Disclaimer: Shingeki no Kyojin al igual que todos sus personajes no me pertenecen. El dueño es Hajime Isayama.
Advertencia: Lemon Ereri no necesito decir mas
Notas abajo n_n
Parada de Autobús
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Capítulo 13
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Afuera de la habitación el ojiazul recargo la espalda en la puerta, buscaba la manera de controlarse no podía derrumbarse, no ahora. Fue inútil, las lágrimas comenzaron a escapar de sus ojos, los sollozos salieron de sus labios, emprendió la huida. No avanzo mucho ya que choco con el pecho de alguien, al rubio no le importo simplemente se aferró a esta persona, descargando su dolor, frustración, su llanto en el pecho ajeno.
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El corazón se le encogió al escuchar el llanto de ese muchachito, su cuerpo tenso se relajó cuando sintió los incontrolables temblores del niño rubio que se aferraba a su cuerpo, ya podía sentir su camisa empapada por las lágrimas del otro.
El pequeño rubio tenía su rostro enterrado en su pecho, su respiración era acelerada y cada segundo que pasaba le costaba respirar, los hipidos y sollozos constantes se la dificultaban en demasía. El otro hombre espero a que el jovencito se calmara, era más que obvio que estaba muy alterado por algo, aunque ya se hacia la idea, después de todo había salido de la habitación de su hijo.
James Kirschtein, había salido hace unos minutos del comedor donde todos estaban reunidos, se dirigía ahora a la habitación de Jean para hacerle compañía por un rato. Había tratado de calcular sin éxito el tiempo que le tomaría al niño Arlet despedirse de él.
Se pasó una mano por los cabellos castaños mientras suspiraba cansadamente, bajo la mirada para observar la cabellera rubia tal parecía que ya se había calmado, el llanto seso, la fuerza del agarre también y solo unos ligeros temblores atravesaban el cuerpo del muchacho. Lo tomo de los hombros delicadamente y lo separo de si lentamente, tan solo un poco, no quería asustarlo y tampoco quería que el llanto avivara. Armín levanto el rostro y observo por primera vez a la persona con la que se había desahogado sin querer.
Dios si realmente existía debía de odiarlo realmente, de todas las personas con las cuales se pudo haber topado porque tenía que ser con el padre de Jean, ahora que menos quería pensar en el ojimiel se topaba con su versión adulta, y es que tanto padre como hijo eran idénticos físicamente, era una maldita tortura para su alma.
El ojiazul se separó abruptamente, sorprendiendo al mayor, pero dejándole ver lo frágil que se encontraba. Sus ojos estaban rojos, sus parpados hinchados, ya no reflejaban esa dulzura de antaño ahora solo dejaban ver su tristeza; por sus mejillas se notaba el camino que habían seguido las lágrimas gruesas y saladas. Pobre muchacho se notaba acabado, patético y roto.
-P-por favor... d-disculpe mi comportamiento…St. Kirschtein,- dijo con un hilo de voz,- yo… me retiro,- un pequeña pausa seguida de una reverencia en señal de disculpa,- me retiro
Su cuerpo se giró lista a huir pero el castaño corto su huida tomándolo firmemente del brazo pero sin hacerle daño, no dejaría que se fuera así como así después de lo ocurrido.
-Escucha Arlet,- su voz salió seria, firme y dura, cosa que tenso e intimido al rubio,- tu y yo vamos a hablar, así que acompáñame.
Por el tono usado y la expresión de su rostro serio nada típico en él, no dejo lugar a replicas y eso Armín lo entendió muy bien, no tuvo más remedio que seguir al Kirschtein mayor fuera del hospital, más en específico a los jardines con los que la institución contaba.
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El clima fuera de lo que era el manicomio de la sala de espera era como un regalo de los dioses habidos y por haber, jamás en toda su vida había agradecido respirar aire fresco y contemplar los árboles y flores de un jardín cualquiera.
El aroma de las flores calmaba sus nervios, el ruido que hace el viento al deslizarse entre las hojas y ramas calmaba sus ansias.
Era una carga menos para su alma el dejar de escuchar lamentos, suplicas y llantos de gente que ni conocía pero que lamentablemente estaba pasando por la misma situación que él o peor. Perder a alguien o estar a punto de hacerlo es un golpe duro para cualquiera, difícil de soportar y sobrellevar al principio pero no imposible de superar.
