"Es cansado."-volvió a decir Nowaki.-"Pero dejara de serlo. Sé qué por ahora tal vez no tengamos la vida que deseamos, pero llegaremos a lograrla. Es por eso que, aunque sea demasiado, quiero pedirte que te quedes a mi lado hasta que logremos esa vida que tanto deseamos. Juntos."

Tomo su mano y le deslizó un anillo. El maestro volteo a verlo viendo como también las lágrimas amenazaban con salir de sus ojos.

"Hiro-san te amo más que a nada en este mundo y con este anillo quiero prometernos que estaremos juntos, sin importar lo cansado o difícil que sea."

Hiroki cerró los ojos y se arrojó contra él que ya tenía los brazos listos para recogerlo. Cayeron en el sillón, sobre los cojines, pero no importo. Se abrazaron y se besaron fuertemente. Había lágrimas en ambos rostros pero no se soltaban. Nowaki se separó un poco del maestro y le dio un anillo. Hiroki tomo el anillo y la mano del médico para colocárselo en el dedo.

"Es nuestra promesa."

El maestro sonrió. Quería enojarse por lo vergonzoso que acababa de hacer y gritarle lo cursi que se oía pero se quedó callado. Sabía que en esos momentos aunque quisiera sonar enojado, la enorme emoción lo echaría de cabeza. Nowaki tomo su rostro entre sus manos y lo beso de nuevo.

"Te amo Hiro-san."

"...Yo también...te amo."

Nowaki sonrió y volvió a besarlo. Los besos dejaron de ser cálidos para volverse más fogosos. Después de todo había pasado mucho tiempo desde que tenían la oportunidad de estar solos. El médico recobro la consciencia y se alejó un poco de él.

"Ahora no podemos."

"Está bien, mi madre se llevó a mi padre hace un momento. Regresarán hasta mañana."

No tuvo que decir nada más, Nowaki volvió a cubrir la distancia entre sus bocas. Hiroki sentía como su cuerpo reaccionaba demasiado rápido a las caricias de su atacante. Intentó decir algo pero su boca estaba atrapada con la del médico y este parecía no querer soltarla. Finalmente, por falta de aire, Nowaki dejó de besarlo y lo abrazo con fuerza mientras su mano viajaba a su pantalón.

"Espera Nowaki."

"Hiro-san extrañaba tanto tocarte."

El maestro no pudo decirle nada al escuchar esas palabras. La mano de Nowaki estaba sobre su pantalón masajeándolo ligeramente mientras besaba su cuello. Su cadera empezó a moverse frotándose contra la mano mientras lo apretaba fuertemente también. Se sentía incomodó al pensar en lo que estaba a punto de hacer en ese lugar, la sala de sus padres. Sabía que debía decirle a Nowaki que se levantaran y se fuera al cuarto pero no podría hacerlo ya que él no aguantaría. Además de que se sentía excitado al saber que lo estaban haciendo ahí.

"Nowaki… ¡Haa ah!"

Sin embargo el otro siempre se las arreglaba para dejarlo sin hablar. Sus pantalones ya habían sido desabrochados y su cierre estaba abajo. Mientras su hábil mano acariciaba, la boca del médico devoraba todo a su paso.

Nowaki remplazo su mano por su propia cadera frotándose contra el otro aun besándolo. Torpemente guio un ritmo rápido, ambos estaban demasiado excitados para detenerse a pensar las cosas. Hiroki sintió su cuerpo tensarse más e inclinarse para encontrarse con el cuerpo del otro. El médico lo besaba, sus labios, su nariz, sus ojos, besaba cualquier cosa que alcanzara a besar a causa de los extraños movimientos que hacían.

"¡Ugh Nowa-Nowaki!"

"Haaa…Hiro-san…haa."

Se acercaron de nuevo llegando al orgasmo. Nowaki se dejó caer sobre él mientras ambos trataban de recobrar la respiración. Eso había sido demasiado excitante…pero aun querían más, lo necesitaban. Sin hablar, el médico se levantó y le ofreció su mano al otro. Cuando ayudo al maestro a levantarse, beso su mano entre las suyas y le sonrió. Él simplemente se sonrojo y vio hacia otro lado mientras era guiado por el corredor. Llegaron a una habitación y entraron.

"Pero este es mi cuarto."

"Lo sé pero quiero hacerlo aquí."-Nowaki lo acerco a él y beso su frente.-"Porque esta es la habitación de Hiro-san."

"…pervertido."-se inclinó hacia él y lo beso.

