Disclaimer: Inuyasha no es mío, los personajes utilizados en toda la historia no son de mi propiedad sino de Rumiko Takahashi, creadora de la serie, estos son solo utilizados sin ánimos de lucro, solo diversión. Aunque la historia es mía.

Advertencia: AU Y Ooc un poco de ambos

Blue Dragon

Capitulo 13: Caer.

Lentamente, como un veneno silencioso o un software malicioso, Kagome empezó a rastrear las pe queñas e insignificantes migajas que Onigumo había dejado en su camino.

Primero, empezo a contactar amigos que habia hecho en su anterior trabajo, uno de los agentes de informatica de la compañía mas grande de Estados Unidos le hizo el favor de conseguirle un software que ni siquiera habia salido a la venta, totalmente blindado y para ella, un software gusano.

Tomo su computador y empezo a calcificar busquedas. Anteriores noticias, noticias actuales. Observo fotos antes de que Onigumo fuera judicializado, despues de salir libre. Dio con numeros de anteriores clientes rusos que habia tenido…hasta que dio con el personaje que queria.

Dimitri, el hacker de Onigumo estaba de vuelta.

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Inuyasha suspiro sentándose en el café de la Universidad, Kagome había desaparecido una semana entera para después llamarle ese día, diciendo que le quería ver. Detestaba sentirse manipulado, pero cada vez que ella lo quería ver era como…si todo desapareciera, nada más que el impulso de seguirle la corriente, volver a verse…bromear y reír.

Observando despreocupadamente por los ventanales fue cuando la vio, llevaba un vestido suelto y cómodo de flores, sin maquillaje y con el cabello suelto. Sin esperarlo, sintió sus manos hormiguear…

¿Qué le sucedia?

—Lo lamento, estaba algo atareada con algun trabajo—suspiro Kagome cuando entro en la cafeteria.

—¿Trabajo?

—Cosas de la Universidad—Kagome medio le sonrio, concentrandose en su celular.

Inuyasha arrugo la nariz sintiendose irritado. Ultimamente las cosas no le salian como queria, sobre todo lo que tenia que ver con Kagome. No…no queria verla con otro, haciendo trabajos con otro. No queria riendole y picandolo para molestarlo.

Pero ellos no eran nada. Y eso era lo que quizas le molestaba, que le preocupara.

Fijo sus ojos dorados, viendola distraida, quizas mas de lo que esperaba.

—Tengo que irme—ladro enojado.

—¿Qué?—ella parpadeo—Te iba a invitar a comer algo…

—Me tengo que ir—exclamo seco.

Tomo su chaqueta y sin observar el rostro de Kagome salio a paso seguro, no volteo atrás. De repente, a penas atraveso la puerta se sintio estupido, quiso volver, pero no podia. El era Inuyasha Taisho, el no rogaba…el no tenia relaciones, ni era celoso, ni apegado, tampoco extrañaba a las mujeres con las cuales tenia una relacion, y sobre todo, no le importaba siquiera si alguna no le ponia suficiente atencion como para ser la atencion de su mundo.

¿Qué le pasaba?

Suspiro, y retomo su camino, saco su celular y llamo a Miroku.

Debia retomar lo que habia dejado.

Kagome parpadeo viendolo salir y detenerse de subito, para despues ignorar a todos y continuar su camino. Quiso seguirlo, y lo intento, hasta que un par de ojos negros como el onix y un traje reluciente, costoso y pomposo la detuvo.

Enfriandose de repente, enfrento al hombre que con sonrisa burlona la miraba.

—Tanto tiempo, Blue.

—Dimitri, me encontraste.

—Era cuestion de tiempo.

Cuadrando los hombros, lo miro. Estaba igual, de no ser por otro aro en oreja y uno que otro piercing decorando su rostro.

—¿Cómo va el trabajo con Onigumo?—sonrio a penas levantando las comisuras, entrecerro los ojos hacia una mesa e hizo una venia burlona que hizo enojar a Dimitri. Aun no peedia el toque…

—Interesante. Sobre todo cuando me entere que tienes un novio—abrio los ojos sorprendida, este sonrio levemente —Tranquila, Blue…no le he dicho a Onigumo, aun, claro.

