Muchas gracias a ty500600 por dejarme traducir su fanfiction.


Han pasado dos días... Dos malditos días... Los cuales fueron borrosos para mi. He ingerido suficiente alcohol como para dejarme en coma dos veces. Lo que dijo Celestia... No sé si debo agradecerle u odiarla. Mi mente estaba nublada por estos conflictos emocionales, y sin embargo, con todos estos pensamientos, aun tenía un pequeña luz de esperanza. Rainbow Dash iba a ser feliz de nuevo, con sus amigas, y sobre todo, ella no me recordaría. Ella no tendría que tratar con ese dolor, el dolor de perder a su padre. Yo ya tuve que manejar este dolor una vez, y forzarla a ella a que pasé por eso me arruinaría.

Perderla de nuevo, ese pensamiento me puso de rodillas como lo hizo hace tanto tiempo. Pensé que sería más fácil la segunda vez... estaba equivocado. De hecho dolió más, ahora con el conocimiento de que ella no me recordaría.

Caminé lentamente por mi casa, tocando cosas, sólo para poder sentir algo, cualquier cosa que no sea dolor. Subí las escaleras hacia mi habitación y me quedé ahí por un momento pensando.

"Ella estará bien, y será feliz, lo sabes" -Me seguía diciendo a mi mismo-.

Quería probar que eso estaba equivocado de cualquier forma posible. Quiero encontrar una falla en ese razonamiento, y así poder tener una escusa para encontrar una forma de volver a estar con ella. Ni siquiera tengo que verla. Solo saber que ella estaba en algún lugar allá afuera con las memorias de nosotros era suficiente. Salí de mi habitación y continué caminando. Necesitaba dejar de revolcarme en mi tristeza. Bajé las escaleras y entré a la sala del televisor, e instantáneamente mis ojos se dirigieron a la pluma que descansaba arriba del televisor. Tenía un color blanco fantasmal, toda la energía se había ido de ella. Me aproximé lentamente, y estiré mi mano hacia ella. No tenía idea si me teletransportaría con ella, si me llevaría donde quería ir. Ni siquiera me importaba donde me llevaría, solo quería que me llevara lejos. La agarré con la mano, apretándola cerca de mi pecho, esperando ser tragado por la oscuridad de nuevo. Para mi alivio y decepción, no sucedió. Abrí mis ojos, no había ido a ningún lugar. Suspiré, no con ira o tristeza, era un suspiro de derrota.

Muchas veces he perdido lo que es preciado para mi corazón... El dolor fue lentamente desgarrando mi interior. Caí de rodillas otra vez al recordar los días después de haber conocido a Dashie.

Sus primeras palabras... El tiempo en que cocinábamos... Cada momento fue permanentemente grabado en mi mente. La idea de que ella nunca me recordaría era horrible para mi mente. Solo quería que acabara todo, igual que hace muchos años.

No.

Dashie no querría que eso sucediera. Tengo que seguir adelante con mi vida. Le hice la promesa a mis padres de que viviría una vida feliz. Una en la que pueda mirar hacia atrás, ver lo que había hecho, y sonreír por esos momentos.

Coloqué la pluma devuelta sobre el televisor. Miré la habitación. Estaba tranquila y solitaria, como normalmente estaba. Me senté en la silla y me quedé mirando el televisor apagado, pensando en nada, tratando de limpiar mis pensamientos.


Me desperté de un salto, el sol se filtraba por la ventana.

"Mierda, ¿Era tarde para el trabajo de nuevo?"- Tomé mi teléfono, era domingo-.

"¡Menos mal! La mejor noticia que he tenido en mucho tiempo"

Eso último que dije me recordó el por que esta era la mejor noticia después de todo. Rápidamente me hundí de nuevo en mi tristeza. Había un vaso de agua sobre la mesa, lo bebí rápidamente. Hoy sería un nuevo día. Hice una promesa, no solo a mis padres.

"Sino también a ti Dashie, seguiré adelante con mi vida con nuestros recuerdos"

En el velador, al lado de la lámpara, estaba el álbum de fotos de mi madre, y dentro de el descansaba todo mi pasado. Mi triste e infructuoso pasado. Lleno de perdidas y muerte. Pero también tenía los mejores momentos de mi vida. Tenía los últimos quince años de mi vida, los años que han hecho hoy posible. He ojeado las páginas de este libro más que cualquier otro y, sin embargo, este aun me sigue haciendo sonreír. Abrí la primera página. Fotos de la familia alineadas, lo mismo el siguiente par de páginas. Pero ahí, algunas páginas más adelante, estaba la foto de mi Dashie y todas las cosas que hicimos juntos. Este es el por que yo sabía que tenía que dejarla ir antes, así ella podría seguir teniendo estos recuerdos en su vedadero hogar. Al principio, culpaba esas otras ponis. Ellas estaban celosas de lo que Dashie y yo teníamos, pensaba. Pero ellas solo estaban buscando lo mejor para los intereses de su amiga. Celestia tenía razón, Dashie no podría vivir aquí, no el la Tierra. Ella necesitaba estar Equestria para vivir.

Di vuelta la página, y lo que vi dibujo una lágrima en mi ojo. La carta que Dashie escribió para mi, después de que me dejó la primera vez. Puedo recordarla sin siquiera leerla.

"Papá,

Durante quince años te hiciste cargo de mi. Por Quince años me amaste, jugaste conmigo, te aseguraste de que disfrutara mi vida en un mundo que no era hecho para mi. No soy una yegua de muchas palabras, pero a pesar de que te lo dije en persona, sentí que debía hacer una versión escrita para que te asegures que todo fue real.

