No hay advertencias :)


Yuri, ya más tranquilo, dejó que Rokuro le limpie. El paje trabajaba en silencio; había traído agua en una cantimplora, con eso humedeció un paño para asear al menor. Limpió los raspones y tierra en sus brazos y piernas –signo de que había peleado con todo lo que tenía-, le lavó las uñas, que estaban llenas de suciedad, y la cara. Luego acomodó el cabello de Yuri, que estaba todo despeinado, cogió el pin que encontró en el suelo (Yuri no había notado cuando fue que lo perdió) y amarró los cabellos rojos del niño en la coleta habitual.

"Desecharon mi abrigo" dijo de repente Yuri. Rokuro, muy concentrado en lo que estaba haciendo, no comprendió en un inicio a que se refería.

"Qué?"

"Mi abrigo blanco, el que siempre uso. Unas señoras lo botaron…" Ahora recordaba. Era cierto, Yuri no llevaba consigo el abrigo blanco de siempre. Rokuro se preguntaba qué había suscitado un comentario tan intrascendente pero decidió no opinar al respecto. Sólo le prometió a Yuri de que le confeccionaría otro. Eso pareció tranquilizar al niño. Entonces el paje se puso de pie, seguido de cerca por el menor, trajo el caballo, y colocó a Yuri sobre el lomo del animal. Acto seguido, Rokuro se sentó tras el niño, sujetando las riendas, para evitar que perdiera el equilibrio y cayera. Finalmente se pusieron en marcha, tenían que alcanzar a sus amigos.

Al poco rato ya estaban en el castillo. Se detuvieron a una distancia segura para no ser vistos, ocultos tras unas rocas, donde encontraron los caballos de Saizou y Jinpachi. La fortaleza era impresionante pero precaria. La puerta principal estaba intacta, así que suponían sus amigos habían entrado por otro lado, sin ser vistos. Era lo mejor, después del último encuentro con estos tipos no podían arriesgarse con un enfrentamiento frente a frente desde el inicio pues saldrían mal parados. Debían buscar otros medios y Saizou, siendo un ninja, sabía como.

Esperaron impacientemente 20 minutos antes de que se escucharan gritos tras las murallas de la fortaleza. Al poco rato, la entraba que había usado Yuri para escapar estaba destruida y por ella salían sus 4 compañeros a toda prisa, seguidos por otro grupo de gente, principalmente niños siendo cargados por mujeres, con los guardias pisándoles los talones. Cuando más guardias planeaban salir por la entrada principal, Rokuro salió al frente y dejó escapar un estruendoso sonido que desmayó a los hombres.

Saizou montó a Sasuke en su caballo, para luego subir él. Jinpachi hizo lo mismo con Seikai.

"Vámonos de aquí, pronto!" gritó Saizou, arriando a su caballo. Los demás hicieron lo propio y se marcharon a toda prisa.

Cabalgaron el resto de la noche, sin parar a descansar, poniendo la mayor distancia entre ellos y esos sujetos. Los niños cabeceaban de sueño y dormían por ratos, pero igual siguieron adelante. Ya habían pasado un pueblo, pero no se detuvieron allí, considerando que sería el primer lugar donde buscarían los otros en caso de que hubiesen enviado a alguien para que los atrape, así que pasaron de largo hasta el siguiente pueblo. Llegaron a este lugar -una villa chica, pobre, metida entre bosques- a media mañana. Despertaron a los niños, se deshicieron de los caballos, haciéndoles correr en la dirección opuesta y entraron al pueblo caminando.

Con el poco dinero que tenían, Rokuro les consiguió una habitación con dos futones grandes y algo de comer. Luego de ingerir el poco de alimento y agua que tenían, los 6 se fueron a dormir. Jinpachi tapó con su abrigo a los niños antes de acostarse. Habían sido 2 días de pesadilla, estaban exhaustos.

