugares que conocía, y por cada lugar, un recuerdo se le venía a la mente.
El instituto Raimon…
- No permitiré que ella esté sola. A penas tiene diez años… al igual que yo cuando perdí a mamá… ¡Fubuki, yo la cuidaré!
El barrio de tiendas…
-¿Cómo piensas cuidarla tu sola?- preguntó el hombre. Mio se sobresaltó.
E incluso en el festival…
-¡Tengo los medios necesario para…!
-No me refiero a los medios. ¿Cómo planeas hacerlo si es que ni tú estás en las condiciones más óptimas?- le interrumpió Hibiki haciendo callar a Mio.
Ella no estaba en ninguna parte. Tan sólo le quedaba un lugar posible: la ribera del río, el lugar al que había ido justo antes del accidente. Volvió a correr con fuerza. Su corazón latía a mil por hora y su respiración estaba completamente agitada. Seguramente, le daría una neumonía por haber corrido bajo la lluvia y con tan mal tiempo.
-Luna… por favor…- musitó la peli negro desconsolada botando muchas lágrimas.
-¿No qué?- preguntó.
-¡Yo jamás me daré por vencida! ¡Me llevaré a Luna y la cuidaré porque es una niña, y no tiene por qué afrontar el error que mi padre cometió en ese accidente!
-¡LUNA!- gritó Mio mientras corría.- ¡Por favor…!- musitó llorando.- ¡Eres lo único que tengo!
-Papá y mamá… no están…- dijo la chica botando algunas lágrimas. Mio le miró culpable de lo que había dicho.- No… Ellos están… conmigo… Onee-chan…
Estaba tan cerca de la ribera del río. Tenía tanta suerte, que hasta podía morir en paz… y en verdad podía morir allí mismo. Un último recuerdo se le vino a la mente, mientras que avanzaba a toda velocidad hacia ella.
-Mio… onee-chan…- dijo la pequeña tras lograr llegar junto a Mio y abrazarle.- Mio onee-chan… yo quiero estar… contigo…
Se volteó a ver de quién se trataba. Tenía los ojos rojizos, y lágrimas por toda la cara. No era necesario adivinar quién era. La pelirrubia se levantó suavemente y miró fijamente a Mio. La peli negro lucía completamente molesta y descontrolada. Mio levantó su mano derecha y abofeteó la cara de la pequeña Luna. La pequeña abrió los ojos de par en par, mientras que caía al suelo al perder el equilibrio. Mio estaba furiosa, y probablemente ya no tenía control de lo que hacía.
-¡SI VUELVES A SALIR ASÍ, JURO QUE TE DARÉ UN GOLPE MUCHO MÁS FUERTE QUE ESE!- le gritó la peli negro completamente molesta. Luna tenía la mirada baja, y sollozaba silenciosamente. Mio cayó en cuenta de lo que había hecho, cayó al suelo de rodillas y luego se largó a llorar desconsoladamente. Luna le miró sorprendida.
-O-Onee…
-¡Cállate!- exclamó Mio mientras lloraba. Luna puso una expresión triste y también se puso a llorar desconsoladamente. La pequeña corrió a los brazos de Mio. La peli negro le abrazó co fuerza.
-¡Mio onee-chan!- exclamó la chica entre sollozos.- ¡P-Pérdon-name!- gritó entre sollozos. Mio le abrazó con fuerza.
-Tonta… no te disculpes.- dijo Mio llorando y abrazando a su hermana.- Yo… rompí mi promesa. ¡Perdóname!
-¡Onee-chan!- exclamó Luna llorando.- ¡Yo no quiero separarme de ti nunca!
-Yo tampoco…- dijo Mio abrazando a la chica con fuerza y llorando.- Por favor… nunca más vuelvas a salir así. Si te pierdo, entonces… entonces ya no tiene sentido que viva.
-Onee-chan…- dijo Luna mientras sollozaba. La peli negro le abrazó con más fuerza.- Onee-chan, ¡te prometo q-que nunca más lo haré!
-Bien… ¡Y si alguna de las dos desaparece o ya no está con la otra…!- exclamó Mio separándose de Luna y mirándole fijamente a sus dulces y llorosos ojos que tenía.- ¡… ten seguro que yo siempre te encontraré!
-¡Onee-chan!- exclamó Luna llorando más aún y abrazando a su hermana. Mio sonrió apenada, mientras que recordaba las palabras de su padre.
