En el capitulo anterior:

Kyouya se salió de ella dándole besos suaves por todo el rostro, y ella se dejaba querer. Se salieron de la bañera y se secaron.

No te preocupes por nada – dijo Kyouya – Mañana ya verás como todo se arregla –

Eso espero – dijo ella mientras se colgaba de su cuello y depositaba un dulce beso en sus labios masculinos – Te quiero

Te quiero, preciosa – dijo él, abrazándola por la cintura.

Capitulo 14:

Una nueva mañana llego a la casa de los Ootori, y el sonido del despertador hizo que Haruhi se despertara con dificultad. Esos días se descanso le habían pasado huella y ahora tenía que volver a las clases. Apagó el despertador y se acurrucó un poco más en la cama, para tener unos segundos de paz antes de levantarse. Pero no contaba con una pequeña sorpresa a su lado, pues había un bulto del tamaño de una persona en su cama.

Encendió la luz y vio que era Kyouya, profundamente dormido, a su lado. Ella no recordaba haberse ido a dormir con él, así que supuso que se habría metido en su cama mientras ella dormía. Rió ante semejante pensamiento y se preguntó la hora a la que el chico se había ido a dormir. Intentó despertarlo, ya que él también debía ir a clases.

Kyouya… - dijo con suavidad, acariciando su rostro. Pudo ver como el chico fruncía el ceño un poco al notar que lo levantaban, pero cuando vio que era Haruhi quien lo llamaba, esbozó una sonrisa en sus labios.

¿Haruhi? – Dijo en un susurro, y la chica le dio un leve beso en los labios - ¿Qué hora es? – preguntó mientras bostezaba levemente.

La hora de levantarse para ir a clases – dijo ella, con una sonrisa.

Hoy ya vas a ir, ¿no? – dijo ya completamente despierto, algo raro en él el levantarse del tirón.

Si, ya estoy recuperada, además de que va siendo hora de enfrentar a Hikaru – dijo ella, y su sonrisa se esfumó de su rostro.

No te preocupes – dijo Kyouya mientras la abrazaba – Seguro que se arregla, y si no me llamas y lo arreglamos entre los tres, ¿de acuerdo? – Haruhi asintió.

Por cierto, ¿Cómo es que has amanecido aquí? – preguntó ella con picardía.

Bueno…estaba en el portátil y eran las dos de la mañana. Me iba a dormir, pero pensé que sería más divertido dormir contigo, ya que pronto tendrás que volver a tu casa, aunque por mi te quedabas aquí– dijo él con una sonrisa, dándole un suave beso en los labios - ¿Te ha molestado? – dijo ahora algo preocupado.

Que va, me ha hecho gracia despertar y verte aquí – dijo ella, acariciando su rostro. Se besaron de nuevo con suavidad.

Kyouya se fue a su habitación para ducharse y cambiarse, mientras ella hacía lo propio en su habitación. Luego desayunaron y se fueron hacia la escuela, para afrontar otro día de clases y alguna que otra cosa más.

Mientras tanto, en otro lugar, un chico pelirrojo pensaba y recordaba lo sucedido el día anterior.

Flash back

Kaoru llegó con rapidez a su casa, para ver a su hermano y hablar con él. Entró en la casa y lo buscó por toda la casa, sin lograr localizarlo al principio. Habló con los sirvientes y estos le dijeron que su hermano se encontraba en la zona de la piscina, y que no se había movido de allí en todo el tiempo que llevaba en la casa.

¡Hikaru! – Gritó Kaoru mientras llegaba a la piscina y veía a su hermano sentado sobre una de las tumbonas – Hikaru, te estaba buscando –

Pues ya me has encontrado – dijo este con la cabeza entre los brazos, sin levantar la mirada hacia su hermano.

Hikaru, ¿Qué hiciste? – Preguntó Kaoru - ¿Por qué? –

- Hikaru no contestaba, y su hermano empezaba a impacientarse.

Hikaru… -

No lo sé – dijo finalmente, levantando la cabeza y mostrando un rostro lleno de desolación – No sé por qué lo hice –

Pero eres consciente de la situación, ¿no? –

Ahora si, en ese momento fue como si tuviera una venda delante de los ojos y no viera lo que estaba haciendo… ¡dios! Estaba obligando a Haruhi a que me besara… -

El silencio se hizo presente en ese momento, ninguno de los dos sabia como seguir la conversación. Kaoru sabía que tenía que hacer entrar en razón a su hermano, pero no sabia como abordar el tema, ya que mostraba remordimientos, y su rostro reflejaba desesperación al pensar en lo ocurrido.

