WHEN THE MISSING COME HOME
Author/Autor: nails233
Translator/Traductor: Bells Masen Cullen
Capitulo 14
Edward's POV
Acaba de terminar con mi segundo ciervo cuando mi teléfono vibró en mi bolsillo. Cuando vi que era Alice, esperaba que fuera porque venía de visita. Estaba muy equivocado.
"Edward, tienes que volver, hay un malentendido en la granja y Bella está atrapada en medio," soltó rápidamente.
"¡Estoy de camino! ¡Estaré ahí en dos minutos!" dije mientras salía corriendo en dirección a casa.
Cuando salté sobre los restos de un árbol caído con un enorme agujero, supe que casi había llegado. Mi mente daba vueltas con todas las posibilidades de lo que podría haber pasado. Pensar que Bella podía estar herida me provocó un dolor en el pecho. Lo primero que me llegó fueron los pensamientos revueltos de todos los que estaban en el lugar y casi hizo que cayera al suelo. La voz y los pensamientos de Jasper le gritaban a Bella que se pusiera a salvo antes de que Seth, que había entrado en fase, pudiera atacar. Sus pensamientos me dijeron cómo Seth radiaba enfado, culpa y confusión.
En la mente de la manada fue dónde finalmente vi la razón del conflicto. Sabían, por haber hablado con Seth, que él estaba aquí en una misión de protección. La amenaza de dos neófitos que estaban de camino le puso en funcionamiento para protegernos. Él nos consideraba también su familia y se sentía culpable por sacarme de mi hogar. Estaba enfadado por el tratamiento que recibíamos y confundido por la reacción de Jasper. Impresionantemente, no había ansia de sangre en sus pensamientos. Vi a Alice mientras venía también. Juntos, cruzamos la línea de los árboles y vimos a todos de espaldas con la pobre Bella congelada en su lugar. Estaba demasiado cerca del conflicto para mi gusto.
"¡Parad!" gruñí mientras paraba a unos pies de distancia de todos.
"¿Edward?" Jasper se veía perplejo por mi repentina aparición.
"No está aquí para herirla, Jasper, solo quiere protegernos. Sam ha descubierto a un par de neófitos mientras entrenaba a un nuevo cachorro," expliqué con las manos extendidas en una pose de rendición.
"Bueno… porqué no lo ha dicho simplemente. Jesús, si mi corazón aún latiera habría tenido un ataque." Se relajó ligeramente cuando tomé a Bella en mis brazos, dónde ella pertenecía.
"Sí… bueno, se sentía más cómodo enfrentándose a los neófitos en forma de lobo," dije, pero no quité los ojos de la hermosa cara con forma de corazón de Bella mientras ella temblaba en mis brazos.
"Y, ¿dónde están ahora los neófitos?" preguntó Jasper mientras caminaba de un lado a otro frente a la ahora silenciosa manada.
"A dos millas al oeste. Sam y Brandon los están persiguiendo." Casi se podían ver los engranajes dar vueltas en la mente de Jasper mientras se tomaba un momento para pensar en esto estratégicamente.
"Vale… esto es lo que creo, metamos a Bella dentro y ocultémosla. El resto de nosotros deberíamos salir a esperarlos. Si Sam y Brandon no pueden pararlos, deberíamos estar listos para derribarlos aquí. Estaría bien si pudiéramos capturarlos vivos, para poder enterarnos de porqué están aquí." Jasper dio una palmada para señalar que era hora de tomar posiciones y yo acompañé a una temblorosa Bella dentro.
"Maestro, estoy asustada." La acerqué más a mí para consolarnos a los dos.
"Lo sé, pero estoy aquí y nunca dejaría que te pasara nada." Rocé dulcemente su mejilla con el dorso de mis dedos.
"No son tan agradables como Jacob," su voz todavía temblaba.
"Eso es porque han venido a protegerte. Y déjame decirte que Jacob puede dar tanto miedo también cuando está protegiendo a su familia y amigos. Recuerda que te dije que los lobos te protegerían y nunca te harían daño. Además, no sería protección si se vieran agradables y adorables, ¿verdad?"
"No, supongo que no." Se acurrucó más contra mi pecho, pero pude sentirla relajarse un poco.
