El Guardián de Lowercraft:

El camino del héroe

Capítulo 13: Debajo de la tierra

Kim y Ron se encontraban en un picnic en el parque, el rubio estaba comiendo un Naco con Rufus mientras Kim comía una ensalada. De repente sonó el Kimicomunicador, la pelirroja vio hacia su muñeca y en ella apareció su amigo ya adolescente Wade.

-¿Qué hay Wade? – preguntó la pelirroja

-Justicia Global, otra vez. Se avistó inobjeto desconocido en el desierto de Nuevo México. – Decía el genio con seriedad – parece una máquina lowardiana. – Los jóvenes se quedaron mudos. Ambos temían por la seguridad del otro.

-Ahí vamos. Pero primero tenemos que cambiarnos – decía la heroína con seguridad – Usaré el traje de combate, esta vez no me tomarán desprevenida. – Cortó la comunicación – Vamos Ron. No te quedes ahí parado. – Ron seguía sin decir una palabra. Ya había llegado y no estaba listo. No sabía los poderes de la vara Rú. Estaba en desventaja y Kim iría a enfrentarse al enemigo. La acompañaría y llevaría su traje de guardián y la vara en caso de ser necesario como ultimo recurso. Los jóvenes viajaron en el podrido a velocidad supersónica, Kim observó como su novio estaba nervioso jugando con algo del tamaño de una aguja.

-¿Qué es eso? – Preguntó la heroína para sacar un tema de conversación. Pero su amigo sorprendido se puso nervioso y acto seguido se le cayó el pequeño objeto de la mano. "Oh, ¡No!" exclamo el rubio y acto seguido se quitó el cinturón de seguridad y buscó desesperado el preciado objeto en el tapete del auto. "¿Dónde estás vara?" susurraba "Vamos, ven chiquita, VAMOS" gritó Ron y la vara se arrastró lentamente a la mano de su amo, que buscaba ciega. "Ah, por fin. No, no es nada Kim" La joven arqueó una ceja "es un amuleto de la buena suerte" atinó a decir Ron para justificar su comportamiento. "Ron, no necesitamos más suerte. Esto pasará rápido, y luego iremos al Buen Nacho" "Ojala fuera tan simple" pensó el rubio. En el medio del desierto la pelirroja aminoró la marcha y buscó hacia ambos costados.

-Bueno llegamos, –Kim se detuvo frente a un cactus – Base de Operaciones de JG en Nuevo México.

-No veo ninguna base Kim. ¿Estás segura? – preguntó Ron cuando el auto comenzó a descender como tragado por la arena. – Arrrgh! Arenas movedizas, salgamos del auto Kim – decía desesperado el rubio tratando de sacarse el cinturón – O tal vez no. – susurró sonriendo mientras observaba que estaba en una especie de elevador y había descendido a la base secreta de JG y veía a la Doctora Directora

-Ay, Ron siempre tan seguro ante las crisis – dijo la mujer del parche mientras saludaba a los jóvenes – Me haces sonreír siempre que vienes a pesar que nos reunamos en circunstancias tan adversas.

-Es un placer – decía el joven sonriendo mientras por lo bajo deseaba que la tierra lo tragara de en serio.

-Bueno es momento de hablar del asunto que nos concierne a todos. Éste robot lowardiano se en este momento rodeando la zona. Por suerte no ha logrado bajas civiles pero ha destruido todo tipo de medio de transporte en su camino. Parece estar buscando algo… pero no sabemos que…– En ese momento Ron pensó lo que le habían dicho los lowardianos: "El Star-hunter (tal nombre le habían dado a el arma – No se tranquilizará hasta que termine su función primaria. Su deber es destruir a quienes nos deshonraron" y luego recordó los rostros del holograma…

-¿Hay alguna prisión en la zona? – Preguntó con seriedad el rubio

- Si hay tres. Dos de máxima seguridad y una para los criminales internacionales que esperan ser juzgados. – Contestó la Doctora Directora sin entender el fin del asunto – Ésta ultima esta aquí debajo. ¿Por qué la pregunta?

-Creo saber que es lo que busca. Por alguna de esas casualidades, ¿están Shego y Drakken en alguna de estas prisiones? – Preguntó el rubio como si su pregunta fuera común.

-Si. Están aquí mismo. ¿Pero como lo sabes? Acaso tienes algo que tengas que decirnos

-No. Solamente pensaba, por experiencia que los lowardianos son rencorosos y si hay alguien al que odian al más que a Kim es a Drakken.