El pequeño rubio había tomado asiento en una de las bancas del jardín del hospital, aquel que tenía una hermosa vista de los rosales que seguramente alguien había plantado y cuidado con mucho esmero. Su mirra se mantenía perdida en la lejanía, sus ojos astutos, comprensivos y dulces, ahora lucían desganados y apagados. Era claro él se encontraba ahí pero su mente vagaba por otros lares.
James tuvo que carraspear varias veces para llamar la atención de Arlet.
Sin embargo Armín seguía enfrascado en sus pensamientos, su corazón roto quería regresar a la habitación y decirle a Jean que eran el uno para el otro pero no podía, era tan cobarde que no se atrevía a destruir la nueva oportunidad del castaño a ser feliz. Y aunque su alma llorara, él sabía que estaba haciendo lo correcto.
El Kirschtein mayor estaba impacientándose un poco, llevaba unos minutos tratando de llamar la atención del rubio, pero este no le hacía caso, le costó pero al fin logro hacer regresar al ojiazul.
Armín volteo hacia el castaño luego de darse cuenta que le hablaba. La expresión de su rostro era de expectación por lo que fuera que fuese a decirle.
-Bien Arlet, iré al grano directamente...,- se maldijo mentalmente por haber sonado muy duro.
-¿Qué clase de relación tienes con mi hijo?,- vaya que fue directo, pudo darse cuenta por la expresión de sorpresa que puso el ojiazul.
-Yo... el... solo... somos amigos señor Kirschtein, - de no ser porque su mirada lo delataba diría que era cierto, pues a pesar de haber dudado al principio su voz sonó clara y convincente, pero sus ojos dejaban ver la verdad. Ese niño era en realidad muy malo mintiendo.
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Era increíble la fuerza y energía que poseía esa mujercita, apenas y fue posible quitársela de encima a la pobre doctora. Era comprensible que estuviese enojada, asustada y vulnerable luego de perder a su padre, pero también ya no era una niña como para haber armado tal escándalo y menos en un hospital que se supone debe haber paz para los enfermos y sus familias. Tal comportamiento solo dejaba ver la poca madurez de la cual la pelirroja era dueña.
Estaba decepcionado si, enojado y fastidiado. Desde que había conocido a esa muchacha su vida se había alterado por completo, tenía que dejar asuntos importantes de la empresa solo porque a la niña se le antojaba ir de visita a su oficina, era un puto fastidio.
Pero quien lo manda, nadie, absolutamente nadie. Simplemente él seguía dándole alas a la muchacha; y ahora que estaba atravesando por la pérdida de su padre, ahora más que nunca se daba cuenta que sería imposible quitársela de encima.
Pero quien dijo que no podía sacarle provecho a la situación, absolutamente nadie.
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Su rostro aun le dolía, la sangre que había derramado de sus fosas nasales parecía no querer ceder.
¿La razón?
Levi y la golpiza que le dio. La razón de esta fue solo porque lo hizo confesar su relación con el joven Yaeger. Al fin el enanin pudo reconocer que estaba loco por el chico.
Hanji tenía que admitir que fue una tarea difícil hacerlo confesar, pero sus años de experiencia tratando con el gruñoncito de Levi dieron sus frutos y luego de tanto acoso, el pequeño Levi termino contándole todo y con lujo de detalles. Y cuando decía todo, era literal, TODO.
Le contó como se conocieron, su desliz en el autobús mientras se dirigían al departamento del castaño. También pudo sacarle cómo fue su primera vez con él, le contó como lo hizo sentir muy bien esa vez, no omitió detalle alguno.
Cuando llego a la parte de cuando se fue sin decirle nada, con la esperanza de nunca más topárselo y que cada quien siguiera con su vida, Hanji casi golpea a Levi, pues según ella lo mas lógico hubiese sido despertar a Yaeger y rogar por otra ronda de sexo desenfrenado, pero la que recibió los golpes fue ella. Y como todos ya sabemos le fue imposible al pelinegro dejar de pensar en el ojiverde.
Levi siguió su relato hasta llegar a la parte más vergonzosa y empalagosa de la había sido participe en toda su vida. El reencuentro con Eren y su confesión.