—Yo no tengo novio—ladro—Es un pago del trabajo.

Dimitri sonrio burlon.

—Eso estaba averiguando, te enseñaron bien, no habia nada en tu computadora, ademas de unas fotos de Taisho vestido extraño—rio por lo bajo—De eso, nada.

—¿Qué es lo quieres?

—A ti, veras, Onigumo tiene todavia es obsesion enfermisa por ti.

Kagome viro la cabeza viendo un trio de adolescentes que salian de la escuela, felices e ignorantes, como una vez ella lo habia sido. Antes de todo…antes de convertirse en la muñequita de Onigumo.

—Cosa que me vale—desdeño fuertemente con la mano—No tengo nada que ver con el.

—El no va a parar. Y yo tampoco.

Sin expresion, miro a Dimitri.

—Nadie me conoce, Dimitri, nadie. Ni siquiera tu, Onigumo me quiere…tiene que venir a mi—disparo su mano tomando la corbata y brutalmente acerco su rostro hacia el—¿Qué soy yo?...nada.

—Vas a perder.

Ella sonrio burlonamente. Saco de uno de los bolsillos de su chaquetilla el encendedor que momentos antes le habia sacado de los bolsillos del traje a Dimitri, este, sorprendido se reviso…y despues sonrio.

—Puta.

—Ya no soy puta de nadie, ya no.

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Entro trastabillandose al apartamento, conteniendo las lagrimas que luchaban por salir. Se estrello en la pared y respiro porfundamente, lentamente, hasta que por fin pudiera sentir que no estaba ahogandose.

El celular sono.

—¿Si?

El estruendo de voces y musica la hizo fruncir el ceño.

—¿Kagome?...¿estas bien?—Mao que la conocia tan bien.

—Me encontre con Dimitri.

—Voy para alla.

A penas recibio a Mao en la puerta este la recibio en brazos, la apreto fuerte y con ella, como princesa recien rescatada, se recosto en el sofa y acaricio sus cabellos hasta que la noche sumio sus pensamientos.

—¿Qué te dijo?

—Sabe de Inuyasha, a esta hora Onigumo ya debe estar enterado—froto desesperadamente sus ojos—No quiero meterlo en esto.

—Sacalo.

—¿Cómo?

Mao titubeo un poco, hasta que sus ojos negros la observaron algo tristes y serios.

—Lo vi hoy…estaba acompañado de una rubia.

Abrio los ojos, su corazon empezo a latir dolorosamente y de repente sintio su pecho oprimido…empezo a respirar, queria respirar. Inuyasha, a penas…

—¿A que horas?—su voz salio ronca.

—Como cinco horas.

—Vamos.

Estaba loca, pero queria ir…a verlo por sus propias ojos.

No tenia sentido.

Antes, era como una mala comedia.

Se sentia engañada por su novio. Su novio falso.

La casa estaba llena de gente, como siempre que pasaba en las fiestas ya habia gente desmayada, otra medio desnuda y otros haciendo risiculeses. Entro a paso fuerte con Mao siguiendola de cerca, todos a penas la vieron se hicieron para atrás y la miraron de reojo, le temian, despues de ver lo que paso con Naraku se habia vuelto aun mas "peligrosa".

Escaneo la sala, hasta que dio con la iamgen que era peor en persona, que le ocaciono un peor dolor en el pecho.

Inuyasha tenia una rubia en el regazo, la tenia comiendole la boca y su mano estaba en su trasero.

—Es tu decisión.

Kagome enfrento friamente a Mao.

—No te hagas el santo.

Mao subio los hombros.

—No lo soy, pero pensandolo bien, a pesar de que lo odio, no lo quiero ver muerto, encontrando su cadaver debajo de un rio. Es mejor sacarlo de esto.

Parpadeo, sintiendo sus ojos arder. Y ahora, era el show de Blue.

—¡Maldito infiel!