Se besaron por un largo rato abrazando sus bocas y sus cuerpos. Poco a poco volvieron a sentir el calor recorrer su cuerpo. Hiroki rio contra la boca del otro cuando paso su mano por sus costillas.

"Aun eres cosquilludo Hiro-san."

Aprovecharon esa pequeña interrupción para prepararse. Nowaki saco el futon del closet rápidamente y lo acomodo en el suelo mientras Hiroki deshacía su corbata. Sintió la mirada del otro y decidió entretenerse en sus botones sin voltear a verlo. Cuando termino, se quitó la camiseta y la tiro al suelo volteando a verlo. El médico estaba frente a él observándolo sonriendo, sin la camisa puesta y con el pantalón desabrochado.

"Déjame ayudarte."

Hiroki dejó que el otro lo jalara hacia él para quitarle el pantalón. Primero lo desabrocho y le pidió que se recostara en el futon. Una vez en el suelo, Nowaki jalo poco a poco la prenda y mordisqueaba la piel expuesta haciendo que sus vellos se erizaran y se estremeciera ante el contacto. El médico acaricio su miembro sobre la ropa interior y antes de que pudiera quitársela Hiroki invirtió los papeles quedando ahora él encima. Le sonrió coquetamente y después se dio la vuelta quedando frente a los pies del otro y su cintura encima de su pecho. Le desabrocho los pantalones y se los quito de un jalón junto con la ropa interior.

"¿Hiro-san?"

"No me hables."-se recostó sobre las piernas dejando las suyas cerca de los hombros del médico quedando en 4 patas sobre él.-"Puedo arrepentirme."

Nowaki se acomodó en sus codos y le quito la ropa interior al otro. Sintió como el maestro acariciaba sus muslos y decidió no quedarse atrás. Recorrió con sus manos la parte de su espalda que alcanzaba a ver hasta su trasero rodeándolo con su mano. Se detuvo al notar el masaje del maestro sobre su miembro. Llevo una de sus manos a su boca y empezó a lamer sus dedos.

"Siempre jugando sucio Hiro-san."

"No te escucho quejarte."

"¡Hun!"-gimió cuando el ritmo aumento.-"Curioso que digas eso."

Poso su mano en la entrada del maestro e introdujo un dedo previamente humedecido. El maestro tembló fuertemente pero después de acostumbrarse un poco continúo con su masaje. Nowaki sonrió al sentir como el masaje se volvía arrítmico pero eso no lo hacía menos excitante.

"Haa Hiro-san…siempre has sido bueno con las manos."

"Ung…opino lo mismo."-el maestro se revolvió un poco. En algún momento el médico había capturado su miembro con su mano libre y eso le dejaba en desventaja.-"Nowaki…"

El mencionado simplemente aumento el ritmo de sus manos. No quería aceptarlo, pero el masaje del maestro lo estaba volviendo loco. Estaba controlando sus enormes ganas de empezar a mover la cadera en contra del agarre. Ambos intentaban ocultar sus gemidos, fallando enormemente. No les importaba mucho ya que buscaban complacerse pero no querían ser el primero.

El maestro empezó a rendirse al sentir al tercer dedo dentro de él. Nowaki había abandonado sus intentos de callarse y se unía al coro de gemidos del otro llenado la habitación. Sin poder evitarlo ambos aumentaron el ritmo y el maestro se inclinó hacia él al correrse. Como pudo, siguió con el masaje y minutos después Nowaki grito su nombre al llegar al orgasmo.

"Jum…"-el médico rio quedamente mientras se acomodaba sentándose y ayudaba al maestro a levantarse.

"…"-quería decirle algo pero estaba ocupado recuperando el aliento.

Nowaki lo sentó sobre él y lo beso mientras su mano viajaba de nuevo a su entrada. Hiroki gimió y se movió contra él sintiendo que empezaban a ponerse duros por tercera vez. El maestro estaba listo para él y lo penetro suavemente. Aun se besaban pero al sentir la intromisión, se inclinó hacia atrás alejándose y mordiendo su labio inferior.

"Haa…Hiro-san…tan caliente… ¡Hn!"

El mayor se acomodó haciendo que entrara aún más profundo en él. Frente a él, Nowaki vio los pezones del otro pedirle atención. Mordisqueo y lamio uno de ellos mientras que al otro lo atendió su mano libre. Hiroki se movió en círculos y abrazo su cabeza para morder su oreja. Ambos dejaban marcas rojas a su paso, queriendo dejar evidencia de ese momento. Evidencia de que su amor es más fuerte que cualquier cosa.

