Hola! Este capítulo lo escribí hace bastante tiempo, espero les guste especialmente a los fans de Yi Jeong y Ga Eul.

Despedida de Soltera.

- Estoy por llegar – dijo Gina, mientras tomaba un vestido y lo ponía frente a ella en el espejo, imaginando cómo se le vería – te preocupas demasiado, Maya. Sé cuidarme demasiado bien sola.

Colgó y miró el vestido con más atención.

- Deberías probar este – dijo alguien extendiéndole un vestido con otra mano – te hará ver mucho mejor para la fiesta.

Alzó la vista, y ya no le sorprendió encontrar a Woo Bin. Él sonrió y ella devolvió la sonrisa.

- ¿Qué haces aquí? - preguntó.

Él señaló a una mujer que llevaba una pila de ropa al mostrador.

- Ah, una de tus amigas.

Por no decir otra cosa. No debería sorprenderle ni molestarle. Pero su buen humor desapareció.

Woo Bin se rio. La forma de pensar de Gina tenía sentido, aunque hacía algún tiempo que no salía con nadie.

- Si, me suelen gustar las mujeres mayores. Pero ésa es mi madre.

- Ah... yo... lo siento.

Él le restó importancia.

- ¿No deberías cambiarte ya? Le dijiste a Maya que llegarías a la fiesta.

Ella miró su reloj.

- ¡AH, es cierto!

- No te preocupes, yo pagaré.

- Gracias, pero no es necesario.

- De nada, ya lo he hecho.

Podría discutir mucho tiempo, pero discutir con Woo Bin no tenía caso porque usualmente él ganaba. Además, era tarde. Su avión se había retrasado una hora y la fiesta estaría apunto de comenzar.

- Bien, te lo pago después.

- ¡Gina! - exclamó Jae Kyung, la más efusiva de todas.

- Ahora podemos abrir los regalos.

- Primero el mío – dijo Jae Kyung.

Se trataba de un caro perfume.

- "Passione" - leyó Ga Eul.

- ¡Perfecto! - ahora el mío – dijo Gina.

Se trataba de un conjunto de encaje blanco. Maya se sentó al lado de Gina con su caja.

- Abre este.

Otro conjunto, éste color rosa. ¡Incluso Jan Di le regaló lencería! Ga Eul no pudo evitar sonrojarse.

- Chicas, de verdad...

- A Yi Jeong se le caerá la baba.

Jan Di, Gina y Maya asintieron.

- Bueno, yo... ¡no puedo usar esto!

- Puedes y lo harás.

- Ahora vamos al club a bailar. Seguramente ellos estarán saliendo a divertirse también.

Fueron al club y enseguida una chica que ninguna conocía, pero que decía ser hija de un socio de JK, se llevó a Jae Kyung para presentarla a su círculo de amistades.

- Vamos a sentarnos por allá – sugirió Maya, viendo una mesa vacía.

Una mesera les tomó la orden, y Jae Kyung aún no volvía.

- Creo que la secuestraron – susurró Gina.

En ese momento, cuatro hombres se acercaron a ellas. Eran bastante guapos, y dos de ellos no parecían coreanos: uno era rubio y de ojos grises y otro de pelo castaño y piel aceitunada.

- Definitivamente ésta es una noche de gracia, si nos encontramos con unas señoritas tan bonitas como ustedes. - dijo uno de ellos.

- Kim Joon Ho – se presentó otro.

- No las habíamos visto antes por aquí. - dijo el que habló primero.

- Estamos festejando una despedida de soltera – dijo Maya. No le gustaba nada la forma en que ese tipo les miraba. Como si calculara quién sería su presa.

- ¿En serio? ¿Quién de ustedes se casa? - preguntó el de piel aceitunada.

- Yo – respondió Ga Eul.

- Una verdadera pena. - luego se presentó – me llamo Sthepen y ése es mi compañero Tom. Venimos de Londres.

