No demoré tanto! eso es logro! jaja! no diré mucho solo lean y disfruten :3

MSLN no me pertenece y bla bla bla... me dio ganas de galletas OwO


Fuego en la piel

XIV


Al-Hazard, Palacio Real, Horas de la Mañana

-¡ACHO!

-No me digas que la lluvia de ayer te afectó. –Dijo con voz ligeramente burlona cierta cobriza que se hallaba acompañada de la princesa.

-Agh, ya quisieras. –Respondió con similar burla y procedió a acercarse al cuerpo de Nanoha. –Así podrías saltarte los entrenamientos, ¿verdad? –Dijo mientras posaba sus manos en la cintura de la cobriza. Nanoha se sonrojó apenas.

-No me digas, ¿ahora también lees mentes? –Provocó acercando su rostro al de la rubia quien también atinó a sonrojarse ligeramente pero no se apartó.

-Puede ser… quien sabe… -Rió con coquetería mientras acortaba la distancia entre sus labios. –Dime, ¿te crees resistente? –Susurró cerca de sus labios, aún sin tocarlos provocando que Nanoha sienta un escalofrío por su espalda.

-Dependiendo para que sea… -Guiñó el ojo igual o más coqueta intentando controlarse ante las provocaciones de Fate.

-Mmm…perfecto… -Sonrió acercándose pero al último momento desviando su rostro para besar la comisura de los labios de Nanoha. –Porque ahora vamos a probar… -Besó la otra mejilla. –Que tan resistente puedes llegar a ser… -Acarició superficialmente los labios de su contraparte con los propios arrancando un suspiro de la cobriza. –Para dar cinco vueltas al jardín con un peso a cuestas… -Terminó de anudar una soga a su cintura y se separó sonriendo triunfal ante la cara de estupefacción que portaba la princesa de Uminari.

-¿Pero qué…? –Siguió con la mirada el largo de la soga y en la otra punta pudo distinguir un tronco de considerable grosor.

Ambas se encontraban en el jardín de palacio debido a sus entrenamientos matutinos. El sol apenas y lograba calentar el ambiente que se sentía ligeramente helado debido a la lluvia nocturna, pero eso no fue un impedimento para Fate quien seguía totalmente decidida a enseñar a Nanoha a defenderse. La idea de un ataque a palacio le rondaba todo el tiempo por la cabeza, y ante lo sucedido con Scrya, supo que no distaba de una posible realidad muy cercana, sentía las alarmas prendidas por lo que no dudó en sumarse a las investigaciones que se suscitaban con respecto al enemigo y que en ese momento se habían puesto en rigurosa marcha.

-No lo harás sola, yo estaré contigo a todo momento. –Sonrió intentando que el ceño fruncido de Nanoha se relajara.

-¿Entiendes qué es lo que me molesta? –Siseó con los ojos entrecerrados logrando que Fate tragara saliva.

-Emm… ¿está muy pesado? –Tanteó sus opciones, aunque también tenía la ligera sospecha de que lo que dijo poco o nada tenía que ver con su molestia.

-¡Tonta, salvaje! –Gritó con frustración empezando a correr siendo seguida de cerca por Fate, quien afirmaba sus sospechas sobre lo que molestaba a Nanoha.

-Pero así me quieres. –Bromeó intentando aligerar el ambiente.

-¡Cállate, quieres! –Respondió igual o más enojada.

-Aww, Nanohaaa… -Llamó con voz de niña chiquita aún sonriendo. Su meta era distraer a su querida pelirroja de los malos pensamientos que la rondaban y tratar de hacer un poco más llevadero el asunto de la defensa personal.

-¡Silencio! –Bramó haciendo que la sonrisa de Fate se ensanche al ver que sus objetivos eran logrados… a su manera. -¡Deja de sonreír de forma tan tonta! –Gritó al momento de girarse y encontrar la gran sonrisa de Fate interpretándola como burlona.

-Es inevitable. –Respondió simplemente, notando también como ya iban tres vueltas y la cobriza parecía apenas afectada añadiendo el hecho de que soltaba gran cantidad de aire al gritarle.

-¿Cómo dices? ¡Te estás burlando de mí! –Gruñó haciendo reír a Fate.

-No. Es inevitable sonreír así porque me encanta estar contigo, aunque me grites. –Dijo medio en broma medio enserio sacando un sonrojo en su acompañante.

-Eres una tonta. –Bufó girando el rostro.

-Sí, ya me lo has dicho. –Sonrió de nuevo.

-¡Tonta! –Gritó de nuevo.

-¿Estás enojada? –Preguntó con diversión pero no recibió respuesta. –Nee, Nanoha. –Llamó pero fue ignorada de nuevo. –Nanoha… Nanoha… Nanohaaa –Siguió.

-¿¡Qué!? –Explotó la cobriza.

-Ya diste las cinco vueltas. –Informó haciendo que Nanoha pare bruscamente para mirarla a los ojos de forma incrédula.

-¿¡Sólo para eso!? –Gritó con frustración mientras se desamarraba rápidamente el tronco atado a su cintura.

-Aww… no te enojes. –Fate esgrimió un tierno puchero que casi hace flaquear el enojo de Nanoha.

-Pues si me enojo es porque eres una tonta. –Se cruzó de brazos "ignorando" la presencia de Fate.

-Nanoha. –Llamó de nuevo pero la aludida solo sopló. –Aww… ¡Mi amor no te enojes! –Exclamó con fingido pesar sorprendiendo a Nanoha.

-¿Qué dijiste?...

-Dije… -Se acercó a la cobriza y al igual que más temprano, tomó su cintura y la acercó a ella para juntar sus frentes. –Mi amor no te enojes… -Repitió con dulzura ante el furioso sonrojo de Nanoha. Pronto una inmensa sonrisa se posó en los labios de la cobriza, contagiando a su compañera.

-Es… es la primera vez que me llamas así. –Susurró con asombro mientras pasaba los brazos por el cuello de la rubia.

-Pues espero que te guste ya que a mí me gustó y pienso repetirlo varias veces. –Habló con fingida arrogancia Fate haciendo reír a Nanoha.

-Tonta… -Murmuró acercando su rostro.

-Esta tonta te debe un beso… -Susurró en sus labios haciendo reír a Nanoha de nueva cuenta.

-Así que te diste cuenta, y yo que pensaba que eras una tonta. –Sonrió con gracia.

-¿Ya no lo piensas así?

-No… ahora solo eres una boba –Fate bufó. –Una boba muy linda. –Completó.

-Eso está mejor. –Fate sonrió y eliminó la distancia entre sus labios, tomándolos con suavidad y dulzura.