"Isabella, ven conmigo." La llevé al piso de arriba, a nuestra habitación.
"Isabella… quiero que te escondas al fondo del armario. No salgas hasta que venga por ti. ¿Lo entiendes?" Se mordió el labio nerviosamente y asintió.
"Sí, Maestro." Fue y se escondió detrás de la ropa como le había pedido que hiciera.
Con gran tristeza, cerré la puerta y eché la llave. No creía que eso fuera de ayuda para mantener a un vampiro fuera, pero mantendría a Bella dentro. Si ella creía que había una oportunidad de que saliera herido, tal vez hiciera alguna tontería, y no podía dejar que eso pasara. Ella es mi vida ahora y la protegeré a toda costa, incluso a la mía. Fui a la sala de estar para esperar noticias de todos. Si habían captado la esencia de Bella, cosa que dudaba que fuera posible, pero si lo habían hecho, quería estar justo frente a ella. Yo era su última línea de defensa.
Los minutos pasaron lentamente, como si el tiempo se arrastrara. Finalmente, los pensamientos de Sam entraron en mi cabeza y supe que no habían podido atraparlos. Definitivamente, por sus pensamientos, se dirigían a la granja, sabían dónde estaba exactamente e incluso sabían de los lobos, cosa que me sorprendió.
Cuando cruzaron los árboles, fueron directos a la casa. Ese fue su primer error. Desde mi posición agachada, pude verlos correr en mi dirección a través de la ventana. Todo en lo que pensaban era en llegar a Bella, ¡cómo si eso pudiera pasar!
Justo cuando pensaron que la casa estaba vacía, Jasper saltó del tejado y aterrizó directamente frente a ellos. Su gruñido fue el más feroz que jamás le había oído. Mientras ellos intentaban evadirle, los lobos y Alice los rodearon. El remolino de sus pensamientos me lo contó todo.
Habían venido porque James los había enviado. Él les había prometido toda la sangre de Forks a cambio de llevar a Bella con Bree. El hecho perturbador era que no estaban solos. James, el nómada desaparecido había convertido al menos a veinte neófitos para llevar a cabo sus deseos. Este era solo su primer intento, lo que significaba que había muchos más por venir, muchos más.
Un neófito llamado Raoul decidió ponerse al frente mientras que el que se llamaba Logan se lo estaba pensando dos veces. Tenía suficiente sentido común como para saber que no podían ganar. Ese hecho solo, me dijo que no era estúpido, incluso para ser un neófito ansioso de sangre.
Raoul hizo un intento de cargar contra la línea, pero sus movimientos se detuvieron en cuanto Jared le arrancó la cabeza de un mordisco. Ver el cuerpo de Raoul caer al suelo, hizo que Logan se detuviera. Mostró su sumisión con un gruñido, cayendo de rodillas con los hombros caídos. Mientras Alice y Jasper le contenían, decidí salir y ayudar con el interrogatorio. Ahí fue cuando tuve la oportunidad de ver completamente qué tenía en la cabeza.
"¿Por qué sus ojos son dorados?" Decidí tomar la oportunidad.
"Porque solo nos alimentamos con sangre de animales y no de humanos." Jadeó por mi respuesta.
"¿Puedes leer mis pensamientos?" Yo solo asentí.
"Así que… ¿es posible alimentarse de animales?"
"Sí, algunos de nosotros llevamos siglos haciéndolo." Pude ver la confusión que le provocó mi respuesta.
"Pero… él dijo que no era posible, dijo que no podíamos sobrevivir con otra cosa." Pude ver la conversación que había tenido con James cuando no quiso alimentarse de nadie.
"Edward, está lleno de culpa por todos sus asesinatos." Moví la cabeza hacia Jasper para que reconociera que había oído sus pensamientos.
"No tienes que vivir así; nosotros vivimos muy felices sin dañar nunca a nadie."
"No sé como…" Quería ayudar, pero imaginó que estaba muerto igualmente así que, ¿por qué preguntar?
"Estaríamos dispuestos a enseñarte y, a cambio, nos contarías todo lo que sabes sobre James y Bree." Incliné la cabeza inquisitivamente.
"Si prometes no enviarme de vuelta." En su mente reprodujo los crueles ataques que quería evitar.
"Quiere esto desesperadamente," pensó Jasper.