"¡Pero mira nada más! Una chica tan linda como tú no debería jamás derramar lágrimas. ¡Así que jamás derrames lágrimas sin sentido!"
"Si supieras en el estado patético en el que estoy ahora… papá" pensó la peli negro sonriendo. La pequeña aún seguía abrazada a ella, por lo que no supo hacer nada más que corresponder el abrazo. La lluvia había parado, siendo reemplazada por un brillante y cálido sol. Ambas se levantaron, se limpiaron las lágrimas mutuamente. Se miraron unos cuantos segundos, hasta finalmente sonreír como cada una sabía hacerlo. Desde lo alto de la ribera, las veía el señor Hibiki con Tobitaka.
-Será un orgullo tenerlas como hijas.- dijo el señor Hibiki sonriendo, al igual que Tobitaka. Las dos le correspondieron de la misma forma. Luna y Mio se inclinaron haciendo una pequeña reverencia ante sus nuevo padre. El señor Hibiki rió.
-¡Gracias, papá!- dijeron ambas riendo. Los cuatro rieron. El equipo miraba desde lejos a los cuatro reír y ser felices. Las chicas se voltearon a verlos a todos con una gran sonrisa en su rostro.
"Un hogar, no es donde tengas una casa…" pensó Mio sonriendo. "Un hogar es donde tus amigos y seres queridos están contigo. Yo… ya he encontrado mi verdadero hogar"
El ángel del trueno... finalmente renació.
Guau, me ha salido un poquito más largo el capítulo, pero es que estaba tan inspirada. Además, aquí termina la primera parte de la historia. La segunda parte comenzará la próxima semana. Por favor, me daré una semana de vacaciones, también soy ser humano. ¡Piedad, chicos! ¡Espero que les guste y no se pierdan la segunda temporada de "El ángel del trueno" Veremos llegar a Ichinose, Domon, Mark y Dylan, además de empezar con los partidos del Holy Road (he ahí la respuesta de por qué Kudo necesitaba ese "comodín"; si quieren saber a qué se refiere ésta loca escritora con comodín entonces lean el capítulo ocho xD)
Bien, espero que les haya gustado. ¡No olviden dejar reviews!
Mido-chan: ¡Yo daré los agradecimientos!
Cami-chan: ¡Vale!
Mido-chan: Bien. Primero que nada, agradecer a todos los lectores que nos siguieron en esta primera parte de la historia, porque sus reviews ayudaron mucho a mejorarla. Luego, hay que agradecer a Cherryl chan, porque gracias a ella pudimos encontrar la pareja de…
Kazemaru y Fubuki: ¡NO LO DIGAS! ¡ESO ESTÁ GUARDADO PARA LA SEGUNDA TEMPORADA!
Mido-chan: ¡S-Sí! ¡Lo siento! Y también a Dark- Mikami, que nos ayudó en la historia y nos prestó su OC Tomoyo Nakamura. También a Cherryl-chan, que nos prestó a su OC. ¡Muchas gracias a ellas y a todos los que nos ayudaron en la historia! ¡Esperen la segunda temporada!
Todos: Y lo más importante, ¡te agradecemos a ti, que has seguido la historia! ^^
Hiro-chan: Y de regalo, les dejaremos un resumen de lo que será la segunda temporada o de lo que está planeado.
Cami-chan: ¡Corre video!
Aparecerán amigos antiguos…
-¡Mark, Dylan!
-¡Domon, Ichinose!
-¡QUERIDO!
Declaraciones de amor…
-Cherryl yo…
-No digas nada...
-Kaze-chan…
¿Problemas de amistad?
-¡Si crees que puedes hacerlo todo bien, entonces, ¿por qué no te conviertes en el capitán del Raimon?
-¡Pues trato hecho!
Bien, creo que ya se reveló mucho. ¡No olviden dejar reviews! La segunda temporada se llamará…
Todos: ¡Las alas del ángel Inazuma!
Rika: (*escucha música con su i-pod)
Mido-chan: ¿Qué escuchas?
Rika: ¡El nuevo OST de Inazuma Eleven!
Cami-chan: ¡Oh, sí! ¿A alguien le interesa el OST? Link de descarga: .info/t230-descargar-inazuma-eleven-tv-animation-nekketsu-original-soundtrack-vol-3
Todos: ¡Esperamos que les guste!
Los extrañaré esta semana chicos. ¡Nos vemos en una semana, y pasen a leer la segunda temporada de esta historia, disponible el 25 de Julio! ^/^ Les gustará.
¡Matta-ne!
