Autor: Mrs Criss 2012
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, AlexaColfer, PameCrissColferette, NaomiRomKB, ValeAsencio, darckel, Logan Martinez, cimari, DCAndreaBA, Fioreeh-VCC, Elbereth3, Airam Anemix, AmiDela y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo XIV.
"¿No se lo has dicho?", sisea Cooper mientras el golpe llega de nuevo.
"No, no se lo he dicho, he estado un poco ocupado en caso de que no te hayas dado cuenta. Y ahora él está aquí, esperando por una cita".
"¿Blaine?", le llega la voz de Kurt, vacilante desde el otro lado.
"Uh... ya voy. Un segundo. Llévala a la habitación de invitados", gesticula salvajemente Blaine a Cooper mientras se dirige hacia la puerta, pasando sus dedos por su cabello y tragando nerviosamente antes de abrir un poco la puerta. "Hola".
Kurt le sonríe y el corazón de Blaine se tambalea mientras se da cuenta de cuán complacido está de verlo.
"Hey, tú", le dice Kurt repentinamente tímido. "¿Listo?".
"Uh... ha habido un cambio de planes", le dice Blaine mientras camina a través del vestíbulo común y cierra la puerta tras de sí.
"¿Ah, sí?", le dice Kurt y Blaine odia la manera en que su demasiada y entusiasta sonrisa flaquea un poco.
"Sí, um... no seré capaz de hacerlo".
"Oh", y esta vez la sonrisa se desliza completamente dando paso a la confusión y el dolor. "¿Puedo preguntar por qué?".
"Yo, sólo... mierda. Kurt, algunas cosas han pasado. Cosas grandes. Y no puedo... ya no voy a ser capaz de hacer esto. Lo siento". Blaine mira al suelo mientras sus ojos se llenan de lágrimas, odiándose a sí mismo más que nunca, pero sabiendo que no tiene otra opción.
"Esto, como en... ¿nosotros?", le pregunta Kurt, con su voz pequeña mientras que juguetea nerviosamente con sus manos.
"Sí. Lo siento, Kurt. Realmente lo siento tanto, tanto". Blaine mira entonces hacia él, con su voz quebrándose por la emoción de las últimas palabras mientras Kurt cubre su boca con su mano y da un paso hacia atrás.
"Blaine...", llega su angustiado susurro, extendiendo una mano hacia él, pero Blaine sacude su cabeza y se mueve más cerca de la puerta. "Por favor. Acaso yo... ¿hice algo mal?".
"No, Kurt, por favor, no pienses eso", sus lágrimas están fluyendo libremente ahora. Todo lo que quiere hacer es tomarlo entre sus brazos y mantenerlo allí para siempre. Pero no puede. No debe. "Por cursi que parezca, no eres tú, es...".
"No, no digas eso. No lo entiendo", solloza Kurt, "Estabas bien esta mañana. No he oído nada de ti después de mi mensaje de texto, pero simplemente pensé que estabas trabajando y ahora... ahora esto. Yo no... ¿Qué pasó?".
"Te lo dije. Algo cambió".
"Pero, ¿qué?", le grita Kurt, la angustia dando paso a la ira mientras su frustración crece. "¿Y por qué no me lo dijiste? ¿Por qué están haciéndote dar marcha atrás esas barreras? Pensé que habíamos conseguido pasarlas".
"Lo hicimos... lo hacemos. Pero, sólo... Mi vida... Kurt, simplemente no hay espacio para ti en ella, o para cualquier relación".
"¿Ni siquiera como amigo?", se ahoga.
"Tal vez, con el tiempo. Espero. Pero ahora mismo necesito estar solo".
"Entonces supongo que no hay mucho que pueda hacer". Susurra Kurt resignado.
Blaine quiere chillar, gritar y suplicarle a Kurt que no se dé por vencido, que luche por él y le ruegue que reconsidere. Él es débil, y Kurt es su debilidad más grande de todas. Sabe que si Kurt lo presiona se romperá y le dirá todo. Pero, ahora, los muros de Kurt son su defensa también y se da la vuelta, con la cabeza hacia abajo y listo para alejarse, mientras que todo se hace añicos en Blaine ante la visión de él arrastrando los pies abatido por el pasillo. "¡Kurt!", le llama desesperadamente, un sollozo escapándosele mientras Kurt titubea en la parte superior de las escaleras. "Te amo. Por favor, nunca olvides eso. Te amo tanto".
