Advertencias: AU y un poco de OoC en los personajes principales.

Este capitulo contiene...

LEMON- LEMON-LEMON-LEMON-LEMON-LEMON

inner: SIIIII °¬°

rose: -.-

Disclaimer:Naruto y cia. no me pertencen. Son obra de Masashi Kishimoto-sama n.n

La otras chicas que aparezcan son invención mía XD

Nota: Habrá varias frases y/o palabras escritas en inglés, pero no quiere decir que por ello no vayan a entender lo que dice, de alguna u otra forma aparecerá traducido XD


/Anatomy Classes\

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Capitulo 14: Amantes

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Sus labios resultaron ser más adictivos que cualquier droga existente.

Sus manos traviesas quemaban como el hierro candente.

Su aroma varonil la extasiaba, la nublaba… absolutamente, la intoxicaba.

Ese instante era perfecto…

…nadie podía arruinarlo.

― ¡¡Mmmh!!!

No sabía cómo pero pudo sentir la fría pared de la sala tras su espalda. Aquel golpe dolió, pero estaba demasiado ocupada deleitándose con sus labios que prestando atención a lo que la rodeaba.

Sasuke la apoyo contra la pared mordiendo suavemente sus rosados labios, lamiéndolos con parsimonia…pidiendo permiso para entrar en su cavidad. Ella ya se lo había concedido, pero jugar de esa forma con Sakura le encantaba. Dejarla sin aire, para volver a la marcha era un juego delicioso.

Se separaron por unos segundos, tratando de recuperar el aire perdido. Juntaron sus frentes con su respiración un tanto agitada.

― Sasu…

Y volvió a prenderse de esos labios rosados, apetecibles y sumamente exquisitos.

Oh…si.

Era demasiado adictiva para dejarla.

Ahora sentiría que más cambios sufrió Sakura en estos años. Porque una cosa era verla…Pero tocarla, mmh, era otra.

Apretó mas su cuerpo al de ella, notando cada curva de su anatomía. Ella gimió por la cercanía, pero no quiso perder el contacto con su boca. Sus suaves manos aun se encontraban en sus hilos azabaches.

Volvió a besarla, pero estaba vez fue una caricia lenta, mientras recorría con suavidad sus labios a través de sus mejillas sonrojadas, de su cuello blanquecino…

Mierda…

Ese olor a cerezos…

Subió ahora hasta su oído, respirando con agitación.

― Sakura, deja de moverte así.

Aquella orden sonó como un gruñido, y eso no hizo más que sonrojar a Sakura. Ella no dejaba de moverse contra él, restregándose.

― Lo…siento.

―No te…disculpes.

Su voz gutural la excitó de sobremanera. Lo abrazó por el cuello y lo acercó a su rostro, deseando besarlo nuevamente. Mientras sus labios se movían a un ritmo pasional y demandante, sus fuertes manos se escurrieron por debajo de su blusa, tratando de sentir su piel cálida y tersa en contraste con la suya que resultó más fría que las mismas paredes de la habitación. Sakura dio un respingo al percatarse del contrate de temperaturas e involuntariamente se arqueó chocando sus senos contra su torso.

Soltó un gruñido de aprobación al sentir como Sakura trataba inútilmente de controlar sus reacciones. Le quitó la blusa con rapidez, viendo como Sakura jadeaba con cada mínima caricia suya. Sasuke no perdía detalle de nada, inclusive de aquel sujetador negro que impedía ver lo que estaba anhelando en esos momentos.

Con sus jades oscurecidos por el deseo y la excitación del momento, trató de ver porque Sasuke había detenido sus acciones. Y era pues que una mirada nada inocente, cargada de pura lujuria la estremeció hasta la punta de los pies.

Sasuke se acercó mordiendo su cuello, bajando por sus clavículas y así hasta llegar al nacimiento de sus pechos. La joven gimió su nombre al sentir como sus manos se situaron en su trasero, alzándola para así poder tener más contacto. Sakura, de forma automática, enredó sus piernas alrededor de su cintura. Acarició sus muslos tocando su caliente piel mientras trataba de subir su minifalda lo más que podía.

Sakura no lo soportaría mas, necesitaba besarlo, necesitaba TOCARLO!!

Él sonrió al percibir la desesperación por quitarle su camisa. Sakura no dejaba de jugar con la prensa, ofuscándose por supuesto. Después de unos segundos lo consiguió, dejando que sus suaves manos sintieran aquel perfecto torso…sus increíbles pectorales y ni que decir de su duro abdomen…

Kyaaa!!