Nanoha afianzó en agarre en su cuello y apegó más su cuerpo mientras que Fate la abrazaba completamente por la cintura. El tiempo no pasaba ya para ellas y poco les importaba si el clima seguía igual de frío a pesar de que el sol ya había tomado una buena altura. Solo existían ellas dos y ese beso que las llenaba de un cálido sentimiento en el pecho. No planeaban separarse en un buen rato por lo que, cuando el aire faltaba tomaban una pequeña tregua, saciaban esa necesidad tan "estorbosa" y retomaban el beso con más fuerza.

Eso hasta que un carraspeo las interrumpió.

-Y yo que me había preocupado por la integridad de ambas al momento que se dejaron de escuchar los gritos. Esto me pasa por comedida. –Negó Hayate con una mano en la mejilla y con fingido pesar. Ambas al escuchar la voz se separaron bruscamente y sus rostros tomaron tonalidades profundas de carmesí.

-H-Hayate-chan… este… -Habló Nanoha pero Hayate interrumpió con una risita.

-No hay nada que añadir, Nanoha-chan. Yo fui la única que se emocionó al pensar que podría seguir ayudándolas con su tensión sexual. –Negó nuevamente ahora llevándose una mano a la frente en pose dramática.

-¡Hayate/Hayate-chan! –Gritaron ambas profundizando más el color en sus mejillas.

-Ay que sensibles.

-Deja eso y dinos, ¿para qué nos buscabas? –Preguntó Fate.

-Oh, eso… -Dijo Hayate poniéndose seria llamando la atención de Fate. –Venía para informarles que después del desayuno tendremos una reunión donde se verán los avances y la información recopilada, dependiendo de esto formularemos un plan de prevención, defensa y contraataque. –Fate asintió con seguridad y Nanoha también. –Una vez hecho esto ustedes dos irán al pueblo a conseguir información sobre el ataque a palacio.

-Está bien, ¿algo más? –Pregunto Nanoha.

-De mi parte nada más. Quizás tengan más trabajo después de la reunión. –Dijo retomando su habitual actitud la castaña.

-Entonces… vamos a desayunar. –Invitó Fate. Nanoha inconscientemente tomó su mano para acompañarla, gesto que no pasó desapercibido para Hayate que sonrió ampliamente con cierto dejo de maldad.

-Por cierto, tienen que contarme cómo es que pasaron de los insultos a los intercambios de saliva y tomadas cursis de manos. –Comentó con gracia al ver como ambas giraban inmediatamente con un furioso sonrojo en las mejillas.

-¡Hayate/Hayate-chan! –De nueva cuenta dijeron al unísono.

-Cómo extrañaba esto. –Seguido de una sonrisa divertida de la castaña.

Las tres caminaron entre risas y sonrojos hasta el gran comedor donde ya les esperaban todos los demás invitados.

Hayate miró la mesa con gran interés y notó muchas cosas que sin duda captaron su atención.

Primero que nada, y algo que le había encantado, era el inmenso amor que se veía en los ojos de las reinas para con sus esposas, sus hijas, sus invitados hasta sus sirvientes. Eso demostraba la alta calidad humana de ambas monarcas y eso explicaba, de cierta manera, la forma de ser tan leal y justa de Fate.

Segundo era el enorme problema en el que veía metida a su querida hermana mayor. Ya lo había previsto desde que estaban en Mid-Childa debido a la interacción entre ella y la guerrera escolta de Fate, por lo mismo sintió cierto recelo por dejar que Verossa las acompañe. Estaba dando tiempo a su hermana para decidirse ya que no veía bien que llene de esperanzas a dos excelentes personas para después partirle el corazón a una de estas. No le pasaba nada desapercibido la tensión entre Signum y Verossa, el nerviosismo de Shamal y algo que también llamó su atención era la mirada severa que le dirigía una muchacha peli-negra de ojos azules. ¿Acaso esa muchacha sabía algo o era algo de Signum?

Tercero era otro lío amoroso, esta vez de parte de la hermana menor de Fate, a quien distinguió como Alicia, que miraba constantemente a Micaiah de una manera anhelante que no podía ocultar. Por lo menos a ella no se lo podía ocultar. Micaiah en cambio seguía posando su vista en Fate, pero notó que algo había cambiado ligeramente, y no solo era el hecho de que Nanoha se encargaba de ser en cierta manera, posesiva con pequeños gestos, sino que algo en la mirada de la guerrera le llamaba la atención, es como si estuviese buscando algo. Era eso o una comparación podría ser más acertada, podía analizarlo pero tampoco podía saber que era exactamente lo que pensaba ella.

Por último, pero no menos importante. Carim estaba hermosa.

-¿Pasa algo? –Preguntó extrañada la rubia de ojos azul rey ante la sonrisa tan enigmática de Hayate.

-La estadía aquí será muy interesante. –Respondió ensanchando la sonrisa. Carim alzó una ceja. –Además… ¿ya te dije que te ves hermosa? –La castaña hizo bailar coquetamente sus cejas ganándose un codazo de una sonrojada Carim.

Hecho esto Hayate solo sonrió pero se dedicó a degustar lo alimentos en un silencio analítico. De nuevo su atención bailó en la mesa y se posó en la menor de la mesa. Sus profundos ojos azules seguían mirando de manera severa a su hermana pero en ellos notaba algo más. Parecía que una sombra opacaba lo que, estaba segura, en sus mejores días, el color de aquellos ojos era de un tono más brillante. Entonces tuvo curiosidad por saber que pasaba con aquella niña. Nunca le ha gustado ver la tristeza en las personas, conocidas o no, le disgustaba sobremanera y por eso intentaba, a su manera, de ayudarlas. Lo mismo quería para aquella niña.

-Si ya todos estamos listos, por favor acompáñenme al salón del trono. –La voz de Lindy hizo que dejara sus pensamientos para otro momento y se levantó dispuesta a seguirla. –Sieglinde… -Llamó y la peli-negra menor atendió con un firme asentimiento. Hayate guardó su nombre. –Si necesitas hacer algo más, lo entenderé. –Dijo con suavidad y Sieglinde asintió de nuevo.

-Muchas gracias, Majestad. Pero-

-Sieglinde, tranquila, yo me encargaré de informarte de todo una vez acabemos la reunión. –Hablo Signum con un tono de entendimiento que alivió en cierta manera a Sieglinde. Posó su mano en su hombro y sonrió sinceramente haciendo que la menor se sonrojara levemente y sonriera abiertamente.

-Por eso te amo tanto, mi querida Signum. –Ambas rieron ligeramente y la menor se perdió rápidamente por los pasillos.

Lo que la peli-rosa no notó, pero la castaña y levemente el peli-verde también, fue el gesto sumamente serio de Shamal al ver y escuchar a la peli-negra menor.

