~Capítulo 14. Reconciliación~
-¿Qué?- Preguntó Botan estupefacta.
-¡Que acepto el trato!-dijo mientras se le agotaba la paciencia.-Ahora que sé que tus sentimientos son sinceros, sé que nos ayudarás.
Botan sonrió con una mezcla de alivio y alegría. A pesar de que Yusuke era un verdadero cabezota, había entendido lo que quería transmitirle a la perfección.
-Muchas gracias por entenderlo.-le dijo feliz pero, de un momento a otro, su cara cambió a una de incertidumbre.-Yusuke, ¿Tú…?
Botan empezó a titubear, no sabía exactamente cómo preguntarle si le iba a lanzar a los leones. Si bien es cierto, él le había dicho que aceptaba el trato y a ella misma, sin embargo, no le había dicho nada de su secreto.
-Mmm tú, yo…-siguió balbuceando ininteligiblemente.
-Escúpelo de una vez.
-¿Tú dirás algo sobre mí?-lo dijo tan rápido que no sabía si Yusuke le había entendido alguna palabra.
La cara de Yusuke reflejaba sorpresa, no se esperaba esa pregunta, pensaba que todo había quedado bastante claro.
-No, no diré nada de tu secreto.
-Uff! ¡Qué alivio!-se relajó la chica.
-Bueno me tengo que ir.-le dijo.
-¡Espera!-la retuvo-no me has explicado nada del trato, además, una mujer no debería andar sola por estas calles, pueden llegar a ser peligrosas.
-¡Oh! ¡Cierto! ¡Qué tonta!-le dijo riéndose.-Entonces, me acompañas y te explico por el camino.
-Vale, ¿A dónde vas?
-Al supermercado a comprar unas cosas.
Yusuke y Botan se fueron caminando hacia su destino, sin darse cuenta de que habían sido observados por unos preciosos pares de ojos esmeraldas y rubíes, los cuales les estaban siguiendo.
-El trato en realidad es muy simple, yo te ayudo a encontrarte con ella y el resto lo haces tú.
-¡Cómo que el resto lo hago yo!-le gritó Yusuke mientras Botan juntaba las manos en su cara como pidiendo perdón.
-Bueno, yo no soy ninguna radio, eres tú quien le debes hablar. Además, el problema está en que Keyko no quiere verte. Si yo te la llevo, la parte difícil estará hecha. Luego, eres tú quien se debe encargar de hacer que te perdone.
-Y no le puedes hablar bien de mí o algo.
-Bueno, eso se podría intentar pero con lo enfadada que está, no creo que de mucho resultado.
-¿Y estás segura de que esto funcionará?-le preguntó con duda.
-Por supuesto.-afirmó ella.-Siempre y cuando, tú seas capaz de cumplir tu parte y dejar atrás tu orgullo.
-¿A qué te refieres?
-Yusuke, ya te habrás dado cuenta que recuperarla esta vez no va a ser tan fácil. Si no, no me hubieses pedido ayuda. Keyko te quiere, pero está herida y cansada de tu actitud de chico malo.
-Pero yo soy así, no puedo hacer nada.-replicó.
-Y no tienes que hacer nada, ella te quiere tal cual eres, nunca se le ocurriría cambiarte. Solo que está harta de esperar, siempre te estás peleando y nunca la tratas como más que una amiga. A pesar de que se ve de lejos que os amáis, ella necesita que se lo digas. Las mujeres necesitamos que nos lo digáis.
-¡D-DECIRLO!-Tartamudeó Yusuke.-Lo que quieres decir es, ¡qué me confiese!
-Claro.-le dijo ella.- ¿Acaso no la quieres?
-S-sí, pero como amiga, es mi amiga de la infancia.-le respondió él rehuyendo su mirada.
Botan entrecerró los ojos.
-Yusuke, ¡a otro perro con ese hueso! Se nota a leguas que os queréis, ¡estúpidos cabezotas!
-¿Tanto se nota?
-Sí, a veces parecéis una pareja de casados.
-¡C-CASADOS!-contestó todo rojo, perdido en sus pensamientos, para de un momento a otro cambiarle la cara a la de un pervertido y repetir mientras reía.- casados.