Cuando Rokuro despertó ya era entrada la tarde. Los demás seguían durmiendo. Notó que ni Sasuke ni Seikai estaban allí. Su corazón dio un salto pero se tranquilizó rápidamente y salió a buscarles. Les encontró en la entrada, detrás de la puerta. Los dos niños se veían abatidos. Al parecer, Sasuke había tenido una pesadilla, se despertó sobresaltado, levantando también a Seikai. Era obvio sobre qué había sido la pesadilla. Habían sobrevivido a una experiencia traumática, lo normal era que experimentaran este tipo de cosas. Rokuro tampoco se sentía normal, desde lo ocurrido se sentía nervioso todo el tiempo, siempre mirando sobre su hombro, casi paranoico. Intentaba tranquilizarse y no demostrar su nerviosismo para no afectar a los otros, además, tener a Saizou y Jinpachi ahí le daba fuerzas.

Rokuro intentó consolarles lo mejor que pudo. Cuando preguntaron sobre cómo Yuri les encontró, Rokuro sólo les dijo que le vieron cuando iban camino a ese lugar. No estaba listo ni sabía si Yuri quería que ellos supieran lo que ocurrió en verdad. El paje les dio algo de comer y les llevó a dar una vuelta por el pueblo, no sin antes dejar una nota a los otros por si despertaban. No demoraron mucho, compraron algunas cosas y ya estaban de regreso. Para su sorpresa, Yuri ya había despertado y les estaba esperando sentado en el suelo. Cogió una de las manzanas que habían traído y le dio un mordisco. A Rokuro le sorprendía que Yuri no tuviera pesadillas, luego que pasara por lo mismo e incluso peores cosas que los otros dos. Parecía el de siempre y eso no era normal, por lo menos para el paje. Es cierto que había llorado durante su ataque, pero Rokuro estaba seguro que no acabaría ahí; eso fue una respuesta del momento, por el miedo y la impotencia, puesto que el niño ni se había dado cuenta de que estaba llorando. O sus suposiciones eran incorrectas? Sería mejor averiguarlo directamente.

Cuando le preguntó a Yuri si había soñado con algo, el chico respondió que él nunca soñaba, o por lo menos no desde hace mucho tiempo, tanto que ya no se acordaba. Eso le pareció aún más raro al paje. Rokuro suspiró cansado, incluso antes de todo esto ya le costaba entender al pelirrojo, al parecer eso no había cambiado. Antes de que pudiera seguir interrogándole más, sus compañeros despertaron.

Saizou estaba conversando –mejor dicho, molestando- con Yuri y Sasuke sobre cosas triviales, cuando Jinpachi le preguntó a Rokuro cuánto dinero les quedaba. Ante esto Saizou y los otros se les quedaron viendo. Rokuro explicó de que ya no tenían nada y que lo más seguro era que dormirían esta noche en el bosque pues no tenían dinero para pagar por el cuarto otra día más. Saizou propuso vender la escopeta pero Jinpachi repuso que lo mejor sería buscar trabajos temporales, necesitaban el arma para defenderse. El paje y el ninja estaban de acuerdo con eso así que se alistaron para salir a buscar trabajo de lo que sea, al menos para conservar el cuarto por otra noche más.

"Y nosotros qué?" dijo Yuri, poniéndose de pie.

"también queremos ayudar" exclamó Seikai, a lo que Sasuke apoyó moviendo afirmativamente su cabeza. Rokuro salió al frente para calmarles.

"Entiendo que quieran ayudar pero no hay muchos trabajos para niños, y menos en un sitio como éste. Me sentiría más tranquilo si se quedaran aquí a cargo del cuarto. No tengo derecho a decirles qué hacer pero creo que es más seguro proceder de esta manera. No queremos llamar la atención" Los niños se miraron entre ellos y dieron su conformidad, unos con más agrado que otros.

"Perfecto. Muy bien Seikai, tú te quedas a cargo" dijo Saizou listo para partir.

"Por qué él? Acaso crees que no puedo hacerme cargo de dos niños" dijo Yuri, fastidiado. Era casi gracioso oírle decir esas cosas ahora que lucía tan joven, incluso estando molesto daba gracia. Sin embargo, su voz aún lograba enervar al ninja… cosa que no costaba trabajo últimamente.

"Tú? No me hagas re—" la mirada asesina que Rokuro estaba enviando en su dirección le hizo detenerse a media oración. "Quiero decir, Seikai es el mayor de ustedes, por eso se está quedando a cargo. Eso es, claro." Yuri todavía se veía molesto pero no parecía querer protestar más.