Sin ningún acontecimiento más, la comitiva llegó al salón donde esperaban dos personas más que al ver que entraban las reinas se pusieron en un pose firme de respeto y disciplina.

-Comandante Vice, Almirante Ingvalt. –Saludó Fate con amabilidad y ambos hombres sonrieron sinceramente.

Una vez todos presentes, se cerraron las puertas y un ambiente de seriedad se instaló.

-Dejando las formalidades, Vice, Ingvalt les presento a nuestro apoyo de parte de Mid-Childa. La canciller Hayate, el inspector Verossa, la cónsul Carim y la embajadora Shamal. –Los aludidos saludaron con una perfecta venia. –Y de parte del estado de Uminari, la princesa Nanoha. –Grácil, una reverencia fue dada y las presentaciones acabaron. –Por favor, procedan con sus informes. –Pidió Lindy y todos pusieron atención al momento que el castaño dio un paso enfrente.

-De acuerdo a la última reunión, hemos logrado obtener varios avistamientos de aquellos "encapuchados" muy cerca de la zona fronteriza entre Cranagan, Uminari y Al-Hazard. Pocos enfrentamientos se han dado pero lo alarmante de esto es la utilización de armas potencialmente letales que fueron capaces de dañar considerablemente a las tropas enfrentadas a pesar de que los superaban en número. –Esto hizo que todos se tensaran. Especialmente Fate al recordar la batalla en Talion. –Debido a la rareza de los artefactos, nos fijamos conseguir muestras para que sean estudiadas y así lo logramos. –Vice asintió a un sirviente que se hallaba apoyado cerca de la puerta y que cargaba un baúl entre las manos. Este se acercó y lo depositó enfrente de la reina, abrió lentamente el contenedor dejando ver piezas de metal en forma de "L" como las que Fate recordaba, pero viéndolas de cerca pudo ver que no eran planas sino cilíndricas en su parte más larga. Además de encontrar más de aquellos extraños dispositivos de poco tamaño pero que ocasionaban explosiones severas.

-Se parecen bastante a esas cosas en las que el primo Jail se la pasa el tiempo creando, modificando o inventando. –Comentó Alicia llamando la atención de todos.

-Explícate, Alicia. –Pidió Precia y su hija la miró con una sonrisa.

-Hace poco, cuando me dejaste visitar al primo- Pero Lindy la interrumpió.

-Espera, ¿saliste hasta Cranagan? ¿Cuándo pasó esto que no recuerdo haber dado el permiso necesario? –Preguntó descolocada y su esposa a su lado rió nerviosa.

-Emm… hace poco cuando tuviste que salir a reconocer personalmente los daños de uno de los pueblos aledaños debido a la plaga que acontecía. –Respondió Precia haciendo que Lindy abra la boca con incredulidad.

-¿La dejaste ir en mi ausencia? ¿Y si le pasaba algo? –Preguntó de nuevo intentando no alterarse.

-En eso yo insistí, madre. –Se metió Fate ganándose una mirada de Nanoha, Precia y Alicia como diciendo "no ayudas". –Por eso mandé a Arf con ella. –Completó con un puchero.

-Y no me pasó nada y aquí estoy, probablemente dando información valiosa, así que tranquila madre, ¿me dejarías continuar? –Añadió Alicia y Lindy suspiró dejando que hable. –Bien, como decía, cuando visité al primo Jail y nuestras mil primas. –Una gotita bajó por la sien de los presentes. –Me invitó a su laboratorio para explicarme más sobre los procesos que llevaban a cabo para obtener medicinas de las plantas, entonces vi en una de sus mesas algunos artefactos muy similares a estos, le pregunté que eran y él me sonrió diciendo que era un tipo de arma que estaba desarrollando para poder "ayudar de contrabando a mi querida prima Precia y su esposa". Es lo que dijo. –Se encogió de hombros mientras Precia sonreía con cariño y Lindy solo podía extrañarse ligeramente. –Entendí la frase que me dio, él pensaba en el bienestar de mamá pero sabía que aportar armas a nuestro reino implicaría meterse en la contienda perjudicando a su pueblo. El primo Jail puede estar medio loco pero es buena gente. –Añadió haciendo que Precia sonría dándole la razón.

-Si lo que dice la princesa Alicia es verdad, entonces el reino de Cranagan tiene un infiltrado o un traidor entre ellos, los cuales aportan armas al enemigo. –Razonó Vice.

-Eso está por averiguarse. Aún no me confío del "primo" Jail. –Dijo con sarcasmo infantil sorprendiendo y haciendo reír a la mayoría de los presentes.

-Una sugerencia sería que investiguen a Quattro. –Comentó de nuevo Alicia.

-¿Alguna razón? –Preguntó Fate.

-¿Qué me caiga mal es razón suficiente? –Contra-preguntó haciendo que su hermana ruede los ojos. –Broma, broma, no me quieras morder. –Saltó al ver como su hermana se acercaba dispuesta a darle un zape en la cabeza. –La verdadera razón es que algo en su mirada no me inspira confianza. Es como si guardara un profundo resentimiento constantemente. Además su actitud es cortante, mordaz e hipócrita. Es la peor de las mil primas. –Argumentó haciendo que todos se lo piensen.

-Está bien. ¿Algo que añadir Vice? –Preguntó Lindy.

-Nada más, Majestad. –Respondió y cedió la palabra al peli-verde almirante.

-De mi parte tenemos noticias alentadoras con respecto a la negociación con Uminari. –Nanoha entonces prestó más atención. –Según sus órdenes, hemos llamado al diálogo entre tropas exponiendo a los verdaderos enemigos y creando nuevos lazos de confraternidad. Nos llevó tiempo debido a las heridas frescas de batalla, pero se ha logrado que las zonas hostiles no sean más. Las armadas se retiren, junto a las nuestras por supuesto, y personalmente he hablado con el representante Takamachi Kyoya donde concretamos una nueva reunión donde se traten vías de apoyo entre las naciones con respecto a los recursos para las aldeas afectadas, así como atención y protección de ambos bandos. –Nanoha sonrió con orgullo por su hermano y eso vio el almirante por lo que también le sonrió amistosamente a la muchacha.

-Eso es excelente, Ingvalt. –Sonrió Lindy.

-Tengo que añadir que también me ha llegado una petición del representante como portavoz del regente. –Añadió captando la atención de ambas reinas. –Quiere concretar una reunión con usted para limar asperezas personalmente. –Ingvalt se tragó la risilla que pujaba por salir al ver la cara de conflicto de su reina y la cara de diversión de su segunda reina.

-Esto me huele a Momoko. –Murmuró divertida Precia riendo ligeramente. Nanoha quien estaba cerca también alcanzó a escuchar y acompañó en la risilla a la reina al entenderlo todo. –Ingvalt. –Llamó Precia con una sonrisa y el almirante la miró.