"¿Entonces por qué estás rompiendo mi corazón?", le pregunta Kurt, a continuación, y con una suave sacudida de su cabeza se ha ido.
Blaine reingresa en el apartamento, cerrando la puerta y apoyándose pesadamente contra ella antes de hundirse hasta el suelo y llorar hasta que no puede llorar más. Frotando sus ojos con cansancio, mira hacia arriba para ver a Cooper de pie junto a él.
"Realmente eres un idiota, ¿lo sabías?".
"Vete a la mierda".
"¿A qué diablos crees que estás jugando, Blaine? Resuélvelo. Lo digo en serio. Quiero a Kurt y me preocupo por él. Él ya ha tenido suficiente mierda sin ti arrojándosela en el segundo en el que llegas a casa".
"Exactamente. Él ya ha tenido suficiente mierda. No me necesita y ni a mi equipaje añadido a la mezcla".
"Y, sin embargo, ¿qué pasa si él lo quiere?", le dice Cooper, acarreando a Blaine para ponerlo de pie y guiándolo a la cocina. "Ni siquiera estás dándole la oportunidad de decidir por sí mismo. Eso no es justo".
"Oh, cállate, Cooper, es perfectamente justo. Incluso mejor. De esta manera no se sentirá como el chico malo cuando gentilmente me decepcione dentro de tres meses".
"A Kurt le gustan los niños".
"Hay una diferencia entre gustarte, entre arrullar al bebé de alguien y devolvérselo con una sonrisa y tomar uno a tiempo completo, uno que ni siquiera es tuyo. ¿Sabes qué?", le pregunta Blaine, haciendo una pausa para reír amargamente antes de continuar, "Esta mañana, cuando nos despertamos juntos todo era tan perfecto. Entonces él estaba diciendo que tendría que vender su apartamento y pensé, en realidad me atreví a tener la esperanza de que pudiera considerar la posibilidad de mudarse aquí. Iba a preguntárselo esta noche. Lo tenía todo planeado en mi cabeza. En ese dichoso momento entre hacer el amor y quedarnos dormidos juntos, iba a preguntarle".
"Blaine", le dice Cooper, suavizándose mientras le entrega una cerveza. "Sólo llámalo y discúlpate. Pídele que venga y habla con él, explícale las cosas".
"No. No puedo. Ahora no".
"Pero lo averiguará eventualmente. No puedes esconderte aquí con Lola para siempre".
"¿Dónde está?", le pregunta Blaine mientras mira a su alrededor, aturdido.
"En la cama de invitados. Se quedó dormida, así que le puse su pijama y la arropé, pero ella te necesita, Blaine, y lo mismo ocurre con Kurt".
"¡Pero ese es el problema!", le grita Blaine. "No estoy para ser necesitado. No quiero que la gente me necesite, porque odio ser una interminable fuente de decepción".
"¡Pero no lo eres, idiota!", Cooper le grita, finalmente habiendo alcanzado su punto de quiebre. "Simplemente resulta que realmente tenemos unos padres de mierda que parecen tener algún enfermo placer en denigrarnos y menospreciarnos siempre que pueden molestarse en hacer acto de presencia en nuestras vidas. Tengo la piel gruesa y he aprendido a ignorarlo hace mucho tiempo, me gustaría que tú hicieras lo mismo. Blaine, ¿qué crees que Kurt ve en ti? Y no sólo él, sino toda su maldita familia que se han adherido a nosotros y nos han dado tanto amor y apoyo. ¿No logras entender lo feliz que estarían si escucharan que tú y Kurt están juntos? Eres una de las personas más caritativas que conozco. Y no débil, antes de que te entrometas, pero cuidadoso y considerado con las otras personas todo el tiempo. Tenerlos por padres te ha hecho una mejor persona, no peor, porque eres consciente de cómo quisiste ser tratado siempre y tratas de mostrar esa compasión hacia los demás".
