Al abrir la puerta, ella estaba sentada en el taburete, bebiendo algo humeante de una taza. Sonrió cuando él le enseñó un girasol.
- ¿ Que has hecho? - preguntó dejando la taza sobre la mesa y mirándole con recelo.
- ¿No sabes que día es hoy? - preguntó acercándose a ella y tendiéndole la flor.
- ¿Tendría que saberlo? - preguntó al cogerla.
- Es nuestro aniversario, hace 20 años que nos conocimos - Spike metió las manos en los bolsillos y se puso frente a ella sonriendo.
- ¿ Veinte años? Que mayor soy...Te odio por hacerme sentir vieja - acercó la flor a su cara para poder olerla y sonrió.
- Tu siempre tan romántica - sé acercó a ella y la besó en los labios.- ¿Estamos solos? - preguntó mientras subía su falda hasta los muslos.
- No- murmuró ella pasando lentamente sus manos por la espalda de Spike.- Vera está en su habitación... con un chico.
- ¿Que? ¿ Tu hija de dieciséis años está en su habitación, sola, con un chico?
- ¿ Mi hija? Es tuya al 50%...
- No me hace gracia-
- No seas paranoico...
-¿ Paranoico? Perdí la virginidad con trece años, se muy bien lo que un adolescente de esa edad piensa de las chicas...Con su edad yo...
- Con su edad habías matado a gente, no creo que sean vidas comparables- le interrumpió.
- Yo por lo menos tengo recuerdos de todo lo que hice... -
- Si quiere acostarse con ese chico lo hará, dónde sea, prefiero que sea bajo mi techo, así sí necesita mi ayuda, allí estaré para arrancarle las pelotas a cualquiera que quiera pasarse con ella - dijo poniéndose en pie.- Pero tu siempre has preferido disparar antes de preguntar.
Odiaba ver esa mirada de dolor en su rostro, con el paso de los años, no había aprendido a cerrar su puta bocaza y dejar de decir cosas que la herían cuando se cabreaba con ella.
La siguió a la habitación, pedir perdón era otra de las cosas que no había aprendido.
- ¿ Donde vas? - preguntó sentándose en la cama.
- A buscar a Jean al entrenamiento- ella tampoco había aprendido a dejar de huir en vez de enfrentarse a los problemas.
- Faltan dos horas para que salga - respiró tratando de mantener la calma.
- Lo sé - contestó cortante mientras iba metiendo cosas en el bolso.
Posó su vista en el tocador, había una cajita blanca con una nota encima, se acercó a mirar, era un test de embarazo, en la nota estaba escrito con la pulcra letra de Faye : "¿Papá?"
- ¿ Estás...? - preguntó enseñándole el paquete.
- No lo sé... quería esperar a que estuvieras aquí para saberlo, pero como eres idiota- dijo quitándoselo de las manos- Ahora te jodes.
- Faye... - no hizo ningún movimiento para tratar de detenerla.
- Procura no matar al chiquillo delante de tu hija, no quiero que la traumatices de por vida- bufó con sarcasmo.
Salió de la habitación sin mirar a tras, poniéndose la chaqueta y con las llaves del coche en la mano.
Spike se sentó a fumar en la cocina, con la mirada clavada en las escaleras que daban al piso superior. Escuchó una puerta abrirse y voces que se reían.
Vera bajó las escaleras sonriendo, era el vivo reflejo de su madre, tenía el mismo color de pelo, el mismo tono de piel, era alta y delgada, tenía incluso los mismo gestos de altanería. La seguía un muchacho, un adolescente de 16 años que era todo lo desgarbado que podía ser un adolescente, el pelo revuelto y pelusilla en la cara.
Ella sonrió encantada al verlo y le dio un abrazo.
- ¿ Qué haces fumando? - preguntó clavando sus ojos marrones en él.
Se encogió de hombros y miró al muchacho por encima de ella.
- ¿Quien es? - preguntó mirando a su hija con seriedad.
- Hola señor...- tartamudeó nervioso. - Soy Ricky
Le saludó con la cabeza y su hija le miró con descaro.
- Es mi novio- sacudió la cabeza meneando su larga melena y colocó las manos en la cadera.
Spike contuvo una carcajada cuando ella empujó al chico frente a él.
- ¿ Quieres una cerveza chico? - le preguntó acercándose a la nevera.
- No puedo beber alcohol... soy menor señor- disfrutaba poniendo nervioso al chico mas de lo que había imaginado.
- No te he preguntado eso -replicó muy serio.
- Yo...eh... - el chico no sabía ni que decir ni donde meterse, preguntándose si aquello era algún tipo de prueba que debía pasar.
