N/A: Muchas gracias a todos por leer y comentar... Siento no haber actualizado ayer. Tuve visita inesperada y no pude... Aquí tenéis el capítulo...

Manu, muchas gracias. No estaría tan segura de que Kurt se volverá bueno... Pero veremos que pasa... De momento, un capítulo que llevo mucho tiempo esperando... Karofsky es... Karofsky, no sé... A mí si me gusta, siempre he creído en que las personas tienen capacidad de rectificar, si no fuera así, Sebastian y Kitty no me habrían gustado... Sobre Klaine y el Klex... Lo primero llegará en pocos capítulos (no sé cuantos exactamente, tal vez 4) lo otro tardará (creo, nunca se sabe) pero tranquila, tendrás ambas cosas ;) Aunque espero que esa escena Klex que tengo pensada acabe funcionando una vez escrita... Espero que te guste el capítulo... Besos


CAPÍTULO 13: UN GRAVE ERROR

Por fin era sábado y Kurt se preparaba para un fin de semana tranquilo. La ventaja de que los padres de Blaine no estuvieran en casa era que no tenía que fingir ser el otro durante esos días. Sin embargo, todo cambió cuando el timbre sonó. Todavía estaba en el ridículo pijama azul marino sin personalidad ninguna que había encontrado en el armario del otro, pero no se sentía a gusto con la prenda.

Cuando abrió la puerta, se sorprendió al ver a Tina y Sam... ¿Es que no iba a librarse de ellos nunca?

– ¿Por qué no estás vestido? – La chica lo miró como si fuera un extraterrestre.

– Ni siquiera se ha peinado. – El rubio torció la cabeza por si desde esa perspectiva la cosa se veía diferente.

– Lo siento, no os esperaba... – El Cheerio intentó explicar pero fue interrumpido.

– ¿Cómo que no nos esperabas? ¡Quedamos todos los sábados por la mañana para hacer las tareas y así tener todo el fin de semana libre! ¿Qué pasa contigo? – La asiática se quedó mirándolo con algo de enfado.

– Lo siento... Tengo muchas cosas en la cabeza y con el accidente estoy algo descentrado... Pasad y esperarme en el salón mientras me preparo. Podéis empezar sin mí.

Hummel subió las escaleras deprisa y se arregló para acompañar a los amigos de Anderson. Al bajar las escaleras, encontró a Tina ayudando a Sam con un problema de matemáticas. El rubio parecía muy confundido y la chica se esforzaba por hacerlo entender.

– ¡Por fin! Tu sabes ayudarlo mejor que yo y quiero que terminemos pronto para tener maratón de películas... ¡Pero que no sea Avatar, por favor! Creo que podéis elegir alguna que os guste pero que no sea esa... – La asiática pidió.

– Cl-Claro. – Kurt tenía miedo.

Hummel necesitó toda su paciencia para conseguir que Evans entendiera el problema, pero se sintió satisfecho al saber que lo había podido ayudar, Blaine estaría orgulloso.

– ¡Por fin! Las matemáticas son realmente difíciles cuando eres disléxico. Al cambiar el orden de las letras cambia totalmente el significado. – El rubio se quejó y Cohen-Chang lo miró con simpatía. Kurt se sorprendió, siempre había pensado que Sam era una mezcla de vago e idiota que no era capaz de sacar buenas notas pero comprendió que la realidad era que tenía una dificultad añadida que hacía que necesitara el doble de esfuerzo. Se sorprendió porque entendió que la mejora que había tenido en los últimos dos años se debía a que sus amigos lo ayudaban incondicionalmente.

– Piensa que cuando vivas en Nueva York, sólo tendrás las matemáticas para calcular cuanto te van a pagar por tus cuadros. – Ella lo animó y él sonrió algo tímido.

– Para eso hay que triunfar, Tina. – Él comentó.

– ¡Y lo harás!

Después de mucho rato hablando, el tema cambió hacia Rachel y sus intentos porque Blaine vaya a vivir con Finn y ella.

– Creo que deberíamos hacer algo para que le quede claro. – Kurt propuso.

– ¿Algo como qué? – Sam lo miró algo desconfiado.

– No sé, cuando ella quiere algo... Va a ser difícil que cambie de opinión. – Tina tampoco estaba muy segura.

– ¿Y si se da cuenta de que no soy un buen compañero de apartamento? – El líder de las Cheerios propuso. Se le había ocurrido una idea con la que por fin podría vengarse de Berry sin dañar a su hermano, puesto que nunca sabría que había sido él.