Zoe se atraganto con su propia saliva luego de que Levi le repitiera el discurso más jodidamente gay que había dicho en la vida, eso sumado al notable sonrojo y tartamudez del pelinegro. La castaña de burlo y se carcajeo hasta morir, por obvio el de ojos metálicos arremetió con patadas voladoras. A pesar de lo chusco del momento Zoe se sentía feliz por Levi. Ella mejor que nadie sabía que era muy difícil que alguien lograra atravesar la muralla que el más bajo se había construido alrededor de si para protegerse, pero ahora sabía que ya había un alguien que adoraba y amaba a Levi por ser el mismo.
Tenía un par de horas que había salido de la habitación de Levi para regresar a la suya.
Estando ya en la comodidad de su morada, la castaña de lentes tomo un refrescante baño, que no solo le sirvió para limpiarse la sangre seca sino también para relajar su cuerpo.
Se tiró en caída libre a su cama, estaba muy agotada. Tomo su celular cuando noto la lucecita verde parpadeando, deslizo su dedo en la pantalla para formar el patrón que era su contraseña, le encantaba, cada día lo cambiaba más por juego y distracción que por seguridad. La pantalla se ilumino y se dio canta que tenía un par de llamadas perdidas y un mensaje de su jefazo, Irvin Smith. Suspiro un par de veces debatiéndose entre si llamar o esperar hasta mañana. No tuvo que pensarlo mucho. Bloqueo de nuevo su teléfono, lo puso sobre una de las almohadas y se sumergió en un profundo sueño.
Ya mañana lidiaría con Smith.
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Eran cerca de las 10:25 de la noche cuando al fin pudo salir del hospital. Armín ya tenía horas que se había ido del hospital, pero él se quedó un rato más con los padres de Jean cara de caballo. Además cuando quiso escapar para ir con Levi, Mikasa se le había pegado como chicle y ahí sí que fue un poco difícil quitársela de encima, pero pudo hacerlo con la ayuda de James Kirschtein.
Ahora Eren se debatía entre irse a su casa o hacerle una visita nocturna a su amado Levi, sabia mejor que nadie que su pequeña y refunfuñona bolita de amor, Levi, se había quedado con las ganas al igual que él, pero ya era muy tarde y no sabía si Levi lo recibiría.
Así estuvo debatiendo internamente hasta que cuando se dio cuenta ya estaba frente al hotel de Levi. Entro directo al elevador. Presiono el botón que lo llevaría directo al piso de su pareja. Ya estando en la puerta, toco, pero no recibió repuesta, posiblemente ya estuviese dormido. Recargo la cabeza en la puerta estaba un poco... bueno muy decepcionado, creía que su pequeño amor lo estaría esperando con los brazos abiertos, pero ya veía que no; parecía que su cuerpo se mandaba solo pues su mano viajo a la manija de la puerta, se llevó una grata sorpresa cuando la puerta cedió. Entro a la habitación cerrando cuidadosamente la puerta. Camino por la lujosa sala directo a la alcoba, sin escalas, que también estaba cerrada.
Estaba a punto de abrirla cuando un gemido llego a los oídos de Eren.
Gemidos claros, fuertes y lascivos.
Esa era definitivamente la voz excitada de Levi, entro rápidamente a la habitación con un miedo horrible y asqueroso que rápidamente se apoderaba de el. La posibilidad de encontrar a su pequeño disfrutando de los placeres de la carne con otro hombre le hizo hervir la sangre. Jamás permitiría que nadie tocara a su Levi, él era suyo, solo el podía hacerle cosas sucias.
Su sorpresa fue grande y su alivio gigantesco. En la habitación no había nadie más que el pelinegro.
Ya después se golpearía el mismo o peor aun Levi lo haría mierda cuando se enterara que se atrevió a dudar de su fidelidad, era bastante idiota pensar que su pequeño lo traicionaría con alguien mas, fuese hombre o mujer.
No tenia caso pensar en eso, dejaría eso de lado ahora había otras cosas mas importantes de las que tenia que ocuparse... como... un Levi bastante sugerente y erótico en la cama.
Su desnudez delataba su excitación.
