¡Hola!
Ya estoy aquí con un nuevo capítulo, que es el penúltimo del Fic si todo sale como tengo planeado, muchas gracias a todos por los comentarios y perdón por tardar en actualizar.
Mi cariño a Betzacosta por ayudarme con el fic y mi querida Inés por repasarlo, os quiero.
Sin más os dejo leer
Nos vemos abajo.
Capitulo 13: Irene
- ¡DRACO, NO! –un grito se oyó en el salón de la casa del rubio, este sin fuerzas soltó la varita y cayó al suelo.
Una pelinegra se acerco corriendo desde la chimenea hacia el chico y se arrodillo frente a él, Draco levantó la mirada y vio a su amiga Pansy.
- ¿Qué pretendías hacer? –la chica le miraba con furia-. ¿Te has olvidado de Irene? –observó como su amigo miraba a la nada.
La pelinegra miró a su alrededor y vio varias botellas vacías de alcohol y una pared manchada, se levantó del suelo donde se había arrodillado y cogió el brazo del rubio para levantarle; este no opuso resistencia y se guió hacia donde le llevaba su amiga.
Sin percatarse de ello sintió como agua helado caía sobre su cuerpo, de nuevo volvió en sí y se dio cuenta de que Pansy le había llevado al cuarto de baño y él sin poner ninguna resistencia había dejado que le metiera en la ducha.
- ¿Estás loca? –Draco se encogió de frío.
- Así se te pasará la borrachera que llevas –le dijo bastante enfadada-. Cuando termines, tú y yo tenemos una conversación –Pansy se giró para marcharse-. Te espero en el salón -sin volver a mirarlo salió del baño.
Después de regular la temperatura se apoyó en la pared de la ducha sintiendo como el agua caía por su cuerpo. Poco a poco se fue quitando la ropa, había visto en el rostro de su amiga una enorme decepción pero ni él mismo sabía cómo había sido capaz de pensar tal cosa… En ese momento de recuerdos de su esposa tanto su cabeza como su corazón le decían que no podía seguir sin ella, pero su amiga le había dicho la palabra clave para que volviera en sí.
"Irene".
…..
Irene se encontraba en su sillita de bebés para comer. Draco la observaba mientras Hermione preparaba su comida. Había crecido bastante, ya tenía casi siete meses y era una niña hermosa, muy atenta y observadora, su mirada siempre se quedaba fija en los sitios donde llamara su atención.
Se giró a mirar a Draco y le sonrió, este le devolvió la sonrisa y se acercó a ella para sacarla de la silla y sentarla en su regazo.
- Draco, no la saques de la silla –la castaña se giró para observarle-, se tiene que acostumbrar a comer ahí.
Draco sonrió a su mujer- Sólo una vez más, me encanta darle de comer –Hermione negó con la cabeza y sonrió de lado.
- ¿También te gusta cuando te mancha toda la ropa? –alzó una ceja y la miró.
Levantó a la niña hacia arriba y esta comenzó a sonreír y reírse a carcajadas, le encantaba cuando su padre la cogía así.
- A mi princesita le perdono todo –la castaña sonrió y los observó, en ese instante la niña reía y Draco volvió a alzarla para después bajarla y sentarla de nuevo en sus rodillas. La pequeña devolvió la mirada hacia los ojos grises de su padre que eran iguales a los suyos, sonrió y el rubio le devolvió la sonrisa.
- Pa…pa
Draco abrió los ojos sorprendido y Hermione se acercó hacia ellos sonriendo. El rubio no se lo podía creer, miraba a su hija para después mirar hacía donde se encontraba su esposa.
- ¿Ha dicho papá? –la castaña asintió sonriendo.
- La primera palabra de nuestra pequeña ha sido "papá" –se acercó a su esposo y lo besó para después besar la mejilla de su pequeña. Sin poder quitar la sonrisa de su boca siguió preparando la comida de su hija.
….
Draco sonrió en la ducha recordando aquel momento en el que su princesita había dicho "papá". Negó la cabeza. ¿Cómo había sido tan estúpido en pensar dejarla sola después de que se lo había prometido a Hermione? Cerró los ojos y salió para vestirse y enfrentar a su amiga, tenían mucho de lo que hablar.