Te amo papá, me ayudaste a convertirme en la yegua que soy ahora. No estoy segura de lo que va a pasar ahora, o si recordaré algo de esto, pero quiero que sepas que hiciste un buen trabajo criandome, aunque fuera un poco terca aveces.

Con el permiso de Celestia, espero que puedas mantener nuestras fotos, nuestros recuerdos contigo, para que nunca me olvides. De nuevo, te amo, y gracias.

Tu pequeña hija siempre,
Tu pequeña Dashie por siempre,
Rainbow Dash."

Bajé la mirada para leerla de nuevo. Aunque sabía cada palabra de memoria, me consolaba el saber que Dashie había escrito esto para mi. Recorrí el papel lentamente, repasando cada detalle.

"Papá" -Empecé-.

"Durante quince años te hiciste cargo de mi. Por Quince años me amaste, jugaste conmigo, te aseguraste de que dsifrutara mi vida en un mundo que no era hecho para mi. No soy una yegua de muchas palabras, pero a pesar de que te lo dije en persona, sentí que debía hacer una versión escrita para que te asegures que todo fue real."- Hasta aquí todo bien-. Una lágrima se estaba formando en mi ojo.

"Te amo papá, me ayudaste a convertirme en la yegua que soy ahora. Pero ahora necesito tu ayuda de nuevo"- Espera, eso no es acerqué al papel para asegurarme de haber leído bien, y lo había hecho.

"Lamento decirte que tuve que cambiar la nota original que escribí para ti hace muchos días, pero necesitaba una manera de hablar contigo, y esta era la última conexión que tengo a casa..."

No podía creer lo que mis ojos veían. Me froté los ojos con la palma de mi mano, tratando de aclarar lo que me hacia leer la nota de Dashie mal, pero no importaba lo mucho que frotara mis ojos, las palabras seguían ahí.

"Sé que estuviste aquí una segunda vez, sentí ese succión de energía, como la primera vez que te traje.

Es cierto que soy el elemento de la lealtad, pero ¿Como puedo ser eso, si no puedo ser leal a mi familia igual que con mi amigas? Entonces ahora, te dejo con una elección. Con esta elección, yo seguiré leal, no solo a mis amigas, sino a ti también. Celestia tomó mis poderes, y ya no controlo la habilidad de traerte de vuelta a mi mundo. Bloqueé mis memorias de ti lejos, muy adentro de mi mente, en un lugar donde Celestia no sería capaz de llegar, pero no duraran mucho. Mis memorias volverán si te veo de nuevo, así es como funciona el hechizo. Hasta entonces, las memorias que poni morada, Twilight, me de, serán las mias.

Y esta es tu elección, entrar a Equestria y estar conmigo; a la que criaste. O elegir no hacerlo, y yo seré la Rainbow Dash que esta en el show. Si tu vienes, estaré esperando cerca del lago al lado del bosque. Y esto es importante, no estaré ahí para siempre. Me di la idea a mi misma de que por 3 días, de tiempo en Equestria, debería ir al lago a relajarme. Por lo que entiendo, eso te da un poco más de un mes para decidir. Este papel ahora controla lo que queda de mis habilidades. Una vez ese mes pase, la energía lo hará también, y cuando la energía se vaya el portal será cerrado, tras de ti, o enfrente de ti. Sea cual sea, depende de ti, y no hay vuelta atrás, se cerrara para siempre.

Tu pequeña hija siempre,
Tu pequeña Dashie por siempre,
Rainbow Dash."

No pude creer lo que estaba viendo, ¿Ella sabía que estuve ahí otra vez? No importa eso, ¿Ella sabía como controlar su magia? No importa eso, ¿Me estaba dando una elección? Esa última pregunta me hizo sentir raro por dentro. Arranqué cuidadosamente el papel del libro y lo sostuve en mis manos. Podía sentir la energía en los dedos, pero ¿Como lo activo?. Es decir, ¿Como es que lo activaría si es que quisiera? El papel tenía la energía, pero solo ella podía activarla.

Solté un gruñido de frustración. ¡Solo escúchate! ¡Como puedo ser tan egoísta! ¡Como podría poner en peligro tantas vidas sólo para mis propios fines egoístas! Pero me di cuenta de que Dashie me necesitaba. Ella me dejó esta carta para que ella recordara nuestras memorias de nuevo. Voy a hacer esto por ella.

Fue entonces cuando me di cuenta, la pluma. Me puse de pie y casi corriendo la pequeña distancia hacia la pluma coloqué el papel cerca de ella. Una corriente de energía comenzó a fluir entra ambas. La pluma era azul una vez más y latía lentamente. Di un paso atrás, aturdido por la sorpresa y la confusión. Pero entonces escuché la voz de Celestia en mi cabeza.
"Tu mundo no fue hecho para ella, lo siento pero así es como debe ser".

Me quedé mirando la pluma por lo que pareció una eternidad.

Di un paso hacia ella, con muchas cosas en mi mente, y luego... me di vuelta y me fui.


Fin del capítulo, el próximo será el último.

Les debo una gran disculpa por el tiempo que les hice esperar para subir este capítulo, no tengo escusas...

Como dije el próximo será el último, pero hay un especial de Doctor Hooves, de navidad si no me equivoco, así que quizás también traduzca ese capítulo extra que viene con la secuela.

Gracias a todos por sus reviews y hasta el siguiente capítulo.