Una de sus manos se paseaba sin control sobre su erección en movimientos candentes y exóticos, sus muslos brillaban gracias al sudor generado por el esfuerzo y la temperatura del cuerpo. Su otra mano era la encargada de darse placer en el ano. Tres de sus dedos entraban y salían con premura de su entrada. Sus gemidos eran una deliciosa sinfonía, el nombre de Eren mal articulado se escucho en varias ocasiones.
Eren estaba agradecido con todos los dioses, algo debió de haber hecho bien en su vida pasada para tener semejante regalo y dicha en esta vida.
Levi estaba tan concentrado en sentir que no vio ni escucho al castaño entrar, su mente estaba ida por el placer, parecía una de esas experiencias en donde la mente y el alma se separan del cuerpo para vagar por el mundo, solo que en esta ocasión se quedaban en la habitación como espectadores de la lujuria del ojigris. Viendo como se masturbaba pensando en el ojiverde, imaginando que era el quien lo penetraba, imaginando que eran sus manos las que lo tocaba, imaginando que era el quien le hacia el amor.
En una arremetida de sus dedos logro golpear su punto dulce, claro que era muy diferente de cuando el grueso miembro de Eren lo hacia. Su voz sonó mas aguda y su espalda se curvo ligeramente. Un gemido grave lo suficientemente alto se escucho por sobre el suyo, llamando su atención y devolviéndolo a la realidad. Su cuerpo se tenso por un instante solo un segundo, tiempo que tardo en dirigir la vista al miembro duro e imponente de su pareja.
¿Cuando había llegado?
¿Cuanto tiempo llevaba ahí, observándolo, devorándolo con la vista?
Ahora eso no importaba. Lo que quería era sentir a Eren dentro de si.
Por su parte Eren tenia la bragueta abierta, dejando libre su altivo pene, el pobre individuo se masturbaba presa de la excitante escena que ante sus lujuriosos ojos se llevaba a cabo, incapaz de seguir soportando y ocultando su deseo por hacer suyo a ese delicioso y hermoso hombre sobre la cama.
Sus movimientos eran fluidos y de la punta se asomaban unas gotas de liquido seminal y con el vaivén de su manos empapaba con el liquido toda su extensión.
El pelinegro le miro con infinita lujuria y deseo carnal en sus filosos ojos, el castaño le correspondía, sus ojos brillaban con intensidad dejando en claro como se deleitaba con la vista. Ambos lo hacían.
Se sostuvieron la mirada durante unos segundos que parecieron interminables para ambos, solo hasta que Eren se movió hacia Levi. En el trayecto se desnudo. Se detuvo cuando llego a la orilla de la cama no subió a ella mas bien se planto en la orilla y con la mirada le dijo a su amante lo que quería. Levi detuvo su espectaculo para acudir a la silente llamada de su mocoso, gateo sobre la cama hasta llegar a su objetivo. Se puso de rodillas, sus manos hicieron contacto con el pecho musculoso de Eren, subiendo, paseando por los relieves de ese cuerpo que lo volvía loco.
Sus bocas entraron en contacto, amoldandose tan perfectamente. Sus lenguas se enredaban, danzaban juntas al compás de sus gemidos.
Una mano del ojiverde se poso sobre la espalda baja del ojigris, pegándolo mas a su cuerpo la otra se poso sobre su nuca profundizando mas el beso, por su parte Levi enredo sus brazos alrededor del cuello de Eren abrazándose a el casi con desespero. Debido a lo pegados que se encontraban, sus miembros se rozaban provocando que gimieran excitados durante el beso. Cuando este termino se miraron a los ojos, diciéndose sin necesidad de palabras todo lo que sentían el uno por el otro. El pelinegro fue el primero en romper el contacto, atacando la quijada del muchacho, besando y lamiendo. Bajo por su cuello dejando marcas de pertenencia en esa piel bronceada.
También se preocupo en darle atención a los pezones. Beso con verdadero gozo el vientre de su joven pareja, arrancando de sus labios gemidos y gruñidos que le instaban a seguir con su recorrido. Eren también se preocupaba en acariciar la espalda del pelinegro en suaves pero placenteras caricias, se preocupaba en sentir la piel cremosa bajo la yema de sus dedos, su suavidad y calidez le prendía y mucho.