Pansy había recogido un poco el salón de la casa de su amigo y se encontraba sentada en el sofá, esperándolo. Había ido esa misma mañana a casa de Narcisa para ver si él se encontraba allí, observó la preocupación en el rostro de la madre de Draco y en ese momento ella sabía que no deberían haberle dejado solo. Salió inmediatamente hacía al casa del rubio por medio de la red Flu ya que iría mas rápido y le pidió a Narcisa que estuviera con Irene, que ella se encargaría de traer a Draco. La niña se había despertado en ese momento preguntando por su papá, tenía una mirada triste al saber que todavía no había ido por ella. Narcisa le hizo una señal a Pansy para que se marchara mientras ella iba a consolar a la pequeña.
Lo que no esperaba al entrar por al chimenea era encontrarse a su amigo en aquella situación. Cerró los ojos y no quiso pensar en lo que podía haber sucedido si no hubiera llegado a tiempo. Sintió como el sofá se hundía a su lado y giró la cabeza para mirar a su amigo que la miraba apenado y podía observar que estaba bastante arrepentido.
- No puedo creer, que pensarás en hacer eso –simplemente suspiró y dejó de mirarle-, no después de que se lo prometiste a ella. Draco puedo comprender que estés mal por…
- Tú no comprendes nada Pansy, no has perdido a Blaise –él negó- no puedes entenderlo, ni siquiera puedes hacerte una idea de lo que es esto.
La pelinegra suspiró y le miró con sus ojos llorosos- Puede que tengas razón y no sepa nada, pero yo también he perdido a mi amiga –algunas lágrimas cayeron por su rostro.- Irene… –le recordó.
Draco se levantó en ese momento- Sí, fui un estúpido Pansy, solo pensé en mi mismo y mi vida no tenía sentido sin ella –cogió un marco de fotos que había sobre una estantería donde estaba la pequeña sonriendo-. Pero hay una personita que depende de mí –sonrió mirándola, para después mira a su amiga.
- Nunca nadie sabrá lo que he visto al llegar –se levantó y fue hacia él-. Solo prométeme que pensarás en tu hija y que no volverás a hacer ninguna tontería.
Draco la abrazó.
- Gracias Pansy, no se qué habría hecho en ese momento de locura si no hubieras llegado –la pelinegra correspondió su abrazo-. Ahora solo quiero estar con Irene.
Pansy se separo de su amigo sonriéndole.
- Vamos con ella, te está esperando.
El rubio cerró los ojos y suspiró.
- Creo que es la única que podrá sacarme de este hoyo tan profundo en el que me encuentro -la chica sonrió con tristeza y no dijo nada más, ambos se dirigieron hacía la chimenea para ir a la casa de Narcisa Malfoy.
…
Irene se encontraba en la habitación que tenía en la casa de su abuelita. Su papá no había ido a por ella como le prometió, por lo que estaba muy triste. Su abuela no sabía qué hacer pues la niña no había querido desayunar y no jugaba con ninguno de sus juguetes. En ese momento oyó cómo alguien entraba por la red Flu, se asomó por la puerta y en ese instante su hijo iba hacia ella, seguido de Pansy que se quedó al final del pasillo, sabía que en ese momento Draco necesitaba estar a solas con su hija. El rubio besó la mejilla de su madre y después miró dentro de la habitación donde se encontraba su princesa, entró y su madre cerró la puerta con cuidado dejándolos solos.
- ¡Hola princesa! -la niña sólo alzó su mirada para verlo y después volvió a bajarla. El rubio se acercó a ella-. ¿Estás enfadada conmigo?
Ella asintió con lágrimas en los ojos.
- No viniste a por mí, tardaste mucho.
- Lo siento tanto, cariño -besó su frente y después la cogió para sentarla en su regazo y abrazarla muy fuerte. Irene apoyó su cabeza en el pecho de su padre y agarró con fuerza su camisa-. Nunca más romperé una promesa –la niña se quedó allí apoyada sin decir nada.
…..
Draco subió a la habitación de su hija, pues Hermione le había dicho cuando llegó del ministerio que había venido muy triste del parque donde había estado jugando con unos niños. Llamó a la puerta y después entró. La vio jugando con un peluche, al oírle entrar se giró hacia él y corrió a sus brazos.
