¿Qué tal? Sé que he tardado más que otras veces pero aquí tenéis el capítulo 14. Siento si empiezo a tardar más en publicar, pero cada vez estoy más ocupada. Espero que os guste cómo avanza la historia. Tengo muchas cosas planeadas para la historia que tendré que introducir en algún momento como personajes que adquieren un papel importante en la historia o algún que otro misterio, pero... bueno, bueno. Seguid leyéndolo y ya sabréis que es. Por ahora me centro en la pareja principal. Disfrutad :3


Capítulo 14.

Invito a los chicos a pasar para contarles lo ocurrido. Ellos por su parte me dicen que lo ocurrido con Ren y Ranmaru es cosa de chicos y no me lo pueden contar. Yo pongo los ojos en blanco.

-¿Creéis que me escandalizaré ante algo después de presenciar un apasionado beso entre dos hombres en mitad de mi habitación? Además, eso me ha parecido adorable.

-Rotundamente no- contesta Syo apresuradamente.

-Pero…- comienza Natsuki.

-No- contesta Syo tajante.

Tras ese suceso, notamos a Ren y Masato más unidos aunque, obviamente, no muestran su amor en público. Ren nos presta encantado el televisor de su habitación y llevo a Ai a ver la grabación de la audición. Mientras nosotros dos la vemos, Syo y Natsuki tienen que hacer footing, órdenes de su sempai.

Así es que nos encontramos solos en la habitación. Me siento nerviosa, es distinto que con Masato. No estoy segura de si él me puede hacer algo. Intento apartar esos pensamientos y me limito a introducir el DVD. Primero le enseño la actuación de Natsuki. Ai parece aburrido, lo que me fastidia bastante. No parece prestar demasiada atención.

-¿Qué te ha parecido?- pregunto cuando termina- Tiene mucho potencial.

-Sí, no está mal. Aunque su letra es… no sé. Muy de Natsuki.

-Entonces está bien, ¿no?

-Supongo…- contesta.

Me apresuro a pasar a la actuación de Syo. Entonces lo recuerdo, yo aparezco en ella. Maldita sea. ¡Qué vergüenza! No debería haber sugerido esto. Entonces, el estado de aburrimiento de Ai desaparece. Abre mucho los ojos, mira la pantalla sorprendido.

-¿Eres tú, Stella?- dice sin apartar la vista de la pantalla.

-Sí… yo… bueno, es una larga historia.

Entonces el rostro de Ai vuelve a cambiar. Ahora mira la pantalla con los ojos entrecerrados, concentrado, analizando.

-Stella, ¿por qué no ingresaste al curso idol? Tienes mucho potencial, debes aprovecharlo.

-¿Eh? No eres el primero en decírmelo. Pero no lo entiendo, Clive me dijo que no servía como idol.

-¿Clive?

-Mi tío, él me lo dijo. Por eso entré al curso de composición.

-Tu canción es también impresionante. Tienes un don. Podrías ser cantautora. Podrías componer tus canciones, las letras y luego actuar.

-¿Estás loco?

-Yo hago eso- confiesa- Porque sirvo tanto de idol como de compositor.

-No es algo que me plantee ahora.

-Está bien, es tu decisión- dice visiblemente decepcionado- Voy a avisar a esos dos para que paren.

Ai no vuelve a mencionar el tema.

Después de varios intentos vanos por hablar con Otoya del tema de nuestra relación, decido dejarlo pasar por ahora. Supongo que no hay nada que hacer. Además, el director nos va a mandar junto a los sempais a pasar una semana en una isla. Podrían parecer vacaciones, pero no es así. Es una forma para evitar distracciones y concentrarnos en nuestro deber.

Sin embargo, al llegar allí, todos deciden pasar el primer día como día libre. Después de ponerme el bañador, salgo a la playa. Comparto un bungalow con Nanami, somos las únicas chicas. Nanami está con Reiji y Natsuki haciendo un castillo de arena. Ranamru se limita a componer bajo una sombrilla. Ai está nadando apaciblemente en el mar. Tokiya ha ido a pasear con Ren y Masato. A veces puede llegar a ser miope, no se ha dado cuenta que la parejita quería intimidad. Otoya y Syo juegan con un balón a algo así como volleyball para dos.