Sintió su cuerpo tensarse cuando el mayor llego al final de su travesía, sentir su aliento caliente justo sobre su pene era una sensación de inexplicable adrenalina, sentir su pequeña lengua sobre su glande dando ligeras y un tanto tímidas lamidas, algo así como tanteando el terreno. El mayor paseo su lengua desde la punta, comenzando un recorrido lento y tortuoso a la base, haciendo una parada en los testículos del menor. Para el ojiverde era una verdadera tortura... maldito Levi... ¿que acaso quería matarlo?
El mayor se retiro sin previo aviso de la zona intima del menor, el cual se quejo solo un momento, al dejar de sentir la atención prestada. Inmediatamente Levi comenzó a masturbarlo usando sus manos mientras su mirada estaba clavada en los ojos de Eren, siguiendo así hasta que de nueva cuenta ataco la erección del castaño con la boca.
Primero dio lamidas circulares en la punta degustando el sabor característico de su amante. Sus labios hicieron contacto con el ardiente miembro del ojiverde, deposito algunos besos nada mas para desesperarlo mas. "Levi es malvado pero sensual, me vuelve loco", penso el castaño que se sentía en la gloria cuando por fin el mayor engullo su miembro por completo, chupaba y succionaba con avidez. Era maravilloso, podía sentir como su lengua se enredaba en su pene, como la saliva del mayor lo lubricaba totalmente, como el aliento cálido del pelinegro lo endurecía aun mas.
Estando en cuatro sobre la cama no le permitía aumentar la velocidad como quería, se detuvo y se alejo un poco solo para tomar una posición mas cómoda y que le ayudase a seguir con su tarea sin entorpecerla. Se puso de rodillas, sus manos buscaron soporte y seguridad aferrándose a la cintura de Eren. En la pequeña pausa el menor aprovecho para besar al mayor, devoraba sus labios con verdadera gula.
Al separarse el pelinegro regreso a su labor. Esta vez no dudo en introducir todo lo que pudo del miembro del otro. Un delicioso vaivén comenzó, subiendo y bajando con movimientos rápidos, fluidos y precisos logrando enloquecer al castaño. Si de por si la temperatura había subido varios grados no eran nada comparado con el infierno que sentía dentro suyo. Un calor ardiente y abrasador se instalo en su vientre arrasando con calcinarlo si seguía permitiendo que Levi hiciera lo que quisiera con el.
Estando de pie no podría soportar mucho mas y ya comenzaba a sentir que sus piernas le temblaban.
Como si hubiese leído su mente el pelinegro paro su tortura, gateo hacia el centro de la cama dándole la espalda. Se tendió boca abajo, levantando las caderas, dejando su entrada expuesta, haciendo movimientos circulares con su culo atrayendo la atención de su amante y casi gritándole que estaba listo para recibirlo.
Eren gruño guturalmente como una bestia enloquecida por la falta de alimento, subió a la cama directo a joder a su presa. En un momento de ridícula lucidez y masoquismo se dijo que si Levi lo había torturado con su aplastante sensualidad y arrebatadora presencia, el también podía hacer lo mismo aunque solo fuera un poco, aunque eso significase aplazar su entrada al limbo y que su pene duro e hinchado le doliese a morir.
Se posiciono detrás de su amante tomándolo de las caderas y haciendo como si lo fuese a penetrar, es decir, su miembro presiono ligeramente la entrada del otro. El pelinegro cerro fuertemente los ojos esperando sentir como su entrada era llenada.
Nada paso.
Abrió los ojos un poco confundido, ladeo la cabeza para mirar sobre su hombro, Eren entro en su campo se visión su rostro mostraba una sonrisa ladina un tanto extraña. A punto estaba de maldecir y ordenarle que lo jodiera cuando el ojiverde se agacho y le mordió una nalga.
-Nmnagh!... ma... maldito... Que mierda haces?,- Definitivamente este era el peor momento para jugar, solo un imbécil se atrevería a enfurecer a Levi en un momento como este y... bueno Eren lo era sin lugar a duda pero también era el único que podía apaciguarlo.
-Mmmm... solo me divierto un poco amor- Sonrió de medio lado
"Que pedazo de mierda mas descarado y sexy es este puto mocoso", pensó Rivaille.
Una nueva mordida en la otra nalga le hizo soltar muchas mas maldiciones y quejidos ahogados.