- Mami me ha dicho que venias triste del parque –ella asintió- ¿Qué te ha pasado, princesa?
- Un niño grande me ha dicho que yo no podía jugar porque era muy pequeña y no me podía tirar por el tobogán, pero yo tengo dos años soy mayor -Draco sonrió por el desparpajo de su hija. Besó su frente.
- Sí, eres mayor, pero no tienes porqué ponerte triste. Además si ese niño le vuelve a decir a mi princesa que es pequeña ya me las veré yo con él –la niña sonrió y abrazó a su padre-. Y ahora te voy a hacer cosquillas para que no estés triste nunca más.
La niña al oírle decir eso quiso salir corriendo pero Draco la cogió antes y empezó a hacerle cosquillas en la barriga. En la habitación solo se oían las carcajadas de Irene. Hermione se asomó por la puerta y los vio.
- ¡Mami! -la pequeña rubia consiguió huir de su padre y corrió hacia la castaña-. Papi me hace cosquillas –Hermione sonrió, la cogió en brazos y salió corriendo con ella-. ¡Corre mami, papi nos alcanza! –Draco iba detrás de ellas intentando cogerlas.
….
Draco sonrió con su hija en brazos recordando ese momento y la separó con cuidado.
- ¿Sabes que voy a hacer para que no estés triste? –ella le miró emocionada-. ¡Cosquillas! –se acercó a ella mientras que la niña quiso bajarse la cama, él la cogió y no se pudo escapar.
Pansy y Narcisa suspiraron aliviadas al oír la risa de ambos, el camino sería duro pero intentarían sacar a Draco y la niña de la tristeza en la que se veían sumidos por la muerte de Hermione.
Poco después Irene se quedó dormida en los brazos de Draco, no si antes prometerle a la niña que no se iba a ir a ningún lado, que simplemente se quedaría con ella allí mientras dormía. Él cumplió su promesa y no se separó de ella, se tumbó junto a la niña en su cama y acarició su pelo mientras la veía dormir.
….
Después de todas las visitas recibidas en el hospital para conocer a la pequeña, Hermione se había quedado profundamente dormida, pues estaba agotada después del parto y no había dormido muy bien la noche anterior por las contracciones. Draco la observaba con una sonrisa en el rostro, le había dado lo más maravilloso que se puede dar a un hombre: una niña preciosa, su princesa. Sin apartar esa sonrisa de su rostro se dirigió hasta la cunita donde dormía placidamente, se asomó para observarla y allí estaba ese pequeñito ser tan extraordinario y fascinante. No negaba que al verla nacer sintió un poquito de miedo por como sería su vida a partir de ahora. Tanto él como Hermione tenían una responsabilidad muy grande, ella dependía completamente de ellos, y sintió la duda de si sería un buen padre, pero con solo mirarla a los ojos la primera vez su felicidad aumentó considerable mente y todos esos miedos se esfumaron con solo verla. Junto con Hermione sería la persona más importante de su vida. Acarició con cuidado su carita
- ¿Sigue durmiendo? -observó a Hermione que se acababa de despertar.
- Sí, y tú también deberías seguir durmiendo –la chica le sonrió, mientras él se inclinó un poco para besar a su pequeña e ir hacia la cama donde se encontraba su mujer. Besó sus labios ligeramente y ella se apoyó en su pecho cuando él se sentó en la cama. Ninguno habló en ese momento de intimidad, solo se quedaron allí hasta que oyeron un pequeño sollozo-. Creo que alguien tiene hambre.
Draco bajó de la cama y se acercó a la cuna para coger a su niña, con cuidado se la llevó a Hermione y esta la cogió para amantarla. Mientras comía sus padres la observaban; ella abrió sus ojitos y los miró.
- Es tan hermosa… –miró a su esposo y sonrió-. Nosotros hemos hecho a esta princesita –la castaña acarició la cara de la niña y sintió cómo su marido la besaba suavemente en la frente.
- Me has hecho el hombre más feliz del mundo –se miraron y se besaron suavemente mientras la bebé sonreía hacia sus padres y ellos al mirarla le devolvieron la sonrisa.
….