-¿Sí, mi Reina?

-Puedes llevar el mensaje de que esa reunión está aceptada, en unos días te daremos más detalles que debas informar. –Dijo y el hombre asintió solemne.

-¿Precia? –Sonó la voz asombrada de Lindy y su esposa rió.

-Vamos, ya era hora de que tengan que verse la cara. –Lindy gruñó con frustración. Dejando la guerra de lado, Shiro y ella nunca han podido llevarse "bien", ni siquiera en el corto período en el que estaban relativamente en paz cuando asumieron el trono. –Yo te acompañaré, cariño, así que tranquila y deja de gruñir que pareces animal. –Regañó suavemente haciendo que los demás sonrían.

-Eso sería todo. –Finalizó Ingvalt y las reinas asintieron. Entonces Micaiah tomó la palabra, Signum a su lado en forma de apoyo.

-Lamentamos mucho de nuestra parte el romper el ambiente tan acogedor que se ha formado con la excelente noticia del almirante Ingvalt. –Empezó la peli-negra bajando ligeramente el rostro. –Pero tenemos que dar nuestro informe y no es precisamente alentador.

-Hemos tomado el liderazgo con respecto a las investigaciones sobre la desaparición del cuerpo de Scrya junto al misterioso ataque. –Habló Signum y Shamal supo enseguida a donde llegaría esto por lo que hizo una mueca pero lo dejó ser. Hayate, Carim y Verossa se vieron extrañados por esto mientras que Fate tomaba de la mano a Nanoha al ver que se había alterado ligeramente ante la mención de su fallecido amigo. Alicia solo veía a Micaiah, analizando sus expresiones.

-Además del caso de Victoria Dahlgrün. –Añadió Micaiah haciendo que el ambiente, efectivamente, pierda ese tinte de paz que había adquirido con la noticia anterior.

-Primeramente, ¿qué tienen que decir con respecto a Victoria? –Preguntó Lindy con seriedad y un dejo de preocupación.

-La otrora capitana ahora está bajo el cuidado de la capitana de la guardia Sieglinde Jeremiah. Es ella quien vela por su seguridad, así como sus avances con respecto a su estado. –Aquello llamó la atención de Hayate, que enseguida ató cabos suponiendo que era de la niña de quien estaban hablando y que además, muy probablemente, la chica Victoria era alguien importante para la chiquilla y por eso yacía una sombra de tristeza en sus ojos. –Su último informe da a conocer que Victoria estuvo en manos de una persona de mediano rango, al parecer, amable para con ella, pero eso no se puede confirmar. Se sabe además de que sufrió abusos de parte de un puñado de esbirros durante tres semanas. –Intentó que su tono sea parejo y seco pero salió repleto de odio y enfado que no pasó desapercibido para nadie. –Debido a razones en concreto, pediría el cambio de custodia para Victoria. Pero no lo haré. –Dijo con tristeza oculta en sus palabras. Signum entendía por lo que no dijo nada, pero Alicia era otra cosa.

-¡Micaiah! Pero… -Exclamó. –"Esto no era lo que hablamos"- Dijo con su mirada pero Micaiah la ignoró.

-Un soldado tiene que hacer su trabajo y ella fue la única que se ofreció para el puesto, por lo tanto ahora tiene que llevarlo a cabo. –Explicó más a Alicia que a nadie más. –Es de las mejores que tenemos, ella sabrá llevarlo. –Dijo terminantemente haciendo que Alicia niegue y desvíe su mirada.

-Entiendo las razones y temo estar de acuerdo contigo. –Afirmó con cierto pesar Lindy. Alicia la miró dolida. –Asunto Victoria, terminado. Prosigan.

-Con respecto al ataque y el fallecimiento de Scrya, así como la desaparición de su cuerpo. –Empezó Signum y Nanoha hizo una mueca. –Se iniciarán investigaciones en el pueblo ante la posibilidad de testigos del suceso, esta misma se llevará a cabo con la ayuda de la princesa Fate. –Fate asintió ante la mirada de sus madres. –Se tienen varios supuestos con respecto a la ubicación que tomó el agresor… -Pausa ligera para tomar aire. –Así como la desaparición del cuerpo y estas van desde un ultraje departe de saqueadores hasta… hasta ser un "complot" –Lanzó la bomba y no tardó mucho antes de que Nanoha jadeara de la impresión.

-¿Qué quieres decir? –Preguntó intentando calmarse, Nanoha. Fate a su lado apretó su mano ligeramente, ella tampoco sabía a qué se refería su amiga.

-Aclaramos que en esto no figuramos a la princesa Nanoha. –Añadió mirando a Lindy quien se había puesto ligeramente tensa ante su interpretación de la noticia. –Y con el debido respeto a su amistad, princesa. –Miró a Nanoha para decir. –Pero nosotras no confiábamos en su escolta desde el principio. –Aquello dejó de piedra a la cobriza y Fate frunció el ceño. –Sus actitudes daban mucho de que pensar, y no nos referíamos sólo para con la princesa Fate, sino en general. Puedo dar fe de esto ya que yo también pasé tiempo conociéndolo en Mid-Childa. –Añadió Signum. Nanoha no pudo refutarlo, ella nunca o casi nunca le prestaba atención al muchacho y en Mid-Childa mucho menos debido a la presencia de Fate.

-Recordará usted aquel enfrentamiento el día que decidimos venir a Al-Hazard. –Habló Micaiah.

Entonces el recuerdo fluyó como agua en su mente:

"[…] Le pediré a Yuuno-kun informar a mi familia sobre esta decisión.- Nanoha regresó su mirada hacia el chico que yacía cabizbajo y tembloroso mientras apretaba sus puños, logrando extrañar a la pelirroja. -¿Yuuno-kun?-

-¿Y por qué no te puedo acompañar?- Preguntó dolido el muchacho haciendo que todas se asombren.

-Porque si tú me acompañas ¿Quién le avisará a mi familia?- Respondió suavemente Nanoha mientras se acercaba hacia el rubio.

-¿No se puede simplemente enviarle un mensaje?- Dijo ya un poco alterado. –No quiero que vayas sola, te podría pasar algo.

-¿Estás sugiriendo que le haríamos daño?- Saltó Fate, irritada por la reacción de rubio.

-No…- Agregó mordaz y en ese momento Micaiah entrecerró los ojos.

-Si no es así, ¿Por qué tan ansioso por acompañarla?- Intervino la peli-negra y Yuuno la miró. – ¿Acaso tienes miedo de algo? Y no me refiero a su seguridad…- Yuuno se tensó. -¿Alguna información que te interese?- Siguió.