"Ok, para lo que me importa!" volteó a ver a Seikai antes de confrontarle. "Ni creas que te voy a hacer caso si me das una orden tonta. No me gusta que me den órdenes" dijo Yuri antes de sentarse en el otro extremo de la habitación. Sasuke miraba mudo y un poco asustado lo que ocurría a su alrededor, mientras Seikai seguía a Yuri con la vista, sin saber que decir. Los mayores salieron del cuarto, no sin antes dejarle la llave de la puerta a Seikai, para que la cierre por dentro.

Cuando los mayores se fueron, Sasuke y Seikai rodearon a Yuri. El ninja fue el primero en hablar.

"Gracias por encontrarles a tiempo, Yuri", el pelirrojo le miró confundido.

"Yo no les encontré. Ellos me encontraron. No hice nada…" Yuri desvió la mirada, no queriendo recordar lo que había pasado, en qué condiciones fue que los otros le hallaron. Se preguntaba si estos dos sabían algo, si les habían dicho algo.

"Pero corriste muy rápido, sin dejar que te agarren, y trajiste a Saizou y los demás hasta nosotros. Eso es bastante!" exclamó sonriente Seikai. Yuri le miró desconcertado. No sabían. Era mejor así. Yuri sólo asintió con la cabeza y siguió comiendo su manzana.


Las horas pasaron y pronto se hizo de noche. Rokuro fue el primero en volver diciendo que podrían quedarse en el cuarto otro día más, había conseguido algo de dinero ayudando a una pareja con los quehaceres de la casa. Saizou volvió luego, con unos pescados, aduciendo que los que le contrataron sólo pudieron pagarle con eso. Los pescados fueron la cena de esa noche. Uno a uno se fueron a dormir y Jinpachi no volvía. Yuri le estaba esperando pero Rokuro le convenció finalmente de que se fuera a dormir, que él esperaría por el pirata, así que Yuri cedió.

A la mañana siguiente, el pelirrojo se levantó temprano para desayunar. El desayuno estaba servido, así que se acercó a coger algo. Rokuro estaba hablando en privado con Sasuke y Seikai, muy bajito como para que el niño no les oyera pero Yuri podía imaginar de qué hablaban. Había escuchado cuando Sasuke y Seikai despertaron cada uno en diferentes momentos durante la noche por lo que él asumía eran pesadillas; pero se hizo el dormido, tapándose bien con las sábanas –sí, ya tenían sábanas gracias a la bondad del tendero y la maña de Rokuro- pues no sabía qué decir al respecto. También escuchó llegar a Jinpachi pero éste se fue rápido a dormir,-luego de hablar con Rokuro- lejos de donde estaba echado Yuri, así que no tuvo oportunidad de hablarle.

Ahora que lo pensaba, ni Saizou ni Jinpachi estaban ahí. Rokuro terminó de conversar con los otros y se le acercó.

"Dónde están Saizou y Jinpachi?" ni se molestó en saludarle primero, pero eso no perturbó al paje.

"Se fueron temprano a buscar trabajo. Jinpachi consiguió dinero suficiente para la comida de hoy. Mañana partiremos rumbo al otro pueblo, al parecer no está tan lejos. Come todo lo que quieras, yo ya me tengo que ir. Seikai se queda a cargo" diciendo eso y dando unas últimas instrucciones a Seikai, el paje se fue.

Los niños se quedaron solos, hablando, ordenando el lugar, y comiendo. Ya para la noche, Yuri estaba recontra aburrido y encima los otros aún no volvían. Luego de pedir, gritar, amenazar y fastidiar a Seikai, el niño de cabellos rojos consiguió quitarle la llave, prometiendo de mala gana que no iría lejos, que sólo daría una vuelta alrededor del hospedaje. Una vez afuera escuchó voces familiares detrás de una vivienda cercana….eran Rokuro y Saizou.

"…se quedaría con ellos parte del día para sacarlos por el pueblo. Se deben aburrir ahí encerrados todo el día. El pueblo al que vamos parece ser pacífico" replicó Rokuro. Yuri notó que estaban hablando de ellos así que se ocultó bien para escuchar el resto.

"sí, temo al pensar de lo que sería capaz un mini-Yuri aburrido" dijo burlonamente Saizou. Yuri se contuvo para no salir y reclamarle. "con los otros 2 no hay inconveniente. El problema es Kamanosuke, sabes muy bien lo que nos dijo ese tipo. Su cabello rojo llama la atención, es fácil de recordar, podría llevarlos de nuevo hacia nosotros."