Muchas veces como ahora se había quedado embelesado mirando a su pequeña dormir desde aquella primera vez en el hospital, le parecía una sensación fascinante. Poco a poco él también se fue dejando caer en los brazos de Morfeo, pues la noche anterior no había podido dormir nada y en esos momentos junto a su princesa se arrepentía terriblemente de haber pensado por tan solo un minuto en irse para siempre dejándola a ella sola. Nunca más una idea como esa se le volvería a cruzar por la mente; Irene era su prioridad y como le había prometido a Hermione antes de morir la cuidaría y la protegería siempre.
Narcisa se había asomado por la puerta y la verlos dormir tranquilamente se fue para ir a despedir a Pansy, a la que prometió que si la necesitara la llamaría a cualquier hora.
Habían pasado dos semanas desde que Pansy había entrado en la casa de Draco, este poco a poco estaba intentado superar la muerte de Hermione, pero sabía que era una espina que no se podría sacar nunca de su corazón. La única que le sacaba sonrisas era su niña, esta había aceptado que su mamá ya no volvería, muchas veces le preguntaba a su padre si ella estaría bien con los abuelitos y que seguro que cuidaba de ella y de él desde donde estaba. Se había tomado muy a pecho la promesa que le había hecho a Hermione de cuidar a su papá y rara vez se separaba de él.
A la tercera semana Draco había vuelto a ir a trabajar pues la casa se le caía encima y necesitaba despejarse por algunas horas así es que había decidido volver al ministerio donde también estaría con su amigo Blaise. Irene se quedaba con su abuela mientras él estaba allí o en alguna ocasión Pansy se la había llevado para que la niña jugara con Alex. Parecía que su vida poco a poco empezaba a volver a la realidad, aunque los recuerdos siempre volvían a su mente, quizás era un modo de tener a Hermione viva en su corazón. Sonriendo para sí en su despacho recordó el momento en el que había decidido que nombre le pondrían al bebé cuando ya sabían que era una niña.
…..
Estaban sentados en el sofá de su casa, mientras Draco acariciaba suavemente la barriga de su mujer donde ya tenía casi cinco meses de embarazo.
- ¿No crees que ya deberíamos elegir un nombre para ella? –ella le miró y alzó una ceja.
- No quiero seguir con al discusión que tuvimos cuando me enteré de que estaba embarazada y tú ya habías decido un nombre si era niño –el rubio sonrió y la besó.
- No te gustaba, era un nombre precioso, y quiero que cuando tengamos otro bebé si es niño lo llamaremos así.
- ¿Y quién te ha dicho a ti que yo voy al volver a dejarme embarazar otra vez de ti? –él no se pudo resistir y la tumbó en el sofá quedando él arriba procurando no aplastar su barriga, para ello se apoyaba en sus brazos que estaban a ambos lados de la castaña.
- ¡Oh, si! Hermione este no será nuestro único bebé, yo quiero otro –besó suavemente su cuello- y tú no te negarás a ello –sintió como ella sonreía, por lo que siguió besando y bajando por su escote.
- ¿Qué te parece Irene? –el rubio alzó su cabeza y la miró-. En la mitología griega era la diosa de la Paz, no sé, siempre que leía sobre la mitología me gustaba ese nombre –Draco subió hasta sus labios-. Cuando pensaba en tener un bebé ese era uno de mis nombres si era una niña. ¿No te gusta?
Besó sus labios y se separó de ella.
- Me encanta, Irene Malfoy Granger –ella sólo sonrió para después besarlo.
…..
Habían a hablado tanto de darle un hermanito a Irene que ahora esa simple idea era un simple sueño que no volvería a cumplir, porque por más que aquel día ella le dijo que tenía que continuar, en esos instante él no se veía con fuerzas de estar con otra mujer, simplemente no podía mirar a nadie sin que ella apareciera en su recuerdo y comparara a todas con la castaña. Cerró los ojos intentado despejar su mente de todo aquellos, cuando en ese instante Blaise apareció por al puerta.
- Draco vamos a ir a tomar algo. ¿Te vienes?
- Irene me está esperando, tengo que llevarla a jugar al parque -Blaise frunció el ceño.