De seguro me odia… -

No Hikaru, ella no es de odiar –

Pero es que aun no entiendo como fui capaz –

Estabas celoso – dijo Kaoru, y su hermano lo miró con detenimiento – Estabas celoso de que Kyouya estuviera con Haruhi de un modo distinto al resto del club. Sentías que eras desplazado de su lado y querías mantenerla a tu lado, pero no lo hiciste del mejor método –

¿Por qué piensas así? –

Porque yo también quiero a Haruhi, y se que a veces la felicidad de la persona que quieres no va contigo, sino con otra persona, y debes dejarla marchar –

Pero, pero… -

No Hikaru – dijo su hermano con suavidad mientras se sentaba a su lado – Haruhi ya hizo su elección, y puedo decirte que ambos se corresponden de igual manera. Nunca había visto a Kyouya-sempai así, y puedo decirte que no le hará daño a Haruhi –

Yo solo quería estar con ella –

Pero puedes estar aunque no sea de esa manera, que esté con Kyouya no significa que vayamos a dejar de ser amigos ni nada por el estilo, así que no te preocupes –

¿Crees que podre hablar con ella y arreglar todo esto? – pregunto Hikaru tras unos segundos de silencio, con voz llena de temor.

Claro que si, seguro que ella no quiere estar mal contigo y quiere seguir teniendo tu amistad – dijo Kaoru, tranquilizando a su hermano – Ahora vamos a descansar, que lo necesitas, y ya mañana vemos como podéis hablar –

Ambos se fueron al interior de la casa, a esperar que pasara aquel mal día y llegara el siguiente.

Fin del flash back

Kaoru miraba a través de la ventana de su limusina, mientras sentía los nervios de su hermano mayor a kilómetros de distancia. Mientras Hikaru, pensaba mil y una formas de abordar a Haruhi sin asustarla para hablar con ella y arreglar todo el asunto. Miraba nervioso a todos lados, mientras el camino a la escuela se le hacía cada vez más largo. Trago saliva, mientras movía nerviosamente sus piernas, gesto que acabó por poner nervioso a su hermano gemelo.

Hikaru, tranquilízate – dijo Kaoru, algo molesto.

No puedo hermano, si no quiere saber nada de mí… -

Ya verás cómo no es así – dijo Kaoru en modo tranquilizador – Haruhi es muy compresiva, y seguro que te perdona.

Eso espero – dijo Hikaru, intentado sonreír, aunque solo le salió una mueca extraña y muy fea, y Kaoru se asusto un poco al ver la expresión de su cara, pero lo disimulo bien.

Llegaron a la escuela y vieron a Mori y Honey llegar, a quienes saludaron mientras un grupo de chicas los rodeaban y suspiraban extasiadas. Luego fueron hacia su aula, y vieron que Haruhi aun no había llegado. Hikaru esperaba nervioso, aunque sabía que no podría hablar con ella hasta después de las clases, mientras Kaoru lo miraba y suspiraba de desesperación hacia su hermano.

Mientras tanto, Kyouya y Haruhi iban en limusina hacia la escuela. Aunque ella había intentado negarse a que la llevara, acabo cediendo ante la insistencia de él. Iban con las manos entrelazadas y se miraban de vez en cuando para darse algún beso suave.

Te dije que no hacía falta traerme, podría haber cogido un transporte público – dijo ella, nuevamente.

No Haruhi, si estas en mi casa estos días, tienes que venir conmigo – dijo él, y antes de que ella dijera nada, la besó con pasión, para así que no pudiera decir nada. Sus lenguas jugaron y las manos de él la acariciaron, antes de separarse.

No vale que hagas eso – dijo ella, con la respiración agitada tras el beso.

¿Por qué? – pregunto él con inocencia fingida.

Ya lo sabes – dijo ella con una sonrisa – Ya llegamos, ¿Qué diremos cuando pregunten que por que venimos juntos? – preguntó ella de repente.