El rostro de Inuyasha fue de pura sorpresa al separarse de la rubia que tenia en las piernas, esta a penas la vio trastabillo fuera de la sala, la musica se detuvo y todos los ojos estaban en la pareja del momento.

—¿Qué?

Su furia fue palpable, pero no hizo nada.

—Eres muy perro Taisho. Terminamos—se limpio una lagrima imaginaria y sin ver el rostro de Inuyasha fue retrocediendo.

Una mano la detuvo.

—¿Qué te pasa?

—Terminamos. Terminamos todo—sus ojos serios fueron a parar a los confundidos de Inuyasha, soltandose bruscamente, busco a Mao que estaba en una esquina, tranquilamente observandolos.

Agilmente, salio de la casa.

Dejando todo.

Inuyasha no la siguio.

No osbtante, su celular casi revienta por mensajes de el, preguntandole de todas las formas posibles que que habia pasado, y que que era el expectaculo. Suspirando, apago todos los aparatos, esa noche pensaria bien las cosas.

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Inuyasha estaba incomodo, todos los ojos de la Universidad estaban posados en el, escuchaba desde la puerta todos los cuchicheos de chismes sobre "su infidelidad" y como Blue Dragon fue lo que lo "pesco".

Cuando la vio bajar de su Ducatti fue hacia ella, disgustado.

—Oye, ¿Qué demoniod te pas—la frialdad de los ojos azules lo dejo sin habla—¿Estas bien?

—Si—exclamo en seco—Aun no entiendo que haces hablandome.

—¿Qué?

—Taisho, ayer te lo deje claro, no quiero verte. Terminamos—Kagome arranco las llaves del tablero y se camino rapidamente siendo seguida por el ojidorado.

—¿Cómo asi que terminamos?...pense que era de tus juegos locos—murmuro en voz baja cuando la alcanzo.

Ella se detuvo de golpe.

—Era verdad.

—¿Qué era verdad?

Suspirando, miro a hacia los lados del pasillo, que gracias a Dios, estaba vacio.

—No quiero que sigamos con la cosa del novio.

—¿Qué?—Inuyasha parpadeo lentamente.

—Ni siquiera quiero que nos sigamos viendo, te dire cuando necesito el favor que debes. Y me llamaras cuando necesites el favor que necesites. Solo eso.

—No…nos volveremos a ver.

—No, no deseo verte mas—sono tan crudo que hasta ella le dolio.

El rostro de Inuyasha era indesifrable, no sabia que pensaba o que sentia.

—Lo de ayer era verdad—murmuro.

Asintio.

—¿Qué paso?

—Nada.

—Fue Mao.

—No, no fue Mao.

Inuyasha se revolvio el cabello, sintiendose desesperado. Nunca en su vida habia estado tan arrepentido de haber buscado a la rubia como ayer. Nunca se habia sentido tan…mal.

—Perdon por lo de la rubia, ni volvera a pasar—el rostro de Kagome estaba…en blanco. Sus ojos se agrandaron sorprendida, pero volvio a su estado anterior.

—Bien…si eso es todo…

—¿Es lo unico que me dices?¿ Adios?

—Parecemos, que en serio, fueramos novios—el comentario inocente de la chica lo hizo detenerse.

¿Por qué de repente sentia que en verdad, en verdad lo habia dejado?

—Mira, Inuyasha…la pase bien contigo, pero tengo que concentrarme en otro trabajo, asi que…fue un placer conocerte—la sonrisa triste que resplandecio en el rostro de la chica y el beso en su mejilla hizo que su corazon doliera—Realmente, no eres tan cabron. Eres una muy buena persona.

Y ella se fue.

El no hizo nada.

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Dimitri sonrio a la camaera mientras esta dejaba la tasa de café.

Su celular sono una vez mas.

—¿Quién es?

Como disfrutaba.

—El novio de tu querida, al parecer es de un trabajo…

El silencio despues de la tormenta.

—Reptite lo que has dicho…¿Novio?

—SI, tu queridita puta tiene novio.