Le sonrió a Maya, y ella tuvo que reprimir su enojo. No le gustaba ninguno de ellos.

- ¿Quieres bailar conmigo? - le preguntó Sthepen, estirando el brazo.

- Lo siento. No tengo ganas de bailar ahora.

- Pero imagino que vinieron para divertirse – dijo Kim Joon Ho - ¿qué te parece si te hacemos pasar la mejor despedida de soltera de tu vida? - preguntó con una sonrisa sucia.

Jan Di estiró la cabeza... no veía a Jae Kyung en ningún lado.

- Será mejor que se vayan – dijo Maya, poniéndose de pie.

- ¿Estás segura, muñeca? - preguntó, sujetándole del brazo.

Un puñetazo en su rostro le hizo retroceder.

- Si me vuelves a tocar me aseguraré de que no te quede con qué presumir, idiota.

Sthepen se recuperó de la sorpresa, y le devolvió el golpe a Maya.

- ¿Quién te crees que eres?

Gina también se puso de pie. Nadie se metía con las Royce.

- Será mejor que te quedes al margen – le dijo aquel del que no conocía el nombre.

- ¿Y si no quiero? - preguntó, mientras intentó darle una patada, pero él estaba preparado y lo esquivó.

Ga Eul veía horrorizada cómo la fiesta quedaba arruinada. Había sido una mala idea ir a ese lugar en primer lugar.

- Dime, zorra, ¿sabes cuánto vale mi rostro? - escupió Sthepen.

- Mucho menos que el suyo, te lo aseguro.

Maya no se atrevió a levantar la cara. Pero era Ji Hoo, y no pudo evitar hacerlo.

Ji Hoo intentó mantener la cabeza fría. Pero al ver las marcas en el rostro de Maya no se contuvo, y con un golpe Sthepen estuvo de nuevo en el suelo. Joon Pyo le sujetó de un brazo, pero de todas formas había acabado.

- Sáquenlos de aquí – dijo Woo Bin. Tomó la muñeca del tipo que sujetaba a Gina y lo apretó hasta oír que algo se rompía. El otro gritó. – Te equivocaste, amigo.

Luego miró a Gina.

- ¿Te hizo algo?

Ella negó con la cabeza.

- Tuviste suerte – dijo él, pero no a Gina sino al otro.

Los hombres de Song Woo Bin los sacaron a todos.

Ji Hoo se acercó a Maya y acarició su rostro, allí donde la habían lastimado.

- ¿Te duele mucho?

- Estaré bien – dijo ella.

Él la abrazó con fuerza, y ella se olvidó de lo que había sucedido.

- Volvamos a casa, te curaré.

Joon Pyo abrazó a su esposa, más tranquilo sabiendo que nada le había pasado.

- ¿Cómo consigues siempre acabar en situaciones como ésta? - le preguntó. Ella solo negó con la cabeza.

- Esto es mejor. Para empezar, no debieron salir. ¿Qué tanto pensabas hacer en tu despedida de soltera, Ga Eul?

- Quién sabe. Tal vez averiguar qué se sentiría ser Yi Jeong el casanova.

- Puedes olvidarte de eso – dijo él, susurrándole en el oído. - Porque desde mañana, oficialmente, serás sólo mía.

Jae Kyung volvía con una copa de martini en su mano, y al ver al F4 allí, se quedó contemplado la escena extrañada.

- ¿Pasó algo?

Ga Eul estaba vestida de novia con aquel vestido que se había probado cuando ella y Maya acompañaron a Jan Di.

- Estoy nerviosa.

- ¿Por qué? Ya has hecho la parte más difícil, atrapaste a So Yi Jeong. Hay gente apostando a que él realmente no se va a casar hoy.

- Gracias, Jae Kyung. Eso ciertamente la hará sentirse más tranquila – dijo Gina con sarcasmo.