Vamos Sakura admítelo…¡Lo extrañaste demasiado!!

Dijiste que era historia pasada…pero en realidad ¡lo sigues amando!

Sin perder tiempo empezó a ver su cuello, mientras se aferra fervientemente a su ancha espalda, subiendo hasta su rostro…sus mejillas, sus finos labios

Estuvo deleitándose con el sabor de su piel cargada de deseo, que no pudo darse cuenta como era trasladada a la habitación más especial de todas…

― Sasuke…kun

Sintió las suaves sabanas de aquella cama tan familiar, ésa donde pasó los mejores recuerdos de su vida escolar con su sensei de Anatomía…

…que por supuesto ahora ya no lo era.

Sasuke se acercó peligrosamente a sus pechos que aun estaban cubiertos por la fina tela negra de su sujetador. Sonrió al ver de reojo como sus mejillas se tornaban mas roja cuando con experta habilidad lo desabrochó.

Sakura se sentía arder en un fuego invisible, unas llamas que la quemaban por dentro. Aquellos ojos negros que adoraba, y que por supuesto esta vez ella no dudo en verlos directamente, la hipnotizaban, un tanto la cohibían, pero adoraba esa sensación de…posesión.

Recordó como la veía tres años atrás…

― Sakura... ― sintió el cálido aliento de Sasuke en su oído. Dejó de respirar por unos segundos ― Haz…cambiado.

― Uh…mmm…eso ya me lo habías dicho…

― Lo sé…pero ya sabes a que me refiero.

Sin previo aviso una de sus fuertes manos se cerró entorno a su pecho derecho. Inmediatamente Sakura gimió.

― ¿O quieres que te lo recalque?

y se sonrojó de forma inevitable.

― ¡Sasu...ke…kun!

Una sonrisa más que satisfecha surcó sus labios mientras veía como Sakura jadeaba ahora de forma más constante. No perdió tiempo y fue a atender a otro de sus pechos que se moría por probar. Su lengua lamió la piel de su pezón, que empezaba a erguirse rápidamente. Sakura gimió de frustración por su juego. Una de sus manos, que se encontraba revolviendo aun más sus cabellos negros, lo empujó para que pudiera dejar de hacerla sufrir.

Sintió la desesperación de la muchacha así que la complació succionando su pecho de una forma erótica y exquisita. Sakura se arqueó gimiendo más fuerte su nombre…

¡Esto la volvería loca…!

Una de las manos de Sasuke fue quitando de forma hábil su minifalda al igual que sus braguitas.

Ahora Sakura estaba desnuda…

De solo verla sentía que se ponía duro…

Alzó su rostro, observando el resultado de sus notables y demasiado tortuosas caricias: Una Sakura demasiado tentadora

Se quitó a tirones sus pantalones al igual que sus bóxers. Abrió sus muslos acomodándose entre ellas llegando a sentir la humedad de su la cavidad.

Mierda…podía incluso oler su sexo.

Demasiado delicioso…

Sakura estaba extasiada, en su mundo de la inconsciencia, deseosa de que Sasuke calmará el fuego que llegaba dentro de su piel. Quería sentirlo como nunca antes lo deseo antes.

― ¡Sasuke-kun! ― gimió con cierto dolor en su entrepierna

― Eres…estrecha ― Como siempre lo fuiste…

Mientras Sakura se acostumbraba a aquella anhelada intromisión, fue percibiendo el deseo de forma rápida, precisa…

Eso momento era perfecto.

Y se volvió más cuando sus delicadas manos lo acercaron a su rostro, mostrándole sea de paso unos brillosos ojos verdes llenos de calidez y unos labios que se posaron en los suyos pidiendo que continuara…que le hiciera el amor, que se lo hiciera con todas sus fuerzas.

¿Negar ese pedido?

Jamás.

Sasuke se empezó a mover de forma suave pero profunda cogiendo las caderas de su querida pelirrosa en cada embestida.

Ella asimilaba las exorbitantes sensaciones que cruzaban su cuerpo con tanta rapidez. Explotaría en cualquier momento con sus invasiones tan tortuosamente suaves que masajeaban ese punto, que Sasuke muy bien sabía, la haría desfallecer de placer.

― ¡Ohhh, Sasuke-kun!

¡Ya no podía más!

¿Cómo podía excitarla de esa forma?

