Capítulo 14: Primera pelea.
Era una mañana fría a casusa del otoño, Rin se cubría con las sábanas temblando del frio abrazándose a Sesshomaru que dormía como si nada, ella temblaba sitiando el frio en todo su cuerpo al estar completamente desnuda, colocando su cabeza en su pecho mirando el anillo en su dedo, acercándose a él besándolo en la mejilla que estaba fría.
-Sesshomaru, mi amor despierta –Sesshomaru se cubrió con las sábanas ignorándola.
-no molestes Rin es muy temprano…
-estas frio ponte algo te enfermaras –destapándole la casa, estaba molesto.
-Rin es temprano abrígate tu… -ella cambio su cara levantándose de la cama, él la había lastimado con ese tono de molestia.
-no quiera molestarte, me preocupas –Sesshomaru se sienta en la cama viéndola triste, juntar su ropa vistiéndose, cuando termino de vestirse volvió a la cama junto con él, dándole la espalda.
-Rin…
-¿Qué quieres? No estoy de humor para hablarte…-cubriéndose la cara.
-Rin perdona… -ella seguía de igual forma sin verlo- te amo Rin
-¿no es extraño? –Se dio vuelta abrazándolo- estamos comprometidos y es nuestra primer pelea
-¿quiere desayunar? Y volveremos a casa
-si tengo mucha hambre…
-no deberías comer más de lo habitual Rin…-ella sonríe dándole un beso.
-no puedo evitarlo Sesshomaru…
-te amo hermosa…
-yo más, te amo mucho –Riéndose abrazándolo con todas sus fuerzas.
Rin se levanta de la cama caminado a buscar sus zapatos, mientas Sesshomaru se ponía la ropa Rin no podía dejar de ver su hermoso anillo de compromiso y las ansias que tenía por mostrárselo a Natsumi.
Natsumi y Jaken en el salón principal miraban a cada rato por la ventana para ver si volvían, pero nada y eses mujeres seguían cerca sin poder salir de la casa, lidiando con quedarse en ese lugar. Todo el día pasaba lento, demasiado, sin poder saber cuándo volverían o si corrían peligro con esas dos mujeres afuera. Natsumi prendía las luces de la casa llegando la noche, el teléfono sonaba y ve el auto de Sesshomaru en la entrada, tranquilizándose abriéndoles las puertas para que entraran caminado a la entrada. Rin salió del auto corriendo a abrazarla con mucha fuerza, Sesshomaru baja viéndolas abrazadas saludando a Natsumi que la abrazaban.
-Rin, pareces que no me viste en años, solo paso un día –Rin se separa de ella.
-¡lo siento! ¡Es que te extrañe mucho amiga! –Natsumi reía contenta, cuando nota el anillo que Rin traía en el dedo.
-no lo puedo ¡creer! Rin –levantándole la mano viendo el hermoso anillo, con un diamante en medio- al fin elegiste a alguien que en verdad amas Sesshomaru
-Natsumi…-dijo él como regaño, Rin sonreía caminado adentro de la casa para saludar a Jaken, ellos dos se quedaron afuera- dime ¿qué sucedió?
-no quería preocupar a Rin, pero Leonor vino a molestar queriendo hablar con usted
-entiendo
-no estoy muy segura de que estén cerca pero te aseguro que no se han ido…
-llama a Rin vallase junto con Jaken yo arreglare todo esto –subiendo las escaleras, entrando a la casa.
Rin estaba en el comedor, junto con Jaken que seguía sin creer que su amo, ame tanto a Rin para casarse tan pronto, Rin no podía dejar de hablarle de cual feliz era de su boda. En la puerta ella ve a Sesshomaru hablar muy serio con Natsumi que estaba igual de seria pero no sabía de qué hablaban acercándose.
-quiero que Rin se valla, no puede estar aquí
-pero no puedes alejarla no va hacerlo
-tienes que… convénsela de cualquier cosa y hazlo ahora no quiero que este
-¿quieres mentirle solo para que se valla? –dudando de lo que le pedía su amo.
-no quiero que…- Rin lloraba escuchando la conversación, tirando un florero haciéndose notar sorprendiendo a los dos.