-Muy bien pensado. Punto para Ron – Dijo la pelirroja sorprendida por la deducción de su novio – Tal vez Drakken y Shego nos puedan ayudar. Si lo que dice Ron es cierto, el androide viene por nosotros. Y por eso le prepararemos una trampa. Llévenme con ellos para contarles mi plan. – Cuando se dirijan a la celda, Kim se detuvo y mirando a Ron dijo – No, tú te quedas. El robot tal vez trate de despedazarte a ti primero por lo que hiciste con los lowardianos. Estarás más seguro si te quedas aquí abajo. – Luego lo besó suavemente en los labios. – No te preocupes volveré. – En el rostro del rubio se podía ver una tristeza enorme. En cuanto la chica se marchó el joven comenzó a avanzar por el lado contrario, con una mochila al hombro. Allí estaba su traje y la pequeña vara estaba en el bolsillo del pantalón. El rubio buscaba alguna forma de salir de la base sin que nadie lo note, cuando un amigo apareció desde las sombras.

-¿Qué haces aquí, Ron? – dijo Rabí asustando a su colega

-Ah! Me vas a dar un infarto si apareces así todo el tiempo, ¿Qué hago aquí? ¿Qué haces tú aquí? Dijiste que te habías retirado… –preguntaba el joven mientras se rascaba el mentón

-Bueno, en realidad… fue despedido porque creían que yo era algo paranoico e irresponsable.

-Tú, ¿irresponsable? ¿Que hiciste te olvidaste del cumpleaños de tu jefa? JA, JA – Decía el rubio con sorna.

-No es el momento para ver el pasado sino para salvar el futuro. Debes salir y destruir a esa máquina…

-Star-hunter. Ése es su nombre. ¿Cómo saldré de aquí? Está lleno de cámaras. – El rubio señala a distintos sitios, cada uno con una cámara.

-No te preocupes, por eso traje esto – Rabí sacó de su bolsillo un reloj pulsera. –Este es un dispositivo de desactivación momentánea. Te dará el suficiente tiempo para cambiarte y moverte. Sólo debes apretar este botón – Entonces el ex agente le señalo a Ron un pequeño botón rojo en la base del reloj.

-Genial. – El joven se puso el aparato en la muñeca – ¿y desactiva cualquier aparato? Bueno es el momento de probarlo…- El joven accionó el botón y algo inesperado ocurrió. – Ahhhh! – Ron se agachó de repente frotándose la nuca

-¿Qué te sucede? – Rabí trató de auxiliar a su alumno y compañero. No era normal esa reacción a menos que…- Ron tienes un chip de rastreo en tu nuca y acaba de freírse por las ondas electromagnéticas del reloj.

-¿Rastreador? Pero ¿Quién, cómo, por qué? – Y haciéndose esas preguntas Ron llegó a la verdad. Sabia quién había sido y lentamente susurró su nombre – Wade…ese chico tiene conectado al mundo y de que otra forma Kim siempre me encontraba cuándo estaba en problemas. – En el rostro del joven apareció una mirada lúgubre – Luego tendrán que darme una explicación…

Mientras tanto…

-Miren quién vino a visitarnos, si es la heroína más molesta del mundo – decía Drakken mirando con desprecio a la pelirroja – Sabes, estoy contento de que no hayas sido tú la que me encerró. Eso demuestra que no eres imprescindible.

-No eso habla de lo patético que son ambos. – la pelirroja señala también a Shego que se miraba uñas – Me sorprende de ti que no hayas podido con la policía, eres tan hábil para escapar de ellos…

-No fue la policía, cabeza de calabaza. Fue alguien que pelea mucho mejor que tú…y mucho mejor que yo – susurró la chica de verde. – ¿A qué viniste?

-Nuestros amigos de lowardia nos enviaron un regalito y quisiera que…-la pelirroja suspiró – nos ayuden a deshacernos de él.

-¿De nuevo? Su rencor es tan grande cómo ellos. ¿Qué enviaron? – preguntó el sujeto azul

-Sólo un robot, pero creemos que es sólo para localizarnos y eliminarnos. Supongo que luego vendrá un ejército. ¿Tenemos un plan pero necesitamos tu fórmula de planta? Es lo único que afecta a esas cosas.

-Y ¿por qué debería ayudarlos? Estamos encerrados y no sabemos donde. ¿Qué podría ganar con eso?

-Justicia Global está dispuesta a devolverles su libertad a cambio de su cooperación. – Propuso la Doctora Directora con tristeza, dependía demasiado de la fórmula de Drakken para destruirla androide.

-Ya tienes un trato – dijo Shego con una sonrisa en los labios – ¿Cuál es el plan? – De repente sonó la alarma, una luz roja e intermitente se activó. – ¿Y ahora qué pasa? – Un agente apareció corriendo.

-Alerta roja, el androide está sobre la base – dijo el agente fatigado – está empezando a taladrar en el suelo.

-Está aquí. Todos a sus puestos – Gritó la jefa de JG. – Possible, Doctor y Shego deberán prepararar su plan ahora no hay tiempo que perder.

-Eso no es todo señora – continuó el agente con seriedad – hay un intruso en la base. Está armado con un simple bastón y parece que intenta salir a la superficie…

Concluirá..l