- Sabía que pondrías a la niña por medio pero ya hablé con Pansy y ahora mismo está con ella y con Alex jugando en el parque –el rubio suspiró-. Vamos Draco, no tienes excusa, necesitas salir, no puedes estar todos los días de tu casa al trabajo y del trabajo a tu casa, solo será una copa, después yo mismo te llevaré a mi casa para que recojas a Irene -sin más excusas para negarse Draco asintió y vio como su amigo extendía una gran sonrisa en su cara-. En cinco minutos te esperamos abajo.
Allí se encontraba en un bar tomando algo con sus compañeros de trabajo, cuando una chica se acercó a él para saludarlo.
- Draco, que gusto volver a verte –la chica lo abrazó y él le devolvió el abrazo sonriéndola.
- ¡Hola Astoria! -ambos se separaron-. Me habían dicho que te habías marchado a Paris.
- Si, me salió un trabajo bastante bueno y me fui, pero me volvieron a trasladar aquí –la chica se calló un momento y lo miró fijamente-. Supe lo de Hermione, de verdad lo lamento mucho.
Draco asintió- Gracias.
Ella le sonrió tímidamente para después abrazarlo y susurrarle al oído: - Si alguna vez necesitas algo, sabes donde encontrarme –le tendió una tarjeta en su mano y besó su mejilla, después se marcho de allí hacía sus amigas que la esperaban al otro lado del bar para marcharse.
No supo porqué pero guardó esa tarjeta en un bolsillo de su chaqueta. Después de esa copa que le prometió a Blaise se despidió de todos y no permitió que su amigo lo acompañara pues él lo estaba pasando bien y no quería cortar el ambiente con su marcha.
Ya se encontraba en su casa arropando a Irene que se había quedado profundamente dormida después de que le había contado lo bien que se lo había pasado en el parque con su tía Pansy y con Alex. Después de besar su frente se fue hacia su dormitorio donde se dio una ducha y fue directamente a su cama para descansar, otro recuerdo invadió su mente como pasaba todas las noches desde que le dejó.
…..
Su hija estaba tumbada en el cambiador de su habitación, mientras él tenía un pañal en la mano y las toallitas en al otra, miró a al pequeña que movía sus pies.
- Mejor llamamos a mami –la niña sonrió- ¿verdad princesa? –Draco le guiñó un ojo-. Hermione hay que cambiar a Irene –escuchó cómo su esposa subía las escaleras y llegaba a la habitación de la pequeña y se apoyaba en el marco de la puerta.
- Me parece muy bien, te observo como lo haces –ella se cruzó de brazos mientras lo miraba, estaba my gracioso con el pañal en una mano y las toallitas en la otra pero sobre todo lo mejor era su cara de pánico.
- ¿Pero no será mejor que lo hagas tú, nena?
- No me vas a ablandar diciéndome nena, Draco –ambos sabían que esa palabra podía hacer milagros si el rubio quería algo de su mujer porque a ella le encantaba que él la llamara así-. Es hora de que tú también aprendas a cambiar pañales, yo solo observaré.
Draco rendido se giró hacia su hija y sintió como Hermione fue hasta donde ambos estaban. Empezó a abrir el pañal de la niña y el olor subió hasta sus fosas nasales, se echó para atrás mientras Hermione soltaba una carcajada y la pequeña al oírla también rió.
- No es justo que las dos os riáis de mi –les dijo haciendo un puchero.
- Debes cogerle así las piernas, sino se moverá y ambos os ensuciareis –el rubio la miró con horror y acto seguido hizo lo que su esposa le indicaba. Hermione le tendió una toallita y el comenzó a apartar el pañal para limpiar con la toallita el culito de su bebé. Tiró las toallitas y el pañal que había cerrado sobre si mismo la castaña a la papelera que había cerca, del cambiador, cogió el pañal que le tendía la chica y empezó a colocárselo.
- Draco, al revés -él suspiró y cambió el pañal para ponerlo bien. Cuando ya iba a cerrarlo, la castaña le ofreció otra cosa-. No te olvides de los polvos de talco -él asintió y se los echó, después cerró el pañal y suspiró aliviado, lo había conseguido-. ¿Lo ves? No es tan difícil –cogió a su pequeña-. ¿Viste? Papá te cambio por primera vez y creo que lo hará más veces, debe de coger práctica.