- ¿Quieres una cariño? - le preguntó a Vera que le sonrió incrédula con una pizca de maldad .
- Esa sonrisa sólo le funciona a tu madre, así que ni lo intentes- Spike sonrió con tranquilidad mientras abría tres cervezas y las ponía sobre la mesa - Si crees que no se que bebes de vez en cuando es que eres muy inocente.
Vera cogió la suya y se la llevó a los labios.
- Sólo lo he probado- dijo ella dejando caer sus largas pestañas y poniendo una dulce voz aniñada.
Spike levantó una ceja incrédulo mientras le pasaba el otro botellín de cerveza a Rick.
Se sentaron en el sofá escuchando como Vera comentaba entusiasmada sus planes para el verano. Rick asentía dispuesto a acompañarla allí donde fuese.
Un claxon sonó en la calle, Rick se despidió de él con un apretón de manos muy flojo y Vera le acompañó a la puerta.
Suspiró agotado, sería ella la que le rompiese el corazón al chico, su pequeña bruja, preciosa y malvada. El chiquillo la miró desde la puerta con cara de bobo y ella le lanzó un beso.
Cuando cerró la puerta, saltó al sofá y se acurrucó contra él.
- ¿ No te gusta nada verdad? - dijo cogiendo la cerveza que su amigo no había ni tocado.
- A ti tampoco - dijo Spike quitándole el botellín de las manos y ella hizo un mohín de disgusto. - No te pases.
- Jo- ella resopló cruzando los brazos y recostándose en el sofá.
- ¿ Has terminado todas tus tareas? - preguntó encendiéndose un cigarro, ella le miró con cara de asco.
- Fumas mucho- dijo Vera cruzando las piernas sobre el sofá. - No se como mamá puede besarte si sabes a colilla.
- Tu madre dejó de fumar cuando se quedó embarazada de ti- Spike sonrió- Fumaba tanto o más que yo. Me besa porque quiere saborear los cigarrillos, no porque me quiera. - bromeó.
- Pues podrías haber dejado de fumar por ella ¿no? - sonrió con malicia - ¿O es que no me querías? ¿Soy una hija no deseada? ¿ Destruí tus sueños de ser una estrella del rock? - se llevó la mano a la frente y se tiró sobre él, le encantaba el teatro y el drama - Te viste obligado a criar a una niña...
- Un demonio es lo que he criado- dijo cogiendo su cintura y haciéndola cosquillas.
Vera estalló en carcajadas, pataleando mientras trataba de librarse de él.
- Voy a llamar a Rick- dijo cuando consiguió librarse de él.
- No habrá llegado ni a su casa ...-
- Ya le echo de menos...- dijo ella con malicia mientras subía las escaleras canturreando.
Escuchó que la puerta de la calle se abría y una chiquilla con el pelo recogido en una coleta despeinada entró corriendo y dejando una bolsa de deporte en el suelo, saltó sobre él y le abrazó.
Jean tenía el mismo color de piel que él, era espigada y delgaducha. Igual que Vera tenía el mismo color de pelo que Faye, oscuro y liso. Tenía los ojos verdes, enormes y la misma sonrisa embaucadora de su padre.
- He metido un gol increíble- dijo sentada en su regazo - Tendrías que haberlo visto, plaqué a una de las chicas, me han dado puntos- dijo apartando su flequillo y enseñándole la herida. - Le he roto dos dientes.
- Pero si era un entrenamiento- Spike la miró sonriendo mientras examinaba la herida de la niña.
- No se de quien habrá sacado esa manía de luchar hasta el maldito último segundo aunque salga herida- dijo Faye tirando su chaqueta sobre el sofá.
- Ha sido alucinante- dijo poniéndose en pie de un salto- Corrí por todo el campo, Mel me pasó el balón, lo cogí con fuerza, Judy corrió hacia mi y...- No paraba de hablar, estaba histeria, pletórica, sus enormes ojos verdes brillaban de felicidad. - La plaqué, ¡bam! le di un cabezazo , salté por encima de ella y lancé con todas mis fuerzas a portería...
Saltó sobre el sofá y dio una voltereta.
- Me muero de hambre- dijo de repente mientras salía corriendo hacia la cocina.
- Creo que Ed me mordió cuando estaba embarazada de ella y está infectada- Faye suspiró dejándose caer sobre el sofá.
Miró los botellines de cerveza y las colillas en el cenicero, le miró de manera inquisitiva y le dio un beso en los labios.
- Como lo echó de menos - murmuró pasando la lengua por sus labios.
Spike se inclinó para volver a besarla y ella se apartó sonriendo mientras le ponía la mano en la cara.