-¡Eh, chicos!- grito a ellos dos agitando una mano mientras corro hacia donde están

-Voy a por mi botella de agua- dice Otoya de repente cuando llego, sale corriendo a la sombrilla.

-¿Qué le ocurre?- pregunto desconcertada.

Syo se me acerca y me dice en voz baja:

-Dime una cosa, ¿te has puesto así de… sexy para él?

-¡¿Qué demonios dices, Syo?!- le grito totalmente roja.

-Eh, solo me he dado cuenta de que se ha alterado al verte. Primero se quedó embobado y luego corrió. Le alteraste tú.

-Yo pretendía como mucho parecerle mona, no provocarle…

-Pero él siempre nos dice que eres muy mona, así que no te hacía falta arreglarte especialmente para eso.

-¿Él dice que soy mona?

-¡Vaya!- se lamenta Syo- Se supone que yo no debía decir eso. Olvídalo, ahí vuelve.

-Ya está… tenía sed- dice Otoya acercándose a nosotros de nuevo.

-Me preguntaba si podría jugar con vosotros- les digo a los chicos.

Me animan a unirme y seguimos normalmente jugando, como simples amigos. Al menos algo he logrado, he alterado a Otoya. Cuando estamos comiendo, Tokiya, Masato y Ren han vuelto del paseo y se unen a nosotros.

-Tengo algo interesante que proponeros- nos dice con voz misteriosa.

-¿Tú?- pregunta de soslayo Syo- No sé si debemos fiarnos de ti.

-Calla y escucha, ochibi-chan –por una vez, Syo ignora su comentario- Hemos descubierto un camino interesante que lleva a un pequeña cueva. Podría ser una buena ruta para una prueba de valor. ¿Qué tal si la hacemos esta noche?- propone Ren.

Todos aceptamos encantados, aunque Nanami parece reacia. Yo en el fondo, me siento asustada ya que me asusto muy fácilmente, pero tengo la estúpida esperanza de que Otoya salga como mi pareja para la prueba de valor.

El resto del día pasa normalmente. Por la noche, hacemos una barbacoa en la casa principal. Se está muy bien al aire libre en el enorme balcón comiendo brochetas de carne. Cuando terminamos, Ren se hace con el sombrero de Syo. Él protesta y se enfurruña, pero al final acaba acercándose cuando se empiezan a mezclar los papelitos con nuestros nombres en el sombrero. Salen las siguientes parejas:

Ranmaru y Reiji.

Tokiya y Nanami.

Syo y Ai.

Masato y Ren.

Otoya y yo.

-¿Qué pasa conmigo?- pregunta decepcionado Natsuki.

-Ya que no somos un número par de personas, puedes unirte a la pareja que quieras.

-Me voy con Syo-chan y Ai-chan- grita emocionado.

-Bien, vamos al punto donde comienza la ruta. Aunque no lo creáis, he preparado algunas sorpresas- dice mientras sonríe maliciosamente.

Todos se encaminan hacia el lugar, yo aguardo un poco y me acerco a Ren. Lo miro con aire de sospecha. Por supuesto, sabe por qué.

-¿Crees que dejaría pasar la oportunidad de amañar el sorteo? Yo quería ir con Masato, Nanami quería ir con Tokiya… y tú- dice señalándome- Tú querías ir con Otoya- dicho eso, me guiña un ojo y comienza a andar. Yo acelero el paso y me incorporo junto a Otoya y Reiji.

-Otoya yo…

-Ah, Stella, mi compañera- dice sonriente.

-Lo cierto es que me asusto muy fácilmente- confieso avergonzada.

-No te preocupes- contesta él, luego vuelve un poco el rostro y me mira de reojo- Yo te protegeré.

-Oto-chan es un gran caballero, Stella, te protegerá como un príncipe a su princesa- dice Reiji como si tal cosa. Ambos nos enrojecemos. Luego Reiji se aleja de nosotros gritando a Ranmaru que lo espere. El otro hace caso omiso de los gritos de su compañero.

Llegamos al punto de partida, nos colocamos. Nos ha tocado salir los terceros. Primero salen Nanami y Tokiya. Ella está totalmente aterrada y Tokiya le pasa un brazo por los hombros y la acerca a él para tranquilizarla. Comienza el camino.