Con un movimiento rápido el médico lo acostó de nuevo en el futon. Hiroki sintió un golpe en la espalda y eso lo hiso empujarse en contra del cuerpo del otro haciéndolo gemir. Nowaki tomo la pierna izquierda del maestro y la acomodo en su hombro. Se movió un poco hacia atrás y volvió a entrar más rápido y más fuerte.

"¡Haaaa! Ung… ¡Nowaki!"

"Que vista… Hiro-san."

Frente a él, el cuerpo del maestro estaba claramente a su disposición. Los brazos se agarraban fuerte al futon, su cara completamente roja estaba adornada con un poco de sudor y su cadera se movía contra la suya. Hiroki volteo a verlo y paso su lengua sobre sus labios observándolo fijamente. Nowaki se inclinó para besarlo y el maestro aprovecho para moverse de nuevo en círculos y empujo su pierna para acercarlo. El médico sonrió al gemir contra su boca y lo beso de nuevo profundamente.

"Más… ¿verdad?"-le preguntó una vez que sus labios estuvieron libres.

"Huun…ya te estas tardando."

Le dio un beso nuevo entre sus cejas y después se inclinó para entrar más rápidamente. Hiroki gemía fuertemente y sin pudor acompañado por Nowaki, quien seguía moviéndose. La pierna del maestro fue reacomodada y entro más profundo. El maestro tembló un poco y dejo de moverse dejando que el médico hiciera todo el trabajo. Una vez se tranquilizó, lo poco que pudo, puso sus manos en su miembro y empezó a masajearse. Con las embestidas rápidas del médico y los movimientos de sus manos llegó rápidamente al orgasmo. Su interior empezó a contraerse apretando el miembro del otro.

"Hiro-san… ¡Hnnng!"

Nowaki se movió más rápido en su interior hasta que no pudo más y se vino en él. Se quedaron quietos, el maestro aun temblando con los ojos cerrados y él observándolo. Se inclinó para salir de él y ponerse a su lado para besarlo de nuevo.

"¿Una ducha?"

"Por supuesto."

PtpT

El cuarto tenía la ventana abierta y el futon ya no se veía por ningún lugar. Lo movieron a la lavandería para limpiarlo por la mañana. Y el desastre que había en el cuarto, sobretodo ropa tirada por todas partes, ya había desaparecido y con ellos los culpables. Ahora se encontraban en el baño relajándose en la tina. Nowaki masajeaba el cabello del maestro con un poco de shampoo produciendo espuma. Hiroki casi ronroneaba disfrutando del masaje y del agua caliente en su cuerpo.

"¿Te gusta Hiro-san?"

"Hum…sí."-se acomodó mejor entre sus piernas.-"Te dije que eras bueno con las manos."

"Lo sé."

Una vez que limpio su cabello, se dispuso a besar su cuello de nuevo yéndolo de marcas rojas.

"Hiro-san me gustaría hablar de algo antes de que otra cosa pase."

El maestro asintió y a disgusto se movió de su lugar para quedar de frente a él. Nowaki tomó su rostro entre sus manos y lo beso acercándolo a él.

"¿Qué pasa?"

"Discúlpame por haberte rechazado esa noche."-tomo su mano y la atrajo a sus labios.-"De verdad quería complacerte pero no me hubiera podido controlar y eso nos traería problemas."

"Lo sé, lo sé. Creo que…simplemente estaba emocionado de poder volver a dormir contigo y por eso no me controle yo tampoco."-desvió la mirada entreteniéndose con la etiqueta del shampoo. Su cara estaba completamente roja y se podía observar el arrepentimiento en su rostro pero ni loco se lo mostraría a Nowaki. Ya estaba haciendo suficiente con aceptar que la culpa había sido suya.

"Yo también estaba emocionado de volver a dormir contigo. Pero creo que tendremos que controlarnos mucho mejor, aunque Nana-san nos haya dado permiso no podemos abusar de eso. Y menos en la casa de tus padres."

El médico lo abrazo por detrás y se recargo en él. Después de un par de minutos se levantó de la bañera y le ofreció su mano para ayudarle a salir. Hiroki se apoyó en él y cuando estuvieron afuera Nowaki se ofreció a ayudarle a secarlo, a regañadientes lo dejo a causa de su insistencia, y una vez estuvo listo empezó a vestirse. Después quitaron el tapón de la bañera y dejaron que se vaciara. Salieron del baño y entraron a la habitación de huéspedes.