"Gracias", le susurra Blaine triste y melancólicamente. "Pero sigo pensando que esto es lo mejor".
"Y yo sigo pensando que estás siendo un pelmazo. Me voy. Duerme un poco y llámame por la mañana. Y no te olvides de que tienes a un niña pequeña dormida en la otra habitación".
"Como si pudiera". Masculla Blaine mientras Cooper recoge sus cosas. "Gracias, por toda tu ayuda el día de hoy".
"De nada, hermano. Ella es adorable", le dice Cooper con una sonrisa que se convierte en un ceño fruncido mientras su teléfono empieza a sonar. "Oh, genial. Es Kurt".
"¡No le digas!", le ruega Blaine y Cooper eleva una ceja hacia él.
"Bueno, no lo haré, pero te lo estoy diciendo ahora, no voy a explicarle tu ausencia a Burt en la Navidad", le dice con una mirada intencionada mientras Blaine sostiene su cabeza entre sus manos. "Hey, Kurt".
"Cooper...", llega el angustiado lamento que hace a Blaine odiarse a sí mismo incluso más al oírlo desde el otro lado de la cocina.
"Estoy en camino, amigo", le dice Cooper simplemente, colgando y volviéndose de frente a Blaine una vez más. "Eres un completo idiota".
La puerta se cierra de golpe y Blaine se permite vagar por el pasillo hasta la habitación de invitados para observar a Lola, acurrucada sobre su costado, con el pulgar firmemente en su boca mientras sueña. Hurgando en las bolsas que siguen apiladas en la esquina, encuentra lo que está buscando. Una pequeña lamparita de noche en forma de una catarina, la cual coló en la cesta cuando Cooper no estaba mirando. Él se petrificaba con la oscuridad cuando era pequeño, puede recordar todo demasiado bien, todo el temor abarcándolo y el pavor descendiendo cuando la niñera apagaba la luz. Les había suplicado a sus padres por una lamparita de noche, la niñera había alegado también a su favor, pero su papá había sido insistente en que necesitaba ser un niño grande y fuerte y no uno debilucho. Por supuesto, que él no tiene idea de si Lola le tiene miedo a la oscuridad, pero no quiere correr el riesgo de que se despierte asustada. La enchufa, sonriendo cuando el suave resplandor llena la habitación. Arrodillándose a un lado de su cama, le alisa suavemente su cabello.
"Buenas noches, linda", le susurra, deteniéndose antes de besarla por si ella se despierta, y también porque teme que si besa esas pequeñas y sonrosadas mejillas una vez, nunca querrá dejarla ir.
Se despierta en medio de la noche, con el sonido de gemidos que son extraños para él mientras trata de orientarse, con su corazón retorciéndose cuando se da cuenta de que Kurt no está a su lado. Frotando sus ojos, mira fijamente hacia la oscuridad, tratando de localizar el ruido antes de que se acuerde de Lola. Corre por el pasillo para encontrarla sentada sobre el suelo, si se hubo caído o si simplemente se puso allí por sí misma Blaine no lo sabe, pero instintivamente se dirige a levantarla entre sus brazos inmediatamente, alisando su cabello y tratando de calmar sus sollozos.
"Shh, shh, Lola, está bien. Está bien".
"M... m... ¡momma!", se lamenta la pequeña niña mientras Blaine la sostiene abrazada con más fuerza, parándose y caminando por el pasillo hasta su propia habitación.
"Lola... cariño... mamá no está aquí".
"Momma", repite ella, pero sus sollozos disminuyen un poco mientras Blaine se acuesta en su cama con ella. Lola entierra su pequeño rostro en su cuello, su pequeño cuerpo enredándose en el suyo y actuando como su propio calentador personal. Sorbe su nariz, con su cuerpo todavía sacudiéndose con disparejas respiraciones mientras él envuelve sus brazos alrededor de ella. Cediendo, coloca un suave beso en su frente.
"Duérmete, Lola. Papi está aquí".
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"Es sólo que... no... no... no entiendo por qué", solloza Kurt, "¿Qué hice que fue tan malo? ¿Simplemente se replanteó todo el asunto?".
"No. Kurt... él simplemente... mi hermano sólo está siendo un completo idiota sobre algunas cosas".