- Hermione no seas mala –ella le sacó la lengua y terminó de vestir a la niña.
…..
Aquella había sido una dura prueba, pero lo consiguió y como había dicho la castaña después de aquello le tocó cambiar demasiados pañales pero terminó siendo un experto en ello.
Cuando aquella mañana se despertó y miró hacia su mesilla volvió a ver la tarjeta que Astoria le había entregado en día anterior, no sabía porqué pero en esos momentos estaba tentado a llamarla para comer esa mediodía, desechó la idea al ver el cuadro que había en la mesilla donde Hermione le sonreía con su pequeña en brazos, se fue a despertar a Irene para llevarla a casa de su madre.
….
Cuatro meses ya desde que Hermione se fue, y la vida seguía sin detenerse. En esos meses Draco después de haber hablado con Blaise sobre ellos se había decidido a llamar a Astoria y llevaban varias semanas quedando para comer y había encontrado una nueva amiga en ella. No sabía si con el paso del tiempo podría llegar a verla como algo más, todavía recordaba como Hermione le había dicho que continuara adelante, aun así él sentía que le estaba traicionando.
Después de mucho pensárselo había decidido invitar a Astoria a cenar, Irene se quedó con su abuelita un poco triste, era la primera vez desde que se fue su mamá que se separaba de él. Durante la cena Draco no podía evitar acordarse de las lágrimas de su hija cuando la había dejado en casa de su madre.
- ¿Te sucede algo Draco?
- No, es solo que Irene se quedó un poco triste cuando la dejé en casa de mi madre.
Ella sonrió.
- Es normal, la pobre está muy unida a ti. Si quieres podemos irnos y dejarlo para otra ocasión –él negó con la cabeza y continuaron cenado.
Fue una velada bastante agradable donde se lo pasó muy bien con Astoria, después de cenar la llevó hasta su casa donde ella se despidió con un besó en la mejilla.
- Lo he pasado muy bien, gracias –vio cómo se bajaba del coche, aparato que había aprendido a manejar con la ayuda de Hermione, y se dirigía hacía su casa. Muchos pensamientos se agolpaban en su mente, de verdad que no la estaba traicionando simplemente seguía hacia delante como ella le pidió, apoyó la cabeza en el respaldo de su coche y se marchó a por su única princesa.
Cuando llego a casa de Narcisa observó que ella estaba sentada en el salón de la casa.
- Madre ¿qué haces aquí?
- Irene ha tenido un poquito de fiebre y se acaba de dormir –él corrió hacia el cuarto de su hija y la vio dormida en su cama tranquilamente, sintió como su madre estaba detrás-. Solo fueron unas decimas, creo que estaba más triste porque no estuvieras aquí que por estar enferma.
- No debí haberme ido.
- Draco, necesitabas salir y airearte, además Irene debe acostumbrarse a que tú no puedes estar siempre pegado a ella –el rubio cerró la puerta con cuidado y miró a su madre, esta le abrazó-. ¿Cómo lo has pasado?
- Bien, Astoria es una chica muy agradable.
- Me alegro, me marcho a dormir –él besó su mejilla y después con cuidado entró de nuevo en la habitación de la niña, se quitó los zapatos y se tumbó a su lado.
…
Había sido una noche muy larga, la primera vez que Irene se había puesto malita con fiebre y tanto Hermione como él no habían dormido nada esa noche. Ahora la castaña estaba durmiendo en un sillón acurrucada en la habitación de Irene mientras él estaba tumbado acariciando el pelo de su princesa en su camita.
- Papi…
- Cariño, estoy aquí –ella se giró y le abrazó.
- Duele… -su princesa se señaló la garganta.
- Shhh, ya pronto te pondrás buena -en ese instante Hermione se despertó y saltó del sillón para ir hacia la cama con Irene y su marido, acarició la carita de la niña.
- Parece que ya le ha bajado un poco la temperatura –él asintió y después observaron como la niña se había vuelto a dormir-. Draco ve a dormir yo me quedo con ella, no has descansado nada –él negó y dejó que la castaña se acomodara al otro lado de la cama, poco a poco ambos se quedaron dormidos en aquella cama con su pequeña en medio.