"Me siento tan cansado."-Hiroki se dejó caer en el colchón cerrando los ojos.

El médico llegó a su lado y empezó a masajearlo poco a poco. Primero su cuello, después sus brazos y termino con las piernas entreteniéndose de más en los muslos del maestro. Ya sabía lo que se proponía con tanto manoseo y sabía que no podría negárselo. Así que dio el primer paso jalándolo para besarlo de nuevo.

"¿Segundo round?"

Asintió moviendo la cabeza y besándolo de nuevo.-"Pero ahora más despacio."

"Con gusto."

Comenzaron besándose lentamente llenándose del sabor del otro. Nowaki quise separarse pero Hiroki lo jalo de nuevo hacia él y mordió su labio inferior cuando por fin se separaron. Sonriendo, el médico levanto su camiseta y se dispuso a jugar de nuevo con su pecho. Mientras tanto el maestro había puesto sus manos en el trasero del otro palpándolo con gusto.

"Hum…Nowaki…"

"Te gusta."

No era pregunta así que no le respondió. Después, Nowaki le quito los pantalones y los boxers dejándolo únicamente con la camisa alzada. Hiroki bajo sus manos a la parte delantera del médico y también los bajo liberando su erección. Lo masajeo un poco y después le sonrió. Puso sus brazos en su cuello y lo jalo para besarlo nuevamente. Poco a poco Nowaki entró en él de nuevo.

"Uhng… ¡haaa!"

"Hiro-san…te amo Hiro-san, nunca lo olvides."

"B-baka ¿¡que estas-!?"-tuvo que callarse para evitar que un enorme gemido saliera de su boca cuando el médico alzo sus piernas entrando más profundo.-"Yo también Nowaki…por eso, por eso…"

"Si, lo sé."-volvió a besarlo dejándolo sin aliento.-"Siempre estaremos juntos."

Las embestidas empezaron lentas pero fuertes. Hiroki se aferraba a los brazos del otro mientras que ambos cuerpos se movían encontrándose. Estuvieron a punto de correrse juntos cuando Nowaki dejó de moverse para calmarse un poco. Observo al maestro y le acomodo el cabello quitándoselo de la cara.

Después de besarlo de nuevo, retomo el ritmo. Ambos se movían rápidamente, el maestro se acercó más a su cuello y empezó a besar y succionar. El siguiente movimiento del otro lo hiso soltarse y dejarse caer de nuevo inclinándose hacia él. Se corrieron juntos gimiendo sonoramente.

"Haa… ya…no puedo más."-dijo el maestro mientras soltaba su cuerpo sobre el colchón.

Nowaki rio quedo, salió de él y volvió a besarlo. Se inclinó hacia el cajón del buro y saco un paquete de pañuelos desechables y limpio ambos cuerpos. Después se acomodó a un lado del maestro y lo atrajo hacia él.

"Descansa Hiro-san."

"Hun…"-como respuesta el otro simplemente se acercó más a él.

PtpT

Esa mañana de viernes Hiroki no quería levantarse. Se sentía tan cómodo con el brazo de Nowaki como su almohada y respirando su aroma que sentía que moverse rompería la atmosfera. Sin embargo el médico abrió los ojos y le sonrió para después besar su frente.

"Buenos días Hiro-san."

"Buenos días."

Nowaki bostezo y después se levantó de la cama. Muy a su pesar, Hiroki hiso lo mismo. Intento no moverse más de la cuenta, su espalda y cadera le dolían un poco. No era insoportable pero si molesto. Volteo a ver a su novio notándolo de un perfecto humor y sin ningún rastro de cansancio o dolor. Ingrato se aprovechaba de su cuerpo…y él que lo había dejado e incluso aceptado por más. Dio un gran suspiro.

"¿Hiro-san?"

"No te preocupes."-se sentó en la cama para empezarse a cambiar de ropa.-"Solo estoy un poco cansado y como estamos en finales no tengo que estar parado."

El médico cruzo hacia él por la cama y beso su hombro desnudo. Después continúo cambiándose y salió de la habitación. Una vez que estuvo listo, Hiroki salió también. Vio el futon tendido en el patio y el olor a comida lo llamó hacia la cocina. Desayunaron tranquilos, sin prisas. Cuando terminaron el maestro limpio para que el otro terminara de arreglarse.

Una vez ambos estuvieron listos salieron de la casa a esperar el transporte. Extrañamente el viaje había sido más corto de lo normal y llegaron rápido a su destino.

"Bueno Hiro-san aquí nos despedimos."

