Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen. La historia pertenece completamente a Catherine Bybee.
Epílogo
Llamaron a su hijo Ryan Fabray. Ryan por el de Rae de Rachel, porque a Quinn se le había metido entre ceja y ceja llamar al niño Ryan, y no hubo forma de convencerla de lo contrario. También pensaron en llamarlo Russel por el padre de Quinn, a quien Quinn ya no podía odiar porque él era la razón de su primer encuentro con Rachel.
—Eres un duque glotoncete, ¿verdad que sí?
Rachel miraba a su hijo mientras el pequeño Rae apuraba una de las tomas de la tarde. El pediatra no había exagerado al decir que los niños que tomaban el pecho podían llegar a comer cada dos horas. A ella no le importaba. Bueno, para ser sinceros, dar el pecho de madrugada empezaba a afectarle, pero aun así se levantaba todas las noches y daba de comer a su hijo con una sonrisa en la cara. Quinn, por su parte, la ayudaba en lo que podía y siempre estaba preparada para el cambio de pañales. Al principio había intentado permanecer despierta durante las tomas, pero casi siempre se quedaba dormida y era Rachel quien se ocupaba de las necesidades del niño.
Rachel oyó pasos en el dormitorio principal en dirección al cuarto del bebé.
Quinn apareció en la puerta con una sonrisa bobalicona en los labios.
—Sabía que os encontraría aquí.
Rae oyó la voz de su otra madre y sonrió, todavía con el pezón de Rachel en la boca.
— ¿Has oído a mami?
Quinn entró en la habitación y se arrodilló junto a la mecedora. Rae abrió sus preciosos ojos verdes y dejó de chupar.
—Justo a tiempo —dijo, mientras cogía la toallita del hombro de Rachel que utilizaban para hacerle eructar y levantaba a su hijo en brazos.
Rachel se cubrió el pecho antes de darse cuenta de que su esposa había cambiado su atuendo informal de sábado por la tarde por un vestido largo color crema.
— ¿Tienes alguna cena de trabajo? —Era su aniversario y pensaban quedarse en casa y cenar tranquilamente.
— ¿Qué clase de esposa iría a trabajar en su primer aniversario de boda?
Rae eructó.
—Exacto —dijo Quinn.
—Entonces, ¿por qué te has cambiado de ropa?
—Es una sorpresa.
Rachel se levantó y entornó los ojos.
— ¿Qué clase de sorpresa?
—Ya lo verás.
La cogió de la mano y se dirigieron escaleras abajo hasta el salón principal.
Rachel olió las flores antes de entrar en la estancia. Y luego los vio. La madre de Quinn y Gwen, Jordan y la enfermera que habían contratado para cuidar de ella en casa, Santana y Brittany, quienes en los últimos dos meses habían comenzado una relación, y el personal de la casa al completo.
— ¿Qué está pasando aquí?
— ¡Sorpresa! —exclamó Jordan desde su silla de ruedas.
—Pensaba que las fiestas sorpresa solo eran para los cumpleaños, no para los aniversarios de boda.
Judy se acercó a su hija.
— ¿Dónde está el nieto más bonito del mundo? —Cogió a Rae de los brazos de Quinn y le dio dos besos a Rachel a modo de saludo.
Quinn rodeó a su esposa con un brazo.
—Están aquí para celebrar algo más que un aniversario.
— ¿Ah, sí?
—Sí. Están aquí para una boda.
Rachel no entendía nada. Miró a su alrededor y vio a la única pareja. Santana y Brittany eran las únicas candidatas para celebrar aquella supuesta boda y no tenían cara de querer contraer matrimonio, al menos no por ahora.
— ¿Quién se casa?
—Nosotras.
—Vale, ya sé que mis neuronas no funcionan igual desde el embarazo, pero la última vez que lo comprobé ya estábamos casadas.
Quinn se inclinó hacia ella y ahuyentó la confusión con un beso. Cuando sus labios se separaron, le explicó qué estaba pasando allí.
—El año pasado nuestra familia y amigos no pudieron estar presentes cuando nos fugamos. Las dos sabemos por qué... pero no quiero que nadie vuelva a poner en duda nuestro amor. A partir del día de hoy, en el que celebramos nuestro primer aniversario, cada año renovaremos los votos en un estado diferente.
Rachel no salía de su asombro.
— ¿Cada año?
— ¿No te parece romántico? —preguntó Gwen.
—Y cuando nos quedemos sin estados, seguiremos con Europa.
Mientras miraba embelesada a su esposa, la mujer más increíble y cariñosa que jamás había conocido, Rachel sintió que se le llenaban los ojos de lágrimas.
—Estás loca. Lo sabes, ¿verdad?
—Yo le dije lo mismo pero con otras palabras —intervino Santana.
—Mejor no las repitas, que hay un bebé en la sala. —Brittany agitó un dedo hacia Santana a modo de advertencia y ella le guiñó un ojo.
— ¿Una boda en cada aniversario?
Quinn asintió una única vez.
—Tan sencilla o tan elaborada como tú quieras. Podemos turnarnos cada año para organizarlo todo o buscar a alguien que se ocupe de prepararla.
Gwen aplaudió entusiasmada.
— ¡Me pido el año que viene! Se me ha ocurrido la temática perfecta para Texas.
— ¿Una boda temática?
—Yo me pido Hawai para el quinto aniversario —propuso Brittany.
Santo Dios, no tenían ni idea de dónde se estaban metiendo. Más o menos igual que ella cuando le dio el «Sí, quiero» a Quinn por primera vez.
—Qué demonios, contad conmigo.
—Esa es mi chica —dijo Quinn, y la envolvió en un abrazo cálido y reconfortante.
—Le diré al cura que ya casi estamos listos —dijo Brittany marchándose.
—Yo iré a ver cómo va el catering —dijo Mary, dirigiéndose hacia la cocina.
— ¿Cuándo has planeado todo esto? —preguntó Rachel mientras los demás abandonaban la sala de estar.
—Rae y tú dormís mucho.
Rachel no pudo contener la risa y un segundo después intentó disimular un bostezo con la mano.
—El pediatra dice que a partir de los tres meses Rae debería dormir toda la noche de un tirón.
Quinn la besó en la frente.
—Tú intenta no quedarte dormida antes del «Sí, quiero».
Rachel se puso de puntillas y acarició la mejilla de su esposa.
— ¡Sí, quiero! Una y mil veces, ¡sí, quiero! —Y selló sus votos con un beso capaz de hacer volar mil mariposas.
FIN
El último... sinceramente, cuando leí el libro jamás creí que pudiera adaptarla, y mírenme, la he terminado. Claro, tuve mis fallas, los miles de errores y todo, pero al final, y al menos para mí, valió la pena.
Les he de agradecer su apoyo, sus reviews, las alertas, los favoritos, el que me hayan esperado las dos semanas que me ausente, y sobre todo, el que le hayan dado una oportunidad a está adaptación.
Después de esto, me ausentaré algunas semanas, debido a cosas de la Universidad, pero regresaré, y no será con una adaptación, será con una historia original. Y espero igual tener su apoyo, también espero no defraudar a la persona que me ha pedido la historia :)
Sin más, espero que les haya gustado, tanto como a mí, y nos estaremos viendo/leyendo pronto.
Que tengan un buen día, saludos.