-Chevelle-san, ¿haría el favor de explicarse?- Pidió Hayate, sorprendentemente siendo imparcial…por el momento.

-Nada… solo quería tantear el terreno…-Mintió ya que empezó a sospechar del muchacho cuando al hablar notó lo tenso que se ponía o las veces en que fruncía el ceño, pero no era su estilo acusar sin tener buenas bases así que solo lo mantendría vigilado."

Solo por las insinuaciones de Micaiah es que pudo analizar aquellas reacciones que antes no había prestado atención. Como lo tenso que se ponía a la hora de la comida y ante la presencia de las guerreras de Al-Hazard, así como las expresiones que intentaba reprimir ante el relato del inicio de la guerra.

Entonces lo vio como una clara posibilidad, ya no había como negarlo. Pero así como había la posibilidad de que sea cierto, también había la que no lo sea.

-Entiendo. Pero me mantendré imparcial en esto. –Dijo con simpleza y Signum asintió de acuerdo, al igual que Micaiah. No esperaban menos.

-Si el permiso es concedido por la princesa Nanoha, entonces pueden proseguir con su investigación. Tendrán que rendirme informes cada tres días, ¿está claro? –Ordenó Lindy y Signum junto a Micaiah se cuadraron.

-¡Como lo ordene! –Golpearon su pecho y ambas reinas asintieron.

-Para lo demás, Fate saldrás por la tarde a conseguir la información requerida. –Ordenó a su hija y esta asintió sin problemas.

-Lindy-dono, si no es problema, quisiera acompañarla. –Pidió Nanoha y Lindy lo pensó un momento.

-Si no te supone problema, entonces adelante. –Concedió y Nanoha también asintió con respeto. –Alicia, quisiera que vayas a "visitar al primo" Jail y corrobores o refutes tus suposiciones.

-¿Enserio? –Se extrañó un poco pero la ceja alzada de su madre la hizo rectificar. –Es decir, como ordenes.

-Saldrás en dos días, prepárate. Contigo irá… -

-Alteza, yo quisiera acompañar a la princesa Alicia. –Interrumpió Micaiah sorprendiendo a las reinas y la misma Alicia. Precia y Lindy se miraron momentáneamente ocultando su sonrisa de satisfacción. Hayate en su lugar alzó una ceja y soltó una carcajada corta que enseguida calló Carim.

-¿Quién se hará cargo de las investigaciones sobre el ataque, entonces? –Probó Lindy.

-Signum llevará a cabo estas investigaciones. Además cuenta con la ayuda de la princesa Fate y la princesa Nanoha. Y si se preocupa por Victoria, ella está bajo el cuidado de Sieglinde. –Añadió lo último previniendo cualquier otro rechazo. En verdad quería ser ella quien se asegurara de la seguridad de la princesa menor.

-Muy bien, pero también las acompañará Arf y si no es molestia quisiera que el inspector Verossa también ayudara. –Pidió la reina y Verossa se inclinó con respeto.

-Como guste, Harlaown-sama.

-Así como una parte del camino lo harán con Vice. –El hombre asintió junto a Micaiah. Alicia seguía debatiéndose entre el asombro y la alegría.

-Harlaown-sama, nosotras ofrecemos nuestro conocimiento sobre armas. Estamos a su disposición. –Se inclinó Hayate y Carim la imitó.

-Perfecto, ayudarían mucho a Signum. –Sonrió amablemente a las chicas y estas devolvieron la sonrisa. Signum asintió agradeciendo la consideración. –Shamal, quisiera que prestara sus conocimientos de medicina y ayude a la capitana Jeremiah con los cuidados hacia Victoria. –Pidió a la rubia y esta asintió decidida a ayudar.

-Ingvalt, querido, quisiera que vengas mañana para concretar la reunión de Lindy. –Habló Precia y todos rieron, excepto Lindy.

-Muy bien, eso es todo. Pueden retirarse. –Habló Lindy mientras se levantaba y tomaba la mano de su esposa. Cuando ambas salieron, los presentes restantes decidieron concertar ciertos detalles y salir.

Al mismo instante, un poco lejos de ahí, una escena se repetía.

-¡Suéltame! ¡Demonios, dime que no era enserio! –Gritaba cierta rubia de ojos esmeralda.

-¡Que no era enserio! ¡Jaja! –Fingía de nuevo cierta peli-negra. -¿Eso querías escuchar?

-Eres insoportable, ¿lo sabías? –Dijo en suspiro resignado.

-Gracias, ya me lo has dicho. –Respondía mientras seguía jalando a la rubia hasta llegar al jardín de rosas.

-¿Ese va a ser tu plan siempre? ¿Traerme aquí y ya? –Ironizó Victoria pero Sieglinde no dejó de "sonreír"

-Es esto o que empieces a secarte en la cama. –Rodó los ojos con sarcasmo y Victoria no dijo nada.

La rubia se sentó en el banco dispuesto cerca de sus rosas favoritas y miró a la nada mientras respiraba profundo tratando que el aroma de las rosas llenara sus pulmones.

Sieglinde la miraba de vez en cuando, tratando de no molestarla. Ese lugar se había vuelto como un campo neutro, se respetaba el silencio y la individualidad de ambas. Así había aprendido Sieglinde en poco tiempo. Victoria, sin embargo, seguía reacia a aceptar la presencia de la muchacha de ojos azules, pero empezaba a preferirla a ella en vez de cualquier otro del castillo.

No la soportaba, pero lo hacía. ¿Qué sentido tenía eso?

Ella la rechazaba, pero la chica no renunciaba. Le hacía la vida a cuadritos (o eso sospechaba) pero aun así permanecía a su lado. ¿Qué sentido compartían ambas?

-Oye…-Llamó de repente, sorprendiendo a Sieglinde que se hallaba entretenida con una lagartija en las hojas.

-Dime. ¿A qué se debe el milagro? –Conservó el tono juguetón pero no la miraba.

-¿Por qué lo haces? –Directo al grano. Sieglinde se tensó.

-¿Por qué hago qué?

-¿Por qué sigues insistiendo conmigo? –Concretó y la menor se dio la vuelta mirándola, esta vez de verdad.

-¿Por qué? –Calló un momento y retomó la máscara. –Quizás porque no tenga nada más que hacer o esté aburrida, quien sabe.

-No te creo. Sé bien que eres la capitana de la guardia y ahora tienen mucho movimiento, no hay lugar para tu "quizás porque no tenga nada más que hacer o esté aburrida" –Evidenció y Sieglinde se alteró pero no lo dejó ver.

-¿Me conoces? –Preguntó simplemente.

-No lo creo. –Respondió confusa. –Pocas cosas recuerdo de antes de que me secuestraran. –Añadió aun confundida.