"Eso puede arreglarse, podemos ver si nuestra familia del norte tiene sitio." Sus pensamientos eran puros y honestos, así que estuve dispuesto a darle una oportunidad.
"Te diré lo que quieras o, si es más fácil, simplemente míralo en mi cabeza." Reí.
"Siempre lo hago, así que, mientras no seas una amenaza para nosotros, no te haremos daño."
Jasper se moría por tener todos los detalles de manera que pudiera empezar su plan estratégico. Cuando los ojos de Alice se quedaron cristalinos un momento, observé la visión de todos ellos sentados alrededor de la mesa de comedor con mapas por todas partes y Logan se lo estaba contando todo. Alice y yo asentimos, estando de acuerdo en que esto funcionaría.
Bree's POV
Había sido una larga noche esperando a que los exploradores volvieran de Forks. Para la madrugada, supe que no iban a volver. Tenían que haber sido atrapados por los chuchos o los maestros que controlaban la zona. Un pensamiento recurrente aún plagaba mi mente. ¿Por qué sus ojos eran dorados? Todos los maestros que había conocido tenían los ojos rojos.
James, como siempre, estaba con su nuevo juguete, Kristie. Siempre pensé que era devoto a Victoria, pero parece que estaba equivocada. Está llevando constantemente a nuevas reclutas a su cama. Por supuesto, la neófita enamorada tendría que salir de su miseria cuando él hubiera terminado con ella. En el pasado mes, tenía que haber sido hecho cuatro veces y me molestaba seriamente, ya que luego teníamos que reemplazarlas.
Me moví ligeramente en los brazos de mi compañero, absorbiendo su belleza por última vez antes de que tuviera que dejarle. A diferencia de James, yo había encontrado un compañero maduro. Los neófitos estaban bien para el trabajo bruto, pero quería un compañero que fuera lo suficientemente mayor como para amarme. Manteníamos nuestra unión en secreto. Él no creía que el aquelarre con el que trabajaba lo fuera a entender. A este punto, tenía que estar de acuerdo, sé que a James tampoco le gustaría esta idea.
"Odio la idea de que me dejes de nuevo," susurró en mi oído.
"Yo también, tal vez un día no tendremos que escondernos más." Paré para inhalar su intoxicante esencia.
"Solo espero que llegue pronto," gemí ligeramente.
"Lo hará, me aseguraré de que lo haga." Sus ojos rojos brillaron en la luz del sol que se elevaba mientras jugaba con un mechón de mi pelo.
"Debería irme, James me estará buscando." Hice un puchero.
"¿Cuándo te veré de nuevo?"
"Esta noche, a medianoche, ¿detrás de la biblioteca?"
"Te estaré esperando." Con eso dicho, dejé su cama y empecé a vestirme. Reí cuando le pillé mirando mi trasero.
Con un último beso en los labios, salí por la puerta del barato motel que habíamos estado usando para nuestros encuentros. Podría haber corrido más rápido a casa, pero quería quedarme con su esencia un poco más, así que caminé lentamente, pensando en cómo todo había cambiado para mí el día que le conocí.
James y yo acabábamos de adquirir dos nuevos reemplazos para los que se habían destrozado el uno al otro por una comida. Era tan exasperante pensar que esta ciudad no era lo suficientemente grande para que pudieran elegir. Tras dejarlos para que terminaran de convertirse, nos separamos en busca de nuestros propios intereses. Eso significaba que yo registraría una librería en busca de material nuevo. Era algo que Stella y Bella me habían mostrado. ¿Qué puedo decir? Me gusta leer.
Cuando tuve una mochila llena de las nuevas publicaciones, di un paseo a lo largo de los muelles buscando un lugar en el que quedarme cuando capté su esencia. Sabía que no debía aproximarme a él, aunque no importó, porque fue él el que se acercó a mí.
"Buenas noches. ¿Feliz caza?" ronroneó su musical voz.
"Um… sí, ha estado bien, supongo." Me encogí de hombros y mantuve la cabeza baja.
"¿Tal vez te interese un poco de postre?" Sacó a rastras a un hombre sin hogar de detrás de la pared contra la que estaba en las sombras.
"¿Estás seguro de que quieres compartir?" jadeé.