Sentir su miembro entrar y salir de sus paredes húmedas, sus manos vagar por su cuerpo desnudo, su lengua deleitarse con sus pechos henchidos…

Podía verse reflejada en el espejo que se encontraba a una distancia prudencial de la cama…

Los movimientos oscilantes de Sasuke que fueron adquiriendo más rapidez al percibir como sus paredes vaginales se estrechaban más contra su miembro, como más humedad lo envolvía…

― Sakura… ― gruñó mientras la penetraba más rápido, más fuerte.

Y fue que Sakura viéndose reflejada con el Uchiha teniendo el mejor sexo de su vida, gimió de excitación provocando acabar con la poca cordura de Sasuke.

El climax llegaba….

Él lo sintió.

― ¡¡Sasuke-kun!!

Sakura se sacudió por la oleada de placer que la envolvía. Nunca fue capaz de sentir un orgasmo tan fuerte como ése.

Y gracias a eso, Sasuke terminó segundos después, respirando agitadamente contra la curvatura de su cuello.

Ella se encontraba igual o más agitada que el Uchiha no había duda…

Ambos tratando de regular su respiración…

Sasuke veía como la pelirrosa luchaba por el sueño, aun con notable cansancio.

Y él que creía repetir la sesión una vez más… en fin, esperará hasta que recupere sus fuerzas.

que lo va a necesitar.

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Sintió su cuerpo hecho polvo.

Bueno no literalmente, pero molido era la palabra que más se acercaba.

Su entrepierna dolía, aunque había que admitir que extrañaba este dolorcito después de tanto tiempo sin… bueno ustedes ya saben.

Abrió sus perezosos ojos, acostumbrándose aun a la blancura de las sabanas y de, por supuesto, la luz del sol que se filtraba por las cortinas.

Y lo que vio, le trajo recuerdos.

Ohhh sí.

La misma pose, el mismo olor, el mismo cigarrillo

Sasuke fumando como esa vez.

Sakura estaba boca abajo, con su cabeza echada de lado mientras se deleitaba con el cuerpo de su pelinegro.

Él la vio y le sonrió de lado. Sakura sintió que se derretía como chocolate expuesto al sol.

― Te desperté, cierto? ― hizo el amago de apagar el cigarrillo en el cenicero.

― No lo hagas.

Enarcó una ceja confundido.

― No me importa que fumes… ― Ella se levantó del todo, gateando hasta llegar donde Sasuke. ― …extraño ese aroma.

Él la observó un poco sorprendido, y más cuando de una forma tan sensual se acercaba y le besaba los labios con tanta suavidad que dolía…

Sasuke se encargó que ese beso fuera más apropiado, más demandante.

― Sasuke… ― rió por su intensidad

La abrazó, juntando sus cuerpos. Sakura se acurró en su pecho.

― Dime, ¿cuándo vendrá Amy?

Bufó por la pregunta

― Eso no importa.

― Necesito saberlo, Sasuke-kun

Resignándose al hecho de que ese dato no podía pasar de lado le contestó.

― Hoy al mediodía.

― Uhmm…ya veo ― una de las manos de Sasuke trazaba círculos alrededor de su espalda. Adoraba la sensación ― entonces me iré temprano.

Se detuvo, viéndola con un ceño fruncido

― No tienes porque hacerlo.

― Sasuke no quiero estar aquí cuando tu esposa llegue.

― A mi no me importa ― se encogió de hombros ante la poca importancia que le deba el hecho de tener a Sakura en su casa

― ¡Sasuke! ― reprochó ella.

― ¿Qué? ― la miró aparentando ingenuidad

― Sabes que no lo hago porque quiero, lo que más deseo es que…

― Lo sé Sakura.

Lo miró fijamente a los ojos.

― Siempre fuiste así…no quieres hacer sufrir a nadie.

Sasuke la conocía muy bien.

― Amy…sea lo que sea, es tu esposa. Y yo no puedo…no quiero ser una moles…

Tapó justo sus labios con sus dedos.

― No eres una molestia. Eres mi molestia.

Sasuke sonría de medio lado y ella le correspondió con un suave roce de labios.

Mientras intensificaba el beso, Sasuke fue quitándose el anillo que portaba en su mano. Sakura lo detuvo.

― No te lo quites, porque quiero saber que tendré que irme de todas formas.

No contestó a aquello. Solo la besó mas fuerte aun, dándole a conocer sus intenciones de querer repetir lo de anoche.

― Sasuke…kun, pero se hará tarde ― gimió en respuesta cuando sus labios depositaban besos húmedos en su cuello.

― Hn.

Sabía que no podía responder a eso. Lo conocía de igual forma. Y las palabras no eran necesarias en ese instante.