Si Jan Di estuviera allí en ese mismo momento, sería bueno. Pero Goo Joon Pyo la había ido a buscar – porque Yi Jeong estaba tan nervioso como Ga Eul, sospechaba Maya – así que la tarea de tranquilizar a Ga Eul caía sobre ellas.

Maya acomodó mejor el velo.

- No deberías estar nerviosa. Siempre has estado muy segura de que él es tu alma gemela y el amor de tu vida. ¿Sabes cuánta suerte tienes? Cuando Yi Jeong te sonríe, es como si sólo existieras tú. Cuando se mueven, es como si estuvieran unidos por hilos invisibles. Todo será perfecto.

Ga Eul suspiró.

- Gracias.

- ¡Es hora! - exclamó Jae Kyung, empujando a Ga Eul hacia afuera.

Ella miró una vez más hacia Maya, que le levantó los pulgares y sonrió infundiéndole coraje.

El padre de Ga Eul fue quien la llevaba al altar. Todo era como en un cuento, cuando finalmente ella llegó hasta donde estaba Yi Jeong, y él sonrió, nervioso. Se tomaron de las manos y todo pareció estar bien entonces.

Dentro de las personas a las que simplemente veo pasar

Yo quería encontrar más que cualquier otro

esos ojos que se llenaron de lágrimas, esa voz

Sólo quiero abrazarte...

Maya se preguntaba entonces si los nervios y los miedos de aquellos que estaban a punto de unir sus vidas no fuera tanto por saber si iban a estar bien, sino porque no deseaban más que aquello pasase y estar seguros de que era real.

- Ga Eul – dijo él a su oído – hoy te estoy queriendo más que nunca – le susurró él al oído.

Voy a llamar tu nombre otra vez,

porque yo soy así

porque eres la única que amo

- Sólo quiero decir unas palabras a la novia – dijo Woo Bin, levantando la copa en la recepción luego de la ceremonia. - Ga Eul, tienes mis respetos para siempre. No sé cómo, pero conseguiste atrapar y reformar a este casanova. Buen trabajo.

Ga Eul rio suavemente, mientras Yi Jeong frunció el ceño en broma, ya que sabía que era cierto. Eran tantos los cambios que se habían producido en él con la suave y persistente influencia de Ga Eul en su vida.

"Y tú, ¿ya encontraste a tu alma gemela?"

"Aún no" " Pero cuando lo encuentre, no lo dejaré ir. Porque me arrepentiría el resto de mi vida por haber dejado ir a una persona así"

Aún cuando él se rehusaba a creer, aún cuando él todavía pensaba que Eun Jae fue el ñunico amor posible. La había hecho sufrir, y se arrepentía de ello. Pero al ver a Ga Eul a los ojos, sonriendo con la mirada...

Voy a verte de nuevo,

un amor más allá de las lágrimas.

- ¡Por el amor! ¡Por una vida larga y muy feliz para los novios! - exclamó Jae Kyung levantando la copa.

Todos levantaron las suyas. Por el amor.

Era su esposa. Y pensar que hubo un tiempo en que pensó en dejarlo atrás, justo entonces él le dijo que volvería por ella. Y ella, basada sólo en esas palabras, en una promesa, esperó. Si, ahora estaba segura de que él era el indicado: su alma gemela, que había buscado tanto pero que al final la había encontrado a ella.

- ¿En qué piensas? - preguntó Yi Jeong, al ver a Ga Eul tan seria.

Solo contigo

Sin importar cuántas cosas

Aunque he renacido

¿Te sientes inquieta? Me pregunto.

- En que soy muy, muy feliz – respondió ella, recostando la cabeza en el hombro de su ahora esposo.

Él sonrió.

- Estamos a punto de llegar – dijo, señalándole por la ventanilla el hotel.

El chofer les abrió la portazuela, y Yi Jeong le ofreció el brazo.

Ga Eul trataba de no quedar demasiado impresionada por el lugar, aunque fue imposible ya que de entrada era espectacular. Blanco, brillante, espacioso. Así mismo era el cuarto que Yi Jeong y ella compartirían, sólo que allí la cama estaba cubierta de flores y todo el ambiente gritaba "recién casados", lo que la hizo sentirse nerviosa.