"¿Pero con qué? Por favor, Cooper, no puedo hablar con nadie sobre esto, excepto contigo, porque eres la única persona con la que él ha salido del clóset".
"Kurt", suspira Cooper pesadamente mientras se recuesta sobre el sillón. "Me pidió que no te lo dijera, así que necesito respetar eso. Pero creo que deberías ir para allá mañana por la mañana".
"No puedo", Kurt sorbe su nariz mientras se extiende por otro pañuelo desechable.
"Ignora lo que sea que haya dicho. Te lo estoy diciendo, ve para allá y hazlo hablar".
"No". Le dice Kurt endurecido. "Me dijo que quiere que lo dejen solo. No voy a rogarle".
"Oh, por el jodido amor de dios. Ustedes dos son tan malos el uno con el otro. Él está jodidamente miserable, tú estás sentado aquí llorando y sacándote los ojos. Simplemente hablen. Comuníquense. Eso es lo que hacen los adultos en las relaciones, que es por lo que estoy soltero".
"Entonces él puede venir aquí y disculparse conmigo. Me presenté para una cita y conseguí que me dejara en los escalones. Sin razón, sólo con excusas poco convincentes sobre no siendo yo, sino él y bla, bla".
"Kurt... él no vendrá a ti. Lo conoces tan bien como yo, sino es que mejor. Sabes lo duro que es consigo mismo. Nuestras miserables excusas de padres lo han convertido más o menos en ese tipo que no se da cuenta, o no está dispuesto a aceptar, cuán verdaderamente increíble es".
"¿Tus padres tuvieron algo que ver con todo esto? Dijo que algo había sucedido".
"No. No directamente. Pero ellos son los responsables de su reacción. Por favor, Kurt, sólo tienes que ir allá mañana".
"No".
"Bien". Cooper se levanta, pasando exasperado sus manos por su cabello. "Me voy a casa. Ha sido un día increíblemente largo, he tenido que ser demasiado maduro para alguien como yo y mi cerebro duele. Sólo te diré lo que le dije a él. Eres un idiota. Adiós".
Kurt se ríe con incredulidad, pero vuelve a caer sobre el sofá tan pronto como la puerta se cierra. Se siente enfermo del estómago mientras trae el rostro de Blaine a la mente. Se pregunta qué estará haciendo justo ahora, y piensa en llamarlo. Pero no. Dos pueden jugar el juego de la terquedad, piensa Kurt para sí mismo mientras se dirige a la ducha. Blaine sabe dónde encontrarlo cuando esté listo, y Kurt Hummel no le rogará a nadie.
Aún así, no deja de despertarse en medio de la noche, con los brazos adoloridos al mantenerlos alrededor suyo y el pecho agitado mientras un fresco brote de lágrimas hace su camino bajando por sus mejillas. En la ciudad, Blaine acuna a Lola y contiene sus propias lágrimas mientras se pregunta si Kurt está pensando en él. Ambos miran fijamente hacia el techo hasta el amanecer.
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Lola se despierta lentamente a la mañana siguiente, mirando a un durmiente Blaine quien se dejó caer sólo unos pocos minutos antes. Ella extiende su mano y pasa sus pequeños dedos sobre la incipiente barba con asombro, soltando unas risitas cuando él sonríe con sus ojos cerrados y pretende mordisquearle sus dedos.
"Buenos días, linda", le dice Blaine, con la voz áspera por el cansancio mientras aprieta su nariz ligeramente.
"No momma". Le dice Lola con total naturalidad y Blaine no sabe si sentirse triste o aliviado de que ella no tenga el corazón roto por la continua ausencia de su madre.
"No, hoy no. Sólo tú y yo. Pero eso está bien. Podemos hacerlo".
"Jugo".