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― Pronto llegaré.

Una castaña lucía nerviosísima en uno de los asientos del avión que ya se encontraba en el aeropuerto de Tokio. Pronto los pasajeros bajarían.

― Necesito llamarlo…Sí, quiero escuchar su voz.

Con una sonrisa de oreja a oreja y no perdiendo tiempo de escuchar la voz de su amado, cogió el móvil y marcó su número.

― ¡¡Hola, Sasuke-kun!!

Amy.

― Oh vamos, se un poco mas efusivo cariño.

¿Qué sucedió? ― lucía claramente molesto…como si lo hubieran interrumpido

― Pues quería escucharte, amor.

Amy, te dije que llamaras para cosas más importantes que esto.

― Pero, sabes ya llegaré al aeropuerto y me muero por verte.

― Hn, como sea.

― ¿Sigues molesto porque me fui?

¿Quien te dije que estaba molesto por eso? Estoy ocupado.

― Suenas…agitado ― enarcó una ceja al escuchar su respiración un poco acelerada

Hn, no es nada.

―Hmmm, bueno mis padres están contentos con la noticia. Querían que me quedara por allá hasta que tú decidas vivir en Inglaterra, pero les dije que no podía dejarte solo en Japón.

...― se notaba que no escuchaba ni una sola palabra de lo que decía.

― ¿Sasuke-kun me estas escuchando?

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― Sasuke-kun…contéstale…

Sasuke no hizo caso a su pedido y siguió estimulándola de esa forma tan deliciosa. Sus dedos se embadurnaban con sus fluidos mientras era acariciado su clítoris de una forma precisa y excitante.

Sakura estaba erguida apoyada con su rodillas encima de la cama. Sasuke detrás de ella la estimulaba con una de sus manos y con sus labios le besaba el cuello, los hombros y sus labios rojos ahora por sus anteriores besos.

― Te escucho ― contestó tardíamente por el teléfono

¿Sasuke qué haces?

― Ya te dije que no es nada, una pequeñez.

Sasuke siguió con sus tortuosas caricias, mientras Sakura ahogaba un fuerte gemido. Una de sus delicadas manos aferró la de Sasuke incentivándolo a acelerar la velocidad de sus movimientos.

Su entrepierna latía con fuerza, y ese calor la embargó de nuevo. Moría por tener dentro de ella el miembro de Sasuke, sentir que se deslizaba adentro y hacia fuera hasta dejarla sin aire. Quería que se corriera en su interior.

Sasuke sintió que llegaría. No podía perder tiempo antes de que se viniera.

― Luego te llamo.

Colgó el móvil y lo apagó solo por si acaso.

― Agáchate. ― le ordenó con voz ronca

Sakura hizo caso sin dudar, apoyó sus manos en la cama, mientras esperaba en aquella excitante pose como Sasuke se acomodaba dentro de ella. La cogió de las caderas mientras penetraba lentamente su cavidad húmeda. Sakura gimió al sentirlo tan profundo, y mucho más cuando Sasuke comenzaba con esos vaivenes. De esta forma, tan abierta a él, podía percibir sus embestidas más profundas, fuertes, agresivas…como a ella le gustaba.

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― ¡Sasuke! ¡Hey, Sasuke!

Amy hecha una furia vio como su propio marido le colgó el móvil en la cara.

― Esto es muy sospechoso…

Se encontraba con sus maletas fuera del aeropuerto y lista para ir a casa.

― Mmm, pero antes… ¡iré de compras!

Así que sin dudarlo, fue primero a hacer "shopping".

Tomó un taxi, donde la llevaría al centro comercial más grande de Tokio, y haría después un viaje de una hora aprox. a Kyoto con todas sus cosas.

Para entonces ya pensaría en la extraña actitud de Sasuke.

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Mas fuerte…Sasuke-kun.

Si no fuera por Sasuke que cogía con fuerza sus caderas en cada emebestida, Sakura estaría a punto de no soportar su peso y caer de lleno en la cama.

Sentía las oleadas de placer correr por su cuerpo. Pronto llegaría al orgasmo.

Entraba y salía, esta vez con más impulso tal como se lo pidió su pelirrosa. Su humedad bajaba por su entrepierna, envolviéndolo completamente contra sus paredes estrechas…

Mierda.

¡Como extrañó hacerle el amor a Sakura!

Era lo mejor que pudo experimentar en su vida.

Cada orgasmo, cada sacudida, como el sudor bañaban sus cuerpos, como gemía al tocar él un punto de sensibilidad de su cavidad.