…..
En esa época Irene estaba apunto de cumplir un año y, como aquella vez, se quedó dormido a su lado sin separarse de ella en toda la noche.
Después de dos días, Irene estaba totalmente recuperada del resfriado y Draco había decidido ir con la niña al cementerio a visitar a Hermione, necesitaba estar allí y saber si estaba haciendo lo correcto saliendo con Astoria. Era algo que le estaba matando por dentro, tenía una pequeña corazonada que al visitarla algo sucedería, que le diría si debía seguir ese camino.
Irene estaba muy emocionada con volver a ir a ver a su mami. Desde el funeral, Draco no la había vuelto a llevar, sin embargo él si que había ido durante un mes entero todos los días, a llorar junto a la tumba. Blaise era el único que sabía eso, un día fue a por él y le hizo ver que no podía seguir así, que Hermione no quería eso, a lo que él le contestó que era su única forma de desahogarse sin que nadie le viera. Poco a poco esas visitas fueron disminuyendo porque sabía que el ir allí le abría cada vez más la herida que se postraba en su corazón, pero ahora sinceramente necesitaba ir, por lo que había comprado un gran ramo de rosas blancas e Irene llevaba una en su mano.
Al llegar, caminaron hacia donde se encontraba la castaña, Draco llevaba a su hija de la mano, poco después pararon enfrente de la tumba de Hermione, la niña se agarró a la pierna de su padre, él bajó su mirada y ella lo miró, tenía algunas lágrimas que estaban por salir de sus ojos, poco a poco se separó de la pierna de su padre y dejó la rosa en la piedra blanca, Draco la imitó y dejó el ramo de rosas.
- Papi –él miró a su pequeña que simplemente miraba el sitio donde descansaba su madre-. ¿Crees que mami le está leyendo a los abuelitos como me leía cuentos a mí?
Draco sonrió. - Sí cariño, mami les estará leyendo muchos libros.
En ese momento una palabra de la boca de Hermione le llego a sus oídos con un recuerdo.
"Tempos Pasus"
Sonrió. ¿Como no había recordado antes ese recuerdo? Había sido tan estúpido, sabía que había venido a buscar una respuesta y la acababa de encontrar. Su vida seguía atada a Hermione pues nunca se podría separar de ella, sonrió para sí mismo. Siempre lo había sabido, la elegiría a ella por encima de él mismo. Esa palabra seguía sonando en su cabeza.
"Tempos Pasus"
….
¿Que os ha parecido el capítulo?
Ayss, este es el penúltimo del fic ya me direis en los comentarios si os ha gustado ;)
: Al final no ha pasado nada Draco esta bien, hahaha ya me dirás de este capítulo.
tokio2323: Si la verdad que era todo demasiado triste pero no podía ser tan mala y matar también a Draco, ni yo misma me lo perdonaría.
mariapotter2002: Me alegro mucho que te haya gustado el capitulo y como ves Draco sigue adelante, no le podía hacer eso a Irene, te veo en el siguiente. Ya pronto de sabrá el final.
barbiiie: Si la verdad que han sido dos capítulos bastante duros de escribir y Draco a seguido adelante por su hija.
Angelita88: Juu no me odies mira que no lo mate, estuve a punto pero no lo pude hacer, espero que este capítulo te haya gustado más y no me odies.
Serena Princesita Hale: Espero que en este Capítulo no hayas extrañado a Irene por que se basa principalmente en ella, jeje. Me alegro que te hayan gustado los recuerdos y que tuvieras uno como favorito
Dashamalfoy: No, no lo hizo, ni yo misma que mate a Hermione podría hacer lo mismo con Draco, Irene no se merecía eso.
betzacosta: Simplemente gracias por estar ahí apoyando me eres de mucha ayuda y tus presentimientos van por buen camino.
Lobina: No al final no pasó eso pero estuvo a punto de pasar, siento haber tardado en actualizar.
lizzie nis: Siento haberte hecho llorar, espero que este te haya gustado más.
Gracias por los comentarios de verdad que me animan a seguir a delante ojala pueda llegar a los 200 comentarios me haría muy feliz
Nos vemos en el siguiente
Muchos besitos
Se os quiere
xao