-Si no me conoces, ¿por qué piensas que miento? –Preguntó nuevamente con un tono apagado que sorprendió a Victoria. –Es irónico, ¿sabes? Si te digo la verdad, no me crees y si te miento tampoco me crees. –Rió con poca gracia y Victoria recordó:

"–No te haré daño… nunca lo haría… por favor, Victoria, déjame estar para ti… -Pidió con la voz más dulce y calmada que podía.

-No te creo… -No lo gritó pero tampoco cedió."

-Ya… -Y no habló más, el recuerdo que llegó a su mente lo dijo todo para ella.

-Sieglinde… -Se escuchó una voz profunda que la llamaba con suavidad y la peli-negra atendía al llamado de la peli-rosa.

-Signum. –La menor sonrió y la mayor posó su mano en su cabeza mientras devolvía la sonrisa.

Victoria no entendía, pero algo en la escena la molestaba. Se puso a la defensiva inconscientemente.

-Tranquila, Victoria. –Pidió Signum y la miró por un momento sorprendiéndose de lo que encontró. –"Esa mirada… es de las mismas que me daba cuando nos veía a Sieg y a mí juntas"- Pensó sorprendida… después lo comentaría con ella, ahora tenía que darle los detalles de la reunión. –Hablaré con Sieglinde un momento, espero no te moleste. –Comentó sonriendo socarronamente. Victoria se molestó más y aun no entendía por qué.

-¿Acaso debería hacerlo? –Respondió con arrogancia e indiferencia. Signum solo negó con la cabeza.

-¿Pasó algo, cariño mío? –Y el modo de referirse a la peli-rosa terminó por descolocarla.

-Ahora te lo digo.

Muchas cosas no entendía. ¿Por qué aquella muchacha insistía tanto en "ayudarla"?, ¿Por qué se sentía tan perdida y a la vez tan en casa?, ¿Acaso ya se estaba acostumbrando a "su nuevo hogar?, ¿Por qué terminó en aquel castillo?, ¿Qué pasó?, ¿Acaso él la abandonó?, ¿Por qué le molestaba que la peli-rosa tenga tanta confianza con la peli-negra menor?

Y la más reciente.

¿Por qué sentía aquella escena y aquellos sentimientos tan familiares?

-Entiendo. –Escuchó de nuevo, cerca, la voz de quien estaba a su cargo.

-Confiamos en ti. –Signum sonrió tenuemente y ante la mirada tan cansada de la menor solo atinó a abrazarla. –Yo se que eres muy fuerte, terca, testaruda y muy inteligente. –Animó y la menor quien se aferraba a ese cuerpo tan cálido terminó por darle un puñetazo en el estómago para que se alejara.

-Ibas bien, ¿por qué siempre lo arruinas de alguna manera? –Sonrió retomando la máscara de indiferencia. Signum al verla suspiró con tristeza.

-Si no lo hago no soy yo, así que ¿quién eres tú? –Con esa frase se despidió dejando confundida a Sieglinde.

-¿Ya terminaste de babear por tu novia? –La voz mordaz de Victoria la despertó y extrañó.

Pero no dejaría que le afecte. O eso pretendería.

-¿Celosa? –Una carcajada corta después y ya tenía a la misma Victoria malhumorada de estos últimos días.

-Me importa poco. –Se giró intentando salir del jardín pero Sieglinde la tomó de la muñeca, parándola.

-No sin mí, señorita. –Sonrió un poco más real al recordar una escena casi similar…

-Nee, Victoria, ¿sigues enojada? –Preguntó tímidamente la muchacha mientras se acercaba lentamente a la rubia quien estaba recostada contra un árbol, cruzada de brazos y un puchero en sus labios.

-¿Debería estarlo? –Replicó con muy mal camuflada molestia.

-Mmm ¿no? –Titubeo.

-¡Bien! Ahí tienes tu respuesta. –Gruñó la rubia y a peli-negra sonrió quedamente. Se le hacía graciosa la escena en cierta manera.

-Pero no entiendo que pasó. Hace un momento estabas bien, hasta cuando vino mi querida Signum estabas bien, me abrazó y te pusiste así… ohh… -Analizó en voz alta y sonrió pícara. -¿Celosa? –Preguntó en broma, pero Victoria se giró rápidamente dispuesta a irse para así ocultar su sonrojo. –Hey, ¿a dónde sin mí? –Rió divertida y entonces procedió a abrazar a la rubia por la cintura.

-Eres una insoportable a veces, ¿lo sabías? –Dijo con fingida molestia pero se dejó abrazar.

La menor pudo ver el cariño en sus ojos.

Por un momento se quedó perdida en aquel recuerdo pero entonces subió la mirada y lo único que encontraba en aquellas esmeraldas era confusión y molestia. El dolor en su pecho la hizo regresar completamente a la realidad, así que corrigió su postura y sonrió como si nada.

-¿La llevo a su cuarto, distinguida dama? –Preguntó con fingida caballerosidad.

-Púdrete. –Rodó los ojos y a pesar de la respuesta, le pareció gracioso a la menor. –Pero sí. –Cedió ahora logrando que Sieglinde ría abiertamente.

Victoria no entendía muchas cosas.

Pero empezaba a aceptar que… prefería aquella sincera sonrisa.

Al-Hazard, Pueblo adjunto, Horas de la tarde.

-¿Qué se supone que hacemos? –Preguntó Nanoha, realmente perdida.

Ya habían dado vueltas por el mismo lugar al menos unas siete veces. Los pueblerinos ya las veían extrañados y algunos ligeramente divertidos. Otros, sin embargo, las miraban con seriedad y a Nanoha con resentimiento.

La misma sentía esas miradas y un escalofrío subía por su espalda. No le agradaba para nada seguir ahí, tenía cierto mal presentimiento con respecto a esas miradas.

-Busco el punto exacto. –Se limitó a responder Fate mientras subía a un árbol.

-Mira que aún nos faltan otros tres puntos que nos fijó inspeccionar Micaiah-san, a este paso nos alcanzará la noche. –Expuso Nanoha pero Fate seguía sin hacer caso. –Agh, es caso perdido contigo. –Suspiró con cansancio, entonces sintió como una manito jalaba su vestido.

Dio vuelta para ver quien la llamaba y se encontró con una pequeña niña de poco más de cuatro años. Pero lo que vio no le gustó, la pequeña vestía harapos y parecía estar lastimada en sus bracitos y piernitas. La suciedad en su rostro y ropa demostraba que no era solo de ese día, parecía que la niña llevaba así mucho tiempo. Miró sus ojos, extraños pero a su parecer hermosos, ya que uno era de color verde brillante y el otro era de un rojo sangre casi igual al tono de Fate. Su cabello era rubio a pesar de que la suciedad lo opacaba. Y a pesar de todo se derritió por aquella niña, algo la llamaba a protegerla. Sus facciones preocupadas llamaron su atención.