"¡Sí! Jugo. Ese es un buen lugar para comenzar. Puedo hacer jugo". Recogiéndola, se lleva una colchoneta hacia la cocina, colocándola y sentándola sobre el mostrador antes de empezar a preparar su jugo. A través de medio camino, se da cuenta de que el mostrador no era el lugar más seguro para Lola cuando la atrapa arrastrándose precariamente hacia el bloque de cuchillos. "Está bien. Um... necesitamos una de esas... cosas". Le dice, equilibrándola sobre su cadera y buscando Google en su iPad. "¡Una silla alta! Eso es. Está bien. ¿Cuál te gusta?", le pregunta, totalmente esperando que ella apunte a una, y se siente decepcionado cuando no lo cumple y tira de su cabello en su lugar. Al final, escoge una de color rosa al azar y elige la opción de envío exprés. Lola comienza a lloriquear y Blaine adivina correctamente que debe de estar hambrienta.
Una hora más tarde, está lamentando el tazón de Lucky Charms que le dio, ya que la pequeña niña corre fuera de control en el apartamento mientras que él limpia la leche goteando de las paredes y de los gabinetes de la cocina. Hace una nota mental para alimentarla él mismo de ahora en adelante, y pasar por toda una tienda de alimentos para obtener algo de cereal libre de azúcar. Se tarda hasta el mediodía para conseguir bañarla y vestirla exitosamente, dando gracias a todas las cosas sagradas para aquellos santos que publican vídeos instructivos en Internet a medida que aprende paso a paso cómo bañar a un bebé y cambiar pañales. Mientras que el azúcar desaparece del sistema de Lola, ella se acurruca a su lado en el sofá, con el pulgar en la boca y sosteniendo a su conejito mientras se desplaza en una satisfecha siesta. Desenredándose a sí mismo delicadamente, coloca una manta sobre ella antes de dirigirse a su estudio para llamar a su hermano.
"¿Sigues siendo un imbécil?".
"Bueno, buenos días para ti también, Cooper".
"Tardes, Blaine. Casi es la una".
"Oh".
"¿Y bien?".
"¿Y bien qué?".
"¿Has llamado a Kurt?".
Ante la mención de su nombre, todo en Blaine se tambalea. "No", admite en voz baja.
"Imbécil".
"¡He estado muy ocupado, Coop!".
"¡Ha! Sólo espera. ¿Cómo está ella de todos modos?".
"Ella está, uh... bien".
"Puedo escucharte sonriendo".
"Tengo que admitir que es muy linda. Pero, santa mierda, es un trabajo difícil. Acaba de tener una siesta, gracias a dios. Tengo que ponerme al día con algo de trabajo".
"Simplemente toma todo el tiempo que necesites. Taylor y Mike pueden hacerse cargo por un tiempo".
"Lo sé, pero no es justo dejarte manejar el barco entero, ya lo has hecho por tres semanas".
"No me molesta, Blaine, de verdad. Es más importante para mí que consigas ponerte de pie con Lola y solucionar las cosas con Kurt".
Kurt. Incluso el sonido de su nombre es como un cuchillo atravesando su corazón. Blaine se traga el nudo en su garganta, presionando sus dedos en las comisuras de sus ojos para alejar a las lágrimas que amenazan con encharcarse allí. "¿Él está bien?".
"¿Cuántas veces voy a tener que llamarte imbécil antes de que captes la indirecta? No, él no está bien. Le dije que se apareciera en tu apartamento, pero es demasiado terco.
"¡No! ¡No puede venir aquí!".
"¡Blaine! Va a tener que enterarse en algún momento".
"Lo sé, pero yo... sólo... como dijiste. Déjame ponerme de pie con Lola primero, ¿de acuerdo?".
"Está bien. ¿Sabes qué? Soy tu hermano y te amo, pero estoy seriamente decepcionado de ti sobre todo esto. No voy a pretender lo contrario. Tienes la mejor oportunidad para obtener la verdadera felicidad de la que alguna vez has tenido, probablemente nunca la tendrás de nuevo y estás jodiéndola".
"Bueno, gracias por tu revelación, Cooper, pero por favor, quédate fuera de esto. Es mi vida y mis asuntos. Cuando quiera tu opinión, te la pediré", le escupe Blaine, colgando antes de que pueda discutir más.
Caminando de regreso hacia la sala de estar, se deja caer sobre el sofá junto a Lola y juega distraídamente con sus rizos.
"Parece que sólo somos tú y yo, niña. Sólo tú y yo".
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N/T: ¡Que tengan un excelente casi finde!
Gracias por tomarte unos minutos para leer.