De acuerdo para que mentir el también estaba disfrutando de ese juego tan extraño que se le había ocurrido al ojiverde y mas cuando después de la mordida venían lamidas y besos a la zona afectada; pronto las manos de Eren se unieron al juego, acariciaban con extrema delicadeza y parsimonia esa zona.
Casi por instinto el de ojos platinos se recostó completamente sobre la cama alzando completamente las caderas. Eren no dejo pasar el detalle, separo las nalgas de su amante, observando fascinado y para en un acto morboso comenzar a lamer superficialmente, unos instantes después su lengua entraba simulando estocadas en el interior de Levi. Por momentos se detenía para remplazar su lengua por un par de dedos, tijereteando o entrando y saliendo con rapidez. Tomaba el miembro de Levi y lo masturbaba unos instantes para seguidamente regresar a lamer la entrada estirada.
El juego del ojiverde finalizo una vez que el dolor de su entrepierna se hizo insoportable, incapaz de seguir giro al mayor casi bruscamente para dejarlo boca arriba sobre la cama. Levi estaba sudoroso, sonrojado, furioso, desesperado y débil, se podía notar por su mirada suplicantemente filosa y unas microscópicas lagrimas de desesperación se notaban en sus ojos, Eren lo había hecho esperar demasiado. Se besaron con dulzura y pasión. Durante el beso el castaño se posiciono entre las piernas del pelinegro, esta vez su miembro no solo rozo su entrada sino que se hizo paso en ella. Desde el principio el castaño entro fuerte y profundo arremetiendo con dureza, sus manos se aferraban a las rodillas del pelinegro buscando que abriese mas las piernas, Levi se deshacía en maldiciones, gemidos y gritos de placer, se retorcía apretaba con fuerza las sabanas de la cama.
El ritmo cambio de repente, ahora el ojiverde entraba completamente hasta que sus testículos topaban con los glúteos del ojigris para después salir casi completamente dejando solo la punta dentro para de nueva cuenta arremeter; con cada embestida golpeaba el punto dulce de Levi haciéndolo gritar.
Una vez mas el ritmo cambio. Eren detuvo las penetraciones por completo en la pausa cambio de posición ahora sentándose y arrastrando con sigo a Levi quien no paro de gemir y aferrarse al cuerpo de su amante con fuerza, sentándose sobre su regazo acomodando sus níveas piernas alrededor de la cadera del castaño. Se separo un poco para observar el rostro del menor, su expresión era calmada y parecía tener todo en control pero sus ojos delataban su verdadero estado, el mayor lo sabia lo había descubierto. Esta vez fue Levi el que tomo el control, besando a Eren cuando este de descuido pegándose mas a el queriendo fundirse con el. Movió sus caderas de manera circular haciéndolos gemir a ambos, el pelinegro comenzó a moverse, auto penetrándose, clavándose enteramente en el pene de su pareja.
No podría aguantar por mas tiempo poso sus manos con fuerza en los glúteos del mayor ayudándolo a subir y bajar mas rápido mientras el comenzaba a mover las caderas al ritmo que marcaba el ojigris. Sentía como su miembro era oprimido por las entrañas de su pareja, su caliente interior se contraía generando deliciosos espasmos y anunciando que pronto ambos se vendrían. La velocidad aumento a un ritmo demencial, se podía escuchar el choque de la carne contra carne sumado a los gemidos del mayor y los gruñidos graves del menor. Unos minutos mas y ambos llegaron al clímax de manera simultanea.
Ambos cuerpos se derrumbaron sobre la cama el mas pequeño sobre el grande, trataban desesperadamente de normalizar las respiraciones. Como siempre no hubo necesidad de palabras sus miradas lo decían todo. Levi se incorporo sobre el pecho de Eren sonriendo y mirándolo con fiereza, cabe decir que aun tenia el miembro de Eren dentro suyo.
-Tienes 1 minuto para ponerte duro ni creas que esto ha terminado puto mocoso,- le amenazo mientras movía las caderas de manera sugerente. No paso ni medio segundo cuando sintió como el miembro de Eren se endurecía en su interior
-Espero que no te arrepientas amor,- fue la respuesta del ojiverde.
El menor cambio las posiciones dejando al mayor debajo de él pero boca bajo sobre la cama, listo para una ronda mas.