-A ver qué cosas piensas pervertido.-le dijo Botan dándole un coscorrón en la cabeza.
-¡Auch!-se quejó.-Oye no te aproveches de que eres una chica.
-Volviendo al tema, ya sabes lo que tienes que hacer.
Yusuke se paró con una expresión de pesar en su rostro. Botan al notarlo, hizo lo mismo también.
-Y si me rechaza, Keyko es tan buena y yo soy todo lo contrario, no soy un buen partido para ella.
Botan se encontraba boquiabierta, estaba atónita por lo que acababa de oír. El orgulloso y seguro de sí mismo Yusuke Urameshi acababa de admitir que se sentía inseguro sobre una chica. Eso, hizo que Botan se enterneciera. Puso una voz maternal y le dijo.
-Créeme, Keyko no puede tener mejor partido y nunca te rechazaría.-le dijo poniendo la mano en su espalda en señal de apoyo.
-Yusuke, lo que vamos a hacer ahora es ir al supermercado y luego pasamos por un puesto de flores y le compras un ramo.
-Oye, espero que no sea demasiado caro, no tengo demasiado dinero encima.
-No te preocupes, uno sencillito de sus flores favoritas bastará.
Botan y Yusuke entraron en el supermercado, compraron los víveres necesarios y se fueron de camino a la floristería.
-Oye Botan, ¿Desde cuándo lo saben Kurama y Hiei?
Botan abrió de sobremanera los ojos.
-¡¿Te lo han dicho ellos?!
-¡No! No es eso, es solo que luego de que me revelarás tu secreto, empecé a pensar y viendo cómo se comportan Hiei y Kurama contigo últimamente… Pues comprendí que ellos ya lo saben.
Botan suspiró.
-No recuerdo que día fue, sé que fue el día en que Hiei pensó que quería liarme con su hermana. No sé, después de que lo supieran, me ayudaron tanto a llevar esta carga que ahora, me parece tan natural convivir con ellos. Son unos chicos geniales.
Yusuke la miró de forma extraña. Iba a decir algo más, la pregunta que tanto temía Botan pero decidió reservársela y salir por otro camino.
-Y… cuéntame, ¿Han sucedido cosas?-le dijo.
-¿Cosas, qué cosas?
-Ya sabes, tú, sola con dos atractivos mozos. Tú ya me entiendes.-le dijo Yusuke levantando y bajando las cejas sin parar.
Por su parte Botan recordó el día en que ellos la vieron desnuda y las múltiples insinuaciones, de broma claro está, que recibía. El tono de la piel de su cara empezó a adquirir un ligero tono rosado, lo que hizo que Yusuke esbozara una sonrisa socarrona.
-N-nada.-tartamudeó ella.
-Eso quiere decir que algo ha pasado, venga cuéntamelo pillina. ¿Con quién ha sido? ¿Con Kurama? ¿Con Hiei? ¡No me digas que con los dos!
La cara de Botan se volvió de un color rojo vivo, esta vez de enfado.
-¡Te he dicho que no ha pasado nada!
Yusuke, viendo el enfado de la chica, empezó a correr mientras se reía. Botan hecho a correr tras él, pisándole los talones. Pronto llegaron a la floristería y Yusuke compró un sencillo ramo de lirios para Keyko, ella adoraba los lirios.
Una vez compradas todas las cosas, regresaron a casa de Keyko. A dos calles antes de llegar a su destino, Botan y Yusuke se separaron.
-Tranquilo, la traeré y, ¡no la cagues!
-No lo hare.-le contestó él hecho un manojo de nervios.
Botan suspiró. Ahora venía la parte más complicada del plan. Hacer que Keyko fuera allí, barajó todas las opciones que tenía y llegó a la conclusión que debía engañarla. Decirle que Yusuke la esperaba sería contraproducente, con lo enfadada que estaba con él.
Subió a la habitación y dejó las cosas, las chicas la estaban esperando para comenzar su noche de chicas. Botan hizo su mejor actuación de sorprendida.
-¡Oh no! ¡Me he dejado la fanta!-exclamó.
Keyko miró el contenido y le dijo:
-Botan aquí está la fanta.