"Si…"-el maestro se sonrojo y le dio un pequeño golpe con su maletín.-"No pongas esa cara, nos veremos dentro de un par de horas."

"Lo sé pero…"-Dio un rápido vistazo a ambos lados y después tomó la barbilla del maestro para darle un rápido beso dejándolo sin aliento. -"Ahora me voy más tranquilo."

Se despidió moviendo la mano y empezó a caminar hacia el hospital. Hiroki se quedó ahí un par de minutos y después dio la media vuelta caminando hacia la universidad. Con su mano derecha intentaba abanicar un poco de aire para quitarse la sensación de caliente en su rostro. Cosa que no ocurrió hasta pasadas un par de horas.

"Hoy te ves más calmado Kamijou."

"La verdad es que sí."-dijo un poco animado sin voltearlo a ver.

"¡Ah! Mi Kamijou es feliz sin mí."-camino hacia él, aprovechando que este no podía moverse mucho y lo abrazo por detrás.

"Arg profesor."

Su mañana transcurrió normal, revisando unos libros y escuchando a algunos alumnos intentar convencerlo de subir su calificación. Comieron su almuerzo, Miyagi accedió a traerle algo del comedor si lo llamaba Maravilloso sensei por el resto del día, y después continuaron trabajando. Finalmente llegó la hora de irse a casa y se quedó solo recogiendo sus cosas. Miyagi había tenido que correr después de recibir una llamada, prefirió apurarse que recibir otras 20 llamadas. Ya casi había terminado cuando escucho que alguien tocaba la puerta.

"Hun…adelante."-se dio la vuelta para encarar a la persona que entraba.

"Hola Hiro-san."

Nowaki entró sonriendo grande. Cerró la puerta detrás de él y se acercó rápidamente para besarlo sorprendiéndolo.

"¿Nowaki? ¿Qué haces aquí?"

"Vine a recogerte para irnos juntos."

Seguía sonriendo cuando tomó su maletín y lo ayudo a levantarse. Cruzaron la universidad llamando la atención de algunas chicas que seguían por ahí. Continuaron caminando hasta llegar a la parada de autobús y esperaron a que el transporte llegara. Hiroki se recargo en el hombro del médico mientras esperaban.

"Después de pasar por tanto hace unos días…el karma si existe."-sonrió para sí al considerar lo maravilloso de su situación actual. Dejando de lado que aun, Kenji era su última barrera.

PtpT

Habían terminado de comer junto con Nana. La mujer había puesto una pequeña base de madera que detenía su cuadro para pintar. Nowaki tenía abierto un libro pero no lo leía, más bien observaba como Hiroki hacia unas caras extrañas viendo un viejo álbum de fotografías.

"¿Qué pasa Hiro-san?"

"No me había dado cuenta de que en la mayoría de mis fotos Mitsuki está observándome fijamente."-un escalofrío recorrió su espalda.

"Hun…"-el médico se sentó a su lado y observo las fotos.-"Aun te observa así."

Hiroki cerró el libro, al escuchar a Nowaki sabía que estaba controlándose y no valía la pena darle importancia a algo tan trivial como unas viejas fotografías. Iba a decir algo cuando sonó el timbre. Nana se levantó y fue a abrir. Regreso al cabo de unos minutos acompañada de Mitsuki, quien llevaba un vestido corto color verde.

"Buenas tardes, hoy me toca revisión."-Sonrió sentándose frente a ellos.

"Creo que…"-el maestro vio a la mujer y después a Nowaki.-"Tengo que hablar seriamente con ella."

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¿Deuda saldada? Espero que si jeje me divertí escribiendo este capítulo, mi lado pervertido sale a flote. Espero que se entendiera claramente la posición en la que estaba nuestra pareja, creo que nunca antes había escrito una escena que incluyera el 69. Me gusto como quedo. También quería que se viera que cada vez se vuelven más íntimos, a Nowaki le encanta cuidar de su maestro ^^

Bueno, creo que ya estamo capítulos para finalizar este fic. Finalmente Hiroki se dio cuenta que tiene que hablar con la chica pero… ¿de qué? Espero les gustara este capítulo y nos vemos en el próximo.

Respondiendo review:

Leopotter: ¡Muchas gracias por leer mi fic! Me alegra mucho que te haya gustado y que te emocionaras tanto al leerlo. No es mi intención hacerlos llorar, lo juro, pero creo que a veces soy un poco cruel con los personajes. Pero después de la tormenta viene la calma. Muchas gracias por tu review, ¡si me llego! ^^, espero te guste el nuevo capítulo.