-¿Sí? –Preguntó con dulzura y la niña se sorprendió ligeramente, pero su preocupación no cedió.

-No debería estar aquí. –Dijo con su vocecita y Nanoha la miró extrañada. –Por favor, Vivio no quiere que le pase algo. –Pidió, alarmando a Nanoha. Ella sabía muy bien, los niños son inocentes pero eso no los hace bobos.

-¿Por qué lo dices?

-Aquí hay gente mala, Vivio sabe eso. Por favor váyase ahora, usted parece una buena persona. Vivio no quiere que la lastimen. –Insistió jalando con más fuerza el vestido de la cobriza intentado alejarla de ese lugar.

Entonces las miradas cobraron fuerza y Nanoha lo supo. No estaban seguras, la pequeña se lo estaba advirtiendo y de por sí, que una pequeña de su edad se lo advirtiera era demasiado malo.

-¡Fate-chan! –Llamó con urgencia y la rubia asomó su rostro por una rama, asustando a la niña que se aferró a la pierna de Nanoha. –Está bien cariño, ella no es mala. –Evitó decirle que vaya a un lugar seguro porque le sonaba estúpido y obvio también la mención de padres ya que la apariencia de la niña hablaba por sí sola. La pequeña era huérfana. –Fate-chan, debemos irnos. –Dijo con seriedad y de reojo miró como algunos de esos hombres que la veían mal, se estaban levantando.

-¿Sucede algo? –La rubia bajó y miró con preocupación a la cobriza.

-Princesa… váyase…por favor… -Rogó Vivio, sorprendentemente a Nanoha, no a Fate como hubiera pensado.

-Pasa que tienen que advertirnos para darnos cuenta del peligro. –Siseó Nanoha poniéndose en pose defensiva.

-¡Vaya! ¿Pero qué tenemos aquí? ¿Acaso no son las dos hermosuras que tienen Uminari y Al-Hazard como princesas? –Habló un grotesco hombre de apariencia descuidada mientras se acercaba peligrosamente.

-Vivio lo dijo… ya es tarde…le van hacer daño. –La pequeña sollozó, partiendo el corazón de ambas.

-¡Cállate, mocosa! ¡Sólo eres una rata de calle que nadie quiere! ¿Verdad, huérfana? –Se burló sin asco aquel sujeto mientras sus compinches reían estúpidamente.

-Aquí la única rata que veo, eres tú. –Siseó con odio Fate mientras se ponía en guardia tomando ligeramente el mango de su rapier.

-Pero miren, la lindura tiene agallas. Mmm, me encantas… ya quisiera escucharte gritar de otra manera más…deliciosa… -Comentó mientras se llevaba una mano a su miembro de manera obscena. Aquel comentario hizo hervir la sangre de Nanoha, quien también posó su mano en la espada que Fate le había dado en caso de emergencia.

-Estoy de acuerdo contigo, ¿qué tal si nos la repartimos? Tú te quedas con la rubia y yo con la pelirroja… -Se sumó otro que se recargaba con compañerismo en el hombro del otro. –Mmm de solo verla ya me siento duro.

-Qué asco me dan. –Dijo la rubia mientras desenvainaba su rapier y con rapidez rebanaba la pierna del sujeto haciendo que este soltara un alarido. Sus ojos brillaban de manera asesina.

-"Como aquella vez" –Recordó Nanoha, sintió algo de miedo ante la mirada que portaba Fate pero al mismo tiempo se sentía segura. Sintió como la pequeña se aferraba más fuerte a su pierna entonces bajó su mirada y acarició la mejilla de la pequeña con dulzura tal que la niña la miró con atención y anhelo. –Tranquila, todo estará bien.

-¡Nanoha! –Escuchó el grito de advertencia de Fate y reaccionó rápidamente para esquivar la espada que se dirigía a su cuello.

Al parecer, en el poco tiempo que se distrajo con la pequeña, un puñado de enemigos había aparecido. Uno de los tipos ya intentó rebanarle el cuello pero pudo reaccionar bien. Tomó a la niña y la puso cerca del árbol donde había subido Fate.

-Si pudieses subir a ese árbol me harías un gran favor. –Sonrió y la niña asintió decidida, subió al árbol con impresionante agilidad para su edad.

-¡No te distraigas! –Escuchó de nuevo a Fate y miró enfrente donde un tipo la miraba con morbo.

-Vamos a disfrutar de tu hermoso cuerpo… -Se relamió los labios haciendo enfurecer a Nanoha.

-Ya quisieras. –Bufó y atacó de manera rápida pero ligeramente torpe debido a la poca práctica con la espada.

-Ya veras, pronto te tendré debajo de mí pidiendo por más. –Aquel tipo giró la espada inesperadamente logrando un ligero corte en su antebrazo.

-Sigue soñando. –Respondió con una ágil patada que le giró el rostro y aturdió lo suficiente como para rebanarle la cabeza. Se sorprendió no sintiendo nada más que odio hacia aquella miserable existencia y se preparó para el siguiente.

Fate por su lado ya había desaparecido a cuatro tipos e iba por el quinto de aquella decena de malnacidos.

Se sentía extremadamente furiosa, no permitiría que ningún bastardo hablara tan asquerosamente de Nanoha. Primero le cortaba la lengua. Entonces en su estado de furia asesina giró buscando a Nanoha y la encontró despachando a otro inculto que la subestimó. Sonrió orgullosa de que, a pesar del poco tiempo, el entrenamiento había dado fruto. Puso atención al campo y notó que solo faltaban tres tipejos más. Se abalanzó hacia el primer estúpido que se creyó listo y en tres movimientos lo dejó inútil, lo mismo para el segundo y para cuando se disponía a ir por el tercero se asombró al ver que Nanoha ya lo había hecho pagar.

Ambas se miraron aliviadas de estar bien, o eso pensaron hasta que un gritito las hizo regresar la mirada hacia el árbol donde Nanoha había dejado a la pequeña y encontrar con horror que un bastardo que no contaron la tenía agarrada del cabello y una daga amenazaba con lastimarla.

-¡Hasta aquí llegan con su delirio de heroínas, malnacidas! –Gritó enfurecido mientras jalaba los cabellos de la niña haciéndola llorar.

Nanoha sintió su sangre helarse ante lo que veía y escuchaba, apretó fuerte los puños y como si un odio profundo la poseyera, el brillo desapareció de sus ojos.

-Más te vale soltarla, imbécil. –Su voz sonó tan fría que el tipo sintió miedo de solo escucharla.