Después salen Natsuki, Ai y Syo. Cada vez me siento más nerviosa.

-Te noto muy tensa- me dice Otoya.

-So... solo estoy algo n-nerviosa- le contesto con la voz quebrada en la última palabra.

-No te preocupes, ya te lo he dicho, te protegeré. Y Reiji dice que soy todo un caballero. Confía en su palabra.

-Sí- le digo más animada. Vamos, Stella, piensa que es una oportunidad para acercarte a él.

Es nuestro turno, empezamos a caminar. Al principio podemos oír los gritos de Reiji a Ranmaru, animándole a bailar con sus maracas. Después de unos minutos andando ya solo oímos los ruidos de la noche. Arbustos agitándose. Ramas de árboles revuelta por criaturas del bosque. Algún ulular de búho y otros sonidos que no sé identificar. Entonces, algo se agita violentamente en un árbol. Algo que sé que saltará sobre nosotros.

Ahogo un grito y se me saltan las lágrimas, siento el impulso de rodear a Otoya con mis brazos pero me lo pienso dos veces. No puedo mostrarme asustada tan pronto. Pareceré idiota. El árbol se vuelve a agitar cuando avanzamos. Vuelvo a ahogar un grito pero Otoya se da cuenta. Se vuelve a mirarme y su rostro muestra desconcierto.

-Stella, ¿estás asustada? ¿Quieres que volvamos?

-¡No! Claro que no. No puedo evitarlo, en realidad no estoy tan asustada- digo restregándome los ojos de las lágrimas que se me han saltado.

Entonces, me mira con decisión y me acerca un brazo. Me rodea por la espalda y me acerca a él. Luego pasa su otro brazo, abrazándome. Me acaricia la cabeza.

-No te preocupes, yo estoy aquí.

Me aparto de él sorprendiéndome a mí misma.

-Otoya, no. No lo soporto. Haciendo esto solo consigues dañarme más.

-No te entiendo…

-Me refiero a que aún siento algo por ti. En realidad, nada ha cambiado. Sigo enamorada de ti con la misma intensidad que la primera vez que me confesé. Quizás más. Si me tratas de forma cariñosa, abrazándome y diciéndome que eres mi príncipe, ¿cómo piensas que podré contener los impulsos de besarte que tengo?- le miro a los ojos. Sus brillantes ojos de un rojo hora fogoso, me observan con fijeza, sorprendidos.

-Stella, no contengas esos impulsos. Bésame. Ahora mismo, ¿sientes el impulso de besarme?- pregunta agarrándome de los brazos.

Yo lo miro y veo en el al chico que me enamoró al principio, sigue siendo el mismo, solo ha cambiado nuestra relación.

-Siento el impulso, cada vez me resulta más incontrolable- confieso.

-Sigue el impulso entonces- me anima él.

Y así lo hago. Le beso, con intensidad. Al principio soy yo a que lleva el control, pero entonces Otoya me domina y me besa cada vez más apasionadamente. Apenas puedo respirar, cada vez que nuestros labios se separan aunque sea un milímetro, aprovecho para recuperar el aliento.

-Otoya…-murmuro su nombre. Eso hace que me bese con más intensidad. Entonces, una de sus manos pasa por debajo de mi camiseta y me acaricia la espalda con su cálida mano. Yo enredo mis manos en su pelo. Ese pelo que tanto deseo acariciar.

-¡Oh! ¡RANMARU ESCÓNDETE, NO PODEMOS INTERRUMPIRLES!- la voz de Reiji suena como si nos gritara al oído.


Hasta aquí ^^ Últimamente los capítulos me salen más largos. Todo depende de como vaya escribiendo y de encontrar un punto en que cortarlo para que quede intrigante y tengáis ganas de continuar leyendo. ¿A qué ha quedado en un momento muy impropio? Soy mala e.e , aunque en el fondo sé que es lo que da emoción a la cosa, admitidlo. ¡Jajajajajaja! No os preocupéis que hoy intentaré publicar el siguiente capítulo si me da tiempo. sino, mañana sin falta.

Nos leemos~ 3