-P-pero falta una, no hay suficiente para todas.
-Que va, si habían cuatro.-dijo ella mientras comenzaba a contar.
Disimuladamente, Shizuru había cogido una de las latas y la había escondido detrás de ella. Luego miró a Botan y le guiñó un ojo, estaba segura de que sabía lo que planeaba, o al menos, lo intuía y quería ayudarla.
-A pues es verdad, falta una.
-Ves, tengo que volver a ir a comprar.
-No te preocupes por eso, yo no bebo y ya está.
-¡De eso ni hablar!-exclamó Botan tozuda.- No te vas a quedar sin tu fanta sólo porque yo haya sido una despistada, ¡ahora mismo vamos a comprar una!
-¿Vamos?-le preguntó ella.
-Sí, es que está muy oscuro y da un poco de miedo ir sola.-le explicó.
-Bueno pues vamos todas.-aceptó Keyko a regañadientes.
-Yukina y yo nos quedamos-se apresuró a echar una mano Shizuru.-Mientras retocaremos unas cosas del trabajo y así estará perfecto.
Después de eso, Botan y Keyko se fueron yendo hacia el supermercado. Mientras más se acercaban al parque, más tensa se sentía Botan.
-Keyko vayamos por el parque y así atajamos.-le dijo.
Keyko asintió con la cabeza y se adentraron. Apoyado en un árbol se encontraba Yusuke, Botan fue muy rápida al verlo así pues, empujó a Keyko hacia la posición donde se encontraba y se fue a esconder. En un principio Keyko se había quedado desorientada, pero luego, al ver quien estaba ahí, se enfureció y empezó a llamar a gritos a Botan.
-¡Botan! ¡Botan vuelve aquí! ¡Esto no tiene ninguna gracia!
-Keyko.-le llamó Yusuke.
-¡No te acerques Urameshi!-le amenazó.
-Keyko necesito hablar contigo, por favor, concédeme unos minutos.-le suplicó.
Keyko estaba yéndose pero ante su suplica se detuvo. Soltó un suspiro, se giró y le encaró.
-Tienes dos minutos.
-Keyko, perdóname. Sé que hice mal y no volverá a ocurrir y menos ahora que sé que es una chica. Por favor, te quiero.-le dijo en un susurro.
A Keyko se le llenaron los ojos de lágrimas y, a pesar de que no quería, cedió.
-Está bien, te perdono.-le dijo.-Si eso es todo, me vuelvo.
Yusuke sonrió feliz. Ahora solo le quedaba la parte más complicada.
-Espera, hay algo más que te quiero decir.
Keyko se volvió a girar y esperó a que hablara. Era muy extraño ver a Yusuke dudar y titubear de esa manera.
-Keyko, sé que no soy el mejor partido para ti, y sé que ni siquiera te merezco pero si me dejas, te haré la mujer más feliz del mundo. Por favor, quisieras ser mi novia.-le dijo, no sin esfuerzo, Yusuke y le mostró el ramo de lirios que llevaba a su espalda.
Keyko, emocionada saltó hacia él. Aún y con lágrimas cayéndole por los ojos, le besó apasionadamente. Sólo Dios sabía lo que había deseado que llegara ese momento y al fin había llegado.
Mientras esto ocurría Botan se encontró con dos personas cuando fue a esconderse. Esos dos no eran ni más ni menos que Kurama y Hiei. Al principio le tomó desprevenida, pero poco a poco fue atando cabos y cuando estaba a punto de decir algo, Kurama interrumpió.
-Estábamos preocupados.
Hiei, al oír esas palabras de su compañero se sonrojó un poco y giró la cabeza.
-N-no es como si en verdad yo estuviera preocupado.-le dijo y se marchó.
Al principio Botan estaba anonadada, pero luego sonrió con ternura y se quedó tras los árboles con Kurama, observando atentamente como se reconciliaban esos dos. Cuando, por fin, Yusuke se declaró y Keyko le besó, Botan saltó de alegría y abrazó a Kurama tirándolo al suelo de puro entusiasmo.