- Paaaa - gritó Jean desda la cocina- No llego al bote de galletas.
- ¿Es necesario que grites como una histérica? - dijo Vera colocándose detrás de ella y bajando el bote - Así no hay quien hable por teléfono.
- Hablas por teléfono todo el rato - contestó . - No se como tienes cosas que contar.
- Cuando seas mayor lo entenderás...
- Cuando seas mayor lo entenderás - la imitó sacándole la lengua y enseñándole la galleta a medio masticar en la boca.- Pija.
- Que asco de niña- la dio un empujón y se dirigió al salón.- ¡Mama! dile a Jean que coma con la boca cerrada.
- Come con la boca cerrada Jean - suspiró mirando a Spike que se reclinó en el asiento con las manos sobre la cabeza poniendo los pies sobre la mesa.
- Pero Mama - replicó ella sentándose en la butaca - Vera ha empezado, ha dicho que soy un asco.
- Tu me has enseñado la comida -
- ¡Pija!
- ¡Monstruito!
- Oh dios - murmuró Faye llevándose las manos a la frente . - Debí abandonaros en un cesto río abajo...
- ¡Mama! - dijo indignada la pequeña poniéndose en cuclillas en el sofá y meneándose como un gato apunto de saltar sobre su presa.
Jean iba a saltar sobre Faye pero Spike la detuvo al vuelo.
- Vale ya las dos - dijo echándose a la niña al hombro como si fuese un saco de patatas, mientras ella no dejaba de reír a carcajadas - Seguro que tenéis mejores cosas que hacer que pelearos y darnos la brasa a vuestra madre y a mi.
La dejo en el suelo y ella le hizo un puchero que soportó estoicamente antes de mandarla a su habitación. Vera masculló un que ganas tengo de ser mayor para irme de casa y se marchó resoplando por la escaleras.
Estaban solos en la cocina de nuevo, Spike estaba sentado en el taburete girando sobre si mismo, con el girasol en una mano.
Faye le miraba mientras mordisqueaba un palito de chocolate. Se detuvo y la tendió la mano. Ella dudo un segundo, pero la cogió y él tiró de ella con cuidado y la atrapó entre sus piernas.
- ¿ Ya se te ha pasado el enfado? - le preguntó cogiendo sus manos y acariciándolas con suavidad.
- No puedo enfadarme contigo, solo querías proteger a tu hija, estoy segura que matarías a la niña que le ha hecho una brecha a Jean - le besó en la frente. - Incluso has evitado que la pequeña salte sobre mi, no puedes evitarlo.
- ¿ Vamos a tener un bebe?- preguntó entrelazado las manos a su espalda.
- Si...- Faye apoyó la cabeza en su hombro. - Soy mayor para esto ya.
- Claro, tienes más de cien años- bromeó acariciando su pelo.
- Spike... - ella se separó de él mirándole enfadada, la cogió antes de que pudiese dar un paso atrás más.
- ¿ Crees que los dioses de los cromosomas nos darán un niño está vez? hay muy pocos pitos en esta casa - apoyó sus manos en la tripa de Faye y se acercó para hablar a su ombligo- Aceituna ¿Puedes oírme?¿Podrás desarrollar un pene para mi? .
- Que tonto eres - dijo ella pasándole las manos por el pelo.
- Estoy en minoría... - la atrajo hacía él y la abrazó pasando las manos alrededor de su cintura. - Podéis conspirar contra mi...y asesinarme y comeros en mi cadáver...
- Pero si eres el rey de la casa - Faye le besó en el pelo y él la levantó por la cintura sentándola encima de él.
- ¿Nos guardamos el secreto de momento?- la besó en el cuello y ella le rodeó con los brazos mientras asentía con la cabeza. - Las niñas se van a volver locas.
- Esto sigue aterrandome como el primer día - susurró abrazada a él - Aun tengo pesadillas con el Sindicato...
- Lo se, duermo contigo - cogió su cara con ambas manos y le dio un beso en la nariz- Yo también las tengo, pero estaremos bien.
- Si - sonrió con franqueza - Feliz aniversario Spike.
- Feliz aniversario, Romaní.
Bueno ahora si. Se acabó.
Espero que os haya gustado, la próxima vez escribiré algo con mas de acción, porque me ha queda un fic lleno de arrumacos. XD
Gracias Diana, Harumigirl, Hermione, Sin ideas, Wolowitz, vettac, cada comentario me da fuerzas para seguir escribiendo y gracias a los que leen y no dicen nada por perder un poco de vuestro tiempo leyendo las cosas que me pasan por la cabeza.
Un besazo!
pd: Es una niña (jajaja)