Pues… - él empezó a pensar rápidamente, hasta que hallo la respuesta más simple – Pues que nos encontramos por el camino –

Bajaron de la limusina, y una masa de chicas fueron hacia ellos, muchas eran de las que solían solicitar a Haruhi en el club, así que se alegraron de ver de nuevo a su host preferido. Le preguntaron por su salud, y ella respondió que ya estaba mejor y que volvía para no perderse más clases, lo que hizo que las chicas suspiraran ante su sentido de la responsabilidad.

Kyouya se había ido hacia su salón, pasando por el aula de Haruhi mientras iba y echando un rápido vistazo sin ser visto. Allí vio a los gemelos y sus ganas de pegar a Hikaru se hicieron presentes, pero recordó que ella quería arreglar el asunto, así que se sereno y fue hacia su clase.

Haruhi fue hacia su clase y allí vio a los gemelos, uno hablando con un compañero de clase, y el otro sobre su asiento con la cabeza gacha. No quiso molestarlo, ya que era mejor hablar luego de las clases.

Hola Haruhi – dijo Kaoru acercándose a ella, Hikaru escucho a su hermano, pero no levantó aun la cabeza, no tenía fuerzas para mirarla a la cara.

Hola Kaoru – dijo ella, respondiendo al saludo del gemelo.

¿Cómo amaneciste? –

Bastante mejor, ya no hay restos de que estuve enferma ni nada – dijo ella con una sonrisa, y las llamas de "Moe!" resonaron en todo el salón.

Estupendo – dijo él mientras se acercaba a ella y le dijo en el oído – Hikaru quiere hablar contigo –

Y yo con él – dijo ella igual de bajito.

Muy bien, pues espero que podáis arreglarlo todo luego – dijo él con una sonrisa.

Las clases pasaron rápidas para todos y ya pronto llegaba la hora de ir al club. Haruhi comía en los jardines con sus compañeros de club, aunque faltaban os gemelos, quienes se retrasaban con su comida. Llegaron al poco rato, y Hikaru se preparó para hablar con la chica, quien charlaba con Honey tranquilamente.

Haruhi – la llamo lo suficientemente alto para que se enterara, pero que no se notara su nerviosismo. La chica lo miró.

¿Sí? –

¿Podemos hablar un momento? –

Claro – dijo ella mientras miraba a Kyouya con disimulo y este le sonreía disimuladamente, y nadie más vio aquella mirada ni aquella sonrisa.

Fueron hasta un árbol cercano. Allí, Hikaru se puso a dar vueltas de un lado para otro mientras Haruhi se recostaba sobre el tronco del árbol de cerezo y miraba al chico, el cual no sabía cómo empezar a hablar. La miraba, iba a hablar, pero se callaba y seguía dando vueltas. Así hasta que Haruhi decidió que ya había esperado bastante por el nerviosismo del chico, que también empezaba a llegar a ella.

Hikaru, ¿Qué querías decirme? – dijo ella, tratando que el chico se decidiera a hablar.

Haruhi yo… - dijo él. De pronto de paró y se puso de rodillas frente a la chica, la cual lo miró de forma extraña - ¡perdóname! No sabía lo que pasaba en ese momento, de verdad… -

Hikaru… -

Es que me daba miedo perder tu amistad, y lo que siento por ti es muy fuerte, es una amistad muy fuerte –

Hikaru… -

Creí que estando con Kyouya-sempai te alejarías de mi y dejarías de ser nuestro "juguete", tenía miedo y siento muchísimo como me comporte –

¡Hikaru! – Dijo ella, levantando la voz un poco para que el chico se callara – No te preocupes más, con que hablemos tranquilamente y se arregle esto es suficiente –

Pero Haruhi, lo que hice fue imperdonable – dijo Hikaru, aun sin atreverse a subir la cabeza.

Hikaru, entiendo que te sientas desplazado, pero no tienes que sentirte así – dijo ella con calma, pues ya estaba más tranquila – Sois mis amigos, todos los del club, y no pienso quitaros de mi vida porque Kyouya ocupe mi corazón –

¿De… de verdad? – dijo él, ya levantando la mirada.

Pues claro que si – dijo ella, con una sonrisa, que poco a poco fue llevaba también al rostro del chico.

Todo se aclaró finalmente, y regresaron junto a los demás como si nada hubiera pasado. Todos celebraron que se había aclarado el asunto. Kyouya aun estaba algo molesto por lo ocurrido, pero disimuló por ella, al igual que lo olvidaría por ella. Comieron entre risas y bromas, y llegó el momento de ir al club para prepararse. Allí se vistieron de acuerdo al cosplay de ese día, que consistía en ir vestidos como si estuvieran en el Londres del siglo XIX.