"Q-qué cosa?" pensó Yuri desconcertado. Siguió escuchando un poco más. Al parecer los tipos que les atraparon, les habían seguido debido a que alguien aseguró ver partir a un grupo con un niño de cabellos rojos, lo que llamó la atención de los traficantes de hace unos días. Calladamente, Yuri regresó al cuarto. Le devolvió la llave a Seikai sin decir palabra y se echó en el futón, mirando a la pared, argumentando que estaba cansado. Uno a uno fueron volviendo los otros para dormir. Mañana partirían temprano.


Cuando Yuri despertó, todos estaban ya listos para partir. Quería conversar con alguien sobre lo que escuchó anoche pero no se atrevió, se sentía mal por todo lo ocurrido aunque sabía que no era su culpa. Su cabello era sí, qué podía él hacer al respecto? Además nadie parecía odiarle por ello, verdad?.Jinpachi podría sacarle de dudas, parecía saber siempre qué decir y no había hablado con él todo este tiempo, lo que le parecía raro.

"Tonterías! Sólo ha estado ocupado" pensó para sí el niño. Caminó en dirección del pirata para hacerle conversación, como siempre. Iban a viajar todo el día así que podían conversar durante el trayecto y tal vez en algún momento podría hablarle a solas. Iba a ser divertido, como antes. Sin embargo cuando estaba por llegar donde el otro, éste habló.

"Saizou y yo tomaremos la delantera, por si hay un peligro. Les iremos marcando el camino, ya saben la rutina" y sin más, el pirata se había ido junto con el ninja. Yuri estaba estupefacto. El camino con Seikai Rokuro y Sasuke fue interesante, por decir algo. Hablaron de varias cosas triviales que le hicieron olvidar por ratos al pelirrojo sobre sus preocupaciones. Todos le trataban con normalidad, así que no debían estar molestos por lo que escuchó ayer.

"Y Jinpachi solamente está cuidando de el resto, junto con Saizou. No hay nada anormal en eso" pensó el chiquillo, continuando su camino. Sabía que en algún momento los otros dos se les unirían para llegar todos juntos al pueblo, así que esa sería su oportunidad de hablar con el pirata.

Dicho y hecho, Saizou estaba esperándolos para entrar juntos al pueblo pero no había señales de Jinpachi. El ninja explicó que él se adelantó para rentar un cuarto y estaría esperándonos allá. Yuri suspiró tranquilo sin siquiera darse cuenta. Era lógico que hicieran eso puesto que ya era de noche.

Cuando llegaron al hospedaje guiados por Saizou, Jinpachi estaba ahí. Les dio la bienvenida y les hizo pasar. Habían 4 futones amplios dentro, con cojines y sábanas para todos. Yuri estaba expresando su agrado a Sasuke cuando oyó que Jinpachi llamaba a Rokuro a un lado, saliendo de la habitación. Saizou estaba hablando con los otros, pero el pelirrojo se quedó esperando a que los otros dos volvieran. Finalmente, solamente Rokuro volvió a entrar a través de la puerta. Yuri ya no se aguantó más.

"Dónde esta Jinpachi?" le preguntó al paje. Los demás conversaban alegremente tras suyo, tirados en las camas. Estaban escogiendo donde dormiría cada uno. Saizou molestaba a los otros mientras hacía eso, acaparando los cojines para sí, estirado sobre los futones ocupándolos casi todos, mientras los niños intentaban sacarle de ahí sin éxito.

"Tenía que salir, ha encontrado un trabajo parcial aquí cerca, no me dijo exactamente dónde pero vuelve más tarde" explicó Rokuro antes de retirarse a preparar la cena.

Yuri comió en silencio, lo que nadie notó debido a la algarabía del momento. Finalmente, Rokuro indicó que todo se fueran a dormir, advirtiendo que dejaran el futón colocado en dirección opuesta a la de los otros, para Jinpachi quien volvería tarde. Yuri se metió debajo de las sábanas, cubriéndose casi por completo, mirando hacia la pared, confundido y triste.

"Jinpachi me está evitando….no quiere estar cerca mio" pensó apretando los ojos con fuerza. "pero por qué?"