-lo sabía ¡lo sabía! ¡Te arrepientes de pedirme matrimonio! ¡Te odio! ¡Eres un idiota! –Rin baja la vista llorando, sintiendo las manos de él en sus brazos separándose de él bruscamente, corriendo a su cuarto.
-Rin vuelve –siguiéndola llegando a su habitación, intentando abrir la puerta que estaba cerrada- ábreme la puerta
-¡no!
-Rin es un mal entendido ¡abre la maldita puerta! –Rin dudaba de querer abrirle mirando su anillo.
-¡no! ¡Vete! Eres un mentiroso…
-Rin quiera que te fueras porque Sara quiere hablar conmigo si no nos seguirán molestando, no quiero que corras peligro de nuevo…-ella veia la puerta desde la cama donde lloraba- nunca te mentiría con algo tan serio como esto
Rin seguía mirando la puerta sacándose las lágrimas de su rostro, abriendo la puerta abrazándolo Sesshomaru le corresponde el abrazo dándole besos en la cabeza como una niña, Rin lloraba sin poder contenerse, él intentaba todo para tranquilizarla dándole besos en la frente bajando para besarla en los labios calmándola, Rin estaba muy sensible creyendo que la dejaría después de pedirle que se casaran.
-perdóname por llamarte idiota… y decirte que te odio –apoyando su cabeza en su pecho sosteniéndose con sus manos de su camisa.
-tienes frio, cambiarte…-ella asiente con su cabeza, caminado a la habitación.
Rin se saca el vestido quedando en ropa interior temblando con el frio, Sesshomaru de atrás la abraza besándola en el cuello acariciándola, subiendo a su sostén desprendiéndoselo levantándola en brazos besándola en los labios.
-ah Sesshomaru recuera que… ¡ah!
-tranquila será rápido…
-no basta, me haces cosquillas -separándose abrochándose otra vez su sostén- vendrán esas mujeres será mejor que me valla…
-¿quieres dejarme así? –Rin sentía un bulto en sus pantalones riéndose.
-tú mismo lo buscaste –dándole un beso para buscar su ropa.
Natsumi estaba en le entrada con sus manos juntas nerviosa viendo por la ventana, estaba tardando demasiado Sesshomaru con Rin pensando que correría peligro con ellas dos, sus preocupaciones eran peores cuando ve el auto entrar estacionado en la entrada de la casa, abriendo la puerta de la casa entrando ambas mujeres. La madre de Sara estaba con un gesto de odio, vistiendo un vestido negro con mangas largas y un escote en V, unos zapatos negros simples y un sombrero del mismo color que no dejaba ver su cabello con unas plumas bordo con una boa de piel entrelazada con sus manos.
-al fin pudimos entrar –mirando a Natsumi confundida sin ver a Sara- sirvienta dinos ¿Dónde está Sesshomaru?
-sirvienta…-una vena le sobre salía a Natsumi cuando escuchaba a esa mujer- espera acaso dijiste…
-Sara entra querida…- mirándola con superioridad.
-que gusto verte Natsumi – dijo Sara entrando a la casa con un vestido ajustado a todo su cuerpo de color rojo, con unas pantimedias negras que cubrían sus piernas usando unos zapatos negros con cerrados con rojo en la parte de abajo notándose con los tacones aguja que tenía.
-Sara, pero se supone que…
-¿que no saldría? pero sí que eres tonta…-pegándole palmadita en el hombro como si fuera un trapo sucio- solo venimos a despedirnos de mi Sesshomaru y nos iremos…
Natsumi estaba confundida con su cambio de cabello pero su actitud era un poco más amable, Sara veia su expresión de confusión estando de acuerdo que su actuación estaba saliendo a la perfección, no decía lo mismo de su madre pero ella tenía que estar en el plan para que nada saliera mal. Ella sonríe al ver a Sesshomaru bajar las escaleras solo que eso nuca lo planeo pero de una u otra forma su plan saldría a la perfección con Rin en la casa rondando por el pasillo de arriba sabiendo todo lo que pasaba en la casa, sobre todo que Rin no se iría sin uno de los sirvientes de Sesshomaru.