"No habría preguntado si no lo estuviera," su voz sonaba dulce, incluso amable.
Nunca había visto a nadie dispuesto a compartir. Ver la yugular del hombre, que ahora estaba expuesta, me estaba tentando. El olor de su dulce néctar me estaba suplicando que bebiera; era más de lo que podía soportar. Él sonrió dulcemente mientras yo me acercaba con timidez a la delicia que me ofrecía. Estaba a punto de lanzarme cuando él me detuvo.
"Tsk, tsk, yo primero. Dudo que puedas parar una vez que empieces." Gruñí ligeramente porque sabía que tenía razón, no habría parado.
Verle exponer sus dientes y hundirlos en la suave carne era erótico y estaba removiendo algo en mis profundidades. Nunca antes me había sentido así por un chico o un hombre. La forma en que se alimentaba era como una danza intrincada. Tras succionar unas cuantas veces más, alejó su cabeza y me hizo una señal para que empezara. Era la primera vez que tenía a alguien después de otro alguien. Podía saborearle en el hombre y, francamente, quería saborearle desde la fuente. Oírle reír mientras dejaba caer la ahora vacía carcasa me enfureció y, antes de que pudiera detenerme a mí misma, le tenía contra la pared y le estaba siseando.
"Determinada, me gusta." Rió de nuevo.
Sin pensar, choqué mis labios contra los suyos. Él no se resistió, de hecho, se lanzó al beso y me empujó contra él. Fue profundizado por él, lanzando su lengua en mi boca. Ronroneé mientras saboreaba su dulce boca con mi propia lengua. Era incluso mejor directamente de la fuente. Cuando cerró sus puños en mis mechones rizados, no luché con la cercanía que trajo. Durante los siguientes minutos, luchamos por dominar al otro. Por primera vez en mi vida, me abrí a alguien y él correspondió.
Han sido dos semanas de reuniones secretas desde esa noche y todo lo que podía esperar era que nunca terminara. Él tenía un efecto calmante en mí, incluso pensar en Bella no me enfadaba cuando él estaba cerca; de hecho, ni siquiera me importaba si la encontraba cuando estaba en sus brazos.
Mientras entraba en el almacén, no pude evitar preguntarme porqué seguía volviendo a estos agujeros que llamábamos hogar. Ir de un basurero a otro me estaba empezando a enervar. Fue diferente cuando Laurent dijo que iríamos de un lado a otro pero, ahora mismo, todavía estábamos en Seattle, solo que en un almacén abandonado diferente.
Jane's POV
"¿Los has encontrado, Demetri?"
"Sí, acaban de realojarse en ese almacén de allí." Apuntó a un edificio en ruinas en el lado norte de los muelles.
"Bueno… veamos a qué se dedican, ¿vale?" Me acerqué al borde del tejado y salté al otro lado.
"¿Ya has decidido qué hacer con ellos?" preguntó Félix mientras me seguía.
"No…" Le dejé colgado con el porqué.
Llevábamos dos semanas observándolos desde que habíamos visto las noticias sobre posible actividad neófita en la zona. Al principio, buscaba un arreglo rápido del problema pero, después de un día o dos, decidí observar para determinar si su existencia me serviría también. Aparentemente, habían sido hechos para hacer algo; la pregunta era, ¿qué?
Cada noche nos separábamos y seguíamos a los grupos de alimentación, intentando entender su propósito. Hasta el momento, lo mejor que habíamos determinado era que un nómada llamado James tenía un problema que quería corregir en Forks y su seguidora, Bree, tenía algo contra una humana llamada Bella. Asumía que era una lastimosa riña sobre un pasado novio de su vida humana o algo así. Era irrelevante en lo que a mí se refería, los humanos eran irrelevantes.
Desde nuestro lugar en el tejado, podíamos verlos empezar a salir en fila de su pobre excusa de edificio. Para cualquiera, se veían como un montón de gente sin hogar buscando sobras. Nosotros lo sabíamos mejor…
"Son bastante despiadados, incluso para ser neófitos," dedujo Alec mientras miraba más de cerca.
"Sí… lo son," dije en mi tono desinteresado de siempre.
"¿Nos encontraremos de nuevo en el hotel por la mañana?" inquirió Demetri.
"Por supuesto," respondí, molesta como siempre.