Onigumo gruño, a lo lejos sono algo destruyendose.

—No le digas puta, perro maldito. No olvides quien soy y quien es ella, Dimitri—mascullo gurutalmente—Explicame, ¿Kagome teniendo novio?

—Sorpresa, sorpresa. Lo curioso es que es por la herencia de sus padre, sabes que la familia Higurashi no es pobre, su tio al parecer se ha ablandado desde que ella tiene novio, ademas, es falso.

Una risa burlona resono.

—¿Falso?

—Si señor.

—Siguelo, necesito toda la informacion del pequeño estupido.

—Bien.

Se corto enseguida.

De repente un estallido y su café se derramo, una mochila habia sido botada en la mesa con brusquedad. Subio los ojos con ganas de insultar a la persona hasta que dos ojos burlones dieron con el.

Atrás estaba Black Bird y una enojada Dirty Paws.

—Chicos, agradable bienvenida.

—Muy agradable—murmuro Dirty Paws sentandose—Sobre todo cuando nos traicionaste, Dimitri.

—¿Te dolio? Awww…¿Qué paso con mi Rage?

—Perdiste tu nombre el dia que jodiste conmigo—comento Kagome—Y bonita conversacion con Naraku.

Dimitri perdio la sonrisa.

—…Jodiste mi telefono.

—Escuche muy claro. No te detendre, porque enserio quiero detener esto de raiz. Eso si, mantente alejado de Taisho.

—¿Qué temes?—pregunto burlonamente—¿Qué Onigumo se de cuenta?

—No realmente, Taisho lo bote ayer, sabras por noticias que me fue infiel—rolo los ojos—Asi que me sirvio y adios.

Dimitri jugo con sus comisuras.

—¿Pouque creo que mientes?

—Como que me importa mierda lo que creas.

—Antes no eras tan contestona, bien te recordaba bastante timida y sonrojandote…

—Antes tenia 15 años y era una niña aun.

—Sigues siendo una niña.

Kagome se levanto.

—Dudo eso. Ya sabes, cuando has vivido con un hombre que metia heroína y te metia heroína en una habitacion mientras trabajas para cargar armas a Rusia es un buen hecho para perder la inocencia.

Dirty Paws sonrio lentamente.

—Que buen trabajo ese, Blue,

Black Bird que ignoraba todo pero vigilaba cada movimiento de Dimitri se puso de pie como un tigre desperazandose.

—En vista de que estamos teniendo tan buena conversacion, nos vamos—su voz gruesa silencio todo, sus ojos pardos brillaron como depredador hambriento—Dile a Onigumo que fue bueno que nos volviera a ver. Porfin podremos acabar con su inmundo trasero.

Kagome sonrio.

Y los tres salieron.

—¿Pudiste ponerle lo que querias?

Una risita de Dirty Paws.

—El cree que su celular es su celular, lo que no sabe es que es un radio de alta frecuencia.

Kagome sonrio, algo triste despues de haber estado por

—Creo que es un buen comienzo laboral.

—Eres extraña.

—Lo se.

—Mao me conto lo de tu decepcion amorosa.

—No es decepcion ni amorosa, ni nada. No hubo nada.

—Eso suelen decir los estupidos.

—No lo amo.

—Entonces…¿Por qué lloras?

Kagome se detuvo, toco sus mejillas y en realidad, si estaba llorando.

Desde la muerte de sus padre no lloraba

Se dejo caer.


Amaterasu97

Y enserio que no tengo perdon de nadie, hace muchisimo tiempo que no actualizo y me siento pecadora. Peor teniendo en Face un pagina de fanfickers que con cada imagen me hace sentir peor. Chicos, espero que les haya gustado y estoy por terminar semestre, cosa que es algo bueno pues por el tiempo.

Lo malo es el otro año ya que empiezo a trabajar y a estudiar asi que…horrible.

Pregunta: ¿Qué estudian y si no estudian…que hacen? ¿ De que pais o ciudad son?

Siempre me pregunto cosas, soy preguntona XD.

Suerte y Abrazos.