¿Estaba lista? Debería estarlo. Algunas veces, con Yi Jeong tan cerca... Pero era diferente ahora, que no había nada entre ellos. Él era un caballero, con ella siempre se había comportado como tal y lo seguiría haciendo.

- Iré a... este vestido...

- Entiendo.

Y volvía a sonreír. Debería ser ilegal la forma que él tenía de conquistarla con una sonrisa, una y otra vez.

Se miró al espejo. A su lado tenía la maleta con todos los regalos de sus amigas. De hecho, llevaba el regalo de Gina puesto. ¿Estaba eso bien? ¿Qué debía hacer? No tenía ni la más remota idea. Jugó por un raro con el frasco de perfume que Jae Kyung le había regalado. Tenía de salir.

Respiró profundamente, y decidió que no tenía caso.

- Pensé que querías cambiarte – dijo Yi Jeong, pero ella sólo negó con la cabeza.

Él le ofreció una copa de champagne y ella la tomó.

- Brindemos – dijo – Ha sido un día largo, y todos han brindado por nosotros. Pero de todas formas... brindemos por esta noche.

Te amo más que cualquier otro

Estás dentro de mi

Porque vives dentro de mi corazón

Chocaron sus copas y bebieron apenas, sin dejar de mirar al otro.

Entonces él dejó su copa en la mesa y ella le imitó. Se acercó a ella para besarla profunda y calmamente, arrancándole largos suspiros.

- Te deseo – le dijo, con voz ronca – lo sabes. Pero si no quieres, éste es el momento correcto...

Ella le calló con otro beso igual de intenso.

- Ahora soy tu esposa. No te echaré de la habitación.

Voy a conocerte ahora

trayendo consigo la promesa de la eternidad

estoy tan feliz de estar enamorado de ti.

La sisa de él chocó contra su piel. Yi Jeong la tomó en sus brazos y la llevó hasta la cama, sin dejar de besar sus labios.

- Me gusta este vestido... - dijo – creo que me gustará más si está en el piso.

- Es una buena muchacha la que escogió So Yi Jeong – comentó el abuelo, mientras los tres volvían a la casa.

Gina se había despedido de Maya en la fiesta, ya que su vuelo partía pronto. Woo Bin enseguida les convenció de quedarse, él iría a llevarla. A Maya cada vez le preocupaba más, convencida de que algo buscaba el príncipe Song con su hermana menor.

- Si, Ga Eul es una buena chica. - afirmó Ji Hoo.

- Y bien, ¿no tienen nada que decirme?

- ¿Algo como qué, abuelo? - preguntó Maya, temiendo lo que fuera que el abuelo diría.

- No finjas que no sabes, Maya. Tampoco tú, Ji Hoo. Les he visto.

- ¿Qué?

- No sé cuándo pensaban decir que son novios. Lo sé todo.

Ji Hoo rió. Claro, su abuelo estaba ofendido por no haber sido enterado.

De hecho, se preguntaba cómo pudieron ocultárselo por tanto tiempo, cuando parecía que tenía ojos por todas partes.

- Lo siento, abuelo – dijeron los dos a la vez, pero luego se miraron y echaron a reír.

- ¡Además se burlan de mi! "Lo siento, abuelo" - repitió - ¿Al menos piensan darme una buena noticia?

- Creí que saber que somos novios sería una buena noticia para tí.

- Ya no, porque me he enterado por mí mismo. Me refería a su boda, ¿cuándo se casarán ustedes?

La letra de la canción, I'm Going to met her de Kim Bum.

En realidad, yo seguiría actualizando incluso si sólo tuviera un comentario, pero por favor, si les ha gustado este y los otros capítulos, dejen reviews. Si no han dejado reviews antes, háganlo ahora. Si usualmente comentan, gracias y sigan haciéndolo!