– Vamos, Blainey-Boo. Todos saben que eres adorable y que tu amabilidad sobrepasa todos los límites... ¿Por qué no serías buen compañero de apartamento? – La asiática preguntó confundida.

– Pero puedo hacerle algo que haga que no quiera ser mi compañero y así quitármela de encima... – Hummel comenzó a explicar pero fue cortado de inmediato.

– ¿Estás hablando en serio? – El rubio preguntó algo molesto.

– Claro. De esta manera me dejará tranquilo... – No sabía por qué, pero Kurt creía que había hecho algo mal, aunque no lo entendiera...

– ¿Qué ha pasado contigo? Llevas días raro pero pensaba que era porque estás agobiado por lo de Hummel y el accidente pero... No eres el mismo... ¡Y no soy el único que lo ha notado! Cooper también se dio cuenta... Eres un poco más altivo y a veces parece que te aburrimos o que no quieres estar con nosotros. Al principio pensé que era sólo conmigo, que querías demostrar que habías superado tus sentimientos hacia mí y estaba bien pero no es así... ¿Y ésto de Rachel? ¿Dónde está mi amigo? Yo quiero al Blaine que cuando está enfadado rehuye de esa persona para no decir nada de lo que luego se arrepienta, ese Blaine que está con nosotros y para nosotros al 100% sin condiciones, ayudándonos y estando a nuestro lado. No este Blaine que se deja llevar pero que realmente no está en nada, que aparenta que está a nuestro lado pero sólo en apariencia... No sé que es lo que te ha pasado pero no me gusta el Blaine en el que te has convertido. – Evans se levantó del sofá y recogió sus cosas. Comenzó a caminar hacia la salida pero se volvió a medio camino para mostrarle a su amigo una de las diferencias que había notado. – No necesito que me acompañes a la puerta, conozco el camino. Soy estúpido, pero no tanto.

Kurt estaba congelado en su sitio. No esperaba esa charla por lo que no sabía como reaccionar. Cuando la puerta de la casa se cerró, algo más fuerte de lo normal, sintió que su corazón se rompía. Temía el momento en el que el verdadero Blaine se enterara de lo sucedido, porque se enfadaría mucho y se lo haría pagar, de eso estaba seguro. Además, por lo que había dicho Sam, el hermano de Blaine también sospechaba algo y no les gustaba lo que veían... No les gustaba Hummel. Volvió la cabeza para mirar a Tina y ésta también estaba recogiendo sus cosas.

– ¿Sabes? Puede que yo sea alguien más altivo y vengativo pero vosotros siempre habéis sido capaces de controlar ese aspecto de mí. Pero aun así, Sam lo espera y sabe como lidiar con eso... Lo que nadie espera, y no nos gusta en absoluto, es ver esos aspectos en ti y no saber como controlarte. Rachel no es alguien con quien tengamos una relación, pero es alguien de la familia y lo sabes. Nunca nos hemos saboteado y me sorprende que tú, co-capitán de New Directions propongas sabotear a la otra co-capitana. No hay nada que lo explique. Y no me digas que es por lo del apartamento, por mucho que ella quiera, si tu dices "no", ella no tiene nada que hacer. Yo... Tengo miedo de no saber quién eres... – La chica se dirigió a la puerta y, como había hecho Sam anteriormente, se volvió para hablar con él antes de salir. – Es el primer sábado que no pasamos juntos, disfruta de tu soledad, te la has ganado.


Después de media hora intentando pensar en una manera suave de contarle a Blaine lo sucedido, se dio cuenta de que no había manera de maquillarlo, debía hacer frente a lo que había pasado. Realizó la llamada que sabía que cambiaría todo...

– Hola Kurt... ¿Algún problema? – El líder de New Directions preguntó desde el otro lado del teléfono.

– La verdad es que sí... He tenido una discusión con Sam y Tina... – El Cheerio le contó lo ocurrido, intentando explicar cada detalle para que el otro estuviera totalmente informado.

– ¡Genial! – El gritó irónico de Anderson sorprendió al otro. – Lo peor es que no eres consciente de lo que has conseguido...

– ¡Lo siento! No sabía que las cosas eran tan malas, habría intentado algo más. ¿Cómo puedo solucionarlo? – Hummel quiso saber.

– ¡Déjalo! No hagas nada... No quiero que empeores las cosas... – Blaine colgó el teléfono realmente enfadado y Kurt se quedó en silencio, había enfadado al otro y temía que hubiera consecuencias. Todavía no había entendido que Blaine no era vengativo...