-No me vengas con esas estupideces, aquí yo tengo la ventaja. –El temblor en su voz solo lo dejó como un estúpido ante la cobriza que se acercaba lentamente.

-Suéltala ahora y quizás no sufras mucho. –Amenazó Nanoha mientras se fijaba a su alrededor.

-Yo que tú le hago caso. –Dijo Fate, aún sin el brillo en sus ojos, sangre adornaba su rostro dándole un aspecto más terrorífico.

-¿Qué mierda son? ¡Son unos malditos demonios! –Gritó asustado y clavando sin querer la punta de la daga en el bracito de la pequeña que enseguida gritó de dolor. -¡Cállate, rata! –Error número dos, cachetear a la pequeña para callarla.

-Pero mira quién habla… -Escuchó la voz fría de Nanoha justo en su oído y después sintió como su cuello era fuertemente presionado y doblado. –El demonio hablando de demonios… -Apretó más haciendo que el tipo suelte a la niña y esta se aleje aún llorando. –Entonces espero que te hagan una fiesta de bienvenida en el infierno. –Un apretón más y el tipo intentaba gritar el sentir sus músculos a punto de desgarrarse. Un giro y un crack terminaron con aquel circo.

-¿P-princesa? –Dijo con voz temerosa la niña al acercarse a la cobriza que seguía mirando con furia el cadáver del tipo que la había raptado.

Aquella voz hizo que el brillo en los ojos de ambas volviera, asombrándose ligeramente por lo ocurrido. Ambas se acercaron a la niña que a pesar de todo las veía con un brillo en los ojos.

-Cariño… por dios…-Murmuró Nanoha al ver la herida en su bracito y la niña negó suavemente.

-No es nada, muchas gracias, princesa. –Posó una manito en la mejilla de Nanoha mientras sonreía como solo un niño puede hacer. Tal escena enterneció a ambas.

-Descuida, pequeña, a partir de ahora nosotras te protegeremos. –Dijo Fate y la niña la miró confundida. Fate sonrió con similar dulzura que Nanoha y acarició la cabeza de la niña. –Ahora nosotras vamos a estar para ti, siempre. –Prometió y la niña pareció captarlo por lo que se puso a llorar mientras se aferraba a ambas como si su vida dependiera de ello.

-Esto sin duda es motivo de más investigación. –Comentó Nanoha una vez que la pequeña se había dormido en brazos de Fate después de tanto llorar.

-Sin duda. –Empezó a caminar con la niña entre sus brazos y mirándola con cariño. –No vamos con las manos vacías tampoco.

-Tienes razón, nyahaha. A Fate-chan le queda muy bien el rol de madre. –Halagó la cobriza mientras pasaban la puerta del castillo logrando un pequeño sonrojo en Fate.

-Pues pienso que a ti también te queda bien. –Devolvió con cariño para después besar la frente de Nanoha. –Me has enorgullecido hoy, eres por mucho la mejor alumna que he tenido. –Rió con gracia contagiando a su compañera.

-Todo sea por proteger lo que amo. –Dijo y miró a Fate junto a la pequeña Vivio en brazos. Acarició el rostro de la pequeña con dulzura. –No sé cómo, pero ya siento que te amo también, así que estaremos para ti, para protegerte…

-Porque esta pequeña se lo merece. –Acompañó Fate. –Se merece una segunda oportunidad.


Un poco más largo... o todo lo que me dio el sueño xDD

Amenazas de muerte? Opiniones? Confesiones locas? No importa, quisieras saberlas! jaja!

Fate-Escarlata: Eso es amor :'3 jajaja y algo de drama de novela mexicana tenía que meter, quien mejor que Shamal para eso? :v jajajaja descuida que ya se va a arreglar :3 con lo del huron piensa esto, si sigue vivo lo podemos matar mas bonito(? :3 y no te preocupes mi amorsh, que para san forever alone tendras todo el chocolate que desees(?) :v jajajajaja

Haru: Ahi le intento! jajajaja espero que te guste :3

Yo. wiiin. 3: Y dale duro de mi parte tb -3- jajajajaja ohhh de seguro que si es el pato Donald :v siempre es el(? :v hablando de fechas xD normalmente los subo los sabados pero tengo muchas cosas que me quitan el tiempo de inspiracion D: asi sera hasta mediados de Marzo asi que no te podria dar fechas por ahora :C

Danny: Awww muchas gracias! :D en verdad aprecio y me encanta tu apoyo :3 seguiré dando lo mejor de mi asi que cuidate mucho y saludos :D

Presi: Casi cometo homicidio? :OOO oh mai gah :v jajajaja dat logic! xD espera que llegues de viaje y veras mis actualizaciones :3 cuidate mi querida presi :D

Shirei-Kan: JAJAJAJAJAJA no tienes idea de cuanto me rei con tu review! apenas me llegó me mate de risa! jajaja ay dios que buena xD aqui la conti, no demore mucho y epsero te guste :D

Fer: Muchas gracias por tu apoyo! :D ahi le dare duro jeje espero que te guste el cap, saludos :)

SakuraDakota: jajajajajajaa yo tb lo pense despues dije nah(? xD uy si soy muy malota tb 3:) jajajaja ay ese huron :'3 ni muerto deja en paz pero bueh! gracias ya acabe examenes con un rotundo exito xD xq soy bn pinche noria :v ok nooo al caso, espero actualizar mas seguido en ese respiro, nos leemos ;)

Patry: Enserio? jajajaja enserio deberia haber un club anti huron creo que llenariamos la cuota de participantes rapidamente owo xD gracias por seguir leyendo! espero este tb te guste, saludos y cuidate :D

NanoFate24: Tu tierno spanglish TwT ademas hay vacantes para el puesto de hacer entrar en razón a Victoria, te anotas? xD jajajaja What? Se necesita drama de telenovela de vez en cuando! :v y de hecho me parece que tu idea se acerca mucho a lo que habia pensado ._. mas NanoFate, ya me arreglare con Shamal xD para reparar un poco su imagen (ups :v) el mapache ya hacia falta! hasta para mi T_T y por qué todos sospechan del primo Jail? :C jajajaja ok no pero tu propuesta esta interesante :O espero leerte pronto, saludos!

Marisol21: No demore mucho! eso es bueno! encima traigo NanoFate desde el comienzo :'3 algo bueno hice, dormire bien esta noche(? xD espero que te siga atrapando :3 saludos y abrazos

Oh si, me olvidé decirlo más arriba pero, HELL YES! YA ACABÉ LOS PINCHES EXAMENES! relax :3 por el momento que después se viene lo peor e_e pero bueno ahí le vamos! xD

Hasta la próxima! (que con suerte será muy próxima :v) -w-