Olor a sexo y cerezos se percibía en el ambiente.

Su aroma preferido.

― ¡Sasuke-kun!

Y otro orgasmo la llenó de golpe, tan fuerte como el anterior…no, este fue mucho mejor.

Para Sasuke no le fueron tampoco indiferentes estas sensaciones. Después de derramarse en su interior, cayó agitado sobre su espalda mientras ella se recostaba aplastando sus pechos contra la cama. En un toque de ternura que nunca vio en él, cogió con de su fuertes manos, las suyas, entrelazándolas.

Sakura sintió su corazón latir con más fuerza de lo que creía e inevitablemente se sonrojó.

El Uchiha salió de ella y se recostó a su lado. Sakura lo veía de lado sonriendo y con la respiración agitada.

Lucía hermosa.

― Hn…parece que te gustó.

― Uhmm…

Y acercándose a él con la poca fuerza que tenía le dio un demandante beso en los labios. Él correspondió con gusto.

― ¿Eso contesta tu pregunta? ― Sakura sonreía aun de forma picara

― Eso me dice que tienes fuerzas para más.

En un hábil movimiento, se colocó debajo de ella…otra vez

― Sasuke…no ― suspiró a la vez que Sasuke posaba sus labios en su pecho ― Tomaré un baño y me iré.

― Bueno…gracias por la invitación.

Sakura suspiró, como la adolescente enamorada, con esa media sonrisa que le quitaba el aliento.

No tuvo mejor idea que responderle de una forma distinta.

Logró zafarse de su agarre y llevándolo de la mano, lo condujo al baño…a aquella ducha que conocía a la perfección.

O eso creía ella.

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― Ya sabes…puedes ir cuando quieras.

― Habitación 612. Hotel Hayashi.

― Lo tienes ― sonrió cuando Sasuke la arrinconó contra la puerta de su apartamento. Podía sentir su delicioso aliento contra su faz.

― Hn. Puedes ir al hospital.

― ¿Al hospital? ¿No será un poco arriesgado...?

― ¿Te preocupa?

― Pues claro. Puede que Amy vaya.

― Me gusta el riesgo.

― Sasuke ― reprochó ella por su insensatez.

― Me encantaría hacerte el amor en este instante.

Sus labios se acercaban a los rosados suyos.

― Eres un insaciable pervertido.

― Hn…pero así te gusto, no es cierto nena?

― ¿Nena? ― río por ello mientras lo abrazaba por el cuello ― Si me lo dices más a menudo, quizá…acepte tu propuesta

Sus labios rozaron sus mejillas, su nariz, cruzando sus labios que fueron rápidamente atrapados por los suyos.

El beso se volvía demandante cada segundo que pasaba. Se dieron un respiro mientras Sakura abría la puerta de entrada.

― Te veo más tarde Sakura.

Ella solo sonrió para volver a acercarse a Sasuke y decirle las palabras que sintieron lo envolvían de ese calor inexistente en su cuerpo. Esa sensación reconfortante que añoraba dentro del fondo de su ser, aunque él no lo decía muy a menudo por su quizá falta de palabras para transmitir sus sentimientos, deseaba escucharlo de sus labios.

― Te amo, Sasuke-kun.

Acercando a ella que le sonreía con esa bellísima gran sonrisa cruzar sus labios, solo se acurrucó en su pecho, aspirando el aroma de su cabello recién lavado, del perfume de cerezos de su cuerpo…

Diablos, odiaba los momentos cursis y románticos de las películas, de las declaraciones de amor de sus protagonistas, del típico llano de las mujeres al ver a su amor de ensueño abrazarlas y besarlas.

Nunca creyó que se sentiría de la misma forma, en este preciso momento, justo en este instante al escuchar las palabras cargadas de dulzura y confort de su pelirrosa.

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― Yo igual Sakura…yo te amo.

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Y con este sentimiento, sabía que su vida tenía un respiro.

Que quizá haya esperanza de arreglar las cosas y decidir de una vez por todas por sí mismo, lo que realmente desea hacer con su vida.

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Hola mis queridos lectores :3

Me gustó hacer el este capi n///n

¿Por qué será? ¬w¬

XD

Ahora parece que la situación entre estos dos mejorar cada vez mas :3 solo falta ver la reacción de Amy ¬¬

Bueno ya saben: comentarios, dudas, tomatazos, lanzadas de shurikens y demás armas punzocortantes, serán muy bien recibidas y esquivadas XD

Domo Arigato and Enjoy ^.^

Rose-chan