Además, ese día, les dirían a todos que Haruhi era una chica, y por ello, estaba muy nerviosa. Entre todos ya habían decidió que era mejor que ella fuera declarada mujer oficialmente ante toda la escuela, y que dejase de ocultar su sexo. Con algo de suerte, no la expulsarían por mentir, ya que el director estaba al corriente de que era mujer. Aun no sabían cómo lo iban a decir, pero sería durante esa tarde, a ser posible al principio de las actividades del club, para que así las chicas no se sintieran mas engañadas aun. Aunque eso supondría una pérdida de ganancias en ese día, según Kyouya.

Haruhi se cambiada de ropa mientras se colocaba su cosplay en la habitación de al lado, cuando sintió unos brazos alrededor de su cintura.

Hola… - dijo Kyouya en su oído, en un susurro.

Hola – respondió ella, mientras sentía la respiración del chico en su nuca.

¿Nerviosa? –

No sabes cuánto, siento que van a pensar que las hemos estado engañando todo este tiempo –

No te preocupes, seguro que todo sale bien –

Eso espero – dijo ella mientras se daba la vuelta y depositaba un suave beso en los labios de él, gesto que el chico correspondió. Se separaron y fueron hacia el club.

Ya estaban todos listos cuando las chicas empezaron a llegar. Los chicos fueron yendo a sus sitios, cuando Kyouya se aclaró la voz y pidió la palabra para hablar ante todas las chicas allí presentes, las cuales lo miraban con entusiasmo y alguna con deseo, cosa que no gustó mucho a Haruhi.

Buenas tardes, queridas clientas – todas suspiraron al ver al rey de las sombras con aquella sonrisa que exhibía – Hoy es un día un tanto especial, ya vamos a revelarles algo que no se había dicho antes – las chicas prestaban más atención que antes ante estas palabras del chico – Es sobre Haruhi –

La chica fue hacia él, mientras sentía las miradas de todas las chicas sobre ella, algunas la miraban con curiosidad, otras con una sonrisa en la cara. Llegó hasta donde estaba Kyouya y se situó a su lado, ya que era ella quien diría la noticia.

Ya puedes hablar Haruhi – dijo Kyouya cediéndole la palabra y regalándole una sonrisa leve solo percibida por ella.

Bueno, buenas tardes chicas – dijo ella, aclarándose la voz – Primero de todo es decirles que nunca quise ocultarles esto a ninguna, y que si paso esto es porque hubo una confusión en el club. Nunca quise ofenderlas y espero que no me odien tras lo que les voy a decir –

Las miradas sobre ella ahora eran de confusión y algo de terror algunas, ya que estaba muy seria. Haruhi pensó en todos los buenos momentos allí, y que si tenía que irse los iba a echar de menos. Miró a sus compañeros, los cuales le daban ánimos en silencio. Miro a Kyouya, el cual estaba serio y estudiaba las facciones de las chicas en silencio. Si todo salía mal iba a echar de menos verlo todos los días. Se calmo por dentro y pronunció aquellas palabras que conmocionarían a más de una.

Yo… soy una chica – y se hizo el silencio en la sala.

C O N T I N U A R A

Holaa!! Soy mala lo sé, dejándoles así. Siento muchísimo la demora, pero estoy en época de empollar y tengo poco tiempo para escribir, así que espero me disculpen. Espero que les guste el capi, que ya dentro de nada pienso terminar el fic, ya que veo que mas longitud seria meter cosas que ya no vendrían a cuento con la historia original pensada por mi.

Lady Palas: holaa!! Siento la demora, espero que te guste el capi tanto como a mi recibir tus reviews! Me alegro de que sigas el fic y recibir comentarios de gente como tu me llena de fuerza para seguir adelante con la historia, pues veo que lo sigues en cada actualización, muchos besos y espero verte por aquí mas!!

Inu Itz: holaa!! Me alegro de recibir en mis comentarios a alguien nuevo! Lo de los baños es que también relajan, y como hay mucha tensión en algunas ocasiones, pues pa relajarlos un poco, jeje! Mas lemon pondré mas adelante, no te preocupes. Espero que te guste el capi y verte mas por aquí!!

A todos, muchas gracias por leer la historia!

Muchos besoss!!

XtinaOdss