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No podía creerlo ya habían transcurrido tres semanas y media con Levi, tres semanas en las que hacia extensas visitas para ya saben saber como estaba, platicar un rato y por supuesto hacerle el amor. Tenia que felicitarse esta era la primera relación en su joven vida que había durado tanto y por supuesto era seria. Esta vez el iba enserio con Rivaille pues estaba muy enamorado, a pesar de apenas tener 20 anos buscaría la manera que Levi no se aburriera de el y que no lo abandonara.
La diferencia de diez anos de edad que había entre ellos era uno de los mas grandes retos que existían en su relación pero este no era el momento para ponerse a pensar en eso Eren tenia que concentrarse a menos que quisiera una nueva patada por parte de Levi.
Esta era una de las visitas matutinas que el castaño realizaba desde hace dos semanas. El ojiverde tenia que asistir a la Universidad y el pelinegro tenia que trabajar no había otros momentos para pasarla solo en la mañana y la noche por consecuencia Eren pasaba muy temprano para estar un rato con su pequeño, desayunar juntos, platicar sobre sus días anteriores y tener un poco de sexo matutino... justo como ahora.
Los platos del desayuno seguían en la mesa pero eso parecía no importarles pues el pelinegro yacía acostado sobre la meseta de la pequeña cocina con la que contaba la habitación. Sus pantalones habían sido abandonados hace mucho, su camisa aun permanecía adherida a su cuerpo pero completamente abierta dejando una vista excitante de su pecho que subía y bajaba acelerado gracias a su respiración agitada. Sus pezones rozados, pequeños y erectos brillaban por una combinación de sudor y saliva. Sus músculos se tensaron cuando Eren logro golpear su próstata en una arremetida profunda y certera que provoco que Levi cerrara aun mas su piernas en torno de la cadera del castaño, ayudándolo a enterrarse mas profundo y rápido en su cuerpo.
El ojiverde mantenía una de sus manos en la cintura del ojigris para guiarlo con el ritmo y con su otro brazo se sostenía de la meseta para evitar caer encima del pequeño cuerpo bajo el y también para tener mayor soporte y estabilidad a la hora de embestir. Eren también tenia la respiración agitada, se podía notar porque no tenia playera y solo conservaba sus pantalones a media cadera. Eren sabia que tenia que aprovechar los cortos momentos que tenia con su pareja, dentro de un par de horas sus clases comenzarían y su pequeño tendría que entrar a trabajar para un tirano al que "no conocía".
Había escuchado una que otra historia del sujeto. Levi hablaba mucho de el sin darse cuenta y aunque en la mayoría de las ocasiones era para insultarlo y maldecirlo para Eren era como una advertencia, si ese sujeto pasaba mucho tiempo alrededor de su Levi podría convertirse en un verdadero problema, al menos eso pensaba la celosa mente de Eren.
Lo que Eren no sabia e ignoraba era que ya conocía al sujeto muy bien y la otra que el sujeto en cuestión ya era un problema y uno bastante grande.
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Continuará
Hola, así es sigo viva! Oigan muchachitas mis mas sinceras disculpas por no haber actualizado hasta ahorita ;w;
Bueno en cuanto al capitulo pude escribir el lemon que tenia pendiente, espero les haya gustado, sino me esforzare en los siguiente. Como ven ya pasaron tres semanas y estoy segura que tendrán muchas dudas sobre muchas cosas como la platica de Armin con el papa de Jean, la situación de Invin con la pelirroja y muchas cosas mas, dentro de poco introduciré mas personajes a la historia y ya estoy planeando lo que sucederá con la situación del trio armin-jean-marco
También dentro de poco vendrá el encuentro explosivo de Eren y Levi con Smith, esperenlo. Es posible que en los próximos capitulo haya mas lemon Ereri, ya que me concentrare en la relación de pareja que sus altibajos.
Me disculpo de nuevo por hacerlos esperar tanto y me disculpa también si el capitulo les pareció corto y por mis faltas de ortografía, quiero agradecer a quienes me dejaron reviews hace huuuuh y no les conteste, sorry estoy muy apenada ;/;
No les puedo asegurar cuando actualizare pero espero no tardar demasiado, si aun gustan dejarme un review yo encantada, los quiero *3* gracias!