Al caer, sus labios se rozaron. Una descarga eléctrica recorrió los cuerpos de ambos y en el estómago de Botan, miles de mariposas empezaron a aletear. Ambos se miraban fijamente, perdidos en los ojos del otro. Los ojos amatistas de Botan le parecían las joyas más luminosas que Kurama había visto en su vida, Botan perdida en esos ojos esmeralda tan intensos, pareció teletransportarse a otro mundo, uno el cual estaría encantada de visitar. Tras unos momentos ambos se separaron un poco azorados, los labios de Botan le cosquilleaban en las zonas en las que los labios de Kurama habían tocado apenas unos segundos antes.
Botan se levantó del suelo y acto seguido, Kurama hizo lo mismo.
-Yo mejor me voy.-le dijo ella.
-Te acompaño.-le contestó él.
Y así ambos emprendieron el camino de vuelta a casa de Keyko. Les rodeaba un silencio algo incómodo, Botan miraba disimuladamente a Kurama y luego le rehuía, avergonzada. Kurama por su parte miraba de reojo a Botan y luego al frente, tenía una expresión sería en su cara, ya había tomado una decisión. Una vez llegaron a casa de Keyko se despidieron.
-Gracias por acompañarme.-le dijo.
-No es nada.-respondió él para, luego marcharse.
Luego de que Kurama se fuese, Botan tuvo la sensación de que las cosas nunca volverían a ser como antes, además un mal presentimiento le acechaba, para cada vez hacerse más y más profundo.
Bueno, aquí está, otro capítulo más recién sacado del horno. Yusuke y Keyko al fin se han reconciliado. ¡Mira que les ha costado! Ahora ya son novios. ¡Qué lindo Yusuke siendo inseguro! Me ha encantado esa parte. Kurama y Botan se han acercado un poco más este capítulo hasta tener un momentazo Kuratan. No sé ustedes pero yo, mientras lo escribía estaba modo fangirl on xD. Y ahora las preguntas, ¿Qué será ese mal presentimiento que tiene Botan? ¿Cuál es la decisión que habrá tomado Kurama? Si quieren saber las respuestas, no se pierdan el próximo capítulo.
Ahora a contestar los comentarios de la gente sin cuenta:
Nanami: ¡Hola guapa! Gracias por leer mi fic y por apoyarme. No te preocupes que en el siguiente capítulo ya empieza el lado oscuro. Espero que te haya gustado el momento Kuratan que os he regalado y que sigas leyendo mi fic. Un saludillo =). Nos leemos, besos (K). ¡Ciao!
Nani-chan: ¡Hola cariño! Sí, como ves Yusuke se lo ha tomado bastante bien. Como ves Yusuke ya es su amigo y ahora tendrá más cura de ella. Solo que no podrá protegerla de mí y de mis malvados planes. Muajajaja. No te preocupes por el Oneshot de HieixBotan, lo haré pero dame tiempo que no sé ni cómo empezarlo. Muchas gracias por tus ideas para mi fic SasuSaku, me sirven de mucho =). Dios te bendiga cielo, eres un amor. Muchas gracias por tu apoyo. Nos vemos. Ya me contarás que te ha parecido este capi. Un besote y un abrazo muy grande para ti. (K) ¡Bye!
Judit: ¡Hola preciosa! Sé que no debería dudar, pero no tengo una gran autoestima, aunque cada vez tengo más. Supongo que es algo común que pase. Como ves el trío me gusta, pero seamos sinceras, Kurama es mucho Kurama. Siempre me he vuelto loca por este personaje, así que te comprendo. Jejejeje. ¡Y pensar que en principio iba a ser moreno! Siendo pelirrojo lo han hecho todavía más sexy. Ya verás el giro oscuro, ya verás, empieza en el capítulo siguiente. Como ves han interactuado, aunque creo que le acabara dando un paro cardíaco al final XD. Yusuke es una mezcla de bobo con espabilado, pero es buen chico. Cuídate guapa. Nos leemos en el siguiente capi. Besos (K). ¡Au revoir!
Bueno, eso es todo por hoy. Me voy a dormir que son las 3:21 y estoy súper cansada. Espero que nos veamos en el próximo capítulo. Os adoro lectores míos =D. Un besito y un abrazo muy grande a todos (incluso los invisibles que no dejan comentarios).
Att: Sakura.
